LA TEOLOGÍA DE LA NUEVA ERA – ¿POR QUÉ LOS EVANGÉLICOS RECHAZAN ROTUNDAMENTE LA NUEVA ERA?

LA TEOLOGÍA DE LA NUEVA ERA

Por: Pablo Hoff

La Nueva Era recalca la experiencia mística más que un sistema de doctrina bien estructurada. Cientos de miles de personas han convertido la búsqueda interior de Dios, de la trascendencia y del sentido de la existencia, en su aventura vital. Aunque en ocasiones participen de algún grupo o cuentan con un maestro, desean hacer su propia experiencia mística. Lo suyo es una religión interior, personal, sin necesidad de doctrinas ni cuidadores. El mundo y el cuerpo se convierten en supuestos templos de Dios o más bien en vehículos de la fuerza impersonal.

Por otra parte, la mayoría de los practicantes del movimiento han recibido enseñanzas provistas por un próspero supermercado espiritual integrado por centenares de sectas, gurús, mesías, profetas, médiums, grupos ocultistas y orientalistas de todo género. El tremendo volumen de literatura escrita por los teóricos nuevaerianos, sin embargo, ha dado el resultado de seleccionar y ampliar ciertas ideas teológicas que prevalecen en sus filas. Las que más nos interesan son las que se oponen a nuestra fe cristiana. Presentaremos algunas de ellas.

1. El misticismo oriental. En un sentido la Nueva Era es la expresión occidental del hinduísmo. Sus creencias básicas son casi iguales como las de los orientales: panteísmo, karma, reencarnación y viajes astrales fuera del cuerpo. Algunos de sus adeptos son enseñados por swamis y gurús hindúes. Practican la meditación trascendental y el yoga, como medio de reducir el estrés, que genera conflictos en las relaciones interpersonales.

Sin embargo, los de la Nueva Era rechazan ciertos conceptos del hinduísmo. Según esta religión hay conflicto entre lo terrenal y lo espiritual y los que buscan a Dios deben renunciar al mundo de los placeres temporales y las responsabilidades de esta vida, pues el mundo es maya (ilusión) y forma un impedimento para disfrutar la dicha eterna. A los iluminados, todo es Dios y los eventos históricos, siendo ilusorios, carecen de importancia duradera. Por lo tanto, el hinduísmo oriental tiende a negar al mundo.

En contraste, la Nueva Era recalca el valor de las realidades temporales: personas, cultura, educación, ciencia y política. Muestran gran interés en lograr salud, paz universal, unificación y equilibrio ecológico. Se deleitan en explorar, tanto su propio interior a través de la meditación, como el mundo a su derredor. Quieren cambiar la sociedad y no escaparse de ella. Procuran satisfacer sus propios deseos, tomar la acción social para mejorar el mundo y, a la vez, ser místicos desarrollando su conocimiento personal de Dios.

Sobre todo, los de la Nueva Era quieren autorrealizarse, alcanzar su plena potencialidad y llegar a Dios. Para lograr la última experiencia, algunos usan drogas, otros recurren a la meditación oriental o cualquier otro método nuevo que produce estados alterados o místicos de conciencia. Muchos testifican que así experimentan iluminación, paz y un sentido de seguridad.

2. El Cristo. Aunque la Nueva Era habla acerca del Cristo y su regreso, no se refiere a la idea cristiana del Señor. Se rechazan las doctrinas de que Jesús es el único Hijo de Dios que vino para ser un sacrificio por los pecados del mundo y que volverá, algún día, en una nube de gloria, para establecer su reino en la tierra. Para los adherentes de este movimiento, el término “Cristo” se refiere a un “espíritu universal” o una “fuerza cósmica”. David Spangler explica.:

¿Qué es el Cristo? Dentro de toda vida existe una cualidad, una energía, la cual se caracteriza como un crecimiento y expresión irresistible e inevitable de divinidad.

El verdadero nacimiento del Cristo no fue el nacimiento de Jesús. Jesús fue un individuo quien por sí mismo tuvo que recapitular ciertas etapas. Edificó sobre la pauta que el Buda había establecido.

Shirley MacLaine expresa la misma noción:

La conciencia de Cristo no es un atributo exclusivamente cristiano. Cristo, debemos recordarlo, no es el nombre del hombre llamado Jesús, sino un término cuyo significado literal es “el ungido”, cuyo significado místico, o más bien psicológico, es de “conciencia liberada o espiritual”. Podemos creer que Krishna y Buda poseían igualmente la conciencia de Cristo.

Según el pensamiento de John Van Auken, Jesús fue “la primer alma que se ofreció para someterse a todas las pruebas, vencer todas las tentaciones, hacer que se desvanecieran todas las ilusiones, superar todos los desafíos y alcanzar la perfección”. No obstante esto, Jesús fue meramente un hombre, un gran maestro; quizá incluso un yogi, un avatar (persona que ha progresado en sus reencarnaciones al punto de no tener que seguir reencarnándose; una persona que manifiesta la verdad divina), o un hombre igual a Buda.

Se habla acerca de la segunda venida del Cristo. Para muchos proponentes del movimiento, esto se refiere a la iluminación de la gente del mundo, o sea, la entrada de la luz de la Nueva Era en la sociedad. Sin embargo, para algunos, se refiere a la manifestación del gran Maitreya, cabeza de la jerarquía de seres divinos y maestros y superior a Jesús, quien era uno de sus discípulos.

3. La Biblia y la revelación divina. Los seguidores de la Nueva Era a menudo emplean términos bíbicos y hacen uso caprichoso de ciertos pasajes de la Biblia, para apoyar en ellos sus teorías. Por ejemplo, dicen que el nuevo nacimiento enseñado por Jesús se refiere a la reencarnación o la iluminación que transforma a la persona. Sostienen a menudo que sus opiniones son compatibles con el cristianismo. Sin embargo, niegan que la Biblia es la infalible Palabra de Dios, sostienen que es incompleta en su revelación y que se han omitido deliberadamente verdades importantes en ella, o incluso que la Biblia fue tomada de la literatura reencarnacionista del oriente.

Piensan que es necesario reunir toda la sabiduría de todas las religiones para formar una nueva religión mundial. La Nueva Era rechaza rigurosamente la fe judío-cristiana, considerándola como un sistema anticuado de creencias que causa divisiones, y sostiene que el mundo debe ser liberado de estos “modelos negativos de pensamiento”.

Sin embargo, los pensadores de la Nueva Era no tienen criterio objetivo para seleccionar la verdad y rechazar lo espurio. Si no tenemos criterio para distinguir lo auténtico de lo imaginario, en la experiencia mística o en las religiones paganas, entonces nos conviene buscar la realidad en otra forma. Si la Última Realidad se ha dado a conocer en una manera objetiva, entonces el buscador podría valerse de lo que Platón denomina “un pasaje más seguro y menos peligroso … en una comunicación más segura, es decir, alguna palabra de Dios”.

4. La moralidad. Aunque pocos son muy inmorales, los adherentes de este movimiento niegan que existan absolutos morales. Aseveran que no hay un sistema de principios morales que se pueda aplicar a todos. Cada persona crea su propia realidad y tiene sus propios valores. Como dioses, pueden crear su propia verdad.

5. La reencarnación y el karma. Puesto que la Nueva Era rechaza las doctrinas cristianas—la salvación mediante la expiación hecha por Jesucristo, la resurrección, el juicio final, el cielo y el infierno—, adopta otro método, el karma del hinduísmo. Se debe entender la reencarnación como el paso necesario a la doctrina del karma. Si no fuera por el karma, la noción de la reencarnación no tendría fundamento en que apoyarse.

¿Qué es el karma? Este término se refiere a la deuda acumulada contra el alma, como resultado de acciones buenas o malas, cometidas durante la vida o vidas. Si uno acumula buen karma, será reencarnado en condiciones mejores, pero si acumula mal karma, será reencarnado en condiciones peores. Los hindúes, en la India, enseñan que el alma que no se comporta bien (acumula karma malo) en una vida, probablemente será reencarnado en una vaca o aun en un insecto repugnante, como una araña. Pero, los teólogos de la Nueva Era limitan las reencarnaciones a seres humanos; no enseñan que las almas de los muertos serán reencarnadas en animales, plantas o insectos.

Así que, la doctrina del karma enseña que toda alma abre paso en su camino hacia la perfección, basándose en la superación de las imperfecciones de las vidas pasadas. Dado que nadie es perfecto en esta vida, es necesario que cada alma pase por muchas vidas, posiblemente de treinta hasta cincuenta, para alcanzar esta meta. El buen karma personal de las vidas anteriores le podría acumular créditos que servirían para pagar la deuda kármica. Esta idea, sin embargo, presenta un gran problema, pues pocas personas han alcanzado hasta ahora ese nivel de perfección, si es que alguna lo ha hecho.

¿Cuál es el estado final de la persona, que finalmente acumula suficientes méritos para salir de la rueda del sufrimiento del karma? Unos creen que el alma se integra en una unión cósmica. Otros emplean la expresión hindú “nirvana”, para describir la absorción de la personalidad en el éter cósmico. Por otra parte, hay quienes ven el nirvana como la extinción eterna.

¿Cómo saben a ciencia cierta que la reencarnación es un hecho verdadero? Los reencarnacionistas admiten que no recuerdan las vidas anteriores, al menos sin ayuda. Por otra parte, afirman que los médiums psíquicos, los clarividentes y los hipnotizadores, pueden darles a conocer sus vidas pasadas. La señorita MacLaine afirma que ha encontrado otro método: la acupuntura psíquica, la cual “elimina los bloqueos de su mente y le permite comunicarse con el pasado mediante una especie de memoria celular”. Sin embargo, ha confesado que lo que aprendió por este medio, puede ser el producto de su propia imaginación, semejante a la fantasía.

Defensores de la noción de la reencarnación, arguyen que muchas personas experimentan recuerdos de una vida anterior. A algunas les parece que han visto el mismo lugar anteriormente o han conocido previamente a alguien, aunque saben que le ven o conocen por primera vez. Los reencarnacionistas afirman que es evidencia de que uno realmente visitó el lugar o conoció a la persona en una vida anterior.

Martin explica este fenómeno:

El recuerdo intuitivo puede ser explicado señalando que cuando una persona siente que ya estuvo en alguna parte o ya había conocido a alguien, experimenta simplemente un intento de su subconciencia, para relacionar la actual experiencia con algo del pasado. Por ejemplo, una persona puede haber visto un cuadro o una fotografía del individuo o lugar y, aunque no puede recordar que lo ha visto, su subconciencia relaciona el encuentro al cuadro o a la fotografía, produciendo en la persona la impresión de que ya había estado allí o había conocido a la persona en una vida anterior.

¿POR QUÉ LOS EVANGÉLICOS RECHAZAN ROTUNDAMENTE LA NUEVA ERA?

1. El concepto punteísta de Dios haría a Dios el autor del mal y haría al hombre una parte de Dios. Si todo es uno y Dios es todo, entonces Dios abarcaría el mal y el hombre sería un pequeño dios. Para encontrar a la divinidad, el hombre miraría dentro de sí mismo.

En contraste, la Biblia enseña que Dios está tanto dentro de su universo como por encima de ello, tiene esencia e identidad distintas de la creación, es Creador de todo salvo del mal, el cual entró en el universo cuando pecó la primera pareja. Aunque hecho a la imagen de Dios, el hombre no es una parte de Dios sino un ser aparte. Sin embargo, el Espíritu de Dios mora en el creyente y éste puede ser un participante de la naturaleza divina en el sentido moral.

2. Los métodos de la Nueva Era para acercarse a Dios carecen de validezy solamente engañan a los que los practican. Elliot Miller, ex adepto de este movimiento y convertido a Cristo, experimentó que las drogas le abrieron la mente a una esfera espiritual, pero tal estado no era propiamente de Dios. Esta experiencia le dio una falsa iluminación, una paz irreal y un aparente sentido de seguridad. Por fin se daba cuenta de que estaba en la senda de decepción y destrucción.

El testifica que el uso de las drogas, la meditación oriental o cualquier otro método (nuevo) de producir estados alterados o místicos de conciencia, no son caminos válidos para llegar a Dios. “Es posible tener una experiencia espiritual—aun sentirse felizmente iluminado y sereno—sin experimentar realmente a Dios. La maldad espiritual (el demonio) puede disfrazarse como el bien espiritual (2 Co. 11:14), y los estados de conciencia semejantes a trances, tienden a abrir a la persona para recibir tales influencias.”

3. La doctrina de la reencarnación no tiene fundamento ni en larevelación divina ni en la experiencia humana. Esta enseñanza se basa en la idea de la preexistencia de las almas, de que son inmortales desde el principio. Los cristianos creen también que su alma es inmortal, pero sólo en cuanto a su futuro; el alma no existe antes de que sea creado el cuerpo físico.

Se puede dar una explicación racional a la sensación de que uno haya visto anteriormente un lugar o conocido anteriormente a una persona, los cuales le eran desconocidos hasta el momento de verlos. No es necesario creer que tal fenómeno es evidencia de una vida anterior. Es altamente dudoso que los hipnotistas puedan sacar de la memoria de otros, recuerdos de vidas anteriores, pues ellos mismos admiten que sus pacientes son muy susceptibles a la sugestión en las sesiones de hipnotismo. Tampoco son confiables las revelaciones de los espíritus, que se comunican a través de los médiums, pues son demonios engañadores.

Los resultados en la India de la doctrina reencarnacionista señalan el mal de ésta. Millones de personas han sufrido hambre, humillación y discriminación, bajo un sistema social de castas, debido al hecho de que la idea de la reencarnación les obliga a quedarse en una casta particular, generación tras generación, sin posibilidad de escaparse. Hasta hoy, gente que cree esta doctrina, permite que sus hijos mueran de hambre mientras que las ratas y las vacas sagradas viven seguras. La pobreza, la miseria y el padecimiento de las masas de aquel país reflejan la falsedad de su religión.

En contraste a la promesa del karma, el futuro del creyente en Cristo no está condenado a una cadena interminable de nacimientos y muertes en un mundo material. La Biblia enseña claramente, que la vida de ultratumba está determinada por la relación que uno tenga con Dios, durante su única vida en la tierra. No se salva por su propio esfuerzo, sino por la redención provista por el Salvador. El destino final del cristiano no es ser absorbido en el éter cósmico, sino ser resucitado y vivir gozosa y eternamente en la presencia de Dios.

4. La Biblia es la única y completa revelación divina. Para saber la verdad referente a las cosas espirituales no es necesario recurrir a las enseñanzas confusas y, a menudo contradictorias, de astrólogos, espiritistas, gurús orientales o los viejos conceptos de escritos sagrados de los paganos. Las Escrituras judío-cristianas arrojan pura luz; las otras fuentes, densas tinieblas.

5. Los cristianos esperan ta segunda venida del Señor Jesucristo y no la Era de Acuario o el regreso del Maitreya. Esta Segunda Venida inaugurará la verdadera nueva era de justicia y paz universales. Así que el cristianismo rechaza la Nueva Era, porque ésta sostiene que Dios no es personal, sino una fuerza cósmica, deidifica al hombre, rebaja a Cristo, promueve el contacto con los demonios, relativiza la moralidad y reduce la religión al panteísmo y misticismo orientales.

Hoff, P. (1993). Otros evangelios. Miami, FL: Editorial Vida.

Hermanos, oramos para que ni un hermano sea engañado por estas doctrinas de muerte y siempre caminen en la verdad absoluta de Jesus el Cristo.

Avisos En El Camino

¡Cuidado con la infiltración! El movimiento de la Nueva Era consigue a muchos adeptos por sus metas socioeconómicas antes de revelar su base religiosa. Infiltra la sociedad, las escuelas e iglesias mediante la salud holística, el yoga, la meditación trascendental, cursos en el control de la mente, campañas por el desarme y organizaciones que luchan por proteger a los animales, limpiar el ambiente y fomentar la paz mundial. Después de unirse a tal grupo es más fácil aceptar sus enseñanzas.

¡Cuidado con el vocabulario! Los nuevaeristas usan ciertos términos bíblicos con otro sentido que en el cristianismo. Hablan del Cristo sin referirse a Jesús. Y usan el “nacer de nuevo” o el “renacimiento” en dos sentidos: la iluminación de la conciencia cuando uno se da cuenta de su propia divinidad (la autorrealización), y la reencarnación.

¡Cuidado con el control mental! Muchos acuden a los psicólogos o psiquiatras para la “sanidad de la mente”. Algunos emplean la hipnosis para hacer que el paciente recuerde problemas olvidados a los cuales atribuyen efectos negativos en su vida y salud. Esta regresión pretende ser hasta la infancia o hasta sucesos en una vida anterior. Algunos de estos “recuerdos” no tienen base en la verdad sino en sugerencias o preguntas del psiquiatra. Otros pueden ser revelaciones falsas por espíritus engañadores.

¡Cuidado con líderes autoritarios! Recuerde lo de Jim Jones.

¡Cuidado con la imitación! El hecho de que los miembros de algunas sectas hablen en lenguas desconocidas para ellos por un poder sobrenatural no garantiza la fuente de su inspiración ni la validez de su doctrina. Existe hoy como en el día de Pentecostés y en la Iglesia primitiva el hablar en otras lenguas por el poder del Espíritu Santo (Hechos 2:4–11; 10:44–48; 19:1–6). Satanás imita la obra de Dios para engañar a la gente, y la Biblia nos advierte: “No creáis a todo espíritu, sino probad los espíritus si son de Dios.” Nos indica cómo probarlos (1 Juan 4:1–3; 1 Corintios 14:29). El hecho de que exista una imitación no debe impedirnos el aceptar la realidad que Dios hace.

Las revelaciones pueden venir del Espíritu Santo, de los ángeles, de uno mismo, o de un espíritu engañador. Había “falsos profetas” en tiempos bíblicos y los hay en nuestra época. Hay que juzgar cualquier mensaje por la Biblia y rechazar todo lo que se opone a ella.

de Walker, L. J. (1994). ¿Cuál camino? (239–240). Miami, FL: Editorial Vida.

Dios los bendiga.


LA MEDITACION TRASCENDENTAL – ¿POR QUÉ LOS EVANGÉLICOS NO DEBEN PRACTICAR LA MT?

LA MEDITACION TRASCENDENTAL

Por: Pablo Hoff

1. Definición. Se presenta la meditación trascendental (MT) como una práctica natural de relajación, por dos períodos de veinte minutos cada día. La mente debe estar totalmente pasiva y vacía durante el proceso; no debe ejercer ningún esfuerzo conciente. Se repite una palabra conocida como una “mantra”, de tal manera que su rítmica repetición ayude al esfuerzo de la relajación.

Los promotores de la MT la presentan como una práctica “científica” basada sobre leyes biológicas y sicológicas. Dicen que es el camino para reducir el estrés, aumentar la creatividad de la persona y encontrar la paz interior; que la MT produce resultados casi milagrosos, en todas las áreas de la vida, ya sean físicas, sicológicas, sociales o espirituales.

En sus avisos comerciales, se prometen grandes cosas.

¿Le gustaría mejorar su salud, tener mejor imagen de sí mismo, ser más productivo, más inteligente y creativo, y todo esto sin verse afectado por presiones ni tensiones?

Según la teoría de su fundador, el gurú Maharishi Mahesh Yogi, la MT puede producir efectos trascendentales en todo el mundo. “Siguiendo las leyes del magnetismo mineral que hay en la tierra, ello sería suficiente para que cambiase la vibración del planeta y, por consiguiente, se eliminasen las discordias, las guerras y la violencia, para que todos gozásemos de una paz y una felicidad completas.”

Los seguidores de la MT afirman que es una actividad no religiosa y puede funcionar bien dentro de cualquier sistema, ya sea religioso o secular. Se han fundado más de 400 centros para la enseñanza de la “Ciencia de la Inteligencia Creadora”, en las ciudades más grandes del mundo. Para respaldar sus declaraciones, los promotores de la MT presentan los testimonios de políticos, educadores, deportistas, personajes célebres de teatro (incluso los Beatles y la conocida actriz Mia Farrow) y hasta líderes religiosos, católicos y protestantes. Por ejemplo, John Kaplan, profesor de Derecho de la Universidad de Stanford (en California) lo atestigua: “Yo la uso tal como usaría un producto de nuestra tecnología para combatir la tensión nerviosa. Es un tranquilizante no químico sin efectos colaterales desagradables.”

2. La historia de la MT. El fundador de la MT, el gurú Maharishi Mahesh Yogi (traducido “Gran sabio practicante del Yoga”), nació en la región norte de India en el año 1911. Estudió Física en la Universidad de Allahabad y obtuvo su licenciatura en 1942. Trabajó cinco años en una fábrica y a la vez practicaba yoga, según la enseñanza de los antiguos vedas, escritos sagrados del hinduísmo.

Despúes de la Segunda Guerra Mundial, Maharishi se retiró a meditar al pie del monte Himalaya. Allí estaba bajo la influencia del swami Jagadgurú Bahgwan Shankracharya, conocido como Gurú Dev (Maestro divino). Se consideraba que Gurú Dev era un avatar, o sea, una persona que manifiesta la verdad divina, un alma que ha pasado por el karma y queda como consejero espiritual de la humanidad. Al morir Gurú Dev, Maharishi se quedó dos años más en reclusión. Fue persuadido, sin embargo, a dictar una serie de conferencias en un templo hindú. De allí en adelante cumplió la comisión de Gurú Dev, divulgando las enseñanzas de éste. En 1958, fundó el Movimiento de Regeneración Espiritual.

Cuando Maharishi se dio cuenta de que no era sino uno de tantos swamis en India, emigró al occidente, diciendo: “Las ideas nuevas tienen una mayor aceptación en los países desarrollados tecnológicamente.” Puesto que las ideas de la religión de la India no eran muy aceptables a los norteamericanos, presentó su movimiento como algo científico y no religioso. Estableció dos organizaciones: Sociedad Internacional Estudiantil para la Meditación (1965) y Fundación Norteamericana del Movimiento de Regeneración Espiritual.

Maharishi ha tenido gran éxito en popularizar su movimiento. Walter Martin observó en 1980 que más de un millón de personas en los Estados Unidos han estudiado la técnica de la meditación, se la enseña en más de noventa países y hay cerca de cuatrocientos ochenta centros de Plan Mundial de MT en los Estados Unidos y Canadá. Ha sido una materia muy popular en las universidades de estos países.

3. La verdadera naturaleza de la MT. ¿Realmente carece de base religiosa esta práctica? La respuesta es “no”; es religiosa por naturaleza. Es una técnica de meditación hindú que procura unir al que medita con Brahma, el dios creador de los hindúes. Da a la persona la oportunidad de “sumergirse” dentro del gran océano de la “Inteligencia Creativa”.

Aunque los instructores de la MT dicen que los mantras (frases en sánscrito que repiten los practicantes de la MT) son inofensivos y tienen el propósito de producir vibración síquica que afecta positivamente funciones físicas y mentales, en realidad tienen relación con las deidades hindúes. Maharishi explica:

Hagamos algo aquí, según los ritos védicos en particular, recitando específicamente para producir un efecto en algún otro mundo, para llamar la atención de los seres más elevados o dioses que viven allá.

La ceremonia de iniciación también es de naturaleza religiosa.

Consiste en una tradicional puja hindú o adoración ritual. En la ceremonia, los principiantes de la MT traen una ofrenda de seis flores (símbolo del alma soñadora), tres frutas frescas y un pañuelo blanco (símbolo de la pureza del alma en el nacimiento). Su instructor coloca estas cosas sobre un altar ante un retrato del Gurú Dev. Acompañado por luz de candelabros e incienso, el instructor entona un cántico sagrado en sánscrito, a una larga línea de maestros hindúes fallecidos … La atención está principalmente sobre el Gurú Dev … La presencia de su retrato sugiere la idea de un ídolo, el cual realmente se venera.

¿POR QUÉ LOS EVANGÉLICOS NO DEBEN PRACTICAR LA MT?

Algunos cristianos consideran que los métodos de la MT no son dañinos sino constituyen un renacimiento de prácticas quietistas, que han aparecido periódicamente a través de la historia del cristianismo. No se dan cuenta de la utilidad limitada y los peligros de ella.

1. La MT es una forma de idolatría, pues la persona que la practica emplea mantras que invocan a los dioses orientales. El primer mandamiento dice: “No tendrás dioses ajenos delante de mí.”

2. La técnica de vaciar la mente y entrar en un estado de pasividad mental es muy peligrosa. Puede abrir la puerta a actividades demoníacas en la vida de un individuo. Los demonios estaban mezclados en la adoración de ídolos en los tiempos bíblicos (Dt. 32:17; 1 Co. 10:19–20). Además, lo que comienza con un aparente inocuo período de relajamiento, puede terminar con la aceptación inconsciente del concepto panteísta de la MT.

3. La MT puede llegar a ser un sustituto de una experiencia verdaderacon Dios. La salvación espiritual es más que alcanzar la paz interior transitoria. Maharishi ve al hombre, no como un pecador impotente para salvarse a sí mismo, sino como un ser capaz de experimentar su propia divinidad. No se habla del pecado ni del arrepentimiento, ni de un esfuerzo para cambiarse. Uno llega a convertirse en su propio salvador, simplemente a través de la práctica de la MT.

Pero no podemos solucionar nuestro problema principal, el pecado, pasando por alto la existencia de éste. Vallés Casamayor razona:

Y hasta que el hombre no elimine el pecado de su vida yendo a Jesucristo, que es el Cordero de Dios, que quita el pecado del mundo (Jn. 1:29), lo demás, todos los cursos de meditación trascendental y las zarandajas yoguísticas que ofrecen las sectas orientales u orientali-zadas, sólo sirven para apartar al hombre más y más de Dios, y de la gracia y del perdón que Él quiere ofrecer a la raza calda.

4. La MT ofrece soluciones fáciles y rápidas para la ansiedad, las presiones y las tensiones, sin llegar a las raíces. Es racional que el primer paso debe ser identificar y luego solucionar los problemas que producen el estrés. También pasa por alto a la fe en Dios, como el medio de quitar la preocupación y las tensiones. “Tú guardarás en completa paz a aquel cuyo pensamiento en ti persevera; porque en ti ha confiado” (Is. 26:3; véase Fil. 4:6–9).

5. Por regla general, la MT es una solución de poca duración. Además, la investigación de la MT, hecha por científicos, ha demostrado que la técnica no ofrece beneficios físicos que no pueden ser alcanzados, de igual manera, con el simple acto de descansar. Al seguir el plan original de Dios para la revitalización del hombre—el de descansar un día por semana—el cristiano no tendrá necesidad de la técnica de la meditación trascendental.

6. Los afirmaciones de Maharishi de que no hay conflicto entre la MT y cualquier religión, son basadas sobre la teología hindú, la cual tiene una cantidad infinita de dioses, tanto buenos como malos. El aceptar uno más, para ellos no significa problema.

El gran apologista contemporáneo, C.S. Lewis, previó que las ideas religiosas importadas del oriente representarían un desafío al cristianismo histórico. Notó que en el conflicto final entre religiones, hinduismo y cristianismo ofrecerían las únicas opciones viables, porque el hinduísmo absorbe todos los sistemas religiosos, y el cristianismo excluye todos los otros, sosteniendo la supremacía de las pretensiones de Cristo

Hoff, P. (1993). Otros evangelios. Miami, FL: Editorial Vida.

Así que hermanos no se dejen engañar Cristo es la solución….

Isaías 26.3–4 (RVR60) 3 Tú guardarás en completa paz a aquel cuyo pensamiento en ti persevera; porque en ti ha confiado. 4 Confiad en Jehová perpetuamente, porque en Jehová el Señor está la fortaleza de los siglos.