Tres mitos más sobre el Islam

Tres mitos más sobre el Islam

por Pablo Santomauro

 

1. La existencia de “musulmanes moderados”.

  1. “Los terroristas no son verdaderos musulmanes”.
  2. “Los mayoría de los musulmanes deploran el terrorismo”.

¿Existe tal cosa como “musulmanes moderados”? En realidad, la respuesta depende de la definición de lo que es un musulmán. El Corán expresa en la Sura 5, aleya 90, que el musulmán es aquel que “obedece a Alá y su Enviado (Mahoma)”. Teniendo en cuenta que el Corán expresa la voluntad de Alá, y que a pesar de contener en sus páginas algunos mandamientos nobles y éticos, no son éstos los que nos deben interesar, sino el hecho de que uno de cada dos capítulos del Corán chorrea sangre.

Los buenos mandamientos y las exhortaciones del Corán palidecen cuando tomamos en cuenta los pasajes que incitan y ordenan a combatir y matar a “los infieles” – todos aquellos que no son musulmanes. Considerando que en el islam Mahoma es el máximo ejemplo a ser imitado por sus seguidores, y que el “profeta” en su vida lanzó su propia cruzada contra politeístas, cristianos y judíos que no lo atacaron a él primero, que mataba en forma indiscriminada directamente o por medio de individuos o escuadrones asesinos, a civiles desarmados, mujeres y ancianos indefensos, que ordenó 74 ataques expedicionarios y guerras, incluída una cruzada contra los cristianos bizantinos (que nunca aparecieron en el campo de batalla), ¿no es correcto decir que aquellos que se llaman musulmanes deben imitar a Mahoma y seguir los mandamientos del Corán, no sólo respecto a los rituales y el modo de vivir, sino también en combatir por Alá?

¿Quiénes llenan hoy en día el perfil del verdadero musulmán? ¿El que en nuestra sociedad se llama musulmán pero raramente visita la mezquita, viste de traje y corbata, su esposa trabaja en una oficina, sus hijos asisten a una escuela pública y no a una madrasa? ¿El que se llama musulmán pero nunca lee el Corán y no tiene ningún problema en tomar alcohol, como conocemos a muchos en nuestra sociedad? ¿El que cumple con algunas restricciones como no comer cerdo, para llenar el ojo? ¿El musulmán que vemos en los EEUU, los hombres sin la barba y las mujeres sin el velo y la sábana oficiando de vestido? Todos estos son los que son llamados “musulmanes moderados” por los medios de comunicación. Pero en realidad no son verdaderos musulmanes. El verdadero musulmán es el que sigue al pie de la letra las instrucciones del Corán, no sólo algunas restricciones dietéticas y ritos de connotación religiosa. El verdadero musulmán está encarnado en la figuras de Bin Laden, Al Sarqawi, Mulah Omar, Anwar al-Awlaki, los militantes de Hamás y Hezbollah, etc., o sea, en los terroristas.

El resto, “moderados”, “main stream”, “no violentos”, “pacíficos”, no son musulmanes – son una mala imitación. Yo sugiero otro nombre para este tipo de musulmanes: “liberales”. Así como aquellos cristianos que hoy en día niegan la inspiración divina de la Biblia, la divinidad de Jesús, el nacimiento virginal, los milagros, la expiación de Cristo por los pecados del mundo, etc., son llamados “liberales” (lo que significa que no son cristianos), aquellos musulmanes que no creen en los mandamientos de combatir que estipula el Corán, no oran 5 veces al día en dirección a Meca, no observan restricciones dietéticas, y no se visten como los árabes vestían en el siglo séptimo, deben ser llamados musulmanes “liberales”. El real significado del apelativo es que no son musulmanes.

¿Significa esto que están contra los terroristas y apoyan los esfuerzos por combatir el terrorismo? ¿Significa que son neutrales en el conflicto entre el islam y la civilización occidental? Ni lo uno ni lo otro. Existe un apoyo tácito de los musulmanes “moderados” hacia los “fundamentalistas”.

¿Acaso usted ha escuchado decir a alguno de ellos que los terroristas son apóstatas del islam? Pregúntele a los “moderados” si los terroristas suicidas tienen como destino el infierno? No le van a contestar porque saben que una respuesta afirmativa sería ir contra el Corán.

Las pocas veces que algún musulmán condena el terrorismo públicamente, parece que existe un acuerdo tácito entre ellos para usar siempre la misma frase, “Condenamos todo tipo de terrorismo”. Implícita en la declaración está la idea de que Israel y los EEUU practican el terrorismo pero de otro modo. El objetivo final es condenar a estas dos naciones y exonerar a los terroristas. De esta forma igualan el asesinato de civiles por parte de los “valientes guerreros” del islam con la muerte accidental de civiles en el curso de operativos militares dirigidos contra los terrroristas.

Existe un complicidad oculta en las masas musulmanes con los terroristas. Se podrán odiar y matar entre sunníes y chiítas, y entre sectas radicales de menor influencia, pero cuando se trata de musulmanes matando no musulmanes, nadie levanta una protesta contundente. Esta actitud de apoyo silencioso tiene su origen en la religión misma. El Hadith de Bujarí dice que ningún musulmán puede ser ejecutado por matar a un infiel. (traducción del Dr. Muhammad Muhsin Khan, Kazi Publications, Lahore, Pakistán, 1979 – recomendado y aprobado por todas las autoridades musulmanas, incluídos los líderes espirituales de Meca y Medina, vol. 4, no. 283; vol. 9, no. 50, cit. R. Morey, Invasión Islámica), Esto y muchos pasajes del Corán, marcan la pauta de la actitud musulmana general para con las actividades del terrorismo.

Conclusión:

  1. No existe tal cosa como “musulmanes moderados”. El apelativo es un oxímoron, lo mismo que la expresión “un enano bastante alto”.
  2. Los terroristas son los únicos y verdaderos musulmanes.
  3. No es cierto que la mayoría de los musulmanes deploran el terrorismo. Existe en las masas del islam una solidaridad silenciosa para con el terrorismo.<>

NOTA: ESTE POST SE TOMO DEL BLOG AMIGO El blog del Pastor Daniel


El Ataque del Islam a la Cruz de Cristo (2)

El Ataque del Islam a la Cruz de Cristo
por Pablo Santomauro
(2)

En la primera parte de este artículo comenzamos a refutar la teoría sostenida por el Corán y defendida por los apologistas del Islam de que Jesús no fue crucificado. Seguimos enfocándonos en la afirmación de que el cuerpo de la resurrección, según los comentaristas musulmanes, no será corporal sino en forma de espíritu. Al insistir que el cuerpo de la resurrección será incorpóreo, los musulmanes contradicen todo lo que el Corán expresa con respecto a la vida en el paraíso.

Son varios los pasajes del Corán que describen algunas de las características de esa vida en la eternidad, i.e., vida después de la resurrección. Las suras 2:25; 4:57; 65:11, etc., nos describen el jardín eterno, las esposas “purificadas”, los frutos, los arroyos de agua, de leche, de miel y de vino. Difícilmente algo que pueda disfrutarse con un cuerpo invisible.

Tomemos como ejemplo la sura 44:51-59, una descripción del paraíso tomada del Corán publicado por Tahrike Tarsile Qu’ran, Inc., Elmhurst, New York, versión en español, p. 573. En este pasaje se describe la clase de “compañía” femenina que tendrán los hombres en el paraíso. La aleya 54 expresa: “Y les daremos huríes de grandes ojos.” Al pie de la misma página encontramos una descripción de lo que son las huríes: “Las huríes son doncellas del paraíso, libres de defectos físicos y morales, de ojos cuyo negro iris contrasta fuertemente con el blanco que lo rodea.”

Profundizando un poco más, el mismo Corán nos rinde más información sobre el paraíso y sus placeres:

@ Las huríes serán vírgenes, no tocadas hasta entonces por hombre ni genio, de recatado mirar, buenas, bellas …” Corán 55:46-78

@ En el paraíso habrá jóvenes criados de eterna juventud, vino que no dará dolor de cabeza ni embriagará. Corán 56:17,19

@ “… nosotros [Alá] las hemos formado [a las huríes] de manera especial y hecho vírgenes … de una misma edad, afectuosas …” Corán 56: 35-37

@ “Serán de túrgidos senos, de una misma edad …” Corán 78:33

Análisis: Es obvio que en el paraíso sexualmente orientado del islam, la forma física y corporal juega un rol preponderante marcado por la presencia de huríes con bellos ojos, voluptuosos senos, vírgenes, etc. Después de todo, va a ser muy difícil acariciar los túrgidos senos si uno no tiene unas túrgidas manos. A su vez, la ausencia de dolores de cabeza provocados por el exceso de vino sería algo vano de resaltar si uno no tiene cabeza. Queda en evidencia, de esta forma, ya sea la mentira del apologista islámico, o en su defecto, la falta de conocimiento que exhibe acerca de su propio libro sagrado. No estamos aquí afirmando la legitimidad del Corán, sino la insensatez de los autores del mensaje en la página islámica, quienes en su desesperación por atacar la cruz de Cristo no dudan en contradecir sus propias creencias.

Un segundo argumento manejado por la página en cuestión es el siguiente (hemos citado el pasaje textualmente sin corregir los errores ortográficos, gramaticales y sintácticos):

“EL MILAGRO DE JESUS:
Los fariseos estaban pidiendo a Jesús una señal para asegurarse de que Jesús era un verdadero Profeta de Dios, dijeron:
” Maestro, deseamos ver de ti señal. El respondió y les dijo: La generación mala y adultera demanda señal; pero señal no le será dada, sino la señal del Profeta Jonás. Porque como estuvo Jonás en el vientre del gran pez tres días y tres noches , así estará el hijo del hombre en el corazón de la tierra tres días y tres noches. ” (S. Mateo 12:38-40)
El profeta Jonás estaba viviendo en el vientre del gran pez tres días y tres noches, también estaba viviendo cuando lo expulsó el gran pez a la costa. Ese es el milagro de Jonás en el cual creen los judíos, cristianos y musulmanes, las tres religiones creen en que Jonás estaba viviendo tres días y tres noches en el vientre del gran pez.
Y yo hago a nuestros amigos cristianos una sencilla pregunta:
¿ Si Jesús hubiera sido {muerto} como pretenden en el corazón de la tierra tres días y tres noches, su señal sería como lo de Jonás estaba {vivo} en el vientre del gran pez tres días y tres noches ?
La respuesta es : NO.
La verdad es que la señal de Jesús sólo puede ser igual a la de Jonás porque al igual que estuvo Jonás {vivo} en el vientre del gran pez, también Jesús estuvo {vivo} en el corazón de la tierra (la cueva) porque Dios le salvó de la muerte sobre la cruz al igual que salvó a Jonás de la muerte.
Entonces Jesús no murió sobre la cruz.
CONCLUSIÓN DE LA PRIMERA PARTE:
Entonces estamos ante dos vías:
@O bien la señal de Jesús no es como la de Jonás: cuando los cristianos pretenden que Jesús estuvo {muerto} en el corazón de la tierra, en cambio Jonás estuvo {vivo} en el vientre del gran pez.
@ O bien Jesús no murió sobre la cruz (como creen los musulmanes), de esta forma su señal será semejante a la de Jonás. [sic]

Refutación nuestra

El argumento fue creado, o al menos popularizado, por Ahmed Deedat, en 1976. Este hombre dedicó gran parte de su vida a atacar la Biblia y la fe cristiana viciosamente con argumentos nada académicos. Tal fue así, que el gobierno australiano tuvo que poner un alto a sus excesos amenazándolo con la deportación. Deedat sufrió un ataque cerebral en 1996, en el cual perdió el habla y la movilidad. Muere en agosto del 2005, habiendo vivido los últimos nueve años de su vida discapacitado. Los autores de la página deislamenlínea.com no tuvieron la cortesía de darle crédito por el argumento de la “señal del profeta Jonás.”

Puesto en forma sistemática, el argumento se propone de la siguiente forma:

1. Jesucristo dijo que la única señal que los judíos recibirían de que él era el Mesías, sería la del profeta Jonás. Como Jonás estuvo en el vientre del gran pez tres días y tres noches, así el Hijo del Hombre estaría en el corazón de la tierra tres días y tres noches (Mat. 12:39-40).

2. Es aceptado generalmente que Jonás estuvo en el vientre del gran pez por tres días durante los cuales permaneció vivo, hasta que finalmente el pez lo vomitó en la playa.

3. Como Jesucristo estableció el paralelismo con Jonás, es lógico concluir que Jesucristo, al igual que Jonás, estuvo vivo durante el tiempo que permaneció en la tumba.

La hipótesis de Deedat implica que Jesús fue bajado vivo de la cruz y fue revivido en la tumba, de la cual salió para luego presentarse a los discípulos. En realidad, en este sentido, Deedat no presenta nada nuevo. La teoría del “desmayo” o de “la muerte aparente” de Jesús en la cruz, fue propuesta por Karl Bahrdt y Karl Venturini en el siglo 18. La teoría fue pulverizada y puesta en ridículo por David Strauss y otros racionalistas en el siglo 19. Téngase en cuenta que los que refutaron la teoría fueron en principio, gente que no creía en la resurrección de Cristo; esto por sí solo, es contundente. No es nuestro objetivo expander en estos argumentos, ni en los aspectos clínico-médicos que prueban más allá de toda duda que Jesucristo sí murió en la crucifixión, sino más bien denunciar el manejo espurio y deshonesto de la Biblia por parte de los apologistas musulmanes, así como las incoherencias y contradicciones en su razonamiento. Una razón por la cual hemos considerado necesario refutar estos reclamos es porque ya hay una infinidad de páginas islámicas que lo manejan como si fuera un argumento irrebatible.

Análisis:

1. La hipótesis de Deedat propone que Cristo fue crucificado, por ende contradice el propio Corán, el cual dice que Cristo NO fue crucificado. Corán 4:157 – “Hemos dado muerte al Ungido, Jesús, hijo de María, el enviado de Alá, siendo así que no le mataron ni le crucificaron, sino que les pareció así.” (énfasis nuestro).

2. Concentrándose únicamente en la “señal de Jonás”, el argumento conlleva en sí la falacia de la evidencia parcial. No toma en cuenta la multitud de elementos de prueba por la muerte de Jesucristo, no solamente aquellos registrados en la Biblia, sino los documentos y testimonios históricos extra-bíblicos.

3. El propio Jesucristo anunció su muerte a manos de los líderes de la nación en varias ocasiones — Mateo 15:21; 17:22-23; 20:17-19. Los anuncios son corroborados por los otros tres evangelistas: Marcos 8:31; 10: 33-34; Lucas 9:22; 18:31; Juan 12:30-33.

4. Su muerte, resurrección, y el lapso de tiempo entre ambas es anunciado también en Juan 2: 18-22:

“Y los judíos respondieron y le dijeron: ¿Qué señal nos muestras, ya que haces esto? Respondió Jesús y les dijo: Destruid este templo, y en tres días lo levantaré. Dijeron luego los judíos: En cuarenta y seis años fue edificado este templo, ¿y tú en tres días lo levantarás? Mas él hablaba del templo de su cuerpo. Por tanto, cuando resucitó de entre los muertos, sus discípulos se acordaron que había dicho esto; y creyeron la Escritura y la palabra que Jesús había dicho.”

5. Al ignorar la evidencia anterior, los apologistas del islam hacen de Jesucristo un mentiroso y un falso profeta. Esto es muy significativo porque ellos se llenan la boca al decir que creen en Jesús como uno de los profetas de Dios. ¿Cómo pueden decir que Jesús fue un profeta si lo exponen como un individuo con una seria deficiencia moral? ¿Miente un profeta de Dios? La única salida que tienen es decir que el Nuevo Testamento fue alterado. Al hacer eso chocan de frente contra la erudición que atesta por la integridad textual del Nuevo Testamento. Además, tendrían la responsabilidad de explicar por qué ciertos textos de la Biblia son aceptados por ellos y otros no, o sea, qué base académica tienen para seleccionar los textos que son legítimos y los que han sido alterados o interpolados. No pueden hacerlo.

6. ¿Y qué hay respecto a la señal de Jonás? ¿Están en lo correcto los que dicen que como Jonás no murió, Jesucristo tampoco? Es obvio que el Señor Deedat, así como las páginas islámicas que repiten su argumento, carecen del conocimiento necesario para interpretar la Biblia. Jonás es considerado por los eruditos como una tipología de Cristo. Un “tipo” (símbolo o figura) es una impresión, un objeto o un suceso en el Antiguo Testamento que anuncia, señala o representa la venida del Mesías, Su persona y/o su obra. Una tipología no es una réplica exacta. Existen similitudes, pero no se trata de una copia. Jesucristo simplemente establece en Mateo 12:39-40, que la experiencia de tres días de Jonás, sería representativa de lo que sucedería con él, específicamente su muerte y su resurrección en tres días. El paralelismo que exigen los apologistas islámicos (que como Jonás se mantuvo con vida dentro del gran pez, Jesús de igual manera se mantuvo vivo en la tumba) no es sugerido por Cristo, ni es exigido por la figura literaria utilizada (tipología).

7. Otros ejemplos para mostrar que una tipología no es una representación exacta de una persona, objeto o evento, los encontramos en:

i. Adán – tipología de Cristo (Rom. 5:14). De acuerdo con el razonamiento musulmán, Cristo tendría que haber pecado, ya que Adán pecó.

ii. El cordero de Pascua – tipología de Cristo (1 Cor. 5:7). De acuerdo con el razonamiento musulmán, Cristo tendría que haber tenido cuatro extremidades inferiores y su cuerpo cubierto de lana.

iii. La escalera de Jacob – tipología de Cristo (Juan 1:51). De acuerdo con los apologistas musulmanes Jesucristo era bien alto, sus pies en la tierra y sus manos tocaban el cielo, y tenía apariencia de escalera.

Es obvio que las tipologías no son réplicas exactas de las personas o eventos hacia los cuales señalan, aunque las similitudes pueden ser notables. Claramente, la señal de Jonás para los habitantes de Nínive fue prácticamente haber vuelto de la muerte luego de tres días, y es comprensible que así les haya parecido cuando vieron con sus propios ojos a Jonás recién salido del pez, una escena no apta para cardíacos. La similitud con Cristo, quien volvió de las garras de la muerte luego de un período semejante, es patente. Hablando de semejante, eso es lo que los tipos y antetipos tienen en común, una semejanza, no una imitación perfecta, pero también tienen diferencias. Así como el apóstol Pablo enseña la similitud entre Adán y Cristo en Romanos 5, su pluma se apresura a establecer la superioridad de Cristo. Del mismo modo, Cristo dice, luego de proclamar la señal que sería dada a los fariseos y escribas, que “mucho más que Jonás” estaba frente a ellos (Mat. 12:41-42).

Anotaciones finales

No existen dudas de que los enemigos del cristianismo, de todo tipo y color, consideran la doctrina de la resurrección de Cristo el principal pilar para derribar. Es la doctrina más atacada por las falsas religiones, entre ellas, el islam. ¿Por qué? La respuesta la encontramos en 1 Corintios 15:14: “Y si Cristo no resucitó, vana es entonces nuestra predicación, vana es también vuestra fe.” Si la resurrección de Cristo (y su muerte en la cruz) no ocurrió, el calvario no sirvió para nada, la historia de la crucifixión es una mentira y no hubo victoria sobre la muerte. Jesús no es Hijo de Dios y la Biblia es una mentira, ya que dice que Jesucristo ha sido declarado Hijo de Dios con poder, según el Espíritu de santidad, por la resurrección de entre los muertos (Rom. 1:4). Los apologistas musulmanes saben a qué le tiran cuando publican una cantidad enorme de material atacando la Biblia y distorsionando la historia misma. El objetivo es debilitar la fe del cristiano, y en un segundo flanco, plantar dudas en aquellos que pueden estar contemplando la conversión a Cristo.

Gracias a Dios podemos decir con confianza que la resurrección de Jesucristo es el hecho sobrenatural mejor atestado de la historia; todo intento por desacreditarlo ha fracasado catastróficamente, de la misma forma que fallan las estratagemas de los apologistas del islam.<>

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Referencias:

1. Corán 4:169; 5:19; 5:72, 73; 7:112; 9:30; 10:68; 17:111; 43:19 etc.
2. Corán 19:30; 43:19.
3. Corán 33:40; “El profeta dice: Cada mensajero fue enviado a su propia nación, yo fui enviado a toda la humanidad.” Al Bujarí, “Jihad”, p.122. cit.http://www.islamanswers.net/Prophets/Muhammad.htm
4. Corán 4:157-58.
5. Al Bujarí (2222); Muslim (155).
6. Saheeh by al-Albaani in al-Silsilah al-Saheehah (2182).
7. Corán 22:5-7; 50:11-19, y por inferencia todos los pasajes del Corán que hablan de la Resurrección y el Juicio Final.
8. Lightfoot, J. B., The Apostolic Fathers, p. 156 ff, cit.www.ankerberg.org/Articles/theological-dictionary/TD0304W1.htm
9. www.ankerberg.org/Articles/theological-dictionary/TD0304W1.htm
10. A. A. Abdul-Haqq, Sharing Your Faith with a Muslim, pp. 133-36, cit. ibid.
11. F. F. Bruce, Jesus and Christian Origins outside the New Testament, p. 179, cit. ibid. ofhttp://answering-islam.org/Barnabas/saleeb.html
12. Longsdale and Luara Ragg, The Gospel of Barnabas (Oxford: Clarendon Press, 1907), xxxvii, J. Jomier, Egypte: Reflexions sur la Recontre al-Azhar (Vatican au Caire, avil 1978), cited by Slomp, 104, cit. http://answering-islam.org/Barnabas/saleeb.html
13. http://www.islamenlinea.com/relig-comparadas/cruci1.html
14. Ibid.

*Este Escrito ha sido Publicado en este blog con el Permiso del apologista Pablo Santomauro*

Este articulo fue tomado del blog amigo El blog del Pastor Daniel

Publicado por Pastor: Damián Ayala


El Ataque del Islam a la Cruz de Cristo

El Ataque del Islam a la Cruz de Cristo
por Pablo Santomauro
(1)

“Y por haber dicho: «Hemos dado muerte al Ungido, Jesús, hijo de María, el enviado de Alá», siendo así que no le mataron ni le crucificaron, sino que les pareció así. Los que discrepan acerca de él, dudan. No tienen conocimiento de él, no siguen más que conjeturas. Pero, ciertamente no le mataron, sino que Alá lo elevó a Sí. Alá es poderoso, sabio.”
Corán 4:157-58

Cuando los musulmanes dicen que creen en Jesús, lejos están de creer en el Jesús que presenta la Biblia. El Jesús del islam no es el Hijo de Dios [1], fue simplemente un mensajero de Dios como tantos otros profetas [2], fue inferior a Mahoma [3], no murió en una cruz por los pecados del mundo sino que fue elevado al cielo directamente [4], volverá en el final de los tiempos a “romper la cruz”, matar a los “cerdos” (los cristianos que no acepten el islam) y desmentir que él es Dios [5], y finalmente morirá y los musulmanes harán la oración fúnebre sobre él [6]. Más adelante, Jesús resucitará como todo ser humano en el día de la Resurrección [7].

Los musulmanes barajan varias especulaciones cuando se trata de determinar quién fue la persona que colgó en la cruz, ya que ésta no fue la persona de Jesucristo. Atraídos por teorías sustitucionales anti-cristianas de siglos anteriores al surgimiento del islam, algunos dicen que Cristo fue sustituído en la cruz por otro personaje. Basílides el gnóstico, ya en el siglo segundo pergenió la idea de que Jesucristo cambió su forma por la de Simón de Cirene, y fue este último el que fue crucificado [8]. Un siglo más tarde, Manes de Persia, surge con otra brillante idea; de acuerdo con él, el que estuvo en la cruz fue el hijo de la viuda de Naín, al que Jesucristo le devolvió la vida [9].

Extrayendo de la misma veta, muchos musulmanes propagan la noción de que el que murió en la cruz fue Judas, o en su defecto, Simón de Cirene. Otros musulmanes desvarían con la posibilidad de que Jesucristo sólo perdió el conocimiento en la cruz y más tarde fue revivido. Al Tabari, un conocido historiador muslime, comenta que Wahab B. Munabih, en los años setecientos, propagó la idea de que lo que estuvo en la cruz fue una forma con apariencia humana, no una persona [10]. Trescientos años más tarde, Talabi avanza la idea de que la apariencia de Jesús fue transferida a Judas, y éste fue el crucificado. Jesús, luego de tres horas, fue transportado al cielo [11]. Para apoyar esta idea, muchos musulmanes citan el Evangelio de Bernabé, un libro apócrifo islámico en español cuyo origen los expertos han fechado en el siglo 16, cualificándolo como un evangelio espurio de estilo islamizado [12].

Partiendo de la falsa premisa de que Jesucristo no murió en la cruz, los apologistas musulmanes continúan desarrollando todo tipo de razonamiento fallido para demostrar que así fue. De esta forma son culpables de usar un razonamiento circular, o sea, partir del mismo concepto que desean establecer con la conclusión. Lo lamentable en todo esto, es que pretenden usar la Biblia para “probar” que los cristianos estamos equivocados, y lo hacen en forma deshonesta. En una website islámica nos encontramos con el siguiente razonamiento:

“¿ HA MUERTO JESUS SOBRE LA CRUZ?”

“La Muerte de Jesús sobre la cruz y su resurrección después de tres días y tres noches es la base de la religión cristiana, la que se derrumba con la invalidez de estos principios.”

” Y si cristo no resucitó, vana es entonces nuestra predicación, vana es también vuestra fe. ” (1 Corintios 15:14)

“Antes de explicar el tema de la crucifixión como pretenden los cristianos, debemos saber cómo resucitan los muertos según la biblia?”

” Pero dirá alguno: ¿ cómo resucitaran los muertos? con qué cuerpo vendrán? ” ( 1 Corintios 15:35)

“Encontramos la respuesta en la biblia :
” Se siembra en deshonra, resucitará en gloria, se siembra en debilidad, resucitará en poder. Se siembra cuerpo animal, resucitará cuerpo espiritual. Hay cuerpo animal, y hay cuerpo espiritual. “
(1 Corintios 15:43-44)

“Así se revela según la biblia que los muertos resucitarán con espíritu eternos y no con cuerpos mortales.” [sic] [13]

Más adelante, el apologista del islam cita pasajes como Lucas 24:38-40 y 24:41-43, donde el texto describe a Cristo diciendo que él no es un espíritu, sino que tiene carne y huesos, y relata también que Cristo comió junto con los discípulos. Continúa diciendo la página islámica:

“Nos preguntamos: ¿ Por qué Jesús hizo todo este comportamiento? El quería demostrarles que no era espíritu, sino era un cuerpo con carne y huesos, tangible, y que puede comer al contrario del espíritu. Todo esto indica que Jesús no murió sobre la cruz, sino aún estaba vivo. Porque si hubiera muerto habría resucitado con un cuerpo espiritual y no con un cuerpo lleno de vida con carne y huesos. Porque la resurrección según la biblia es con el espíritu y no con el cuerpo (ver: 1 Corintios 15:43-44).” [sic] [14]

El autor del trabajo parte de la premisa de que los muertos resucitarán como espíritu y no con cuerpos físicos de carne y huesos. Ignorando olímpicamente todo el contexto bíblico en cuanto a la resurrección, y violando toda regla de hermenéutica existente, el autor supone que “cuerpo espiritual” es un cuerpo inmaterial, invisible, que no se ve ni se palpa, un espíritu. Por lo tanto, deduce que Jesucristo, de haber resucitado sería un espíritu, y no tendría carne y huesos como él mismo lo manifestó, ni tampoco hubiera podido comer, porque los espíritus no comen. Conclusión: Jesucristo no murió, y en consecuencia, no resucitó.

¿Enseña el pasaje de 1 Corintios 15:43-44 que el cuerpo de la resurrección será de carácter etéreo, inmaterial, o intangible?

Si estudiamos el contexto, veremos que el apóstol Pablo está señalando el contraste que existe entre el cuerpo que ahora tenemos y el que tendremos en la resurrección. Veamos el contraste en los siquientes versos:

43. debilidad / poder
47. terrenal / celestial
50. corrupción / incorrupción
44. animal / espiritual

Es evidente que el verso 44 destaca el contraste entre carnal y espiritual, no entre físico e inmaterial. Esto es confirmado por el verso 50: “Porque es necesario que esto corruptible se vista de incorrupción, y esto mortal se vista de inmortalidad.” Observe el lector que el pasaje no dice que es necesario que lo visible se haga invisible, o que lo material se haga inmaterial, ni que lo corpóreo se haga incorpóreo.

Algunos eruditos dicen acertadamente que la palabra “espiritual” debe ser traducida “sobrenatural.” La palabra en griego en el v. 44 es “neumátikos.” Es la misma palabra que se usa en 1 Corintios 10: 3-4, donde Pablo hablando de sus antepasados en el desierto, dice que comieron el alimento espiritual (referencia al maná) y bebieron la bebida espiritual (referencia al agua).

A pesar de que se les adjudica el adjetivo “espiritual” a ambos, tanto el maná como el agua eran materiales, no eran invisibles. El origen era espiritual, pero los elementos eran palpables.

En 1 Corintios 2:14-15, se habla del hombre natural y el hombre espiritual: “El hombre natural no percibe las cosas del Espíritu de Dios porque para él son locura … pero el espiritual juzga todas las cosas …”

Cuando decimos que tal persona es muy espiritual, ¿significa que es invisible? ¡No! Lo que estamos diciendo es que la vida de esta persona es una vida controlada e impregnada con el poder del Espíritu Santo, guiada, dominada por el Espíritu. En otras palabras, la persona vive en sujeción a la voluntad y el plan de Dios en su vida.

La resurrección de Cristo fue corporal, no inmaterial, y así será la nuestra. Es por ello que Romanos 8:23 dice que estamos esperando la redención de nuestro cuerpo. La aserción de Pablo, quién también escribió 1 Corintios, sería ridícula si la resurrección no fuera corporal.

Finalmente, digamos que si leemos el capítulo 15 de 1 Corintios en su totalidad, veremos que los corintios tenían el mismo problema que hoy tienen los musulmanes. Tenían problemas con el concepto de resurrección corporal, y Pablo les responde diciendo que hay una continuidad entre el cuerpo presente y el de la resurrección, como hay una continuidad entre la semilla y la planta que nace, ambas son materiales (vv 35-38).

Pablo usa una poderosa ilustración, y nos dice que nosotros todos resucitaremos en forma corporal, como Cristo lo hizo. Por eso le llama a Cristo “primicias” (vv. 20,23), el resto de la cosecha será igual. Todos los que han nacido de nuevo, todos los cristianos, resucitaremos corporalmente con un cuerpo material glorificado. Jesús mismo dijo que él resucitaría en forma corporal (Juan 2:18-21).

Este cuerpo glorificado tiene la facultad de comer (Luc. 24:41,42), ser palpado (Luc. 24:39), transportarse instantáneamente de un lado a otro, como también de una dimensión a otra (Hch. 1:9), atravesar paredes (Juan 20:19), hacerse visible e invisible a voluntad (Luc. 24:31), etc., pero siempre sigue siendo un cuerpo (Luc. 24:39). Estamos frente a un cuerpo sobrenatural, pero no inmaterial. ¿Acaso cuando Cristo caminó sobre las aguas lo hizo en un cuerpo inmaterial? ¿El hecho de que Pedro caminó por un tiempo sobre las aguas significa que era un espíritu? El Espíritu del Señor arrebató a Felipe y en un instante lo puso en Azoto (Hch. 8:39-40). ¿Era Felipe un espíritu? La respuesta a todas estas preguntas es ¡NO!

Como vemos, el pasaje citado por los musulmanes es totalmente inválido para apoyar el delirio de que Jesús no murió en la cruz.

(Continuará en Parte 2)

*Este Escrito ha sido Publicado en este blog con el Permiso del apologista Pablo Santomauro*

Este articulo a si sido tomado del blog amigo:  El blog del Pastor Daniel

Publicado por Pastor: Damián Ayala


El Islam Parte 6

El Islam PARTE  6

3.     ¿Es Allah otro nombre para Dios?

Primero que nada veamos el significado de la palabra Allah. La palabra, y digo la palabra porque no es un nombre propio, es una palabra arábiga compuesta, “al – ilah”.

“al” es el artículo – significa “el”.
“ilah” (sustantivo) – es la palabra árabe para “dios”.

Cuando ustedes forman la contracción o combinan las dos palabras juntas van a tener “Allah”(literalmente, “el dios”) – por eso es que si ustedes hablan con sus amigos musulmanes de Medio Oriente, cuando mencionan a Dios en su conversación, inadvertidamente se les escapa (en inglés y español) y dicen “the God” o “el Dios”. Inmediatamente se dan cuenta y se corrigen, cambian y dicen “God” o “Dios”.

¿Porque la Biblia en idioma árabe usa Allah en lugar de Dios o Jehová?

Simplemente porque los misioneros británicos (la Sociedad Británica de Misiones) para evitar ser asesinados por los musulmanes, les enseñaron a estos que Allah era la palabra genérica para Dios. En realidad no les hicieron ningún favor a los convertidos al cristianismo. Hasta el día de hoy, los cristianos palestinos y árabes usan el nombre Allah y lo insertan en sus oraciones, como en el “Padre Nuestro”, por ejemplo. También cuando expresan que Jesús es Dios, dicen “Jesús es Allah”.

La Biblia fue traducida por primera vez al árabe en 1853 – siglo 19.  Fue entonces cuando pusieron Allah en todos los lugares donde debió decir Dios o Señor. Pero en en los tiempos de Mahoma, ningún cristiano o judío conocía a Dios con el nombre de Allah. Para ellos usar el nombre Allah como sustituto del nombre de Dios era como sustituir el nombre de Dios con el nombre de un dios pagano. ¿Por qué? Porque sabían muy bien de donde venía Allah, del panteón de dioses paganos. Para ellos era como si en el día de hoy nosotros dijeramos, bendito sea Zeus, Júpiter, Rama, o Krishna.

No, Allah no es un nombre genérico para Dios. En Malasia recientemente prohibieron a los cristianos usar el nombre de Allah. La razón: los clérigos dicen que Allah es el nombre del Dios del islam, no el de la Biblia. En fin, una confusión lamentable.

Ahora, como estamos viviendo en el mundo de las contradicciones y de la irracionalidad, algunos musulmanes argumentan que el nombre Allah está en la Biblia ya desde antes de 1853, aunen los manuscritos del primer siglo.

¿Está Allah en la Biblia?

Argumentos de los apologistas musulmanes para demostrar que el nombre Allah está en la Biblia:

1.     Aleluya -”Al”, las primeras 2 letras significan Allah.

Refutación: “Aleluya” es una palabra hebrea que significa “alabado sea Dios”. No es una palabra compuesta, no está formada por la combinació de 2 palabras. En hebreo es un solo vocablo en el cual las últimas letras “ya” son una referencia a Yahvé (cualquier enciclopedia bíblica puede ser consultada al respecto).

2.     Cuando Jesucristo en la cruz exclama Elí, Elí, ¿Lama Sabactani? (Mt. 27:46)  realmente estaba diciendo Alá, Alá.

Refutación: Esto es simplemente erróneo. Es sólo un deseo de convencer a la mente que no está entrenada en estas cosas. El Nuevo Testamento, escrito en griego, cuando llega a este pasaje, lo que nos da es la traducción aramea de la primera parte del Salmo 22:1. Jesús estaba diciendo “Dios mío, Dios mío, ¿por qué me has desamparado?”.

No hay forma, es imposible, es absurdo, no se puede saltar de “Elí, Elí” a “Alá, Alá”. Simplemente no se puede hacer.

3.     La Palabra “allah” está en el Nuevo Testamento y se halla en los manuscritos griegos como “alla”.

Refutación: El problema para ellos es que “alla” en griego significa: “sin embargo”, “por lo tanto”, “por el contrario”, “salvo”, “por supuesto”, “todavía”, “aun”, “pero” o “mas”. Un ejemplo con la última acepción (“mas”) es: “La paga del pecado es muerte, mas (alla) la dádiva de Dios es vida eterna en Cristo Jesús Señor nuestro”. (Ro. 6:23)

Definitivamente, el Dios de la Biblia no es el Allah del Corán, ni está su nombre mencionado en la Biblia.

Algunos hasta han tratado de ir desde “amén” a “Ahmed”, y a “Muhammed”.

Todas estas son falacias de “fonética” – falacias de sonido – donde las palabras suenan parecidas o se pronuncian en forma similar, y los apologistas islámicos toman ventaja de los cristianos que no están preparados para defender la fe.

(Continuará …)

Obras de consulta:

Invasión Islámica, Robert Morey.
Ganando la Guerra Contra el Islam Radical, Robert Morey
El desafío del Islam, Valentín Gonzalez
Jesucristo o Muhammad, Fernando D. Saraví
Esperanza para los Musulmanes, McCurry
Enciclopedia Británica
Tahrike Tarsile Qur’an, traducido al español por Julio Cortés
Tahrike Tarsile Qur’an, traducido al inglés por M.H. Shakir
Tahrike Tarsile Qur’an, traducido al inglés por M.M. Pickthall
The Holy Koran, Translation of Yusef Ali


El Islam Parte 5

El Islam
por Pablo Santomauro

PARTE  5

¿Quién es Allah?

1.     ¿Existía Allah antes de Mahoma?

2.     ¿Es Allah el mismo Dios de los cristianos y los judíos?

3.     ¿Es Allah otro nombre para Dios?

Nosotros pensamos que es importante contestar estas preguntas, debido a la campaña de desinformación y la ignorancia del público en general.

Respuestas:

1.     Existía Allah antes de Mahoma?

El nombre Allah NO fue un nombre inventado por Mahoma o revelado en el Corán por primera vez en la historia. El hecho de que Mahoma nunca tuvo que explicar en el Corán quién era Allah, demuestra claramente que los oyentes de Mahoma ya conocían a Allah mucho tiempo antes de que Mahoma hubiera nacido.

En la Arabia anterior al surgimiento del Islam la gente profesaba un tipo de religión supersticiosa; creían en “genios” (jinns, genies), embrujamientos, maldiciones y piedras mágicas. Fue en este entorno que creció Mahoma.

El animismo era prevalente en esa época. Animismo es la creencia de que existen espíritus que viven dentro de rocas, árboles, ríos, cuevas y otras cosas. Evidencia de ello la podemos encontrar en los suras 55, 72, 113 y 114.

Algunas de estas rocas o piedras eran veneradas y eran usadas como centro de adoración de diferentes dioses para diferentes tribus.

La tribu de la familia de Mahoma tenía su propia piedra – “la piedra negra” – esta piedra era guardada (hasta el día de hoy) en el templo que se conoce como la Caaba (Kabah) o Casa de Dios. Allí, la tribu de Mahoma adoraba en derredor de esta piedra al dios de la luna, cuyo nombre era Allah.

En este templo pagano se guardaban todos los ídolos de las diferentes familias o tribus. Existían allí 360 ídolos, el sol, la luna, los astros, el destino, espíritus, ángeles, entidades relacionadas con la muerte, etc. Los Hadices no. 658, vol. 3 y vol. 5, Hadith no. 583, dicen que habían 360 ídolos en la Caaba cuando Mahoma la conquistó.

Los ritos paganos de postrarse en dirección a la Meca, el peregrinaje anual hacia la Caaba, correr siete veces alrededor del templo, besar las paredes y la piedra negra, y luego correr hacia el río cercano para arrojarle piedras al diablo, son cosas que ya se practicaban y que gracias a Mahoma fueron incorporadas al Islam hasta el día de hoy.

Del dios de la luna los musulmanes heredaron el calendario lunar. Sus ritos religiosos eran organizados en torno a este calendario. Uno de estos ritos era el de ayunar de luna llena a luna llena, lo que se conoce como Ramadán. Este fue adoptado por Mahoma.

Comparando esas religiones paganas con los rituales del Islam, vamos a ver que no hay ninguna diferencia, o mejor dicho sólo hay una diferencia. Lo único nuevo fue que Mahoma declaró que el dios pagano de la luna, de nombre Allah, era el único y verdadero Dios. Mahoma decretó que sólo había un dios, Allah, y prohibió la adoración de todos los demás ídolos de la Meca. El Islam, en realidad, es una forma de paganismo monoteísta.

Lo que Mohammed hizo fue tomar al ídolo principal de la Caaba, el dios principal del panteón de dioses de Arabia, y convertirlo en el único dios, pero conservó al mismo tiempo las prácticas paganas de la época.

¿Se dan cuenta por qué el profeta nunca tuvo que explicar quién es Allah en el Corán? ¿O por qué nunca tuvo que explicar el significado de los ritos asociados con su nueva religión? La respuesta es sencilla: los contemporáneos de Mahoma ya conocían todas estas cosas.

Otra prueba que demuestra que el nombre de la deidad pagana “Allah” ya era conocido antes de la creación del Islam, es el hecho de que el nombre del padre de Mahoma era “Abd-Allah” (siervo de Allah). El tío se llamaba Obied Allah.  Estos nombres revelan la devoción que la familia pagana de Mahoma tenía para con el dios de la luna. Era la costumbre nombrar a los hijos con nombres conteniendo el nombre de Allah, algo así como hoy en día la gente por esos lares nombran a sus hijos, Osama .

Claro, decir que hoy en día los musulmanes adoran al dios de la luna no sería honesto, ya que Allah fue redefinido en el Corán, pero ese es el origen del nombre y la persona de Allah, una deidad pagana.

2.     ¿Es Allah el mismo Dios de los cristianos y judíos?

No, Allah no es el mismo Dios de los cristianos. Yo sé que esto puede ser una sorpresa para muchos cristianos que pensaban erróneamente que Allah era simplemente otro nombre para el Dios de la Biblia. Esto se debe a que Mahoma, inteligentemente, dijo que Allah era el Dios de los judíos y los cristianos. Claro que como las creencias de Mahoma contradecían el Antiguo y Nuevo Testamento, tuvo que decir que los judíos y los cristianos pervirtieron la Escritura, y por lo tanto Allah los rechazó y los maldijo, y envió a Mahoma para sustituir la Biblia con el Corán y el Judaísmo y el Cristianismo con el Islam.

La mayoría de los libros sobre la Trinidad no usan mucho material en la persona de Dios Padre porque suponen que nadie rechaza la noción de que Dios es un Padre. Como resultado, se presupone que los musulmanes adoran el mismo Dios Padre. Pero esta suposición a priori no es válida. Es errónea.

Veamos algunas citas del Corán:

“Aquellos que dicen que Cristo, hijo de María es Dios, son infieles..” (Corán 5:19).

“… los cristianos dicen: ‘El Mesías es el hijo de Dios’. De este modo están imitando a aquellos que descreen de Dios. Dios mismo lucha contra ellos, ¡qué perversos son!” (Corán 5:19)

“No digáis que hay una Trinidad en Dios. El es único, esta creencia os será más ventajosa.” (Corán 4:169)

“Y di: ‘¡Alabado sea Dios, que no ha adoptado un hijo ni tiene asociado en el dominio …!’ ¡Y ensalza su grandeza!” (Corán 17:111)

El apóstol Juan explicó bien claro que es imposible adorar al Padre y negar al Hijo al mismo tiempo.

El Dios adorado por los musulmanes NO es el Padre, de acuerdo con 1 Juan 2:23:

“Todo aquel que niega al Hijo, tampoco tiene al Padre. El que confiesa al Hijo, tiene también al Padre.”

Para que podamos entenderlo bien, Juan puso la misma proposición en la forma negativa primero, y luego en la positiva. Más claro, imposible.

De esta forma podemos descartar la noción de que los musulmanes adoran el mismo Dios o Padre de la Biblia. Vemos así que al igual que es posible predicar a otro Jesús, también es posible predicar a otro Padre.

Algo interesante: Mahoma tenía la noción equivocada que los cristianos adoramos tres dioses – pero en el caso de Mahoma se trataba del Padre, la Madre, y el Hijo (Sura 5:73).

El pensaba que cuando los cristianos llamamos a Dios con el nombre de Padre, nos estamos refiriendo a una deidad masculina exaltada que tiene una esposa divina (Miriam). Los dos tuvieron relaciones sexuales y concibieron un hijo llamado Jesús. El error de Muhammad puede trazarse a su extracción pagana. Allah, el dios de la Meca en los tiempos pre-islámicos tenía su hembra, la diosa de la luna. Las relaciones sexuales de estos dos produjeron las estrellas, las hijas de Allah.  Cuando Mahoma escuchó a los cristianos hablar del Hijo de Dios, automáticamente hizo el paralelismo.

En Corán 5:116 encontramos un diálogo entre Jesús y Dios. El subtítulo dentro de la Sura es: “Jesús contra el culto a él y a María.” :

Y cuando dijo Dios: ‘¡Jesús, hijo de María! ¿Eres tú quien ha dicho a los hombres; ‘¡Tomadnos a mí y a mi madre como a dioses (lit. como a dos dioses), además de tomar a Dios?”

A continuación Jesús niega la acusación.

Esta es la razón por la cual la Trinidad es vehementemente condenada en el Corán. Muchos musulmanes hasta el día de hoy piensan que la Trinidad está formada por el Padre, la Madre y el Hijo. Los apologistas modernos del Islam, sin embargo, ya conocen lo que la Trinidad es realmente, pero del mismo modo sus ataques contra la doctrina son incesantes y virulentos.

Otra forma de mostrar que el Dios de los musulmanes no es el Dios de la Biblia es la siguiente:

Si vemos que Allah y el Dios de la Biblia son definidos completamente diferentes, que tienen atributos diferentes o contradictorios, entonces no existe una forma de escape lógica y es imposible evitar la conclusión de que estamos frente a dos deidades diferentes.

La verdad es que el Dios trinitario de la Biblia no es el Allah del Islam, de la misma forma que tampoco es el Dios de los Testigos de Jehová, o los mormones. Es un dios diferente.

Las siguientes proposiciones demuestran a la mente racional y honesta intelectualmente, que Allah no es el Dios de la Biblia.

a.     Ya que el islam niega que Jesús es el Hijo de Dios y que Dios es un Padre, por lo tanto niega al “Padre y al Hijo” (1 Jn. 2:22-23). De modo que el islam es una religión anti-Cristo. No puede ser una religión bíblica y una religión anti-Cristo al mismo tiempo.

b.     Los atributos de Allah son radicalmente diferentes del Dios de la Biblia. Por ejemplo: Allah no es una Trinidad. No se encarnó, no tomó un cuerpo de carne y hueso para lograr la salvación del hombre.

c.      Solo porque alguien crea en un solo dios, eso no implica que cree en el verdadero Dios. Por ejemplo, un pagano griego puede proclamar que Zeus es el verdadero Dios. Mahoma proclamó que Allah es el verdadero Dios.

d.     El hecho irrefutable que los musulmanes han perseguido incansablemente a los cristianos como “infieles”, revela que cuando llegamos al meollo de la cuestión, los musulmanes en realidad saben que Allah NO es el mismo Dios que los cristianos adoramos. De lo contrario nunca nos mirarían como infieles. Y la mayoría de los musulmanes saben esto, por eso persiguen a los cristianos. El musulmán liberal o moderado de estas latitudes, dice que Allah es el mismo Dios de los cristianos, y lo hace en una forma evangelística engañosa para convertir al cristiano ignorante o simplemente a la persona que no conoce el islam. Y esto lo hacen sabiendo que están engañando. ¿Qué dios es este Allah que permite el engaño, la mentira? El Corán lo describe como el dios de la intriga, le llama el mejor de los intrigadores – Suras 3:54; 8:30; 13;42.

La respuesta a la pregunta # 3, ¿Es Allah otro nombre para Dios?, será contestada en la parte 6 por razones de espacio.

Obras de consulta:

Invasión Islámica, Robert Morey.
Ganando la Guerra Contra el Islam Radical, Robert Morey
El desafío del Islam, Valentín Gonzalez
Jesucristo o Muhammad, Fernando D. Saraví
Esperanza para los Musulmanes, McCurry
Enciclopedia Británica
Tahrike Tarsile Qur’an, traducido al español por Julio Cortés
Tahrike Tarsile Qur’an, traducido al inglés por M.H. Shakir
Tahrike Tarsile Qur’an, traducido al inglés por M.M. Pickthall
The Holy Koran, Translation of Yusef Ali

Publicado por Pastor Damián Ayala


El Islam Parte 4

El Islam
por Pablo Santomauro

PARTE  4

¿Es el islam una religión de paz?

¿Nos dejó Mahoma una religión de paz? No realmente. Después de su muerte sucesivos califas (patriarcas) se dedicaron a convertir varias partes del mundo por la espada. Dejando detrás grandes números de cuerpos mutilados y mujeres violadas, conquistaron grandes pueblos y regiones imponiendo su brutal dominio con algunas excepciones en la historia, donde algunos líderes mostraron cierta flexibilidad para con los pueblos vencidos. Pero en general, un río de sangre corre por la historia del Islam hasta hoy en día.

Yo sé que hemos escuchado hasta el cansancio por parte de los medios de comunicación y aún del presidente, que el Islam es una religión de paz. Veamos si es cierto. Tanto el Corán como los Hadices o Jadices (escritos sagrados, segundos en importancia dentro de la religión) enseñan que los musulmanes deben destruir las vidas y las propiedades de aquellos no aceptan el Islam.

Palabras de Mahoma: “Se me ha ordenado luchar contra los pueblos hasta que ellos testifiquen que nadie tiene derecho de ser adorado sino Alá, y que Mahoma es el profeta de Alá, y ofrezcan oraciones y den limosna obligatoria. Si hacen todo eso, podrán salvar sus vidas y sus pertenencias.” (Hadith. Vol.1, no. 6. – Cit. Morey, p. 198)

¿Ven aquí la mentalidad conquistadora? Bien claro, no hay lugar a dudas, no se puede disfrazar esto, o se convierten al islam o los mato. ¿Por qué? Porque el islam es una religión de paz.

Sura 8:59: “¡Que no crean los infieles que van a escapar! ¡No podrán!” Sura 8:60: “¡Preparad contra ellos toda la fuerza, toda la caballería que podáis para amedrentar al enemigo de Alá y vuestro y a otros fuera de ellos, que no conocéis pero que Alá conoce!”

Noten la palabra “amedrentar”, significa infundir terror. Sin embargo, hasta el cansancio hemos escuchado de parte de los centros islámicos en este país que el Islam es una religión de paz y amor. Aparentemente son conscientes de que cuando algo se repite lo suficiente y por un largo tiempo, se puede convertir en una verdad para el público en general.

Más pasajes:

Sura 9:73: “¡Profeta! ¡Combate contra los infieles y los hipócritas, sé duro con ellos! Su refugio será la gehena”.

Narró Ikrima:
“La declaración del enviado de Allah: A cualquiera que cambie su religión islámica matadlo.” (Hadith 9:45; 84.2.57)

Sura 9:5: “Cuando hayan transcurrido los meses sagrados, matad a los infieles dondequiera que les encontréis. ¡Capturadles! ¡Sitiadles! ¡Tendedles emboscadas por todas partes! Pero si se arrepienten, hacen la azalá y dan el azaque, entonces ¡dejadles en paz! Alá es indulgente, misericordioso”.

El morir por la causa de Allah es recompensado

¿Qué es lo que puede llevar a hombres y mujeres jóvenes, a niños, a presentarse como voluntarios para morir con el privilegio de matar a otros por la causa de Allah, aparte del odio engendrado o indoctrinado en las sociedades musulmanas de padres a hijos?

Un factor fundamental es el hecho de que el Islam no ofrece ninguna seguridad de salvación o de entrada en el “paraíso”. ¡Ah, pero hay una excepción! Es la única excepción, la excepción de los mártires. Sólo si alguien muere combatiendo por la causa de Allah, su entrada al paraíso está garantizada.

Consideremos los siguientes versos coránicos:

  • ” [Allah] No dejará que se pierdan las obras de los que hayan caído por Allah … el les dirigirá y mejorará su condición …. Y les introducirá en el Jardín que él les habrá dado a conocer” . (Sura 47: 4,5,6)

  • “¡Que quienes cambiando la vida de acá por la otra, combatan por Dios! A quien combatiendo por Dios, sea muerto o salga victorioso, le daremos una magnífica recompensa”. (4:74)

  • “Quienes creen, combaten por Dios. Quienes no creen, combaten por taguts (el diablo). Combatid, pues, contra los amigos del demonio”. (4:78)

¿Han escuchado ustedes alguna palabra de condenación de parte de los clérigos musulmanes alrededor del mundo, y aún aquí, hacia los terroristas de las torres gemelas, en el sentido de que se encuentran en el infierno ahora?

¿Alguien en el mundo islámico y en América ha dicho que son apóstatas? No lo van a hacer, porque sería ir contra el Corán, la palabra de Allah. Claro, la realidad nos muestra que existen musulmanes en este país que son pacíficos, y en otros países también, pero debemos decir que lo son a pesar del islam, no gracias al islam, porque el islam no es una religión de paz.

Los apologistas del islam niegan que el Corán promueva la violencia

Los llamados a la violencia en los escritos sagrados del Islam deben considerarse teniendo en cuenta el contexto histórico en el cual se escribieron, dicen los defensores del Corán, no son para el día de hoy. Este es otro mito, pero estas cosas pueden decírselas al público americano. Las organizaciones musulmanas en toman ventaja de la ignorancia tremenda que hay en este país acerca del Islam, es por ello que pueden decir estas cosas.

El problema es que Mahoma enseñó que quien muere haciendo Jihad va derecho al paraíso a disfrutar de los placeres sexuales imaginados por él, y esto es exactamente lo mismo que los terroristas que destruyeron las torres y el Pentágono pensaban – las 70 vírgenes perpetuas. (Hadith, vol. 1, no. 35; vol. 4, no. 386)

Suras 2:25;,4:57 y 11:15, nos describen el jardín eterno, las esposas purificadas, los arroyos de agua, leche, miel y vino. Sabemos esto por la carta postmortem que dejó uno de los terroristas; y sabemos esto porque es lo que aun enseñan los líderes religiosos islámicos en el medio oriente y otros lugares. No se trata de enseñanzas para la época de Mahoma, se trata de enseñanzas que permanecen vigentes en el día de hoy. Nada en los textos sagrados del islam indica que los llamados a la guerra, la destrucción y la muerte estaban limitados al siglo séptimo.

¡Pero el Corán contiene pasajes donde dice que no hay compulsión en religión!.

Un argumento favorito de los musulmanes para demostrar que el Islam es una religión de paz y que Mahoma no obligaba a nadie a convertirse al Islam, está basado en que el Corán dice que en religión no hay compulsión, que no se deben dañar los árboles, etc etc.

Ejemplos:

Sura 2: 256 dice: “No ha coacción en religión”.

Suras 2:272 y 10:99: “Si tu Señor hubiera querido, todos los habitantes de la tierra, absolutamente todos, hubieran creído. Y ¿vas tú a forzar a los hombres a que sean creyentes?”

Lo que el público en general no sabe es que las suras (capítulos) del Corán pertenecen a dos períodos.

Unos fueron creadas en Meca, del 612 a 622 d.C.

Otros en Medina, del 622 a 632.

Las suras de Meca (mecanas) hablan de cosas muy poéticas, de paz, de alabanzas, lindas historias – durante su estadía en Meca, Mahoma y sus seguidores eran minoría.

Forzado a refugiarse en Medina (Yathrib), allí agrupó un ejército y endureció sus enseñanzas, y las suras medinesas abrogaron las mecanas.

Por eso cuando los musulmanes le salgan con esas cosas, pregunten: ¿A cuáles suras se refiere, las de Meca o las de Medina? De esa forma inmediatamente van a saber que uds. saben de qué están hablando, y van a ver que no es tan fácil envolverlos porque uds. son cristianos preparados.

El principio de abrogación

El principio de abrogación en donde unas suras sustituyen o abrogan a otras, está establecido, según los eruditos islámicos, en Corán 2:106:

“Si abrogamos una aleya o provocamos su olvido, aportamos otra mejor o semejante. ¿No sabes que Dios es omnipotente?”

Un ejemplo claro del principio de abrogación lo vemos en Corán 9:5, donde los mahometanos endurecieron su posición en contra de los judíos y cristianos, sobre todo los cristianos. A esta aleya se le llama la “Aleya de la espada”:

“Cuando hayan transcurrido los meses sagrados, matad a los infieles dondequiera que les encontréis. ¡Capturadles! ¡Sitiadles! ¡Tendedles emboscadas por todas partes! Pero si se arrepienten, hacen la azalá y dan el azaque, entonces ¡dejadles en paz! Alá es indulgente, misericordioso”.

Esta aleya de la sura 9, titulada “El arrepentimiento”, anula para los musulmanes las 124 aleyas que exhortan a la tolerancia hacia otros monoteístas. El fundamento de esta abrogación o veto es llamado “mansuj”, o la anulación de aleyas más antiguas por otras más nuevas. <>

(Continuará …)

Obras de consulta:

Invasión Islámica, Robert Morey.
Ganando la Guerra Contra el Islam Radical, Robert Morey
El desafío del Islam, Valentín Gonzalez
Jesucristo o Muhammad, Fernando D. Saraví
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Tahrike Tarsile Qur’an, traducido al inglés por M.M. Pickthall
The Holy Koran, Translation of Yusef Ali

Publicado por Pastor Damián Ayala.


El Islam Parte 3

El Islam
por Pablo Santomauro

PARTE  3

¿Como prueban los musulmanes que Mahoma fue un profeta de Dios?

Antes que nada, recuerden que son ellos, nuestros amigos musulmanes, los que tienen que probar que Mahoma fue un profeta de Dios. Nunca les acepten la declaración de buenas a primeras, es responsabilidad de los seguidores del iIslam probar sus reclamos.

En realidad las opciones acerca de Mahoma no son muchas, o (1) era el que dijo que era, (2) un mentiroso, (3) un loco de la guerra, o (4) un poseído por demonios. Esta es la razón por la cual la tradición musulmana, los Jadices o Hadices, llamados también “Segunda Inspiración”, (reconocidos como autoritativos – rechazar los Jadices es apostatar), llegó a extremos inimaginables para crear un “modelo” de este hombre, una especie de súperman y un profeta.

¿Cómo prueban, entonces, que Mahoma era un verdadero profeta?

He aquí las “pruebas”:

1.     El lunar en la espalda de Mahoma

Primero van al Corán, Sura 33:40: “Muhammad es el Enviado de Dios y el sello de los profetas“.

Luego correlacionan con el Hadiz, y dicen: Mahoma tenía un lunar grande en el hombro. Ese era el sello del profeta. El Hadiz de Bukhari, Vol. 1, no. 189; Vol. 4, no. 741, narra el testimonio de dos personas que testifican que Mahoma tenía un lunar grande y velludo entre los hombros en la parte superior de la espalda, del tamaño de un huevo de perdiz o el puño de un bebé. A eso le llaman el sello del profeta.

¿Es ésta una prueba de que Mahoma fue un profeta de Dios? El sentido común nos dice que no es válida, debe ser rechazada. ¿Cuál es el origen? Las tradiciones paganas de muchas culturas primitivas. No es parte de la religión de Abraham (a quien ellos apelan y de quien dicen ser descendientes), ni de los profetas, ni de los apóstoles, ni de Jesús.

Ahora, si ustedes me prometen mantenerse serios, les voy a presentar otra prueba utilizada por los apologistas islámicos, y está en la Biblia, en Isaías 9:6:

“Porque un niño no es nacido, hijo nos es dado, y el principado sobre su hombro, y se le llamará Admirable, Consejero, Dios Fuerte, Padre Eterno, Príncipe de paz.

La barbaridad se hace patente cuando nos dicen que la mención del “principado sobre su hombro” es una referencia al lunar entre los hombros de Mahoma.

El mismo versículo, con los nombres aplicados, nos indica que la referencia es a Jesucristo, no a Mahoma – El principado no es un lunar ni una verruga, es el gobierno.

¿Tiene usted un lunar grande en la espalda? A lo mejor es profeta, o a lo mejor tiene que consultar con un dermatólogo.

2.     Mahoma tenía convulsiones y entraba en estado de trance

En varios pasajes del Hadiz encontramos que Mahoma nunca sabía cuando le iban a llegar las revelaciones. La inspiración comenzaba con un zumbido en los oídos, su corazón se aceleraba, su rostro se enrojecía, y el profeta se caía. Acto seguido comenzaba a sudar exuberantemente mientras le corría la saliva de su boca. Sus seguidores lo cubrían con una sábana hasta que la “inspiración” pasaba.  Cuando se recuperaba comenzaba a recitar el Corán.

¿Con semejante evidencia, quién puede refutar que Mahoma era un profeta? Cualquier similitud de las inspiraciones del profeta con lo que se conoce como ataques de epilepsia, es pura coincidencia.

Esta prueba tampoco es válida, debe ser rechazada. No era parte de la tradición bíblica sino de los paganos. Ni los adoradores de la Pachamama en Sudamérica se la creen.

3.     Dicen que la venida de Mahoma fue profetizada por Jesús

¿Dónde? Ellos dicen que el anuncio de Jesucristo en Juan 14, 15 y 16, sobre la venida del Consolador es una referencia a la venida de Mahoma.

Lamentablemente para ellos, este argumento se evapora cuando leemos en Juan 14:26 que Jesús identifica directamente al Consolador, y dice que es el Espíritu Santo, el cual el Padre enviará en el nombre de Jesucristo. También en Juan 17:6, el Consolador es identificado como el Espíritu Santo.

¡Increíble! Toman ventanja de la ignorancia bíblica de las masas para hacer convertidos, ganar simpatizantes, o legitimizar su religión.

¿Sabían ustedes que Mahoma reprobó un examen o prueba directa de su reclamo de ser profeta?

Bujarí IV: 546 narra que a Mahoma se le preguntó porqué a veces los hijos se parecen a la madre y otras veces al padre. Mahoma dijo que el ángel Gabriel le dio la respuesta inspirada. Estamos hablando de revelación, no de opiniones personales de Mahoma. Mahoma contestó que el niño se parece al padre o la madre dependiendo de quien alcanzara el clímax primero. Sin comentarios.

Prueba no doctrinal del profeta

Como en esta primera parte no estamos tratando con doctrina, les vamos a dar la prueba no doctrinal del profeta. Yo la llamo la prueba de los frutos, nunca falla;

Tres debilidades de un falso profeta (válidas para cualquier líder religioso)

1.     Amor por las riquezas – Asaltando caravanas y poblaciones judías, Mahoma amasó riquezas fabulosas para él, su familia y su tribu.

2.     Amor por las mujeres – Ali Dashti, el famoso erudito islámico, le adjudica 22 mujeres. Dieciséis eran esposas, dos eran concubinas o esclavas, las últimas cuatro no eran ni lo uno ni lo otro, sino mujeres devotas que se entregaron para darle placer al profeta.Todo esto mientras prohibía a sus seguidores  tener más de 4 mujeres (Sura 4:3). Dicho sea de paso, Aesha, una de sus esposas, tenía sólo 8 o 9 años de edad cuando el profeta la llevó al lecho nupcial – tremendo problema para los apologistas defensores del Islam.

3.     Amor por el poder – Muhammad enviaba cartas a los reyes y líderes de los países lindantes, a las tribus cercanas y lejanas, los invitaba a rendirse a su autoridad y a que creyeran en él como profeta y mensajero de Allah. Sus cartas terminaban con las palabras: ¡Aslem, Talam! “Ríndanse y estarán a salvo”. Traducido al criollo: “Ríndanse o los degüello”.

La búsqueda incesante de dinero, sexo y poder. Mahoma renqueaba de esa pata. Todo falso profeta tiene una o más de estas tendencias. Compárenlo con Jesucristo – nunca buscó nada de eso, ninguna de las tres cosas. <>

(Continuará …)

*Este Artículo ha sido tomado del blog amigo: El Blog del Pastor Daniel: http://pastordanielbrito.wordpress.com/ *

Publicado por Pastor: Damián Ayala