¿POR QUÉ SOY EVANGÉLICO Y NO MORMÓN?

¿POR QUÉ SOY EVANGÉLICO Y NO MORMÓN?

1. Como evangélico acepto la Biblia como la única y completa revelación de doctrina religiosa. Rechazo los libros sagrados del mormonismo como invenciones de hombres que presentan muchos conceptos contraríos a las enseñanzas bíblicas. El apóstol Juan termina el último libro de la Biblia con esta advertencia: “Si alguno añade a estas cosas, Dios traerá sobre él las plagas que están escritas en este libro; si alguno quitare de las palabras del libro de esta profecía. Dios quitará su parte del libro de la vida …” (Ap. 22:18).

2. Como evangélico creo que Dios es espíritu y no corporal (de hueso y carne) como enseñan los mormones. En muchos versículos bíblicos se le presenta con forma humana, para acomodar la revelación divina al entendimiento humano. Se llaman antropomorfismos, es decir, atribuirle rasgos humanos. Sin embargo, la Biblia enseña que Dios es espíritu, invisible y omnipresente (Jn. 4:24; 1 Ti. 6:16; Dt. 4:15; Sal. 139:7–12).

3. Como evangélico creo que Jesucristo es el eterno, no creado, único Hijo de Dios. Rechazo que la expresión de Colosenses 1:15, “el primogénito de toda la creación”, quiere decir que Cristo es el primer ser creado por Dios y sólo uno de sus muchos hijos. Más bien, el término se refiere a su relación con lo demás de la creación, o sea, su rango, “para que en todo tenga la preeminencia” (Col. 1:15–18; Sal. 89:27; Ex. 4:22; 1 Co. 15:23), el ser heredero de todo (He. 1:2) y tener el derecho sobre todo (Ap. 5:9). Tal como el hijo primogénito de una familia hebrea tenía preeminencia entre sus hermanos y autoridad sobre ellos y recibía una doble porción de la herencia, así es la porción de Cristo en la Iglesia. No se puede referir a la creación de Cristo, pues él mismo es eterno y agente de la creación (Jn. 1:1, 2; Col. 1:15–19).

El Nuevo Testamento coloca a Cristo en el mismo nivel que el Padre. El Verbo estuvo con Dios en el principio (Jn. 1:1); era “en forma de Dios” (Fil. 2:6); decía que Dios era su propio Padre, “haciéndose igual a Dios” (Jn. 5:18). Nunca ha sido menos que Dios.

4. Como evangélico rechazo la preexistencia de las almas y la poligamia. En el huerto de Edén Dios creó la primera pareja, una mujer para un hombre. Aunque el Antiguo Testamento permitía la poligamia, así como la esclavitud y otros males, no la aprobaba. El Nuevo Testamento nos da la pauta, sin embargo, señalando que el obispo (pastor) debe “ser irreprensible, marido de una sola mujer” (1 Ti. 3:2). Pablo exhorta: “Cada uno tenga su propia mujer, y cada una tenga su propio marido” (1 Co. 7:2).

5. Como evangélico rechazo la doctrina mormona de que hay matrimonio en el cielo. Jesús dijo: “Porque en la resurrección, ni los hombres se casarán ni se darán en casamiento, sino serán como los ángeles de Dios en el cielo” (Mt. 22:30).

6. Como evangélico acepto la doctrina bíblica de que la salvación es sólo por la gracia de Dios (su favor inmerecido) y recibida sólo por la fe. “Porque por gracia sois salvos por medio de la fe; y esto no de vosotros, pues es don de Dios; no por obras, para que nadie se gloríe” (Ef. 2:8, 9). “Concluimos, pues, que el hombre es justificado por fe sin las obras de la ley” (Ro. 3:28).

El bautismo en agua es un testimonio de que ya somos salvos; no quita “las inmundicias de la carne” sino es “la aspiración de una buena conciencia hacia Dios” (1 P. 3:21). Las buenas obras son los frutos de la salvación, la evidencia de que somos hijos de Dios (Ro. 8:14).

7. Como evangélico rechazo la noción mormona de que la salvación es universal, que no habrá castigo eterno y que hay tres cielos, Jesús mismo asevera: “E irán estos (los egoístas que son indiferentes al padecimiento de su prójimo) al castigo eterno, y los justos a la vida eterna” (Mt. 26:46).

Comenta William Fisher:

Nunca podría creer en un cielo mormón, en que hay ciudadanos de primera y ciudadanos de segunda clase, y en el que los “exaltados” llegarán finalmente a ser “dioses” por sus propios derechos, ni tampoco creer en un infierno estilo mormón, en el que “un número que se puede contar con los dedos de una mano” sufrirán el castigo por sus pecados.23

8. Como evangélico no acepto la idea mormona de que toda persona que muere pecadora tendrá la segunda oportunidad de arrepentirse y ser salva. “Está establecido para los hombres que mueran una sola vez, y después de esto el juicio” (He. 9:27).

9. Como evangélico creo que un verdadero profeta habla sólo lo que Dios pone en su boca (Dt. 18:18) y lleva una vida santa. Es obvio que Smith y otros profetas mormones han inventado la mayoría de sus doctrinas, pues contradicen la Palabra de Dios. Además la sensualidad de Smith y de Brigham Young señala que no eran portavoces de Dios: “Por sus frutos los conoceréis” (Mt. 7:16).

  Hoff, P. (1993). Otros evangelios. Miami, FL: Editorial Vida.

LAS DOCTRINAS DE LOS MORMONES

LAS DOCTRINAS DE LOS MORMONES

Por: Pablo Hoff

Al leer El libro de Mormón y los folletos usados para proselitar, parece que los Santos de los Últimos Días son ortodoxos en cuanto a las doctrinas importantes. Manifiestan que creen en la Trinidad, la divinidad de Jesucristo y su expiación, su redención y su oficio de mediador. Sin embargo, los estudiosos que han investigado sus doctrinas, leyendo los sermones y revelaciones de sus profetas, afirman que han desarrollado una teología completamente nueva y fundada en la desaparición de la Iglesia que instituyó Cristo. Su Jesucristo es otro, su evangelio es otro y su Espíritu Santo es otro.

Consideremos algunas de sus nociones.

1. La doctrina acerca de Dios. Los mormones creen en muchos dioses, “estos dioses se hallan en orden progresivo, algunos en una etapa más adelantada que otros”. Enseñan que el mismo Dios una vez fue hombre y que los hombres pueden llegar a ser dioses. Rechazan la espiritualidad de Dios, pues afirman que Dios Padre posee un cuerpo de carne y hueso, tangible como un hombre.13

En “El discurso del rey Follet”, páginas 8–10, José Smith dijo:

Dios fue una vez como nosotros somos ahora; es un hombre exaltado que está sentado en el trono de los cielos más lejanos … Digo que si lo vieran hoy, lo verían como un hombre, con una forma como la de ustedes, con todo lo que es la persona, la imagen y la forma misma de un hombre.

Les voy a decir cómo llegó a ser Dios. Hemos imaginado y supuesto que Dios fue Dios desde la eternidad. Voy a rechazar esa idea y quitar el velo para que ustedes puedan ver … El fue una vez un hombre como nosotros … Vivió en la tierra, tal como lo hizo Jesucristo … Ustedes tienen que aprender a ser dioses, y a ser reyes y sacerdotes para Dios, tal como lo han hecho todos los dioses antes que ustedes.

Dice Smith en el “Periódico del discurso, 6:5:

En el principio, el jefe de los dioses convocó a un concilio de dioses; entonces se reunieron y trazaron un plan para crear y poblar al mundo y habitarlo.

La Biblia enseña que hay un solo Dios, que es espíritu y que es eterno (Jud. 25; Jn. 1:1; 4:24). Aunque el Nuevo Testamento menciona los dioses e ídolos de los paganos, señala claramente que son falsos y sin valor. “Sabemos que un ídolo nada es en el mundo, y que no hay más que un Dios” (1 Co. 8:4).

2. Jesucristo. Aunque los mormones aseveran que Cristo es divino, “el Señor Omnipotente”, “el Padre Eterno” y “el Hijo de Dios”, su definición de estos títulos es muy diferente de la de la doctrina ortodoxa. Creen que es “el Hijo literal y personal en la carne de ese Ser exaltado que es Dios nuestro Padre”.14 Insinúan que el Padre le engendró literalmente en la eternidad, de la misma manera como somos engendrados nosotros, siendo Dios un ser corporal y teniendo una esposa celestial. En tono irónico razonan: “Cuando se cree que Dios es impersonal, increado, incorpóreo, incomprensible, desconocido, un ser místico de tres espíritus en uno que llena la inmensidad, no es posible aceptarle como el Padre literal de Cristo”15 (Hemos enfatizado la palabra “literal”).

Citan Colosenses 1:15, que Cristo fue el “primogénito de toda creación” y Romanos 8:29, el “primogénito entre muchos hermanos”, para indicar que él era solamente uno de los “hijos espirituales del Padre” que “nacieron en estado preterrenal”.16

Según el profeta Brigham Young, al igual que el ser celestial, el Cristo humano fue engendrado por la intervención física del Padre, en Nazaret: “El no fue engendrado por el Espíritu Santo … Jesús, nuestro hermano mayor, fue engendrado por la misma persona que estuvo en el huerto de Edén, el cual es nuestro Padre en el cielo” (Periódico de discursos, tomo 1, págs. 50–51).

Aunque los seguidores de Smith dicen que creen en la divinidad de Jesús, para ellos él es meramente una criatura exaltada. Aunque le llaman “creador”, afirman que la materia es eterna (Doctrinas y convenios 93:33) y que Cristo era solamente uno de los varios dioses que participaban en reunir y coordinar lo que era materia, preexistente para formar la tierra. Al usar las palabras “eterno” y “eternidad”, parece que se refieren sólo a un tiempo antes de la formación del mundo, pero no a lo que no tuvo principio ni tendrá fin, la eternidad verdadera.

3. El hombre. Según Smith, el hombre es un alma preexistente en el cielo, que toma un cuerpo al nacer en este mundo: “El hombre es un espíritu revestido con un tabernáculo … Existió eternamente.”17 Un tratado mormón añade: “Todos los hombres vivieron en un estado preterrenal como hijos espirituales del Padre.”

Puesto que los mormones creen en la preexistencia del alma y la necesidad de estas almas para tomar forma humana, a fin de disfrutar poder y gozo, conviene que los hombres practiquen la poligamia. Así pueden acelerar la creación de cuerpos para la encarnación de los demás preexistentes.

La caída del hombre fue un paso necesario para que éste saliera de su estado de inocencia, existiera como ser humano, se reprodujera y propagara la raza, sintiera gozo y dejara el jardín de Edén. El profeta Lehi dijo: “Adán cayó para que los hombres existiesen; y existen los hombres para que tengan gozo” (2 Nefi 2:25). Como resultado de ser redimidos por el Mesías, los hombres quedan “libres para siempre, distinguiendo el bien del mal” (2 Nefi 2:26). La cosa importante de la caída, sin embargo, es que “Adán y Eva se hicieron mortales y pudieron engendrar hijos mortales”. 18

En el “Libro de Moisés”, Smith afirma que Caín, el primer asesino, fue el primogenitor de la raza de color y que Dios le castigó dándole una piel de color negro como señal de su maldición. Hasta 1978, los negros fueron privados de todas las “bendiciones” y “privilegios” del sacerdocio, pero en aquella fecha Dios reveló a los mormones que había levantado la maldición. Les mandó a tratar con igualdad a los negros, pudiendo llegar ellos a ser ahora sacerdotes, participar en las ceremonias del templo y llegar a ser dioses. Esta oportuna revelación abre la puerta a los mormones para evangelizar a los africanos.

4. La salvación. Según El libro de Mormón, Lehi profetizó: “El Mesías vendrá con la plenitud de los tiempos, a fin de poder redimir a los hijos de los hombres de la caída.” Y, ¿de qué otra cosa son redimidos? “Porque son redimidos de la caída, han llegado a quedar libres para siempre, distinguiendo el bien del mal, para obrar por sí mismos” (2 Nefi 2:26).

No es una redención completa del pecador, sin embargo, es el medio por el cual el hombre puede resucitar física y espiritualmente de los muertos. Se encuentran obras para complementar y completar su salvación.

La expiación de Cristo rescata a todos los hombres de los efectos de esta muerte temporal al hacer que todos resuciten y alcancen la inmortalidad … Rescata a los hombres de los efectos de la muerte espiritual si obedecen las leyes y ordenanzas del evangelio (cursivas del autor).19

Aunque los mormones dicen que “somos salvos por gracia”, su concepto de gracia no es el de la Biblia.

La gracia es simplemente la condescendencia, la misericordia y el amor que Dios tiene por sus hijos, y como consecuencia ha ordenado el Plan de Salvación para que puedan progresar y llegar a ser como El … Esta es la salvación por la gracia, que va unida con la obediencia a las leyes y ordenanzas … ‘Sabemos que es por la gracia que nos salvamos, después de hacer cuanto podamos’ (2 Nefi 25:23).20

El plan de salvación, según el mormonismo, consiste de algunos pasos: fe en Cristo (las doctrinas mormonas), arrepentimiento, bautismo por inmersión en agua, para la remisión de pecados (administrado por alguien del sacerdocio aarónico), el recibir el Espíritu Santo por la imposición de manos, el obedecer las leyes y ordenanzas del mormonismo y el perseverar en la fe hasta el fin.

Los hombres pueden llegar a ser dioses, pues en una etapa de su desarrollo, todos los dioses eran hombres. Estos fueron creados como espíritus en el cielo, vivieron en la tierra para recibir cuerpos y pasar por un período de prueba; luego fueron exaltados a la deidad. La vida humana es sólo una etapa en el proceso de llegar a ser dioses.

5. El bautismo por los muertos. Los santos de los últimos días creen que los espíritus de predicadores muertos pueden evangelizar a los difuntos en el Hades. Citan 1 Pedro 3:18, 19: “Cristo … muerto en la carne, pero vivificado en espíritu; en el cual también fue y predicó a los espíritus encarcelados.” Los mormones creen que estuvo predicando a los espíritus de los injustos durante los tres días que se ausentó del cuerpo, y que otros predicadores fallecidos pueden hacer lo mismo. Los difuntos injustos pueden creer y arrepentirse, pero no pueden ser bautizados, un acto imprescindible para la salvación mormona.

Entonces, ¿cómo pueden los muertos convertidos en el Hades alcanzar la salvación? Basando su doctrina sobre las palabras del apóstol Pablo: “¿Qué harán los que se bautizan por los muertos, si en ninguna manera los muertos resucitan?” (1 Co. 15:29), los mormones enseñan que un mormón viviente puede recibir el bautismo en su lugar. Esta clase de bautismo, como los ritos especiales del matrimonio, se administran en un templo mormón.

6. La escatología. Los mormones creen que Cristo vendrá otra vez para establecer su gobierno en dos capitales: la vieja Jerusalén en Palestina y la nueva Jerusalén en Independence, Missouri, EE.UU. Los judíos serán reunidos en Palestina y los mormones en Missouri; lo demás de la humanidad sufrirá el juicio de Dios (Doctrinas y convenios 29:9–11). Desde las dos capitales, Jesús reinará sobre el mundo durante mil años. Será una oportunidad para la conversión de todos los que todavía no hayan aceptado el evangelio mormón.

Habrá la resurrección corporal de toda la humanidad. En el estado final, el diablo, sus ángeles y una pequeña porción de la raza humana, irán al infierno. Sin embargo, no es castigo verdaderamente eterno como la Biblia lo describe. Razonan:

Si por predicar a los espíritus encarcelados, llevándolos a un conocimiento de la verdad y bautizándose por ellos, quedan libres de su prisión, lógicamente se infiere que el castigo futuro debe tener fin … Castigo eterno es el nombre del castigo que Dios inflinge, porque El es eterno. Por lo tanto, el que recibe el castigo de Dios padece un castigo eterno, bien sea durante una hora, un día, una semana, un año o un siglo … Según sus obras será su castigo.21

Según la doctrina mormona, la salvación abarca a todos sin excepción. James Talmage afirma:

El alcance de la expiación es universal, y se aplica por igual a todos los descendientes de Adán, incluso al no creyente, al pagano y al niño que muere antes de llegar al uso de razón. Todos son redimidos de las consecuencias individuales de la caída por el sacrificio del Salvador.22

Los mormones enseñan que habrá tres cielos: el telestial, el terrenal y el celestial. Se reserva el más bajo, el telestial, para los que han rechazado el evangelio y se encontrarán en el infierno cuando suceda la resurrección; el terrenal, para los cristianos que no hayan aceptado el mensaje mormón o los mormones que no hayan cumplido los requisitos de la iglesia, y los hombres de buena voluntad, pero que todavía sean inconversos; y el celestial para los que han tenido sellado eternamente su matrimonio y los que están en la etapa de llegar a ser dioses.

7. Los ritos sagrados. Además del bautismo por inmersión, los mormones celebran la santa cena semanalmente, pero usan agua en vez de vino.

Realizan los ritos secretos y ceremonias más sagradas sólo en sus templos: el bautismo por los muertos y el sellar el matrimonio por toda la eternidad. Todo mormón “digno” (el que tiene derecho a entrar al templo) puede bautizar “atrasado” a todos sus parientes fallecidos y aun a otros, tomando su nombre y sumergiéndose por ellos en el agua. Existen en el mundo entero sólo unos treinta de estos recintos “sagrados”, uno de ellos en Santiago, Chile. Son lujosos templos sin ventanas. Si quieren sellar su matrimonio, pasan a una pieza, donde el hombre se para a un lado del altar, la mujer al lado contrario, y un sacerdote, con una breve oración, los declara esposos para toda la eternidad.

Posteriormente proceden a ponerse la “ropa interior” (un traje semejante a un buzo, de piernas más largas para cuando están dentro del templo, y uno más corto para todos los días), a la que atribuyen poderes espirituales y protectores, razón por la cual no deben dejar de portarla nunca más. Hombres y mujeres reciben en esa oportunidad nombres secretos y, a medida que transcurren las charlas, les enseñan señales secretas que acompañan con juramentos de no revelar lo que han aprendido.

Hoff, P. (1993). Otros evangelios. Miami, FL: Editorial Vida.


¿Es el mormonismo una secta? ¿En qué creen los mormones?

¿Es el mormonismo una secta? ¿En qué creen los mormones?

Por: GotQuestions.org

La religión mormona fue fundada hace menos de doscientos años por un hombre llamado José Smith. Él aseguraba haber recibido una visita personal de Dios el Padre y de Jesucristo, quienes le dijeron que todas las iglesias y sus creencias eran una abominación. José se propuso fundar una nueva religión que aseguraba ser “la única iglesia verdadera en el mundo”. El problema con el mormonismo es que contradice, modifica, y expande la Biblia. Los cristianos no tienen razón para creer que la Biblia no es verdadera y suficiente. El creer y confiar en Dios verdaderamente, significa creer en Su Palabra. “Toda la Escritura es inspirada por Dios”, lo que significa que viene de Él (2 Timoteo 3:16).

Los mormones creen que de hecho hay cuatro fuentes de palabras divinamente inspiradas, en vez de una sola. 1) La Biblia “en tanto esté traducida correctamente”. No siempre aclaran cuáles son los versos que están incorrectamente traducidos. 2) El Libro del Mormón fue “traducido” por Smith y publicado en 1830. Smith aseguraba que es el “libro más correcto” del mundo, y que una persona puede acercarse a Dios, siguiendo sus preceptos, “más que con cualquier otro libro”. 3) Doctrina y Convenios son considerados Escritura por los mormones, conteniendo una colección de modernas revelaciones, en cuanto a “la Iglesia de Jesucristo, como ha sido restaurada” 4) La Perla de Gran Precio es considerada por los mormones como “clarificadora” de doctrinas y enseñanzas que faltaron en la Biblia y añade su propia información acerca de la creación del mundo.

Los mormones creen estas cosas acerca de Dios: Que Él no siempre ha sido el Ser Supremo del universo, sino que alcanzó ese estatus a través de una vida justa y un esfuerzo persistente. Creen que Dios el Padre tiene un “cuerpo de carne y hueso tan tangible como el de un hombre” Aunque ya abandonado por los modernos líderes mormones, Brigham Young creyó que Adán realmente era Dios y el padre de Jesucristo. Los cristianos sabemos esto acerca de Dios: hay Un solo y verdadero Dios (Deuteronomio 6:4, Isaías 43:10, 44:6-8), que Él siempre ha sido y siempre existirá (Deuteronomio 33:27a, Salmo 90:2, 1 Timoteo 1:17), y que Él no fue creado, sino que Él es el Creador (Génesis capítulo 1; Salmo 24:1; Isaías 37:16). Él es perfecto y nadie más es igual a Él (Salmo 86:8; Isaías 40:25). Dios el Padre no es un hombre, ni nunca lo ha sido (Números 23:19; 1 Samuel 15:29; Oseas 11:9) Él es Espíritu (Juan 4:24), y un Espíritu no está hecho de carne y hueso (Lucas 24:39).

Los mormones creen que hay tres diferentes niveles de reinos en la vida venidera: El Reino Celestial, el Reino Terrenal, el Reino Telestial y las tinieblas exteriores. Donde la raza humana terminará, dependiendo de lo que hayan creído y hecho en esta vida mortal. La Biblia nos dice que después de la muerte, vamos al Cielo o al Infierno, dependiendo si pusimos o no nuestra fe en Jesucristo. Al estar ausentes de nuestros cuerpos como creyentes significa que estamos con el Señor (2 Corintios 5:6-8). Los incrédulos son enviados al Infierno, o el lugar de los muertos (Lucas 16:22-23). Cuando Jesús venga por segunda vez, nosotros recibiremos nuevos cuerpos (1 Corintios 15:50-54). Habrá nuevos cielos y nueva tierra para los creyentes (Apocalipsis 21:1), y los incrédulos serán echados en un eterno lago de fuego (Apocalipsis 20:11-15). No hay una segunda oportunidad para redención después de la muerte (Hebreos 9:27).

Los líderes han creído que la encarnación de Jesús fue el resultado de una relación física entre Dios el Padre y María. Ellos creen que Jesús es un Dios, pero que cualquier ser humano también puede convertirse en un dios. Históricamente los cristianos han creído que Dios es Trino y que Él ha existido eternamente como el Padre, el Hijo y el Espíritu Santo (Mateo 28:19). Nadie puede alcanzar el estatus de Dios, sólo Él es santo (1 Samuel 2:2). Nosotros solo podemos ser hechos santos a la vista de Dios a través de la fe en Él (1 Corintios 1:2). Jesús es el unigénito Hijo de Dios (Juan 3:16) y es el Único que jamás ha vivido una vida sin pecado, libre de culpas, quien ahora tiene el más alto lugar de honor en el Cielo (Hebreos 7:26). Jesús y Dios son uno en esencia, Jesús ha sido el Único que ha existido antes de su nacimiento físico (Juan 1:1-8, 8:56) Jesús se dio a Sí Mismo por nosotros como un sacrificio, y Dios le levantó de los muertos, y un día todos confesarán que Jesucristo es el Señor (Filipenses 2:6-11). Jesús nos dice que es imposible ir al Cielo por nuestras propias obras, solo será posible si ponemos nuestra fe en Él. (Mateo 19:26). Y muchos no creerán en Él (Mateo 7:13) “Entrad por la puerta estrecha; porque ancha es la puerta, y espacioso el camino que lleva a la perdición, y muchos son los que entran por ella.” Todos merecemos el castigo eterno por nuestros pecados, pero el amor y la gracia infinita de Dios nos ha dado una salida. “Porque la paga del pecado es muerte, mas la dádiva de Dios es vida eterna en Cristo Jesús Señor nuestro” (Romanos 6:23).

Está claro que solo hay una manera de recibir la salvación; conociendo a Dios y a Su Hijo, Jesús (Juan 17:3). No es obtenida por obras, sino por fe (Romanos 1:17, 3:28) Cuando tenemos esta fe, somos automáticamente más obedientes a las leyes de Dios y somos bautizados en el amor por Él, pero no porque esto sea un requerimiento para la salvación, sino como consecuencia de ella Podemos recibir este regalo sin importar quienes somos o lo que hayamos hecho (Romanos 3:22). “Y en ningún otro hay salvación, porque no hay otro nombre bajo el cielo, dado a los hombres, en que podamos ser salvos.” (Hechos 4:12) Aunque los mormones usualmente son personas amigables, amorosas y amables – están involucrados en una religión falsa que distorsiona la naturaleza de Dios, la Persona de Jesucristo y el significado de la salvación.

Publicado por Pastor Damián Ayala.