NAVIDAD Tiempo de Confusión para Muchos Cristianos

NAVIDAD Tiempo de Confusión para Muchos Cristianos

Por Pablo Santomauro

Al aproximarse el 25 de diciembre revive todos los años en algunos círculos cristianos el clásico dilema sobre si se debe o no celebrar la Navidad. En una publicación cristiana reciente apareció un artículo en primera plana donde se define la Navidad como una celebración pagana y una excusa para hacer fiestas, dar y recibir regalos, o dar rienda suelta al desenfreno y las pasiones desordenadas. El autor del artículo propone luego que el creyente no debería celebrar la Navidad. Artículos como éste son representativos de la posición que ciertos sectores cristianos y algunos grupos sectarios tales como los Pentecosatales Unicitarios y los Testigos de Jehová sostienen en cuanto a la fecha.

Los argumentos más utilizados para justificar que la Navidad no se debe celebrar son los siguientes:

1)      No se sabe realmente la fecha en que nació Cristo.

2)      La fecha es usada para hacer fiestas donde Cristo ni siquiera es recordado, y en muchos casos reina la inmoralidad y el descontrol.

3)      El 25 de diciembre era la fecha en que los romanos celebraban “Saturnalia” (celebración al dios Sol) junto con las festividades de Mitra, deidad que los romanos importaron de la tradición persa, por lo tanto es una celebración pagana.

4)      Las Escrituras no nos mandan celebrar el nacimiento de Jesús. No es bíblico celebrar la Navidad porque la Biblia no nos da mandamiento de hacerlo.

Ante estas afirmaciones corresponde que analizemos con claridad lo que ellas significan. El cristiano debe de “examinarlo todo y retener lo bueno” (1 Tes. 5:21). Además, las leyes de la lógica[1] nos deben indicar dónde hay errores de razonamiento. Examinemos los argumentos para ver si son válidos.

¿NACIO CRISTO UN 25 DE DICIEMBRE?

¿Nació Jesucristo un 25 de diciembre? Lo más probable es que no, ya que durante el tiempo en el que Jesús nació, Lucas señala  la presencia de pastores guardando los rebaños al descubierto (Lc.2:8). Esto es indicio de que el nacimiento del Señor ocurrió probablemente en tiempo de clima templado. En el mes de diciembre es invierno en Palestina y la inclemencia del  tiempo obliga a los pastores y sus rebaños a buscar abrigo. Un autor antitrinitario que escribió un librillo llamado “Navidad”[2], dedica un tercio del libro para demostrar que Cristo no nació en diciembre, algo en que todo cristiano conocedor del tema está de acuerdo. Nuestro punto de contención no es la fecha del nacimiento de Jesús, sino que tal argumento no puede ser utilizado como razón válida para decir que la Navidad no se debe celebrar.

¿Será razón suficiente para no celebrar la Navidad el hecho de que no se conoce el día exacto del nacimiento de Cristo? ¡Claro que no! Los cristianos no celebramos el día por el día, sino por el hecho de que Cristo nació y vino a la tierra para traer Salvación a una humanidad perdida. Ante la magnitud de este hecho la fecha exacta pasa a ser insignificante. Nosotros tenemos la impresión de que si en realidad se supiera con exactitud o aún con aproximación la fecha del nacimiento de Jesús, los que sostienen que la Navidad no se debe celebrar porque Jesús no nació un 25 de diciembre se opondrían a la celebración de todas maneras. Para ellos el punto no es la fecha, sino el no celebrarla.

LA INMORALIDAD Y LOS EXCESOS, ¿ANULAN LA VALIDEZ DE LA NAVIDAD?

Los que se oponen a que los cristianos celebremos la Navidad hacen mucho hincapié en que la fecha se ha comercializado, en la hipocresía de la gente durante la época, en los regalos, en fin, en la frivolidad de la gente. También se menciona el consumo de licor, los bailes, y la inmoralidad aparejada con esas cosas. Al expresarse de esta manera, insinúan dos cosas, 1) que el cristiano que festeja tal fecha se hace partícipe de dicho exceso e inmoralidad, 2) que la conducta impropia de algunos durante la celebración anula la validez de la Navidad.

Tres cosas podemos decir sobre esta clase de razonamiento. Primero, se está cometiendo la “falacia de composición”[3]; ésta consiste en “suponer que lo que es verdad acerca de un miembro o ciertos miembros de un grupo, debe ser verdad acerca de todo el grupo”[4]. En otras palabras, suponen que porque  personas que celebran la Navidad como cualquier otra festividad secular en donde prevalecen los bailes y el consumo de licor, todos los demás la celebran de la misma manera. De hecho existen millones de cristianos que celebran la Navidad reverentemente, y deploran el abuso y la comercialización de la fecha.

Segundo, concluir que la conducta inapropiada de algunos durante la celebración anula la validez de la Navidad es cometer la falacia conocida como “culpabilidad por asociación. Simplemente porque cosas negativas ocurren en un día en particular no significa que el día en sí sea malo. La Navidad no tiene connotaciones pecaminosas, es la gente la que se conduce pecaminosamente. Sin embargo esto no invalida la legitimidad de la celebración.

Tercero, este tipo de razonamiento erróneo nos llevaría a la absurdidad de no festejar nuestros cumpleaños porque algunos se emborrachan en esas fiestas. Tampoco usaríamos la Biblia debido a que las sectas la usan inapropiadamente para sus propios fines.

¿ES PAGANA LA FIESTA DE NAVIDAD?

Es cierto que el 25 de diciembre  los romanos rendían culto a falsos dioses. Es cierto también que la Iglesia estableció el 25 de diciembre para celebrar el nacimiento de Jesús. La estrategia detrás de la elección de esta fecha no fue el combinar lo pagano con lo cristiano, sino enfatizar la victoria que el nacimiento del Señor significó sobre las tradiciones paganas. La Iglesia, al contrario de lo que muchos enseñan, no estaba promoviendo un festival pagano, sino que en un esfuerzo evangelístico sin precedentes, estableció y afirmó una celebración rival con el paganismo.

Podemos decir que la estrategia de la Iglesia tuvo éxito ya que hoy, 1500 años más tarde, nadie recuerda a los dioses romanos (con excepción de aquellos que se oponen a la celebración de la Navidad). El 25 de diciembre está sólidamente identificado en todo el mundo con el nacimiento de Jesús. En realidad el calendario romano estaba plagado de celebraciones paganas; cualquier otra fecha que la Iglesia hubiera escogido, probablemente hubiera coincidido con algún festival pagano. El apologista cristiano G. H. Montgomery comenta lo siguiente sobre el tema:

“Los líderes de la Iglesia veían en el nacimiento de Cristo el triunfo de la luz sobre las tinieblas, de la primavera sobre el invierno y de la vida sobre la muerte. !Qué mejor fecha pudo haber sido seleccionada para conmemorar el nacimiento del Hombre cuya vida, enseñanzas, y muerte vicaria, cambiaron el rumbo de la historia, además de causar que la luz resurja de las tinieblas para ofrecer luz a aquellos que viven en el valle de la muerte! Sería bueno tener en cuenta estas cosas cuando observemos la Navidad.”2

Como vemos, el intento de manchar la Navidad con matices paganos carece de base sólida y buen razonamiento.

LAS ESCRITURAS NO DAN MANDAMIENTO DE CELEBRAR LA NAVIDAD

Si nuestra vida estuviera restringida a sólo aquellas cosas que son ordenadas específicamente en la Escritura, no seríamos capaces de funcionar dentro de la sociedad. La Biblia no dice que no leamos revistas, por ejemplo, que escuchemos la radio, o la TV, o que conduzcamos autos.

Sólo porque algo no está en la Biblia específicamente mencionado, no quiere decir que no debamos hacerlo. Esto no significa que la Biblia no nos provee con una guía o criterio de cómo debemos responder frente a las cosas.

La Escritura nos da principios para tratar con todas la cosas en nuestra vida. Es suficiente para todas las cosas de doctrina y de la vida (2 P. 1:3). Esto incluye tecnología moderna, persecución, política, días festivos, etc. Paso a explicarme: por medio de principios bíblicos nosotros sabemos que no debemos leer revistas que glorifican el pecado, o donde se adora a otros dioses, o programas de televisión y/o películas con contenido inmoral, o manejar autos de una forma irresponsable. De la misma manera es con la Navidad, el Día de Resurrección y otros festivos cristianos. No son mandados en la Escritura, y estamos de acuerdo en que los cristianos no están obligados a celebrarlos. Si su conciencia les molesta tanto, usted es libre de no celebrar (Ro.14:5; 1 Co. 8:7-8). Pero atención, si el propósito de participar en las festividades es traer gloria a Dios, recordar el maravilloso plan de salvación y honrar los gloriosos hechos de Dios en la historia, entonces, lo que usted hace es agradable a Dios. El enfoque de toda nuestra celebración está en el nacimiento de Cristo. Yo no entiendo como alguien puede escuchar los cánticos de Navidad típicos de la época y decir que son paganos, ¡increíble!  El cuarto argumento, entonces, (la Biblia no dice que debemos observar Navidad) queda invalidado por el sentido común y por la Biblia misma.

RAZONES PARA CELEBRAR

En realidad, las razones para celebrar la Navidad abundan. Curiosamente, los que escriben en contra de celebrar la Navidad siempre omiten pasajes como Lucas 2:8-14, donde un ángel del Señor se presenta frente a los pastores y les anuncia que trae nuevas de gran gozo para todo el pueblo. Estas nuevas eran que había nacido en la ciudad de David, un Salvador, que era Cristo el Señor. El mismo pasaje describe una multitud de ángeles que apareció alabando a Dios en clara actitud de celebración.

Si alguien le critica por celebrar la Navidad, señálele con amor que la Biblia dice que nadie debe juzgarnos por días de fiesta (Col. 2:16; Ro. 14:5). Como hemos visto, no hay un solo argumento sólido que impida al cristiano rendir homenaje en espíritu y en verdad, ni de celebrar el hecho de que en el plan eterno de salvación, Dios mismo hizo su entrada personal y física en la arena de la historia (Jn. 1:14; 1 Ti. 3:16) para “justificarnos gratuitamente por su gracia, mediante la redención que es en Cristo Jesús” (Ro. 3:24). <>

Notas:

1.   Lógica: el estudio de los métodos y principios usados para distinguir entre el buen (correcto) y         mal (incorrecto) razonamiento.

2.      Luis Lara, Navidad, (Distribuciones Ebenezer)

3.      Falacia, error de razonamiento / razonamiento aparente.

4.      S. Morris Engel, With Good Reason (New York – St. Martin Press), p. 91.

5.      Raymod L. Cox, “Is God Against Christmas?”, http://www.answers.org /Issues/IsGodaginXmas.html

*Este Escrito ha sido Publicado en este blog con el Permiso del apologista Pablo Santomauro.

Este articulo fue tomado del blog amigo http://pastordanielbrito.wordpress.com/


¿Es Pagana la Navidad?

¿Es Pagana la Navidad?

Por Pablo Santomauro

Uno de los argumentos usados por aquellos que se oponen a la celebración de la Navidad, dice que en la antigüedad durante el 25 de Diciembre se festejaba una celebración pagana. Ellos deducen, por lo tanto, que la Navidad es de procedencia pagana.

En efecto, el 25 de Diciembre se festejaba en Roma la fiesta de Saturnalia. Esta comenzaba a mediados de Diciembre y se extendía hasta el 1ro. de enero. Los romanos creían que el 25 de diciembre era el día en que el sol alcanzaba su distancia más lejana de la tierra, para luego comenzar a acercarse de nuevo poco a poco a los efectos de madurar los productos de la tierra. Homenajeaban, por ende, al dios Sol. Fue una celebración que los romanos importaron del oriente. Los persas adoraban al dios Mitra (dios de la luz) y su día principal era el 25 de diciembre.

Los que se niegan a celebrar la Navidad deducen que la Iglesia seleccionó el 25 de Diciembre para observar el nacimiento de Cristo con la finalidad de perpetuar las tradiciones paganas, y conformarse a los gustos de la gente de la época. En otras palabras, la Iglesia creó una especie de compromiso con la cultura.

Como vamos a ver, el argumento no se mantiene en pie cuando lo analizamos detenidamente. En primer lugar, la suposición de que la Iglesia del 4to. siglo se hizo cómplice de los festivales paganos para dejar contenta a la gente, es falsa.

Por el contrario, al ver que las fiestas paganas estaban tan arraigadas en el pueblo, la Iglesia decidió contrarrestar esta corriente designando el 25 de diciembre para celebrar el nacimiento de Jesús.

Anteriormente, la Iglesia celebraba el nacimiento de Jesús en la primavera (Junio) hasta que los líderes notaron que el 25 de Diciembre en la fiesta de saturnalia, muchos cristianos eran tentados a participar. Paso a poner en mis propias palabras el razonamiento que siguió la Iglesia: “Nosotros podemos celebrar la Navidad en cualquier día que queramos. Vamos a celebrarla el mismo día que los paganos celebran su festival. Esto servirá para neutralizar la fecha porque nosotros celebramos el nacimiento del Dios-Hombre, Cristo Jesús”.

La Iglesia no estaba absorbiendo un festival pagano dentro de su tradición, sino que, por el contrario, estaba estableciendo una celebración rival a los efectos de resaltar la prominencia de Cristo sobre las deidades paganas.

Fue un esfuerzo evangelístico sin precedentes, un intento de cristianizar a gran nivel. A decir verdad, la Iglesia usó esta misma estrategia en otras fechas. Fue algo muy inteligente. ¿Y saben qué? Es bíblico. Tomar una práctica cultural, aun con contenido religioso ofensivo, y redimirla para el cristianismo, redefinirla y darle un nuevo significado, es bíblico.

Hay un ejemplo en la Biblia. La circuncisión era practicada por los egipcios antes de ser usada por los judíos. Era una práctica cultural con connotaciones religiosas. Dios capturó la práctica, por decirlo así, la invistió con otro significado y la transformó en un rito religioso por medio del cual Abraham adoró al Creador.

Hoy en día, cuando manejamos el concepto de la circuncisión lo asociamos con el pacto sagrado de Dios con el pueblo de Israel porque Dios puso nueva información dentro del concepto.

Entonces, si Dios puede hacer una cosa así, me parece que la Iglesia tiene todo el derecho de hacer algo similar. La estrategia de la iglesia fue exitosa. Hoy en día, el 25 de Diciembre es conocido o relacionado mundialmente con el nacimiento de Cristo. Nadie se acuerda de los dioses romanos. Los únicos que se acuerdan son los que se niegan a celebrar la Navidad.

Lo que yo quiero dejar en claro es que la Navidad no es una continuación de un festivo pagano, sino que en realidad es una observancia exclusivamente cristiana que celebra el nacimiento de Jesucristo.

Otra cosa que tenemos que considerar es que todo ser humano, después del pecado original (la “caída”) es un pagano, en el sentido de que provenimos de gente que estaba separada de Dios, que no tenía una relación con Dios debido al pecado. En realidad podemos encontrar conexiones paganas en cualquier área de la vida.

Celebrar la Navidad no tiene connotaciones paganas. Siéntase libre de celebrar el milagro de que Dios mismo, en la segunda Persona de la Trinidad, en una expresión de amor sin igual, tomó forma humana e irrumpió en la arena de la historia, el tiempo y el espacio, para traer salvación a una humanidad irremediablemente perdida. <>

* Para una refutación más en detalle de los argumentos en contra de la celebración de la Navidad, ver: http://www.defensadelafe.org/assets/AN/AN-102.pdf

Este articulo a sido tomado del blog amigo El blog del Pastor Daniel

Nota del administrador: La navidad es una fecha muy buena para evangelizar, no dejes que los fariseos de este siglo te impidan aprovechar esta fecha. Aprovechemos a explicar a nuestra familia y amigos que el centro de la navidad es Cristo y no los regalos y el gordito del sombrero rojo.


Los Masones Breve Perspectiva

Los Masones
Breve Perspectiva

Por: Pablo Santomauro

El tema de los masones continúa siendo relevante para muchos en la actualidad. En esta breve perspectiva sólo advertiremos de los peligros latentes dentro de sus filas.

La existencia de símbolos misteriosos, juramentos, ritos y doctrinas secretas, es ampliamente conocida y aceptada en la masonería y no es tema de controversia.

La Enciclopedia Británica reporta datos suministrados por los masones, entre ellos, un número de adeptos de 6 millones alrededor del mundo, y le llama la sociedad secreta más grande del planeta.

Si usted tiene la intención de unirse a los masones quizá encuentre un pequeño problema para decidir a cuál grupo quiere ingresar. Existen cerca de 34,000 logias.

La dificultad se acrecienta cuando encontramos que muchas de las enseñanzas masónicas y sus eruditos se contradicen entre sí. Lo que uno afirma el otro niega o duda, y viceversa. Tomadas en conjunto, las doctrinas masónicas son una ensalada de aberraciones digna de lástima.

El hecho de que una sociedad sea secreta no necesariamente es indicativo de que sea ocúltica, pero en el caso de los masones, a medida que indagamos, la conexión ocúltica se hace obvia.

John Weldon, autor cristiano, presenta cinco características de las organizaciones masonas:

1. La masonería concuerda con la Nueva Era en que cada ser humano posee en sí un poder ilimitado que puede ser desencadenado cuando se siguen ciertos pasos.

2. Utiliza un sistema de símbolos muy similares a los de las ciencias ocúlticas, tales como la cábala, el rosacrucianismo y la filosofía hermética.

3. Induce a sus miembros a descubrir los significados detrás de sus símbolos y ceremonias (o “verdades esotéricas”).

4. Promueve la búsqueda de estados de conciencia alterados, una práctica mística y ocúltica.

5. Un número considerable de masones entiende que su organización (cualquiera sea de las 34,000 en existencia) será el vehículo que guiará al mundo a una era de iluminación.

Nosotros agregaríamos que la masonería requiere que sus miembros crean en una entidad divina o poder superior. No importa el nombre o la definición, puede llamarse Zeus, Osiris, Gran Espíritu o The Force ; puede ser personal, impersonal, o una batería Duracell gigante viajando por el universo.

La logia de los masones libres enseña que el Dios de la Biblia es el mismo Dios de todas las religiones  que se ha revelado con distintos nombres y de diversas maneras. La absurdidad de este concepto es refutada en otra de nuestras perspectivas.

¿Por qué hay tantos masones que no conocen el aspecto misterioso y ocúltico de la masonería? ¿Por qué muchos masones lo niegan?  Porque un gran número de masones rara vez avanzan más allá de los niveles iniciales de la organización. Como se han quedado en kindergarten (jardín de infantes), para ellos el grupo no es más que un club social. Los que llegan a progresar sí son instruidos en materia ideológica tanto como ocúltica. Este es el peligro de la masonería.

No importa cuántas obras de beneficencia haga la organización, o cuán altruistas sean sus metas a nivel social o político, la filosofía de la organización está en directa oposición al Dios de la Biblia. Teniendo en cuenta que para muchos de sus integrantes, la masonería es una búsqueda de iluminación espiritual o salvación individual, el destino eterno del masón que permanece en sus creencias sobre el final de su vida, es el infierno.

Para finalizar, digamos que las doctrinas universalistas de los masones, la paternidad de Dios y la hermandad de los hombres, son falsas doctrinas, la Biblia las contradice de plano. Los rituales secretos, a su vez, no son un camino de salvación, sino todo lo contrario.

A nuestros amigos masones les exhortamos a depositar fe en el único que los puede salvar, el Señor Jesucristo, el mismo que dijo “Yo públicamente he hablado al mundo ….. y nada he hablado en oculto” (Juan 18:20), el mismo Dios que dijo en Isaías 48:16: “Desde el principio no hablé en secreto ….”<>

*Este Artículo ha sido publicado con el permiso del apologista Pablo Santomauro*

Nota: Este articulo fue tomado del blog amigo El blog del Pastor Daniel


Falacias típicas que cometen los que atacan la Trinidad

Falacias típicas que cometen los que atacan la Trinidad

Por Pablo Santomauro

Presentamos aquí una serie de falacias lógicas que arrianos como los Testigos de Jehová y otros cometen cuando atacan la doctrina de la Trinidad. Por supuesto que la lista no es exhaustiva, pero esperamos que sea de ayuda para aquellos interesados en la defensa de la fe. Trataremos de darles a ustedes una visión general de cómo refutar estos argumentos. La experiencia nos enseña que la mayoría de ellos son formulados por gente que nunca estudió lógica, filosofía, hebreo, griego, hermenéutica, historia o lingüística. Usaremos más que nada a los Testigos de Jehová, ya que son ellos los líderes en materia de atacar la Trinidad.

He aquí la lista:

  1. Razonamiento Circular : Si alguien comienza con la presuposición de que la Trinidad no es verdad, y luego procede a concluir que la Trinidad no es verdad, lo que sucedió es que en la premisa aceptó como verdad lo que en principio trató de probar con la conclusión. Por ejemplo, cuando alguien le señala a un Testigo pasajes escritos por los padres apostólicos donde la Trinidad es claramente expresada, el Testigo de Jehová automáticamente piensa que lo que le muestran no es verdad porque la Trinidad no fue inventada hasta siglos más tarde (eso le enseñó la Watchtower). La reacción condicionada es ignorar la evidencia y argumentar en círculos:
  • “Como la iglesia primitiva no enseñó la Trinidad, es imposible que existan referencias sobre la Trinidad en la iglesia primitiva”.
  • “No existen referencias sobre la Trinidad en la iglesia primitiva, por lo tanto la iglesia primitiva no creía en la Trinidad”.

Lo cierto es que sí existe una gran número de citas de los padres apostólicos en referencia a la Trinidad. El razonamiento circular de los Testigos es equivalente a la negación de la evidencia.

  1. Falacias de Categoría: Siempre que escuchen preguntas u objeciones por este estilo:

“¿Si Jesús era Dios, quién sostuvo el universo por tres días cuando el estuvo muerto?”

“¿Si Dios no puede ser tentado, por qué Jesús fue tentado?”

“¿Si Jesús era Dios, a quién le oraba?”

“¿Como puede Jesús ser Dios si no sabía cuando volvería?”

“¿Cómo puede ser Jesús tenía fe en Dios si éel era Dios?”

“¿Si Jesús es Dios, como pudo morir?”

Todas estas interrogantes surgen de 1) la falla de no saber distinguir entre lo que se conoce en teología como el aspecto ontológico de la Trinidad y el aspecto económico de la Trinidad, 2) no distinguir las dos naturalezas de Cristo, 3) no distinguir las tres personas en la Trinidad.

Estas fallas expresadas en preguntas se conocen con el nombre de “falacias de categoría”. En lógica se les conoce también como “preguntas sin sentido” (nonsensical questions).

    • Trinidad Ontológica (onto: ser // logos: el estudio de): También se le ha llamado Trinidad “trascendente”. El Padre, el Hijo, y el Espíritu Santo son considerados como UNO en naturaleza, esencia o ser. Son co-iguales, co-omni, co-gloriosos, etc.
    • Trinidad económica: Describe al Padre, al Hijo, y al Espíritu Santo obrando juntos para lograr un objetivo tal como la Creación, la Providencia o la Salvación. Cuando hablamos de la Trinidad “soteriológica”, por ejemplo, estamos hablando de las tres personas actuando o funcionando juntas como UNA para traer salvación a los pecadores. También se le conoce como la Trinidad “inmanente”.

Cuando la Trinidad está obrando para lograr algo, las tres personas dividen sus roles y responsabilidades. Aquí es donde entra la subordinación. El Hijo y el Espíritu se subordinan al Padre cuando obran juntos para traer salvación.

El Padre es el que envía y el Hijo y el Espíritu son los enviados a hacer Su voluntad en la tierra. Subordinación en el contexto estructural de la Trinidad, no presenta ningún problema para los trinitarios.

El Padre es mayor que el Hijo en virtud de su rol de Enviador, mientras que Jesucristo es el Enviado. Que el Padre sea mayor en rango no implica lógicamente que sea mejor en naturaleza.

  1. Argumento del “strawman” (del hombre de paja): ¿Por qué los testigos de Jehová siguen hasta el día de hoy definiendo la Trinidad como la existencia de “tres dioses”? Porque es más fácil derribar un hombre hecho de paja.

Los cristianos no creemos en tres dioses, sino en uno en cuyo ser existen tres personas. Los testigos cometen la falacia del “strawman” cuando atacan un concepto erróneo de lo que creemos.

Esta es la razón por la que siguen diciendo con referencia a Juan 1:1: “Si alguien está con una persona, no puede al mismo tiempo ser esa misma persona”. Con esto piensan ridículamente que refutan el concepto de que Jesús es Dios.

¿Acaso los trinitarios sostenemos que el Padre, el Hijo, y el Espíritu Santo, son una persona? ¿Acaso los trinitarios interpretamos que Juan 1:1 significa que Jesús y el Padre son “una” persona? ¡Por supuesto que no!

Entonces, ¿por qué la Watchtower desperdicia su tiempo y el tiempo de todos nosotros probando que hay un solo Dios (algo que los trinitarios sostenemos) y refutando la idea de que dos personas no pueden ser una persona (algo que los trinitarios también creemos)?

Respuesta: Porque es más fácil derrumbar un “strawman” de su propia imaginación que tratar honestamente con los argumentos trinitarios. Otra razón: Todo esa palabrería sirve para mantener en la ignorancia a su membresía, los cuales piensan que están en la verdad. También sirve para confundir a gran número de cristianos de hoy en día, quienes por lo general hacen gala de una ignorancia olímpica respecto a saber lo que creen y por qué lo creen.

Permítanme citar un ejemplo donde se cometen las dos últimas falacias mencionadas, la de “categoría” y la del “strawman”. Se trata de Juan 14:28, donde Jesucristo dice, “porque el padre es mayor que yo”. El Testigo de Jehová y los arrianos en general, siempre le van a decir: “¿Si Jesucristo es Dios, por qué dice que el Padre es mayor que él?”

La primera falacia que notamos es la de categoría, confunden las dos naturalezas de Cristo (la falacia de categoría se comete cuando se relacionan dos conceptos totalmente distintos). La segunda es la del “strawman”, mal representan lo doctrina de la Deidad de Cristo o de la Trinidad.

La segunda persona de la Trinidad tomó sobre sí una naturaleza humana, de modo que en su ser encontramos total humanidad y total deidad.

Como el Dios/Hombre, dependía del Padre para todas las cosas. Le oraba al Padre, y se sometía a Su voluntad haciéndose obediente hasta la muerte, y muerte de cruz (Fil. 2:5-7).

¿Es el Padre mayor en rango y poder que usted y que yo? ¡Por supuesto! Entonces Juan 14:20 es una maravillosa prueba de la Encarnación de Jesucristo, lo cual es una doctrina Trinitaria. El pasaje es prueba de que Jesús fue totalmente humano, u “Hombre de hombres”, como dicen algunos.

La Watchtower, ya sea por ignorancia o por engaño, le da la idea a la gente que la doctrina de la Trinidad enseña que Jesús era Dios solamente. Acto seguido se dan a la tarea de encontrar pasajes en la Biblia donde Jesús es descrito y hablando o actuando como un hombre, y piensan tontamente que han refutado la Trinidad.

Una vez más, han construido un hombre de paja que no refleja para nada la doctrina de la Trinidad, y han cometido la falacia de categoría al no reconocer las dos naturalezas de Cristo.

  1. Falacia o Argumento de las Presuposición Oculta: Examinemos, por ejemplo, la pregunta: ¿Quién sostuvo el universo durante los 3 días que Jesús estuvo muerto, si Jesús era Dios?

He aquí las falacias:

1.    Presuposición de que la Trinidad enseña que Jesús es toda la Deidad. ¿Es esto lo que la Trinidad enseña? No.

2.    Presuposición de que “muerte” significa aniquilación o extinción. Esto es la falsa doctrina del sueño del alma.

3.    Presuposición de que si Jesús estuvo en estado de no-existencia por tres días, entonces toda la Deidad estuvo en estado de no-existencia por tres días. Y si Dios no existió por tres días. ¿quién controló el universo durante ese tiempo?

Las presuposiciones son erróneas, por lo tanto las conclusiones también son erróneas.

5.         Argumentos de Causa Falsa: Decir que la doctrina de la Trinidad derivó de fuentes paganas, del emperador Constantino, de ciertos filósofos, etc.

Ej: Dicen los antitrinitarios que la Trinidad es de origen pagano.

Respuesta: En los últimos dos siglos los antitrinitarios, al unísono, han

argumentado que la Trinidad tiene su origen en creencias paganas.

Sostienen que varias nociones religiosas de culturas paganas

influenciaron a los cristianos — citan a los babilonios, los egipcios, asirios,

hindúes y budistas, y dicen que todos ellos tenían en su sistema de

creencias tríadas de dioses que eran los primeros en rango de una serie

interminable de dioses. Es cierto que estas religiones tenían triadas de dioses, pero todas estas tríadas eran constituídas por tres dioses separados, lo que es diferente a

la doctrina de la Trinidad, que afirma que existe un solo Dios, pero existen

3 personas en la Deidad. La diferencia entre los conceptos es tan

grande que a uno se le llama politeísmo (creencia en varios dioses) y al

otro se le llama monoteísmo.

El argumento de los sectarios está basado en las arenas

movedizas de dos falacias lógicas. Primero, cometen la falacia de

equivocación al usar la palabra “tríada” como sinónimo de “Trinidad”

(¿Debería creer usted en la Trinidad? p. 9). La palabra “Trinidad” en la

teología cristiana se refiere al Dios infinito,personal y eterno existente en

tres personas, Padre, Hijo y Espíritu Santo. La palabra “tríada”, usada por

los arrianos, significa cualquier grupo de tres dioses o diosas paganos y

finitos. No existe relación ninguna entre el Dios infinito de los cristianos y

los dioses finitamente limitados de los paganos. Segundo, al pretender

establecer la relación, los testigos cometen la falacia de categoría, la cual  hemos visto que consiste en comparar dos cosas de diferente rango.

6. Argumentos caducos: Los antitrinitarios modernos como los Testigos de Jehová, Cristadelfianos y Unitarios Socinianos siguen usando estos argumentos profusamente porque suponen que son aún válidos. No se han dado cuenta que el surgimiento de ciencias como el análisis crítico, han invalidado estos antiguos argumentos.

 

El apologista sociniano Mario Olcese, quien ante su mediocridad argumentativa para refutar mis análisis de su retorcida teología, ha recurrido a la comicidad con el objetivo de burlarse de mí y en el proceso todo lo que logra es quedar en ridículo, recurre a estos argumentos caducos.

Ej: Olcese argumenta que como los humanos fuimos creados a imagen y semejanza de Dios, y somos una persona, de ahí se deduce que Dios es sólo una persona.

El argumento ha sido invalidado hace muchos años, pero en su desesperación Olcese lo saca de la galera como si fuera un golpe mortal a la Trinidad. Las palabras “imagen” (tselem) y “semejanza” (demut) en hebreo no demandan gramaticalmente una igualdad o réplica exacta del original. Son, además, términos cuyo significado es limitado por la Palabra de Dios misma. Los humanos no poseemos los atributos “omni” de Dios, ni su naturaleza divina, ni tenemos la habilidad de crear ex- nihilo. Nuestra imagen y semejanza con Dios es de carácter moral, intelectual y espiritual.

El razonamiento de Olcese es tan ilógico como el de aquellos que estiran la interpretación hasta decir que Dios tiene un cuerpo igual a nosotros. La doctrina de la Trinidad no contradice en nada el que el hombre haya sido creado a imagen y semejanza de Dios, ya que enseña que Dios es un ser, y los hombres también somos seres, independientemente de que Dios sea Un Ser multipersonal. La correspondencia entre Dios y el hombre sigue estando en pie, en virtud de la Trinidad Económica la cual describe a Padre, Hijo, y Espíritu Santo, actuando juntos en armonía total como uno solo. También se le conoce como la Trinidad Inmanente, como dijimos anteriormente.

Claro está que Olcese nunca publicó la respuesta que dejé en su blog a su gastado y pueril argumento.

7. Falacia de la evidencia selectiva o parcial – Los enemigos de la Trinidad usualmente presentan pasajes donde se describen los atributos y características humanas de Jesucristo, pero  dejan de lado aquellos que presentan los atributos divinos de Jesús. La mejor forma de contrarrestar esta maniobra es llevarlos a los pasajes que hablan de la Deidad de Cristo y que ellos no pueden refutar efectivamente. Juan 5:26 es un claro ejemplo. Aquí Jesucristo reclama ser auto-existente (tener vida en sí mismo). Por lógica, un ser auto- existente debe ser eterno. La eternidad y la autoexistencia son atributos incomunicables de la Deidad, no pueden ser transferidos a un ser creado. La posición arriana encuentra aquí una de sus más vergonzosas derrotas. Estas cosas no pueden ser explicadas con sus ridículos argumentos tales como “el Padre permitió a Jesús tener vida en sí mismo”. Lo mismo sucede con los modalistas (unicitarios), quienes afirman que el Hijo no es eterno, y no tienen más remedio que salir con disparates como “Jesucristo estaba hablando desde su divinidad, o sea, el Padre viviendo dentro de él”, o “el que hablaba era el Padre.”

 

8. Falacia o Argumento desde el silencio – Este argumento generalmente expresa: “Como el Concilio de Nicea no declaró que el Espíritu Santo es una persona o es Dios, es obvio que la Iglesia primitiva no creía que el Espíritu Santo era una persona o era Dios (o la tercera persona de la Trinidad)”.

Este es un argumento basado en el silencio. Partiendo del silencio, todo

lo que se puede probar es el silencio. Reclamar que la iglesia no creía en

la deidad del Espíritu Santo porque no trató con el tema en particular, es

ilógico. Sin embargo, debemos señalar que el Credo de Nicea luego de expresar

la creencia en el Padre y en el Hijo, continúa diciendo “Creemos en el

Espíritu Santo”. Obviamente, el Espíritu Santo fue afirmado como parte de

las creencias centrales del cristianismo.Debido a que lo que motivó el llamado al concilio fue la negación de la Deidad de Cristo, la reunión no trató con el tema del Espíritu Santo. Una

vez que el tema central que convino el concilio fue resuelto, más adelante en el Concilio de Constantinopla se reafirmó que la Iglesia siempre creyó y adoró al Espíritu Santo como la tercera Persona de la Santa Trinidad. <>

  • Extractado y adaptado de “Los Testigos de Jehová y la Trinidad (primera parte)”, de Pablo Santomauro. En la composición de este extracto, el autor se basó extensivamente: The Trinity, Evidences and Issues, Robert Morey, World Bible Publishers, Iowa Falls, IA 50126, 1996.

*Este Escrito ha sido Publicado en este blog con el Permiso del apologista Pablo Santomauro*

Este Post fue tomado del blog amigo http://www.pastordanielbrito.wordpress.com


¿Maldiciones Generacionales?

¿Maldiciones Generacionales?

Por  apologista Pablo Santomauro.

Poco a poco en el campo evangélico nos vamos acostumbrando a definir cosas inexistentes. ¿Cómo definir algo que no existe? De acuerdo a cómo lo han imaginado aquellos que dicen que sí existe. He aquí una definición básica: Una Maldición Generacional (ancestral o hereditaria) es un daño o perjuicio proferido sobre un individuo una o más generaciones atrás y cuyo efecto es transmitido a sus descendientes a través del tiempo.

Se supone que el individuo que está bajo una Maldición Generacional ha nacido ya destinado a cometer ciertos pecados, o es propenso a sufrir ciertos males o desgracias, y es dominado por un poder que ningún humano puede controlar. Es por ello que se necesita un poder mayor, el de Dios, para romper o cancelar la maldición.

Cosas como la pobreza, enfermedades, problemas de carácter y temperamento, infidelidad, inconstancia, pereza, alcoholismo, drogas, adicción sexual, depresión, negativismo, esterilidad, inestabilidad mental, obesidad, etc., de acuerdo con esta teología, son pasados de generación a generación en una familia. Los predicadores que trafican con las maldiciones generacionales, por lo general están involucrados en la moderna guerra espiritual con la que embaucan a muchos cristianos sin preparación bíblica. Ellos prometen liberarlo de demonios y romper o cancelar estas maldiciones supuestamente proferidas sobre sus antepasados y que han sido transmitidas a través de su árbol genealógico.

Estilos de vida perpetuados

Cierta autora que promueve esta extraña teología, lista una serie de declaraciones supuestamente formuladas por gente que está o ha estado bajo el efecto de una maldición:

• Todos en mi familia han muerto a los 39 años. • Mis cuatro hermanas se han divorciado. • Mi madre fue infiel y a pesar de aborrecer esa actitud, tengo una relación con un hombre casado.

• Mis hermanos y hermanas “han tenido que casarse”.

• Cada varón en mi familia ha sido alcohólico y mi hijo adolescente está bebiendo mucho.

• No veo progreso en mi vida espiritual.

•He sido despedido de cada empleo, o las compañías donde he trabajado han quebrado.

• No puedo disfrutar la vida, porque siento que pronto sucederá una desgracia y así ocurre. [1]

La autora finaliza diciendo: “Para entender las maldiciones debemos darnos cuenta que estamos lidiando con fuerzas poderosas que no podemos ver y que nuestros sentidos no pueden entender.”

En otras palabras, sin detenerse a pensar ni por un momento de que los males descritos pueden ser patrones de conducta adquiridos, un efecto “natural” de la Caída de la raza humana, una manifestación de la naturaleza pecaminosa del ser humano en general, hábitos de un pésimo trabajador en particular, o consecuencia de la crisis económica que predomina en el mundo, la autora del artículo determina automáticamente que las personas afectadas por estas cosas no son responsables de sus situaciones en absoluto, sino que son víctimas de una maldición que los alcanza desde el pasado en su línea generacional.

Influencia Parental, no “Maldición Generacional”

No cabe duda que por regla general el carácter de los padres , así como la influencia que ellos ejercen sobre los hijos, juega un papel primordial en la personalidad y la conducta de los hijos y sucesivos descendientes. En muchas familias podemos encontrar que el alcoholismo, por ejemplo, afecta a las diferentes generaciones, que en cierta forma sólo están imitando la conducta y los pecados de sus antecesores. Un padre borracho y jugador condena a su familia a la pobreza y una vida miserable desde todo punto de vista. Si los hijos imitan al padre, y los nietos al hijo, es claro que la pobreza y la desgracia se perpetuarán en la familia. Pero no se deben confundir los malos hábitos adquiridos por el ejemplo de los padres con una maldición que fue proferida por alguien y que debe ser rota por medio de una invocación especial pronunciada por un predicador especial.

¿Quién profiere la maldición?

Ante esta pregunta, los promotores de la doctrina de las Maldiciones Ancestrales tienen para contestar sólo tres opciones:

1) Un humano. El ejemplo más claro de un humano profiriendo una maldición es el de Noé maldiciendo y profetizando sobre Canaán (Gén. 9:25) y sus descendientes. En este caso, la maldición es enunciada por un profeta de Dios (pregonero de justicia) hablando directamente bajo la guía y la autoridad de Dios, lo que equivale a decir que fue Dios el que pronunció la profecía. Los descendientes de Canaán fueron los habitantes de la tierra del mismo nombre, la que finalmente fue conquistada por los israelíes quienes en el proceso eliminaron, redujeron y asimilaron, dependiendo del caso, a los canaanitas. La evidencia muestra que estas tribus fueron castigadas por su propio pecado, no el de su patriarca histórico. Algunos comentaristas de renombre destacan que el texto para nada implica que la maldición fue más allá de Canaán.

2) La segunda opción es que la maldición es proferida por Satanás mismo. El problema con esto es que cuando revisamos la Biblia, que debe ser nuestra guía en materia de fe y práctica, en ningún lugar vemos a Satanás o a sus demonios proferir maldiciones sobre las personas. Uno busca en vano para encontrar en la Escritura alguna instancia en donde el diablo y sus huestes tengan poder para traer males proferidos a manera de maldición sobre las personas y su descendencia.

3) La tercera opción es Dios. En realidad, en la Biblia vemos que sólo Dios tiene el derecho y el poder de invocar una maldición (Deut. 28:15-68), aunque en ciertas ocasiones concede a los humanos el derecho de pronunciarla, pero siempre con su aval (Gén: 27:29). Si bien cualquiera puede proferir una maldición con sus labios, de ahí a que se cumplan hay un largo trecho. El Proverbio 26:2 establece que una maldición dañina dirigida hacia una víctima inocente es totalmente inefectiva. El único que maldice de verdad, vale la pena repetirlo, es Dios. La maldición de Dios, aunque el término suene feo por la fuerza de la costumbre, es una revelación de Su justicia que afirma Su derecho a exigir completa obediencia de los humanos.

Una vez confrontados con las opciones, los proponentes de las maldiciones ancestrales no tienen más remedio que aceptar que el único ser de quien vienen las maldiciones es Dios, pero para justificar su metodología agregan, sin ninguna base bíblica, que son Satanás y los demonios los que se encargan de que la maldición perdure. En otras palabras, si me permiten el sarcasmo, Dios necesita la ayuda de los ángeles caídos para perpetuar la maldición.

La pregunta de rigor es, si Dios emplaza una maldición, ¿puede un humano cancelarla, sea cual fuere la fórmula que use para hacerlo?

Un concepto erróneo de maldición

El concepto de maldición que estos predicadores manejan está relacionado con los poderes mágicos ocúlticos y la superstición pagana, equivalente a un hechizo o un encantamiento que llevado al ridículo es similar al embrujamiento que convirtió al hermoso príncipe en un sapo. Este tipo de absurdidades no existe. La gente involucrada en la brujería, la santería o el vudú manejan estos conceptos mientras clavan agujas en un muñeco, le suenan la maraca al enfermo o bailan alrededor del “cliente” sacudiendo la pobre gallina.

Veamos cómo se define “maldición” en las propias palabras de aquellos que enseñan el concepto de Maldiciones Generacionales:

“¿Qué es una maldición? Es aborrecer, detestar, execrar, vituperar, condenar a una persona o cosa. Es atar a alguien con palabras o blasfemias. Una maldición es una fuerza demoníaca puesta sobre una persona o una familia a través de: palabras, o por voluntad y acción de alguien. Las acciones pueden incluir a los propios padres involucrados en actividades de ocultismo.” [2]

Ignacio García comenta refutando esta definición:

“La primera parte (hasta antes del primer punto y seguido) es correcta, porque está copiada de un diccionario bíblico; el resto ya es de su propia cosecha. Agregarle incoherencias de su peculio a la definición, provoca que los MG (proponentes de las Maldiciones Generacionales) tengan dificultad para saber de dónde proviene la maldición. Porque por un lado apoyan su doctrina con Exodo 20:5, “…Yo visito la iniquidad de los padres a los hijos…”, en donde es Dios quien habla, pero luego invierten todo y dicen (como en el párrafo de arriba) que ¡”la maldición es una fuerza demoníaca”! O sea: Dios maldice pero el diablo le gana a maldecir.” [3]

El significado bíblico de “maldición”

Ya dijimos que el único que realmente se reserva el derecho y poder de maldecir es Dios. Pero una maldición de parte de Dios es totalmente diferente al concepto pagano-ocúltico de la palabra. El primer uso de la palabra hebrea ârarocurre en Génesis 3:17 (maldita será la tierra). Es un pronunciamiento de juicio sobre aquellos que quebrantaron un pacto. Maldición, en el contexto bíblico, es una expresión de la justicia de Dios que se aplica sobre alguien o algo como consecuencia de una decisión personal e intencional de desobediencia contra Dios, y que el hombre toma haciendo uso de su libre albedrío. Dios, entonces, pone distancia entre El y el pecado.

Ejemplo: En Deuteronomio 28, Dios establece las increíbles bendiciones que vendrán sobre el pueblo de Israel como resultado de la obediencia a los mandamientos de Dios (Deut. 28:1-14), y luego como contraposición expresa lo que ocurrirá como consecuencia de desobedecer voluntariamente esos mandamientos (Deut. 28:15-68), lo que es equivalente a “haber dejado a Jehová” (v. 20). Como vemos, una maldición de Jehová siempre conlleva el deseo de que el bien sea derramado sobre los que lo aman y le obedecen. No tiene el propósito primario de hacer el mal. Aún más, las maldiciones de Dios no excluyen la posibilidad de arrepentimiento por parte de la persona, sino por el contrario, son enunciadas con el fin de que evitemos pecar contra Dios.

¿Pasan las maldiciones de Dios a los descendientes?

Las maldiciones pronunciadas por Dios son directamente dirigidas a individuos o naciones por pecados específicos, jamás son dirigidas a los descendientes de una persona. El capítulo 18 del libro de Ezequiel es categórico respecto a la errónea idea de que los hijos pagan por los pecados de los padres. Los judíos sufrían del mismo error que los promotores de la doctrina de la Maldición Generacional. Dios les dice en Ezequiel 18 que ya dejen de creer en eso: “… el hijo no llevará el pecado del padre, ni el padre llevará el pecado del hijo …” (ver también Jer. 31:29-30).

En realidad, parece increíble que Dios tenga que repetir un concepto que ya había impartido al pueblo judío siglos antes: “Los padres no morirán por los hijos, ni los hijos morirán por sus padres; cada uno morirá por su pecado” (Deut. 24:16).

En el capítulo 9 del Evangelio de Juan encontramos algo relacionado con el concepto que venimos tratando: “Al pasar Jesús, vio a un hombre ciego de nacimiento Y le preguntaron sus discípulos, diciendo: Rabí, ¿quién pecó, éste o sus padres, para que haya nacido ciego? Respondió Jesús: No es que pecó éste, ni sus padres; sino para que las obras de Dios se manifiesten en él” (Juan 9: 1-3). Los discípulos de Jesús aun seguían aferrados al mismo error que los judíos en los tiempos de Ezequiel. Si en realidad los hijos pagaran por los pecados de los padres, ésta hubiera sido la perfecta oportunidad para que Jesús corroborara o expandiera sobre la doctrina. Sin embargo, su respuesta fue directa y fulminante. Prácticamente les dijo que se bajaran del caballo de tal absurdidad.

¿Apoyo escritural para la doctrina?

Por supuesto que los maestros de la Maldición Ancestral citan pasajes bíblicos para apoyar la enseñanza. El favorito es el siguiente:

“…que visito [Dios] la maldad de los padres sobre los hijos hasta la tercera y cuarta generación de los que me aborrecen, y hago misericordia a millares, a los que me aman y guardan mis mandamientos.” (Éxodo 20:5).

Este parece ser para ellos el pasaje que definitivamente establece que Dios castiga a los descendientes de los pecadores. El problema es que:

1) La palabra “castigo” no aparece por ningún lado, ni aun en las repeticiones del pasaje (Ex. 34:7; Núm. 14:18; Deut. 5:9).

2) El pasaje usa la palabra “”visitar.” En hebreo es “paqad”; significa “visitar, inspeccionar, interesarse en.” Los rabinos judíos la traducen “… yo soy Jehová tu Dios … que reviso la iniquidad de los padres sobre los hijos …”

3) Los expertos que produjeron la versión Septuaginta del Antiguo Testamento del hebreo al griego usaron la palabra griega “episkeptomai”, que significa “observar, supervisar, cuidar, examinar de cerca.”

4) El pasaje se cita en forma parcial. El contexto es la prohibición de la idolatría por parte de Dios. La inferencia clara es que Dios visitará a las sucesivas generaciones de aquellos que cayeron en el pecado de idolatría para ver si continúan en los mismos pasos de sus ancestros. Esto es confirmado por la cualificación, “de los que me aborrecen.” En muchos casos, los hijos y descendientes inmediatos continúan en rebeldía contra Dios. La advertencia no está dirigida a aquellos que andan en los caminos del Señor.

5) La palabra “maldición” tampoco aparece en ningún lado, ni aun en las repeticiones. Ellos quisieran ver la palabra “maldición” en lugar de “maldad”, pero ni el lenguaje ni el contexto les permite forzar el concepto dentro del pasaje. La palabra de Exodo 20:25 es ‘âwon (generalmente traducida al español como iniquidad, maldad, culpa o pecado), mientras que maldición es ârar, como ya hemos visto.

Como vemos, tanto el castigo como la maldición sobre las generaciones venideras está ausente del pasaje. Otro error de los maestros de la maldición hereditaria es ignorar totalmente el resto del pasaje, donde se enfatiza la misericordia de Dios sobre los que le aman y guardan sus mandamientos. Esto, automáticamente cancela cualquier pretensión de que un cristiano esté marcado por una maldición ancestral y deba ser liberado de ella.

Estimado lector, no se deje embaucar por aquellos que le inculcan ideas de que usted ha sido afectado por una “maldición ancestral, hereditaria o generacional”, “línea sanguínea familiar”, “iniquidad familiar”, “líneas de iniquidad”, o cualquiera sea el mote que le apliquen a esta horrenda doctrina pergeniada por humanos, no por Dios. Usted, como cristiano, debe afirmarse en la verdad de que Cristo perdonó las iniquidades de muchos con su sacrificio en la cruz (Isa. 53:11).

¿Por qué esta doctrina es tan popular?

En primer lugar, digamos que aquellos que se convierten a Cristo en esta generación presente, traen consigo un pesado bagaje que la Nueva Era impuso casi inconscientemente sobre ellos. Si bien la Nueva Era como movimiento se diluyó a partir del decenio de los noventas, sus enseñanzas han permanecido y aun influencian a la gente por diferentes medios, televisión, películas, revistas, libros, música, educación pública, prácticas de la salud holísticas, etc.

Muchos libros de texto en las escuelas y aun universidades contienen referencias a prácticas ocúlticas que despiertan la curiosidad de los estudiantes. El paganismo resucitó de las cenizas en los ochentas para quedarse. Los temas de la dimensión oculta como la brujería y la magia donde se pueden manejar ciertas circunstancias y ciertos espíritus para crear una realidad propia y traer o detener el mal con poderes sobrenaturales obtenidos con fórmulas mágicas, hechizos, encantamientos, etc., son aceptados por la juventud como una realidad. Es fácil ver como una doctrina que apoya la existencia de tales invocaciones maléficas como las Maldiciones Generacionales, pueda ser creída por gente moderna. Copulado esto con la ignorancia bíblica que campea en ciertos círculos evangélicos, es natural que estos maestros cuenten con la credibilidad de los cristianos no discipulados propiamente.

¡Qué pena que no se les inculquen las verdades de la Palabra de Dios! ¿No es el cristiano una nueva criatura en Cristo y las cosas viejas pasaron (2 Cor. 5:17)? ¿No hemos sido librados de la potestad de las tinieblas y trasladados al reino de Jesucristo (Col. 1:13)? ¿Acaso no dice la Escritura que a los cristianos el maligno [el diablo] no nos toca (1 Jn. 5:18)? ¿Puede el diablo y sus huestes ejercer mayor influencia en un cristiano que la presencia del Espíritu Santo que mora dentro de él? ¡De ninguna manera! Mayor es el que está en nosotros [Dios Espíritu Santo] que el que está en el mundo [Satanás] (1 Jn. 4:4).

¿Puede el cristiano estar poseído por un demonio? ¡No! Las tinieblas no tienen comunión con la luz (2 Cor. 6:14). Los cristianos somos el templo del Dios viviente (2 Cor. 6:16). Esta es una referencia a la presencia del Espíritu Santo en nuestros cuerpos. El Espíritu Santo no se corre hacia un lado para hacerle lugar a un demonio. Walter Martin, el recordado apologista, lo ponía de esta forma: “Cuando el demonio golpea a la puerta del corazón del cristiano, el Espíritu Santo abre la puerta y le dice, ‘Mándate mudar’.” A mí me agrada más la expresión “Vete al diablo.” Claro, sólo para esta ocasión, no como parte de mi lenguaje habitual.

Otra razón para la popularidad de la doctrina de las maldiciones generacionales es que la mayoría de la gente, siguiendo la corriente de la psicología moderna, se rehusa a aceptar responsabilidad por sus propias faltas y pecados. Los cristianos, en muchos casos, nos negamos a aceptar la verdad bíblica de que somos tentados de nuestra propia concupiscencia y ni aun el diablo puede obligarnos a pecar (Stg. 1:14). Hoy la iglesia, en gran parte, colabora en el plan de victimización de la sociedad moderna. Todo el mundo es una víctima, ya sea de las circunstancias, de nuestros padres, del ambiente, de la herencia genética, de la sociedad, etc., y si bien en algunos casos puede haber una medida de verdad en esto, la tendencia general es a pensar que nadie es responsable por su propia conducta. Esto no es verdad, de lo contrario la Escritura nos ha mentido en un sin número de pasajes que nos exhortan a una conducta santa, y que vamos a dar cuenta ante el Tribunal de Cristo. Dios no cree en el dicho “El Diablo me hizo hacerlo.”

La motivación detrás de la teología

Al considerar que esta doctrina de las Maldiciones Generacionales surgió por primera vez en el decenio de los ochentas, luego de miles de años en que supuestamente los hombres y mujeres de Dios estuvieron en tinieblas con respecto a estas cosas, corresponde analizar las causas por las cuales ciertos predicadores la iniciaron y propagaron.

Este invento de los círculos carismáticos, neopentecostales, movimientos de renovación y de la confesión positiva, cumple una función muy importante. Antes, cuando oraban por la sanidad o la prosperidad económica de una persona y el individuo no sanaba o no mejoraba su condición financiera, le echaban la culpa a la poca fe de la persona o argumentaban que la persona estaba en pecado. Ahora, para no hacer sentir mal a la persona, le dicen que sus problemas se deben a una maldición heredada de sus padres o sus antecesores. !Magnífico! Por lo menos de esta forma no ofenden la sensibilidad del individuo por un tiempo al menos. Cuando luego de “romper” la maldición la persona sigue con su problema, de nuevo tienen que recurrir a la excusa del pecado o de la poca fe, pero ya han logrado mantener al incauto en sus redes por un poco más de tiempo, durante el cual, con toda seguridad, lo exprimirán con los métodos de sacar dinero que emplean en sus iglesias.

La guerra espiritual y la doctrina de la prosperidad van tomadas de la mano y son usadas por los mismos falsos maestros. Además, otras fuentes de ganancias para ellos son la publicación de una lista interminable de libros en el tema y las conferencias o seminarios para romper maldiciones hereditarias, cuyo costo no baja de entre los cien y doscientos dólares por cabeza en los EEUU.

Otra ventaja económica es que los diezmos de la congregación aumentarán en forma considerable una vez que se les impresiona con el asunto de las maldiciones. La autora de un artículo sobre maldiciones generacionales cita a Malaquías 3:8-9, “¿Robará el hombre a Dios? Pues vosotros me habéis robado. Y dijisteis: ¿En qué te hemos robado? En vuestros diezmos y ofrendas. Malditos sois con maldición, porque vosotros, la nación toda, me habéis robado.”

Y luego comenta: “Qué importante es enseñar a los niños desde pequeños a diezmar y a los jóvenes que trabajan apartar su diezmo para Dios, esto ayuda a romper cualquier maldición de pobreza y ser apartado el enemigo de sus vidas y tener prosperidad.” [4]

¡Vaya estratagema inteligente para colectar diezmos!

Publicado por Pastor Damián Ayala.


¿Tiene la Iglesia Católica razón de ser?

¿Tiene la Iglesia Católica razón de ser?

¿Tiene la Iglesia Católica razón de ser?
por Pablo Santomauro

Lo que dice el Catecismo

El Catecismo de la Iglesia Católica expresa en la sección 847: “Los que sin culpa suya no conocen el Evangelio de Cristo y su Iglesia, pero buscan a Dios con sincero corazón e intentan en su vida, con la ayuda de la gracia, hacer la voluntad de Dios, conocida a través de lo que les dice su conciencia, pueden conseguir la salvación eterna” .

Efectivamente, el Catecismo Católico, secciones 839-845, dice que la gente sincera de cualquier religión, budistas, musulmanes, taoístas, hindúes, judíos, paganos animistas, etc., con sólo ser sinceros en su fe y vivir una vida aceptable, tienen el boleto para ir al cielo asegurado.

Las secciones 839 y 840 afirman que los judíos, en general, tienen garantizada su entrada al cielo por el simple hecho de que están esperando al Mesías aunque ignoren que éste es Cristo Jesús. La fe judía, según el Catecismo en este pasaje, es una “respuesta”  válida“a la revelación de Dios” y por ende los judíos  ya tienen sus pasaportes sellados para la vida eterna.

Los musulmanes son candidatos firmes también. La sección 841 dice que al reconocer al Creador y “profesar la fe de Abraham”, “adoran con nosotros [los católicos] al Dios único y misericordioso”. Esta declaración sería risible si no fuera tan absurda. Es un insulto a la inteligencia del cristiano conocedor de las creencias del islam.

La sección 843 habilita al resto de las religiones, que según la iglesia católica, buscan“todavía en sombras y bajo imágenes” al Dios desconocido.

Para aquellos lectores de la rama protestante que comienzan a preocuparse con respecto a su futuro eterno, en la sección 838 tenemos algo para calmar sus nervios: los pentecostales evangélicos, luteranos, presbiterianos, bautistas, etc., también alcanzarán el cielo siempre y cuando vivan una buena vida.

Peter Kreeft, un erudito católico bien conocido, escribe en su libro Yihad Ecuménica(Ignatius, 1996), que en una experiencia fuera del cuerpo (como si hubiera pocos cuentos parecidos) tuvo la oportunidad de conocer en el cielo a Mahoma, Confucio, Buda y Moisés. El cuarteto le reprendió por la arrogancia que los evangélicos  demuestran al pensar que la salvación está sólo en Cristo (p. 79). [1]

Como si esto fuera poco, papas modernos han declarado que los agnósticos, ateos, escépticos, etc., viviendo decentemente y siendo sinceros, también llegarán al cielo. Reafirmando previas y similares declaraciones, el Papa Juan Pablo II dijo: “Todos los que buscan a Dios con un corazón sincero, incluyendo aquellos que no conocen a Cristo y su iglesia, contribuyen bajo la influencia de la gracia a construir el Reino” [2].

Conclusión: Es obvio que la iglesia católica ha perdido junto con su autoridad moral, todo compás teológico.

Las Escrituras contradicen la posición católica

La Biblia enseña exactamente todo lo contrario a lo que expresa el catecismo. Todas las religiones no cristianas son condenadas en la Escritura, debido a que:

a) Son religiones paganas idólatras que no representan la búsqueda de Dios por parte del hombre, sino el rechazo de Dios por parte del hombre (Rom. 1:18-25).

a) En realidad adoran a Satanás y sus demonios (1 Cor. 10:19-22).

a) No pueden hallar a Dios por medio de la sabiduría de este mundo (1 Cor. 1:18-31)

Los paganos no adoran al verdadero Dios en el marco de sus religiones falsas.

El verdadero cristiano se opone a la falsa idea de que todas las religiones son diferentes caminos que conducen a Dios. Todos los incrédulos son, definitivamente, de acuerdo con las Escrituras, idólatras.

Los verdaderos cristianos debemos predicar el evangelio a los seguidores de otras religiones

¿No dice Hechos 4:12 que no hay salvación en ningún otro más que en Cristo Jesús en toda la tierra?

El versículo es claro y no admite otras interpretaciones. Sólo en el nombre de Jesucristo puede una persona ser salva. ¿Significa esto que los demás millones y millones de gente que profesan religiones como el budismo, el islam, el hinduismo y otras están perdidos?

La respuesta es: Sí, están perdidos. Si no estuvieran perdidos, muchas de las enseñanzas de Cristo serían absurdas. Por ejemplo: “Porque de tal manera amó Dios al mundo que ha dado su Hijo unigénito, para que todo aquel que en él crea, no se pierda, mas tenga vida eterna.” , no tendría sentido ninguno.

Si las masas que siguen las otras religiones del mundo no están perdidas, los mandamientos de Cristo después de su resurrección serían una burla cruel a la humanidad. Cristo ordenó a sus discípulos que se predicase “en su nombre el arrepentimiento y el perdón de pecados en todas las naciones” . Si los seres humanos sin Cristo no están perdidos, haríamos bien en borrar de la Biblia estos pasajes.

Todos los pasajes de tono evangelístico serían una broma cruel si los paganos del mundo no necesitan a Cristo. Si nosotros lo necesitamos, ellos también. De lo contrario la Biblia es una colección de contradicciones, Jesucristo es un falso maestro, y el mensaje cristiano queda reducido a la nada.

¿Qué hacemos con las misiones?

La posición católica tiene un profundo impacto en lo relacionado con las misiones. Si prácticamente toda la gente, religiosa y no religiosa, tienen como destino el cielo, ¿para qué predicar el evangelio a los que tienen otras creencias?

Si Mahoma, Buda y Confucio están el cielo, también deben estarlo Joseph Smith y sus seguidores mormones, y por qué no, Charles Russell con sus Testigos de Jehová. Si todo lo que es necesario es ser sincero en materia de religión, también deben estar en el cielo los terroristas suicidas de las torres gemelas de Nueva York y los terroristas bomba del Medio Oriente e Irak. Estos son muy sinceros en sus creencias religiosas.

En un tiempo en el cual la necesidad de predicar la salvación en Cristo a millones y millones es imperativa, la iglesia católica y su actitud frente a los que no conocen el Evangelio es de total indiferencia y anula toda propuesta evangelizadora. Detrás de esta posición late el Ecumenismo propio de la Iglesia Católica, siempre con el objetivo de ser la iglesia líder de una religión mundial.

Una base racional con los pies bien plantados en el aire

En vista de que la Iglesia Católica considera que no existe la necesidad de predicar a Cristo a las naciones, la justificación por la existencia de apologistas católicos que defiendan la doctrina de la iglesia católica desaparece automáticamente.

Todos los libros y artículos escritos que justifican sus doctrinas y tratan de refutar la posición evangélica de Sola Scriptura, que atacan y en muchos casos denigran la fe evangélica, quedan reducidos a la altura de un ensayo en inutilidad. En realidad, no hay necesidad de apologistas católicos. El esfuerzo gigantesco de estos apologistas por refutar los argumentos que los evangélicos proponemos en un sin número de errores doctrinales católicos, es un esfuerzo en vano.

Mucho del material publicado por los apologistas católicos conlleva el propósito de convertirnos a la fe católica. ¿Para qué tratan de convertirnos si no hay necesidad? Su propio catecismo lo dice, somos salvos. Por lo tanto no existe una base racional para justificar la existencia, ni de la iglesia católica, ni de su material escrito, ni de sus páginas cibernéticas, ni de la labor de sus apologistas en particular.

Para complicar más las cosas, el catecismo católico, en la sección 846, expresa que aquellos que han llegado a conocer que la Iglesia Católica es necesaria para la salvación, pero se niegan a ingresar en ella o se retiran de ella, irán al infierno. ¡Por favor, no nos pidan que ingresemos ni nos convenzan de que la Iglesia Católica es la verdadera iglesia! Están poniendo nuestra alma en peligro en caso de que rechazemos afiliarnos a la iglesia católica, o en su defecto, ingresemos un día y en el futuro decidamos renunciar a sus filas. Mientras seamos ignorantes de estas cosas, nuestra entrada al cielo está asegurada. <>
Notas:

1. Robert A. Morey, “An Open Letter to Roman Catholic Apologists,” Journal of Biblical Apologetics, Vol. 3, No. 2 (Summer 2001)
2.http://www.beliefnet.com/story/57/story_5704_1.html

Lectura recomendada y obras de referencia:

Porqué la Iglesia Católica Romana Representa una Amenaza Únicamente para los Católicos Romanos y Para Nadie Más. Por Robert Reymond http://www.contramundum.org/castellano/reymond/Catol_Amenaza.pdf

Robert A. Morey, “An Open Letter to Roman Catholic Apologists,” Journal of Biblical Apologetics, Vol. 3, No. 2 (Summer 2001).

ESTE ARTICULO A SIDO TOMADO DEL BLOG AMIGO  El blog del Pastor Daniel


La palabra Trinidad por Pablo Santomauro


El Ataque del Islam a la Cruz de Cristo (2)

El Ataque del Islam a la Cruz de Cristo
por Pablo Santomauro
(2)

En la primera parte de este artículo comenzamos a refutar la teoría sostenida por el Corán y defendida por los apologistas del Islam de que Jesús no fue crucificado. Seguimos enfocándonos en la afirmación de que el cuerpo de la resurrección, según los comentaristas musulmanes, no será corporal sino en forma de espíritu. Al insistir que el cuerpo de la resurrección será incorpóreo, los musulmanes contradicen todo lo que el Corán expresa con respecto a la vida en el paraíso.

Son varios los pasajes del Corán que describen algunas de las características de esa vida en la eternidad, i.e., vida después de la resurrección. Las suras 2:25; 4:57; 65:11, etc., nos describen el jardín eterno, las esposas “purificadas”, los frutos, los arroyos de agua, de leche, de miel y de vino. Difícilmente algo que pueda disfrutarse con un cuerpo invisible.

Tomemos como ejemplo la sura 44:51-59, una descripción del paraíso tomada del Corán publicado por Tahrike Tarsile Qu’ran, Inc., Elmhurst, New York, versión en español, p. 573. En este pasaje se describe la clase de “compañía” femenina que tendrán los hombres en el paraíso. La aleya 54 expresa: “Y les daremos huríes de grandes ojos.” Al pie de la misma página encontramos una descripción de lo que son las huríes: “Las huríes son doncellas del paraíso, libres de defectos físicos y morales, de ojos cuyo negro iris contrasta fuertemente con el blanco que lo rodea.”

Profundizando un poco más, el mismo Corán nos rinde más información sobre el paraíso y sus placeres:

@ Las huríes serán vírgenes, no tocadas hasta entonces por hombre ni genio, de recatado mirar, buenas, bellas …” Corán 55:46-78

@ En el paraíso habrá jóvenes criados de eterna juventud, vino que no dará dolor de cabeza ni embriagará. Corán 56:17,19

@ “… nosotros [Alá] las hemos formado [a las huríes] de manera especial y hecho vírgenes … de una misma edad, afectuosas …” Corán 56: 35-37

@ “Serán de túrgidos senos, de una misma edad …” Corán 78:33

Análisis: Es obvio que en el paraíso sexualmente orientado del islam, la forma física y corporal juega un rol preponderante marcado por la presencia de huríes con bellos ojos, voluptuosos senos, vírgenes, etc. Después de todo, va a ser muy difícil acariciar los túrgidos senos si uno no tiene unas túrgidas manos. A su vez, la ausencia de dolores de cabeza provocados por el exceso de vino sería algo vano de resaltar si uno no tiene cabeza. Queda en evidencia, de esta forma, ya sea la mentira del apologista islámico, o en su defecto, la falta de conocimiento que exhibe acerca de su propio libro sagrado. No estamos aquí afirmando la legitimidad del Corán, sino la insensatez de los autores del mensaje en la página islámica, quienes en su desesperación por atacar la cruz de Cristo no dudan en contradecir sus propias creencias.

Un segundo argumento manejado por la página en cuestión es el siguiente (hemos citado el pasaje textualmente sin corregir los errores ortográficos, gramaticales y sintácticos):

“EL MILAGRO DE JESUS:
Los fariseos estaban pidiendo a Jesús una señal para asegurarse de que Jesús era un verdadero Profeta de Dios, dijeron:
” Maestro, deseamos ver de ti señal. El respondió y les dijo: La generación mala y adultera demanda señal; pero señal no le será dada, sino la señal del Profeta Jonás. Porque como estuvo Jonás en el vientre del gran pez tres días y tres noches , así estará el hijo del hombre en el corazón de la tierra tres días y tres noches. ” (S. Mateo 12:38-40)
El profeta Jonás estaba viviendo en el vientre del gran pez tres días y tres noches, también estaba viviendo cuando lo expulsó el gran pez a la costa. Ese es el milagro de Jonás en el cual creen los judíos, cristianos y musulmanes, las tres religiones creen en que Jonás estaba viviendo tres días y tres noches en el vientre del gran pez.
Y yo hago a nuestros amigos cristianos una sencilla pregunta:
¿ Si Jesús hubiera sido {muerto} como pretenden en el corazón de la tierra tres días y tres noches, su señal sería como lo de Jonás estaba {vivo} en el vientre del gran pez tres días y tres noches ?
La respuesta es : NO.
La verdad es que la señal de Jesús sólo puede ser igual a la de Jonás porque al igual que estuvo Jonás {vivo} en el vientre del gran pez, también Jesús estuvo {vivo} en el corazón de la tierra (la cueva) porque Dios le salvó de la muerte sobre la cruz al igual que salvó a Jonás de la muerte.
Entonces Jesús no murió sobre la cruz.
CONCLUSIÓN DE LA PRIMERA PARTE:
Entonces estamos ante dos vías:
@O bien la señal de Jesús no es como la de Jonás: cuando los cristianos pretenden que Jesús estuvo {muerto} en el corazón de la tierra, en cambio Jonás estuvo {vivo} en el vientre del gran pez.
@ O bien Jesús no murió sobre la cruz (como creen los musulmanes), de esta forma su señal será semejante a la de Jonás. [sic]

Refutación nuestra

El argumento fue creado, o al menos popularizado, por Ahmed Deedat, en 1976. Este hombre dedicó gran parte de su vida a atacar la Biblia y la fe cristiana viciosamente con argumentos nada académicos. Tal fue así, que el gobierno australiano tuvo que poner un alto a sus excesos amenazándolo con la deportación. Deedat sufrió un ataque cerebral en 1996, en el cual perdió el habla y la movilidad. Muere en agosto del 2005, habiendo vivido los últimos nueve años de su vida discapacitado. Los autores de la página deislamenlínea.com no tuvieron la cortesía de darle crédito por el argumento de la “señal del profeta Jonás.”

Puesto en forma sistemática, el argumento se propone de la siguiente forma:

1. Jesucristo dijo que la única señal que los judíos recibirían de que él era el Mesías, sería la del profeta Jonás. Como Jonás estuvo en el vientre del gran pez tres días y tres noches, así el Hijo del Hombre estaría en el corazón de la tierra tres días y tres noches (Mat. 12:39-40).

2. Es aceptado generalmente que Jonás estuvo en el vientre del gran pez por tres días durante los cuales permaneció vivo, hasta que finalmente el pez lo vomitó en la playa.

3. Como Jesucristo estableció el paralelismo con Jonás, es lógico concluir que Jesucristo, al igual que Jonás, estuvo vivo durante el tiempo que permaneció en la tumba.

La hipótesis de Deedat implica que Jesús fue bajado vivo de la cruz y fue revivido en la tumba, de la cual salió para luego presentarse a los discípulos. En realidad, en este sentido, Deedat no presenta nada nuevo. La teoría del “desmayo” o de “la muerte aparente” de Jesús en la cruz, fue propuesta por Karl Bahrdt y Karl Venturini en el siglo 18. La teoría fue pulverizada y puesta en ridículo por David Strauss y otros racionalistas en el siglo 19. Téngase en cuenta que los que refutaron la teoría fueron en principio, gente que no creía en la resurrección de Cristo; esto por sí solo, es contundente. No es nuestro objetivo expander en estos argumentos, ni en los aspectos clínico-médicos que prueban más allá de toda duda que Jesucristo sí murió en la crucifixión, sino más bien denunciar el manejo espurio y deshonesto de la Biblia por parte de los apologistas musulmanes, así como las incoherencias y contradicciones en su razonamiento. Una razón por la cual hemos considerado necesario refutar estos reclamos es porque ya hay una infinidad de páginas islámicas que lo manejan como si fuera un argumento irrebatible.

Análisis:

1. La hipótesis de Deedat propone que Cristo fue crucificado, por ende contradice el propio Corán, el cual dice que Cristo NO fue crucificado. Corán 4:157 – “Hemos dado muerte al Ungido, Jesús, hijo de María, el enviado de Alá, siendo así que no le mataron ni le crucificaron, sino que les pareció así.” (énfasis nuestro).

2. Concentrándose únicamente en la “señal de Jonás”, el argumento conlleva en sí la falacia de la evidencia parcial. No toma en cuenta la multitud de elementos de prueba por la muerte de Jesucristo, no solamente aquellos registrados en la Biblia, sino los documentos y testimonios históricos extra-bíblicos.

3. El propio Jesucristo anunció su muerte a manos de los líderes de la nación en varias ocasiones — Mateo 15:21; 17:22-23; 20:17-19. Los anuncios son corroborados por los otros tres evangelistas: Marcos 8:31; 10: 33-34; Lucas 9:22; 18:31; Juan 12:30-33.

4. Su muerte, resurrección, y el lapso de tiempo entre ambas es anunciado también en Juan 2: 18-22:

“Y los judíos respondieron y le dijeron: ¿Qué señal nos muestras, ya que haces esto? Respondió Jesús y les dijo: Destruid este templo, y en tres días lo levantaré. Dijeron luego los judíos: En cuarenta y seis años fue edificado este templo, ¿y tú en tres días lo levantarás? Mas él hablaba del templo de su cuerpo. Por tanto, cuando resucitó de entre los muertos, sus discípulos se acordaron que había dicho esto; y creyeron la Escritura y la palabra que Jesús había dicho.”

5. Al ignorar la evidencia anterior, los apologistas del islam hacen de Jesucristo un mentiroso y un falso profeta. Esto es muy significativo porque ellos se llenan la boca al decir que creen en Jesús como uno de los profetas de Dios. ¿Cómo pueden decir que Jesús fue un profeta si lo exponen como un individuo con una seria deficiencia moral? ¿Miente un profeta de Dios? La única salida que tienen es decir que el Nuevo Testamento fue alterado. Al hacer eso chocan de frente contra la erudición que atesta por la integridad textual del Nuevo Testamento. Además, tendrían la responsabilidad de explicar por qué ciertos textos de la Biblia son aceptados por ellos y otros no, o sea, qué base académica tienen para seleccionar los textos que son legítimos y los que han sido alterados o interpolados. No pueden hacerlo.

6. ¿Y qué hay respecto a la señal de Jonás? ¿Están en lo correcto los que dicen que como Jonás no murió, Jesucristo tampoco? Es obvio que el Señor Deedat, así como las páginas islámicas que repiten su argumento, carecen del conocimiento necesario para interpretar la Biblia. Jonás es considerado por los eruditos como una tipología de Cristo. Un “tipo” (símbolo o figura) es una impresión, un objeto o un suceso en el Antiguo Testamento que anuncia, señala o representa la venida del Mesías, Su persona y/o su obra. Una tipología no es una réplica exacta. Existen similitudes, pero no se trata de una copia. Jesucristo simplemente establece en Mateo 12:39-40, que la experiencia de tres días de Jonás, sería representativa de lo que sucedería con él, específicamente su muerte y su resurrección en tres días. El paralelismo que exigen los apologistas islámicos (que como Jonás se mantuvo con vida dentro del gran pez, Jesús de igual manera se mantuvo vivo en la tumba) no es sugerido por Cristo, ni es exigido por la figura literaria utilizada (tipología).

7. Otros ejemplos para mostrar que una tipología no es una representación exacta de una persona, objeto o evento, los encontramos en:

i. Adán – tipología de Cristo (Rom. 5:14). De acuerdo con el razonamiento musulmán, Cristo tendría que haber pecado, ya que Adán pecó.

ii. El cordero de Pascua – tipología de Cristo (1 Cor. 5:7). De acuerdo con el razonamiento musulmán, Cristo tendría que haber tenido cuatro extremidades inferiores y su cuerpo cubierto de lana.

iii. La escalera de Jacob – tipología de Cristo (Juan 1:51). De acuerdo con los apologistas musulmanes Jesucristo era bien alto, sus pies en la tierra y sus manos tocaban el cielo, y tenía apariencia de escalera.

Es obvio que las tipologías no son réplicas exactas de las personas o eventos hacia los cuales señalan, aunque las similitudes pueden ser notables. Claramente, la señal de Jonás para los habitantes de Nínive fue prácticamente haber vuelto de la muerte luego de tres días, y es comprensible que así les haya parecido cuando vieron con sus propios ojos a Jonás recién salido del pez, una escena no apta para cardíacos. La similitud con Cristo, quien volvió de las garras de la muerte luego de un período semejante, es patente. Hablando de semejante, eso es lo que los tipos y antetipos tienen en común, una semejanza, no una imitación perfecta, pero también tienen diferencias. Así como el apóstol Pablo enseña la similitud entre Adán y Cristo en Romanos 5, su pluma se apresura a establecer la superioridad de Cristo. Del mismo modo, Cristo dice, luego de proclamar la señal que sería dada a los fariseos y escribas, que “mucho más que Jonás” estaba frente a ellos (Mat. 12:41-42).

Anotaciones finales

No existen dudas de que los enemigos del cristianismo, de todo tipo y color, consideran la doctrina de la resurrección de Cristo el principal pilar para derribar. Es la doctrina más atacada por las falsas religiones, entre ellas, el islam. ¿Por qué? La respuesta la encontramos en 1 Corintios 15:14: “Y si Cristo no resucitó, vana es entonces nuestra predicación, vana es también vuestra fe.” Si la resurrección de Cristo (y su muerte en la cruz) no ocurrió, el calvario no sirvió para nada, la historia de la crucifixión es una mentira y no hubo victoria sobre la muerte. Jesús no es Hijo de Dios y la Biblia es una mentira, ya que dice que Jesucristo ha sido declarado Hijo de Dios con poder, según el Espíritu de santidad, por la resurrección de entre los muertos (Rom. 1:4). Los apologistas musulmanes saben a qué le tiran cuando publican una cantidad enorme de material atacando la Biblia y distorsionando la historia misma. El objetivo es debilitar la fe del cristiano, y en un segundo flanco, plantar dudas en aquellos que pueden estar contemplando la conversión a Cristo.

Gracias a Dios podemos decir con confianza que la resurrección de Jesucristo es el hecho sobrenatural mejor atestado de la historia; todo intento por desacreditarlo ha fracasado catastróficamente, de la misma forma que fallan las estratagemas de los apologistas del islam.<>

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Referencias:

1. Corán 4:169; 5:19; 5:72, 73; 7:112; 9:30; 10:68; 17:111; 43:19 etc.
2. Corán 19:30; 43:19.
3. Corán 33:40; “El profeta dice: Cada mensajero fue enviado a su propia nación, yo fui enviado a toda la humanidad.” Al Bujarí, “Jihad”, p.122. cit.http://www.islamanswers.net/Prophets/Muhammad.htm
4. Corán 4:157-58.
5. Al Bujarí (2222); Muslim (155).
6. Saheeh by al-Albaani in al-Silsilah al-Saheehah (2182).
7. Corán 22:5-7; 50:11-19, y por inferencia todos los pasajes del Corán que hablan de la Resurrección y el Juicio Final.
8. Lightfoot, J. B., The Apostolic Fathers, p. 156 ff, cit.www.ankerberg.org/Articles/theological-dictionary/TD0304W1.htm
9. www.ankerberg.org/Articles/theological-dictionary/TD0304W1.htm
10. A. A. Abdul-Haqq, Sharing Your Faith with a Muslim, pp. 133-36, cit. ibid.
11. F. F. Bruce, Jesus and Christian Origins outside the New Testament, p. 179, cit. ibid. ofhttp://answering-islam.org/Barnabas/saleeb.html
12. Longsdale and Luara Ragg, The Gospel of Barnabas (Oxford: Clarendon Press, 1907), xxxvii, J. Jomier, Egypte: Reflexions sur la Recontre al-Azhar (Vatican au Caire, avil 1978), cited by Slomp, 104, cit. http://answering-islam.org/Barnabas/saleeb.html
13. http://www.islamenlinea.com/relig-comparadas/cruci1.html
14. Ibid.

*Este Escrito ha sido Publicado en este blog con el Permiso del apologista Pablo Santomauro*

Este articulo fue tomado del blog amigo El blog del Pastor Daniel

Publicado por Pastor: Damián Ayala


El Ataque del Islam a la Cruz de Cristo

El Ataque del Islam a la Cruz de Cristo
por Pablo Santomauro
(1)

“Y por haber dicho: «Hemos dado muerte al Ungido, Jesús, hijo de María, el enviado de Alá», siendo así que no le mataron ni le crucificaron, sino que les pareció así. Los que discrepan acerca de él, dudan. No tienen conocimiento de él, no siguen más que conjeturas. Pero, ciertamente no le mataron, sino que Alá lo elevó a Sí. Alá es poderoso, sabio.”
Corán 4:157-58

Cuando los musulmanes dicen que creen en Jesús, lejos están de creer en el Jesús que presenta la Biblia. El Jesús del islam no es el Hijo de Dios [1], fue simplemente un mensajero de Dios como tantos otros profetas [2], fue inferior a Mahoma [3], no murió en una cruz por los pecados del mundo sino que fue elevado al cielo directamente [4], volverá en el final de los tiempos a “romper la cruz”, matar a los “cerdos” (los cristianos que no acepten el islam) y desmentir que él es Dios [5], y finalmente morirá y los musulmanes harán la oración fúnebre sobre él [6]. Más adelante, Jesús resucitará como todo ser humano en el día de la Resurrección [7].

Los musulmanes barajan varias especulaciones cuando se trata de determinar quién fue la persona que colgó en la cruz, ya que ésta no fue la persona de Jesucristo. Atraídos por teorías sustitucionales anti-cristianas de siglos anteriores al surgimiento del islam, algunos dicen que Cristo fue sustituído en la cruz por otro personaje. Basílides el gnóstico, ya en el siglo segundo pergenió la idea de que Jesucristo cambió su forma por la de Simón de Cirene, y fue este último el que fue crucificado [8]. Un siglo más tarde, Manes de Persia, surge con otra brillante idea; de acuerdo con él, el que estuvo en la cruz fue el hijo de la viuda de Naín, al que Jesucristo le devolvió la vida [9].

Extrayendo de la misma veta, muchos musulmanes propagan la noción de que el que murió en la cruz fue Judas, o en su defecto, Simón de Cirene. Otros musulmanes desvarían con la posibilidad de que Jesucristo sólo perdió el conocimiento en la cruz y más tarde fue revivido. Al Tabari, un conocido historiador muslime, comenta que Wahab B. Munabih, en los años setecientos, propagó la idea de que lo que estuvo en la cruz fue una forma con apariencia humana, no una persona [10]. Trescientos años más tarde, Talabi avanza la idea de que la apariencia de Jesús fue transferida a Judas, y éste fue el crucificado. Jesús, luego de tres horas, fue transportado al cielo [11]. Para apoyar esta idea, muchos musulmanes citan el Evangelio de Bernabé, un libro apócrifo islámico en español cuyo origen los expertos han fechado en el siglo 16, cualificándolo como un evangelio espurio de estilo islamizado [12].

Partiendo de la falsa premisa de que Jesucristo no murió en la cruz, los apologistas musulmanes continúan desarrollando todo tipo de razonamiento fallido para demostrar que así fue. De esta forma son culpables de usar un razonamiento circular, o sea, partir del mismo concepto que desean establecer con la conclusión. Lo lamentable en todo esto, es que pretenden usar la Biblia para “probar” que los cristianos estamos equivocados, y lo hacen en forma deshonesta. En una website islámica nos encontramos con el siguiente razonamiento:

“¿ HA MUERTO JESUS SOBRE LA CRUZ?”

“La Muerte de Jesús sobre la cruz y su resurrección después de tres días y tres noches es la base de la religión cristiana, la que se derrumba con la invalidez de estos principios.”

” Y si cristo no resucitó, vana es entonces nuestra predicación, vana es también vuestra fe. ” (1 Corintios 15:14)

“Antes de explicar el tema de la crucifixión como pretenden los cristianos, debemos saber cómo resucitan los muertos según la biblia?”

” Pero dirá alguno: ¿ cómo resucitaran los muertos? con qué cuerpo vendrán? ” ( 1 Corintios 15:35)

“Encontramos la respuesta en la biblia :
” Se siembra en deshonra, resucitará en gloria, se siembra en debilidad, resucitará en poder. Se siembra cuerpo animal, resucitará cuerpo espiritual. Hay cuerpo animal, y hay cuerpo espiritual. “
(1 Corintios 15:43-44)

“Así se revela según la biblia que los muertos resucitarán con espíritu eternos y no con cuerpos mortales.” [sic] [13]

Más adelante, el apologista del islam cita pasajes como Lucas 24:38-40 y 24:41-43, donde el texto describe a Cristo diciendo que él no es un espíritu, sino que tiene carne y huesos, y relata también que Cristo comió junto con los discípulos. Continúa diciendo la página islámica:

“Nos preguntamos: ¿ Por qué Jesús hizo todo este comportamiento? El quería demostrarles que no era espíritu, sino era un cuerpo con carne y huesos, tangible, y que puede comer al contrario del espíritu. Todo esto indica que Jesús no murió sobre la cruz, sino aún estaba vivo. Porque si hubiera muerto habría resucitado con un cuerpo espiritual y no con un cuerpo lleno de vida con carne y huesos. Porque la resurrección según la biblia es con el espíritu y no con el cuerpo (ver: 1 Corintios 15:43-44).” [sic] [14]

El autor del trabajo parte de la premisa de que los muertos resucitarán como espíritu y no con cuerpos físicos de carne y huesos. Ignorando olímpicamente todo el contexto bíblico en cuanto a la resurrección, y violando toda regla de hermenéutica existente, el autor supone que “cuerpo espiritual” es un cuerpo inmaterial, invisible, que no se ve ni se palpa, un espíritu. Por lo tanto, deduce que Jesucristo, de haber resucitado sería un espíritu, y no tendría carne y huesos como él mismo lo manifestó, ni tampoco hubiera podido comer, porque los espíritus no comen. Conclusión: Jesucristo no murió, y en consecuencia, no resucitó.

¿Enseña el pasaje de 1 Corintios 15:43-44 que el cuerpo de la resurrección será de carácter etéreo, inmaterial, o intangible?

Si estudiamos el contexto, veremos que el apóstol Pablo está señalando el contraste que existe entre el cuerpo que ahora tenemos y el que tendremos en la resurrección. Veamos el contraste en los siquientes versos:

43. debilidad / poder
47. terrenal / celestial
50. corrupción / incorrupción
44. animal / espiritual

Es evidente que el verso 44 destaca el contraste entre carnal y espiritual, no entre físico e inmaterial. Esto es confirmado por el verso 50: “Porque es necesario que esto corruptible se vista de incorrupción, y esto mortal se vista de inmortalidad.” Observe el lector que el pasaje no dice que es necesario que lo visible se haga invisible, o que lo material se haga inmaterial, ni que lo corpóreo se haga incorpóreo.

Algunos eruditos dicen acertadamente que la palabra “espiritual” debe ser traducida “sobrenatural.” La palabra en griego en el v. 44 es “neumátikos.” Es la misma palabra que se usa en 1 Corintios 10: 3-4, donde Pablo hablando de sus antepasados en el desierto, dice que comieron el alimento espiritual (referencia al maná) y bebieron la bebida espiritual (referencia al agua).

A pesar de que se les adjudica el adjetivo “espiritual” a ambos, tanto el maná como el agua eran materiales, no eran invisibles. El origen era espiritual, pero los elementos eran palpables.

En 1 Corintios 2:14-15, se habla del hombre natural y el hombre espiritual: “El hombre natural no percibe las cosas del Espíritu de Dios porque para él son locura … pero el espiritual juzga todas las cosas …”

Cuando decimos que tal persona es muy espiritual, ¿significa que es invisible? ¡No! Lo que estamos diciendo es que la vida de esta persona es una vida controlada e impregnada con el poder del Espíritu Santo, guiada, dominada por el Espíritu. En otras palabras, la persona vive en sujeción a la voluntad y el plan de Dios en su vida.

La resurrección de Cristo fue corporal, no inmaterial, y así será la nuestra. Es por ello que Romanos 8:23 dice que estamos esperando la redención de nuestro cuerpo. La aserción de Pablo, quién también escribió 1 Corintios, sería ridícula si la resurrección no fuera corporal.

Finalmente, digamos que si leemos el capítulo 15 de 1 Corintios en su totalidad, veremos que los corintios tenían el mismo problema que hoy tienen los musulmanes. Tenían problemas con el concepto de resurrección corporal, y Pablo les responde diciendo que hay una continuidad entre el cuerpo presente y el de la resurrección, como hay una continuidad entre la semilla y la planta que nace, ambas son materiales (vv 35-38).

Pablo usa una poderosa ilustración, y nos dice que nosotros todos resucitaremos en forma corporal, como Cristo lo hizo. Por eso le llama a Cristo “primicias” (vv. 20,23), el resto de la cosecha será igual. Todos los que han nacido de nuevo, todos los cristianos, resucitaremos corporalmente con un cuerpo material glorificado. Jesús mismo dijo que él resucitaría en forma corporal (Juan 2:18-21).

Este cuerpo glorificado tiene la facultad de comer (Luc. 24:41,42), ser palpado (Luc. 24:39), transportarse instantáneamente de un lado a otro, como también de una dimensión a otra (Hch. 1:9), atravesar paredes (Juan 20:19), hacerse visible e invisible a voluntad (Luc. 24:31), etc., pero siempre sigue siendo un cuerpo (Luc. 24:39). Estamos frente a un cuerpo sobrenatural, pero no inmaterial. ¿Acaso cuando Cristo caminó sobre las aguas lo hizo en un cuerpo inmaterial? ¿El hecho de que Pedro caminó por un tiempo sobre las aguas significa que era un espíritu? El Espíritu del Señor arrebató a Felipe y en un instante lo puso en Azoto (Hch. 8:39-40). ¿Era Felipe un espíritu? La respuesta a todas estas preguntas es ¡NO!

Como vemos, el pasaje citado por los musulmanes es totalmente inválido para apoyar el delirio de que Jesús no murió en la cruz.

(Continuará en Parte 2)

*Este Escrito ha sido Publicado en este blog con el Permiso del apologista Pablo Santomauro*

Este articulo a si sido tomado del blog amigo:  El blog del Pastor Daniel

Publicado por Pastor: Damián Ayala


Más objeciones sobre la Biblia

Más objeciones sobre la Biblia

NOTA: Extracto del artículo titulado con el mismo nombre, el cual puede ver completamente en el Blog Amigo del Pastor Daniel,

Objeción número 2: El Canon de la Biblia fue formado arbitrariamente por la Iglesia, y muchos otros libros fueron dejados de lado.

Es un error pensar que el Canon fue establecido por la Iglesia. No, el Canon fue establecido por Dios, la Iglesia luego lo discierne.

¿Qué método se usó? ¿Cuál fue el examen de canonicidad para incluir un libro?

1)    El libro es autoritativo – Tiene la marca indeleble de “Así dice el Señor”

2)    Fue escrito por un hombre de Dios

3)    Posee el poder transformador de Dios para las vidas

4)    Fue recibido, coleccionado, leído y usado por los cristianos de los primeros siglos

5)    Su autenticidad es corroborada por los Padres de la Iglesia (NT), y por los judíos (AT)

6)    La regla de oro para no canonizar un libro era: “Si existen dudas, se descarta”

Pero la mejor prueba de canonicidad sigue siendo la estampa de aprobación de Jesucristo. Cristo corroboró el canon del Antiguo Testamento, aunque éste ya estaba establecido antes de su nacimiento. Si leemos Lucas 24:44 veremos que Jesús dijo que la figura central de las escrituras judías era él, y dice cuáles eran los libros con la autoridad de Dios. Lo mismo hace en Lucas 11:51, donde abarca desde el primer mártir, Abel, hasta el último, Zacarías (ver también Mateo 23:35). El punto que debe notarse es que los fariseos no disputaron para nada con Jesús acerca de la inspiración y formación del Canon del AT.

En cuanto al Nuevo Testamento:

A los efectos de centrarnos en el tema, es esencial tener una noción sólida de lo que es el Canon. La Palabra griega significa “vara de medir”. Hablando metafóricamente, estos libros fueron “medidos” y por lo tanto reconocidos como la Palabra de Dios. Hoy en día, cuando hablamos del Canon de la Escritura, los cristianos nos referimos a todos los libros que colectivamente constituyen la Palabra de Dios.

Es importante saber que muchos libros escritos durante los tiempos del NT ya eran reconocidos como Palabra de Dios. Es altamente revelador el hecho de que Pablo, en 1 Timoteo 5:18, une en un solo versículo una referencia del AT con otra del NT (Dt. 25:4 y Lc. 10:17).

En el primer siglo no era nada fuera de lo normal que un pasaje del AT fuera llamado “Escritura”, pero que un pasaje de un evangelio fuera llamado “Escritura”, eso nos dice mucho acerca de que Pablo consideraba esos libros del NT con autoridad divina.

Para ser mas específicos, sólo habían pasado tres años entre el Evangelio de Lucas (60 d.C.) y el tiempo en que se escribe 1 Timoteo (63 d.C.)  A pesar de esto, Pablo, un judío (hebreo de hebreos), no tiene ningún empacho en poner al Evangelio de Lucas en el mismo nivel de autoridad que el libro de Deuteronomio.

Sumado a esto, sabemos que Pedro reconoce los escritos de Pablo como inspirados por Dios (2 P. 3:15), y Pablo, dicho sea de paso. escribió prácticamente la mitad del NT.

Esto en breve,  pone fin a los alegatos de que el Canon fue determinado siglos más adelante por la Iglesia. El Canon fue determinado por Dios, la Iglesia más adelante simplemente lo reconoce. Eso debe quedar claro.

Por último, hubo razones de peso para proceder a canonizar el NT, y fueron éstas:

1)    Un hereje, Marción (140 d.C.) había elaborado su propio canon

2)    Las iglesias del este estaban usando libros en sus cultos completamente desalineados con el evangelio

3)    El emperador Diocleciano (303 d.C) había ordenado la destrucción de los libros sagrados

Como dato informativo, agreguemos que Atanasio fue el que compiló la primera lista de libros del NT tal cual la tenemos hoy (367 d.C.). Jerome y Agustín también listaron 27 libros. <>

*Este Escrito ha sido Publicado en este blog con el Permiso del apologista Pablo Santomauro*

Artículo tomado del blog amigo  El blog del Pastor Daniel

Publicado por: Héctor Reséndiz



¿Es correcto llamar a María “Madre de Dios”?

¿Es correcto llamar a María “Madre de Dios”?

No , no es correcto. En el Concilio de Calcedonia en 451 d.C., la Iglesia oficialmente instituyó el título de “Madre de Dios” (griego = Teotokos) para María. Corresponde señalar que el intento del concilio no fue exaltar a María al nivel de divinidad.

Circulaba en aquel entonces una herejía atribuída a Nestorio, obispo de Constantinopla, que enseñaba que el hombre Jesús y el Verbo eran dos personas diferentes y separadas.

Los ortodoxos rechazaron esta Cristología, entendiendo que las Escrituras enseñaban (aunque no en términos técnicos) que Jesucristo en realidad poseía dos naturalezas, pero ambas concurrían en una sola persona.

Een sus predicaciones, Nestorio usaba siempre el título de “Madre de Cristo” para María. Sospechando que detrás del título había una implicación teológica, los ortodoxos insistían que María era la madre de Dios, implicando que el ser nacido de María era la segunda persona de la Deidad, y al mismo tiempo era completamente humano.

De este modo se le dio a María oficialmente el título de “Madre de Dios”. La intención original de la Iglesia fue combatir una herejía. Lamentablemente se abrió así la puerta para que grupos devotos de María, ya existentes en esa época, se infiltraran en la corriente principal de la Iglesia.

¿Qué tan bíblico es el título “Madre de Dios’?

Si bien el concilio de Calcedonia estuvo acertado en su Cristología, como veremos a continuación, el título para María fue incorrecto. La experiencia histórica nos revela una vez más que los concilios no son infalibles en sus resoluciones.

Sin lugar a dudas, el ser que María dio a luz es la segunda persona de la Trinidad, Jesús . En ese sentido podemos decir que el ser que nació de ella es Dios. Sin embargo, aplicar a María el título de “madre de Dios” indiscriminadamente es no sólo irresponsable sino también engañoso. La persona que es teológicamente ignorante puede llegar a creer que el Dios eterno tiene una madre, cuando en realidad el Padre, el Hijo y el Espíritu Santo, que crearon todas las cosas y que siempre han existido, no proceden de madre alguna.

Podemos decir que el Hijo, el cual en un punto de la historia se unió a una naturaleza humana en el vientre de la virgen, mira a María como madre sólo con respecto a su humanidad, no a su Deidad.

María no fue la fuente de existencia de Jesús, sino sólo el organismo que actuó como vehículo para la encarnación del sempiterno Hijo de Dios. Como sabemos, el Hijo existió antes que su madre, y en realidad, ella le debe la existencia a él (Jn. 1:1-2).

Como cristianos deberíamos de seguir el ejemplo de los apóstoles, los cuales la llamaron la “madre de Jesús” (Jn. 2:11). De esta forma evitaríamos confusiones a muchos que ya están bastante confundidos.

Los eruditos católicos dicen que María supera a todas las personas creadas, incluyendo los ángeles, porque está relacionada por sangre al Hijo de Dios en su naturaleza humana. ¿Es bíblica la exaltación de María a causa de su relación física con Cristo? Bueno, si bien ella fue y es “bendita entre las mujeres” (Lc.1:42), Jesús mismo dio testimonio de que la relación física con su madre era de menor importancia que la espiritual ( Mt. 12:46-50; Lc. 2:48-50; 11:27-28). .

En verdad, Jesús siempre le restó importancia a su lazo sanguíneo con María. Hasta llegó a llamarle “mujer” (Jn. 2:4; 19:26), y ésta no era la costumbre de un hijo judío, como lo admite el eminente mariólogo Michael O’Carroll (Theotokos, Una Enciclopedia Teológica de la Virgen María). Ni Pablo ni los otros apóstoles tratan de contrarrestar esta impresión en sus epístolas.

Vemos entonces que la tendencia de exaltar a María por su relación de sangre con Cristo carece de apoyo bíblico, y que usar desprejuiciadamente el título “madre de Dios” para María muestra una carencia de discernimiento y de respeto por la persona de Cristo Jesús. <>

Pablo Santomauro

*Este Escrito ha sido Publicado en este blog con el Permiso del apologista Pablo Santomauro*

Articulo tomado del blog amigo  El blog del Pastor Daniel


La Iglesia Emergente y la Oración Contemplativa

La Iglesia Emergente y la Oración Contemplativa

por Pablo Santomauro

Entre las tantas enseñanzas antibíblicas del movimiento de la Iglesia Emergente encontramos la Oración Contemplativa, también llamadaOración ConcentradaOración de Silencio. La oración contemplativa es una práctica de oración mística que lleva o induce estados alterados de consciencia y es a menudo empaquetada con terminología cristiana [1]. Es una práctica meditativa donde sus practicantes se enfocan en una palabra y la repiten una y otra vez (en silencio) durante todo el curso del ejercicio. De acuerdo con el sacerdote católico Thomas Keating, así es como se hace: “Elige una palabra sagrada como el símbolo de tu intención para ingresar a la presencia y la acción de Dios en tu interior. Sentado confortablemente y con los ojos cerrados, reposa brevemente y en silencio introduce la palabra sagrada, como el símbolo de tu consentimiento a la presencia y la acción de Dios en tu interior. Cada vez que te vuelvas consciente de los pensamientos, regresa siempre tranquilamente a la palabra sagrada. Al final del período de oración, permanece en silencio con los ojos cerrados por un par de minutes”. [2]

Quizá la mejor forma de comprender lo que es la oración contemplativa es conociendo sus raíces. En realidad se trata de la antigua práctica de las filosofías orientales llamada “meditación”. Esta práctica pagana fue retomada y adaptada más adelante por místicos católicos como Madame Guyon, Santa Teresita, el Padre La Combe, Monsier de Molinos, el Arzobispo Fenelón, San Juan de la Cruz  y otros místicos del pasado.

Estos “santos” afirmaban que la oración de silencio es un movimiento de interiorización, en la que el orante se entrega a Dios que habita en su interior.  Ya no razona acerca de Dios, sino que se queda a solas con Dios en el silencio, y Dios va haciendo en el alma su trabajo de Alfarero para ir moldeándola de acuerdo a Su Voluntad. La contemplación consiste en ser atraído por el Señor, quedarse con El y dejarle que El actúe en el alma.[3]

¿Es la Meditación o Contemplación una práctica aceptable para el cristiano?

La respuesta es: “Depende de que tipo de meditación estemos hablando”. Muchos místicos de diferente extracción dicen que la meditación que ellos practican tiene base bíblicas. Algunos citan el Salmo 1 donde se dice que el creyente “medita día y noche”. Lo que se pasa por alto es que el objeto de esa meditación es la ley de Jehová (i.e., su Palabra). El versículo va así: “Sino que en la ley de Jehová está su delicia, y en su ley medita día y noche”.

Existe una gran diferencia entre meditar en la Palabra de Dios y la meditación mística, donde el objetivo es “sentir” a Dios en una unión mística con la divinidad. La meditación de la que habla el salmo consiste en llenar la mente con la Palabra de Dios. La meditación de los místicos y la Iglesia Emergente consiste en buscar vaciarse para ser poseídos por Dios. Esto último tampoco se trata de lo que la Biblia llama la “llenura del Espíritu Santo”, sino de una experiencia introspectiva de naturaleza psico-emocional caracterizada por visiones, revelaciones, y sensaciones de éctasis en la “presencia de Dios”.

Madame Guyon lo ponía de esta forma:

“Meditación, que es el otro método, debe ser practicada en el tiempo apropiado, y no durante el tiempo de lectura. Yo creo que la mejor forma de meditar es la siguiente:

Cuando por un acto de fe viva usted es puesto en la presencia de Dios, lea una verdad donde haya sustancia; pause gentilmente de ahí en adelante, no para emplear la razón (subrayado nuestro), sino solo para fijar la mente; observando que el principal ejercicio debe ser siempre la presencia de Dios, y que el sujeto, por lo tanto, debe ser para detener la mente y no para ejercitarla en el razonamiento. Entonces, permitamos una fe viviente inmediatamente presente en la parte más profunda de nuestra alma, producir un ferviente hundimiento en nosotros mismos, impidiendo que nuestros sentidos se dispersen. Esto sirve para liberarnos en primera instancia de numerosas distracciones, para alejarnos bien de objetos externos, y traernos más cerca de Dios, el cual sólo puede ser encontrado en nuestro centro más íntimo, el cual es el lugar santísimo , donde el vive …..” —- Madame Guyon, Método de Oración,http://homechurch.org/spirituality/guyon_prayer.html

Por si no quedó claro que ella recomienda altamente el NO uso de la razón, he aquí otra cita de Madame Guyon:

Aparta de ti toda reflexión, pues verás que te resulta difícil razonar cómo Dios te guía. Si te has empeñado en perseguir a la razón, puedes llegar a ser todo un experto en ello, y puedes llegar a convencerte a ti mismo de seguir tu propio camino. O peor, razonarás que estás siguiendo a Dios. — Torrentes Espirituales, Capítulo 17

Observemos ahora la siguiente cita, más breve, la cual confirma que el cristiano debe vaciarse por completo, entendiéndose por ello, ser poseído por Dios totalmente:

“Debes entender que el camino de la cruz – este camino de dejarte ser vaciado por completo – es un camino repleto de áridos desiertos …” — Torrentes Espirituales, Capítulo 12.

Como vemos estamos hablando de dos tipos de meditaciones totalmente diferentes. Siguiendo el diagrama presentado por Norman Geisler y Ron Rhodes, apologistas de gran reputación, en su libro “When Cultists Ask”, pongámoslo  de esta forma:

MEDITACION CRISTIANA       MEDITACION MISTICA

OBJETO                    La Palabra de Dios                          El centro del alma

PROPOSITO             Adorar a Dios                                    Unirse a Dios

MEDIOS                    Revelación divina                            Intuición humana

ESFERA                    A través de la razón                        Más allá de la razón

PODER                      La gracia de Dios                             El esfuerzo humano

EXPERIENCIA         Realidad objetiva                             Impresiones subjetivas

ESTADO

INMEDIATO              Concentración                                 Trance o éctasis

When Cultists Ask, Geisler and Rhodes, p. 61

Como vemos, existe una diferencia radical entre vaciar la mente y llenarla con la Palabra de Dios. También debemos señalar que otra gran diferencia entre la meditación cristiana y la meditación mística, es que la primera es realizada a través de la gracia de Dios, y la segunda a través del esfuerzo humano.

Dios nos ha dado las Escrituras porque quiere que usemos nuestras mentes. Debemos amar al Señor nuestro Dios con toda nuestra mente (Mt. 22:37). El misticismo es un callejón sin salida y no puede ser  apoyado por la Biblia. La meditación bíblica real no es acerebral ni egocéntrica, sino enfocada en Dios, en Sus obras y Sus caminos (Sal.1; Jos. 1:8).  La palabra hebrea “meditación” significa ponderar o hilar ideas en la mente. La llave para la santificación del hombre es la sujeción a la voluntad de Dios expresada en su Palabra mediante la obediencia práctica en agradecimiento a El. La Biblia nos enseña a estar quietos y silenciosos delante de Dios, pero no pasivos y vacíos mentalmente.<>

Pablo Santomauro

1)     http://www.lighthousetrailsresearch.com/cp.htm

2) http://www.gotquestions.org/Espanol/oracion-contemplativa.html

3)     http://www.buenanueva.net/oracion/3_6_1contemplaFormas.htm

*Este Escrito ha sido Publicado en este blog con el Permiso del apologista Pablo Santomauro*

ESTE ARTICULO FUE TOMADO DEL BLOG AMIGO El blog del Pastor Daniel


Luego de tantas traducciones, adiciones y revisiones, ¿Es confiable la Biblia?

Luego de tantas traducciones, adiciones y revisiones, ¿Es confiable la Biblia?

Por Pablo Santomauro

La pregunta del título parece ser un cliché favorito de los críticos de la Biblia provenientes del sector ateo y muchos enemigos de la fe cristiana. Desde ahí se ha filtrado hacia los niveles de la ignorancia del hombre de la calle, y como éste no tiene la capacidad crítica suficiente para analizar y razonar ante las evidencias por la veracidad de la Biblia, este ataque en forma de pregunta probablemente continuará en las siguientes generaciones.¿Recuerda el lector el Código Da Vinci, del autor Dan Brown? El libro también atacaba la Biblia de la misma manera. Las proposiciones a continuación son puestas en boca de un pretendido historiador, quien se dedica a contestar preguntas y dudas de sus interlocutores, según el Código Da Vinci:

La Biblia no nos llegó impuesta desde el cielo … La Biblia es un producto del hombre … no de Dios. La Biblia no nos cayó de las nubes. Fue el hombre que la creó para dejar constancia histórica de unos tiempos tumultuosos, y ha evolucionado a partir de innumerables traducciones, adiciones y revisiones. La historia no ha contado con una versión definitiva del libro. (CDV. pp. 287-88) [subrayado nuestro]

Es obvio que la primera parte de este párrafo en referencia a que la Biblia no fue inspirada por Dios pertenece al campo de la metafísica y por lo tanto debemos dejar que los teólogos y apologistas del cristianismo la refuten. Numerosos apologistas a través del tiempo han presentado argumentos poderosos e intelectualmente sólidos por la inspiración de la Biblia. Una exposición de éstos no está dentro del alcance de este trabajo. Es la segunda parte del párrafo la que al ser puesta en boca de un historiador real le causaría la degradación de profesor a barrendero en cualquier instituto de educación. Me refiero a “innumerables traducciones, adiciones y revisiones” que supuestamente han distorsionado lo que originalmente los textos decían. Es fácil lanzar al aire una acusación tan general y vaga como ésta, pero es significativo que Brown no hace ninguna mención específica que sustancie los cargos.

¿Innumerables Traducciones?

La acusación de Dan Brown carece de base académica y trasluce su ignorancia. Los problemas de traducción de la Biblia son los mismos problemas de cualquier documento de la antigüedad y en el análisis final no presentan ninguna dificultad. Siempre han habido problemas para transmitir los conceptos encerrados en las palabras de un lenguaje a otro, pero eso no significa que no se pueda comunicar la idea, especialmente cuando se trata de expertos haciendo el trabajo.

Traducir no es fácil, y menos cuando se hace de un lenguaje antiguo a uno moderno, por ejemplo, de hebreo, arameo y griego al español moderno o cualquier otro lenguaje contemporáneo. Un lenguaje es mucho más que sólo palabras, es también la forma en que la gente usa las palabras. Es por ello que existen buenos traductores que conocen cómo todas esas palabras funcionan cuando se acoplan en una secuencia, no sólo en el lenguaje original sino también en el lenguaje al cual se traduce. El traductor también trata con las palabras en contexto, o sea, en relación con las otras palabras en la frase, con el párrafo y con toda la obra o documento.

El debe, además, encontrar la médula y el significado en ciertas frases y cláusulas. Por ejemplo, hay muchas expresiones en hebreo que también son usadas en español. En hebreo se puede hablar del corazón como el asiento de nuestras emociones y sentimientos, al igual que en español. Pero sucede que en ciertos casos, el hebreo puede hablar de otros órganos del cuerpo para expresar el mismo concepto, tal como intestinos, hígado y riñones. El traductor debe convertir el idioma original a lo que las palabras, en contexto, significan. Cuando el profeta Jeremías estaba angustiado por la caída de Jerusalén, el hebreo expresa literalmente que su “hígado se derramó por tierra”. Eso es lo que el texto hebreo dice exactamente, pero no significa que Jeremías sufría de cirrosis. Es por ello que los traductores de la Nueva Versión Internacional transmiten la expresión idiomática como Estoy con el ánimo por los suelos.

El punto es que los traductores de la Biblia, así como de otros documentos de la antigüedad, poseen un extenso conocimiento del vocabulario, las expresiones idiomáticas, la gramática y la puntuación de los diferentes lenguajes. Estas cosas son pre-requisitos para los traductores bíblicos, quienes van mejorando con el paso del tiempo acercándose más y más a la cuasi-perfección. Gracias a muchos descubrimientos arqueológicos, los traductores hoy conocen el significado exacto de ciertas palabras que no se conocían hace 400 años. En vista de todo este progreso junto con los adelantos tecnológicos modernos, resulta ridículo que algunos sugieran que las múltiples traducciones han sido un factor negativo que arroja dudas sobre la fidelidad de la traducción de la Biblia.

(Más sobre la objeción de “innumerables traducciones” en la próxima sección)

¿Innumerables Adiciones?

Cualquier conocedor imparcial admitirá, por ejemplo, que los manuscritos del Mar Muerto prueban la precisión con que han sido transmitidos los documentos bíblicos. Estos rollos descubiertos en Qumran en 1947, son manuscristos 1000 años más antiguos (150 b.C.) que los manuscritos que se poseían en aquel entonces, los cuales databan del 900 d.C.. Lo notable en esto es que cuando comparamos los dos grupos de manuscritos, es claro que ambos son esencialmente lo mismo, con muy pocos cambios. El hecho de que manuscritos separados por un espacio de 1000 años sean esencialmente iguales indica la increíble exactitud con que fue ejecutada la transmisión de los manuscritos del Antiguo Testamento.

Por ejemplo, dos copias del Libro de Isaías fueron descubiertas en Qumran (cueva #1), cerca del Mar Muerto en 1947. Estas copias que eran 1000 años más antiguas que las conocidas previamente, que databan del 960 d.C., resultaron ser palabra por palabra idénticas a nuestra Biblia hebrea estándar en más del 95 % del texto. El 5 % de variación consiste primariamente en deslices obvios de la pluma y variaciones de deletreado. Si bien es cierto que toda traducción de documentos de la antigüedad presenta ciertos problemas al ser vertida del griego y el hebreo antiguo a cualquier lenguaje moderno, de ninguna manera esto constituye un impedimento para lograr una versión definitiva de lo escrito.

En realidad, la transmisión de los antiguos textos, la calidad y el número de copias manuscritas, la ciencia de la crítica textual, y el arte de la traducción aseguran que las Biblias de reputación que tenemos hoy son una rendición muy exacta de lo que se escribió originalmente. Obsérvese que no me estoy refiriendo a la credibilidad de la narración bíblica, me refiero al texto contenido en la Biblia. Esto no tiene nada que ver con religión, sino con el material documentario. Este tópico ha sido tratado tan exhaustivamente por tantos y tan buenos eruditos que la distorsión de Brown, el autor del Código Da Vinci, no tiene excusas. El apologista cristiano Greg Koukl plantea un interesante comentario del cual transcribimos esta extensa porción:

¿Podemos saber si el Nuevo Testamento ha llegado a nosotros libre de errores y distorsiones? Sí, podemos.

El argumento en contra.

El argumento contra la credibilidad de los textos del Nuevo Testamento puede ser expresado en una forma muy simple. ¿Cómo podemos saber que los documentos que nosotros tenemos reflejan exactamente los originales destruidos hace casi dos milenios? La comunicación no es perfecta; la gente comete errores. Los errores se acumulan y aumentan con cada generación sucesiva. Un ejemplo claro de esto es lo que se conoce con el nombre del juego del teléfono. Simplemente pásele un rumor o un mensaje a una persona y transfiéralo de persona a persona, de oído a oído, en un círculo. Luego compare el mensaje final con el original. La transformación radical de la frase original en tan corto tiempo siempre crea la ocasión para reirnos un poco. Esta comparación es suficiente para convencer al escéptico promedio de que los documentos del Nuevo Testamento no son de confiar. Por supuesto, todo el mundo sabe eso, ¿verdad?

Claro, es fácil plantear la crítica. Presentar pruebas de que el argumento es correcto es un poquito más difícil. Debemos aclarar que la objeción es presentada por gente que tiene muy poco entendimiento de los temas reales. En casos como este, el apelar al conocimiento general es como apelar a la ignorancia general. Como otras tantas críticas al cristianismo, esta objeción es esgrimida por gente que no ha recibido información veraz.

Examinando la información, y nada más que la información.

La cuestión de la autenticidad de los documentos no es algo que está dentro de la esfera religiosa, sino dentro de la académica. Puede ser contestada en una forma académica sin relación ninguna con convicciones espirituales mediante una técnica apologética que apela sólo a la evidencia. Reconozcamos que la objeción es convincente a primera vista. Cuando tratamos de conceptualizar el cómo reconstruir un original después de 2000 años de haber sido copiado, traducido y copiado de nuevo, el objetivo parece imposible.

El escepticismo sin embargo, está basado en dos conceptos erróneos sobre la trasmisión de documentos de la antigüedad tales como el Nuevo Testamento. El primer error es que la transmisión es linear, tal como el ejemplo del teléfono – una persona comunicando a una segunda, que a su vez se comunica con una tercera, etc. En un paradigma linear terminamos con un mensaje y muchas generaciones entre el original y el final.

Segundo, el juego del teléfono depende de la transmisión oral, la cual es más vulnerable a la distorsión que algo que es escrito.

Ninguno de estos supuestos aplica a los textos escritos del Nuevo Testamento.

Primero, la transmisión no fue linear, sino geométrica – o sea, una carta originó 5 copias, que a su vez crearon 25, que luego fueron 200 y así sucesivamente.

Segundo, la transmisión fue hecha por escrito, y los manuscritos escritos pueden ser examinados en una forma en que la comunicación oral no puede serlo.

Reconstruyendo la receta de la tía Juliana.

Permítanme ilustrar como se puede hacer este examen. Les ayudará para que entiendan como los eruditos pueden confiadamente reconstruir el texto tomando como punto de partida los manuscritos existentes (extantes) aun cuando haya diferencias entre las mismas copias, y éstas sean mucho menos antiguas que la autógrafa (el original).

Supongan que la tía Juliana tiene un sueño en el cual se le muestra la receta para un elíxir que le permitirá mantenerse siempre joven. Cuando se despierta, ella anota las instrucciones en un papel, y luego va la cocina a prepararse el primer vaso. En unos pocos días la tía Juliana ha sido transformada. Su belleza y juventud han retornado gracias a la fórmula secreta del jarabe de la tía Juliana

Juliana está tan entusiasmada que envía notas escritas a mano con la receta a sus tres amigas del juego de canasta (la tía Juliana todavía no sabe nada de fotocopiadoras o de e-mails). Las amigas a su vez, hacen copias y las envían a diez de sus amigas.

Todo va bien hasta que un día el perro salchicha de la tía, Sócrates, se come la receta original. Juliana entra en estado de pánico y contacta a sus tres amigas, quienes por esas cosas extrañas del destino, también han perdido sus copias. Estas amigas entonces recurren a las otras amigas, en un intento de recuperar las palabras o los ingredientes originales.

Finalmente pueden juntar todas las notas manuscritas que sobrevivieron, 26 en total. Cuando las despliegan sobre la mesa de la cocina inmediatamente notan algunas diferencias. Veintitrés de las copias son exactamente iguales. De las otras tres, una tiene una palabra mal deletreada, otra tiene dos frases invertidas (”mezcle y luego corte en trocitos” en lugar de “corte en trocitos y luego mezcle”), y una de las notas tiene un ingrediente que ninguna de las otras muestra en la lista.

Aquí está la pregunta crucial, ¿ustedes piensan que la tía Juliana puede con exactitud reconstruir su receta original a partir de la evidencia? ¡Por supuesto que puede! La falta de ortografía es un error obvio, y las frases invertidas se destacan fácilmente y pueden ser corregidas. En la tercera, Juliana simplemente tiene que tachar el ingrediente que está demás. El razonamiento es sencillo, es más factible que una persona agregue un ingrediente por error que 25 personas lo omitan accidentalmente. Aun si las variantes fueran más numerosas o más diversas, el original puede ser reconstruido con un alto grado de exactitud si tuviéramos suficientes copias (en el caso del Nuevo Testamento esto no es problema).

Así es, en forma simplificada, como la ciencia de la crítica textual funciona. Los críticos de texto son académicos que reconstruyen un original non-existente partiendo de manuscritos que datan muchas generaciones de distancia de la autógrafa. De acuerdo con el erudito Nuevo Testamentario F.F. Bruce, “Su objetivo es determinar tan exactamente como sea posible, partiendo de la evidencia existente, las palabras originales del documento en cuestión”.

La ciencia de la crítica textual es usada para examinar los documentos de la antigüedad, históricos y literarios. No se trata de un ejercicio teológico basado en esperanzas y adivinación. Es un experimento lingüístico que se rige por una serie de normas pre-establecidas. Este procedimiento permite que el crítico alerta y dedicado pueda determinar el grado de posible corrupción en cualquier documento. [Greg Koukl, Solid Ground, Jan/Feb 2005, Stand to Reason]

Agregar algo más a lo dicho por Greg Kokoul sería redundante.

¿Innumerables Revisiones?

Las revisiones son cosa común en cualquier obra de la antigüedad. A medida que el lenguaje va cambiando o cierta información sale a luz, así como ciertos hechos se van haciendo menos conocidos entre el público, se hace necesario ajustar los textos para que estos sean entendibles para futuros lectores. El castellano que hablaban Casiodoro de Reina y Cipriano de Valera no es el mismo que se habla hoy. El español ha ido evolucionando y por ende se debieron llevar a cabo las correspondientes revisiones para ajustarse al lenguaje moderno. César Vidal Manzanares, erudito español, señala que la Biblia Reina Valera fue revisada en 1862, 1909 y 1960. En el 1909 se cambiaron 60,000 palabras por sinónimos más comunes. En el 1960 se introdujeron alrededor de 10,000 cambios de vocabulario para poner el lenguaje al día. Por ejemplo en la versión del 1909 la palabra “caridad” significaba amor, pero ahora la misma palabra se aplica a una persona caritativa, que da limosna a los necesitados; por lo tanto, se ha sustituido la palabra “caridad” por la palabra “amor”. En Colosenses 3:5 decía: “Amortiguad, pues, vuestros miembros…” y ahora dice “Haced morir pues lo terrenal en vosotros”. La palabra “amortiguar” no significa hoy lo que significaba hace cien años. Las revisiones, contrario a lo que afirman los críticos de la Biblia, no constituyen ningún obstáculo que impidan que hoy poseamos un versión “definitiva”, al decir de Dan Brown, de la Biblia. Brown habla de revisiones de la Biblia como si éstas hubieran sido cambios totales de contenido, o cambios en ideologías. Estas revisiones tampoco han sido “innumerables”. Brown es básicamente deshonesto, y llego a esta conclusión porque tanta ignorancia en una sola persona, no es posible.

*Este Artículo ha sido publicado con el permiso de el apologista Pablo Santomauro*

*Este artículo fue tomado del blog amigo: El Blog del Pastor Daniel*


¿Qué es la Metafísica Cristiana?

¿Qué es la Metafísica Cristiana?

Breve perspectiva

Por Pablo Santomauro

El lector quizá no esté familiarizado con la corriente de pensamiento ocultista llamada Metafísica. Debido a la propagación de esta enseñanza por numerosas páginas de internet, consideramos que es tiempo de alertar al cristiano y al público en general acerca de este gnosticismo esotérico. La Metafísica es una disciplina sincretista que toma ciertos elementos de diferentes filosofías, religiones y corrientes ocúlticas, y que esencialmente es un fraude espiritual más. Formó parte de un movimiento más amplio conocido con el nombre de Nueva Era que en el presente se ha diluído aunque los grupos identificados con ella persisten activos.

La Metafísica reclama ser un camino espiritual para mejorar la calidad de la raza humana, resolver los problemas de la vida y alcanzar la perfección espiritual. En su sistema de creencia podemos encontrar conceptos pertinentes al Budismo, Hinduísmo, Astrología, Alquimia, Cábala, Teosofía, Ciencia Cristiana, Magia, Mentalismo, Nuevo Pensamiento, mitología de varias culturas, etc.

Reclaman que sus enseñanzas han sido reveladas a los “maestros ascendidos” [1] a través de la historia, entre los cuales se encuentran San Germaín, el mayor de todos, Gautama, Confucio, El Morya (originario de Mercurio), Kuthumi, Maitreya, y una lista interminable en la que no podía faltar Jesús.

En este movimiento se manejan términos dignos de cualquier historia de Harry Potter, tales como: Las Siete Esferas, los Siete Rayos, Joya de Luz, Tercer Sol del Universo, la Llama Violeta, Madre Divina Cósmica, Nivel Etéreo, Piedra Filosofal, Rayos de la Divinidad, Planetas Sagrados, Rafael Arcángel (Médico del Cielo), Reina de la Luz (maestra ascendida), la Cruz Cardinal, la Cruz Fija, la de Malta y la Mutable, etc.

La metafísica incluye en su sistema conceptos y personas relacionados con el cristianismo. “Cristo” es el Segundo Aspecto de la Divinidad y tiene tres acepciones, el Cristo Cósmico, el Histórico (Jesús encarnado en sí mismo) y el Cristo Interno (el Ego).  YO SOY es el nombre de Dios. El YO SOY es el ser en todas las cosas, por eso todas las cosas tienen a YO SOY. Todo es YO SOY y YO SOY eres tú. Dios eres tú mismo [2]. El Espíritu Santo es el Tercer aspecto de la Trinidad. Está representado cósmicamente por AEOLUS y en la Tierra por el Maha Chohan que actualmente es Pablo El Veneciano y el 3er. Rayo de Actividad de la Divinidad [3]. El Chohan del  5to. Rayo es un tal HILARION, que en una de sus vidas pasadas fue Pablo de Tarso [4].

Toda esta terminología no deja duda de la naturaleza mística y ocúltica detrás de la Metafísica. Como broche de oro, digamos por ejemplo que Perú, de acuerdo con los diccionarios de Metafísica, es un país sagrado de Sudamérica donde se encuentra el foco Femenino de la Tierra. Su nombre quiere decir, en sánscrito, Fuego [5].

Entre los maestros latinos destacados encontramos a Conny Méndez (1898-1979), fundadora del Movimiento Metafísico hispano más grande hasta el momento. Esta venezolana, veneradora de San Germaín, inicia su movimiento con su primer libro, “Piensa lo bueno y se te dará”, una obra que enseña que los humanos podemos crear nuestra propia realidad. Conny Méndez fue inspirada por el exponente del Nuevo Pensamiento, Emmet Fox [6], del cual ella tradujo varios escritos que culminarían con la publicación del libro de Méndez “Metafísica al Alcance de Todos” [7].

Emmet Fox revistió toda su enseñanza ocúltica con lenguaje bíblico, distorsionando las palabras de la Biblia y adaptándolas a su propio sistema. Para simple muestra, Emmet Fox decía que existe un poder místico que puede transformar vidas, liberar al ser humano de su prisión y encontrar un propósito para la vida del hombre. Le llamaba el Poder del Ser, la Luz Interna, y decía que este poder residía dentro del ser humano en nuestra propia conciencia. Apoyaba esta afirmación con las palabras de Jesucristo, “El reino de Dios está entre vosotros”. Fox utiliza la cita de Lucas 17: 21 de la versión en inglés King James, la cual dice literalmente: “El reino de Dios está EN vosotros.”[8]

Fox retuerce este pasaje para hacerle decir que el reino de Dios está dentro de nosotros. Jesús, por otra parte, usó la declaración para  transmitir un concepto diferente. La palabra griega “entos” se puede traducir literalmente como “entre” o “en medio”, tal como lo hace la versión Reina Valera. Jesús estaba hablando de él mismo estando en medio de o entre aquellos a los que dirigía su palabra. El reino estaba entre ellos en la persona misma de Jesucristo, y ellos no se habían percatado.  El versículo siguiente (v.22) confirma esto mostrando que Cristo habla de días futuros cuando su presencia física sería quitada de en medio de ellos.

Ruben Cedeño, un discípulo de Conny Méndez, escribe en su artículo Breve Historia de la Metafísica, un párrafo que resume las enseñanzas de la Metafísica del movimiento en el mundo hispano:

“La Metafísica se mantiene fiel a los objetivos básicos que Conny Méndez planteó desde un principio: el de despertar el Cristo en la gente, vivir de acuerdo a las Siete Leyes Universales, poner en práctica el conocimiento dado por los Maestros Ascendidos y los Rayos, especialmente el de la Llama Violeta Transmutadora, y con esto hacer feliz a la gente que asiste a nuestras clases”. [9]

Conclusión

Es obvio que esta metafísica “cristiana” es un fraude espiritual que conduce a la gente a la perdición eterna. Por más que hablen de Jesús y de la Biblia, la persona informada fácilmente puede darse cuenta que distorsionan el concepto de ambos, presentando un falso Jesús y un falso mensaje de salvación. Sumado a esto, la doctrina y las prácticas del movimiento son netamente ocúlticas, una mezcla esotérica de superstición, misticismo, fórmulas mágicas y conceptos filosóficos y religiosos del paganismo oriental y el ocultismo occidental. Lamentablemente, este tipo de enseñanza hace presa de gente vulnerable e ignorante de la verdad bíblica. Al igual que los falsos maestros gnósticos que afligían a la iglesia primitiva, hoy estos falsos maestros engañan al mundo en general, y en algunos casos a cristianos mal discipulados. Sigue en vigencia lo que el apóstol Pablo escribió a Timoteo hace veinte siglos:

“Llegará el tiempo en que [la gente] no tolerarán la sana doctrina, sino que, llevados de sus propios deseos, se rodearán de muchísimos maestros que les digan lo que ellos quieran oír. Dejarán de escuchar la verdad y se volverán a los cuentos”. 2 Timoteo 4:3–4 (NVI)  <>

Notas:

1.                  Los Maestros Ascendidos son seres que por medio de reencarnaciones han evolucionado espiritualmente para llegar a un nivel celestial y entrar en contacto mediumísticamente con gente como Conny Méndez (ya desaparecida) y otros. Sus mensajes, supuestamente, nos ayudarán a evolucionar hasta encontrar la salvación.

2.                  Diccionario de Metafísica, pp. 220,221, 1994 Editora y Distribuidora Tomo II, México D.F.).

3.                  Ibid., p. 85.

4.                  Ibid., p. 100

5.                  Ibid., p. 158

6.                  http://www.edaddorada.net/rubencedeno/brevehistoria.htm

7.                  Ibid.

8.                  Emmet Fox, Around the Year with Emmet Fox, p.1, Harper San Francisco.

9.                  Http://www.edaddorada.net/rubencedeno/brevehistoria.htm

Existe otra definición de metafísica no relacionada en absoluto con la metafísica considerada en esta perspectiva, y se trata de una disciplina de la filosofía secular. El diccionario universitario Webster la define así: Metafísica es la rama de la filosofía que investiga sistemáticamente la naturaleza de los primeros principios y problemas de la realidad absoluta, incluyendo ontología y a menudo cosmología.

*Este Artículo ha sido publicado con el permiso de el apologista  Pablo Santomauro*

Este articulo fue tomado del blog amigo del Pastor Daniel.

Publicado por Pastor Damián Ayala.


Los días de Génesis: ¿Fueron de 24 horas o de millones de años?

Preguntas recibidas

Los días de Génesis:

¿Fueron de 24 horas o de millones de años?

Por Pablo Santomauro

La Biblia dice que Dios creó el universo y todas las cosas en seis días. El lenguaje, la secuencia de los hechos, y la evidencia  presentada por los científicos creacionistas modernos, sugiere firmemente que la tierra es joven y que los días de Génesis fueron de 24 horas como los días de hoy.

Estos días tienen cada uno una “tarde” y una “mañana” (Gn. 1:5,8,13,19,23,31), cosas típicas de un día de 24 horas en la Biblia. Además, Exodo 20:11 compara los seis días de la creación con los seis días de una semana literal de 144 horas.

Siempre que un número sigue a la palabra “día” (yom) en el Antiguo Testamento en literatura no profética como es el caso en Génesis 1, significa un período literal de 24 horas. Sumado a esto, cuando la forma plural de yom (yamim) aparece en la literatura no profética, siempre significa días literales. A decir verdad, las 700 veces que el AT usayamim se refiere a días de 24 horas. Por lo tanto, cuando Exodo 20:11 declara que “en seis días hizo Jehová los cielos y la tierra”, no puede haber dudas de que el texto habla de días literales. [1]

Si el autor de Génesis hubiera querido indicar que los días de la creación fueron largas eras de millones de años, podría haber usado la palabra hebrea dôr, cuya definición  infiere largos períodos. En lugar de ello, el autor usó el término “día”, lo reafirmó con la frase “Y fue la tarde y la mañana”, puso números a continuación y en Exodo 20:11 y 31:17 usó el plural yamim. En otras palabras, usó todos los medios a su disposición para dejar bien en claro que se trataba de días de 24 horas, no largos períodos. Esto anula la teoría que la creación duró billones de años permitiendo de esa forma la evolución. [2]

¡Pero hermano!, dicen algunos proponentes de la evolución teísta, ¿por qué no puede aceptar la noción de largas eras en Génesis 1, si 2 Pedro 3:8 dice que para con  el Señor un día es como mil años, y mil años como un día”. ¿No enseña este pasaje que para Dios, un día puede ser un largo tiempo? Respuesta: No.  El verso no tiene nada que ver con los días de Génesis. En contexto, Pedro habla de los tiempos finales y la Segunda Venida de Cristo y está respondiendo a los que se burlaban de la demora, y les recuerda que Dios no está sujeto a las limitaciones del tiempo, pero NO dice que un día es mil años o mil años es un día en el calendario humano.

La interpretación de que los días de Génesis fueron de 24 horas es absolutamente necesaria debido a las implicaciones teológicas negativas que se desprenden de la teoría “cristiano-científica” que propone los días de millones de años. Cuando tratamos de ajustar la Biblia para que coincida con los postulados teóricos de la ciencia moderna, ciertamente no estamos trayendo todo pensamiento cautivo a la autoridad de la Palabra.

En el final de cada día de Génesis Dios proclama que el proceso creativo es “bueno”, y al término de los seis días declara: “Y vio Dios TODO lo que había hecho, y he aquí que era BUENO en gran manera. Y fue la tarde y la mañana del día sexto”. (Gn. 1:3).

Teorías tales como la “Teoría de la Brecha” o las “Eras Geológicas” implican que la muerte física se hizo presente en el mundo antes de que el pecado apareciera en Génesis capítulo 3. Este es un error teológico fatal. Si la muerte existía antes del pecado de Adán, Dios, al declarar sobre el término del sexto día que TODO era BUENO, también declaró que la muerte física es buena. Esto contradice el resto de la Escritura que enseña que la muerte es “el postrer enemigo que será destruido” (1 Co. 15:26). La redención incluye la eliminación de la muerte, la cual no existirá en los nuevos cielos y la nueva tierra. De esa forma tendremos un mundo perfecto, como en la creación original, restaurado.

No se puede enseñar que hubo muerte antes del pecado y al mismo tiempo ser consistente con la Biblia.

Corresponde señalar que para nosotros este tema no queda abierto para discusión, así que si usted no está de acuerdo, ni se moleste en escribir, no porque no podamos debatirlo, sino porque es nuestro deber no contender en tópicos que no edifican. <>

Pablo Santomauro

Notas:

1)    The  “Days” of Creation, Kyle Butt, M.A.,http://www.apologeticspress.org/articles/1672

2) Ibid.

*Este Escrito ha sido Publicado en este blog con el Permiso del apologista Pablo Santomauro*

Este articulo a sido tomado del blog amigo El blog del Pastor Daniel