¿Jesús era casado?

¿Jesús era casado?

Por:www.GotQuestions.org/Espanol

No, Jesucristo no se casó. Un reciente libro popular, “El Código DaVinci” nos dice que Cristo se casó con María Magdalena. Este mito / mentira es absolutamente falso y carece de bases teológicas, históricas o bíblicas. A pesar de que un par de “Evangelios gnósticos” mencionan que Jesús tuvo una estrecha relación con María Magdalena, ninguno de ellos asegura específicamente que Jesús estuvo casado con María Magdalena, o que estuvo involucrado románticamente con ella. Lo más cercano a esto es el decir que Jesús besó a María Magdalena, lo que fácilmente puede ser solo una referencia a un “beso amistoso”. Además, aún cuando los evangelios Gnósticos hubieran mencionado directamente que Jesús se casó con María Magdalena, eso no tendría autoridad alguna, porque ha sido comprobado que todos los evangelios Gnósticos, son inventos fraguados para crear una visión gnóstica de Jesús.

Si Jesús se hubiera casado, la Biblia lo habría mencionado – o habría alguna declaración ambigua de ese hecho. La Escritura no hubiera ignorado por completo un hecho tan importante. La Biblia menciona a la madre de Jesús, a Su padre adoptivo, hermanos y hermanas. ¿Por qué iba a descuidar al menos mencionar el hecho de que Jesús tuvo una esposa? Aquellos que creen / enseñan que Jesús estuvo casado, lo hacen en un intento por “humanizarlo” y hacerlo más ordinario – como cualquier otra persona. La gente simplemente no quiere creer que Jesús era Dios encarnado (Juan 1:1, 14; 10:30). Así que, ellos inventan y creen mitos acerca de que Jesús estuvo casado, tuvo hijos y fue un ser humano ordinario.

Una pregunta secundaria podría ser, “¿Podría Jesucristo haber estado casado?” No hay nada pecaminoso en el casarse. No hay nada pecaminoso en tener relaciones sexuales en el matrimonio. Así que, sí, Jesús pudo haberse casado y aún ser el Cordero de Dios sin mancha, el Salvador del mundo. Al mismo tiempo, bíblicamente no hay razón para que Cristo se hubiera casado. Ese no es el punto en este debate. Aquellos que creen que Jesús estuvo casado, no creen que Él fue sin pecado, o que Él era el Mesías. El casarse y tener hijos no fue la razón por la que Dios envió a Jesús. Marcos 10:45 nos dice porque vino Jesús, “Porque el Hijo del Hombre no vino para ser servido, sino para servir, y para dar Su vida en rescate por muchos.”


¿Qué dice la Biblia sobre la Creación contra la teoría de la Evolución?

¿Qué dice la Biblia sobre la Creación contra la teoría de la Evolución?

www.GotQuestions.org/Espanol

Respuesta: No es el propósito de este artículo presentar un argumento científico en el debate sobre la Creación contra la Evolución. Si estás buscando argumentos científicos sobre la Creación y/o contra la Evolución, te recomendamos “Respuestas en Génesis” – http://www.respuestasengenesis.org, y si lee inglés, el “Institute for Creation Research” – http://www.icr.org. El propósito de este artículo es explicar el por qué, de acuerdo con la Biblia, el debate de la Creación contra la Evolución aún existe. Romanos 1:25 declara, “ya que cambiaron la verdad de Dios por la mentira, honrando y dando culto a las criaturas antes que al Creador, el cual es bendito por los siglos, Amén.”

Un factor clave que debemos reconocer es que la gran mayoría de los científicos que creen en la Evolución también son ateos o agnósticos. Hay algunos que se basan en alguna forma de ateísmo evolutivo, y otros que toman un punto de vista deísta de Dios (Dios existe, pero no está involucrado en el mundo… todo procede según un curso natural). Hay algunos que genuina y honestamente miran estos datos y llegan a la conclusión de que la Evolución encaja más en los datos disponibles. Sin embargo, éstos representan una porción insignificante de científicos que abogan por la Evolución. La gran mayoría de los científicos evolucionistas sostienen que la vida evolucionó enteramente SIN intervención de un Ser superior. La Evolución es por definición una ciencia naturalista.

Para que el ateísmo sea verdad, debe haber una explicación alternativa para el cómo el universo y la vida llegaron a existir. Aunque hubo creyentes en alguna forma de Evolución que precedieron a Charles Darwin, él fue el primero en desarrollar un modelo plausible de cómo la Evolución pudo haber ocurrido – la selección natural. Alguna vez Darwin se identificó a sí mismo como un cristiano, pero más tarde renunció a la fe cristiana y a la existencia de Dios como resultado de algunas tragedias que sufrió en su vida. La Evolución fue “inventada” por un ateo. El objetivo de Darwin no fue desaprobar la existencia de Dios, pero ese es uno de los resultados finales de la teoría de la Evolución. La Evolución es un soporte del ateísmo. Los científicos evolucionistas de la actualidad tampoco admitirán que su objetivo es dar una explicación alternativa a los orígenes de la vida, y por lo tanto establecer una base para el ateísmo. Sin embargo, de acuerdo con la Biblia, eso es exactamente por lo que existe la teoría de la Evolución.

La Biblia nos dice, “Dice el necio en su corazón; No hay Dios.” (Salmo 14:1; 53:1). La Biblia también proclama que la gente no tiene excusa para no creer en un Dios Creador, “Porque las cosas invisibles de Él, su eterno poder y deidad, se hacen claramente visibles desde la Creación del mundo, siendo entendidas por medio de las cosas hechas, de modo que no tienen excusa.” (Romanos 1:20). De acuerdo con la Biblia, cualquiera que niega la existencia de Dios es un necio. ¿Por qué entonces, hay tanta gente, incluyendo algunos cristianos, que aceptan complacientes que los científicos evolucionistas son intérpretes imparciales de los datos científicos? De acuerdo con la Biblia, ¡todos ellos son necios! La necedad no implica una falta de inteligencia. La mayoría de los científicos evolucionistas son intelectualmente brillantes. La necedad indica una inhabilidad para aplicar apropiadamente el conocimiento. Proverbios 1:7 nos dice, “El principio de la sabiduría es el temor de Jehová. Los insensatos desprecian la sabiduría y la enseñanza.”

Los científicos evolucionistas se mofan de la Creación y/o del Diseño Inteligente como de algo que no vale la pena examinar científicamente. Para que algo sea considerado una “ciencia”, dicen ellos, debe estar sujeto a observación y probado, debe ser “naturalista”. La Creación es por definición “sobrenatural.” Dios y lo sobrenatural, no pueden ser observados o probados (y así sigue su argumento), por lo tanto la Creación y/o el Diseño Inteligente no pueden ser considerados una ciencia. Como resultado, todos los datos son filtrados a través de la preconcebida, presupuesta, y pre-aceptada teoría de la Evolución, sin la consideración de explicaciones alternas.

Sin embargo, el origen del universo y el origen de la vida no pueden ser probados u observados. Ambos, la Creación y la Evolución están basados en sistemas de fe cuando ellos hablan de los orígenes. Ninguno puede ser probado porque no podemos regresar a billones (o miles) de años atrás para observar el origen del universo y la vida en el universo. Los científicos evolucionistas rechazan la Creación en terrenos que lógicamente los fuerzan también a rechazar la Evolución como una explicación “científica” de los orígenes. La Evolución al menos en lo concerniente a los orígenes, no encaja en la definición de “ciencia” más de lo que lo hace la Creación. La Evolución es supuestamente la única explicación de los orígenes que puede ser probada; por lo tanto, es la única teoría de los orígenes que puede ser considerada “científica”. ¡Eso es una tontería! Los científicos partidarios de la Evolución, están rechazando una plausible teoría de los orígenes sin siquiera examinar honestamente sus méritos, porque no se ajusta a su estrecha e ilógica definición de lo que es “ciencia.”

Si la Creación es verdad, entonces hay un Creador ante Quien somos responsables. La Evolución es un soporte para el ateísmo. La Evolución da a los ateos una base para explicar cómo existe la vida aparte de un Dios Creador. La Evolución niega la necesidad de un Dios que esté involucrado en el universo. La Evolución es la “teoría de la creación” para la “religión” del ateísmo. De acuerdo con la Biblia, la elección es clara. Podemos creer en la Palabra de nuestro omnipotente y omnisciente Dios, o podemos creer en las explicaciones de la ilógica tendencia “científica” de los necios.


¿Es Jesús el único camino al Cielo?

¿Es Jesús el único camino al Cielo?

Por: GotQuestions.org

A menudo escuchamos estas respuestas de la gente: “Básicamente soy una buena persona, tanto que iré al cielo.” “Bueno, hago algunas cosas malas, pero hago más cosas buenas, así que iré al cielo.” “Dios no va a enviarme al infierno solamente porque no vivo pegado a la Biblia. ¡Los tiempos han cambiado!” “Solamente la gente verdaderamente mala, como los que abusan sexualmente de niños, y los asesinos van al infierno.”

Todos estos son conceptos comunes entre la mayoría de la gente, pero la verdad es que todos estos son mentiras. Satanás, el gobernador del mundo, fabrica estos pensamientos en nuestras cabezas. Él, y cualquiera que sigue sus caminos, es un enemigo de Dios (1 Pedro 5:8). Satanás siempre se disfraza de bueno (2 Corintios 11:14), pero él tiene control sobre todas las mentes que no pertenecen a Dios. “Satanás, el dios de este siglo cegó el entendimiento de los incrédulos, para que no les resplandezca la luz del evangelio de la gloria de Cristo, el cual es la imagen de Dios” (2 Corintios 4:4).

Es una mentira creer que Dios no tiene cuidado de los pecados pequeños, y que el infierno está reservado sólo para la “gente mala.” Todo pecado nos aparta de Dios, aún una “pequeña mentirita blanquita.” Todos hemos pecado, y ninguno es lo suficientemente bueno como para ir al cielo por sí mismo (Romanos 3:23). Entrar al cielo no se basa en que lo bueno pesa sobre lo malo; todos vamos a perder si ese es el caso. “Y si son salvos por el favor de Dios, entonces no es por sus buenas obras. En ese caso, el maravilloso favor de Dios no sería lo que es en realidad – gratuito e inmerecido” (Romanos 11:6). No podemos hacer nada bueno para ganar nuestro camino al cielo (Tito 3:5).

“Entrad al reino de Dios por la puerta estrecha; porque ancha es la puerta, y espacioso el camino que lleva a la perdición, y muchos son los que entran por ella” (Mateo 7:13). Aún si cada uno vive una vida de pecado, y confiar en Dios no es popular, Dios no va a disculparlo. “Solía vivir justamente como el resto del mundo, lleno de pecado, obedeciendo a Satanás, el príncipe de la potestad del aire. El es el espíritu que ahora obra en los corazones de aquellos que rehúsan obedecer a Dios” (Efesios 2:2).

Cuando Dios creó el mundo, era perfecto. Todo era bueno. Entonces creó a Adán y Eva, y les dio libre albedrío, de manera que pudieran escoger seguir y obedecer a Dios o no. Pero Adán y Eva, los primeros seres que Dios creó, fueron tentados por Satanás para desobedecer a Dios, y pecaron. Esto los separó (y a todo el que vino después de ellos, incluyéndonos a nosotros) de estar en capacidad de tener una relación cercana con Dios. Él es perfecto y no puede estar entre el pecado. Como pecadores, no podríamos hacerlo por nosotros mismos. De manera que, Dios hizo un camino para que pudiéramos estar unidos con Él en el cielo. “Porque de tal manera amó Dios al mundo, que ha dado a su Hijo unigénito, para que todo aquel que en él cree, no se pierda, mas tenga vida eterna” (Juan 3:16). “Porque la paga del pecado es muerte, mas la dádiva de Dios es vida eterna en Cristo Jesús Señor nuestro” (Romanos 6:23). Jesús nació para enseñarnos el camino, para morir por nuestros pecados, y de esta manera poder ser liberados. Tres días después de Su muerte, Jesús se levantó de la tumba (Romanos 4:25), probando Su victoria sobre la muerte. Él llenó el vacío entre Dios y el hombre, a fin de que podamos tener una relación personal con Él si solamente creemos.

“Y esta es la vida eterna: que te conozcan a ti, el único Dios verdadero, y a Jesucristo a quien has enviado” (Juan 17:3). La mayoría de la gente cree en Dios, aún Satanás cree. Pero para recibir la salvación, debemos volvernos a Dios, formar una relación personal, apartarnos de nuestros pecados y seguirle. Debemos confiar en Jesús con todo lo que tenemos y todo lo que hacemos. “Se ha manifestado la justicia de Dios por medio de la fe en Jesucristo, para que quite nuestros pecados. Y todos podemos ser salvos de esta manera, sin importar quienes somos o qué hayamos hecho” (Romanos 3:22). La Biblia enseña que no hay otro camino para la salvación sino a través de Cristo. En Juan 14:6 Jesús dice, “Yo soy el camino, y la verdad, y la vida; nadie viene al Padre, sino por mí.”

Jesús es el único camino de salvación porque es el único que puede pagar nuestra penalidad por el pecado (Romanos 6:23). Ninguna otra religión enseña la gravedad o seriedad del pecado y sus consecuencias. Ninguna otra religión ofrece el pago infinito del pecado que solamente Jesucristo puede proveer. Ningún otro “fundador religioso” fue Dios que se hizo hombre (Juan 1:1,14) – la única manera en que una deuda infinita pudo ser pagada. Jesús tenía que ser Dios, a fin de que pudiera pagar nuestra deuda. Jesús tenía que ser hombre para que pudiera morir. ¡La salvación está disponible solamente a través de la fe en Jesucristo! “Y en ningún otro hay salvación; porque no hay otro nombre bajo el cielo, dado a los hombres, en que podamos ser salvos” (Hechos 4:12).

Dios los bendiga.


¿Qué le sucede a la gente que nunca tienen oportunidad de oír acerca de Jesús?

¿Qué le sucede a la gente que nunca tienen oportunidad de oír acerca de Jesús?

Por: GotQuestions.org/Espanol


Toda la gente es responsable ante Dios, ya sea que hayan o no “escuchado acerca de Él.” La Biblia nos dice que Dios se ha revelado claramente a Sí mismo en la naturaleza (Romanos 1:20) y en el corazón de la gente (Eclesiastés 3:11). El problema es que la raza humana es pecadora; todos nosotros rechazamos este conocimiento de Dios y nos rebelamos contra Él (Romanos 1:21-23). Aparte de la gracia de Dios, Dios nos concedió, sobre los pecaminosos deseos de nuestro corazón, la visión de descubrir lo inútil y miserable que es nuestra vida apartados de Él. Esto lo hace para aquellos que lo rechazan (Romanos 1:24,32).

En realidad no es que algunas personas no hayan escuchado acerca de Dios. Más bien, el problema es que ellos han rechazado lo que han oído y lo que es fácilmente apreciado de Su obra en la naturaleza. Deuteronomio 4:29 proclama: “Mas si desde allí buscares a Jehová tu Dios, lo hallarás, si lo buscares de todo tu corazón y de toda tu alma.” Este texto enseña un importante principio: quienquiera que realmente busque a Dios, lo hallará. Si una persona verdaderamente desea conocer a Dios, Dios mismo se dará a conocer.

El problema es que, “No hay quien entienda, no hay quien busque a Dios.” (Romanos 3:11) La gente rechaza el conocimiento de Dios que está presente en la naturaleza y en su propio corazón, y en lugar de ello, deciden adorar un “dios” de su propia creación. Es necio discutir sobre la justicia de Dios que envía a alguien al infierno porque nunca tuvo la oportunidad de escuchar el Evangelio de Jesucristo. La gente es responsable ante Dios por lo que Dios ya se ha revelado a ellos. La Biblia dice que la gente rechaza este conocimiento, y por lo tanto, Dios es justo al condenarlos al infierno.

Si asumimos que aquellos que nunca han escuchado el Evangelio son merecedores de la misericordia de Dios, nos metemos en un terrible problema. Si la gente que nunca escuchó el evangelio es salva… deberíamos asegurarnos de que nadie jamás escuche el Evangelio. La peor cosa que podríamos hacer, sería compartirle el Evangelio a una persona y hacer que él o ella lo rechacen. Si eso sucediera, ellos serían condenados. La gente que no escucha el Evangelio debe ser condenada, si no, no habría motivo para el evangelismo. Si fuera de otra manera, ¿Por qué correr el riesgo de que la gente posiblemente rechace el Evangelio y se condene a sí misma – cuando ellos serían previamente salvos porque nunca escucharon el Evangelio?

Publicado por Pastor Damián Ayala


¿Qué es toda la armadura de Dios?

¿Qué es toda la armadura de Dios?

Por: GotQuestions.org

La frase “toda la armadura de Dios” viene de un pasaje en el Nuevo Testamento: “Por tanto, tomad toda la armadura de Dios para que podáis resistir en el día malo, y habiendo acabado todo, estar firmes. Estad, pues, firmes, ceñidos vuestros lomos con la verdad, y vestidos con la coraza de justicia, y calzados los pies con el apresto del evangelio de la paz. Sobre todo, tomad el escudo de la fe, con que podáis apagar todos los dardos de fuego del maligno. Y tomad el yelmo de la salvación, y la espada del Espíritu, que es la palabra de Dios.” (Efesios 6:13-17).

Efesios 6:12 indica claramente que el conflicto con Satanás es espiritual, y por lo tanto ninguna arma material puede ser empleada con efectividad contra él y sus demonios. No se nos da una lista de tácticas específicas que él usará. Sin embargo, el pasaje es muy claro en que cuando seguimos fielmente todas las instrucciones, podremos permanecer firmes y obtendremos la victoria, a pesar de sus ofensivas.

El primer elemento de nuestra armadura es la verdad (vs. 14). Esto es fácil de entender, puesto que Jesús dice que Satanás es “el padre de la mentira.” (Juan 8:44). Es muy sorprendente la lista de las cosas que Dios considera como abominaciones. Una “lengua mentirosa” es una de las cosas que Él describe como “aborrecibles para Él” (Proverbios 6:16-17). Él establece claramente que ningún mentiroso será admitido en el cielo (Apocalipsis 22:14-15). Por lo tanto, somos exhortados a basarnos solo en la verdad, para nuestra santificación y liberación, y para beneficio de aquellos ante quienes somos testigos.

También en el vs. 14 se nos dice que nos vistamos con la coraza de justicia. Una coraza debía proteger al guerrero de una herida fatal en el corazón y otros órganos vitales. Esta justicia no se refiere a las obras de justicia hechas por los hombres—aunque éstas ciertamente son una buena cobertura de protección, cuando las usamos contra los reproches y acusaciones que sufrimos a manos del enemigo. Sino más bien, se trata de la justicia de Cristo, imputada a nosotros por Dios y recibida por fe, la cual guarda nuestros corazones contra las acusaciones y cargos de Satanás, y protege nuestro ser interior de sus ataques.

El verso 15 habla de la preparación de los pies para el conflicto espiritual. El soldado moderno necesita prestar particular atención a sus pies, tanto como lo hacía el soldado en la antigüedad, donde algunas veces el enemigo ponía peligrosos obstáculos en el camino de avanzada de los soldados. Esto se parecía mucho a las minas de hoy. También la enfermedad puede dañar los pies de un soldado que carezca del calzado apropiado. La idea de la preparación con el evangelio de la paz, sugiere que necesitamos avanzar dentro del territorio de Satanás con el mensaje de gracia tan esencial para ganar almas para Cristo. Satanás tiene muchos obstáculos colocados en el camino, para detener la propagación del evangelio.

El escudo de la fe, del que habla el vs. 16, hace inefectivo el ataque de Satanás de sembrar dudas respecto a la fidelidad de Dios y Su Palabra. Nuestra fe –de la que Cristo es el autor y consumador (Hebreos 12:2)—es como un escudo de oro, precioso, sólido y substancial; como el escudo de poderosos guerreros, por el cual grandes cosas son logradas, y por medio del cual, el creyente no sólo repele, sino conquista al enemigo.

El yelmo del vs. 17 que cubre la cabeza, es, nuevamente para mantener protegida la parte más crítica del cuerpo. Podríamos decir que nuestra manera de pensar necesita ser preservada. La cabeza del soldado estaba entre las partes más importantes por proteger, ya que sobre ella podían descargar los golpes más mortales, y es la cabeza la que ordena sobre todo el cuerpo. La cabeza es el asiento de la mente, la cual, cuando ha sido guardada por la segura “esperanza” del Evangelio para la vida eterna, no recibirá falsa doctrina, o dará lugar a las desesperantes tentaciones de Satanás. La persona no salva, carece de la esperanza de protección contra los embates de la falsa doctrina, porque su mente es incapaz de discernir entre lo verdadero y lo falso.

El verso 17 se interpreta a sí mismo, respecto al significado de la espada del Espíritu. Mientras que todo lo demás es de naturaleza defensiva, aquí está la única arma ofensiva en la armadura de Dios. Habla de la santidad y el poder de la Palabra de Dios. No es concebible un arma espiritual más grande que ésta. En las tentaciones de Jesús en el desierto, la Palabra de Dios fue siempre Su poderosa respuesta a Satanás. ¡Qué bendición es, que esa misma Palabra esté a nuestra disposición!

Orar en el Espíritu (esto es con la mente de Cristo, con Su corazón y Sus prioridades), como en el vs. 18, es la culminación de lo que involucra armarnos a nosotros mismos, vistiendo toda la mencionada armadura de Dios. Es significativo que este pasaje de la Escritura es esencial en las prioridades del ministerio, remarcado a través de las epístolas de Pablo; él sostiene que la oración es el elemento más esencial para alcanzar la victoria y madurez espiritual. Cuán sinceramente la solicita también para él mismo (vs. 19-20).

Publicado por Pastor Damián Ayala.


“¿Las creencias y prácticas Católicas son Bíblicas?”

“¿Las creencias y prácticas Católicas son Bíblicas?”

Por: Got Questions Ministries

El punto concerniente a cualquier iglesia y sus prácticas debe ser “¿Es bíblico?” Si una enseñanza es bíblica (tomada en contexto) debe ser adoptada. Si no lo es, debe ser rechazada. Dios está más interesado en si una iglesia está haciendo Su voluntad y obedeciendo Su Palabra que en si puede trazar una línea de sucesión ascendiente a los apóstoles de Jesús. Jesús estaba muy preocupado acerca del abandono de la Palabra de Dios por seguir las tradiciones de los hombres (Marcos 7:7). Las tradiciones no son inherentemente inválidas; hay algunas tradiciones buenas y valiosas. Nuevamente, el punto debe ser si una doctrina, práctica, o tradición es bíblica. ¿Cómo entonces se compara la Iglesia Católica Romana con las enseñanzas de la Palabra de Dios?

Salvación: La Iglesia Católica Romana enseña que la salvación es por la regeneración bautismal y es mantenida a través de los sacramentos católicos, a menos que se cometa un acto pecaminoso voluntario que rompa el estado de gracia santificada. La Biblia enseña que somos salvados por gracia, la cual es recibida simplemente a través de la fe (Efesios 2:8-9), y que las buenas obras son el resultado del cambio en el corazón reformado por la salvación (Efesios 2:10; 2 Corintios 5:17) y el fruto de esa vida nueva en Cristo (Juan 15).

La seguridad de la salvación: La Iglesia Católica Romana enseña que la salvación no puede ser garantizada o asegurada. 1 Juan 5:13 dice que la carta de 1 Juan fue escrita con el propósito de asegurar a los creyentes la CERTEZA de su salvación.

Buenas obras: La Iglesia Católica Romana dice que los cristianos son salvados por obras meritorias (comenzando con el bautismo) y que la salvación es mantenida por buenas obras (recibiendo los sacramentos, la confesión de pecados a un sacerdote, etc.) La Biblia dice que los cristianos son salvados por la gracia a través de la fe en Jesucristo, totalmente aparte de las obras (Tito 3:5; Efesios 2:8-9; Gálatas 3:10-11; Romanos 3:19-24)

Bautismo: El bautismo en el Nuevo Testamento, SIEMPRE es practicado DESPUÉS de la fe salvadora en Cristo. El bautismo no es el medio para la salvación; es la fe en el Evangelio lo que salva (1 Corintios 1:14-18; Romanos 10:13-17). La Iglesia Católica Romana enseña la regeneración bautismal de los infantes, una práctica que nunca es encontrada en la Escritura. La única posible sugerencia del bautismo a infantes en la Biblia que la Iglesia Católica Romana puede señalar, es la de toda la casa del carcelero de Filipos quienes fueron bautizados según lo escrito en Hechos 16:33. Sin embargo, el contexto en ninguna parte menciona a niños. Hechos 16:31 declara que la salvación es por fe. Pablo habló a todos los que estaban en esa casa en el verso 32, y todos los de la casa creyeron (verso 34). Este pasaje solo indica el bautismo de aquellos que ya habían creído, no de infantes.

Oración: La Iglesia Católica Romana enseña que los católicos no solo le oren a Dios, sino que también se hagan peticiones de oración a María y a los santos. Contrariamente a esto, somos enseñados en la Escritura a orar solo a Dios (Mateo 6:9; Lucas 18:1-7).

Sacerdocio: La Iglesia Católica Romana enseña que hay una diferencia entre los clérigos y la “gente laica”, mientras que el Nuevo Testamento enseña que el sacerdocio es de todos los creyentes (1 Pedro 2:9).

Sacramentos: La Iglesia Católica Romana enseña que un creyente es infundido con gracia mediante la recepción de los sacramentos. Tal enseñanza no se encuentra en ninguna parte de la Escritura.

Confesión: La Iglesia Católica Romana enseña que a menos que un creyente esté incapacitado, la única manera de recibir el perdón de los pecados, es mediante la confesión de ellos a un sacerdote. Contrariamente a esto, la Escritura enseña que la confesión de los pecados debe ser hecha a Dios (1 Juan 1:9)

María: La Iglesia Católica Romana enseña, entre otras cosas, que María es la Reina del Cielo, una virgen perpetua, y co-redentora, quien ascendió al cielo. En la Escritura, ella es descrita como una obediente y creyente sierva de Dios, quien se convirtió en la madre de Jesús. Ninguno de los otros atributos mencionados por la Iglesia Católica Romana tiene alguna base en la Biblia. La idea de que María es la co-redentora y otra mediadora entre Dios y el hombre, no solo es extra-bíblico (encontrado solo fuera de la Escritura), sino también anti-bíblico (contrario a la Escritura). Hechos 4:12 declara que Jesús es el único redentor. 1 Timoteo 2:5 proclama que Jesús es el único mediador entre Dios y el hombre.

Se pueden dar muchos otros ejemplos; pero solo con estos puntos, se puede identificar claramente que la Iglesia Católica no es bíblica. Cada denominación cristiana tiene tradiciones y práctica que no están explícitamente basadas en la Escritura. Eso es por lo que la Escritura debe ser la fuente de la fe y la práctica cristiana. La Palabra de Dios es siempre verdadera y confiable. No puede decirse lo mismo de la tradición eclesiástica. Nuestro lema guía debe ser: “¿Qué dice la Escritura?” (Romanos 4:3; Gálatas 4:30; Hechos 7:10). 2 Timoteo 3:16-17 declara que, “Toda la Escritura es inspirada por Dios, y útil para enseñar, para redargüir, para corregir, para instruir en justicia, a fin de que el hombre de Dios sea perfecto, enteramente preparado para toda buena obra.”

Publicado por Pastor Damián Ayala.

La palabra de Dios es tan importante que el Espíritu Santo le dedico el Salmo mas largo 119, es el capitulo mas largo de la palabra.


“Yo soy un católico, ¿por qué debo considerar el convertirme en cristiano?”

“Yo soy un católico, ¿por qué debo considerar el convertirme en cristiano?”

Por:Got Questions Ministries

Primero, por favor comprende que no intentamos ofenderte en la redacción de esta pregunta. Verdaderamente recibimos preguntas de católicos, tales como; “¿Cuál es la diferencia entre católicos y cristianos?” En conversaciones cara a cara con católicos, literalmente hemos escuchado, “Yo no soy cristiano, soy católico” Para muchos católicos, el término “cristiano” y “protestante” son sinónimos. Con todo lo expuesto, el intento de este artículo es que los católicos estudien lo que dice la Biblia acerca de ser un cristiano, y quizás consideren que la fe católica no es la mejor representación de lo que describe la Biblia.

La diferencia clave entre católicos y cristianos es la visión que se tiene de la Biblia. Los católicos ven la autoridad de la Biblia al mismo nivel de la autoridad de la Iglesia y la tradición. Los cristianos ven la Biblia como la suprema autoridad para la fe y la práctica. La pregunta es, ¿cómo se presenta la Biblia a sí misma? 2 Timoteo 3:16-17 nos dice, “Toda la Escritura es inspirada por Dios, y útil para enseñar, para redargüir, para corregir, para instruir en justicia, a fin de que el hombre de Dios sea perfecto, enteramente preparado para toda buena obra.” La Escritura, por sí misma, es suficiente para que el cristiano sea enteramente preparado para toda buena obra. Este texto nos dice que la Escritura no es “solo el principio”, o “solo las bases”, o el “cimiento para una más completa tradición eclesiástica.” Por el contrario, la Escritura es perfecta y totalmente suficiente para todo en la vida cristiana. La Escritura puede enseñarnos, reprendernos, corregirnos, entrenarnos, y equiparnos. Los cristianos bíblicos no niegan el valor de las tradiciones de la iglesia. Más bien, los cristianos sostienen que para que una tradición de la iglesia sea válida, debe estar basada en una clara enseñanza de la Escritura, así como estar en concordancia con la misma. Amigo católico, estudia la Palabra de Dios por ti mismo. En la Palabra de Dios encontrarás la descripción y la intención de Dios para Su iglesia. 2 Timoteo 2:15 dice, “Procura con diligencia presentarte a Dios aprobado, como obrero que no tiene de qué avergonzarse, que usa bien la palabra de verdad.”

Una segunda diferencia clave entre católicos y “cristianos bíblicos” es el entendimiento de la manera en que podemos aproximarnos a Dios. Los católicos tienden a aproximarse a Dios a través de intermediarios, tales como María o los santos. Los cristianos se aproximan a Dios directamente, ofreciendo oraciones a nadie más que a Dios mismo. La Biblia proclama que nosotros podemos aproximarnos al trono de Gracia de Dios confiadamente (Hebreos 4:16). La Biblia es perfectamente clara en que Dios desea que le oremos a Él, que tengamos comunicación con Él, que le pidamos a Él las cosas que necesitamos (Filipenses 4:6; Mateo 7:7-8; 1 Juan 5:14-15). No hay necesidad de mediadores o intermediarios, porque Cristo es nuestro único y solo mediador (1 Timoteo 2:5), y tanto Cristo como el Espíritu Santo, están ya intercediendo a nuestro favor (Romanos 8:26-27; Hebreos 7:25). Amigo católico, Dios te ama íntimamente y ha provisto una puerta abierta para una comunicación directa a través de Jesucristo.

La diferencia más crucial entre católicos y “cristianos bíblicos” está en el tema de la salvación. Los católicos ven la salvación casi enteramente como un proceso, mientras que los cristianos ven la salvación de dos formas; como un estado y un proceso. Los católicos se ven a sí mismos como “siendo salvados”, mientras que los cristianos se ven a sí mismos como “habiendo sido salvados”. 1 Corintios 1:2 nos dice, “… a los santificados en Cristo Jesús, llamados a ser santos…” Las palabras “santificados” y “santos” vienen de la misma raíz griega. Este verso establece ambas cosas, que los cristianos son santificados y llamados a ser santos. La Biblia presenta la salvación como un regalo que es recibido al momento en que una persona pone su fe en Jesucristo como su Salvador (Juan 3:16). Cuando una persona recibe a Cristo como Salvador, él / ella es justificada, (declarada justa – (Romanos 5:9), redimida (rescatada de la esclavitud del pecado – 1 Pedro 1:18), reconciliada, (logrando la paz con Dios – Romanos 5:1), santificada (puesta aparte para los propósitos de Dios – 1 Corintios 6:11), y renacida como una nueva creación (1 Pedro 1:23; 2 Corintios 5:17). Cada una de estas características son hechos consumados que son recibidos al momento de la salvación. Los cristianos son entonces llamados a vivir y practicar (llamados a ser santos), lo que ya es una realidad, posicionalmente (santificados).

El punto de vista católico es que la salvación se recibe por fe, pero entonces ésta debe ser “mantenida” por buenas obras y participación en los Sacramentos. Los cristianos bíblicos no niegan la importancia de las buenas obras o que Cristo nos llama a observar las ordenanzas en memoria de Él y en obediencia a Él. La diferencia es que el punto de vista cristiano es que estas cosas son el resultado de la salvación, y no un requerimiento para la salvación, o un medio para mantener la salvación. La salvación es una obra completa, comprada por el sacrificio expiatorio de Jesucristo (1 Juan 2:2). Como resultado, todos nuestros pecados son perdonados y se nos promete la vida eterna en el cielo, al momento en que recibimos el regalo que Dios nos ofrece – la salvación a través de Jesucristo (Juan 3:16).

Amigo católico, ¿deseas esta “salvación tan grande” (Hebreos 2:6)? Si es así, todo lo que debes hacer es recibirla (Juan 1:12), a través de la fe (Romanos 5:1). Dios nos ama y nos ofrece la salvación como un regalo (Juan 3:16). Si recibimos Su gracia, por fe, tenemos la salvación como nuestra eterna posesión (Efesios 2:8-9). Una vez salvados, nada podrá separarnos de Su amor (Romanos 8:38-39). Nada puede arrebatarnos de Su mano (Juan 10:28-29). Si deseas esta salvación, si deseas obtener el perdón de todos tus pecados, si deseas tener la seguridad de tu salvación, si deseas tener acceso directo al Dios que te ama – recíbela y es tuya. Esta es la salvación por la que Jesús murió para concedérnosla y la que Dios ofrece como un regalo.

Publicado por Pastor Damián Ayala.


¿Es el Catolicismo una religión falsa? ¿Son salvos los católicos?

¿Es el Catolicismo una religión falsa? ¿Son salvos los católicos?

Por: Got Questions Ministries

 El problema más crucial con la Iglesia Católica Romana es la creencia de que la sola fe en Jesucristo no es suficiente para la salvación. La Biblia clara y consistentemente establece que el recibir a Jesucristo como Salvador, por gracia a través de la fe, garantiza la salvación ( Juan 1:12; 3:16, 18, 36; Hechos 16:31; Romanos 10,13; Efesios 2:8-9). La Iglesia Católica Romana rechaza esto. La posición oficial de la Iglesia Católica Romana es que una persona debe creer en Jesucristo Y ser bautizada Y recibir la Eucaristía junto con los otros sacramentos, Y obedecer los decretos de la Iglesia Católica Romana Y realizar obras meritorias Y no morir con algún pecado mortal Y etc., etc., etc. La divergencia Católica de la Biblia en el más crucial de los puntos, la salvación; significa que si, el Catolicismo es una religión falsa. Si la persona cree lo que la Iglesia Católica enseña oficialmente, él o ella no serán salvados. Cualquier demanda de obras o rituales que deban ser añadidos a la fe para obtener la salvación, es afirmar que la muerte de Jesús no tuvo el valor suficiente para comprar nuestra salvación.

Mientras que la salvación por fe es el punto más crucial, al comparar el catolicismo romano con la Palabra de Dios, existen también muchas otras diferencias y contradicciones. La Iglesia Católica Romana enseña muchas doctrinas que están en desacuerdo con lo que la Biblia declara. Esto incluye la sucesión apostólica, la adoración a los santos o a María, la oración a los santos o a María, el Papa / papado, el bautismo de infantes, la transubstanciación, indulgencias plenarias, el sistema sacramental, y el purgatorio. A pesar de que los católicos afirman la base bíblica de estos conceptos, ninguna de estas enseñanzas tienen ninguna base sólida en la clara enseñanza de la Escritura. Estos conceptos están basados en la tradición católica, no en la Palabra de Dios. De hecho, ellos claramente contradicen los principios bíblicos.

Con referencia a la pregunta “¿Son salvos los católicos?”, esta es la pregunta más difícil de responder. Es imposible hacer una declaración universal sobre la salvación de todos los miembros de cualquier denominación cristiana. No TODOS los bautistas son salvos. No TODOS los presbiterianos son salvos. No TODOS los luteranos son salvos. La Salvación es determinada por la fe personal solamente en Jesús para salvación, no por los títulos o identificación denominacional. A pesar de las creencias anti-bíblicas y las prácticas de la Iglesia Católica Romana, hay creyentes genuinos que asisten a las iglesias católicas. Hay muchos católicos romanos que genuinamente han depositado su fe solamente en Jesucristo para salvación. Sin embargo, estos cristianos católicos son creyentes, a pesar de lo que la Iglesia Católica enseña, no por lo que ella enseña. En cierto grado, la Iglesia Católica enseña de la Biblia y señala a la gente a Jesucristo como el Salvador. Como resultado, algunas veces la gente es salvada en iglesias católicas. La Biblia tiene un impacto en donde quiera que es proclamada (Isaías 55:11). Los cristianos católicos permanecen en la Iglesia Católica por la ignorancia de lo que la Iglesia Católica es realmente, por una tradición familiar y presión, o por el deseo de alcanzar a otros para Cristo.

Al mismo tiempo, la Iglesia Católica también aleja a mucha gente de la genuina fe y relación con Cristo. Las creencias y prácticas no bíblicas de la Iglesia Católica Romana, con frecuencia le han dado a los enemigos de Cristo la oportunidad para blasfemar. La Iglesia Católica Romana no es la iglesia que estableció Jesucristo. No es la iglesia que está basada en las enseñanzas de los apóstoles (como se describe en el Libro de Los Hechos y en las epístolas del Nuevo Testamento). A pesar de que las palabras de Jesús en Marcos 7:9 fueron dirigidas a los fariseos, ellas describen con exactitud a la Iglesia Católica Romana, “Bien invalidáis el mandamiento de Dios para guardar vuestra tradición.”

Publicado por Pastor Damián Ayala.


“Las apariciones de María, tales como la Virgen de Fátima, ¿son verdaderos mensajes de Dios?”

“Las apariciones de María, tales como la Virgen de Fátima, ¿son verdaderos mensajes de Dios?”

Por: Got Questions Ministries

En la tradición católica, hay muchos acontecimientos o apariciones reportados de María, ángeles y/o santos y de la entrega de mensajes de Dios. Al parecer en al menos algunos de estos casos, la gente genuinamente estuvo viendo algo sobrenatural. Mientras que algo de lo que es visto en varios lugares es quizá el trabajo de charlatanes, otras apariciones fueron aparentemente auténticas. Sin embargo, dicho esto, el que una aparición sea auténtica no significa que es un mensaje de Dios o una genuina aparición de María, un ángel o un santo. La Escritura declara que Satanás y sus demonios se disfrazan de ángeles de luz (2 Corintios 11:14-15). El engaño satánico es una posible explicación para las apariciones.

La única manera de determinar si una aparición es un “falso milagro” o un genuino mensaje de Dios, es comparando la aparición con la Escritura. Si las enseñanzas que están ligadas a estas apariciones son contrarias a la Palabra de Dios, entonces las apariciones mismas son de naturaleza satánica. Un estudio de las enseñanzas de Nuestra Señora de Fátima con su “Milagro del Sol” es un buen ejemplo.

Hay una página web que contiene las descripciones del “Milagro del Sol” y puede ser encontrada en:www.religion-cults.com/fatima/sun.htm. Parecería que efectivamente algo espectacular sucedió en octubre 13 de 1917…. que algo de verdad apareció y entregó un mensaje. El hecho de que este evento coincidiera con lo que había sido dicho a los niños pastores tres meses antes, parecería enlazar este acontecimiento con las apariciones que ellos habían estado presenciando en los meses anteriores; primero la del ángel y después la de la “Virgen de Fátima”.

Cuando uno compara el mensaje de Fátima con lo que la Biblia enseña, es evidente que el mensaje de Fátima combina algunas verdades bíblicas con muchas prácticas y enseñanzas no bíblicas. Los siguientes párrafos están citados directamente de la página web dedicada a la “Virgen de Fátima” www.fatima.org. Hay palabras y oraciones subrayadas para indicar que éstas no son bíblicas (que no son enseñadas por la Biblia), o anti-bíblicas (contradictorias a la Biblia). A través del análisis de las citas, se dará más información, junto con las razones específicas para la clasificación de estas apariciones como “falsos milagros”. Este es un resumen de citas sobre todo el mensaje dado por la Virgen de Fátima:

El Mensaje en General:

“El Mensaje general de Fátima no es complicado. Sus solicitudes son de oración, reparación, arrepentimiento y sacrificio, así como del abandono del pecado. Antes que Nuestra Señora apareciera en el árbol a los tres pastorcitos, Lucía, Francisco y Jacinta, el Ángel de Paz los visitó. El Ángel preparó a los niños para recibir a la Bendita Virgen María, y sus instrucciones son un aspecto importante del Mensaje que con frecuencia es ignorado.

“El Ángel demostró a los niños la manera ferviente, atenta y tranquila con la cual debemos todos orar, y la reverencia que debemos mostrar a Dios en oración. Él también les explicó la gran importancia de orar y hacer sacrificios en reparación por las ofensas cometidas contra Dios. Él les dijo: – “Hagan de todo lo que puedan un sacrificio y una ofrenda a Dios como un acto de reparación por los pecados por los que Él es ofendido, y en súplica, por la conversión de los pecadores” En su tercera y final aparición a los niños, el Ángel les dio la Sagrada Comunión, y les mostró la manera correcta de recibir a Nuestro Señor en la Eucaristía: los tres niños se arrodillaron y recibieron la Comunión; a Lucía le fue dada la Sagrada Hostia en la lengua y el Ángel compartió la Sangre del Cáliz entre Francisco y Jacinta

“Nuestra Señora subrayó la importancia de rezar el Rosario en cada una de Sus apariciones, pidiendo a los niños que rezaran el Rosario cada día por la paz. Otra parte importante del Mensaje de Fátima es la devoción a Nuestra Señora del Inmaculado Corazón, quien está terriblemente indignada y ofendida por los pecados de la humanidad, y somos amorosamente urgidos a consolarla por medio de la reparación. Ella mostró Su Corazón, a los niños, rodeado por espinas que lo atraviesan (lo que representa los pecados en contra de Su Inmaculado Corazón), ellos entendieron que sus sacrificios podían ayudar a consolarla.

“Los niños también vieron que Dios está terriblemente ofendido por los pecados de la humanidad, y que Él desea que cada uno de nosotros y toda la humanidad abandone el pecado y haga reparación por sus crímenes a través de la oración y el sacrificio. Nuestra Señora tristemente imploró: – ‘¡Ya no ofendan al Señor nuestro Dios, porque Él ya está demasiado ofendido! ”

“También les fue dicho a los niños que oraran y se sacrificaran ellos mismos por los pecadores, a fin de salvarlos del infierno. Brevemente les fue mostrado a los niños una visión del infierno, después de lo cual Nuestra Señora les dijo: – ‘Ustedes han visto el infierno donde van las almas de los pobres pecadores. Para salvarlos, Dios desea establecer en el mundo, la devoción a Mi Inmaculado Corazón . Si es hecho lo que les digo, muchas almas serán salvadas y habrá paz”

“Nuestra Señora nos indicó la raíz específica de los problemas en el mundo, la que causa las guerras mundiales y tan terrible sufrimiento: el pecado. Entonces ella dio la solución, primero individualmente a la gente, después a los líderes de la iglesia. Dios pide a cada uno de nosotros que dejemos de ofenderlo. Debemos orar, especialmente el Rosario. Al rezar frecuentemente el Rosario, obtendremos las gracias necesarias para derrotar al pecado. Dios quiere que tengamos devoción al Inmaculado Corazón de María y que trabajemos para extender esta devoción a través del mundo. Nuestra Señora dijo; – ‘Mi Inmaculado Corazón será su refugio y el camino que los lleve a Dios’ Si queremos llegar a Dios, tenemos un camino seguro hacia Él a través de la verdadera devoción al Inmaculado Corazón de Su Madre.”

“Para poder estar más cerca de Ella, y consecuentemente con Su Hijo, Nuestra Señora remarcó la importancia de rezar diariamente el Rosario, al menos por cinco décadas. Ella nos pidió que usaramos un Escapulario Café. Y debemos hacer sacrificios, especialmente el sacrificio de nuestro deber diario, en reparación por los pecados cometidos contra Nuestro Señor y Nuestra Señora. Ella también insistió en la necesidad de oraciones y sacrificios para salvar a los pobres pecadores del infierno. El Mensaje de Fátima, individualmente a las almas, está sintetizado en estas cosas.”

En el mismo sitio web, está registrada una entrevista entre la Hermana Lucía (la pastorcita de 10 años quien fue de entre los tres niños, la que vio las apariciones en 1917), y un padre Fuentes. La entrevista tuvo lugar en 1957. En esta entrevista enfocada en Fátima y su mensaje, la Hermana Lucía dijo lo siguiente:

“Padre, la Santísima Virgen no me dijo que estamos en los últimos tiempos del mundo; sino que Ella me hizo entender esto por tres razones. La primera, es porque Ella me dijo que el diablo quiere enfrascarse en una batalla decisiva contra la Virgen. Y una batalla decisiva es la batalla final, donde uno de los lados saldrá victorioso y el otro sufrirá la derrota. Por lo tanto a partir de ahora, debemos elegir de que lado estamos. O estamos con Dios o estamos con el diablo; no existe otra posibilidad.”

“La segunda razón es porque Ella le dijo a mis primos al igual que a mí, que Dios está dando dos últimos remedios para el mundo. Estos son el Santo Rosario y la devoción al Inmaculado Corazón de María. Estos son los dos últimos remedios, lo que significa que ya no habrá otros.

“La tercera razón es porque en los planes de la Divina Providencia, Dios siempre, antes de castigar al mundo, agota todos los demás remedios. Ahora, cuando Él ve que el mundo tampoco presta atención, como decimos en nuestra imperfecta manera de hablar, Él nos ofrece con cierta aprensión el ultimo medio de salvación, Su Santísima Madre. Es con cierta aprensión porque si despreciamos y rechazamos estos últimos medios, ya no tendremos más perdón del Cielo, porque habremos cometido un pecado al cual el Evangelio llama el pecado contra el Espíritu Santo. Este pecado consiste en rechazar abiertamente, con pleno conocimiento y consentimiento, la salvación que Él ofrece. Recordemos que Jesucristo es un Hijo muy bueno y que Él no permite que ofendamos o despreciemos a Su Santísima Madre. Hemos registrado a través de muchos siglos de la historia de la Iglesia, el obvio testimonio demostrado por los terribles castigos que han caído sobre quienes han atacado el honor de Su Más Santa Madre, cómo Nuestro Señor Jesucristo siempre ha defendido el honor de Su Madre.

“Los dos medios para salvar al mundo son la oración y el sacrificio. (En cuanto al Santo Rosario, la Hermana Lucía dijo: ) – Mire, Padre, la Santísima Virgen, en estos últimos tiempos que estamos viviendo, le ha dado una nueva eficacia al rezo del Rosario, tan extenso que no hay problema, sin importar lo difícil que sea, ya sea temporal o sobre todo lo espiritual, en la vida personal de cada uno de nosotros, de nuestras familias, de las familias del mundo o de las comunidades religiosas, o aún de la vida de la gente y naciones, que no pueda ser resuelto por el Rosario. No hay problema, le digo, sin importar cuán difícil sea, que no pueda ser resuelto mediante el rezo del Santo Rosario. Con el Santo Rosario nos santificaremos a nosotros mismos. Consolaremos a Nuestro Señor y obtendremos la salvación de muchas almas. “Finalmente, la devoción al Inmaculado Corazón de María, nuestra Madre Santísima, consiste en considerarla como el trono de misericordia, de bondad y perdón, y como la puerta segura para entrar al Cielo.”

En los párrafos anteriores concernientes al mensaje que Hermana Lucía sintió que de la aparición, deseaba comunicar al mundo, apreciarás muchas cosas que no solo no se encuentran en la Escritura, sino que son contrarias a la Escritura.

1) María es referida como la “Santísima Madre” que tiene un “Corazón Inmaculado” Por esto, ellos no quieren decir que le conceden la justicia y santidad dada a los santos a través de la justicia imputada por Cristo; sino que ella fue salvada del pecado en todas sus forma, por el hecho de haber sido concebida en el vientre de su madre, sin la mancha del pecado original. Nunca la Biblia se refiere a María como un ser sin pecado. Nunca se refiere a ella como poseedora de un corazón inmaculado. Más bien, ella se refiere a Dios como su Salvador (Lucas 1:47). Esto parecería colocarla a ella con el resto de la humanidad, pero la Iglesia Católica sostiene que María fue salvada del pecado a través de los méritos de Cristo, por haber sido concebida sin pecado, y haber vivido una vida sin pecado. Nuevamente, nunca está este pensamiento en la Escritura. Más bien lo que la Escritura enseña es que solo hay una excepción a la verdad de que todos somos pecadores (Romanos 3:10, 3:23, etc.). Esa única excepción es Jesucristo (2 Corintios 5:21; 1 Pedro 2:22; 1 Juan 3:5).

2) La Hermana Lucía habla de que la devoción al “Inmaculado Corazón de María”, y del rezo del rosario, como “los dos últimos remedios para el mundo”. Ella también declara que no hay problema que no pueda se resuelto mediante el rezo del rosario. La enseñanza de Fátima es que, a través de este medio se conducirá a muchas almas a la salvación. De nuevo, nunca es encontrada tal enseñanza en la Escritura. La oración principal del Rosario es el “Ave María” la cual es repetida cincuenta veces. La primera mitad de ella, está tomada de la Escritura, sobre la salutación del ángel a María, “Dios te salve María, llena eres de gracia, el Señor es contigo; bendita tú eres entre todas las mujeres, y bendito es el fruto de tu vientre, Jesús” pero la segunda parte dice, “Santa María, madre de Dios, ruega por nosotros los pecadores, ahora y en la hora de nuestra muerte.” Además de darle a María un título que no le da la Escritura, se le pide entonces a María que ruegue por nosotros. En realidad, los católicos no solo ven a María como alguien a través de quien fluye TODA la gracia de Dios, y que intercede ante su Hijo a nuestro favor, sino que los católicos también le dirigen oraciones a ella, para librar a la gente del pecado, de la guerra, etc. La oración del Papa Juan Pablo II a María, a principios de los 80’s, es un ejemplo de ello. En esta oración él ruega repetidamente a María que “nos libre” de una guerra nuclear, de hambruna, de autodestrucción, de injusticia, etc.

De nuevo, nunca encontramos a una persona devota en la Escritura, orando a alguien más que no sea a Dios, ni pidiendo la intercesión de nadie, sino solo de aquellos que están aún vivos en esta tierra. Más bien, la Escritura nos dirige a orarle a Dios (Lucas 11:1-2: Mateo 6:6-9; Filipenses 4:6; Hechos 8:22; Lucas 10:2, etc.) Él nos anima a acercarnos confiadamente al trono de gracia (Su trono), para que encontremos gracia y ayuda en tiempo de necesidad (Hebreos 4:14-16). Dios nos prometió la intercesión del Espíritu Santo por nosotros, de cuerdo a la voluntad de Dios, con gemidos que no podemos pronunciar ( Romanos 8:26). ¿Por qué debemos necesitar tener acceso a Dios a través de un santo, ángel o María, especialmente considerando el hecho de que no es dado en la Escritura ni el ejemplo ni la orden de hacerlo así? Solo existe el repetido ejemplo de dos cosas en la Escritura:

a) La oración es hecha solo a Dios (1 Corintios 11:5; Romanos 10:1; Romanos 15:30; Hechos 12:5; Hechos 10:2; Hechos 8:24; Hechos 1:24; Zacarías 8:21-22; Jonás 2:7; 4:2, etc.)

b) Las peticiones de oración son hechas solo a los vivos (1 Tesalonicenses 5:25; 2 Tesalonicenses 3:1; Hebreos 13:18, etc.)

Adicionalmente, en ninguna parte es enseñado que María es todo-ojos, todo-oídos, y omnisciente (o casi) porque ella debería escuchar y responder a una multitud de oraciones que son dirigidas a ella por muchos católicos, quienes le rezan simultáneamente alrededor del mundo. En cambio la Escritura enseña que tanto los ángeles como los espíritus de los muertos son seres finitos, posibilitados para estar solo en un lugar a la vez (Daniel 9:20-23; Lucas 16:19 y ss.)

3) Uno de los mensajes repetidos de Fátima, es el llamado a la “reparación” personal o “penitencia”. Este concepto católico enseña que debemos hacer indemnizaciones a Dios y a María por los pecados que hemos cometido contra ellos. Repitiendo una de las frases de “El Mensaje en General”, el ángel le dijo a los niños que “Hagan de todo lo que puedan un sacrificio y ofrézcanlo a Dios como un acto de reparación por los pecados por los cuales Él es ofendido…” Una reparación es una “expiación…. algo hecho o pagado como indemnización o compensación.” Esto está relacionado con la enseñanza católica romana del castigo temporal; del cual una persona puede encargarse en el presente a través de la penitencia o en un futuro a través del tiempo que permanezca en el Purgatorio. La Biblia JAMÁS habla de la necesidad de hacer “reparación” por nuestros pecados o de hacer “penitencia” para pagar por nuestros pecados. Más bien, lo que enseña es que debemos ofrecer nuestras vidas como sacrificios vivos a Dios en respuesta y en gratitud por todas las misericordias que nos ha mostrado en la salvación (Romanos 12:1-2) Cuando una persona se convierte en cristiana, sus pecados son perdonados y pagados totalmente por Cristo. No quedan pagos futuros que puedan ser hechos por ellos, ni tampoco es requerida una futura expiación.

4) Un aspecto clave de la Virgen de Fátima es el postrarse ante ella, y la veneración de imágenes asociadas con la aparición. A través de toda la Biblia, encontrarás que cada vez que alguien se postra ante uno de los “santos” o ángeles, les es dicho que se levanten y se detengan. Solo cuando es hecho ante “el Ángel de Señor” (una aparición de Cristo pre-encarnado), o ante Jesús o Dios el Padre, es aceptada tal veneración. Los católicos hacen distinción entre “adorar” a Dios y “venerar” a María y a los santos; pero cuando Juan el apóstol se postró ante un ángel, el ángel no le preguntó, “¿Estás adorándome o venerándome?” El ángel simplemente le dice que se detenga y que “adore a Dios” (Apocalipsis 19:10). De la misma manera, cuando Pedro fue “venerado” (prokuneo – es la palabra griega que la Iglesia Católica usa para “veneración” como opuesta a la “adoración” la cual solo Dios merece) por Cornelio en Hechos 10:25-26, Pedro le dice a Cornelio, “… Levántate, pues yo mismo también soy hombre.” Puedo notar que su misma palabra es usada también en el pasaje mencionado de Apocalipsis. Por lo tanto, el repetido ejemplo que tenemos de un ángel o un “santo” siendo “honrado” es acompañado por la orden de ¡detenerse!

Así que, el rezarle a María es contrario a la amonestación de las Escrituras de orar solo a Dios y así dice que lo hagamos en el ejemplo de la Escritura. También es ilógico el sustituir la oración a un todo-amoroso, omnisciente y omnipotente Dios (Salmos 139; Hebreos 4:14-16), para rezarle a algún santo o a María, porque no existe evidencia en la Biblia de que ellos puedan siquiera escuchar las oraciones. El orar a los santos y a María en base a una creencia mundialmente extendida, es atribuirles atributos de omnipresencia y omnisciencia que solo Dios posee…. en realidad ¡eso es idolatría!

5) Por último, en los concerniente al “Milagro del Sol”, existen repetidos casos en los cuales se habla de “falsos milagros” (Éxodo 7:22; 8:7; 8:18; Mateo 24:24; Marcos 13:22; Apocalipsis 13:13-14). Dios aún nos dice en Deuteronomio 13:1 y ss., que cuando alguien hace una predicción que se cumple, o una “señal” que parece milagrosa, pero que al mismo tiempo enseña a adorar a dioses extraños, que no le presten atención a lo que él dice, sino más bien se le trate como un falso profeta.

Para un cristiano, su “guía de la fe” debe ser la Biblia y lo que ella enseña (Isaías 8:20; 2 Timoteo 3:16). Y mientras los católicos puedan argumentar que la “Virgen de Fátima” no nos llama a adorar a “dioses extraños” sino a adorar al verdadero Dios; la idea de venerar a María al grado de que su “Inmaculado Corazón” es puesto al mismo nivel de devoción que el “Sagrado Corazón” de Jesucristo, se trata indudablemente de la exaltación de una mujer diosa a la posición que nunca se le da en la Escritura… la de igualarla con Dios; porque el honrarla a la par de Cristo, es hacer justamente eso. De la misma manera, el concentrarnos en María a tal grado que pasemos más tiempo orándole a ella que a Dios, también es idolatría, especialmente a la luz de los mandamientos directos de la Escritura de orar a Dios y al completo silencio de la Escritura concerniente a alguna exaltación de María.

¿Fue el “Milagro del Sol” un falso milagro? Basándonos en la enseñanza bíblica, ciertamente eso parece. Satanás no tiene problemas de mezclar suficiente verdad para hacer que una enseñanza parezca correcta con solo la suficiente dosis de error para condenar las almas al infierno. ¿Dónde es alguna vez mencionado a través de todo el mensaje de Fátima el Evangelio de salvación por gracia a través de la fe en Cristo…. el mensaje que es repetido a través de todo el Nuevo Testamento?

¿Dónde es alguna vez mencionado que la salvación es solo a través de la obra terminada por Jesucristo en el Calvario, y que nuestras buenas obras no tienen mérito alguno aparte de Él? La penitencia y el hacer ofrendas por la reparación de nuestros pecados, es contraria a la obra terminada de Cristo en el Calvario y a nuestra necesidad de salvación solamente por gracia a través de la fe en Él únicamente. El llamado a la devoción de María y su Inmaculado Corazón y al rezo del rosario como los medios últimos y finales para la salvación de las almas, se encara a las verdades bíblicas, tales como en Hechos 4:12 y 1 Timoteo 2:5. “¡A la ley y al testimonio! Si no dijeren conforme a esto, es porque no les ha amanecido” (Isaías 8:20).

Publicado por Pastor Damián Ayala.


¿Qué Sola Scriptura?

¿Qué Sola Scriptura?

Por: Got Questions Ministries

Las palabras “Sola scriptura” son del latín: “únicamente”, “principio”, “base”, y la palabra “scriptura” significa “escritos” – refiriéndose a las Escrituras. Sola scriptura significa que solamente la Escritura tiene autoridad para la fe y la práctica del cristiano. La Biblia es completa, autoritativa y verdadera. “Toda la Escritura es ‘inspirada por Dios’ (dada por la inspiración de Dios) y útil para enseñar, para redargüir, para corregir, para instruir en justicia….” (2 Timoteo 3:16).

Sola scriptura fue el “grito de guerra” de la Reforma Protestante. Por siglos la Iglesia Católica Romana ha considerado sus tradiciones superiores en autoridad a la Biblia. Esto dio como resultado muchas prácticas que eran, de hecho, contradictorias a la Biblia. Algunos ejemplos son: la oración a los santos y/o a María, la inmaculada concepción, la transubstanciación, el bautismo de infantes, las indulgencias, y la autoridad papal. Martín Lutero, el fundador de la iglesia Luterana y padre de la reforma Protestante, estuvo reprendiendo públicamente a la iglesia Católica por sus enseñanzas anti-bíblicas. La Iglesia Católica amenazó a Martín Lutero con la excomunión (y la muerte) si no se retractaba. La respuesta de Martín Lutero fue: “Por tanto, a menos que yo sea persuadido o convencido por el testimonio de la Escritura, o por el más claro razonamiento, – a menos que sea persuadido por medio de los pasajes que he citado, – y a menos que mi conciencia sea sometida de esta manera por la Palabra de Dios, no puedo retractarme y no lo haré, porque es peligroso para un cristiano el hablar en contra de su conciencia. ¡Me mantengo firme, no puedo hacer otra cosa; que Dios me ayude! ¡Amén!

El primer argumento católico en contra de la Sola scriptura es que la Biblia no enseña explícitamente la Sola scriptura. Esto es, los católicos argumentan que, “La Biblia, en ningún lugar establece que sea la UNICA guía autorizada para la fe y la práctica.” Mientras que esto es cierto – se equivocan en reconocer un punto crucial. Sabemos que la Biblia es la Palabra de Dios. La Biblia se declara a sí misma ser inspirada por Dios, inerrante y autoritativa. También sabemos que Dios no cambia Su parecer o se contradice a Sí mismo. Así que, mientras la Biblia misma no pueda argüir explícitamente sobre la “Sola scriptura”, definitivamente no debe permitirse que las tradiciones contradigan su mensaje. La Sola scriptura no es tanto un argumento contra la tradición como lo es contra las doctrinas no bíblicas o anti-bíblicas. La única manera de saber con seguridad lo que Dios espera de nosotros es permaneciendo fieles a lo que sabemos que Él nos ha revelado – la Biblia. Ahora sabemos, más allá de cualquier sombra de duda, que la Escritura es verdadera, autoritativa y confiable. No puede decirse lo mismo de la tradición.

La Palabra de Dios es la única autoridad para la fe cristiana. Las tradiciones solo son válidas cuando están basadas en la Escritura y están en completo acuerdo con la Escritura. Las tradiciones que están en contradicción con la Biblia no son de Dios y no son un aspecto válido de la fe cristiana. La Sola scriptura es la única manera de evitar que la opinión personal y subjetiva tenga prioridad sobre las enseñanzas de la Biblia. La esencia de la Sola scriptura es basar tu vida espiritual en la Biblia solamente, y rechazar cualquier tradición o enseñanza que no esté de total acuerdo con la Biblia. 2 Timoteo 2:15 dice “Procura con diligencia presentarte a Dios aprobado, como obrero que no tiene de qué avergonzarse, que usa bien la palabra de verdad.”

La Sola scriptura no nulifica el concepto de las tradiciones eclesiásticas, más bien nos da una base sólida en la cual basar las tradiciones de la iglesia. Hay muchas prácticas, en ambas iglesias Católica y Protestante, que son el resultado de tradiciones, y no de las explícitas enseñanzas de la Escritura. Es bueno y aún necesario que la iglesia tenga tradiciones. Las tradiciones juegan un papel importante en la clarificación de la doctrina cristiana, y la organización de las prácticas cristianas. Al mismo tiempo, para que estas tradiciones sean válidas, no deben estar en desacuerdo con la Palabra de Dios. Deben estar basadas en el sólido fundamento de la enseñanza en la Escritura. El problema con la iglesia Católica (y muchas otras iglesias Cristianas) es que sus tradiciones están basadas en tradiciones, de tradiciones, de tradiciones – frecuentemente sin que la tradición inicial esté en completa armonía con las Escrituras. Esto es por lo que los cristianos siempre deben regresar a la Sola scriptura, la autoritativa Palabra de Dios, como la única base sólida para la fe y la práctica.

En el sentido práctico, una frecuente objeción al concepto de la Sola scriptura es el hecho de que el canon de la Biblia no fue acordado oficialmente por al menos 250 años después de la fundación de la iglesia. Más aún, las Escrituras no fueron permitidas en la misa por más de 1500 años después de que la iglesia fue fundada. ¿Cómo entonces, utilizarían los primeros cristianos la Sola scriptura, cuando ellos ni siquiera tenían el total de las Escrituras? ¿Cómo entonces, podrían los cristianos que vivieron antes de la invención de la imprenta, basar su fe y práctica en la Escritura solamente, si no había manera de que ellos tuvieran una copia completa de las Escrituras? Este desacuerdo es luego reforzado por los más altos índices de analfabetismo a través de la historia. ¿Cómo maneja la Sola scriptura estos problemas?

El problema con este argumento es que esencialmente está diciendo que la autoridad de las Escrituras está basada en su disponibilidad. Este no es el caso. La autoridad de las Escrituras es universal, porque es la Palabra de Dios y Su autoridad. De hecho, de que la Escritura no estuviera accesiblemente disponible, o aún el hecho de que la gente no pudiera leer, no cambia el hecho de que la Escritura es la Palabra de Dios. Más aún, en vez de que este sea un argumento en contra de la Sola scriptura, es en realidad un argumento para lo que la iglesia debía haber hecho, en lugar de lo que hizo. La iglesia primitiva debía haber hecho su máxima prioridad, el copiar la Escritura. Mientras que era irreal que cada cristiano poseyera una copia completa de la Biblia, si era posible que cada iglesia tuviera algo, la mayor parte, o todas las Escrituras disponibles. Cada líder de la iglesia debía haber estudiado las Escrituras como su más alta prioridad, para que ellos pudieran a su vez enseñarla correctamente. Aún si las Escrituras no estaban disponibles en las misas, por lo menos los líderes de la iglesia podrían haberse entrenado bien en la Palabra de Dios. En lugar de construir tradiciones sobre tradiciones, y pasarlas de generación en generación – la iglesia debió haber copiado y enseñado las Escrituras (2 Timoteo 4:2).

Nuevamente, las tradiciones no son el problema. El problema son las tradiciones no bíblicas. La disponibilidad de las Escrituras a través de los siglos no es un factor determinante. Las Escrituras mismas son el factor determinante. Ahora tenemos las Escrituras disponibles y accesibles para nosotros. A través del estudio de la Palabra de Dios, es claro que muchas tradiciones eclesiásticas que se han desarrollado a través de los siglos, están de hecho en contradicción con la Palabra de Dios. Es aquí donde se aplica la Sola scriptura. Las tradiciones que están basadas en, y están de acuerdo con la Palabra de Dios pueden ser mantenidas. Las tradiciones que no están basadas o están en desacuerdo con la Palabra de Dios, deben ser rechazadas. La Sola scriptura nos lleva de regreso a lo que Dios nos ha revelado en Su Palabra. Finalmente, la Sola scriptura nos señala nuevamente al Dios que siempre habla la verdad, nunca se contradice a Sí mismo, y siempre ha comprobado ser confiable.

Publicado por: Pastor Damián Ayala.