La paloma, el buitre y la regeneración

La paloma, el buitre y la regeneración.

Por: Damián Ayala

Este es la continuación del pos´t (La paloma, el buitre y el libre albedrío.)

En el post antes mencionado hablamos sobre el error de los calvinistas radicales de negar el libre albedrío que tiene el hombre para aceptar el don de la salvación. Concluimos que el hombre si tiene libertad de elección, esto gracias a la gracia capacitadora de Dios que da a todo oyente del evangelio habilitándolo para aceptar o rechazar el preciado regalo.

Como todo sistema teológico, un error trae otro error, el particularísimo forza a nuestros amigos calvinista radicales a negar el libre albedrío e inventarse el cuento de que Dios para poder ser soberano, (pura especulación) regenera a los pecadores para que puedan elegir a Cristo y ser salvos. Pero, ¿podemos separar la salvación de la regeneración? ¿Se puede estar regenerado y no ser salvo?

Regeneración:

En el NT regeneración (palingenesía) solo se encuentra dos veces: en Mt. 19:28 y Tit. 3:5.

en el primer caso, se emplea en el contexto escatológico de la segunda venida de Jesús; y en el segundo, se refiere a la renovación de la persona.

palingenesia nuevo nacimiento (palin, de nuevo; genesis, nacimiento). Se utiliza de la regeneración espiritual (Tit 3.5: «de la regeneración», rv, rvr), involucrando la comunicación de una nueva vida, siendo los dos poderes activos para producirla «la palabra de verdad» (Stg 1.18; 1 P 1.23), y el Espíritu Santo (Jn 3.5, 6); el loutron, baño, lavamiento, es explicado en Ef 5.26: «habiéndola purificado en el lavamiento del agua por la palabra».

Hay que aclarar que el concepto bíblico de regeneración no se agota en el vocablo palingenesía, sino que puede encontrarse en muchas otras figuras, símbolos y metáforas, como las expresadas como «concebir, engendrar de nuevo» (Jn. 1:13; 3:3, 4, 5, 6, 7, 8; 1 Jn. 2:29; 3:9; 4:7; 5:1, 4, 18; 1 Pd. 1:23); «nueva creación» 2 Cor. 5:17; Gal. 6:15); «nuevo hombre» (Ef. 4:24); «vivificar» (Ef. 2:5; Col. 2:13); «renacer» (1 Pd. 1:3).

Tenemos que entender que el nuevo nacimiento y la regeneración no constituyen etapas sucesivas en la experiencia espiritual; se refieren al mismo acontecimiento, aunque lo contemplan en diferentes aspectos. El nuevo nacimiento destaca la comunicación de vida espiritual en contraste al anterior estado de muerte espiritual; la regeneración destaca el inicio de un nuevo estado de cosas en contraste con el viejo.

Teniendo claro, qué es la regeneración, podemos analizar lo que nuestros amigos calvinistas radicales quieren que creamos respecto al tema.

Citemos las palabras del hermano Sugel Michelén publicado en el blog amigo http://elteologillo.wordpress.com -Si partimos de la premisa de que el hombre está muerto en sus delitos y pecados, es obvio que el hombre no tiene la capacidad natural de escoger a Dios, a menos que Dios haga una “obra de regeneración en su corazón”.

-Y eso es exactamente lo que hace Dios en la regeneración: él cambia la naturaleza humana y hace una transformación de tal manera que yo libremente escojo a Cristo. No fue obligado, fue libremente, pero ya Dios había hecho una obra previa en mí.-

No se que entiende usted, pero yo entiendo que el hermano nos quiere persuadir a que creamos que para ser regenerados no requerimos de la obra redentora de Jesucristo, basta solo la “supuesta soberanía de Dios” para ello, es como un estado de pre-salvación o media salvación, ya solo lo que el hombre tiene que hacer es un tramite burocrático para ratificar su salvación, el tramite es escoger a Cristo. -Casi escucho a los hermanos decir, bueno, hermano, es que esto es una revelación que Dios tiene que darle.-

Los calvinistas radicales para enseñar que Dios regenera a los perdidos sin la necesidad de la obra redentora de Cristo suelen poner un pie en territorios filosóficos para justificar su sistema teológico y así darle la dirección que ellos quieren a la escritura. Decir que la regeneración antecede al arrepentimiento y a la fe es una especulación filosófica, pero separar la regeneración de la salvación es una aberración. La única forma de que usted pueda creer esta mentira es caer en las garras de su sistema teológico. Sin duda el testimonio de la palabra enseña todo lo contrario. Usted va a encontrar en la palabra; y el que cree será salvo, tendrá vida eterna etc.., jamás encontrara un verso que diga.. el que es regenerado podrá creer…

Nuestros amigos sin importar lo que enseña la escritura en este tema, dicen llegar a esa conclusión basados según ellos por la lógica, la cual reza, que si todas las personas son auténticos pecadores, totalmente depravados e incapaces de responder a la gracia de Dios, nadie puede convertirse a menos que sea regenerado previamente. El arrepentimiento y la fe no son capacidades humanas. Este tema se resuelve con la gracia capacitadora de Dios explicada en el post (La paloma, el buitre y el libre albedrío.)

Uno de sus pasajes favoritos para demostrar que Dios regenera antes de que la persona pueda creer es (Ezequiel 36.25–27, RVR60) dicen, ya ve hermano Dios es el que lo hace no el hombre!!! La cosa es que nadie dice que lo hace el hombre, Sin duda Dios en su soberanía y por pura misericordia -por medio de la obra de Cristo, ¡él !! Esparce agua limpia sobre a aquellos que se arrepienten y ponen su fe en Cristo, ¡él !! una ves siendo salvos y no antes nos da un corazón nuevo, ¡él !! pone en nosotros espíritu nuevo ¡él !! pone dentro de nosotros su Espíritu, ¡él !! hace que andemos en sus estatutos, ¡él !! todo esto lo hace ¡él !! cuando uno responde al evangelio con arrepentimiento y cree que Jesucristo es su salvador.

La evidencia bíblica favorece la posición de que la persona debe arrepentirse y creer  para ser salvo y por consecuencia regenerados. Diferentes llamamientos a responder al evangelio implican que arrepentirse y creer trae como resultado la salvación. Entre ellos está la respuesta de Pablo al carcelero de Filipos “Cree en el Señor Jesucristo, y serás salvo tú y tu casa” (Hch. 16:31). Pedro hace una declaración similar en su sermón de Pentecostés: “Arrepentíos y bautícese cada uno de vosotros en el nombre de Jesucristo para perdón de los pecados, y recibiréis el don del Espíritu Santo” (Hch. 2:38). (Decir que estas palabras son dirigidas a personas ya regeneradas es decir lo que la palabra no dice.)

Este parece ser el patrón a lo largo de todo el Nuevo Testamento. Incluso John Murray, que inequívocamente considera la regeneración como anterior, parece negar su propia posición cuando dice: “La fe de la que estamos hablando ahora no es la creencia de que hemos sido salvados, sino la confianza en Cristo para que podamos ser salvados”.  A menos que Murray no considere la regeneración como parte del proceso de la salvación, parece estar diciendo que la fe es instrumental para la regeneración y por lo tanto, lógicamente anterior a ella.

La regeneración es el milagro que se da en la vida de quien acepta a Cristo, ocurre en la conversión cristiana, cuando el pecador que se arrepiente y cree pasa de muerte espiritual a vida espiritual. Como tal, es simultánea con los otros aspectos de esta experiencia religiosa, es decir, justificación, adopción y santificación inicial. En otras palabras una persona que es regenerada en el mismo momento es justificada, adoptada y santificada. Ni la regeneración es anterior a la salvación como dicen los calvinistas radicales, ni la justificación es antes que la regeneración como dicen los arminianos, Mas bien, son actos como ya dije simultáneos, una persona no puede ser regenerada sin ser justificado o ser justificado sin ser regenerado, que en la teología separemos estos conceptos para su estudio no nos debe llevar a creer que se dan en una linea cronológica. Esto equivale a creer que Dios esta dividido en partes cuando estudiemos sus atributos constitutivos y morales.

Si una persona es regenerada estamos hablando que es salva y esto solo por medio de la fe en Cristo Jesús, así lo dicta la soberanía de Dios, decir lo contrario es ir en contra de tal soberanía. Definitivamente el hombre no nace por voluntad propia ni busca nacer de nuevo, esto es un don de Dios que da por su propia voluntad aquellos que se arrepienten y creen en el Señor Jesucristo previamente. El decir que Dios te regenera acto separado de ser justificado, adoptado y santificado es un cuento chino y filosófico nacido del error de un sistema teológico.

La conclusión entonces es que Dios salva, regenera adopta y santifica a aquellos que se arrepienten y creen.  ¿Esta conclusión es incoherente con la doctrina de la incapacidad total.? ¿Estamos divididos entre las Escrituras y la lógica en este punto? De ninguna manera, si consideramos que Dios en su soberanía da su gracia capacitadora a todas las personas que son expuestas al evangelio de Cristo para que puedan libremente decidir si negar o aceptar el don de la salvación no hay necesidad de una regeneración anterior a la fe.

Dios los bendiga.

Kittel, G., Friedrich, G., & Bromiley, G. W. (2002). Compendio del diccionario teológico del Nuevo Testamento (pp. 121–122). Grand Rapids, MI: Libros Desafío.

Strong, J. (2002). Nueva concordancia Strong exhaustiva: Diccionario (p. 62). Nashville, TN: Caribe.

Cayuela, N. L. (Ed.). (1997). Diccionario general de la lengua española Vox. Barcelona: VOX.

Vine, W. E. (1999). Vine diccionario expositivo de palabras del Antiguo y del Nuevo Testamento exhaustivo (electronic ed.). Nashville: Editorial Caribe.

De Andrade, C. C. (2002). En Diccionario Teológico: Con un Suplemento Biográfico de los Grandes Teólogos y Pensadores (p. 266). Miami, FL: Patmos.

Manser, M. H. (2012). Diccionario de temas bíblicos. (G. Powell, Ed.). Bellingham, WA: Software Bíblico Logos.

Kuhn, H. B. (2009). REGENERACIÓN. En R. S. Taylor, J. K. Grider, W. H. Taylor, & E. R. Conzález (Eds.), E. Aparicio, J. Pacheco, & C. Sarmiento (Trads.), Diccionario Teológico Beacon (pp. 583–584). Lenexa, KS: Casa Nazarena de Publicaciones.

Erickson, M. J. (2008). Teología sistemática. (B. Fernández, Trad., J. Haley, Ed.) (Segunda Edición., p. 940). Viladecavalls, Barcelona: Editorial Clie.

Pinson, J. M. (2006). Introducción. En J. M. Pinson, N. A. Ozuna, A. F. Ortiz, & D. G. Bataller (Eds.), P. L. Gómez Flores (Trad.), La seguridad de la salvación: Cuatro puntos de vista (p. 19). Viladecavalls, Barcelona: Editorial Clie.


El versículo peor citado de toda la Biblia

El versículo peor citado de toda la Biblia

Por: Will Graham

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Crisóstomo escribió que debemos corregirnos unos a otros, pero no como un enemigo que busca venganza, sino como un médico que busca sanar.

Si me preguntaras qué versículo bíblico considero el peor citado de toda la Biblia, respondería sin vacilar: “Mateo 7:1”. ¿Qué dice? “No juzguéis para que no seáis juzgados”.

Hoy día es demasiado común citar este versículo de memoria sin entender nada de su significado original. ¿Por qué Jesús dijo esto? ¿Ser un discípulo del Señor en el siglo XXI realmente quiere decir que no se nos permite pensar por nosotros mismos y juzgar con juicio espiritual? Sería de gran ayuda leer el contexto del versículo en cuestión. Así que esto es lo que vamos a hacer hoy. Aquí está el versículo en su contexto original:

 No juzguéis, para que no seáis juzgados. Porque con el juicio con que juzgáis, seréis juzgados, y con la medida con que medís, os será medido. ¿Y por qué miras la paja que está en el ojo de tu hermano, y no echas de ver la viga que está en tu propio ojo? ¿O cómo dirás a tu hermano: “Déjame sacar la paja de tu ojo”, y he aquí la viga en el ojo tuyo? ¡Hipócrita!, saca primero la viga de tu propio ojo, y entonces verás bien para sacar la paja del ojo de tu hermano (Mateo 7:1-5).

Una vez que se lee el pasaje en su totalidad, entonces la expresión “No juzguéis para que no seáis juzgados” no parece demasiado difícil de entender. Jesús estaba golpeando contra un espíritu de hipocresía que condena a los demás por las faltas y pecados de los cuales el acusador es culpable. Si vives una vida secreta de pecado e iniquidad, ¿quién eres para atreverte a hablar en contra del pecado de otra persona en público? ¡Eso es el colmo de la hipocresía! Una vez que hayas sacado la viga de tus ojos, entonces podrás juzgar con justo juicio y discernir por el Espíritu del Señor. Juan 7:24 nos ordena en términos explícitos: “Juzgad con justo juicio”. No es pecado juzgar. De hecho, Dios nos manda a juzgar. Por lo tanto, sería más correcto decir que es pecado no juzgar.

El gran problema de citar erróneamente este versículo es que estamos acabando, de una manera muy sutil, con toda forma de juicio en la fe cristiana, la cual es una idea muy anti-bíblica.

Jesús dijo las palabras registradas en Mateo 7:1, pero recuerda que Él es el Juez Todopoderoso (1 Pedro 4:5) que enviará a sus ángeles para echar a los apóstatas al fuego eterno del infierno. Jesús juzga con juicio justo. Sus feroces palabras, dirigidas a los fariseos y a la élite religiosa del Israel del primer siglo eran innegablemente críticas (al igual que las palabras de los profetas del Antiguo Testamento). Dijo que si no se arrepentían de sus pecados, entonces perecerían. Ahora bien, ese tipo de mensaje no es muy ‘amoroso’ según la nueva moda de fe utilitaria y pragmática que ha nacido en nuestra generación, pero no importa lo que diga el  Evangelio light  o el  Evangelio de mantequilla , lo que cuenta es la Palabra de Dios. Tu destino eterno depende del Señor, no de ministerios fabricados por hombres que sólo procuran conseguir éxito, dinero y popularidad. He visto a predicadores y teólogos evangélicos dando entrevistas en la televisión con miedo a la hora de afirmar dogmáticamente que Jesucristo es el único camino de salvación. Por temor a ofender han hecho más mal que bien. No juzgaron con juicio justo. Pecaron contra el mandato de Dios.

Si juzgar está prohibido a los santos- como muchos creen erróneamente- entonces, ¿quién era Pablo para juzgar el caso de incesto en Corinto (1 Corintios 5)? ¿Quién le dio a Pedro el derecho de acusar a Ananías y Safira de mentir (Hechos 5)? Crisóstomo, un gran hombre de Dios y predicador de la Palabra en el siglo IV, escribió que debemos corregirnos unos a otros, pero no como un enemigo que busca venganza, sino como un médico que busca sanar. Un espíritu recto debe dominar nuestro juicio. Nos juzgamos de acuerdo a la norma bíblica y, al hacer esto, nos libramos del engaño y obedecemos el mandato de Dios. Juzgamos para obedecer a Dios, no para difamar ni hacer daño a los rebeldes.

Traduzcamos todo esto en un ejemplo práctico: digamos que un hombre en el púlpito de tu Iglesia predica una doctrina herética este domingo. Supongamos que él dice (al igual que muchos apóstatas dicen hoy día), “Dios no es un Dios Trino, no hay distinción de personas en la Deidad. Olvídate de todo eso de el Padre, el Hijo y el Espíritu Santo”, o tal vez “Jesucristo no es Dios manifestado en carne”, ¿cómo respondes a eso? ¿Te sientas allí en el banco y dices: “Bueno, no voy a hacer nada, después de todo, Dios no me ha llamado a juzgar”? ¿Quién sería tan insensato como para permitir que la gloria de Dios sea así blasfemada?¿Dejarías que una niña fuera violada delante de tus ojos y luego decir: “Yo no intervine porque yo no quería juzgar la situación. Amo demasiado a las personas. No quería juzgar al violador”? ¿Qué tipo de excusa es ésta? Sería sumamente repugnante.

Dios nos llama a “examinarlo todo y retener lo bueno” (1 Tesalonicenses 5:21). Si no te examinas de acuerdo a la Palabra de Dios, entonces vas a ser engañado. En la apostasía de los últimos días, muchos hombres van a ser entregados a graves engaños para que crean la mentira. ¿Por qué? Pablo responde: “A fin de que sean condenados todos los que no creyeron a la verdad, sino que se complacieron en la injusticia” (2 Tesalonicenses 2:12). Eso es un mensaje fuerte, pero sólo sirve para demostrar la necesidad imperiosa y urgente de juzgar de manera bíblica todas las enseñanzas y acciones. Por lo tanto, juzgar de manera bíblica es la única garantía de nuestra supervivencia espiritual en estos próximos años.

Así que, corrijamos a aquellos que nos rodean que constantemente citan de manera incorrecta Mateo 7:1. Jesús no nos ha llamado a poner nuestro cerebro a un lado; Él nos llama a juzgar con justo juicio y asegurarnos de que no caigamos atrapados en la misma falsedad y pecado que censuramos en otros. De esta manera se evitará el peligro de ser juzgado por juzgar a los demás.

Traducido por: Julian Esquinas

Nota del Administrador: Este post fue tomado de http://www.protestantedigital.com/ES/Magacin/

Dios los bendiga.


Los dones del Espíritu en la iglesia primitiva y pos-apostólicas

Los dones del Espíritu en la iglesia primitiva pos-apostólicas

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La teología contemporánea se ha dado cuenta de la vitalidad y dinamismo que caracterizaron a la Iglesia recién nacida en las generaciones pos-apostólicas.

Una de las objeciones actuales más comunes a la manifestación de los dones espirituales ( carismata ) tales como el hablar en otras lenguas y el profetizar (entre otros) es la idea de que desaparecieron cuando los apóstoles murieron. Según esta teoría, nadie debe esperar recibir dones espectaculares de parte del Espíritu puesto que pertenecen exclusivamente al pasado.

No obstante, esta perspectiva está perdiendo credibilidad en nuestros días.Gracias al gran resurgimiento de los estudios patrísticos a lo largo del siglo pasado, la teología contemporánea se ha dado cuenta de la vitalidad y dinamismo que caracterizaron a la Iglesia recién nacida en las generaciones pos-apostólicas. Teólogos clave – tales como Justino Mártir, Ireneo, Tertuliano, Orígenes, Novaciano y Cirilo de Jerusalén – estaban plenamente convencidos de que los dones del Espíritu seguían vigentes en sus días.

Ya es hora de que estas cosas lleguen al conocimiento del público en general. Lo que vamos a hacer hoy es mencionar algunas de sus citas más significativas relacionadas con este gran tema. ¿Estás sentado cómodamente? ¡Comencemos, pues!

(Tristemente, muchas de las obras citadas abajo no están fácilmente disponibles en castellano. Por eso he traducido casi todo directamente del inglés.)

Justino Mártir (100-165)
En su  Diálogo con Trifón , Justino aclara que los dones proféticos de los judíos fueron transferidos a los cristianos. Empieza el capítulo 82 de su libro declarando que: “Los dones proféticos siguen con nosotros hasta el día de hoy.” Sigue la misma línea de razonamiento en el capítulo 87 argumentado que el Espíritu continúa impartiendo dones de gracia, “a aquellos que son dignos porque creen en Él.” El siguiente capítulo, el 88, afirma explícitamente la presencia de los dones espirituales: “Ahora, es posible ver mujeres y hombres entre nosotros que poseen dones del Espíritu de Dios.” Justino creía que los  carismata  todavía existían en sus días.

En su  Segunda Apología  llega a aseverar que muchos cristianos siguen echando fuera demonios. “Ahora puedes ver esto por ti mismo. Porque muchos endemoniados hay por todo el mundo. Incluso los había en tu ciudad. Muchos hermanos cristianos los echaron fuera en el nombre de Jesucristo, el cual fue crucificado bajo Poncio Pilato. Los libraron y siguen librándolos, quitando el poder de los diablos. Fueron curados aun cuando otros exorcistas y las drogas no podían hacer nada” (capítulo 6). ¡El Espíritu no había parado de obrar en el siglo segundo!

Ireneo (130-202)
El magnum opus de Ireneo –  Contra las herejías  – también da testimonio de la amplia gama de dones espirituales que operaban en el siglo segundo. Ireneo llega a decir que los carismata  son una clara señal del discipulado del Jesús verdadero (y no el Jesús gnóstico).

Escribe: “Aquellos que son verdaderamente sus discípulos, habiendo recibido gracia de Él, llevan a cabo milagros en su nombre para promover el bienestar de otros hombres, según el don que cada uno ha recibido de Él. Porque algunos verdaderamente echan fuera demonios, de modo que aquellos que han sido limpiados así de espíritus malignos suelen creer en Cristo y se unen a la Iglesia. Otros son capaces de ver cosas venideras: ven visiones y pronuncian palabras proféticas. Otros sanan a los enfermos, imponiéndoles las manos, y se sanan. Además, hasta los muertos han sido resucitados y permanecen entre nosotros por muchos años.” (2:32:4). ¡El Espíritu, entonces, hace milagros, echa fuera demonios, revela el futuro, sana a los enfermos e incluso levanta a los muertos!

Otro párrafo relevante en cuanto al tema de las lenguas se halla en el 5:6:1 donde explica que: “Por esta razón declara el apóstol,  Hablamos sabiduría entre los que son perfectos , refiriéndose a aquellos que habían recibido el Espíritu de Dios, y quienes a través del Espíritu de Dios hablan en todo tipo de lenguas, como él mismo hacía. De igual manera, nosotros también oímos a muchos hermanos en la Iglesia que poseen dones proféticos, y que a través del Espíritu hablan en muchas lenguas y traen a la luz las cosas ocultas de los hombres para el beneficio general. El apóstol llama a los tales “espirituales”, siendo espirituales por participar del Espíritu, no porque hayan sido librados de su cuerpo de carne y se hayan convertido en seres puramente espirituales.”

Así Ireneo confesó abiertamente que el Espíritu impartía dones carismáticos a su Iglesia.

Tertuliano (150-220)
Tertuliano estaban tan cautivado por el dinamismo del Espíritu de Dios que algunos lo han nombrado el primero teólogo auténticamente ‘pentecostal’ de la Iglesia (aunque se trata de un anacronismo, es como tachar a Agustín de calvinista). A Tertuliano le encantó el tema del Espíritu Santo.

En el contexto del bautismo, exhorta a los recién convertidos a anhelar los dones espirituales. “Por consiguiente, amados y benditos, a quienes aguarda la gracia de Dios, cuando salís de ese baño santo [el bautismo] y por primera vez extendéis vuestras manos dentro de la casa de tu Madre [la Iglesia] junto con vuestros hermanos, pedid al Padre, pedid al Señor que os dé la riqueza de su gracia y la distribución de sus dones (1 Corintios 12:4-12). “Pedid,” dice, “y se os dará.” Habéis pedido, y habéis recibido. Habéis llamado, y se os ha abierto. Lo único que pido es que mientras estéis pidiendo, que os acordéis de mí, Tertuliano el pecador.” ( Sobre el bautismo , 20).

Otro pasaje útil se encuentra en su obra  Contra Marción  5:8. En esta sección de su libro, Tertuliano repite lo que Ireneo había hecho, esto es, apelar a los dones espirituales para demostrar que su Iglesia era de veras la Iglesia de Cristo. Reta al hereje Marción a producir manifestaciones espirituales parecidas a los dones del Espíritu que operaban en la Iglesia de Tertuliano. Esos dones, creía Tertuliano, le aseguraban que servía al único Dios verdadero del Antiguo y del Nuevo Testamento y no al ‘dios’ modificado de Marción.

“Que Marción exhiba, pues, como dones de su ‘dios’, algunos profetas que no hayan hablado por sentido humano, sino con el Espíritu de Dios, que hayan predicho cosas que han de ocurrir y hayan puesto de manifiesto los secretos del corazón (1ª Corintios 14:25); que él produzca un salmo, una visión, una oración (1ª Corintios 14:26) – sólo que sea por el Espíritu, en un éxtasis, esto es, en un rapto, toda vez que le haya ocurrido una interpretación de lenguas; que él me muestre también, que cualquier mujer de lengua culta en su comunidad haya profetizado alguna vez de entre aquellas hermanas especialmente santas que él tiene. Ahora, todas estas señales (de dones espirituales) se están manifestando de mi lado sin ninguna dificultad, y concuerdan, también, con las reglas y las dispensaciones y las instrucciones del Creador. Por lo tanto, tanto Cristo como el Espíritu y el apóstol pertenecen únicamente a mi Dios. Aquí está mi confesión para todo aquel que quiera conocerla.”

Tertuliano entendió que la abundancia de dones que operaban en su congregación (y la falta de ellos en la secta de Marción) probó el hecho de que su Iglesia estaba alineada con el Dios de las Escrituras. Habló mucho del don de profecía. De hecho, dedicó el noveno capítulo de su obra  Tratado sobre el alma  a contar las poderosas experiencias proféticas que una hermana en el Señor había vivido. “Dado que nosotros reconocemos los  carismata  espirituales, o dones, hemos recibido el don de la profecía, aunque vivimos después de Juan [el Bautista].”

Orígenes (185-254)
Orígenes también era consciente de los carismata. Su obra más conocida,  Sobre los principios , es el primer intento de cualquier escritor cristiano en compilar una teología sistemática amplia. Advierte en contra del mal uso de los dones espirituales. Esto nos lleva a la conclusión de que los  carismata  estaban vigentes en su generación.

Proclama solemnemente, “Cuando la palabra de sabiduría o de conocimiento o cualquier otro don haya sido otorgado al hombre – sea por bautismo o sea por la gracia del Espíritu – y no es administrado correctamente, a saber, el recipiente lo esconde debajo de tierra o en un pañuelo, el don del Espíritu, seguramente, será quitado de su alma, y lo que queda, esto es, la sustancia de su alma, será asignada a su lugar con los incrédulos. Será separada y dividida del Espíritu, el cual quiere unir el alma del hombre al Señor.” (2:10:7).

Si un creyente tiene un don espiritual, lo tiene que usar diligentemente en el temor del Señor. Dios no imparte sus dones con ligereza. Cada don conlleva una gran responsabilidad. Orígenes testifica que: “Entre los cristianos seguimos encontrando huellas del Espíritu, el cual apareció en forma de paloma. Echan fuera demonios y realizan muchas sanidades y predicen ciertos eventos, conforme a la voluntad del Logos.” ( Contra Celso , 1:46).

Novaciano (200-258)
Novaciano el ‘puritano’ (otro anacronismo) estuvo persuadido de que el Espíritu de Dios concedió plenitud a la Iglesia de Cristo. En el Antiguo Testamento sólo se experimentó la obra del Espíritu de una manera parcial, pero ahora, los redimidos en Cristo reciben múltiples bendiciones gracias al ministerio del Espíritu. Su testimonio es el siguiente:

“El Espíritu es quien coloca profetas en la Iglesia, instruye maestros, dirige las lenguas, da poderes y sanidades, hace obras maravillosas, ofrece discernimiento de espíritus, concede poderes de gobierno, sugiere consejos, y ordena y arregla cualesquiera otros dones de carismata  que haya. Y así perfecciona y completa en todo a la Iglesia del Señor en todas partes.” ( Sobre la Trinidad , 29).

Novaciano, pues, añade su voz a aquéllas de Tertuliano y Orígenes para confirmar la obra continua de los  carismata  espirituales en el tercer siglo. ¡La Iglesia era un lugar emocionante y llena de vitalidad divina gracias a la obra del Espíritu de Dios!

Cirilo de Jerusalén (313-386)
El último escritor que mencionaremos es Cirilo de Jerusalén. Éste registró varios comentarios sobre la obra del Espíritu en sus  Lecciones catequéticas  en el siglo cuarto. Prometió a los fieles que: “Si creéis, no solamente recibiréis la remisión de pecados, sino haréis cosas más allá del poder del hombre. ¡Y qué seáis tenidos por dignos de recibir el don de profecía también! […] Tu Guardián, el Consolador, te guardará todos los días de tu vida. Te cuidará como si fueras uno de sus soldados. Cuidará tus entradas y tus salidas. Te guardará de todos tus enemigos. Y te dará dones de todo tipo, si no lo contristas por el pecado. […] Estate preparado para recibir gracia, y cuando la hayas recibido, no la deseches.” (17:37).

Alude también en el capítulo anterior al exorcismo, explicando: “Si eres tenido por digno de la gracia, tu alma será iluminada, recibirás un poder que no tienes, recibirás armas terribles para los espíritus malos; y si no arrojas tus armas, sino guardas el Sello sobre tu alma, ningún espíritu malo se te acercará a ti; porque se acobardará; porque verdaderamente por el Espíritu de Dios son expulsados los malos espíritus.” (17:36)

El Espíritu da varios dones (la profecía incluida) y también echa fuera demonios.

Conclusión
Este breve estudio de los siglos segundo, tercero y cuarto nos revela que los mayores pensadores de la Iglesia pos-apostólica estaban en total acuerdo en que los dones espirituales seguían vigentes en el cuerpo de Cristo. No existía una convicción de que los dones de algún modo habían desaparecido cuando los apóstoles murieron. Ese concepto no surgió hasta finales del siglo cuarto/ principios del siglo quinto por medio de dos teólogos importantes: Juan Crisóstomo en el Oriente y Agustín de Hipona en el Occidente.

La idea que algunos hermanos tienen en nuestros días de que los dones espirituales cesaron una vez que se escribió el libro de Apocalipsis es históricamente insostenible e indefendible. ¿Quién se atrevería a discrepar con seis gigantes tales como Justino Mártir, Ireneo, Tertuliano, Orígenes, Novaciano y Cirilo? ¡Yo no! ¿Y tú?

Autor: Will Graham (http://www.protestantedigital.com)


El diseñador del cosmos.

 

El diseñador del cosmos.

 

“Los cielos cuentan la obra de Dios y el firmamento anuncia la obra de sus manos”

Salmo 19:1

 

Los cristianos sostenemos que todo lo que existe, está aquí gracias a Dios. Ríos, mares, océanos, bosques, selvas, sabanas, desiertos, tundras, el sol, la luna, las estrellas, asteroides, todo el universo y por supuesto, la vida que en el habita; todo esto fue creado por el eterno y hasta el día de hoy, subsiste por su voluntad y poder.

Pero ¿Estamos realmente conscientes de hasta qué punto hemos dependido y dependemos del creador? ¿Estamos conscientes de todo lo que se necesita para que nosotros y toda forma de vida este el día de hoy aquí, existiendo? En los últimos años, varios científicos han descubierto que para que estemos aquí, hace falta un ajuste fino en el universo, el cual consta de ciertas constantes cosmológicas y de condiciones en el inicio del universo que simplemente aparecieron de forma arbitraria. Varios filósofos y científicos teístas, argumentan que las condiciones para que la vida se dé en este universo están tan delicadamente ajustadas que, parece en su totalidad improbable que por sí solas hayan logrado aparecer y derivar en un universo que permita la existencia de la vida.

Ahora ¿Qué implicaciones tiene este ajuste fino del universo en la existencia de Dios? Pues bien, las implicaciones son que, dada la abismal improbabilidad de que el universo se ajustara a sí mismo por puro azar o por necesidad física y considerando la complejidad tan grande del ajuste fino y lo especifico de este para poder permitir la existencia de la vida, se puede argumentar que la causa de tal ajuste fino es una inteligencia, así, nosotros podemos argumentar a favor de la existencia de Dios señalando que el ajuste fino es una señal de que una inteligencia superior ha creado este universo.

Debemos entender que este ajuste fino del universo es algo bien establecido en ciencia, así que con respecto a este punto no tendremos nada que hacer o probar, la evidencia científica juega a nuestro favor. Lo que a nosotros nos toca hacer es argumentar que este ajuste fino apunta a la existencia de Dios y para ello, vamos a valernos del siguiente argumento:

1)      El ajuste fino del universo se debe a la necesidad física, al azar o al diseño.

2)      No se debe a la necesidad física o al azar.

3)      Por lo tanto, se debe al diseño.

Bien, antes de pasar a defender las premisas, nos será útil definir algunas cosas y dar algunos ejemplos de ajuste fino.

¿A que nos referimos con el ajuste fino del universo? El ajuste fino del universo hace referencia a la extraordinariamente estrecha variedad de valores en las que tienen que caer las constantes cosmológicas y las condiciones iniciales (como la cantidad de entropía en el universo temprano, por ejemplo) para que el universo pueda albergar vida en el. Debemos entender (esto es importante) que ajuste fino no significa “diseño”, sino lo plasmado antes.

Ahora ¿Qué son las constantes cosmológicas? Bien, cuando las leyes de la naturaleza son expresadas en ecuaciones matemáticas, uno se encuentra con ciertos símbolos que representan cantidades inmutables, como la fuerza de gravedad, la fuerza electromagnética y la fuera nuclear débil. Estas cantidades que no cambian son llamadas “constantes cosmológicas”. Vamos a poner un ejemplo. La ley de la gravedad de Newton (F = Gm1m2/r2) nos dice que la fuerza (F) gravitacional entre dos objetos depende no solo de sus respectivas masas (m1 y m2) y la distancia entre ellos (r2) sino también de una cierta cantidad (G) que es constante y no cambia, sin importar la masa de cada objeto y la distancia entre ellos, esta es la gravedad y su valor no muta en nuestro universo.

¿Y las condiciones iniciales? Pues bien, estas simplemente aparecen en el inicio del universo de forma arbitraria, como condiciones iniciales en las que las leyes de la naturaleza siguen su curso. Un ejemplo seria la cantidad de entropía presente en el universo temprano. Sencillamente estos valores aparecen como una condición inicial en el big bang de forma totalmente arbitraria y de allí, junto a las leyes de la naturaleza, determinan como se desarrollara el universo.

Ambas (condiciones iniciales y constantes cosmológicas), solo tienen una estrecha variedad de valores en las que pueden caer para desarrollar un universo que permita la existencia de vida, si caen fuera de esta estrecha variedad, entonces, obtendremos un universo en donde no puede darse la vida.

Ahora ¿Qué tan estrecha es esta variedad de valores en las que pueden caer las condiciones iniciales y las constantes cosmológicas? O dicho de otro modo ¿Qué tan improbable es que se dé un universo que permita la vida? Pues bien, antes de darles los datos, revisemos algunos números que nos hagan entender mejor lo delicado del ajuste fino del universo.

El numero de segundos en la historia entera del universo es alrededor de 10 a la 17 potencia, es decir, un 1 seguido de diecisiete ceros: 100 000 000 000 000 000.

Del otro lado, el número de partículas sub-atómicas en el universo conocido, se dice que es de 10 a la 80 potencia, es decir, un 1 seguido de ochenta ceros:

100 000 000 000 000 000 000 000 000 000 000 000 000 000 000 000 000 000 000 000 000 000 000 000 000 000 000

Ahora, teniendo estos números en mente, consideremos los siguientes ejemplos de ajuste fino en el universo:

La llamada fuerza nuclear débil, una de las cuatro fuerzas fundamentales de la naturaleza, que opera en el interior del núcleo de los átomos, esta tan finamente ajustada que una alteración en su valor de tan solo 1 parte de 10 a la 100 potencia, impediría que el universo albergara vida.

Del otro lado, un cambio en la constante cosmológica que se encarga de la aceleración de la expansión del universo, de tan solo 1 parte de 10 a la 120 potencia, impediría que el universo albergara vida.

Roger Penrose de la universidad de Oxford ha calculado que la probabilidad de que los estados de baja entropía (como el que se dio en el big bang, como una condición inicial arbitraria) existan por puro azar es de una posibilidad entre 10 a la potencia de 10 ¡elevado a la potencia de 123! Es decir, es un número excesivamente incomprensible.

P.C.W. Davies ha calculado que modificar la fuerza electromagnética en tan solo 1 parte entre 10 a la potencia de 100 de igual forma impediría que el universo albergue vida.

Stephen Hawking estima que una disminución en la tasa de expansión de tan solo una parte entre cien mil millones de millones, un segundo después del Big Bang, habría dado lugar a que el universo colapsara y del otro lado, un aumento en la tasa de expansión (similar a lo anterior) habría impedido la condensación de las galaxias.

Podríamos seguir dando ejemplos, sin embargo, queda bastante claro que estamos hablando de una inmensa improbabilidad; tener una precisión de por lo menos una parte entre 10 a la potencia 60 es como disparar de un extremo a otro del universo observable (Veinte billones de años luz de distancia) y dar justo en un blanco que mida una pulgada.

Bien, ahora con los datos anteriores en mentes, pasemos a revisar las premisas.

1)      El ajuste fino del universo se debe a la necesidad física, al azar o al diseño.

La única dificultad que podría presentarse en esta premisa, es que alguien sugiriera que existe otra posible explicación. Pues bien, como hasta ahora solo conocemos estas 3, podemos dar la premisa por buena y si nuestros interlocutores desean plantear otra posibilidad, sea bienvenida y pasamos a analizarla.

Ahora, expliquemos brevemente cada una de las posibilidades.

Necesidad física: Esta posibilidad hace referencia a que por necesidad física, las constantes cosmológicas y las condiciones iniciales tienen que tener el valor que tienen.

Azar: Esta posibilidad hace referencia a que por simple accidente las constantes cosmológicas y las condiciones iniciales tienen el valor que poseen actualmente.

Diseño: Esta posibilidad hace referencia a que las constantes cosmológicas y las condiciones iniciales tienen el valor que tienen, porque así fueron diseñadas.

Bien, pasemos a revisar la siguiente premisa

2)      No se debe a la necesidad física o al azar.

¿Puede el ajuste fino deberse a la necesidad física?

Para que podamos sostener que el ajuste fino puede deberse a la necesidad física, debemos poder sostener que un universo que tenga valores que prohíban la vida es imposible, pero ¿Qué evidencia o que razón suficiente tenemos para poder sostener lo anterior? No existe ninguna, de hecho, parece totalmente posible que los valores de las constantes cosmológicas y de las condiciones iniciales puedan ser otros de los que tenemos actualmente. Que la proporción de la materia y antimateria primaria hubiera sido diferente, que el nivel de entropía al inicio del universo hubiera sido un poquito mayor, que el universo se hubiera expandido un poco más lento, estas y otras cosas más, parecen físicamente posibles, por tanto, no tenemos razones para pensar que un universo con valores que impidan la aparición de la vida es imposible y por tanto, no tenemos razones para aceptar que el ajuste fino del universo se debe a necesidad física.

De hecho, en ciencia se postulan cosas diferentes. Por ejemplo, los físicos tienen una teoría llamada teoría M o teoría de las súper cuerdas. Esta teoría permite que existan alrededor de 10 a la potencia de 500 universos posibles totalmente diferentes, la gran mayoría de ellos con valores que prohíben la vida.

Así que podemos desechar esta opción por no tener nada que la respalde y por tener evidencia en contra.

¿Pero qué tal el azar? ¿Podría ser el azar la respuesta al ajuste fino?

Bien, el problema con esta opción es que la improbabilidad de que el ajuste fino ocurra por azar es tan pero tan alta, que sencillamente es irracional pensar que estamos aquí por azar.

Para que comprendamos mejor este punto, daré 2 analogías y un pequeño ejercicio que dejaran más clara la improbabilidad a la que se hace referencia.

Tiro al blanco.

Imagínate en una galería de tiro, en donde los blancos están a 3 kilómetros de distancia de ti (aclaro que estoy siendo amable con la distancia). Los blancos son 20 y el centro de estos, mide tan solo una pulgada. Ahora, imagínate que un grupo de mercenarios, te dicen que si tu no le das de forma seguida y sin fallar al centro de cada blanco con una pistola (imaginen una con la suficiente potencia para alcanzar los blancos) que ellos te darán, ellos presionaran el botón de una bomba que han amarrado a tu cuerpo y que te hará volar por los aires. Piensa ¿Qué tan probable te parece que aciertes al centro (que mide una pulgada) de 20 blancos que se encuentran a 3 kilómetros de ti con una simple pistola sin fallar ninguno? Y recordemos que se está siendo generoso con la distancia, de hecho debería proponer por lo menos un año luz de distancia (así de “astronómica” es la improbabilidad).

Lotería.

Imagínate una enorme reja esférica de lotería, de esas que dan vueltas. Ahora, imagínate que esa enorme reja de lotería, es llenada con 10 billones de bolas negras. Después, imagínate que se depositan 100 mil bolas blancas. Ahora imagínate que comienzan a dar vueltas a la reja para mezclar las pelotas. Ya mezcladas, una persona con los ojos vendados, se acerca y mete su mano en la reja y saca una de las bolas (bien escondida de ti, para que no puedas ver qué color es). Una persona te dice en ese momento: “Si la bola es blanca, te irás y si la bola es negra, te pegaremos un tiro”. Pregúntate ¿Qué tan probable es que te salga la bola blanca? Pues bien, representémoslo con números para que tengan una idea más real:

Probabilidad de que saques la bola blanca es de 100 000 (cien mil) entre 10 000 000 100 000 (10 billones 100 mil posibilidades).

Probabilidad de que saques la bola negra es de 10 000 000 000 000 (10 billones) entre 10 000 000 100 000 (10 billones 100 mil posibilidades).

Pueden ir a los ejemplos de ajuste fino anteriores y ver las cantidades de nuevo, para que noten mejor de cuanto estamos hablando (de hecho, vean que en esta analogía he hablando de 10 billones de pelotas <es decir, un 10 acompañado de 12 ceros> cuando en los ejemplos de ajuste fino tenemos un uno acompañado de cien ceros por ejemplo y decimos que una modificación de una parte entre 10 a la potencia de 100 provocaría que el universo no permita la vida…así que en la analogía he sido bastante generoso).

Si tienes problemas para entender la magnitud de esta analogía, imagina que tienes que sacar una bola blanca cinco veces seguidas (considerando que cada “juego” es una de las constantes o condiciones iniciales).

Encestar.

Ahora, el pequeño ejercicio. Te invito a que lo hagas.

Haz una bolita de papel con cualquier hoja que no vayas a usar. Coloca un bote de basura a por lo menos unos 6 metros de ti (menos no) o si puedes a 10 metros. Ahora, intenta encestar en ese bote de basura 20 veces seguidas (que el bote no sea muy grande, sino uno de tamaño normal). Para hacerlo más sencillo, si logras darle a la orilla, pero rebota y se cae, tómalo como haber encestado. Cuando termines (en caso de que termines) medita en lo improbable que es lograr encestar 20 veces seguidas esa bolita de papel en un bote de basura que está a unos metros de ti.

Pues bien, piensa ahora que esa improbabilidad es nada cuando la comparas con la improbabilidad de que el universo este finamente ajustado por azar. De hecho, si quisiéramos ser un poco más justos (énfasis en un poco), tendría que pedirte que tomes una pelota de básquet ball, te alejes 1 kilometro de la canasta y después intentes encestar 20 veces seguidas. Si quieres prueba alejando cada vez más el bote de basura y utilizando otros objetos que lleguen hasta el. No es así de improbable el ajuste fino por azar, es abismalmente mayor.

Bien, pasemos a ver algunas objeciones a esta premisa:

a)      Pero si las constantes cosmológicas y las condiciones iniciales hubieran tenido otros valores, entonces tal vez otras formas de vida hubieran podido emerger.

Quien objete esto en realidad no comprende las desastrosas consecuencias de cambiar el valor de las constantes y de las condiciones iniciales.

Cuando se habla de “un universo que permite vida”, no se hace referencia a las formas de vida presente, mas bien, se hace referencia a la propiedad de los organismos de alimentarse, extraer la energía del alimento, crecer, adaptarse a su ambiente y reproducirse. Para que algo vivo pueda existir, el universo tiene que estar finamente ajustado, pues de no estarlo, ni la materia, ni la química, podrían existir…mucho menos entonces los planetas en donde algo vivo pueda estar.

b)     Pero tal vez en un universo con otras leyes de la naturaleza tales consecuencias desastrosas no pasarían.

Esta objeción confunde lo presentado en el argumento. No nos estamos ocupando de universos gobernados por distintas leyes de la naturaleza… de hecho, no sabemos cómo sería algo así o por lo menos si algo así es posible. Por lo tanto, esta objeción nada tiene que ver con el argumento, pues aquí estamos lidiando con las leyes de la naturaleza que operan en este universo.

c)      No tiene caso preguntar por tal cosa, pues obviamente no estaríamos haciéndonos esta pregunta si el universo no estuviera finamente ajustado. Es decir, nosotros solo podemos analizar aquellos valores del universo que son compatibles con nuestra existencia, por lo tanto ¡no hay nada que explicar!

Créanlo o no esta es una objeción y se llama “principio antrópico” y básicamente dice lo siguiente:

“Si los organismos que se han desarrollado en el universo, observan las constantes cosmológicas y las condiciones iniciales del universo, es altamente probable que observen que estás están finamente ajustadas para su existencia.”

Pero eso es tan solo una obviedad, no una respuesta al ajuste fino, es tan ridículo como si sucediera lo siguiente:

Imagina que serás ejecutado por 100 tiradores profesionales, rifle en mano, a tan solo 6 metros de distancia. Cierras tus ojos y solo escuchas: ¡Fuego! Y los balazos. Después, abres tus ojos y ves que no estás muerto y de hecho, que las balas no te han tocado.

Ahora imagina que respondes: “Nada que explicar, pues obviamente el hecho de que pueda estar aquí, vivo, es prueba de que los tiradores fallaron.”

¡Por supuesto que si estas abriendo los ojos es porque los tiradores fallaron! ¡Pero eso es una obviedad! La verdadera pregunta es ¿Por qué fallaron los 100 tiradores? ¿Azar o fue a propósito? El principio antrópico no resuelve tal pregunta.

d)     Si existe un multiverso, no hay nada que explicar, pues se entendería que al estarse creando nuevos universos, en algún momento, con suficiente tiempo, uno que permita la vida aparecerá por azar. Esto mas el principio antrópico, nos permite decir que no hay nada que explicar, pues estamos en un multiverso y este resulta ser uno de muchos universos, que apareció por azar finamente ajustado.

Esta objeción a mi parecer es muy desesperada pues no tenemos ninguna evidencia ni razón suficiente para pensar que de hecho exista un multiverso. Pero dejemos esto pasar y demos algunas objeciones.

La primera ¿Cuál sería el mecanismo para crear universos? Obviamente tendría que haber algo que cree universos en este sistema de universos llamado multiverso. ¿Qué mecanismo seria este? Y más importante ¿No estaría también finamente ajustado? Esto tan solo empujaría la pregunta un paso atrás, haciendo que nos preguntemos ¿Qué ajusto finamente al mecanismo que produce universos (para producir universos y para que este exista)?

La segunda. Si tal sistema existe obviamente no es eterno, la razón es simple, si este fuera eterno, el multiverso ya habría alcanzado el máximo grado de equilibrio térmico y no podría existir la vida (pues la segunda ley de la termodinámica nos dice que la energía busca el “equilibrio”, lo que significa que la energía útil del universo, con el tiempo, se vuelve “inútil” y sin energía no hay vida, ni movimiento). Eso significa que no existen infinitos universos, sino un número finito. Eso significa que sigue siendo bastamente improbable que un universo que permita la vida aparezca por puro azar, pues harían falta muchísimas oportunidades para que un universo finamente ajustado como este aparezca. Para ilustrarlo imaginen que se decide como es cada universo, con la reja de lotería que utilizamos como analogía antes. Cada vez que sacamos una pelota, sabemos cómo será el nuevo universo (permite la vida o no la permite). Cada universo tiene las mismas probabilidades de estar finamente ajustado (es decir, muy pocas). Por tanto, la improbabilidad sigue siendo tremendamente alta, aun con múltiples universos.

Esta objeción podemos darla por refutada al no contar con evidencia o razón suficiente que la respalde, al introducir la pregunta de qué ajuste fino es necesario para que exista este mecanismo y para que pueda generar universos y al notar que aun si este sistema existe, sigue siendo altamente improbable que nuestro universo aparezca.

Esto nos lleva a la conclusión:

3)      Por lo tanto, se debe al diseño.

Podemos notar que la explicación más probable al ajuste fino del universo es el diseño. Es algo totalmente intuitivo. Por ejemplo: Supongamos que tenemos distintas letras hechas de madera. En estas letras se encuentra 10 veces el abecedario, es decir, 10 letras a, 10 letras b, etc. Ahora supongamos que un día llegamos a casa y encontramos estas letras tiradas en el suelo. Pero hay un conjunto de letras que dicen: “Los púdines de limón son deliciosos”.

Pregunto ¿Qué es más probable? ¿Qué esas letras hayan tomado ese orden por si solas al tirarlas al suelo o que esas letras hayan sido puestas deliberadamente en ese orden?

Pueden pensar también en el ejemplo de la reja de lotería. ¿En qué situación es más probable que te salga la bola blanca que te permitirá seguir viviendo? ¿En una situación donde la bola salga por azar o en una situación en donde alguien deliberadamente saque una bola blanca de la reja?

Intuitivamente, el diseño (o la intencionalidad, que ya nos habla de alguien) es la respuesta más probable.

Espero que este argumento les sea útil, cualquier comentario o duda, estoy para servirles.

Que la paz y la sabiduría de Dios esté con ustedes.

Este articulo fue tomado del blog amigo http://defensadefe.wordpress.com


¡Tantos Ateos y Tan Poco Tiempo!

¡Tantos Ateos y Tan Poco Tiempo!

Por: William Lane Craig

Pregunta de la Semana:

Dr. Craig, asisto a Louisiana State University (Universidad Estatal de Louisiana) y trabajo en la biblioteca de nuestra universidad. De todas las personas con las que trabajo, la mitad son agnósticos y la otra mitad ateas. Me convertí en un cristiano nacido de nuevo hace un poco más de un año después ser ateo por cinco años. He observado que muchos jóvenes creen, como yo pensaba antes, que la religión es una estupidez y que no hay Dios. Ni siquiera menciono la palabra religión a mis compañeros de trabajo y algunos simplemente dicen abruptamente cosas horribles acerca de la religión/cristianismo. Yo trabajo con un británico que habla de que su país es tan poco religioso al punto que simplemente mencionar a Dios es causa de burla. Estados Unidos también está creciendo en el número de no creyentes. Estoy preocupado por nuestro futuro, no sé como luchar contra el ateísmo. Yo soy cristiano, me convertí en base a experiencias personales y yo no soy filósofo. Los ateos están de mal humor y quieren respuestas a sus preguntas, a las cuales no tengo tiempo para averiguar. En la actualidad estoy tratando de obtener tres títulos de licenciatura en la universidad y ninguno de ellos es en filosofía. ¿Cómo puede un estudiante universitario, un simple laico, como yo convertirse en un defensor moderado del cristianismo en contra de esos ateos promedios universitarios? Siempre voy a defender mi fe en Cristo, pero ellos buscan algo más allá de lo que creo. Dicen que los creyentes son estúpidos e ilógicos. Por lo tanto, me gustaría argumentar sobre la base de la lógica y demostrarles que los creyentes simplemente no son estúpidos. ¿Cómo puede convertirse alguien que no tenga tiempo, ni para aprender filosofía o ni para leer teología, en un polemista contra esos cerrados de mente y bochincheros no creyentes?

John

Respuesta:

Después de haber hablado dos veces en la Universidad Estatal Louisiana (LSU), estuve sorprendido por la atmósfera de incredulidad que caracterizaba la comunidad universitaria de allí. Te da la oportunidad de ser una luz aún más brillante en las tinieblas.

John, tomé ésta como la pregunta de la semana porque creo que es una interrogante que enfrentan muchos cristianos. No todos tienen tiempo para convertirse en defensores expertos, y sin embargo nos encontramos en situaciones en las que estamos llamados a dar “una razón de la esperanza que hay en nosotros” (I Pedro 3:15). ¿Qué se supone que debemos hacer?

Una de las cosas sencillas que todos podemos hacer es aprender a hacer preguntas. Greg Koukl recomienda hacer dos preguntas a los no creyentes:

1. ¿Qué quieres decir con eso?

2. ¿Qué razones tienes para pensar eso?

¡Es increíble cómo estas dos preguntas sencillas cautivadoras pueden atar a la gente en nudos! Por ejemplo, pregunta a los incrédulos lo que quieren decir cuando hablan de que no creen en Dios, ¿es él un ateo o un agnóstico? (Tienes que estar preparado para explicarle la diferencia). Lo que sea que él diga, pregúntale, “¿Qué razones tienes para pensar eso?” Muchas personas no entienden lo que quieren decir con sus afirmaciones y probablemente la mayoría no tienen buenas razones para ellas. Mientras tú hagas preguntas, no estás haciendo ninguna afirmación, y así no tienes que probar nada. Permite a los no creyentes llevar la carga de la prueba de sus afirmaciones.

Una segunda cosa que puedes hacer es referir al no creyente a algunos recursos. No tienes que tener algo de cerebro para decirle a alguien: “¿Has visto The Blackwell Companion to Natural Theology (El Compendio Blackwell para de Teología Natural)? Antes que digas que no hay teístas inteligentes y que no hay buenas razones para creer en Dios, talvez te convendría mejor mirar este libro primero. De lo contrario, no estás realmente informado.” No es necesario que tú mismo hayas leído esos libros si estás tan presionado por el tiempo. Todo lo que tienes que hacer es saber algunos títulos God, Freedom, and Evil (Dios, Libertad y el Mal) por Alvin Plantinga. The Existence of God (La Existencia de Dios) por Richard Swinburne. Finite and Infinite Goods: A Framework for Ethics (Bienes Finitos e Infinitos: Un Marco para la Ética) por Robert Adams. The Book of Acts in the Setting of Hellenistic History (El Libro de los Hechos en el Marco de una Historia Helenística) por Colin Hemer Jesus Remembered (Jesús Recordado) por James D. G. Dunn y The Resurrection of the Son of God (La Resurrección del Hijo de Dios) por N.T. Wright. Avergüenza al no creyente por su ignorancia a la literatura. Por otro lado, si es un buscador sincero, recomiéndale que examine este sitio web o que mire uno de mis debates.

En tercer lugar, aprende mencionar los nombres de algunos eruditos cristianos. Cuando el no creyente dice que los cristianos son todos fanáticos ignorantes, muéstrate realmente sorprendido y dile con asombro, “¿De verdad crees eso? ¿Qué piensas de la obras de Alvin Plantinga-o de William Alston? Mencionar nombres de eruditos importantes cae de mal gusto cuando alguien está tratando de jactarse. Pero en un caso como este, tú estás simplemente ofreciendo contra-ejemplos a la afirmación radical de que todos los cristianos son ignorantes, un punto que está arraigado en la ignorancia misma. Éstos son algunos de los nombres a mencionar: filósofosAlvin Plantinga (Universidad de Notre Dame),Peter van Inwagen (Universidad de Notre Dame), el difunto William Alston (Universidad de Syracuse), Richard Swinburne (Universidad de Oxford), Robert Adams (Universidad de Carolina del Norte), Dean Zimmerman (Rutgers University); científicosFrancisco Ayala (altamente condecorado biólogo evolutivo), Allan Sandage (el más famoso astrónomo del mundo), Christopher Isham (llamado el más grande cosmólogo cuántico de Gran Bretaña), George Ellis (una vez un colega me lo describió como la persona que más sabe sobre cosmología entre todos los seres vivientes), Francis Collins (director del proyecto del genoma humano); Eruditos de Jesús históricos: John Meier (autor de un estudio de multivolumen sobre el Jesús histórico), N.T. Wright (otro autor de obras prodigiosas sobre Jesús), James D. G Dunn (muy respetado erudito de la Universidad de Durham), Craig Evans (primera clase de los eruditos canadienses sobre el Jesús histórico). Pregúntale al no creyente que cómo él puede hacer cualquier afirmación creíble sobre el calibre intelectual de los cristianos si él nunca ha leído ninguno de estos eruditos.

En cuarto lugar, ofrécele esta réplica práctica a sus afirmaciones

“Ahora pues, déjame ver si te entiendo: tu argumento es que

1. Los cristianos son estúpidos e ilógicos.

2. Por consiguiente, el cristianismo no es verdadero.

Ahora ¿puedes explicarme cómo (2) se deduce de manera lógica de (1)?”

¿Quién está siendo ilógico ahora? Tú puedes incluso escribir la premisa y la conclusión en un pedazo de papel para él. Pregúntale cómo la conclusión se deduce lógicamente de la premisa. Si él quiere añadir algunas premisas a su argumento, permíteselo y luego pregúntale qué razones tiene para pensar que las premisas son verdaderas. Señálale que atacar la inteligencia de los cristianos en lugar de atacar su punto de vista es ser culpable de la falacia de argumentar ad hominem (el error de atacar a la persona en vez del argumento de la persona). Una vez más, ¿quién es el ilógico ahora?

Por último, John, déjate de excusas y aparta un tiempo para prepararte. Tú puedes tomar una hora semanal cada sábado o domingo y leerte un capítulo de On Guard (En Guardia). Tú puedes terminarlo en diez semanas. Memorízate las premisas de los argumentos teístas para que puedas compartirlos de una manera rápida y de memoria. Te garantizo que si haces eso, estarás preparado para tratar con casi cualquier no creyente que se atraviese en tu camino. ¡No es tan difícil, John! Sé que estás ocupado con tus clases y con las tareas, pero no puedo creer que no puedes encontrar una hora a la semana para invertir en la preparación apologética. Si haces eso, no te vas a arrepentir.

William Lane Craig

Este articulo fue tomado de : http://www.reasonablefaith.org/spanish


DIOSES FALSOS DEL MUNDO ANTIGO Y CONTEMPORANEO

DIOSES FALSOS DEL MUNDO ANTIGO Y CONTEMPORANEO

Aprender las distintas creencias nos ayuda a no ser engañados.

PREGUNTAS ACERCA DE OTROS DIOSES

POR:  Norman Geisler Y Ron Brooks

 

Hay muchos «dioses» diferentes que compiten por los corazones y las mentes de la gente en la actualidad. El modo en que pensamos en cuanto a cómo es Dios y su relación con el mundo determina en gran parte la manera en que enfocamos las cosas de nuestro diario vivir. Por ejemplo, las personas con diversas creencias acerca de Dios pueden considerar en formas diferentes los problemas del hambre mundial o de los derechos civiles.

Alguien que crea que todo es parte de Dios, como los panteístas orientales, considerará que cualquier cosa dolorosa o mala es irreal; por lo tanto, podría dirigir seminarios sobre meditación para hacer que las víctimas vean que sus problemas son solo ilusiones suyas. Una persona que piense que Dios se desarrolla con el progreso del mundo, tal vez se enrole en alguna organización de ayuda a países con hambrunas o en Amnistía Internacional, creyendo firmemente que contribuye a mejorar a Dios. Alguien que tenga fe en el Dios de la Biblia mostrará compasión a quienes estén necesitados y proveerá alimento, ropa y refugio.

Estas personas tienen diferentes maneras de ver el problema, con distintas motivaciones para resolverlo debido a sus diversos puntos de vista acerca de Dios. La manera en que uno entienda a Dios determinará, en gran medida, la forma en que ve al mundo. A cada una de esas concepciones las llamamos cosmovisión, y son seis las que se oponen mayormente al cristianismo, las que deseamos examinar:

1.Ateísmo—Dios no existe

2.Deísmo—Dios existe, pero no hace milagros

3.Panteísmo—Todo es Dios

4.Panenteísmo —Dios se desarrolla junto con el mundo

5.Deísmo finito—Dios existe, pero es limitado y/o imperfecto

6.Politeísmo—Existen muchos dioses

Examinaremos en cada una de estas ideas el punto de vista acerca de Dios, el mundo, el mal, los milagros y los valores morales o éticos. El diagrama que sigue organiza esas variadas cosmovisiones de acuerdo con las opciones lógicamente posibles concernientes a Dios. Cada nivel del diagrama plantea una de las cuatro preguntas básicas respecto a Dios: ¿Cuántos dioses hay? ¿Son finitos o infinitos?

SIETE COSMOVISIONES PRINCIPALES

¿Se identifican con el mundo o no? ¿Son posibles los milagros? Escribimos en cursivas el nombre de cada cosmovisión y el camino que lleva a la conclusión cristiana lo escribimos en negritas.

ATEÍSMO: ¿Y SI NO HAY DIOS?

Aunque una encuesta reciente indica que solo un cinco por ciento de los norteamericanos no cree en Dios, la influencia de los pensadores ateos está, ciertamente, muy difundida en nuestra época. La mayoría de los estudiantes universitarios ha estudiado las obras o pensamientos del existencialista Jean Paul Sartre, el comunista Karl Marx, la capitalista Ayn Rand o los sicólogos Sigmund Freud y B.F. Skinner. El movimiento «Dios ha muerto» de los años sesenta tuvo como lema el siguiente pasaje, tomado de Friedrich Nietzsche:

«¿A dónde se fue Dios?» gritó. «¡Te lo explicaré! ¡Lo matamos: tú y yo! ¡Todos nosotros somos sus asesinos! … ¿Acaso no oímos el ruido de los enterradores que lo están sepultando?… ¡Dios ha muerto! ¡Dios sigue muerto!»

Sin embargo, no todos los ateos son tan militantes. Karl Marx se hizo eco de los sentimientos de muchos ateos modernos cuando escribió: «Hoy no hay lugar para un creador o un gobernante en nuestra concepción evolucionista del universo».

Mientras el escéptico duda que Dios exista y el agnóstico dice que no se puede saber si hay Dios afuera [de sí mismo], el ateo proclama que no hay Dios. Solo existe el mundo y las fuerzas naturales que operan en él.

¿Religión sin Dios?

En 1961, la Corte Suprema de Estados Unidos dictaminó la existencia de ciertas religiones ateas, y citó entre ellas al budismo hinayana, el taoísmo y el humanismo secular. He aquí algunas de las creencias del humanismo secular:

1.«Los humanistas religiosos consideran al universo como autoexistente y no como creado».

2.«El humanismo cree que el hombre es una parte del universo y que emerge como resultado de un proceso continuo».

3.«No encontramos propósito o providencia divinos para la especie humana … Ninguna deidad nos salvará; debemos salvarnos nosotros mismos».

4.«Afirmamos que los valores morales tienen su origen en la experiencia humana. La ética es autónoma y situacional, y no necesita sanción teológica ni ideológica».

5.«La educación moral para niños y adultos es una manera importante para desarrollar conciencia y madurez sexual».

6.«El individuo debe experimentar una gama completa de libertades civiles en todas las sociedades para realzar la libertad y la dignidad. Esto incluye … el derecho individual a morir con dignidad, la eutanasia y el derecho a suicidarse».

(Todas son citas del Manifiesto Humanista I y II, por Paul Kurtz, Prometheus Books, Buffalo, 1973).

¿QUÉ CREEN LOS ATEOS ACERCA DE DIOS?

Hay diferentes clases de ateísmo. Algunos creen que Dios existió una vez, pero murió en el cuerpo de Jesucristo. Otros dicen que es imposible hablar de Dios porque no podemos saber nada de Él, así que puede muy bien no existir. Aun otros dicen que ya no se necesita el mito de Dios que una vez floreciera entre los hombres. Pero el enfoque clásico sostiene que nunca hubo ni habrá Dios en el mundo o más allá. Quienes tienen esta cosmovisión objetan que los argumentos para demostrar la existencia de Dios son defectuosos. Dios es sencillamente una creación de la imaginación humana.

¿QUÉ CREEN LOS ATEOS ACERCA DEL MUNDO?

Muchos creen que el mundo es increado y eterno. Otros dicen que empezó a existir «de la nada y por nada». El mundo se autosostiene y se automantiene. Aducen que si todo necesita una causa, entonces uno puede preguntar: «¿Qué causó a la primera causa?» Así pues, proclaman que debió existir una serie de causas que se remontan al pasado eterno. Algunos dicen sencillamente que el universo no es causado, sino que está ahí.

¿ QUÉ CREEN LOS ATEOS EN CUANTO AL MAL?

Afirman la realidad del mal aunque niegan la existencia de Dios. Piensan que el mal es una de las principales pruebas de que no hay Dios. El filósofo ateo se pregunta qué obligaría a un cristiano a admitir que sus creencias son falsas, creyendo aun en la existencia de Dios, a pesar de que el mal continúa presente en el mundo. Algunos también alegan que es absurdo creer en Dios, ya que si Él hizo todas las cosas, también debe haber hecho el mal.

¿ QUÉ CREEN LOS ATEOS ACERCA DE LOS VALORES?

Si no hay Dios, y si el hombre no es más que un conjunto de sustancias químicas, no hay razón para creer que algo tenga valor eterno. Los ateos creen que la moral es relativa y situacional. Puede que haya algunos principios éticos que perduren más que otros, pero todos fueron creados por el hombre, no revelados por Dios. La bondad es definida como cualquier cosa que apunte al logro de los resultados deseados.

Los filósofos ateos plantean ciertas preguntas que nos desafían a pensar en nuestra fe. Sin embargo, las objeciones que suscitan contra la existencia de Dios ya fueron vistas en el capítulo dos. Dicho en forma breve, una serie infinita de causas es imposible e innecesaria, porque los cristianos nunca dijeron que todo necesite una causa, solamente los eventos o cosas que cambian necesitan causas. Preguntar: «¿Qué causó a la primera causa?» es como plantear: «¿Cómo se ve un triángulo cuadrado? o ¿Cómo huele el azul?» Son preguntas sin sentido. Los triángulos no pueden tener cuatro lados; los colores no huelen; y las primeras causas no tienen causas porque son primeras. (Véase el capítulo cuatro para saber las respuestas acerca del mal.)

DEÍSMO: ¿Y SI DIOS HIZO EL MUNDO, Y DESPUÉS LO DEJÓ SOLO?

Los deístas tienen una visión de Dios muy parecida a la cristiana, salvo que piensan que jamás obra milagros. Concuerdan en que hizo el mundo, pero creen que lo deja trabajar en base a los principios naturales. Él «supervisa» la historia humana, pero no interviene. Pueden comparar a Dios con un relojero que hace un reloj, le da cuerda, y después lo deja que funcione solo.

Los deístas surgen del Iluminismo del siglo XVIII, ponen la razón por encima de la revelación (puesto que esta última es un milagro). Algunos deístas famosos son Thomas Hobbes, Thomas Paine, y Benjamín Franklin. Thomas Jefferson usó sus criterios deístas para sacar todos los milagros de la Biblia. Su Evangelio de Juan termina en el capítulo diecinueve con las palabras: «Y en el lugar donde había sido crucificado, había un huerto, y en el huerto un sepulcro nuevo, en el cual aún no había sido puesto ninguno. Allí, pues, por causa de la preparación de la pascua de los judíos, y por que aquel sepulcro estaba cerca, pusieron a Jesús». En las Biblias normales, todo lo que sigue (Juan 20–21) trata precisamente de la resurrección.

Thomas Paine (1737–1809) fue uno de 105 deístas más militantes que ha existido, como se advierte en su libro La edad de la razón (1794–95). Sostenía que el Iluminismo terminó con la necesidad de una religión revelada y que había llegado la edad de la ciencia, diciendo: «LA PALABRA DE DIOS ES LA CREACIÓN QUE CONTEMPLAMOS». El universo «revela al hombre todo lo que le es necesario saber acerca de Dios». Despreció especialmente al cristianismo, temiendo que podría amenazar a un gobierno republicano.

«De todos los sistemas religiosos inventados, no hay otro más insultante para el Todopoderoso, más destructor para el ser humano, más repugnante a la razón, ni más contradictorio en sí mismo que esa cosa llamada cristianismo. Es demasiado absurdo para creer, demasiado imposible para convencer, y demasiado incoherente para practicar; entorpece el corazón, y produce nada más que ateos o fanáticos. Sirve, como poderoso motor, al propósito del despotismo; y como medio de enriquecimiento, a la avaricia de los sacerdotes; pero en cuanto concierne al bien de los hombres en general, conduce a nada, aquí o más allá.» (Citas de The Complete Works of Thomas Paine, ed. por Calvin Blanchard, Belford, Clark & Co., Chicago, 1885.)

¿QUÉ CREEN LOS DEÍSTAS ACERCA DE DIOS?

Casi todo lo que un teísta cree, excepto en los milagros. Creen que Dios está más allá del mundo, personal, todo bueno, todo amante, todopoderoso y omnisciente. Hasta le oran. Sin embargo, piensan que nunca interviene en forma especial para ayudar a la humanidad. Como eso también significa que Jesús no fue Dios (eso sería un milagro), no hay razón para que crean que Dios es una Trinidad. La idea de tres personas en una sola naturaleza (la Trinidad) es matemática mala para ellos. Debido a que el juicio de Dios sería una intervención suya en los asuntos humanos, algunos deístas son universalistas, pues aseveran que nadie será juzgado.

¿QUÉ CREEN LOS DEÍSTAS EN CUANTO AL MUNDO?

Al igual que los teístas, los deístas piensan que el mundo fue creado por Dios y que podemos saber algo de Él con solo ver al mundo. Este, dicen, es la única y sola revelación de Dios. Nos dio conciencia para que podamos entenderlo mediante las cosas que hizo.

¿QUÉ CREEN LOS DEÍSTAS RESPECTO AL MAL?

Concuerdan en que las acciones del hombre son la fuente del mal. La mayoría de ellos reconocen un principio maligno que opera dentro del ser humano. Algunos culpan del mal al uso —abusivo o negligente— de la razón para regir la vida. Para la mayoría de los deístas, el hombre enfrentará, consecuentemente, recompensa o juicio después de la muerte.

¿QUÉ CREEN LOS DEÍSTAS ACERCA DE LOS VALORES?

Sostienen que todas las leyes morales se basan en la naturaleza; sin embargo, como la razón es el único medio de conocer las leyes morales, hay desacuerdo entre ellos respecto de cuáles son obligatorias y cuán universales son. Algunos reconocen el anhelo de la felicidad como el único principio moral que guía sus acciones. Todas las leyes morales específicas serían, entonces, aplicadas en forma diferente de acuerdo a las diversas circunstancias según lo dicte la razón.

¿CÓMO DEBEMOS RESPONDER AL DEÍSMO?

El deísmo es incongruente hasta en su premisa más elemental. Los deístas creen en el milagro más grande de todos (la creación), pero rechazan lo que consideran milagros menores. Si Dios fue suficientemente bueno y poderoso para crear el mundo, ¿no es razonable suponer que puede y podrá cuidarlo también? Si puede hacer una cosa de la nada, más aún puede hacerlo a partir de algo; como, por ejemplo, cuando Jesús hizo vino del agua. Al contrario de los pensadores del Iluminismo del siglo diecisiete, los científicos de hoy no consideran que las leyes naturales sean universales ni absolutas. Esas leyes describen de alguna manera lo que vemos en la naturaleza, pero no distan lo que debe ser.

PANTEÍSMO: ¿Y SI EL MUNDO ES DIOS?

Las religiones orientales son el asiento del pensamiento panteístico desde hace mucho tiempo, filosofía que está entrando a Occidente por medio del movimiento de la Nueva Era, bajo la forma de yoga, meditación, dietas macrobióticas y canalización. El enfoque central del panteísmo es que todo es Dios y Dios es todo. Además del hinduismo, taoísmo y algunas formas del budismo, el panteísmo es también el punto de vista de religiones occidentales como la «ciencia cristiana», unitarismo, cientología y la teosofía. Inclusive algunos de los primeros filósofos griegos eran panteístas, como ciertos pensadores europeos posteriores, G.W.F. Hegel y Benedict de Spinoza, entre ellos. Esta cosmovisión ha sido recientemente popularizada por las películas de la serie de La guerra de las galaxias.

Panteísmo: Al estilo de Hollywood

Irvin Kershner, director de la conocida película El imperio contraataca, dice: «Quiero poner un poco de zen aquí», refiriéndose al personaje llamado «el Yoda», al cual cataloga como «maestro del zen». George Lucas, otro cineasta dedicado a este tipo de películas, confesó que trataba de decir en forma muy simple … que hay un Dios, y un lado bueno y uno malo. Uno tiene que elegir entre ellos, pero el mundo funciona mejor si se está en el lado bueno». La guerra de las galaxias enseña intencionalmente el siguiente mensaje religioso: Dios es una fuerza. Lo sabemos porque lo sentimos, la materia es nada, podemos usar la fuerza para liberarnos de la rabia, del miedo y la agresividad, y podemos acceder a la inmortalidad al ser absorbidos por la fuerza (como lo fue Obe Wan Kenobe, otro personaje de esas películas). «La gente puede gritar: “¡Entretenimiento! ¡Diversión!” hasta quedar cianóticos, pero el asunto es que las películas como La guerra de las galaxias se han vuelto sustitutos de pacotilla de los grandes mitos y rituales de la creencia, esperanza y redención, que solían moldear las culturas antes que llegara la sociedad secular de masas». (Citas de Rolling Stone, 24-07-1980, p. 37. Time, 25-05-1983, p. 68. Newsweek, 1-01-1979, p. 50.)

¿QUÉ CREEN LOS PANTEÍSTAS ACERCA DE DIOS?

Dios es, para el panteísta, el ser absoluto que une todas las cosas. Algunos dicen que simplemente trasciende la multiplicidad, otros que se manifiesta en muchas formas y aun otros que afirman que es una fuerza que permea todas las cosas. Sin embargo, todos concuerdan en que no es una persona sino un ser neutro. También, afirman que es tan diferente de todo lo que conocemos que no podemos saber nada sobre Él. Por ende, la razón no sirve para entender la verdadera realidad. Una escritura hindú dice:

«El ojo no lo ve, la lengua no lo expresa ni la mente lo entiende (al Brahman). Tampoco lo conocemos ni somos capaces de enseñarlo. Es diferente a lo conocido y … a lo desconocido. »Quien conoce verdaderamente al Brahman es aquel que se conoce a sí mismo, más allá de todo saber; el que piensa que sabe, no sabe. El ignorante piensa que Brahman es cognoscible pero el sabio lo sabe trascendente a toda gnosis».

La condición para llegar a conocer algo de Dios (o el Tao) es darse cuenta de que la verdad se encuentra en las contradicciones (esto se llama el «Tao» o el camino, en el taoísmo). De modo que uno debe meditar para vaciar la mente de toda razón, y contemplar luego cuestiones como: «¿Qué sonido produce aplaudir con una sola mano?» Estas preguntas, que carecen de respuesta en sí, son concebidas para que la mente acepte que el ätman (el mundo, la multiplicidad, el mal, la ilusión) es Brahman (Dios, la unidad, el bien, la realidad). De ahí que Dios sea todo y todo sea Dios. El hombre existe para percatarse de que también es Dios.

Aunque la razón no lo reconozca, la esencia de Dios es que es mente. De ahí que no pueda haber existencia material ya que la mente es todo. (¿Qué es la mente? No materia. ¿Qué es materia? No importa.) Como lo expresa D.T. Suzuki: «Esta naturaleza [es decir, la naturaleza espiritual del hombre] es la mente y la mente es el buda y el buda es el camino y el camino es el zen». De igual manera el filósofo Plotino, del siglo III de la era cristiana, dijo que la primera emanación del absoluto era el Nous (mente, en latín), de donde Dios piensa acerca de sí mismo y toda la multiplicidad fluye de ahí.

¿QUÉ CREEN LOS PANTEÍSTAS EN CUANTO AL MUNDO?

El mundo no fue creado por Dios, sino que emana eternamente de Él. Los teístas dicen que Dios creó de la nada (ex nihilo), pero los panteístas afirman que Él saca el mundo de sí mismo (ex Deo). Por supuesto, algunos panteístas (como la mayoría de los hindúes y Mary Baker Eddy) dicen que el mundo realmente no existe en absoluto, sino que es ilusión (maya).

Para superar la ilusión de la materia, del dolor y del mal debemos aprender a creer que todo es Dios, incluso nosotros mismos, y la ilusión no tendrá más asidero en nosotros.

Dado que Dios no está más allá del mundo sino en el mundo, no puede haber milagros en cuanto a acontecimientos sobrenaturales. Puede haberlos supranormales, como la levitación, la profecía por canalización, las curaciones y la habilidad de tolerar el dolor (como caminar sobre brasas encendidas). Estas cosas no son, sin embargo, hechas por poder alguno fuera del universo, sino por gente que se da cuenta de su potencial divino y que usa el que las rodea por todas partes.

¿No hay diferencia?

El ya fallecido Francis Schaeffer narra esta anécdota con un panteísta: «Un día, en Cambridge, hablaba a un grupo de personas en la habitación de un joven estudiante sudafricano. Entre los que me escuchaban se encontraba un joven indio, de antecedentes sikhs pero de religión hindú. Empezó a decir cosas muy fuertes contra el cristianismo, pero sin entender los problemas de su propia creencia. Fue así que le dije: «¿Estoy en lo cierto al decir que, basado en su sistema, la crueldad y la bondad son, en definitiva, iguales, pues no hay diferencia intrínseca entre ellas?» El indio asintió … entonces, el estudiante sudafricano, en cuya habitación nos reuníamos, entendiendo claramente las repercusiones de lo que el sikh reconoció, tomó el recipiente con agua hirviendo, con la que iba a preparar té, y se paró con el recipiente en su mano poniéndolo encima de la cabeza del indio. El hombre lo miró y le preguntó qué iba a hacer, a lo que el sudafricano le dijo, con fría pero amable decisión: «No hay diferencia entre la crueldad y la bondad». Enseguida el indio se levantó y se fue» (Francis Schaeffer, The God Who Is There, InterVarsity Press, Downers Grove, IL, 1968, p. 101).

¿QUÉ CREEN LOS PANTEÍSTAS SOBRE EL MAL?

«Aquí también se encuentra … el punto cardinal de la Ciencia cristiana, la cual afirma que la materia y el mal (incluyendo el pecado, la enfermedad y la muerte) son irreales». Tal es el consenso del panteísmo. Si Dios es todo —y Dios es bueno— entonces nada malo debe existir en realidad. Después de todo, si existiera el mal, también sería Dios. Sin embargo, a un nivel superior, Dios está más allá del bien y del mal, que son opuestos lógicos y no pueden existir en el Absoluto. Muchas de las imágenes de Dios en el hinduismo son feas y malas para demostrar esta verdad. La diosa Kali, la destructora, es también el símbolo de la maternidad. Su ser es a la vez bueno y cruel, y al mismo tiempo no es ni buena ni cruel. Dios trasciende el mal y el bien.

¿QUÉ CREEN LOS PANTEÍSTAS RESPECTO A LOS VALORES?

Los escritos panteístas rebosan de apelaciones morales al bien y al autosacrificio. Sin embargo, esos conceptos se aplican solamente a los niveles inferiores de desarrollo y logro espiritual. Una vez que el iniciado supera esos niveles, su meta es lograr la unión con Dios y «no siente más preocupación por las leyes morales». Si va a ser como Dios, también deberá trascender el bien y el mal. La conducta ética es un medio para el desarrollo espiritual. La moralidad no tiene base absoluta.

Lo siguiente es una declaración típica acerca de los valores panteístas:

… Toda acción (de cualquier clase), puede ser un escalón al crecimiento espiritual, si se realiza con espíritu de desapego, bajo ciertas circunstancias y para ciertas personas. Todo bien y todo mal son relativos respecto del punto de crecimiento individual … Pero, en el sentido más alto, no puede haber ni bueno ni malo.

¿CÓMO DEBEMOS RESPONDER AL PANTEÍSMO?

El panteísmo exige la absoluta devoción de sus seguidores y proporciona una cosmovisión general de toda realidad. También destaca correctamente el hecho de que no podemos atribuirle a Dios las restricciones de nuestro lenguaje limitado. Sin embargo, la declaración básica del panteísmo lo anula.

Ética de la Nueva Era

La gran mayoría de los seguidores de la Nueva Era concuerdan con que bueno y malo no son conceptos que les preocupen ni les interesen mayormente, según la idea de que no hay opuestos en última instancia, pero ellos no son amorales. Al contrario, tienen muchos principios morales. Mark Satin señala cuatro principios éticos:

1.Desarróllate a ti mismo.

2.Trabaja con los recursos de la naturaleza.

3.Confía en ti mismo, pero coopera.

4.No seas violento.

Sin embargo, estos lineamientos no deben considerarse absolutos. Deben aplicarse en forma situacional, solo cuando se presente la oportunidad. Ellos hacen el bien porque quieren evitar el karma malo o la retribución indeseada. En definitiva, no hay bien ni mal. «La moralidad es imposible en estado espiritual» porque «si deseas algo para ti mismo, aun lineamientos o principios, ya te has separado del Uno (y además, todo es como debe ser). Todos los juicios de valor: bueno y malo, correcto e incorrecto, pertenecen a un nivel inferior de conciencia que desaparece cuando llegamos a ser uno con el Uno y todo con el Todo». (Todas las citas de Mark Satin, New Age Politics, A Delta Book, Nueva York, 1979, pp. 103, 104, 198).

Por ejemplo, proclamar que la razón no se aplica a la realidad final es también contraproducente. Afirmar: «La razón nada puede decirnos acerca de Dios», es una declaración racional (significa que es verdadera o falsa, pues esa es la esencia de toda lógica) o no lo es. En vista de ello, parece ser una declaración razonable que la razón no nos dé información acerca de Dios, salvo que precisamente lo hizo. Eso acaba de decirnos que no podemos usar la razón. De modo que tenemos que usar la razón para negar el uso de ella, lo que hace lógica una realidad inevitable. Si el panteísta evita esto diciendo que esa no era una declaración racional, entonces no tenemos por qué creerla ya que no pasa de ser una charla incoherente, como esas canciones sin sentido que entonan los niños de dos años.

Es más, los panteístas creen que hay una realidad absoluta e inmutable (Dios). También creen que podemos llegar a percatarnos de que somos Dios. Sin embargo, si llego a comprender algo, es que cambié. Pero Dios no puede cambiar. Por lo tanto, todo aquel que «llega a percatarse de que es Dios, ¡no lo es!» El Dios inmutable siempre supo que es Dios.

Además, debemos cuestionar por qué «la ilusión» de la materia nos parece tan real. Si la vida en un mundo material es un sueño de nuestra propia creación, ¿por qué tenemos esa pesadilla? ¿Por qué las relaciones físicas siguen produciendo niños? ¿Por qué los devotos de la Ciencia cristiana, que niegan la realidad de la materia y rechazan el dolor, siguen sufriendo y muriendo al dar a luz? (El Ministerio de Salud cerró la maternidad que tenían en Los Ángeles debido al alto número de muertes que ocurrían allí.) Aun los panteístas más devotos, que supuestamente han dominado la vida en el mundo, siguen viviendo con las limitaciones físicas como comer o moverse de un sitio a otro. Mark Twain señaló esta contradicción, del dicho al hecho, en su tratado sobre la Ciencia cristiana:

«¿Nada existe sino la mente?»

«Nada—respondió la doncella—.Todo lo demás carece de sustancia, todo lo demás es imaginario».

Le pasé un cheque imaginario y me entabló una demanda por dinero sustancioso. ¡Resulta incoherente!

La falta de fundamento moral en el panteísmo es completamente insatisfactoria. No solo lo deja a uno sin reglas ni guías para actuar, sino que, en realidad, fomenta la crueldad en aras de la expansión espiritual. Eso se advierte gráficamente en la tradicional falta de interés social en India. Si la gente sufre debido a su karma (la ley de causa y efecto que determina el destino, que no debe confundirse con la culpa moral), ayudar a la persona es obrar contra Dios. Esto le impediría al individuo cancelar su deuda kármica y demostraría que sigo atado al mundo más que indiferente a él. De ahí que sea mejor ignorar el sufrimiento que hacer algo por aliviarlo. La acción que trasciende lo bueno y lo malo iguala al mal con el bien.

PANENTEÍSMO: ¿Y SI EL MUNDO ES EL CUERPO DE DIOS?

El panenteísmo es la cosmovisión intermedia entre el panteísmo y el teísmo; también se le conoce como teología procesal. Afirma que Dios es al mundo lo que el alma al cuerpo. Como en el teísmo, el mundo necesita a Dios para existir, pero al igual que en el panteísmo, Dios también necesita al mundo para expresarse a sí mismo. Así que, aunque en un sentido Dios está más allá del mundo, en otro, Él también es el mundo. Lo que está más allá de nuestra esfera se hace sentir (concretándose a sí mismo) en el mundo. De modo que Dios siempre cambia como cambia el mundo. Él está en el proceso de llegar a ser todo lo que puede ser. Esta es una cosmovisión reciente desarrollada por filósofos del siglo veinte, como Alfred North Whitehead, Charles Hartshorne, Schubert Ogden y otros, pero se basa en ideas señaladas por Platón. Ninguna religión importante suscribe el panenteísmo, pero actualmente es enseñado en algunos seminarios cristianos. El movimiento feminista lo respalda parcialmente y es usado por la teología liberacionista de los marxistas sudamericanos y sudafricanos.

¿QUÉ CREEN LOS PANENTEÍSTAS ACERCA DE DIOS Y EL MUNDO?

Dios tiene dos polos: uno primordial, el cual es eterno, inmutable, ideal, que trasciende el mundo; y otro consecuente, temporal, cambiante, real e idéntico al mundo. La naturaleza primordial de Dios es su polo potencial: lo que Él puede ser; la consecuente es lo que Él realmente es en el momento. De manera que el mundo no es diferente de Dios, sino que es uno de Sus polos. El polo potencial habita el mundo tal como el alma mora en el cuerpo. Ahí se materializa. Así, el mundo es lo que, precisamente, Dios ha llegado a ser. Debido a eso, Dios nunca es realmente perfecto; solo está en proceso de perfección. Para llegar a ser «más» perfecto necesita nuestra ayuda, como escribió Hartshorne:

En su último estado concreto, Dios es «hecho» —o producido— conjuntamente por Él y el mundo, en estados independientes previos. No somos simplemente «cocreadores» con Dios del mundo sino, en último análisis, cocreadores con Él, de Él mismo.

El mundo crea a Dios justo como Él crea al mundo, como la gráfica de Maxwell Escher (que se ve en la página anterior), que muestra dos manos dibujándose una a otra. Dos polos en el mismo ser. El eterno dilema, pues ningún polo puede existir sin el otro en momento alguno; y el polo potencial, por ser infinito, nunca puede llegar a concretarse por completo en ámbito finito. De modo que Dios es «como era en el principio, es ahora y será siempre, mundo sin fin».

El pensamiento procesal y los evangélicos

El panenteísmo no es simplemente una discusión académica sin efectos en la gente común y corriente. Su influencia ya se siente en la comunidad cristiana. La Escuela de Teología Perkins de la Universidad Metodista del Sur —donde enseña Schubert Ogden— es adepta a la teología procesal, como lo es la Escuela de Teología Clairmont —donde enseñan John Cobb y David Griffin. Son varios los pensadores influyentes de la comunidad evangélica que han concluido que Dios no es eterno e infinito, sino perdurable en el tiempo; criterio publicado por Nicholas Wolterstorff, Clark Pinnock y Staniey Grenz. Aunque estos autores no han aceptado una cosmovisión completamente panenteísta, le han dado importantes concesiones al permitir que Dios cambie. Ya que si tiene algún potencial de cambio, no puede ser entonces el ser necesario de quien hablamos en el capítulo anterior.

¿QUÉ CREEN LOS PANENTEÍSTAS EN CUANTO AL MAL?

Debido a las limitaciones de Su polo real, Dios no es omnipotente sino que dirige al mundo solo mediante Su influencia. Pero no todo el mundo reconoce o está controlado por Su influencia, de modo que existe el mal. Dios no puede controlarlo, ni garantizar que alguna vez lo eliminará. Sin embargo, creen que el mal abre nuevas posibilidades para que Dios se autorealice, presentando nuevas oportunidades para crecer y llegar a ser perfecto, de modo que el mal no es necesariamente indeseable. Hay algunos aspectos en los cuales Dios no quiere eliminar el mal.

¿QUÉ CREEN LOS PANENTEÍSTAS ACERCA DE LOS VALORES?

Al igual que los teístas, los pensadores procesales sostienen que los valores se arraigan en la naturaleza de Dios, pero como ella es diferente en ambas cosmovisiones, también difiere la naturaleza de sus valores. Puesto que Dios cambia constantemente, también cambian los valores. Puede haber cierto ideal del bien en la naturaleza primordial de Dios, pero lo que debe interesarnos es crear belleza en nuestras vidas en el mundo real, sin referirla a algún imaginario estado futuro de las cosas. Nunca esperemos crear perfección, al contrario esforcémonos en hacer más bien. Es entonces cuando los valores se definen solo en términos generales, por ejemplo: estética, cuyo uso es muy frecuente. Como escribe Hartshorne: «El único bien que es intrínsecamente bueno, bueno en sí mismo, es la buena experiencia; y su criterio es la estética. La armonía y la intensidad tratan de resumirla … ser ético es procurar la optimización estética de la experiencia para la comunidad». Con esta norma, evitamos las disputas y el aburrimiento tanto en la comunidad como en nosotros mismos. La amabilidad conduce a la belleza y la armonía, mientras que la crueldad a la fealdad y la discordia. La preocupación produce intensidad, y su opuesto es la apatía. Todas las normas morales deben derivarse de estos principios y adaptar su influencia para mejorar la experiencia presente.

¿CÓMO DEBEMOS RESPONDER AL PANENTEÍSMO?

El panenteísmo ve a Dios en íntima relación con el mundo; capaz de incorporar a su sistema el pensamiento científico moderno con toda facilidad. Uno debe plantearse con sencillez, cómo empezó a formarse todo el sistema; algo así como: «¿Qué fue primero: el huevo o la gallina?» Si el polo potencial vino antes que el real, ¿cómo se materializó alguna vez? El polo real no pudo haber venido primero porque no tenía potencial para llegar a ser. Los panenteístas dirían que siempre existieron juntos, pero entonces tenemos que encarar el hecho de que el tiempo no puede retrotraerse infinitamente al pasado.

La única respuesta sería que algo más creó la esfera completa. Se precisó un creador tras el proceso, como Maxwell Escher al trazar las manos que se dibujan eternamente una a otra. Se necesitó un Dios trascendente para crear una gallina que pusiera huevos. Además, ¿cómo se puede saber que todo está cambiando si no hay un parámetro inmutable para medir el cambio? Debido a que nos movemos junto con la tierra, no nos percatamos de que el planeta rota sobre su eje ni que gira en torno al sol. Parece que estuviéramos quietos. Lo mismo pasa si lanzamos al aire una pelota, en línea recta ascendente, dentro de un avión. No notamos que la pelota va viajando, en realidad, a unos ochocientos kilómetros por hora, porque nos vamos moviendo a la misma velocidad. Solo estamos seguros de que algo se mueve cuando lo medimos por algo que no se mueve. Así que, ¿cómo sabremos que todo cambia sin mirar algo que no cambia? El panenteísmo carece de explicaciones porque sostiene que aun Dios cambia constantemente.

DEÍSMO FINITO: ¿Y SI DIOS NO ES TODOPODEROSO?

El panenteísmo no es la única cosmovisión que sostiene que Dios está sujeto a limitaciones. El deísmo finito afirma que Dios se parece mucho al Dios cristiano, salvo que no es perfecto: Dios es limitado en poder y naturaleza. Esta cosmovisión ha sido sostenida por muchos desde Platón a la fecha, pero nunca fue adoptada por una religión en particular, aunque recientemente Rabbi Kushner la popularizó con su libro When Bad Things Happen to Good People [Cuando a los buenos les ocurre lo malo]. A causa de la muerte prematura de su hijo, este autor concluyó que «Dios quiere que el justo lleve una vida pacífica y feliz pero, a veces, no puede hacerlo … hay algunas cosas que están fuera del control de Dios».

POLITEÍSMO ANTIGUO

El siguiente cuadro muestra las similitudes de los dioses de tres culturas diferentes. Los romanos sencillamente adaptaron la mitología griega; los dioses noruegos fueron inventados de modo independiente y no equivalen a los otros. Es interesarte notar que cada uno tiene un padre, una madre y un hijo preferido que encama los ideales de su cultura.

¿QUÉ CREE EL DEÍSMO FINITO ACERCA DE DIOS?

Concuerdan básicamente con los teístas en que Dios está más allá del mundo al cual ha creado. No pueden afirmar que Él es perfecto o infinito en poder y naturaleza. Los deístas finitos argumentan que el universo finito solo necesita una causa finita y que la imperfección del universo exige una fuente imperfecta.

¿QUÉ CREEN LOS DEÍSTAS FINITOS SOBRE EL MUNDO?

Creen que fue creado por Dios, de la nada o de alguna materia preexistente. Sin embargo, no creen que el diseño del mundo sea perfecto. La naturaleza parece tener violentas alteraciones críticas como los volcanes, los tornados y los terremotos. Estos son males naturales que Dios, evidentemente, no pudo quitar del sistema. La mayoría de los deístas finitos no creen que Dios obre milagros.

¿QUÉ CREEN LOS DEÍSTAS FINITOS RESPECTO AL MAL?

La existencia del mal es la razón principal de esta cosmovisión. El rechazo panteísta a la realidad del mal les repugna, y la explicación de Leibniz de que este es el mejor de todos los mundos posibles, los ha llevado a la conclusión de que: «Si este es el mejor de todos los mundos posibles, Él debe tener varios problemas reales». Como lo expresa Peter Bertocci:

Si Dios es omnipotente y, por lo tanto, creador de tanto mal, ¿cómo puede ser bueno? O si es bueno y no concibió el mal, ¿puede ser omnipotente en el sentido definido? ¿No será que hay algo fuera del control de su buena voluntad que es la fuente del mal del mundo? Es la única manera en que entienden el mal: que Dios no puede controlarlo.

¿QUÉ CREEN LOS DEÍSTAS FINITOS SOBRE LOS VALORES?

No hay consenso acerca de este tema en sus escritos. Platón creía en los valores intrínsecos y la moral absoluta. William James file el padre del pragmatismo norteamericano y, para él, cualquier cosa conveniente estaba bien. No hay conexión necesaria entre los valores y esta manera de ver a Dios porque Él puede, o no, haber establecido el orden moral. Es decir, establecer el orden moral puede o no estar dentro de sus limitaciones.

¿CÓMO DEBEMOS RESPONDER AL DEÍSMO FINITO?

Esta cosmovisión ve el mal de manera muy realista, y plantea una pregunta muy buena: «¿Cómo puede reconciliarse la presencia del mal con la existencia de un Dios todopoderoso y todo amor?» Sin embargo, al igual que cualquier otra cosa finita, un Dios finito necesita una causa. Además, un Dios imperfecto no es digno de ser adorado ni venerado.

No obstante, el Dios perfecto e infinito no tiene estos problemas y es capaz de vencer el mal puesto que tiene tanto el deseo como la habilidad para hacerlo (véase capítulo cuatro para una discusión completa).

POLITEÍSMO: ¿Y SI HAY MUCHOS DIOSES?

El politeísmo afirma que hay muchos dioses finitos que imperan en reinos separados del universo. Los dioses de la antigua Grecia, Roma y Noruega son buenos ejemplos de esta cosmovisión. Cada dios tenía un cierto dominio y era adorado como supremo solo en ese aspecto. Por ejemplo, Poseidón era el dios griego del mar; la persona oraba a él para navegar seguro. Pero para triunfar en la guerra debían orar a Ares. El politeísmo no se confina a la antigüedad. David L. Miller, profesor de religión en la Universidad de Siracusa, Estados Unidos, dice que Occidente ya no busca un solo principio de unidad y que «la muerte de Dios ha dado lugar al nacimiento de los dioses». Y cita el interés creciente por las antiguas tradiciones politeístas, lo que algunos llaman neopaganismo. Uno de esos grupos, en Breckenridge, Texas, configuró su adoración conforme al panteón de los dioses escandinavos que aparecieron en la película The Vikings, de 1959, donde actuaba Kirk Douglas. La religión politeísta más grande y de mayor crecimiento en los Estados Unidos de Norteamérica hoy es el mormonismo. Aunque su aparato de relaciones públicas quiere hacernos creer que son solo otra denominación cristiana, su doctrina dice algo diferente:

¡Dios mismo fue una vez como nosotros; es un hombre exaltado y entronizado en los cielos y más allá! … Entonces, aquí es la vida eterna —conoce al verdadero, único y sabio Dios; y aprende cómo ser dios tú mismo … igual que hicieron todos los dioses antes que tú.

¿QUÉ CREEN LOS POLITEÍSTAS ACERCA DE DIOS?

Los politeístas rechazan la idea de un solo Dios que gobierna sobre todas las cosas y, en cambio, se enfocan en la multiplicidad y el caos del mundo para demostrar que hay muchos dioses con planes a veces, discordantes. Algunos politeístas dicen que los dioses surgen de la naturaleza, otros que fueron, una vez; hombres. Los mormones plantean una regresión infinita de dioses que engendran dioses, de modo que todos ellos son «espíritus hijos de un padre eterno» y «descendencia de una madre eterna», pero sin primera causa de existencia. Todos los dioses tienen un comienzo pero no tienen fin. En el caso de las deidades antiguas, sus conductas no siempre son propias de sus estados exaltados, pues es característico verlos peleando, vengándose y engañando tanto a dioses como a hombres.

¿QUÉ CREEN LOS POLITEÍSTAS ACERCA DEL MUNDO?

Según ellos, el universo es eterno o hecho de materia eterna. El Libro de Abraham, una obra mormona, dice: «Y entonces dijo el Señor: Descendamos. Y descendieron al comienzo y ellos, esto es, los dioses, organizaron y formaron los cielos y la tierra»(4.1) Al material utilizado para formar la tierra, Joseph Smith lo llamó elemento, cierta materia caótica que «no tuvo principio ni puede tener fin». La naturaleza puede ser considerada como poseedora de principios vitales, los cuales explican por qué le es posible haber dado nacimiento a los dioses (por ejemplo: Afrodita, que surge de la espuma del mar). Pero este principio vivificante también explica el caos de la naturaleza, puesto que las diferentes fuerzas pelean entre sí.

¿QUÉ CREEN LOS POLITEÍSTAS RESPECTO AL MAL?

El mal es parte necesaria de la naturaleza. Los griegos vieron el mal en la primera lucha por el poder entre los dioses, lo que resultó en la creación de modo que el mundo fue una mezcla del bien y del mal desde el comienzo. El mormonismo afirma que el mal es necesario para el progreso y la existencia de todo, pues sin oposición no hay desafío qué superar en las opciones morales.

¿QUÉ CREEN LOS POLITEÍSTAS EN CUANTO A LOS VALORES?

Algunos dicen que las leyes morales son dadas por los dioses y que ellos castigan a quienes las transgreden. Otros afirman que la idea de leyes absolutas proviene del monoteísmo y es ajena a su sistema orientado a muchos dioses; Estos, como David Miller, prefieren una ética relativista. Los valores no pueden ser absolutos, dice, porque «la verdad y la falsedad, la vida y la muerte, la belleza y la fealdad, el bien y el mal están entretejidos para siempre en forma inextricable». En todo caso, la motivación principal para hacer el bien es el interés propio.

¿CÓMO DEBEMOS RESPONDER AL POLITEÍSMO?

La multiplicidad del mundo y sus fuerzas destacadas por el politeísmo son muy reales; se han desarrollado algunas imágenes y expresiones maravillosas de las luchas humanas contra estas fuerzas. Pese a todo, el politeísmo se afirma en sus propios principios. Si los dioses no son eternos, sino que vienen de la naturaleza, entonces no son trascendentes. ¿Por qué adorar algo que no es trascendente? Sería mejor adorar a la naturaleza misma que dio nacimiento a los dioses; sin embargo, eso sería panteísmo (el hinduismo es, en realidad, una religión politeísta que reconoce la unidad definitiva y trascendente a todos los dioses). También se plantea el problema de la noción del universo eterno. La prueba del comienzo del universo se trata en los capítulos dos y diez. Por último, resulta cuestionable la naturaleza antropomórfica de los dioses politeístas. Debemos esperar cierto parecido entre Dios y el hombre, pero ¿debemos también imponerle la imperfección humana a Dios? Esto disminuiría Su valor y lo juzgaría indigno de ser adorado. Este aspecto hace que los dioses parezcan demasiado hechos a la imagen del hombre.

Estas seis cosmovisiones representan seis maneras diferentes de considerar la realidad. Para sus adherentes, son un filtro por el cual interpretan todo lo que los rodea. Al igual que la persona que usa anteojos con vidrios pintados de rosado verá todo color de rosa, todo lo que vemos está coloreado por nuestra cosmovisión.

Mostramos algunas razones para rechazar cada una de las seis cosmovisiones examinadas en este capítulo, pero eso no hace que el cristianismo sea verdadero por deficiencia. El argumento presentado en el capítulo dos establece la existencia del Dios cristiano y de su creación (ambas son necesarias para distinguirla como teísmo). En el capítulo cinco agregaremos la otra marca distintiva del teísmo: la intervención milagrosa, pero antes debemos tratar una de las objeciones más comunes al teísmo: el problema del mal.

Geisler, Norman ; Brooks, Ron: Apologética: Herramientas Valiosas Para La Defensa De La Fe. Miami, FL : Editorial Unilit, 1997

 

¿POR QUÉ ES JESÚS MEJOR QUE OTROS MAESTROS?

Nota del administrador: Hoy en día muchas personas comparar a Jesús con lideres religiosos de disentías corrientes, es común escuchar entre los amantes de lo oculto que Jesús es solo un iluminado mas. La verdad es que Jesús no puede ser comparado con nadie ya que el es Dios (Juan 20:28) él no es un iluminado mas, Jesucristo es el único camino al Padre  (Juan 14:6).

Veamos en este articulo como Jesucristo deja como atropellados a otros líderes relijiosos ante su hermosa majestad.

 ¿POR QUÉ ES JESÚS MEJOR QUE OTROS MAESTROS?
Por:  Norman Geisler y Ron Brooks
Realmente, ¿ofrece el cristianismo algo superior a otras religiones? ¿Es Jesucristo superior a otros líderes religiosos filosóficos? Veamos lo que declaran algunos fundadores de religiones, sus doctrinas fundamentales y algunas escuelas filosóficas principales para ver como se comparan con Cristo.

MOISÉS

Como judío que era, Jesús no argumentó contra Moisés, el profeta judío que bajo la ley y que sacó a los israelitas de la esclavitud en Egipto, conduciéndolos a la libertad como nación independiente. Moisés y Jesús fueron profetas del mismo Dios; Jesús incluso afirmó que no vino a derogar la ley (los escritos de Moisés), sino a cumplirla (Mateo 5:17) Jesús implica aquí que las palabras de Moisés son las palabras de Dios (cf. Mateo 19:4, 5; Génesis 2:24). Sin embargo, en muchos aspectos encontramos que Jesús es superior a Moisés.

Moisés predijo la venida de Jesús

Moisés predijo que el Señor iba a levantar a un profeta judío que transmitiría un mensaje especial de Dios (Deuteronomio 18:15–19). Todo el que no creyera en este profeta iba a ser juzgado por Dios. Tradicionalmente este pasaje se interpreta en relación con el Mesías, al igual que Génesis 3:15, en el que muchos ven a Jesús como el descendiente de la mujer que aplastaría; la cabeza de la serpiente.

Jesús tuvo una relación superior

«Pues la ley por medio de Moisés fue dada, pero la gracia y la verdad vinieron por medio de Jesucristo» (Juan 1:17). Aunque Moisés estableció las estructuras morales y sociales que guiaron a la nación hebrea, la ley no salvaba a nadie del castigo de sus pecados, el cual es la muerte. Como dice Pablo: «Por las obras de la ley ningún ser humano será justificado delante de él [Dios], porque por medio de la ley es el conocimiento del pecado (Romanos 3:20).
La revelación que vino a través de Jesús fue, no obstante, en la que los pecados dados a conocer por la ley son perdonados: «Siendo justificados gratuitamente por su gracia, mediante la redención que es en Cristo Jesús» (Romanos 3:24). La revelación de Cristo edifica sobre el fundamento de Moisés al solucionar el problema del cual nos hizo conscientes la ley.

Jesús tiene una posición superior

Moisés es el más grande de todos los profetas del Antiguo Testamento, pero Jesús fue más que profeta. Como dice el libro de Hebreos: «Moisés a la verdad fue fiel en toda la casa de Dios, como siervo para testimonio de lo que se iba a decir, pero Cristo como hijo sobre su casa, la cual casa somos nosotros, si retenemos firme gasta el fin la confianza y él gloriarnos en la esperanza» (Hebreos 3:5, 6).
Moisés sirvió a Dios, pero Jesús file declarado Hijo de Dios con derecho a reinar sobre todos los siervos.

Moisés el legislador

Moisés no es el fundador del judaísmo. La nación judía empezó con Abraham aproximadamente 2000 a.C.), unos seiscientos años antes de Moisés. Este nación en una familia hebrea que residía en Egipto y fue criado por la hija del faraón egipcio para que fuera príncipe. Después que supo de su linaje hebreo, mató a un hombre y huyó de Egipto, dedicándose a pastorear animales, hasta que Dios lo llamó para libertar a su pueblo. Moisés escribió los cinco primeros libros del Antiguo Testamento (Génesis, Éxodo, Levítico, Números y Deuteronomio) que se conocen como el Pentateuco o la Torah.

Los milagros de Jesús fueron superiores

Ciertamente grandes fueron los milagros obrados por Moisés, algunos de la misma clase de prodigios que los de Jesús, pero éstos fueron más grandiosos. Moisés levantó la serpiente de bronce para sanar a aquellos que la miraran, pero nunca hizo que el ciego viera o el sordo oyera. Además, nada comparable a la resurrección hay en el ministerio de Moisés.

Las afirmaciones de Jesús fueron superiores a las de Moisés
Dicho con palabras sencillas, Moisés no era Dios; Jesús, sí. Moisés nunca proclamó ser Dios y nada hizo para cumplir su rol como profeta. Jesús proclamó ser Dios y dio pruebas milagrosas para demostrarlo.

MAHOMA

Fue el fundador del Islam, y llegaría a concordar con Jesús y Moisés en cuanto a que Dios es uno, que creó el universo, y que lo trasciende. En efecto, hay gran cantidad de puntos concordantes respecto a los sucesos de los primeros dieciséis capítulos de Génesis, hasta llegar al punto en que Agar es echada de la casa de Abraham. De ahí en adelante, la Biblia se ocupa de Isaac mientras que el Islam se concentra en lo que ocurrió con su antepasado Ismael. Las enseñanzas de Mahoma pueden resumirse en cinco doctrinas:

1. Alá es el único Dios verdadero.
2. Alá ha enviado muchos profetas, Moisés y Jesús incluidos, pero Mahoma es el último y más grande de todos.
3. El Corán es el libro religioso supremo, y tiene prioridad sobre la ley, los Salmos y el Injil (Evangelio) de Jesús.
4. Hay muchos seres intermedios (ángeles) entre Dios y nosotros, unos buenos y otros malos.
5. Las obras de cada hombre serán pesadas en una balanza para determinar si en la resurrección irá al cielo o al infierno. La manera de obtener salvación incluye: recitar la «Shahadah» varias veces al día («No hay Dios sino Alá, y Mahoma es su profeta»), orar cinco veces, cada día, ayunar durante un mes al año [Ramadán], dar limosna y hacer un peregrinaje a La Meca.

Nosotros, en cambio, consideramos que Jesús ofrece un mensaje superior en muchos aspectos.

Jesús ofrece un camino de salvación mejor

El Dios de la Biblia llegó a nosotros de manera especial al enviar a su Hijo a la tierra a morir por nuestros pecados, al contrario del dios del Islam. Mahoma no ofrece esperanza segura de salvación sino instrucciones para lograr el favor de Alá. Cristo proporcionó con su muerte todo lo que se necesita para llevarnos al cielo. «Porque también Cristo padeció una sola vez por los pecados, el justo por los injustos, para llevarnos a Dios» (1 Pedro 3:18).

Mahoma: profeta de Alá

Mahoma nació en La Meca en el año 570 d.C. y murió en el 632. Su nombre original fue Abu’l Kassim, huérfano desde temprana edad y criado por un tío que lo
llevó en muchos viajes prolongados en caravanas comerciales. A los veinticinco años de edad se casó con su empleadora; dejó de trabajar, y se dedicó a meditar y reflexionar acerca de la vida. Al cumplir los cuarenta años, empezó a tener visiones junto con violentas convulsiones, períodos en que recibió su revelación de Alá. Debido a las persecuciones, él y sus seguidores huyeron desde La Meca a Yathrib, ciudad a la que dio el nombre de Medina. Este es el comienzo oficial del Islam. Los diez años siguientes se caracterizaron por luchas casi constantes para ganar nuevos conversos y nuevos territorios para su religión, hasta que finalmente lograron recuperar La Meca. Sus escritos se conocen como el Corán. Y señaló que este fue dictado por el ángel Gabriel.

Jesús ofrece una vida superior

Mahoma pasó los últimos diez años de su vida en guerra. Fue polígamo y hasta se excedió en el número de mujeres que prescribió para su religión. Se dice que también violó su propia ley asaltando a las caravanas que iban y venían a La Meca, algunas de las cuales, probablemente, procedían del peregrinaje que él mismo ordenó.

Jesús ofrece milagros superiores

Las historias de Mahoma moviendo montañas y de sus conquistas militares no se comparan con los milagros de Cristo. La evidencia de ellas no es; tan cercana a los hechos pretendidos, ni proviene de testigos oculares. No hay bondad ni compasión en ellas, como vemos en los milagros de Cristo. Y ninguna puede parecerse, ni de lejos, al poder y carácter especial que tiene la resurrección de Jesús.

Jesús ofrece afirmaciones superiores

Mahoma nunca se proclamó Dios. La doctrina de la Trinidad, que explica como es que Jesús es Dios, suele ser interpretada por el Islam como politeísta. Mahoma señaló una sola vez que era profeta, pero Jesús dijo ser Dios. Y no solo eso, sino que lo comprobó levantándose de la muerte.

GURÚES HINDÚES

Enorme es el número de sectas y diferencias de opinión que hay en la religión hindú, por lo cual no se puede generalizar mucho, aunque las doctrinas que mencionamos a continuación son fundamentales para el hinduismo. Gurú significa- maestro, éstos hombres son esenciales para el hinduismo porque las escrituras hindúes no se pueden entender leyéndolas directamente, sino que deben ser aprendidas de un maestro. Se les considera santos y son adorados aun después que mueren.
Enseñan que el hombre necesita ser liberado del interminable ciclo de la reencarnación (samsara) la cual es producida por el karma, los efectos de todas las palabras, obras y acciones efectuadas en la vida presente y en las anteriores. La liberación (moksha) se obtiene cuando la persona expande su ser y su conciencia a un nivel infinito y se da cuenta de que el atman (el sí mismo) es lo mismo que Brahman (Ser único y absoluto del que procede todo). En otras palabras, cada hindú debe percatarse de que es dios. Ese «percatarse» solo puede lograrse siguiendo una de las disciplinas que se enumeran a continuación:

1. Jnana Yoga —salvación por el conocimiento de las escrituras antiguas y la meditación interior.
2. Bhakti Yoga —salvación; por medio de la consagración a una de las muchas deidades hindúes.
3. Karma Yoga —salvación por obras tales como ceremonias, sacrificios, ayunos y peregrinajes, los que deben hacerse sin pensar en las recompensas.

Cada uno de esos métodos debe incluir en cierta medida el Raja Yoga, que es una técnica de meditación que incluye el control del cuerpo, la respiración y los pensamientos. Este es el hinduismo ideal que se practica en la actualidad principalmente bajo la forma de superstición, historias legendarias de los dioses, prácticas ocultistas y adoración de demonios.

Los inicios del hinduismo

La religión hindú empezó por el año 2000 a.C. Las tribus que habitaban en el Valle del Indo, en la región norteña de la India, tenían una religión politeísta principalmente ocultista. Estas tribus fueron conquistadas por los ejércitos procedentes del Asia central, los que combinaron su religión védica —que enfatiza más en la naturaleza que en los dioses— con la religión de las tribus conquistadas, lo que completó la cadena de dioses y diosas. El periodo final se hizo más filosófico a medida que los escritos, llamados upnisads, empezaron a enfocarse en un solo principio para enlazar toda la realidad. Este principio panteísta se llama Brahman. Este períodos también introdujo la idea de la reencarnación.

La enseñanza de Jesús es superior al hinduismo en varias maneras significativas.

Jesús enseña una cosmovisión superior
En el capítulo tres discutimos los problemas que presenta la cosmovisión atea, concluyendo que el teísmo es superior. Como dijimos, al evaluar el panteísmo, es imposible decir significativamente: «He llegado a percatarme de que soy Dios», puesto que Dios siempre supo que lo era. De todos modos, el corazón del hinduismo proclama que todo es deidad.

Jesús es moralmente superior a los gurúes

El hinduismo clásico insiste en que se debe dejar que la gente sufra ya que su destino es determinado por el karma. Jesús dijo: «Ama a tu prójimo como a ti mismo», definiendo al prójimo como cualquiera que necesita ayuda. Juan dijo: «Pero el que … ve a su hermano tener necesidad, y cierra contra él su corazón, ¿cómo mora el amor de Dios en él?» (1 Juan 3:17).
Además, muchos gurúes —si no todos— usan sus posiciones para explotar a sus seguidores financiera y sexualmente. El Bagwan Sri Rajneesh acumuló docenas de automóviles Rolls Royce que sus seguidores le regalaban. Los Beatles se desilusionaron del Maharishi Mahesh Yogi cuando supieron que se interesaba muchísimo más por el cuerpo de una de las mujeres asistentes a una fiesta dada por ese grupo musical, que por los espíritus de ellos, y reconocieron: «Nos equivocamos».

Jesús da un método superior para la iluminación espiritual

Mientras que para entender el Bhagavad Gita y los upanisads se necesita de los gurúes, cualquiera puede entender la Biblia. No hay verdad oculta ni esotérica que deba ser explicada aparte del razonamiento normal. Además, la meditación cristiana no se esfuerza por vaciar la mente dejándola en blanco, sino por llenarla con la verdad de los principios bíblicos (Salmo 1). La meditación interior es como pelar una cebolla; uno saca y saca capa tras capa, hasta que al llegar al centro se encuentra con que nada hay ahí. La meditación de la Palabra de Dios empieza con expresiones plenas de contenido y va abriendo su significado hasta que llenan de gozo al alma.

Jesús enseña una forma de salvación mejor

El hindú está perdido en el ciclo kármico de la reencarnación hasta que alcanza el moksha, y es abandonado para que busque su propia salida. Jesús prometió que somos salvos por la sola fe y que podemos saber que nuestra salvación está garantizada (Efesios 1:13, 14; 1 Juan 5:13).

BUDA

Siddhãrtha Gautama (Buda es un título que significa «el iluminado»), desarrolló un sistema religioso completamente diferente del judaísmo y del cristianismo. El budismo empezó como una reforma interna del hinduismo, el que se convirtió en un sistema especulativo y supersticioso. Gautama rechazó los rituales y el ocultismo en su afán por corregirlo, desarrollando una religión esencialmente atea (aunque las formas tardías del budismo regresaron a los dioses hindúes). Sus creencias bíblicas se resumen en las «Cuatro verdades nobles»:

1. La vida es sufrimiento.
2. El sufrimiento es causado por los deseos de placer y prosperidad.
3. El sufrimiento puede superarse si se eliminan los deseos.
4. El deseo puede eliminarse por la «¿Senda óctuple». Esta consiste en un sistema que consta tanto de educación religiosa como de preceptos morales del budismo.

Esa senda abarca el recto saber (las «Cuatro verdades nobles»), las intenciones rectas, el hablar recto, la conducta recta (no matar, no beber alcohol, no robar, no mentir, no cometer adulterio), la ocupación recta (ninguna que cause sufrimiento), el esfuerzo recto, el recto cuidado atento (negar el yo finito), y la recta meditación (Raja Yoga). La meta de todos los budistas no es el cielo o estar con Dios porque en la enseñanza de Gautama Él no existe. Ellos buscan el nirvana, que es la eliminación de todo sufrimiento, deseo y de la ilusión existente en el yo. Aunque ahora hay un sector más liberal que ha deificado a Gautama y lo ve como un salvador (llamado budismo mahayana), hay otro, el budismo theravada, más apegado a las enseñanzas de Gautama, que sostiene que él nunca reclamó divinidad para sí. En cuanto a ser salvador, se dice que las últimas palabras de Buda fueron: «Los budas solo señalan el camino; trabajen con diligencia por vuestra salvación».

Buda: el iluminado

Siddhãrtha Gautama nació alrededor del año 560 a.C. en una familia de clase alta. Sus primeros años fueron muy cómodos, de modo que ya tenía más de veinte años cuando empezó a darse cuenta de que había mucho sufrimiento en el mundo. Estudió con maestros hindúes y practicó el ascetismo por un tiempo; luego, se percató de que ambos extremos (indulgencia y ascetismo) eran vanos. Así que eligió el camino de la meditación centrada. Se cuenta que un día meditaba debajo de una higuera cuando obtuvo iluminación y alcanzó el nirvana. Los escritos y dichos atribuidos a Buda fueron redactados unos cuatro siglos después de su muerte, de modo que no hay forma de saber cuán confiables son. Murió envenenado por la comida alrededor del 480 a.C.

Como variante del hinduismo, el budismo está sometido a todas las críticas mencionadas antes; la enseñanza de Jesús también se muestra superior a esta forma.

Jesús enseña esperanza en la vida

Mientras el budismo considera que la vida es solo sufrimiento y que la identidad es algo que debe erradicarse, Jesús enseñó que la vida es un don de Dios para disfrutarse (Juan 10:10), y que el individuo debe ser supremamente honrado (Mateo 5:22). Más aun, Él prometió esperanza en la vida venidera (Juan 14:6). Ciertamente esto es mejor que la eliminación del deseo y del yo que enseñó Gautama.

Jesús enseña una forma de salvación mejor

El budista también enseña la reencarnación como medio de salvación. Sin embargo, la individualidad del alma o el yo es erradicado al final de cada vida en esta variedad de hinduismo. Por eso, aunque uno siga viviendo, no tiene esperanza, como individuo, de alcanzar el nirvana. Jesús prometió esperanza individual para cada hombre como ser individual (Juan 14:3), y dijo al ladrón que estaba en la cruz, a su lado: «Hoy estarás conmigo en el paraíso» (Lucas 23:43).

Jesús enseña Su propia deidad

Repetimos, la última palabra del tema la pronuncia una tumba vacía que prueba las proclamas emitidas por Jesús de que es Dios encarnado. Gautama no declaró algo como eso ni ofreció pruebas de que así fuera el caso; sencillamente apuntó el camino para que otros lo siguieran al nirvana.

SÓCRATES

Sócrates no dejó escritos, pero Platón, su discípulo, escribió mucho sobre él, aunque esos relatos pueden reflejar tanto sus pensamientos como los de Sócrates. Platón presentó a Sócrates como un convencido de que Dios le encargó la tarea de promover la verdad y la bondad entre los hombres, mediante el examen de lo que dicen y hacen para ver si son verdaderos y buenos.
El vicio, en su opinión, era simple ignorancia pues el conocimiento lleva a la virtud. Se le acredita que fue el primer hombre que admitió la necesidad de desarrollar un enfoque sistemático para descubrir la verdad, aunque el sistema mismo fue finalmente formulado por Aristóteles, un discípulo de Platón. Sócrates fue condenado a muerte, como Cristo, debido a acusaciones falsas de las autoridades que se sintieron amenazadas por sus enseñanzas. Pudo haber sido exonerado de culpa si no hubiera insistido en que sus acusadores y jueces examinaran sus propias declaraciones y vidas, cosa que ellos no quisieron hacer. Sócrates murió contento porque cumplió su misión hasta el fin, y porque la muerte —fuera un dormir sin sueño o una maravillosa comunión con los grandes hombres—, era buena.
Puede decirse, no obstante, que Jesús es superior a Sócrates en varios aspectos.

Jesús tuvo una base superior de verdad

Jesús, igual que Sócrates, empleaba el cuestionamiento para hacer que los hombres se examinaran a sí mismos, pero su base para conocer la verdad acerca de los hombres y Dios estaba arraigada en que Él era el Dios omnisciente que dijo de sí mismo: «Yo soy el camino, y la verdad, y la vida» (Juan 14:6).
Jesús era, en su propio ser, la fuente de la que fluye en definitiva toda verdad. Asimismo, como Dios, fue la absoluta bondad mediante la cual se miden todas las demás bondades. Una vez le pidió a un joven que examinara lo que estaba diciendo: «¿Por qué me llamas bueno? Ninguno hay bueno, sino solo uno, Dios» (Marcos 10:18).
Jesús fue la verdad y el bien que Sócrates quiso entender.

Sócrates: el padre de la razón

Sócrates nació alrededor del 470 a.C., cuando florecía el Imperio Griego. Sus padres eran ricos, y tuvo una buena educación en filosofía. Empezó su campaña para enseñar la verdad y la rectitud cuando escuchó del oráculo de Delfos, que él era el hombre más sabio del mundo. Sócrates estaba seguro de que eso no podía ser cierto, pero luego de conversar con muchos sabios más, concluyó que debía ser verdad, pues era el único que sabia que no era el más sabio del mundo.

Jesús dio un conocimiento más cierto de la verdad

Aunque Sócrates enseñó muchos principios verdaderos, a menudo se quedó en la especulación de muchos temas importantes, como qué ocurre al morir. Por otro lado, Jesús dio una respuesta segura a esas preguntas porque Él tuvo el conocimiento cierto del destino del hombre. Ahí donde la razón (Sócrates) tiene evidencia insuficiente para concluir definitivamente, la revelación (Jesús) da respuestas que, de otro modo, no serían conocidas.

La muerte de Jesús fue más noble

Sócrates murió por una causa con valentía, lo cual es ciertamente elogiable. Sin embargo, Jesús murió como sustituto de otras personas (Marcos 10:45), para pagar el castigo que ellas merecían. No solo murió por aquellos que fueron sus amigos, sino también por quienes fueron y serán sus enemigos (Romanos 5:6, 7). Tal demostración de amor no puede ser igualada por ningún filósofo.

La prueba del mensaje de Jesús es superior

Las pruebas racionales son buenas cuando hay evidencia sólida para sus conclusiones. Pero Sócrates no puede avalar su afirmación de que era enviado por Dios, con nada comparable a los milagros de Cristo y su resurrección. Hay una prueba superior en estos actos de que el mensaje de Jesús fue autenticado como cierto por Dios.

LAO-TZU (TAOÍSMO)

El taoísmo moderno es una triple religión de brujería, superstición y politeísmo pero, originalmente, fue un sistema filosófico, que es la manera en que se lo presenta hoy a la cultura occidental. Lao-tzu (si en verdad existió) edificó su sistema en torno a un principio que explicaba y guiaba todo el universo. Ese principio se llama el tao y no existe forma simple de explicarlo. El mundo está lleno de opuestos en conflicto, como el bien y el mal, macho y hembra, luz y tiniebla, sí y no, etc. Todas las oposiciones son manifestaciones del conflicto entre el yin y el yang. Pero, en última instancia, el yin y el yang están completamente entretejidos y perfectamente equilibrados. Ese equilibrio es el misterio llamado el tao. Entenderlo significa percatarse de que todos los opuestos son uno y que la verdad reside en la contradicción, no en la resolución. El taoísmo va más allá de eso para decir que el hombre vive en armonía con el tao, y debe ingresar a una vida de completa pasividad reflexionando en asuntos como: «¿Cuál es el sonido del aplauso con una sola mano?», o «Si cae un árbol en el bosque cuando nadie está ahí para escucharlo, ¿hace ruido?» Uno debe estar en paz con la naturaleza y evitar todas las formas de violencia. Este sistema filosófico se parece mucho al budismo zen.
Cristo es superior en la libertad que le brinda al hombre.

Lao-Tzu: el viejo maestro

La leyenda dice que Lao-tzu era el cuidador de los archivos reales antes de que decidiera viajar al inexplorado occidente. Mientras viajaba, un portero lo persuadió para que escribiera la gran sabiduría que había obtenido en su ocupación, de modo que escribió un libro de cinco mil caracteres distribuidos en ochenta y un párrafos cortos con los que elaboró su filosofía. Ese libro es el Tao Te Ching. Aunque se dice a menudo que sus fechas se ubican por el siglo sexto antes de Cristo, toda la información que tenemos sobre él es tan legendaria como esa anécdota. Probablemente esas leyendas empezaron a desarrollarse en la época de Chuang Tzu, el gran filósofo taoísta que vivió en el cuarto y tercer siglos antes de Cristo. También puede datarse en esa época la escritura del Tao Te Ching. El comentario de Chuang Tzu acerca del tao se llama el Tao Tsang, y tiene más de mil cien volúmenes que también se consideran escrituras.

Jesús permite la libertad para que el hombre sea racional

Ya indicamos que es imposible decir significativamente que «La razón no se aplica a la realidad», porque la misma declaración es una afirmación racional acerca de la realidad (¡sea falsa o verdadera en cuanto a la manera en que las cosas son realmente!) ¡Uno tendría que usar la razón para negar que esa razón es válida! Pero eso es lo que hace el tao al decir que toda verdad reside en la contradicción: la misma cosa que la razón dice que es imposible.
La verdad no solo está tras la razón sino que dice: «Amarás al Señor tu Dios con todo tu corazón, y con toda tu alma, y con toda tu mente. Este es el primero y grande mandamiento» (Mateo 22:37, 38).
El Dios del Antiguo Testamento afirma: «Venid luego, y estemos a cuenta» (Isaías 1:18). Jesús le da libertad al hombre para que use la razón a fin de que evalúe la verdad proclamada.

Jesús permite la libertad para que el hombre decida

El taoísmo le pide al hombre que guarde su voluntad en el estante, que rinda el poder de cambiar las cosas que lo rodean. Jesús dice que el hombre tiene la opción y que su elección marca la diferencia en el mundo. El hombre tiene la opción de creer o no (Juan 3:18), obedecer o desobedecer (15:14), de cambiar al mundo o de ser cambiado por él (Mateo 5:13–16).

Jesús permite la libertad para que el hombre sea salvado

El taoísmo solo ofrece un modo de resignarse a la manera en que son las cosas. Cristo ofrece la manera de cambiar tanto quienes somos como lo que somos, de modo que podamos conocer los gozos de la vida. Más que aceptar la muerte como el fin inevitable, Cristo proveyó una manera de vencerla por su resurrección. Lao-tzu no puede jactarse de tal cosa.
De manera que Jesús puede considerarse superior a otros maestros por muchas razones. Ningún otro ha proclamado ser Dios como lo hizo Jesús. Aunque los seguidores de algún profeta han deificado a su maestro no hay pruebas de que esos reclamos sean comparables al cumplimiento de la profecía, la milagrosa vida sin pecado y la resurrección de Jesús. Ningún otro maestro ofreció la salvación por fe, aparte de las obras, basada en lo que hicieran por nosotros. Lo más notable es que ningún líder religioso o filosófico ha mostrado el amor por la gente que Jesús exhibió al morir por los pecados del mundo (Juan 5:13; Romanos 5:6–8). Verdaderamente Jesús es digno de suprema devoción.

Geisler, N., & Brooks, R. (1997). Apologética: Herramientas valiosas para la defensa de la fe. Miami, FL: Editorial Unilit.

Exportado de Software Bíblico Logos 4, 11:00 a 30 de julio de 2012.