¿Existe el purgatorio?

¿Existe el purgatorio?
La respuesta es ¡no! 

Imagine que está sentado en un jurado en un juicio por homicidio. La fiscalía cuenta con dos piezas de evidencia: una huella digital que pertenece al arma con que el homicidio se cometió, y el ADN del acusado recuperado del cuerpo de la víctima. Estos dos elementos de evidencia son bastante concluyentes. El abogado del acusado, sin embargo, ofrece evidencia también: el hecho de que el acusado dijo una vez que la víctima fue un amigo suyo, y el hecho de que la víctima era impopular entre mucha gente. Como miembro del jurado, tendrá que evaluar y comparar la evidencia dura física de la fiscalía contra la evidencia circunstancial de la defensa. La fiscalía ofrece algo que requiere poca interpretación, es claro y conciso. La defensa ofrece evidencia circunstancial que es poco clara y puede ser interpretada para apoyar el caso del acusado, o como coherente con el caso presentado por la fiscalía! Una simple regla de evidencia dicta que siempre hay que interpretar lo que es “poco claro” por lo que es “claro”, y no al revés! La evidencia física directa de la prosecución, por lo tanto, supera las evidencia interpretiva circunstancial de la defensa! En muchos sentidos, éste es exactamente el escenario que enfrentamos al examinar el caso por el ‘Purgatorio’ en la Biblia. El purgatorio es la idea de que hay un lugar “o “estado de ser” en el más allá, donde algunos de nosotros (a pesar de que seamos cristianos salvos)  pasarán tiempo “purgándonos” de los pecados pasados para que estemos listos y dignos del cielo. Esta visión presume que muchos de nosotros morimos con los pecados no perdonados que deben de ser purgados de nuestra cuenta, que algunos de nosotros no somos lo suficiente buenos para ir al cielo, pero no lo suficiente malos para ir al infierno.

El purgatorio, por lo tanto, es un lugar )o estado de ser) temporal e intermedio, donde los buenos hechos y obras se pueden realizar a fin de purgar nuestra impureza antes de nuestro destino final con Dios. Purgatorio se ha convertido en una doctrina de la Iglesia Católica Romana y los creyentes católicos confían de que sus misas, oraciones y ofrendas para los muertos ayudan a los seres queridos que se han asignado al purgatorio. Aunque millones de católicos creen que el purgatorio es una realidad, la idea tiene que ser probado a la luz de las escrituras. ¿Es el purgatorio algo que nosotros, como cristianos creyentes en la Biblia, debemos de aceptar como verdadero?
El Caso del Purgatorio Es importante señalar que hasta el sexto siglo, ningún teólogo cristiano citó algún pasaje de la escritura en favor de la existencia del purgatorio. No fue hasta Gregorio I que los católicos romanos comenzaron a señalar a varios pasajes claves de las Escrituras para presentar su caso. Miremos a la mejor evidencia bíblica que ofrecen:
Mateo 16:27:  Porque el Hijo del hombre vendrá en la gloria de su Padre con sus ángeles, y entonces pagará á cada uno conforme á sus obras. Ve aquí algo que indica que hay un lugar o estado de ser en lo cual se purgan los pecados por las obras o los hechos realizados? No, este pasaje parece hablar de la recompensa y el juicio asignados en el cielo, y no dice nada acerca de un lugar temporal tal como el purgatorio. Este pasaje puede cuadrar con una idea preconcebida del purgatorio, pero no lo indica explícitamente.
Apocalipsis 21:27 No entrará en ella ninguna cosa sucia, ó que hace abominación y mentira; sino solamente los que están escritos en el libro de la vida del Cordero.
Este pasaje se refiere a aquellos que entrarán en la Nueva Jerusalén y una vez más, no se dice nada específico acerca de un lugar temporal donde nuestros pecados serán purgados por las buenas obras. Si opina que existe el purgatorio, este elemento de evidencia puede hacer sentido, pero igualmente podría concordar con el concepto tradicional ortodoxo del cielo que no admite el purgatorio! Ahora veamos el pasaje más citado para aquellos que sostienen que el purgatorio existe:
1 Corintios 3:12-15:  12: Y si alguno edificare sobre este fundamento oro, plata, piedras preciosas, madera, heno, hojarasca; 13: La obra de cada uno será manifestada: porque el día la declarará; porque por el fuego será manifestada; y la obra de cada uno cuál sea, el fuego hará la prueba. 14: Si permaneciere la obra de alguno que sobreedificó, recibirá recompensa. 15: Si la obra de alguno fuere quemada, será perdida: él empero será salvo, mas así como por fuego.
Este pasaje describe la actividad de los creyentes, pero describe su actividad en esta vida o en algún lugar o estado temporal de purgatorio? Pablo habla claramente de nuestra actividad en esta vida, incluso cuando describe su propia actividad en el pasado en esta vida:
1 Corintios 3:10: Conforme á la gracia de Dios que me ha sido dada, yo como perito arquitecto puse el fundamento, y otro edifica encima: empero cada uno vea cómo sobreedifica.
Además de esto, ¿dice Pablo que en realidad tenemos el poder para purgarnos de nuestros pecados a través de nuestras propias obras o hechos buenos? No, en realidad dice claramente  que nadie puede hacer nada para “construir” su propia salvación:
1 Corintios 3:11: Porque nadie puede poner otro fundamento que el que está puesto, el cual es Jesucristo.
Primera de Corintios no menciona un lugar o estado del ser temporal, donde los pecados pueden ser purgados. De hecho, en ningún pasaje la Escritura lo describe como un lugar! ¿Entonces por qué los católicos romanos creen en el purgatorio? Aparte de las proclamaciones de sus líderes, ¿hay algo en la Biblia que apoye tal afirmación? Bueno, hay un pasaje que está bastante claro, pero, desfortunadamente, no es de la Biblia cristiana:
2 Macabeos 12:39-45. 39: Al día siguiente, fueron en busca de Judas (cuando se hacía ya necesario), para recoger los cadáveres de los que habían caído y depositarlos con sus parientes en los sepulcros de sus padres.  40. Entonces encontraron bajo las túnicas de cada uno de los muertos objetos consagrados a los ídolos de Yamnia, que la Ley prohíbe a los judíos. Fue entonces evidente para todos por qué motivo habían sucumbido aquellos hombres. 41. Bendijeron, pues, todos las obras del Señor, juez justo, que manifiesta las cosas ocultas, 42.  y pasaron a la súplica, rogando que quedara completamente borrado el pecado cometido. El valeroso Judas recomendó a la multitud que se mantuvieran limpios de pecado, a la vista de lo sucedido por el pecado de los que habían sucumbido. 43.  Después de haber reunido entre sus hombres cerca de 2.000 dracmas, las mandó a Jerusalén para ofrecer un sacrificio por el pecado, obrando muy hermosa y noblemente, pensando en la resurrección. 44.  Pues de no esperar que los soldados caídos resucitarían, habría sido superfluo y necio rogar por los muertos; 45. mas si consideraba que una magnífica recompensa está reservada a los que duermen piadosamente, era un pensamiento santo y piadoso.

Este pasaje describe claramente las oraciones y ofrendas que se hacen por los muertos. Como las oraciones por los que ya están en el cielo no tienen sentido (ya han recibido su recompensa) y las oraciones para aquellos en el infierno no tienen sentido (que no tienen remedio), es razonable suponer que exista un tercer lugar (el purgatorio) donde los muertos pueden beneficiarse de las buenas obras de los que se quedan atrás. Pero hay un problema con este pasaje de la escritura: no es de la escritura! 2 Macabeos es parte de la collección “apócrifa” de libros no canónicos que son aceptados por los católicos romanos, pero rechazados por los cristianos en la tradición reformada. Desde los tiempos más tempranos, estos libros apócrifos eran de autenticidad dudosa, y fueron separados de las escrituras del Nuevo Testamento y el Antiguo Testamento y. Se les consideraba no estar en el mismo nivel con las cartas y los libros de los apóstoles en el Nuevo Testamento. Simplemente no son aceptados en el catálogo (o ‘canon’) de las escrituras. Por esta razón, 2 Macabeos no tiene la autoridad de las escrituras.
El caso contra el Purgatorio Ahora veamos el caso bíblico contra el purgatorio. ¿Hay alguna evidencia bíblica clara y concisa sobre este tema, como la huella digital o el marcador de ADN en nuestro juicio de homicidio? ¿Hay evidencia clara de que puede ayudarnos a comprender la evidenica “no clara” y circunstancial que se ofrece por aquellos que argumentan en favor del purgatorio basado en la Biblia? Como resultado, la doctrina bíblica de la salvación elimina la necesidad del purgatorio y la doctrina bíblica del Cielo elimina la posibilidad del purgatorio. Veamos el caso claro contra el purgatorio:
Según la doctrina bíblica de la salvación, el perdón no se basa en las buenas obras del creyente. Por esta razón, sabemos que las obras o hechos realizados por aquellos en el purgatorio son innecesarios e ineficaces:
Romanos 3:21-24, 27-28:  Mas ahora, sin la ley, la justicia de Dios se ha manifestado, testificada por la ley y por los profetas:
3:22 La justicia de Dios por la fe de Jesucristo, para todos los que creen en él: porque no hay diferencia;
3:23 Por cuanto todos pecaron, y están distituídos de la gloria de Dios;
24. Siendo justificados gratuitamente por su gracia por la redención que es en Cristo Jesús; 27. ¿Dondé pues está la jactancia? Es excluída. ¿Por cuál ley? ¿de las obras? No; mas por la ley de la fe. 28 Así que, concluímos ser el hombre justificado por fe sin las obras de la ley.
De acuerdo con la doctrina bíblica de la salvación, la obra de Jesús en la cruz (su sangre) nos limpia de todo pecado. Por esta razón, sabemos que no hay un problema persistente del pecado que debe remediarse en un lugar tal como el purgatorio:
Romanos 8:1: Ahora pues, ninguna condenación hay para los que están en Cristo Jesús, los que no andan conforme á la carne, mas conforme al espíritu.
Tito 2:13-14: 13 Esperando aquella esperanza bienaventurada, y la manifestación gloriosa del gran Dios y Salvador nuestro Jesucristo. 14: Que se dió á sí mismo por nosotros para redimirnos de toda iniquidad, y limpiar para sí un pueblo propio, celoso de buenas obras.
1 Juan 1:07 b: tenemos comunión entre nosotros, y la sangre de Jesucristo su Hijo nos limpia de todo pecado.
1 Juan 1:09 b: Si confesamos nuestros pecados, él es fiel y justo para que nos perdone nuestros pecados, y nos limpie de toda maldad.
1 Juan 2:02: Y él es la propiciación por nuestros pecados: y no solamente por los nuestros, sino también por los de todo el mundo.
Hebreos 10:14: Porque con una sola ofrenda hizo perfectos para siempre á los santificados.
De acuerdo con la doctrina bíblica de la salvación, Jesús ya ha purificado y purgado los creyentes del pecado, sobre la base de nuestra fe en él. Por esta razón, no hay necesidad de un lugar como el Purgatorio, donde se puede realizar más purgacion:
2 Corintios 11: Nuestra boca está abierta á vosotros, oh Corintios: nuestro corazón es ensanchado.
Hebreos 1:3: El cual siendo el resplandor de su gloria, y la misma imagen de su sustancia, y sustentando todas las cosas con la palabra de su potencia, habiendo hecho la purificación de nuestros pecados por sí mismo, se sentó á la diestra de la Majestad en las alturas,
De acuerdo con la doctrina bíblica del Cielo, el creyente no será sujetado a la ira continua de Dios, sino que han sido justificados a pesar de su pecaminosidad. Por esta razón, no creemos que la ira de Dios o la condena se tiene que propiciar en un lugar como el purgatorio:
Romanos 5:9: Y Pedro le dijo: ¿Por qué os concertasteis para tentar al Espíritu del Señor? He aquí á la puerta los pies de los que han sepultado á tu marido, y te sacarán.
Juan 5:24: De cierto, de cierto os digo: El que oye mi palabra, y cree al que me ha enviado, tiene vida eterna; y no vendrá á condenación, mas pasó de muerte á vida
De acuerdo con la doctrina bíblica del Cielo, los creyentes están unidos con Dios en el cielo en el momento de morir. Por esta razón, la existencia del purgatorio es simplemente incompatible con la naturaleza del cielo y como se describe en la Biblia:
2 Corintios 5:6-8: 6: Así que vivimos confiados siempre, y sabiendo, que entre tanto que estamos en el cuerpo, peregrinamos ausentes del Señor; 7: (Porque por fe andamos, no por vista;) 8: Mas confiamos, y más quisiéramos partir del cuerpo, y estar presentes al Señor.
Filipenses 1:20-23: 20 Conforme á mi mira y esperanza, que en nada seré confundido; antes bien con toda confianza, como siempre, ahora también será engrandecido Cristo en mi cuerpo, ó por vida, ó por muerte. 21 Porque para mí el vivir es Cristo, y el morir es ganancia. 22 Mas si el vivir en la carne, esto me será para fruto de la obra, no sé entonces qué escoger; 23 Porque de ambas cosas estoy puesto en estrecho, teniendo deseo de ser desatado, y estar con Cristo, lo cual es mucho mejor:
Lucas 23:39-43: Y uno de los malhechores que estaban colgados, le injuriaba, diciendo: Si tú eres el Cristo, sálvate á ti mismo y á nosotros. 40 Y respondiendo el otro, reprendióle, diciendo: ¿Ni aun tú temes á Dios, estando en la misma condenación? 41 Y nosotros, á la verdad, justamente padecemos; porque recibimos lo que merecieron nuestros hechos: mas éste ningún mal hizo. 42 Y dijo á Jesús: Acuérdate de mí cuando vinieres á tu reino. 43 Entonces Jesús le dijo: De cierto te digo, que hoy estarás conmigo en el paraíso.
La diferencia evidenciaria
El caso en contra de la existencia del purgatorio es claro y conciso, como la huella digital o el marcador de ADN en nuestro juicio por homicidio. La Biblia nos dice con certeza que no podemos ganar nuestra salvación con buenas obras, que la muerte de Jesús en la cruz paga por todos nuestros pecados, que sólo Jesús nos ha purificado de nuestros impureza, que no vamos a sufrir la ira de Dios si son creyentes, y que vamos a unirnos a Dios en en el cielo el momento en que morimos. Es evidencia bastante sencilla! La evidencia bíblica elimina la necesidad para (y la posible existencia de) el purgatorio.
Los pasajes bíblicos citados en apoyo del purgatorio no establecen específicamente que hay un tal lugar o estado de ser. A lo sumo, estos pasajes deben ser interpretadas de una manera particular (por los que ya creen en la idea del purgatorio) para ser de alguna utilidad. Son como la evidencia circunstancial en nuestro juicio por homicidio; requieren una interpretación, y pueden ser utilizados para apoyar el argumento de que no hay purgatorio en absoluto!
Recuerde nuestra simple regla de evidencia: no interpreter la evidencia ‘clara’ a la luz de evidencia ‘no clara’! ¿Lo que es “claro” debe de entenderse a la luz de lo que es «clara» y conciso. El caso en contra del purgatorio nos ayuda a entender los pasajes interpretativos ofrecidos por los que abogan por la existencia del purgatorio. Basándose solamente en las evidencia de la escritura bíblica, simplemente no hay razón para creer que el purgatorio existe, y hay evidencia sólida para demostrar que no existe
Publicado por Pastor Damián Ayala