El versículo peor citado de toda la Biblia

El versículo peor citado de toda la Biblia

Por: Will Graham

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Crisóstomo escribió que debemos corregirnos unos a otros, pero no como un enemigo que busca venganza, sino como un médico que busca sanar.

Si me preguntaras qué versículo bíblico considero el peor citado de toda la Biblia, respondería sin vacilar: “Mateo 7:1”. ¿Qué dice? “No juzguéis para que no seáis juzgados”.

Hoy día es demasiado común citar este versículo de memoria sin entender nada de su significado original. ¿Por qué Jesús dijo esto? ¿Ser un discípulo del Señor en el siglo XXI realmente quiere decir que no se nos permite pensar por nosotros mismos y juzgar con juicio espiritual? Sería de gran ayuda leer el contexto del versículo en cuestión. Así que esto es lo que vamos a hacer hoy. Aquí está el versículo en su contexto original:

 No juzguéis, para que no seáis juzgados. Porque con el juicio con que juzgáis, seréis juzgados, y con la medida con que medís, os será medido. ¿Y por qué miras la paja que está en el ojo de tu hermano, y no echas de ver la viga que está en tu propio ojo? ¿O cómo dirás a tu hermano: “Déjame sacar la paja de tu ojo”, y he aquí la viga en el ojo tuyo? ¡Hipócrita!, saca primero la viga de tu propio ojo, y entonces verás bien para sacar la paja del ojo de tu hermano (Mateo 7:1-5).

Una vez que se lee el pasaje en su totalidad, entonces la expresión “No juzguéis para que no seáis juzgados” no parece demasiado difícil de entender. Jesús estaba golpeando contra un espíritu de hipocresía que condena a los demás por las faltas y pecados de los cuales el acusador es culpable. Si vives una vida secreta de pecado e iniquidad, ¿quién eres para atreverte a hablar en contra del pecado de otra persona en público? ¡Eso es el colmo de la hipocresía! Una vez que hayas sacado la viga de tus ojos, entonces podrás juzgar con justo juicio y discernir por el Espíritu del Señor. Juan 7:24 nos ordena en términos explícitos: “Juzgad con justo juicio”. No es pecado juzgar. De hecho, Dios nos manda a juzgar. Por lo tanto, sería más correcto decir que es pecado no juzgar.

El gran problema de citar erróneamente este versículo es que estamos acabando, de una manera muy sutil, con toda forma de juicio en la fe cristiana, la cual es una idea muy anti-bíblica.

Jesús dijo las palabras registradas en Mateo 7:1, pero recuerda que Él es el Juez Todopoderoso (1 Pedro 4:5) que enviará a sus ángeles para echar a los apóstatas al fuego eterno del infierno. Jesús juzga con juicio justo. Sus feroces palabras, dirigidas a los fariseos y a la élite religiosa del Israel del primer siglo eran innegablemente críticas (al igual que las palabras de los profetas del Antiguo Testamento). Dijo que si no se arrepentían de sus pecados, entonces perecerían. Ahora bien, ese tipo de mensaje no es muy ‘amoroso’ según la nueva moda de fe utilitaria y pragmática que ha nacido en nuestra generación, pero no importa lo que diga el  Evangelio light  o el  Evangelio de mantequilla , lo que cuenta es la Palabra de Dios. Tu destino eterno depende del Señor, no de ministerios fabricados por hombres que sólo procuran conseguir éxito, dinero y popularidad. He visto a predicadores y teólogos evangélicos dando entrevistas en la televisión con miedo a la hora de afirmar dogmáticamente que Jesucristo es el único camino de salvación. Por temor a ofender han hecho más mal que bien. No juzgaron con juicio justo. Pecaron contra el mandato de Dios.

Si juzgar está prohibido a los santos- como muchos creen erróneamente- entonces, ¿quién era Pablo para juzgar el caso de incesto en Corinto (1 Corintios 5)? ¿Quién le dio a Pedro el derecho de acusar a Ananías y Safira de mentir (Hechos 5)? Crisóstomo, un gran hombre de Dios y predicador de la Palabra en el siglo IV, escribió que debemos corregirnos unos a otros, pero no como un enemigo que busca venganza, sino como un médico que busca sanar. Un espíritu recto debe dominar nuestro juicio. Nos juzgamos de acuerdo a la norma bíblica y, al hacer esto, nos libramos del engaño y obedecemos el mandato de Dios. Juzgamos para obedecer a Dios, no para difamar ni hacer daño a los rebeldes.

Traduzcamos todo esto en un ejemplo práctico: digamos que un hombre en el púlpito de tu Iglesia predica una doctrina herética este domingo. Supongamos que él dice (al igual que muchos apóstatas dicen hoy día), “Dios no es un Dios Trino, no hay distinción de personas en la Deidad. Olvídate de todo eso de el Padre, el Hijo y el Espíritu Santo”, o tal vez “Jesucristo no es Dios manifestado en carne”, ¿cómo respondes a eso? ¿Te sientas allí en el banco y dices: “Bueno, no voy a hacer nada, después de todo, Dios no me ha llamado a juzgar”? ¿Quién sería tan insensato como para permitir que la gloria de Dios sea así blasfemada?¿Dejarías que una niña fuera violada delante de tus ojos y luego decir: “Yo no intervine porque yo no quería juzgar la situación. Amo demasiado a las personas. No quería juzgar al violador”? ¿Qué tipo de excusa es ésta? Sería sumamente repugnante.

Dios nos llama a “examinarlo todo y retener lo bueno” (1 Tesalonicenses 5:21). Si no te examinas de acuerdo a la Palabra de Dios, entonces vas a ser engañado. En la apostasía de los últimos días, muchos hombres van a ser entregados a graves engaños para que crean la mentira. ¿Por qué? Pablo responde: “A fin de que sean condenados todos los que no creyeron a la verdad, sino que se complacieron en la injusticia” (2 Tesalonicenses 2:12). Eso es un mensaje fuerte, pero sólo sirve para demostrar la necesidad imperiosa y urgente de juzgar de manera bíblica todas las enseñanzas y acciones. Por lo tanto, juzgar de manera bíblica es la única garantía de nuestra supervivencia espiritual en estos próximos años.

Así que, corrijamos a aquellos que nos rodean que constantemente citan de manera incorrecta Mateo 7:1. Jesús no nos ha llamado a poner nuestro cerebro a un lado; Él nos llama a juzgar con justo juicio y asegurarnos de que no caigamos atrapados en la misma falsedad y pecado que censuramos en otros. De esta manera se evitará el peligro de ser juzgado por juzgar a los demás.

Traducido por: Julian Esquinas

Nota del Administrador: Este post fue tomado de http://www.protestantedigital.com/ES/Magacin/

Dios los bendiga.


¿Por que murió el Autor de la Vida? !!!

¿Por que murió el Autor de la Vida? !!!

Quiero dedicar este estudio a todos mis amigos y hermanos del ciberespacio, hombres y mujeres valientes que por medio de la red han buscado alcanzar almas para Cristo.

Doctrina de la sustitución.

Por: Damián Ayala

El estudio de la teología exegética acerca de la expiación ha sido presentado en forma tan completa y tan competente por los grandes teólogos del pasado que no puedo hacer más que resumir sus conclusiones, con muy poca (o ninguna) contribución original.

Además, aunque ha habido períodos importantes en la historia de la Iglesia, especialmente en el siglo XIX, en que hombres que negaron la expiación sustitutiva pretendían adherirse a la Biblia, es mi impresión que en la actualidad casi todos nuestros contemporáneos inclinados a negar la expiación sustitutiva reconocerían de buena gana que la Biblia enseña esta doctrina, aunque también negarían la autoridad de la Biblia.

Por eso, es mi convicción que al señalar los estudios de B.B. Warfield, Charles Hodge, A.A. Hodge, y T.J. Crawford estaré cumpliendo con mi responsabilidad con el presente. Daré adecuadas referencias para que los que sientan la necesidad de estudios exegéticos más detallados puedan hallarlos fácilmente.

Algunos de los mejores teólogos emplean la palabra satisfacción para resumir la doctrina bíblica de la expiación. El significado de este término en tal contexto no es en ninguna manera sicológico. En verdad, la palabra puede conducir a conclusiones erróneas a nuestras mentes modernas si nos permitimos pensar equivocadamente en la mera satisfacción de un deseo.

Una analogía al uso teológico se puede hallar en la expresión: «Un círculo geométrico satisface plenamente la fórmula, x² – y² = r²». El término significa sencillamente que la expiación de Cristo, que Él ofreció por el derramamiento de su sangre en la cruz, satisface las demandas de la santa ley de Dios.

La doctrina bíblica de la expiación también se designa como el punto de vista penal. Esto significa que en la cruz Cristo llevó la pena debida justamente por nuestros pecados. El pensamiento se expresa en muchos pasajes de la Escritura, como por ejemplo: «Mas él herido fue por nuestras rebeliones, molido por nuestros pecados; el castigo de nuestra paz fue sobre él…» (Isaías 53:5). “el cual fue entregado por nuestras transgresiones, y resucitado para nuestra justificación.” (Romanos 4.25, RVR60)

El punto de vista penal destaca que hay un orden moral en el universo que debe ser mantenido mediante la imposición de un castigo por la transgresión de la ley moral. Los términos expiación y propiciación se aplican correctamente a la doctrina bíblica. De estas dos palabras, propiciación es la más fuerte y comunica más completamente lo que la Biblia enseña, porque significa una base objetiva para la misericordia de Dios.

La palabra más satisfactoria para designar la doctrina bíblica de la expiación para nuestra generación, creo yo, es sustitución. Este término indica que Cristo murió por nuestros pecados, en nuestro lugar, como nuestro sustituto.así también Cristo fue ofrecido una sola vez para llevar los pecados de muchos; y aparecerá por segunda vez, sin relación con el pecado, para salvar a los que le esperan.” (Hebreos 9.28, RVR60)

La palabra vicario implica estrictamente el punto de vista sustitutivo, y es menos probable que el término sea mal entendido. El orden moral y la necesidad de satisfacer sus demandas, juntamente con la requisición de castigo para la vindicación del orden moral, todas estas consideraciones, se presumen en el punto de vista sustitutivo.

El diccionario Strong nos dice: kafár; raíz prim.; cubrir (específicamente – con betún) a su ves esta misma palabra se aplica figurativamente como; expiar o condonar, aplacar o cancelar:—anular, apaciguar, aplacar, corregir, evitar, (hacer) expiación, expiar, limpio, pacto, perdonar, propicio, purificar, reconciliación, reconciliar, satisfacción.

Por ejemplo:

1) Apaciguar: ajapráh fanáv ba-minjáh = apaciguaré su rostro (o su ira) con el presente (Gén. 32:21).

2) Hacer compensación: ba-máh ajapér = ¿con qué haré compensación? (2 Sam. 21:3).

3) Hacer expiación (Exo. 32:30; Jer. 18:23). — ha-dam ba-néfesh yejapér = la sangre por la persona hace expiación (Lev. 17:11).

4) Perdonar (Sal. 65:4/3)

Esta raíz se encuentra en todos los períodos de la historia del lenguaje hebreo. Tal vez lo conocemos mejor por el término Yôm Kippur, «Día de Expiación». Las modalidades verbales aparecen unas 100 veces en la Biblia hebraica. Kapar se encuentra primero en Gn 6.14, donde se usa en su sentido básico de «cubrir». Dios da a Noé instrucciones, concernientes al arca, entre otras: «Cúbrela con brea por dentro y por fuera» (rva; «la embetunarás» rv; «calafatearás» rvr, lba). Con todo, la mayoría de las veces el vocablo se usa en el sentido teológico de «cubrir», a menudo con la sangre del holocausto con el fin de expiar algún pecado.

El Nuevo diccionario de la Biblia. de la Editorial Unilit. Define la expiación: Acto por el cual, mediante un sacrificio, se busca que Dios sea propicio, satisfaciendo su justicia, borrando la culpa, purificando el alma y reconciliándola con él. En el AT, con los sacrificios se reconocía que Dios estaba airado contra el pecado y que se hacía aquello con el propósito de apaciguarlo, o ponerlo en disposición favorable, o hacerlo propicio. También el hombre reconocía su culpa y trataba de eliminarla, o purificarse, o expiarla. El sacrificio, entonces, procuraba cargar sobre una víctima inocente la ira de Dios (expiar) y ponerle en actitud favorable hacia el hombre (propiciar).

El día de la expiación era el día más importante del calendario judío. Se llamaba yoma, “el día”. Era la corona y punto culminante de todo el sistema de sacrificios. “Isaías 53 es a la profecía mesiánica, … lo que es Levítico 1 al entero sistema mosaico de tipos, la flor más perfecta del simbolismo mesiánico”. En el día de la expiación, el sumo sacerdote reunía todos los pecados de Israel acumulados durante el año y los confesaba a Dios pidiendo perdón. Sólo él podía entrar en el lugar santísimo y hacer expiación sobre el propiciatorio del arca. Lo hacía solamente una vez por año, el día de la expiación.

El Comentario exegético y explicativo de la Biblia en su tomo 1 explica Levítico 16: 1- 34 de la siguiente manera.

1. después que murieron los dos hijos de Aarón, cuando se llegaron delante de Jehová, y murieron—Algunos piensan que este capítulo ha sido traspuesto fuera de su lugar correcto en la historia sagrada, el cual seguía inmediatamente al relato de la muerte de Nadab y Abiú. Aquella abrumadora catástrofe habría llenado a Aarón con dolorosos temores de que la culpa de estos dos hijos fuese transmitida a su casa, o que otros miembros de su familia pudiesen compartir la misma suerte debido a alguna irregularidad o defecto en el cumplimiento de sus funciones sagradas. Por lo tanto fué establecida esta ley, para que por medio de la debida observancia de sus requisitos, el orden arónico pudiese ser mantenido y aceptado en el sacerdocio. 2. Di a Aarón tu hermano que no en todo tiempo entre en el santuario del velo adentro, etc.—Los sacerdotes iban todos los días a quemar incienso sobre el altar de oro en la parte del santuario fuera del velo. Pero a nadie excepto al sumo sacerdote le era permitido entrar dentro del velo, y esto sólo una vez por año con el mayor cuidado y solemnidad. Este arreglo evidentemente fué establecido por inspirar una reverencia por el lugar santísimo, y la precaución era necesaria en un tiempo cuando la presencia de Dios era indicada por símbolos visibles, la impresión de lo cual podría haber sido debilitada o perdida por una observación diaria y familiar. yo apareceré en la nube—o sea, el humo del incienso que el sumo sacerdote quemaba en su entrada anual al lugar santísimo; y ésta era la nube que en aquella ocasión cubría el propiciatorio. 3, 4. Con esto entrará Aarón en el santuario—Como los deberes del gran día de expiación conducían al acercamiento más íntimo y solemne a Dios, las direcciones en cuanto al curso correcto que había que seguir eran minuciosas y especiales. con un becerro … y un carnero—Estas víctimas eran traídas vivas, pero no eran ofrecidas en sacrificio, mientras el sacerdote no hubiera cumplido con las ceremonias descritas entre este versículo y el versículo once. El no debía vestirse en aquella ocasión de sus ropas espléndidas que eran propias de su puesto sagrado, sino de un manto de lino sencillo, como los levitas comunes, porque como entonces él había de hacer expiación por sus propios pecados como también por los del pueblo, él tenía que presentarse en el humilde papel de suplicante. Aquella ropa sencilla estaba más en armonía con una época de humillación, como también era más liviana y más cómoda para los deberes que en aquella ocasión él sin ayuda tenía que ejecutar, que el ropaje magnífico del pontificado. Demostraba que cuando todos aparecen como pecadores, el más elevado y el más humilde estaban sobre el mismo nivel, y que no había distinción de personas delante de Dios. 5–10. de la congregación de los hijos de Israel tomará dos machos de cabrío … y un carnero—Los sacrificios habían de ser ofrecidos por el sumo sacerdote respectivamente por sí mismo y por los otros sacerdotes, como también por el pueblo. El becerro (v. 3) y las cabras eran como ofrendas por el pecado, y los carneros para ofrendas quemadas. Las cabras, aunque usadas de manera distinta, constituían una sola ofrenda. Las dos eran presentadas ante el Señor, y el destino de ellas era determinado por suertes, lo que los escritores judíos describen así: El sacerdote, colocando una cabra a su mano derecha y la otra a su izquierda, tomaba su lugar junto al altar, y echaba en una urna dos piezas de oro iguales, inscrita la una con las palabras “para el Señor” y la otra “por Azazel” (cabra de escape). Después de sacudir bien las dos piezas, metía sus dos manos en la urna y tomaba una pieza en cada mano: la que estaba en su mano derecha, ponía sobre la cabeza de la cabra a su derecha, y la que estaba en su mano izquierda, dejaba caer sobre la otra. De esta manera se decidía la suerte de cada una. 11–14. hará llegar Aarón el becerro que era suyo para expiación, etc.—La primera parte del servicio tenía por motivo solemnizar su propia mente, como también la mente del pueblo, mediante el ofrecimiento de los sacrificios por sus pecados. Siendo sacrificadas las ofrendas por el pecado – eran judicialmente transferidos a ellas los pecados del ofrecedor mediante la imposición de sus manos sobre las cabezas de los animales (cap. 4), y así el becerro, que había de hacer la expiación por él y por los otros sacerdotes (llamados “su casa”, Salmo 135:19), era muerto por manos del sumo sacerdote. Mientras la sangre de la víctima era recibida en una vasija tomando el sumo sacerdote en su mano derecha un incensario con carbones vivos, y un plato de incienso en su mano izquierda, entre la solemne atención y las oraciones ardientes de la multitud congregada, cruzaba él el pórtico y el lugar santo, abría el velo exterior hacia el lugar santísimo, y luego el velo interior, y, estando ante el arca, depositaba el incensario en el suelo, y vaciando el plato de incienso en su mano, lo vertía sobre los carbones vivos, y el departamento se llenaba de humo fragante, destinado, según escritos hebreos, a evitar que algún curioso atisbara demasiado la forma del propiciatorio, que era el trono del Señor. Habiendo hecho esto el sumo sacerdote, perfumaba el santuario, se volvía a la puerta, tomaba la sangre del becerro muerto, y llevándola al lugar santísimo, la rociaba con el dedo una vez sobre el propiciatorio “hacia oriente”, o sea, sobre el costado junto a él; y siete veces “hacia el propiciatorio”. o sea, al frente del arca. Dejando las brasas y el incienso, salía una segunda vez, para sacrificar sobre el altar de los holocaustos el macho de cabrío, que había sido traído como expiación por el pueblo; y llevando la sangre de éste dentro del lugar santísimo, hacía las aspersiones como había hecho antes con la sangre del becerro. Mientras el sumo sacerdote estaba ocupado así en el lugar santísimo, no se les permitía a los sacerdotes ordinarios quedarse dentro de los límites del tabernáculo. El santuario o lugar santo, y el altar de los holocaustos eran rociados de la misma manera con la sangre de los dos animales. El objeto de este solemne ceremonial era el de impresionar la mente de los israelitas con la convicción de que todo el tabernáculo estaba manchado por los pecados del pueblo culpable, que por sus pecados ellos habían perdido el privilegio de la presencia divina y del culto, y que una expiación tenía que hacerse como la condición de que Dios permaneciera con ellos. Como los pecados y las negligencias del año anterior habían contaminado el sagrado edificio, había que renovar la expiación anualmente. La exclusión de los sacerdotes indicaba su indignidad y las impurezas de su servicio. La aspersión de la sangre mezclada de las dos víctimas sobre los cuernos del altar, indicaba que los sacerdotes y el pueblo, de igual modo necesitaban una expiación por sus pecados. Pero como el santuario había sido así ceremonialmente purificado, y el pueblo de Israel reconciliado por la sangre de las víctimas consagradas, Jehová continuaba morando en medio de ellos y honrándolos con su bendita presencia. 20–22. hará llegar el macho cabrío vivo—Habiendo sido ya presentado ante el Señor (v. 10), ahora era traído al sumo sacerdote, quien, poniendo las manos sobre su cabeza y habiendo “confesado sobre él todas las iniquidades del pueblo de Israel, y todas sus rebeliones y todos sus pecados”, los transfería por este acto al macho cabrío como sustituto de ellos. Era entonces entregado en manos de una persona, nombrada para llevarlo lejos a un lugar distante, solitario y desierto, donde en tiempos primitivos era soltado, para que escapara con vida.

¿Qué significa Azazel? La interpretación mejor se encuentra en la traducción misma de la palabra “azazel”. Muchos eruditos la interpretan como “remisión, quitar y enviar a otra parte”. La versión griega traduce la palabra como “enviar a otra parte”. Así que los dos machos cabríos forman un solo sacrificio por el pecado. El uno era sacrificado para expiar el pecado y el otro, aquel sobre el cual el sumo sacerdote ponía las manos y confesaba los pecados de Israel, representaba el alejamiento de la culpa no solamente de la presencia de Dios sino también de la presencia del pueblo. El macho cabrío era llevado a un lugar solitario y puesto en libertad para no volver jamás al campamento. Así es con nuestro Dios. Por medio de Cristo, nuestros pecados y la culpa resultante están alejados para siempre. “Cuanto está lejos el oriente del occidente, hizo alejar nuestras rebeliones” (Sal. 103:12).

23–28. vendrá Aarón al tabernáculo del testimonio, y se desnudará las vestimentas de lino—Al despedir el macho cabrío de escape, el sumo sacerdote se preparaba para las partes importantes del servicio que todavía quedaban; y para la ejecución de éstas se quitaba su ropa sencilla de lino, y habiéndose bañado, tomaba su ropa pontificia. Así vestido magníficamente, iba a presentar las ofrendas quemadas, que eran señaladas para él y el pueblo, que consistían en dos carneros que habían sido traídos con las ofrendas de expiación, pero reservados hasta entonces. Se ordenaba que el sebo fuese quemado sobre el altar; y lo demás de los cuerpos cortado en pedazos se daba a algunos asistentes sacerdotales, para ser quemado fuera del campamento, conforme con la ley general de las ofrendas por el pecado (cap. 4:8–12; 8:14–17). Las personas empleadas en quemarlos, como también el conductor del animal de escape, eran obligadas a lavar su ropa y bañarse en agua antes que se les permitiera volver al campamento. 29–34. esto tendréis por estatuto perpetuo: En el mes séptimo, a los diez del mes, afligiréis vuestras almas—Este día de expiación anual por todos los pecados, irreverencias e impurezas de todas las clases en Israel, durante el año previo, había de observarse como ayuno solemne, en el cual habían de “afligir sus almas”; era considerado un “sabbath”, y guardado como “convocación santa”, o asamblea para propósitos religiosos.

En resumen:

1.- Ritos que deben observarse (16:1–28).

(1) Preparación para el sacrificio (vv. 1–4).

(2) Selección de machos cabríos (vv. 5–8).

(3) Disposición de los machos cabríos (vv. 9, 10).

(4) Expiación del sumo sacerdote (vv. 11–14).

(5) Expiación del pecado del pueblo (vv. 15–19).

(6) Designación del cabrío al desierto (vv. 20–22).

(7) Purificación del sumo sacerdote (vv. 23–25).

(8)Purificación del que llevó el cabrío al desierto (vv. 26–28).

 2. Fecha del día de la Expiación (16:29–34).

(1) Sería perpetuo (v. 29a).

(2) Sería el décimo día del séptimo mes (v. 29b).

(3) Afligirían sus almas (v. 29c).

(4) Se haría expiación por ellos (v. 30).

(5) Sería día de reposo (v. 31).

(6) Se vestiría el sacerdote vestidura sagrada (v. 32).

(7) Expiaría por el santuario, el tabernáculo, el altar y por todo el pueblo (v. 33).

(8) Se haría una vez al año (v. 34).

Ahora, donde queda Cristo en todo esto, veamos:

1. Aquí están tipificados los dos grandes privilegios de la remisión del pecado y del acceso a Dios; ambos los debemos a la mediación de nuestro Señor Jesucristo. Veamos, pues, aquí:

A) La expiación de la culpa que Cristo hizo por nosotros. Él es, a un mismo tiempo, el hacedor y la materia de la expiación, porque Él es: (a) El sacerdote, el sumo sacerdote, que hace propiciación por los pecados del pueblo (He. 2:17). Nadie podía estar junto al sumo sacerdote cuando éste hacía la expiación (v. 17); así nuestro Señor Jesucristo ofreció en soledad su sacrificio, pues todos sus discípulos le abandonaron y huyeron, ya que, si alguno de ellos hubiese sido arrestado y llevado a la muerte juntamente con Él, habría podido considerársele como que de alguna manera le asistía al hacer la expiación; y también estaba destinado a pisar el lagar en soledad el día de la venganza (Is. 63:3–6, Ap. 14:20; 19:15). Pero, mientras que la expiación llevada a cabo por el sumo sacerdote alcanzaba solamente a la congregación de Israel, Cristo es la propiciación, no sólo por los pecados de los judíos, sino por los de todo el mundo gentil (1 Jn. 2:2). También supera Cristo infinitamente a Aarón en que Aarón necesitaba primero ofrecer sacrificio por sus propios pecados, de los cuales tenía que hacer confesión sobre la cabeza del macho cabrío, pero nuestro Señor Jesucristo no tenía ningún pecado propio del que responder. (b) Así como Él es el Sumo Sacerdote, así también es Él mismo la víctima del sacrificio con la que se lleva a cabo la expiación; porque Él lo es todo en todo en nuestra reconciliación con Dios. Así fue Él tipificado por los dos machos cabríos que hacían conjuntamente una sola ofrenda: el macho cabrío degollado era tipo de Cristo que moría por nuestros pecados;  Primeramente, vemos que la expiación se completaba poniendo los pecados de Israel sobre la cabeza del macho cabrío. El pueblo merecía haber sido abandonado y enviado a una tierra olvidada, pero este castigo era transferido al macho cabrío que llevaba sus pecados, con referencia a lo cual leemos que Dios cargó sobre Él (nuestro Señor Jesucristo) la iniquidad de todos nosotros (Is. 53:6), y también leemos que llevó Él mismo nuestros pecados (pues asumió la responsabilidad de ellos y pagó la pena de ellos) en su cuerpo sobre el madero (1 P. 2:24). En segundo lugar, la consecuencia de esto era que todas las iniquidades de Israel eran llevadas a una tierra de olvido. Así Cristo, el Cordero de Dios, quita el pecado del mundo (Jn. 1:29), al mismo tiempo que lo carga sobre sí. Y, cuando Dios perdona el pecado, se dice que ya no se acuerda más de él (He. 8:12), que se lo echa a la espalda (Is. 38:17), que lo arroja a lo profundo del mar (Mi. 7:19), y que lo aparta tan lejos como el oriente del occidente (Sal. 103.12).

B) La entrada del sumo sacerdote en el lugar santísimo era tipo de la entrada que Cristo hizo en los cielos a favor nuestro. Lo expone así Hebreos 9:7 y siguientes, donde se muestra: (a) Que el Cielo es el verdadero Lugar Santísimo, no el de un edificio hecho por manos humanas, y que la entrada en él por medio de la fe, la esperanza y la oración, en virtud y a través de un Mediador Jesucristo Hombre, no estaba entonces tan claramente manifiesta como lo está ahora para nosotros por el Evangelio. (b) Que Cristo nuestro gran Sumo Sacerdote, entró en los cielos el día de su Ascensión de una vez por todas. (c) Que entró por medio de su Propia sangre (He. 9:12), y esparció su sangre, por decirlo así, delante del propiciatorio, donde habla mejor que la sangre de los becerros y de los machos cabríos. Así como el sumo sacerdote intercedía primero por sí, luego por su casa, y después por todo Israel, así también nuestro Señor Jesucristo, en el capítulo diecisiete de San Juan, se encomendó primero a sí mismo al Padre, luego a sus discípulos, que eran como su familia, y después a todos los que habían de creer por la palabra de ellos.

2. También están aquí tipificados los dos grandes deberes del Evangelio, que son la fe y el arrepentimiento mediante los cuales somos cualificados para participar de la expiación y apropiarnos sus beneficios. (A) Por la fe debemos poner nuestras manos sobre la cabeza de la ofrenda, y descansar y poner toda nuestra confianza en el Señor que es nuestra Justicia (Jehová Tsidqenú), y apelar a su satisfacción como a lo único capaz de expiar nuestros pecados y procurarnos el Perdón. ¡Él responde por nosotros! (B) Por el arrepentimiento debemos afligir nuestras almas; no sólo absteniéndonos por algún tiempo de los deleites del cuerpo, sino tener pesar interno por nuestros pecados, y vivir una vida de negación de nosotros mismos y de mortificación.

No se puede negar que el modo de presentar la expiación de Cristo en el Nuevo Testamento es principalmente bajo la figura del ofrecimiento de un sacrificio. La Epístola a los Hebreos en conjunto presenta a Cristo como sumo sacerdote, ofreciéndose en la cruz como altar. Su sacerdocio no es el de Aarón sino el de Melquisedec, tanto rey como sacerdote, un sacerdocio que antecede y supera al aarónico.

No introduciré aquí mi propia exégesis para mostrar que la presentación de una ofrenda por el pecado en el sistema de adoración del Antiguo Testamento fue propiciatoria y apuntaba hacia la expiación sustitutiva de Cristo. Esta exégesis ha quedado establecida con evidencia incuestionable por los grandes teólogos.

El sumo sacerdocio y la ofrenda por el pecado no son los únicos términos con que se presenta la expiación de Cristo en las Escrituras. El vocablo bíblico rescate es discutido extensamente por Warfield en el artículo sobre terminología. Tanto Mateo como Marcos nos dan las palabras de Cristo en cuanto a que vino «para dar su vida en rescate por muchos» (Mateo 20:28; Marcos 10:45).

Pablo escribe a Tito: «Quien se dio a sí mismo por nosotros para redimirnos de toda iniquidad y purificar para sí un pueblo propio, celoso de buenas obras» (Tito 2:14). Pedro escribe: «No con cosas corruptibles, como oro o plata, fuisteis rescatados de vuestra vana manera de vivir, la cual recibisteis de vuestros padres, sino con la sangre preciosa de Cristo, como de un cordero sin mancha y sin contaminación» (1 Pedro 1:18, 19).

Los escritores bíblicos no elaboraron la figura del rescate. Tomando todos los datos juntos, parece más razonable considerar el rescate, no como una figura distinta e independiente de la ofrenda por el pecado, sino más bien como el punto de vista bíblico de lo que la ofrenda misma por el pecado representaba. Así Pedro, en la cita anterior, identifica el rescate con el cordero del sacrificio.

Otra forma de expresión representa la expiación de Cristo como el pago de una deuda. Se nos enseña en el Padrenuestro: «Perdónanos nuestras deudas como también nosotros perdonamos a nuestros deudores» (Mateo 6:12). En varios pasajes de las enseñanzas de Jesús se presenta la gracia de Dios como el perdón de una deuda (Mateo 18:30ss; Lucas 7:41). Otra vez debemos sugerir que la referencia a la expiación como el pago de una deuda no debe ser interpretada como un modo distinto y separado de enseñar sino más bien como un análisis del significado de la ofrenda por el pecado.

La palabra «salvador» y el sustantivo abstracto correspondiente, «salvación» así como el verbo «salvar», aparecen frecuentemente a través de la Escritura. En la concordancia de Moulton y Geden las referencias a estas palabras ocupan más de cuatro columnas. El vocablo «salvador» puede aplicarse a cualquiera que salva de alguna circunstancia lastimosa, y el verbo y el sustantivo abstracto correspondiente se usan de una manera similar.

En el Nuevo Testamento el término «salvador» a veces se le aplica al Padre, por ejemplo, en 1 Timoteo 1:1: «Dios nuestro Salvador y del Señor Jesucristo nuestra esperanza»; y en Judas 25, «Al único y sabio Dios, nuestro Salvador»; y hasta en 1 Timoteo 4:10; Tito 1:3; 3:4.

El uso más importante y común de estas palabras tiene que ver con la salvación del pecado y sus consecuencias; la salvación que viene de Dios el Padre por Jesucristo, quien en forma preeminente es llamado el Salvador. Su función como tal se declara en Mateo 1:21: «Y llamarás su nombre Jesús [«Jesús» es el equivalente griego de Josué, que significa «Jehová es salvación»] porque él salvara a su pueblo de sus pecados». El oficio de Cristo como Salvador es presentado en textos como los que siguen:

«Porque el Hijo del hombre vino a buscar y a salvar lo que se había perdido» (Lucas 19:10).

«El Dios de nuestros padres levantó a Jesús, a quien vosotros matasteis colgándole en un madero. A este, Dios ha exaltado con su diestra por Príncipe y Salvador, para dar a Israel arrepentimiento y perdón de pecados» (Hechos 5:30, 31).

«Estando ya justificados en su sangre, por él seremos salvos de la ira. Porque si siendo enemigos fuimos reconciliados con Dios por la muerte de su Hijo, mucho más, estando reconciliados, seremos salvos por su vida» (Romanos 5:9, 10).

«Mas nuestra ciudadanía está en los cielos, de donde también esperamos al Salvador, el Señor Jesucristo» (Filipenses 3:20).

«Palabra fiel y digna de ser recibida por todos: que Cristo Jesús vino al mundo para salvar a los pecadores, de los cuales yo soy el primero» (1 Timoteo 1:15).

«Nuestro Salvador Jesucristo, el cual quitó la muerte y sacó a luz la vida y la inmortalidad por el evangelio» (2 Timoteo 1:10).

«Aguardando la esperanza bienaventurada y la manifestación gloriosa de nuestro gran Dios y Salvador Jesucristo, quien se dio a sí mismo por nosotros para redimirnos de toda iniquidad y purificar para sí un pueblo propio, celoso de buenas obras» (Tito 2:13, 14).

«Por lo cual puede también salvar perpetuamente a los que por él se acercan a Dios, viviendo siempre para interceder por ellos» (Hebreos 7:25).

Muchos otros usos de la palabra «salvador» podrían estudiarse. Estos son suficientes, sin embargo, para mostrar que la palabra cuando se aplica a Cristo significa que Él nos ha salvado del pecado por su muerte en la cruz. No es que la palabra «salvador» en sí misma implique sufrimiento sustituto, ni que en sí misma esté vinculada directamente con la ofrenda por el pecado. El argumento es que cuando se emplea en los contextos en los cuales ocurre, el sentido usualmente es salvación por el sufrimiento sustitutivo de Cristo en la cruz.

No hay verdad mas hermosa, sublime e importante en la Escritura que conocer y entender el evangelio. Normalmente cuando preguntas ¿sabes tu lo que es el evangelio? en su mayoría te rezan 1 Corintios 15:1-8, después les pregunto ¿sabes que significa lo que acabas de rezar?, ¿me podrías explicar conforme a las escrituras que paso en la cruz?, te sorprenderás al escuchar sus opiniones.

Si hay un tema caliente en la Escritura es el evangelio, de como se enseñe este tema podemos distinguir de los falsos a los verdaderos maestros, de vivir en la verdad a la herejía.

Entendiendo lo que es la doctrina de la sustitución podemos ver de manera muy breve lo que paso en la cruz, para esto debemos entender los siguientes puntos.

¿Quien murió en la cruz?

y matasteis al Autor de la vida, a quien Dios ha resucitado de los muertos, de lo cual nosotros somos testigos.” (Hechos de los Apóstoles 3.15, RVR60)

Porque también Cristo padeció una sola vez por los pecados, el justo por los injustos, para llevarnos a Dios, siendo a la verdad muerto en la carne, pero vivificado en espíritu;” (1 Pedro 3.18, RVR60)

En la cruz, no estaba solo la naturaleza humana de Jesus, tampoco estaba solo la naturaleza divina de Cristo, mas bien, en la cruz, estaba Jesucristo en sus dos naturalezas y único ser, sufriendo la muerte en su carne y recibiendo toda la ira de Dios sobre él en castigo por todos los pecados de la humanidad. Hay que entender, que Jesucristo (Dios) se humillo al grado de experimentar la muerte en su carne siendo él  el Autor de la vida.

Cuando nos preguntamos, ¿como puede ser posible que la muerte de un Justo sea suficiente para salvar a miles de millones de injustos? lo que hay que entender es, Jesús no es solo un Justo, es el mismo Dios hecho hombre !!! La segunda persona de la Trinidad !!!

¿Por que murió Jesús?

Por nuestros pecados

Porque primeramente os he enseñado lo que asimismo recibí: Que Cristo murió por nuestros pecados, conforme a las Escrituras;” (1 Corintios 15.3, RVR60)

Y él es la propiciación por nuestros pecados; y no solamente por los nuestros, sino también por los de todo el mundo.” (1 Juan 2.2, RVR60)

¿Cual fue la ofrenda que ofreció Jesucristo?

Su cuerpo.

En esa voluntad somos santificados mediante la ofrenda del cuerpo de Jesucristo hecha una vez para siempre.” (Hebreos 10.10, RVR60)

quien llevó él mismo nuestros pecados en su cuerpo sobre el madero, para que nosotros, estando muertos a los pecados, vivamos a la justicia; y por cuya herida fuisteis sanados.” (1 Pedro 2.24, RVR60)

¿Cual fue la consecuencia de ser culpable por los pecados del mundo?

La muerte y la ira de Dios

Porque primeramente os he enseñado lo que asimismo recibí: Que Cristo murió por nuestros pecados, conforme a las Escrituras;” (1 Corintios 15.3, RVR60)

Porque la paga del pecado es muerte, mas la dádiva de Dios es vida eterna en Cristo Jesús Señor nuestro.” (Romanos 6.23, RVR60)

¿Aparte de la muerte  que mas experimento en la Cruz el Señor?

Yendo un poco adelante, se postró sobre su rostro, orando y diciendo: Padre mío, si es posible, pase de mí esta copa; pero no sea como yo quiero, sino como tú.” (Mateo 26.39, RVR60)

esta copa. Cp. el v. 42. La copa es frecuentemente en el AT el símbolo de la ira divina en contra del pecado (Is. 51:17, 22; Jer. 25:15–17, 27–29; Lm. 4:21, 22; Ez. 23:31–34; Hab. 2:16). Al siguiente día, Jesús habría de “llevar los pecados de muchos” (He. 9:28), y totalidad de la ira divina habría de caer sobre Él (Is. 53:10, 11; 2 Co. 5:21). Este fue el precio del pecado que Él llevó y lo pagó por completo.

Su clamor de angustia en Mateo 27:46 refleja la extrema amargura de la copa de ira que había recibido.

 Jesús cita (Salmo 22.1–21, RVR60) “Dios mío, Dios mío, ¿por qué me has desamparado? ¿Por qué estás tan lejos de mi salvación, y de las palabras de mi clamor? Dios mío, clamo de día, y no respondes; Y de noche, y no hay para mí reposo. Pero tú eres santo, Tú que habitas entre las alabanzas de Israel. En ti esperaron nuestros padres; Esperaron, y tú los libraste. Clamaron a ti, y fueron librados; Confiaron en ti, y no fueron avergonzados. Mas yo soy gusano, y no hombre; Oprobio de los hombres, y despreciado del pueblo. Todos los que me ven me escarnecen; Estiran la boca, menean la cabeza, diciendo: Se encomendó a Jehová; líbrele él; Sálvele, puesto que en él se complacía. Pero tú eres el que me sacó del vientre; El que me hizo estar confiado desde que estaba a los pechos de mi madre. Sobre ti fui echado desde antes de nacer; Desde el vientre de mi madre, tú eres mi Dios. No te alejes de mí, porque la angustia está cerca; Porque no hay quien ayude. Me han rodeado muchos toros; Fuertes toros de Basán me han cercado. Abrieron sobre mí su boca Como león rapaz y rugiente. He sido derramado como aguas, Y todos mis huesos se descoyuntaron; Mi corazón fue como cera, Derritiéndose en medio de mis entrañas. Como un tiesto se secó mi vigor, Y mi lengua se pegó a mi paladar, Y me has puesto en el polvo de la muerte. Porque perros me han rodeado; Me ha cercado cuadrilla de malignos; Horadaron mis manos y mis pies. Contar puedo todos mis huesos; Entre tanto, ellos me miran y me observan. Repartieron entre sí mis vestidos, Y sobre mi ropa echaron suertes. Mas tú, Jehová, no te alejes; Fortaleza mía, apresúrate a socorrerme. Libra de la espada mi alma, Del poder del perro mi vida. Sálvame de la boca del león, Y líbrame de los cuernos de los búfalos.

Cuando uno lee y medita este salmo puede recibir como un pequeño destello de lo que estaba pasando Jesucristo en ese momento, cómo la Ira de Dios lo estaba sofocando al grado de estallarle el corazón.

Para los que niegan la doctrina de la sustitución indagar en este punto es escribir una triste poesía, ellos no aceptan las palabras, así lo quiso Dios, es un misterio, es por Fe, para estos hombres esto no tiene valor alguno.

¿Por quien murió Jesucristo?

 Por los pecadores entre ellos, nosotros.

 “Mas Dios muestra su amor para con nosotros, en que siendo aún pecadores, Cristo murió por nosotros.” (Romanos 5.8, RVR60)

Porque Cristo, cuando aún éramos débiles, a su tiempo murió por los impíos.” (Romanos 5.6, RVR60)

Dios los bendiga.

Para tener un estudio mucho mas completo puede leer:

B. B. Warfield

Es lamentable que Warfield, el teólogo más grande del pasado reciente, no escribiera una teología sistemática. Sus escritos sobre el tema de la expiación, y otros, tienen que ser buscados en las dos colecciones disponibles, aunque incompletas, de sus artículos. Su libro The Lord of Glory [El Señor de la Gloria, 1907], ha sido reimpreso por Editorial Zondervan. La obra constituye un estudio magnífico sobre la persona y las naturalezas de Cristo, pero toca la expiación sólo en forma indirecta. Su pequeño libro, The Plan of Salvation [El plan de salvación], edición revisada, fue publicado por Eerdmans en 1942.

El principal aporte de Warfield al estudio de la doctrina de la expiación reside en su investigación de los términos empleados por los escritores de la Escritura al presentar la obra expiatoria de Cristo. El lector bien puede empezar con el artículo titulado «The New Testament Terminology of “Redemption”» [La terminología neotestamentaria de la “redención”]. Junto con este, el lector debe estudiar los artículos de Warfield: «Redeemer and Redemption» [El Redentor y la redención] y «Christ our Sacrifice» [Cristo nuestro sacrificio], hallándose ambos tanto en Biblical Doctrines [Doctrinas bíblicas], Oxford Press Warfield, como en Person and Work of Christ [Persona y obra de Cristo], Presbyterian and Reformed Publishing Co. Sugiero la lectura de los artículos «Atonement» [Expiación], y «Modern Theories of the Atonement» [Teorías modernas de la expiación]. Ambos se encuentran en los tomos ya mencionados.

Los escritos de Warfield se caracterizan por la amplitud de su perspectiva histórica, la exactitud escrupulosa en los detalles de la evidencia, y la claridad de su presentación. Ha probado sin duda alguna que la terminología usada por los escritores del Nuevo Testamento al presentar la obra expiatoria de Cristo se puede entender solo en el sentido de la doctrina de la expiación sustitutiva.

 A.A. Hodge

La obra The Atonement [La expiación] por Archibald Alexander Hodge (hijo de Charles Hodge), publicado originalmente en 1867, fue reimpreso por Editorial Eerdmans. Escrito desde el punto de vista doctrinal sistemático, es abundante en datos exegéticos tanto como históricos. Su capítulo 3: «Definición de los términos, y especificación de los puntos principales envueltos en la doctrina ortodoxa de la expiación», anticipa muchas de las conclusiones más detalladas de Warfield.

 Charles Hodge

En Systematic Theology, del autor Charles Hodge, el lector encontrará un resumen breve pero muy satisfactorio de los datos exegéticos que establecen el punto de vista sustitutivo. Su exégesis es especialmente abundante en el capítulo 53 de Isaías, y en pasajes del Nuevo Testamento como Romanos 3:24, Hebreos 10:10, 1 Juan 2:2 y 1 Pedro 2:24.

 T.J. Crawford

La presentación más satisfactoria y extensa así como el estudio exegético más completo de la doctrina bíblica de la expiación es la gran obra de Crawford: The Doctrine of Holy Scripture Respecting the Atonement [La doctrina de la Sagrada Escritura en cuanto a la expiación]. En la primera parte de su obra, Crawford dedica más de 200 páginas a la exégesis detallada de los modos de presentar la expiación en el Nuevo Testamento. «Los sacrificios patriarcales y su significado para la doctrina de la expiación» es la última sección de la exégesis del Antiguo Testamento de Crawford.

Buswell, J. O., Jr. (1983). Teología sistemática, tomo 3, Jesucristo y el plan de salvación (510–511). Miami, Florida: LOGOI, Inc.

Strong, J. (2002). Nueva concordancia Strong exhaustiva: Diccionario (61). Nashville, TN: Caribe.

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Bibliografia.

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Carro, D., Poe, J. T., Zorzoli, R. O., & Editorial Mundo Hispano (El Paso, T. (1993-). Comentario bı́blico mundo hispano Levitico, Numeros, y Deuteronomio (1. ed.) (99). El Paso, TX: Editorial Mundo Hispano.

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Un ensayo expositivo sobre la epístola del Aposto Pablo a los Romanos

CARTA A LOS ROMANOS

Un ensayo expositivo sobre la epístola del Aposto Pablo a los Romanos

Por: Carlos Leandro Ramírez

Capítulo I, primera parte.

Dedicado a Mary Arriola, hermana en Cristo Jesús

Este trabajo corresponde a mi deseo de hacer más fácil la comprensión de la epístola a los romanos y sus implicaciones en nuestras vidas, a una hermana y amiga en Cristo Jesús que está pasando por un momento crucial en su vida como hija de Dios. Como creyente por la palabra (Romanos 10:17) considero el conocimiento como la herramienta mas poderosa para comprender y sujetarse a la voluntad de Dios sobre nuestras vidas, su gran amor, su bondad, su misericordia y su justa razón y su derecho sobre todas las cosas creadas. Estimo que el ser humano tiene el derecho y la obligación de conocer la verdad antes de tomar la decisión, es lo más justo si tomamos como referencia al Dios que todo lo hizo en propósito y se revela conforme a su carácter y naturaleza esperando que tomemos la decisión correcta.

Este ensayo es mi pretensión de compartir con ella y todo aquel que quiera leer conmigo, todos esos momentos de meditación en la palabra que he tenido con esta maravillosa carta de la biblia, para mí, la más trascendental después del evangelio de Juan, si este último me habla de la persona mas importante de la historia o la eternidad, la epístola a los romanos me habla de su obra y la relación de esta con nosotros: Jesús el personaje central de la biblia se hace trascendentalmente glorioso cuando comprendemos su obra y las implicaciones de esta sobre nuestras vidas.

Veo la necesidad de hacer este trabajo como un ensayo urgente, debido  a mi tiempo escaso y al compromiso que adquirí cuando manifesté: “Toda persona que se considere cristiana, debe manejar la carta a los romanos al derecho y al revés” y sentí que estaba poniendo una presión sobre aquella hermana y otras personas que tal vez no tengan la facilidad de estudiar y analizar los textos, que no tengan el tiempo o los recursos suficientes para discernir de la manera más acertada lo que Pablo trató de exponer en tal escrito.

Siento como persona que el Señor ha dotado con una habilidad crítica (examen y juicio acerca de alguien o algo) para indagar sobre lo que se le presenta y como miembro de un cuerpo (la iglesia de Cristo) con muchos órganos y diferentes funciones, que es mi deber de servir al Señor con aquellas personas que Dios ha llamado para otras funciones.

Mi trabajo, sencillo pero con esfuerzo, representa el deseo de servir con amor a nuestro Padre celestial y su amado y precioso hijo Jesús: toda la gloria sea para nuestro gran Dios y salvador por los siglos de los siglos, amén.

Introducción

No haré una profunda introducción de la carta a los romanos, debido a la urgencia de tiempo en la que me encuentro; así que optaré por exponer sobre el autor, su propósito y el contexto al momento de escribir la epístola, citando otros autores con un conocimiento mayor sobre el tema.

Sobre el autor de la epístola, el apóstol Pablo:

“Es digno de notarse que el Espíritu Santo no escogió a un pescador indocto o a un galileo provinciano para desplegar toda la grandeza y majestuosidad de su plan de redención. Seleccionó a un hombre de perspectivas internacionales: a un ciudadano romano que era, a la vez, hebreo de hebreos; a un hombre cuya educación lo había familiarizado con la prosapia de la cultura griega y romana, que incluía historia, religión, filosofía, poesía, ciencias y música, además de los conocimientos minuciosos que tenía del judaísmo, tanto como revelación divina y cuerpo de las tradiciones rabínicas y las adiciones agregadas al depósito sacro de la LEY, los PROFETAS y los SALMOS. Este hombre, nacido en el altivo centro educacional de Tarso de Cilicia y educado en Jerusalén a los pies de Gamaliel, fue el vaso escogido para hacer conocer la obediencia a la fe y la gloria del evangelio del Dios bendito a todas las naciones, tal como se halla expuesto en esta carta inmortal.”

Harry A. Ironside, “Exposición de Romanos”

Sobre el propósito de la epístola:

“De todas las Epístolas que sin duda alguna fueron escritas por nuestro apóstol, ésta es la más completa, y al mismo tiempo la más brillante. Tiene tanto en común con un tratado teológico, como posee el calor y la familiaridad de una carta verdadera. Refiriéndonos a los encabezamientos que hemos puesto a las secciones sucesivas, para exhibir mejor el progreso del argumento y la interrelación de sus varios puntos, aquí solamente notamos que su primer gran tema es lo que se puede denominar la relación legal del hombre para con Dios, como violador de su santa ley, esté ella meramente escrita en el corazón, como en el caso del pagano, o sea conocida además, como en el caso del Pueblo Escogido, por la revelación externa; luego trata de la relación legal como completamente revocada por medio de una conexión de fe en el Señor Jesucristo; y su tercero y último tema grande es la vida nueva, que acompaña a este cambio de relaciones que envuelve a la vez una bienaventuranza y una consagración a Dios que, rudimentariamente completas ya, se abrirán en el mundo futuro para gozar de una comunión inmediata e inmarcesible con Dios.”

Jamieson, Fausset & David Brown – “Comentario Exegético de la Biblia Tomo II N.T.”

Sobre el contexto de la epístola:

“La sustancia teológica de esta carta tenía que ser presentada a la iglesia del NT, fuese dirigida a Roma o no. Sin embargo, existían circunstancias en Roma que la hicieron apropiada para Pablo, con tiempo para una elaboración más completa, y sin haber llegado a involucrarse personalmente en los acontecimientos locales, como lo estuvo en Galacia, para extender la doctrina central de la carta a los Gálatas. De este modo, él explica su propósito de ir a Roma y el propósito principal de su mensaje y vida ministerial. Existían desavenencias y malentendidos entre creyentes judíos y gentiles en la iglesia romana. Sabemos de los saludos personales al final que era una iglesia mixta. El problema se refleja en casi cada sección de la carta, aunque especialmente en los caps. 3, 4, 9, 10 y 11. Ambos lados eran tercos. Hubo un momento, probablemente breve, aun después de que Pablo llegase a Roma, cuando Marcos y un cierto Jesús Justo eran los únicos judíos cristianos en Roma quienes cooperarían con Pablo. Se necesitaba una clarificación del evangelio y sus implicaciones.”

J.D. Douglas, Merrill C. Tenney, “Diccionario Bíblico Mundo Hispano.”

Por último, quiero aclarar que me mantendré dentro del texto de la carta, sin desestimar el contexto y la referencia, pero sin relativizar los versículos: “el verso tal quiere decir esto, porque en otro texto de la biblia aparece el mismo concepto refiriéndose a esto”. Personalmente el relativizar los versículos me parece evidencia de una carga de prejuicios mentales que intentan justificar cosas que el texto no está diciendo, sustentando tal prejuicio refiriéndose a otro que tampoco afirma tal cuestión, que a su vez también puede referirse a otro verso para justificar tal interpretación: todo un relativismo en los mensajes que trasmiten los versos bíblicos, para inducir en el texto bíblico cosas que no dice o el autor no tuvo la intención de transmitir.

También quiero aclarar que definiré algunos conceptos teniendo en cuenta el sentido técnico y contextual en el que fueron escritos: que significaba tal palabra en aquel tiempo y no lo que significa ahora bajo el prejuicio de las tradiciones de la iglesia contemporánea; lo que estas palabras realmente significaban, independientemente del contexto cristiano, tomaré las palabras como materia prima para así extraer el sentido prístino de las mismas en el contexto en que fueron escritas. Puesto que mirar estas palabras bajo el contexto cristiano contemporáneo, para definir a que se refiere, sería cometer un razonamiento circular que posiblemente nos impida ver más allá de lo que tenemos actualmente establecido en nuestras mentes.

Lo que me fascina del libro de Romanos es el carácter intelectual y filosófico que le imprime Pablo, lejos de lo que muchos cristianos piensan, más que contaminar el mensaje de Dios con conocimiento secular, expone el mensaje de Dios en un ámbito intelectual para ser confrontado por cualquier forma de pensamiento humano, prediciendo que la razón humana va a chocar contra el conocimiento de Dios tal cual lo hace una gota de rocío de agua contra la superficie de una plancha caliente. Por esta razón Pablo usa la filosofía (el azimut o apogeo del pensamiento de la época) para demostrar la inefabilidad de la razón y justicia fundada en Dios.

Capítulo I

Salutación

v. 1) Pablo, siervo de Jesucristo, llamado a ser apóstol, apartado para el evangelio de Dios,

Tres palabras a tener en cuenta en este simple pero profundo versículo, que requiere definirlas para alcanzar un sentido mas profundo:

Llamado: La palabra griega aquí es Kletós y significa “llamado”, la cual es una variante de  Klésis que significa “invitado”, la palabra “llamado”, sin el prejuicio del contexto cristiano expresa: llamado, nombrado, invitado. Esta palabra se refiere en cierto sentido a una convidación, más que definir una exclusividad de selección como ha sido definido comúnmente; lo que se refiere es a la descripción de un proceso: su posición (como delegado para el cargo) obedece a una iniciativa de Dios y no de mérito propio: mediante un nombramiento que corresponde a una invitación.

En resumen la palabra define más que una discriminación: “unos son escogidos, otros no”; la naturaleza de aquel que llama y aquel que es llamado: sin méritos, simplemente invitado, Dios da el primer paso para construir una situación que es imposible iniciar a partir de nuestra naturaleza, o sea los invitados. Y esto es complementado con nuestra siguiente palabra.

Apartado: La palabra griega es aforízo que significa apartar, separar, excluir y es una combinación de las palabras griegas Apó y Jorízo que significan “fuera” y “limitar o marcar” respectivamente, lo que encierra la idea que se refiere a “extraer de un ámbito, territorio o jurisdicción definida o demarcada”. Lo que nos puede decir que Pablo estaba enmarcado dentro de una clasificación y ahora ha sido extraído de la misma.

Evangelio: euanguélion variante de euangelízo, combinación de eu “bien o bueno” y ángelos “mensajero”: “buen mensaje”.

En el contexto histórico, el mensajero y el mensaje hacen referencia a una invitación que denota la buena posición “diplomática y económica” del emisor que no se expone así mismo, con el objeto de resaltar su dignidad y así magnificar la importancia de la invitación: un Rey o Señor no será muy importante que digamos, si viene personalmente a invitarnos, no tiene mucho que hacer o no se estima asimismo con  relación a nosotros; en contraste a ello, la exposición de grandeza de parte del emisario a través de siervos voluntarios a convicción, expone, por un lado la naturaleza bondadosa del rey debido a la clase de siervos que envía y anticipan la clase de trato que espera al invitado mediante el buen mensaje (contrario al rey tirano que envía esclavos marginados y reprimidos); y por otro lado causa una sensación de estima en el remitente del mensaje, al percibir la grandeza de aquel que tiene interés por él.

Este simple versículo podría decirnos muchas mas cosas sobre la escena del llamamiento de Pablo para llevar el buen mensaje. Pero en resumidas cuentas:

“Pablo recibió una invitación definida por el carácter de Dios, la cual lo conllevó a ser extraído de una categoría de esclavos a otra que expone la naturaleza y el carácter de aquel que ahora lo envía y participar de otra clase de servidumbre: trae un buen mensaje que expone el carácter, la naturaleza y la intención del emisor”

v. 2) que él había prometido antes por sus profetas en las santas Escrituras,

Siendo que esta carta está dirigida a cristianos judíos y gentiles en la máxima ciudad de la civilización humana, sea cual sea el concepto de Dios que tuviese el lector de la misma; Dios, ahora (en contraste con él había: antes) ha culminado o cumplido su promesa, indicándonos Pablo que Dios no tiene necesidad de mentir, ni incapacidad para lograr o cumplir lo propuesto: dos características inherentes de Dios, no miente y no falla a lo que se ha propuesto.

Dos conceptos importantes:

Profeta: griego profétes, compuesto de pro y femi que significan “antes de y afirmar” respectivamente. A los profetas se les llamaba anteriormente “videntes” en las religiones paganas abundaban, aquellos que recibían mensaje de los oráculos de los dioses. Cualquiera podría manifestarse y proclamarse como vidente o profeta, lo que realmente era determinante en la revelación del tal profeta era su cumplimiento, en especial aquellos sucesos que trascendían las épocas. La conclusión más inherente a que un profeta afirmara con anticipación un hecho y su consecuente cumplimiento en el transcurso del tiempo es que dicha afirmación o predicción escapaba a las posibilidades humanas o naturales y por lo tanto debería responder a condiciones sobrenaturales.

Escrituras: griego grafe que significa “escritos”: denota primariamente un dibujo, pintura; después un escrito; en resumen un documento que testifica (dibujo o escrito) algo.

Santas: griego jágios “Santo, sagrado, consagrado”, como adjetivo cuando se aplica a objetos (en este caso), reservados para el servicio divino.

“La escritura constituye el instrumento para el servicio de Dios, que nos da cuenta de aquel que trasciende lo natural, que no falla ni miente; a través del testimonio que realmente, ahora confirmado, los profetas hablaron en nombre de Dios”

v. 3) acerca de su Hijo, nuestro Señor Jesucristo*, que era del linaje de David según la carne,

* El griego original no dice “nuestro Señor Jesucristo”

Pablo describe sobre que trata este buen mensaje prometido por Dios: su hijo, ¿Pero quien es o que significa: su hijo? ¿Dios (el único en su clase) tiene un hijo?

Sí! y describe este concepto de hijo de Dios:

Linaje: griego spérma “semilla, simiente” para el caso “descendencia, hijos, posteridad” puede encerrar la idea de “igual naturaleza”

Según: Katá en el griego significa cuando aparece como preposición “según, de acuerdo a, en referencia a, conforme a, como, en cuanto a” * Elza Tamez (Diccionario Conciso Griego Español del Nuevo Testamento) – Alfred E. Tuggy Léxico griego español del N.T.

Carne: griego sarx “carne, cuerpo físico, naturaleza humana” en un sentido más amplio, la existencia como humano biológico.

“Aquel que es descendiente de David y de su misma naturaleza humana”

v. 4) que fue declarado Hijo de Dios con poder, según el Espíritu de santidad, por la resurrección de entre los muertos,

Un individuo humano descendiente de David: un ser humano como los somos todos; como pudimos ver en el anterior versículo, el cual no nos dice nada interesante o sin relación aparente con la anterior exposición de Pablo: “Dios tiene un hijo”; donde el verso anterior constituye una especie de pausa para dar un gran salto. En contraste al anterior, este verso hace una declaración profunda y radical, que está marcada por la historia de Israel, el testimonio de la escritura divina y la correspondiente relación de Dios con la humanidad.

Declarado: jorízo, para este caso “determinar, nombrar, señalar, decidir”. Dios manifestó, expresó con su firma de deidad: poder, para afirmar este asunto como hecho de Dios.

Según: de nuevo nuestra palabra griega Katá que como vimos significa como preposición “según, de acuerdo a, en referencia a, conforme a, como, en cuanto a”. La misma palabra dos veces con el mismo sentido: “con respecto a, en referencia a” en el mismo texto, nos indica un contraste: “Ana mide uno con setenta, pero en cambio Mario Mide…” se está comparando la estatura de ambos individuos. En este caso la palabra hablando en primer lugar de naturaleza humana en el hijo de Dios, ahora teniendo en cuenta la indicación del contraste, nos estaría indicando otra naturaleza…

Espíritu: palabra griega pneuma, muchos significados, cuando aparece en la biblia la mente prejuiciada del creyente promedio la relaciona con el Espíritu Santo, máxime cuando encuentra que hijo de Dios-Dios-Espíritu, haciendo una deducción lógica errada y concluyendo siempre con el Espíritu Santo. Pero pudimos ver que Pablo en el texto no está haciendo ninguna insinuación sobre el Espíritu Santo. no hace referencia al tal, en el verso anterior Pablo estaba desarrollando la idea de un ser humano (descendiente/naturaleza de David), en este sentido podemos seguir con nuestro contraste. Y la palabra pneuma si tiene aplicación en el ser humano (objeto de este contraste), contrario al cuerpo biológico sarx (carne v. 3) el pneuma se refiere en griego al “Espíritu (humano), vida, el ser interior:” *Alfredd E. Tuggy; “por analogía o figurativamente un espíritu, i.e. (humano) el alma racional, (por implicación) principio vital, mentalmente disposición, etc.” James Strong.

Santidad: gr. jagiosúne (cualidad) “Sagrado”, variante de jágos “físicamente puro o moralmente sin culpa”. Contrario a aquel estado de corrupción del ser biológico humano, este ser o “yo pensante” en este hombre está en santidad: sin descomposición física y moralmente sin culpa o mancha.

“La resurrección de este hombre descendiente de David, es el respaldo o sello evidencia del poder divino, que ha determinado que aquel humano es, en función de su alma o ser no físico sin mancha o libre de pecado, el hijo de Dios”

v. 5) y por quien recibimos la gracia y el apostolado, para la obediencia a la fe en todas las naciones por amor de su nombre.

Algo sabido de los judíos es que el hijo de Dios, corresponde a aquel varón descendiente de David que establecería el reino sempiterno de Dios entre los hombres a través de su ministerio como ungido de Dios o Cristo, lo que esperaban ellos en su mente sesgada era un reino político terrenal, pero no imaginaron que esta clase de dominio más que político se establecería en el corazón de los hombres de todas las naciones, ¿no se cumplió?, ¿que acaso todos los hombres son cristianos?

Recordemos en el verso 1, este es un rey que invita, no que obliga. Es un reino de esclavos libres establecidos para todas las naciones, parece paradójico pero es el único modelo para sujetarse bajo toda bondad al rey: invitación por bondad.

Es un reino universal de súbditos por amor (“por amor de su nombre”).

Gracia: gr. járis “gracia (agradable, gratificante), regalo, favor”, variante de jaíro “estar alegre”. La gracia denota la idea de un regalo (no viene en virtud de un pago o recompensa: es gratis) que produce felicidad, alegría, gozo.

Fe: gr. pístis variante de peídso “persuadir, convencer (con razones)”; pístis “credibilidad, convicción” James strong; “persuasión, convicción debido a los argumentos oídos” Diccionario de griego Vine.

La concepción que tiene la gran mayoría de los cristianos sobre la palabra fe, se queda escasa ante la profundidad de la misma en el contexto en que se usó, la cual sigue vigente porque aún tal tipo de concepto es usado diariamente en nuestras vidas.

Vamos a ver un pequeño ejemplo de lo que realmente es fe, en un contexto moderno:

Una prestigiosa lotería anuncia el número ganador del gran acumulado, es una lotería que ha repartido muchos acumulados y nunca ha recibido demandas por incumplimiento en los pagos, el día de hoy el número ganador fue precisamente el que usted tiene en el tiquete que compró esta mañana, el anuncio fue por televisión en presencia de la delegada gubernamental para juegos de azar y rifas, pasada una hora usted recibe una llamada de la señorita del supermercado que le dice contenta que a ella le van a dar una comisión por haber sido la vendedora del tiquete ganador. Para mas seguridad suya, al otro día al mirar usted el periódico puede observar que el número de su tiquete es el mismo anunciado como el ganador del premio mayor, el gran acumulado.

Podemos decir, excluyendo el factor que usted se puede morir o pierda su tiquete, que ese premio de la lotería ya es suyo, usted puede tener la CONVICCIÓN, LA CERTEZA, LA CONFIANZA que ese premio le pertenece, todo debido a las razones dadas:

– La lotería siempre ha pagado a sus ganadores.

– Estuvo presente la delegada gubernamental para juegos de azar y rifas.

– Tenemos tres elementos (la señorita, la tv y el periódico) que nos confirman que no hay error en el número ganador.

– El número ganador corresponde al tiquete que está en sus manos.

Son razones fundadas, fuera del método científico, que nos permiten determinar la seguridad o certeza de un conocimiento: “ese premio mayor es mío”. Esta es la definición de FE, no que algo “hay que creerlo por que sí” o “creerlo sin evidencia o razones” como tiene el concepto la mayor parte del entendimiento moderno, la fe es una certeza basada en la locución de razones o argumentos fundados.

En el caso anterior no podemos aplicar el método científico (Observación, cuestionamiento, hipótesis, predicción, experimento y resultado o teoría) para llegar a la conclusión que dicho premio nos pertenece. Desafortunadamente el “prestigio” de canales como Discovery channel nos han adoctrinado con la idea que el método científico es el único modelo para conocer razonablemente un evento. De hecho, científica o intelectualmente hablando, el método científico no es el único modo de adquirir nuevo conocimiento dentro de la misma ciencia secular.

La fe la usamos a diario en nuestras vidas: tomamos decisiones basadas en razonamientos deductivos, que no requieren evidencia táctil para la toma de decisiones.

Dios ha dado razones, motivos, evidencia, motivos para tener la certeza que lo que él predice es de conocimiento verás. Le reto a buscar algo en la biblia que se deba aceptar bajo el pobre concepto de fe: “debes creerlo sin razones y porque sí”. Le invito a buscar algo en la biblia que deba aceptarse de parte de Dios sin que él primero haya dado razones para tener la seguridad de que tal predicción, promesa o afirmación sea segura. Una sola ilustración donde Dios haya exigido a algún hombre creer sin haber dado primero motivos para tener la certeza que él cumplirá.

Así que puede irse olvidando del Dios que dice que “hay que creerle y ya! O si no… (el infierno)” y mas bien pregúntese, ¿Conoce usted bien a Dios? ¿O sea ha tomado, el trabajo, el interés y el esfuerzo de conocerlo a través de la palabra y la experiencia personal? Ahora piense que podría implicar la frase: “Pero sin fe es imposible agradar a Dios”.

Nombre: gr. ónoma “nombre; título; persona; autoridad; poder; categoría; posición” la palabra ónoma denota tanto la individualización de una persona, como la identificación de su autoridad, rango, poder, título o función en un sentido figurado. Debido al contexto en el que estamos hablando: no podríamos individualizar a Dios (él es único); sino describir cual es su posición, rango o autoridad. La palabra ónoma describe entonces sus atributos o su posición: Dios, el justo, el santo, el todopoderoso, el eterno, etc.

“El hijo de Dios es aquel ungido que ministra la gracia sobre nuestras vidas, para que sea esa felicidad el pago de nuestro servicio en conducir a las naciones a sujetarse a este reino eterno y sus promesas, sujeción causada por el amor a todo lo que Dios es”

v. 6) entre las cuales estáis también vosotros, llamados a ser de Jesucristo;

Entre estas naciones, los cristianos en roma también están incluidos dentro de la invitación a ser súbditos de este reino: súbditos de Jesús a quien se identifica como el Cristo, el ungido del reino de Dios, o sea el hijo de Dios quien se encarga de proveer la gracia de Dios sobre todas las naciones.

Llamados: De nuevo la palabra griega kletós que denota una invitación. Los que vendrán a ser súbditos de Jesucristo, encontrarán en el reino de Dios amor por todo lo que él es.

“Todo aquel que recibe este mensaje, está siendo nombrado por invitación como súbdito del hijo de Dios”

v. 7) a todos los que estáis en Roma, amados de Dios, llamados a ser santos*: Gracia y paz a vosotros, de Dios nuestro Padre y del Señor Jesucristo.

* dice el griego original: llamados santos.

Fue el hecho que Dios nos amara lo que originó tal invitación: no hallo falta, ni corrupción en ustedes, yo los nombro santos. Nótese como una pequeña alteración cambia el sentido de la frase: la que aparece en la reina Valera expone un imperativo: vivan en inocencia, sin falta, sin desobediencia. En el griego original la idea es: no hallo falta, culpa, de que acusar en ustedes. Profunda desviación es esta. No que nadie sea sin pecado, sino que el regalo que produce gozo, o sea la gracia, es este hecho que está describiendo Pablo: aquellos que reciben este mensaje, esta invitación, se les paga con el gozo inefable de ser nombrados sin falta, sin mancha, sin culpa, libres de la acusación que había contra vosotros.

Señor: gr. kúrios variante de kúros (supremacía); “supremo en autoridad, controlador; por implicación señor” James Strong. “Señor, SOBERANO, amo, dueño, señor.” Alfred E. Tuggy (resaltado nuestro).

Dado el contexto de un reino establecido por Dios, por antonomasia el título Señor equivale al nombre del hijo de Dios, hijo de Dios corresponde por antonomasia al título de Cristo. En términos prácticos Señor, Hijo de Dios y Cristo son términos que encierran el mismo concepto: aquel que reina en el reino eterno de Dios.

Sin negar que kúrios equivalga al Adonaí (Señor) del A.T. que remplazó el nombre de Dios, el cual dejó de pronunciarse por temor a blasfemia en su uso. El contexto describe aquí aquel Señor que es la máxima autoridad en el reino eterno establecido por Dios. Los dos conceptos no son excluyentes, no trato la incongruencia aquí, porque prometí no salirme del texto de la epístola a los romanos.

Continúa en la próxima parte.

Su siervo y hermano en Cristo Carlos Leandro Ramírez

Dios es bueno y para siempre es su misericordia.

Nota: las citas son de la Reina Valera 1960. La escogí por ser la tradicional, aunque lamento que sea un poco inconveniente para asuntos doctrinales.


Las Joyitas de Julio Cesar Clavijo VIII

Las Joyitas de Julio Cesar Clavijo VIII

por Carlos Leandro Ramírez

Seguimos buscando verdaderas joyitas en el libro de nuestro amigo unicitario Julio Cesar Clavijo Sierra, quien escribió un libro electrónico llamado Un dios Falso Llamado Trinidad.

Ahora veamos el concepto que tienen los unicitarios sobre el misterio de la Piedad. Irónicamente este pasaje parece ser la punta del lanza de su teología, pero se convierte cuando es estudiado sistemáticamente en la Biblia en el talón de Aquiles para sus explicaciones y se los voy a demostrar.

Ya había expuesto en el artículo antepasado como Jesús fue justificado en el espíritu, puesto que en él se derramó la justicia de Dios y fue lleno de gracia (salmo 45:1-3, comparar con Apocalipsis 19:11), para que la gracia de Dios abunde en los que estamos bajo él (Mateo 23:37).

El evangelio hoy en día está tan pobre que los cristianos no están escudriñando la Palabra de Dios (salmo 1:2) y no se percatan como el unicitario blasfema la misericordia de Dios cuando tiene que “inventar” para sostener su doctrina. Se los voy a mostrar.

Veamos la explicación que tienen los unicitarios para la justificación de Cristo (1 Timoteo 3:16):

¿CÓMO PUDO SER DIOS JUSTIFICADO EN EL ESPIRITU? [1]

Algunas personas que no creen que Dios fue manifestado en carne refutan nuestro argumento diciendo lo siguiente:

Si decimos que el verso 16 se refiere a que Dios fue manifestado en carne, tambien tendriamos que decir que el fue justificado en el Espiritu. ¿Como pudo el Dios eterno ser justificado en el Espiritu si el nunca ha cometido pecado?”

La respuesta es evidente. Todo esto acontecio cuando el se manifesto en carne. El fue justificado, porque cuando se manifesto en carne pudo llevar tambien nuestros pecados, y en su papel de Hijo sufrio la muerte, pero la muerte no pudo retenerlo pues el era inocente, asi el fue declarado justo.

Para esto fuisteis llamados, porque también Cristo padeció por nosotros,

dejándonos ejemplo para que sigáis sus pisadas. Él no cometió pecado ni

se halló engaño en su boca.” (1. Pedro 2:22)

Dios si fue justificado en el Espíritu. Lo dice textualmente 1 Timoteo 3:16. El unicitario no entiende como es posible esto. Por eso tiene que separar a Cristo en Deidad y carne (negando de fondo lo que afirman de forma: que Dios y hombre están unidos perfectamente en Cristo, expertos en ambigüedades).

Para entender esto hay que irse a la promesa del Mesías, el Redentor que era la última esperanza que le quedaba ya a Job luego de haber perdido todo (Job 19:25).

Siglos antes, estos hombres sabían que vendría el que los iba a devolver a la presencia de Dios (Mateo 13:17) de la cual todos estaban destituidos (Romanos 3:23) y por lo tanto iban al seol (hombres justos: Génesis 37:35; 42:38; 44:30; 1 Samuel 2:6; 1 Reyes 2:6; Job 14:13; 17:13; 21:14), no directamente a la presencia de Dios.

Iniciemos por Adán. Cuando Adán pecó tenía que morir. ¿Por que no murió cuando Dios había dicho “…porque el día que de él comieres, ciertamente morirás” (génesis 2:17)?

Siempre les pregunto a los Testigos de Jehová que si la muerte que engendró el pecado se refiere a la muerte corporal. ¿Porque no se murió Adán el día que comió el fruto, si Dios dijo que ese mismo día moriría? No saben que responderme.

La muerte, era estar destituidos de la gloria de Dios (Romanos 3:23), eso se cumplió el mismo día como dijo Dios (Génesis 3: 23,24). Era una muerte espiritual.

Luego Jehová le hizo una promesa a Abraham: Gén 22:18 En tu simiente serán benditas todas las naciones de la tierra, por cuanto obedeciste a mi voz.

Jehová está diciendo que por un descendiente de Abraham vendría la bendición a las naciones. Pablo cita y confirma esto (Galatas 3:14-17). Abraham le mostró su amor a Dios al entregar (lo entregó, en su corazón lo sacrifico Gen. 22:16: “no me has rehusado tu hijo…”) su único hijo.

Hubo un pacto entre Dios y el hombre. Un descendiente de Abraham sería el que bendeciría a todas las naciones.

¿Cual era esa bendición? Era la misericordia por amor (Tito 3:4,5), así como Abraham por amor a las naciones (Génesis 12:1-3: por su obediencia serían benditas todas las familias de la tierra), ofreció su único hijo a Dios para obedecer a Dios y así poder esperar esa promesa para las naciones. Aquí hay una clave: ¿quiere ser padre de la fe? Entonces ame.

De esto eran conscientes los judíos, que ellos esperaban la manifestación de esa misericordia para poder entrar en el reposo de Dios (Éxodo 15:17; Juan 14:2) del cual estaban destituidos todos los hombres como vimos anteriormente.

En el descendiente de Abraham estaba la promesa de esa misericordia: un hombre (Galatas 3:16). Y este pacto lo conocía Israel (Deuteronomio 7:12)

Y Dios lo afirmó a David: 2 Samuel 7:14-16

Yo le seré a él padre, y él me será a mí hijo. Y si él hiciere mal, yo le castigaré con vara de hombres, y con azotes de hijos de hombres; pero mi misericordia no se apartará de él como la aparté de Saúl, al cual quité de delante de ti. Y será afirmada tu casa y tu reino para siempre delante de tu rostro, y tu trono será estable eternamente.

Ajá! Dios está hablando de tener misericordia del Mesías. ¿Porque? ¿Pecaría (v. 14)? Ciertamente él no pecó como bien cita Clavijo (1 Pedro 2:22). Pero ¿porque Dios tendría que tener misericordia del Mesías?

Recuerda el Pasaje de Abraham e Isaac? Bueno este pasaje es un fiel retrato de la obra redentora de Cristo: Isaac cargo la leña (que lo quemaría), Cristo cargó el madero (nuestras maldiciones); el sacrificio de Abraham fue en tres días, igual con Cristo. Estúdielo bien y verá la réplica exacta. Claro que si fuera una réplica del Cristo unicitario. Abraham seguro tendría que haber sacrificado su túnica, así como Dios sólo sacrificó su velo de carne según los unicitarios y no a un hijo deidad como niegan ellos.

Volviendo al Pasaje. Abraham mató a ese niño en su corazón y Jehová fue testigo de eso (Gen. 18:16). Pero Dios tuvo misericordia de él (Isaac) para poder bendecir a las naciones, no permitió que ese niño muriera. Esto es, le permitió vivir, le dio la vida.

Cuando Cristo hora en el getsemani (Lucas 22:42), el dice:pasa de mí esta copa” o sea lo que le tocaría probar a Jesús, era tan repugnante para él, que sólo el querer hacer la voluntad del Padre, lo persuadiría tomar ese amargo trago:pero no se haga mi voluntad, sino la tuya”.

¿Que era esto que le causaba repugnancia el Mesías? El pecado: eso era abominable al Ángel de Jehová (Éxodo 3:5; Josué 5:15), el polvo (en la suela del calzado) es símbolo del pecado (engendrado por Satanás, Génesis 3:14,15: a arrastrarse sobre su pecho: gobernar como derrotado sobre los pecadores [Efesios 2:2] y a comer polvo: vivir en derrota; de allí la enemistad entre la simiente de la mujer: Cristo y la simiente de Satanás: el pecado y la muerte).

Cuando Cristo expresa un pavor en el getsemani, no es precisamente a la muerte corporal ni al dolor de la tortura, si no a ser juzgado como un pecador. No que él haya pecado, si no que nos reemplazó a nosotros los pecadores (1 Pedro 3:18). Fue juzgado como un pecador, así como Isaac pagó (murió en el corazón de Abraham, recuerde) siendo inocente.

Pero así como Jehová tuvo misericordia de Isaac por ser inocente y ser una muestra de amor. Dios tuvo misericordia del Mesías por ser sin culpa y ser una muestra de Amor. Esto se cumple cuando dice la escritura:

Hechos 2:27-33:

Porque no dejarás mi alma en el Hades,

Ni permitirás que tu Santo vea corrupción…

v. 31 viéndolo antes, habló de la resurrección de Cristo, que su alma no fue dejada en el Hades, ni su carne vio corrupción.

v. 32 A este Jesús resucitó Dios, de lo cual todos nosotros somos testigos.

Jesús fue declarado culpable por nosotros (Romanos 5:6-8). Allí en esa cruz hubo una redención, la redención no es la omisión de la pena, si no el reemplazo del deudor. Y esto lo confirma Pablo en Romanos 3:25. Cristo fue la propiciación. Hubo una pena. Pero también hubo misericordia, la cual Dios prometió a la simiente de David (2 Samuel 7:14-16).

Por esta razón el Mesías fue Justificado en el espíritu, no porque haya pecado, si no porque fue condenado en reemplazo de toda la humanidad pecadora y esto refuta categóricamente la interpretación unicitaria que la humanidad de Cristo fue la que pagó. Dios mismo, su deidad fue la justificada, fue la que pagó por nosotros. Esta fue la que descendió al seol, pero no vio corrupción.

Dios tuvo misericordia sobre este hombre y por este hombre nosotros recibimos esa misericordia (Romanos 5:15). De la misma manera que por la misericordia de Jehová a Isaac (no permitió que muriera) todas las naciones fueron bendecidas en la simiente de Abraham.

Creo que me metí en “camisa de once varas” con la exposición que acabé de hacer, algunos no estarán de acuerdo. Pero lo que si puedo asegurar es que los unicitarios, tanto que claman el misterio de la piedad (1 Timoteo 3:16) lo pisotean, y no han entendido la humillación y el amor tan grande que Cristo ejecutó.

Siendo Dios hijo (término convencional, estudie la doctrina de la trinidad) dependió totalmente de Dios Padre, eso es humillación y ciertamente el llevó nuestras dolencias (Mateo 8:18), el pagó por nuestros pecados, no fue su humanidad la que pagó, fue su deidad la que pagó por nuestros pecados. La muerte corporal no fue el pago por los pecados, así como la muerte corporal no fue el pago por el pecado de Adán. Fue el estar destituido de la gloria de Dios: Dios mío, Dios mío, ¿por qué me has desamparado? (Mateo 27:46) citando el salmo 22:1. Todo lo hizo Dios por amor a nosotros (Romanos 5:8).

El corazón me late a mil: estoy enamorado de Jesucristo”.

El unicitario está perdido buscando fórmulas mágicas para salvarse y no ha podido entender la humillación de Cristo el hijo de Dios. No ha podido entender el misterio de la piedad. Cristo dijo: consumado es (Juan 19:30). Y Pablo dice que nosotros ya nada más podemos hacer, subir el Cristo (exaltarlo), bajarlo (matarlo), nada podemos hacer mas que confesar con nuestros labios y creer en nuestro corazón para ser salvos (Romanos 10:3-10).

El unicitario está mas “perdido que el hijo de linghberth” (¿sabe usted quien es lingberth?, bueno imagínese como hacer para encontrar a su hijo). Cuando digo perdido no me refiero a condenado, si no que es una expresión que denota estar desorientado, desubicado.

En sus libros teología se mantienen peleando con la Trinidad y la salvación sólo por fe. Buscando la correcta fórmula del bautismo…

Así que, estoy cansado de estudiar sistemáticamente sus afirmaciones (hablando del libro en estudio). Por lo cual de ahora en adelante escogeré sólo las joyitas más relevantes.

Hablando de Isaías 9:6 y el famoso tema del Padre eterno. Clavijo afirma:

Ese escritor afirma ademas, que Jesus es el Padre solamente en el sentido de que el es el origen o la fuente de la vida eterna, es decir de la salvacion, pero la Biblia ensena que el es el Padre en todo el sentido de la Palabra porque el es Dios manifestado en carne. El autor de la Eterna salvacion es Jehova Dios, el Padre. Por eso, si Jesus es el Padre en el sentido de que el es origen o el autor de la Eterna salvacion es porque el es Jehova Dios, es porque el es el Padre Eterno !Eso es lo que ensena la Biblia! [2]

Razonamiento circular:

1- Jesús es el Padre eterno en Isaías 9:6. Otra interpretación a este verso no es posible. (Excluyendo el significado Padre como autor de la vida eterna) ¿Por qué?

2- Porque el Dios y Padre eterno se manifestó en carne en 1 Timoteo 3:16. Otra interpretación no es posible. (Excluyendo Dios hijo como el que se hizo carne) ¿Por qué?

3- Porque Jesús es el Dios y Padre eterno en Isaías 9:6. Otra interpretación no es posible. (Excluyendo el significado Padre como autor de la vida eterna) (Volvimos al punto 1).

Las explicaciones que no concuerden con su doctrina son irrelevantes para el unicitario debido a sus razonamientos preconcebidos.

LA BIBLIA ASOCIA EL NUMERO UNO CON DIOS [3]

Bendito Jehová Dios, el Dios de Israel, el único que hace maravillas.

¡Bendito su nombre glorioso para siempre! ¡Toda la tierra sea llena de su

gloria! ¡Amén y amén!” (Salmo 72:18-19)

En la Biblia, el uno es el numero que se asocia de manera directa con Dios.

El uno es el simbolo del propio creador.

No se si ustedes recordarán en mi primer artículo de esta serie, pero les mostré como Clavijo afirma la unicidad de Dios sin haberla comprobado sistemática y bíblicamente, y con esa base pasó a “solucionar” todas las contradicciones de la Biblia a la luz de la “unicidad de Dios”. Ahora que trató con todos los problemas que mostraban pluralidad de personas en la deidad con el concepto de la unicidad, pasará a estudiar el concepto de la unicidad con las deducciones que hizo de los textos que mostraban la pluralidad en la deidad.

Razonamiento circular:

1- La unicidad es una enseñanza bíblica ¿por qué?

2- Porque los pasajes bíblicos hablan de la unicidad ¿Por qué?

2- Porque los pasajes plurales en la deidad se deben interpretar en la unicidad ¿Por qué?

3- Porque la unicidad es una enseñanza bíblica.

Los unicitarios anteponen su doctrina en la Biblia, cuando estudian la Biblia deben interpretarla basados en su doctrina, y así cuando interpretan la Biblia deducen la unicidad.

La Biblia Asocia el número uno con Dios, pero uno en el hebreo y el griego no tienen las mismas connotaciones que en el español.

Todo cristiano verdadero que vive en comunion con Dios, todas las veces que piensa en Dios, todas las veces que lo alaba o que ora, todas las veces que se congrega para reconocer la grandeza de Dios, todas las veces que habla de Dios, todas esas veces siempre tiene su mente dominada por el numero uno. [3]

Pensé que Cristo debía dominar nuestra mente. Como les dije el unicitario está peleando con la trinidad y con tal de esto se lleva por delante al que sea, incluyendo la doctrina de la salvación (Romanos 10:3).

Segun la Biblia Dios es uno (Deuteronomio 6:4) [4]

Pero puede ser uno en sentido de unidad. La palabra para “uno” absoluto es Yachid y aquí la palabra que aparece es Echad, que significa uno en sentido absoluto o significa uno en sentido de unión. Pero ellos hacen una interpretación privada y asumen como verdad absoluta que no han demostrado (se refiere a uno absoluto), luego con esto estudian la Biblia para comprobar lo que presuponían inicialmente.

Jesús le respondió: El primer mandamiento de todos es: Oye, Israel; el Señor nuestro Dios, el Señor uno es. Y amarás al Señor tu Dios con todo tu corazón, y con toda tu alma, y con toda tu mente y con todas tus fuerzas. Este es el principal mandamiento.” (Marcos 12:29-30) [4]

El verso es una cita al anterior en discusión por lo tanto no cuenta como prueba de la unicidad absoluta de Dios. Porque el verso se refiere al concepto que tenían los judíos sobre Dios en Deuteronomio 6:4.

Por otro lado la palabra griega que aquí se tradujo uno es jeis que implica sustancia, unión. “Que problema para los modalistas”.

Dios no necesita de ningun otro para ser Dios (Isaias 45:22). [4]

Isaías 45:22 habla del salvador, Jesús el Jehová del A.T. es el único salvador. Esto no confirma la unicidad de Dios, si no la unicidad del Jehová del A.T. que a pesar de ser Jehová se distinguía de otro llamado Jehová (Éxodo 23:20-26)

La trinidad no expresa que haya varios dioses que unidos sean la deidad. No! La Trinidad expresa que el mismo y único Dios existe como tres manifestaciones de si mismo. Pero cada manifestación interactúa con las otras siendo personas distintas (porque siendo Dios, no puede mentir, tienen que ser personas distintas).

Entonces cuando los trinitarios defendemos a capa y espada la distinción entre Jehová Salvador (Jesús, el redentor, el santo de Israel) con Jehová de los Ejércitos (el Padre) y con su espíritu (Salmo 51:11; Isaías 48:16). No estamos alegando la existencia de tres dioses si no la diferencias entre las manifestaciones (concientes, con voluntad e interpersonales) del único Dios.

No hay otro Dios ni otro Senor y nunca ha existido ni existira otro igual a el (Isaias 46:9). [4]

Por esto es importante para el unicitario resaltar la doctrina de la trinidad como una enseñanza politeísta, porque evidentemente el politeísmo es ajeno a la verdad bíblica. Ellos son conscientes de la verdadera enseñanza Trinitaria, pero dado su hermosa honestidad intelectual, tienen que denunciar el trinitarismo como politeísmo para poder refutarlo fácilmente y seducir a sus prosélitos.

Miremos lo que dice Isaías 46:9

Acordaos de las cosas pasadas desde los tiempos antiguos; porque yo soy Dios, y nada hay semejante a mí,

Como lo he denunciado anteriormente, el unicitario no estudia la Biblia, va a buscar su doctrina, no estudia los textos, si no cualquier cosa que asocie “uno” y “soledad” con la deidad. Ni siquiera que lo diga implícitamente, si no que lo pueda sonsacar de dicho texto.

¿Por qué Jehová en este texto no dice: “Y nadie hay semejante a mi?” si no que dice “nada hay semejante a mi”.

¿Buena pregunta no? Jajajaja, que deleite la palabra de Dios (Salmo 1:2).

¿Por qué Jehová siendo un ser, una persona, no se compara o se determina como un “nadie” si no con un “nada”?

Jehová antes que definir su divinidad como una persona, describe su divinidad como una cualidad: yo soy Dios, y nada hay semejante a mí. Además el mismo dice: Acordaos de las cosas pasadas. Jehová está invocando hechos pasados (ver Éxodo 23:20-25). Donde expresa Jehová (1) que obedezcan a Jehová (2), el Ángel de Jehová es Jehová mismo, pero se distingue de Jehová.

Por lo tanto este pasaje describe el problema del pueblo de Israel con la idolatría como medio de adoración a Dios (algo similar a la santería moderna). Cuando Jehová (el ángel de Jehová, Jesús) esta describiendo que sólo él es el objeto de adoración.

Clavijo:

Existen una buena cantidad de textos que relacionan el numero uno con Dios, por lo cual se demuestra que su simbolismo es real y que esta intrinsicamente asociado con Dios. Colocaremos algunos:

Jehová será rey sobre toda la tierra. En aquel día Jehová será uno, y

uno su nombre” (Zacarías 14:9). [4]

Ven lo que expongo? El unicitario sólo puede sonsacar la palabra “uno” asociado a la deidad. Si este texto es evidencia de la unicidad, entonces el hecho que diga el texto “será uno” que implica? Que actualmente no es uno?

Si lee bien el texto y su contexto se dará cuenta que está hablando Jehová (no es Zacarías ya que habla de hacer cosas posibles solo para Jehová cap. 13:9; 14:2) como mensajero (“dice” cap. 13:7) entre Jehová de los Ejércitos (el Padre) (cap. 13:7).

Ahora Jehová de los Ejércitos (el Padre) empieza a hablar por medio de Jehová (Jesús, el único mediador entre Dios y los hombres, 1 Timoteo 2:5) describiendo lo que Jehová (Jesús, ver Juan 12:41-44, Isaías 6:1) va a hacer y cómo será proclamado como único Jehová rey sobre toda la tierra (Salmo 110) y con un nombre único (Hechos 4:12)

El pasaje en Zacarías 14 habla de la gloriosa redención de Jesucristo. No voy a profundizar sobre el tema porque mi interés es el libro de Clavijo, pero les doy unas pistas: (v.7) ese día sería un día especial no en un sentido cronológico si no entre la relación tinieblas-luz, muerte y vida eterna (Juan 3:19-21), el cual fue culminado en el momento de la muerte de Jesús (Lucas 23:44-47) y este día (no cronológico, recuerde) saldrían aguas vivas de Jerusalén (cap. 14:8) esto se cumple perfectamente en Lucas 24:47. Todo el pasaje expuesto por los unicitarios habla de Cristo como el único Jehová rey de Israel, al cual todos hemos sido unidos como dice Pablo en Efesios 2:12 (no estoy apoyando el cristianismo judaizante, el texto del verso 13-17 derriba este argumento).

El verso 10 del capítulo 14 de Zacarías confirma mi observación, Jerusalén será el centro para todas las naciones de la tierra y sobre esto hay mucho texto en la biblia, estúdiela, no lea libros de doctrina tan solamente que citan dos o tres versículos. Estudie la biblia por si sola.

Continuamos con Clavijo:

Porque Dios es uno, y él justificará por la fe a los de la circuncisión, y

por medio de la fe a los de la incircuncisión.” (Romanos 3:30). [4]

Encontrar en la biblia que Dios es uno, no es frustrante para el trinitario. Pero quiero resaltar como una vez mas el unicitario abusa del texto sin tener en cuenta el contexto. El texto del apóstol Pablo habla acerca del Padre, lea el capítulo 3 completo y verá el contraste que hay entre el Padre y Jesucristo. Por lo tanto Pablo habla aquí del Padre, lo que concuerda perfectamente con el texto en 1 Corintios 8:6.

Cuando alguna vez dije en mis artículos que era más viable teológicamente el arrianismo o el socinianismo, apelaba al hecho que la biblia y en detalle sus autores humanos, son claros en afirmar la distinción entre el Padre y Jesucristo. Reconociendo al Padre como el Dios supremo sobre todas las cosas. ¿Pero qué pasa con la divinidad única e intransferible que la biblia le asume a Cristo?

¿Esto confirmaría la existencia de dos o más dioses? La Biblia nos dice que solo hay un Dios verdadero. Que pasa allí? Bueno Pablo nos enseña algo que todo trinitario sabe: Cristo, el hijo de Dios es Dios sobre todas las cosas (Romanos 9:5), de igual manera Juan: 1 Juan 5:20.

Jesús, el verbo, el hijo de Dios, es Dios mismo obrando en toda la creación (Juan 1:3; Hebreos 1:2; colosenses 1:15-19) Dios mismo mostrándose (Juan 1:18), Dios mismo salvando (Hechos 20:28). Pero porque se distingue del Padre siendo Dios mismo? Los unicitarios tratan de resolver este problema al afirmar que se refiere a una distinción entre carne y deidad. Pero la biblia es clara en que esta distinción va más allá del cuerpo carnal de Cristo.

Los trinitarios somos sinceros en afirmar: es un misterio. No podemos afirmar mas allá de lo que la biblia dice, por esto llegamos a esta conclusión, La biblia nos muestra un solo Dios verdadero, pero tres personas que interactúan siendo el único Dios.Sólo podemos afirmar que Jesucristo es Jehová pero se distingue de Jehová (Dios el Padre) el cual no ha sido visto por nadie y nadie ha estado en contacto con él, mientras que el Jehová del A.T. fue visto y estuvo en contacto con los hombres, siempre ha sido Jesucristo (1 Timoteo 2:5, Hebreos 13:8).

Clavijo:

“…no hay más que un Dios” (1. Corintios 8:4). [4]

Pero si este texto es prueba que hay un solo Dios el Padre, que implica que en el verso 6 haya un Señor aparte (preposición y), del Dios que es el Padre?

El unicitario afirma que hay distinción entre Dios el Padre y Dios el Padre manifestado en carne. Pero el mismo verso 6 refuta esto, Jesucristo es el medio por el cual Dios (del cual proceden todas las cosas) hace todas las cosas (son todas las cosas). Creo que nuestra distinción dentro de la deidad va mas allá de la distinción entre carne y espíritu que proponen los unicitarios. Puesto que todas las cosas existen desde el inicio de la creación (Juan 17:5; Colosenses 1:16; Hebreos 1:2).

Creo que el lector hasta aquí debe tener claro que Dios es uno en un sentido, pero a la vez hay una relación interpersonal en sus funciones que no se limitan al inicio que hubo en el nacimiento virginal en maría, ni finalizará con la perfección de la que habla Pablo en Corintios 13:9-12. Por eso voy a pasar por alto todas las siguientes referencias que hace Clavijo al “uno” aplicado a Dios.

Seguimos con Clavijo y sus Joyitas:

EL ERROR DE LLAMAR A DIOS PERSONA O PERSONAS

Llamar a Dios persona es menospreciarlo y limitarlo porque la Biblia dice

que Dios es Espiritu (Juan 4:24). Cuando la trinidad se atreve a llamar a

Dios persona, lo rebaja de su gran dignidad a la categoria de un hombre.

Cualquier diccionario define persona asi:

Persona. f. Individuo de la especie humana. [5]

Ignorancia o deshonestidad intelectual. Clavijo cita un diccionario moderno, pasando por alto que la cultura científica moderna es humanista u homocéntrica en cierto sentido, puesto que por otro lado el hombre es nada en un universo sin sentido. Según esta misma clase de diccionarios, Dios es el creador, pero es cada uno de los diferentes dioses de cada religión; el universo y la tierra tienen millones de años haciendo la biblia y su relato creativo como un cuento mentiroso. No hay vida después de la muerte, el tercer cielo no existe, mucho menos el infierno. Según esta clase de Diccionarios muchos de estos conceptos como la resurrección de Cristo, su deidad, etc. son suposiciones derivadas de la filosofía y la religión.

En los términos prístinos la palabra persona se refiere a ser consciente y con voluntad. Pero dado que los únicos seres con estas capacidades para la ciencia moderna son los seres humanos, en estos diccionarios la palabra persona se limita sólo a seres humanos, excluyendo los animales por razones obvias. A Dios, los ángeles, los espíritus y otros a pesar de ser conscientes y tener voluntad, se les excluye de esta clasificación por ser ficticios según el conocimiento moderno.

El fin justifica los medios” para los maestros unicitarios, pero Cristo dijo: Por sus frutos los conoceréis.

Hasta el próximo artículo.

Dios los bendiga y los llene de su gracia y paz.

Carlos Leandro Ramírez.

_________________________________

Notas:

Textos no se encuentran subrayados en el original.

Todas las definiciones de Palabras en hebreo y griego son tomadas de la concordancia exhaustiva James Strong. Los textos que se toman del griego pertenecen al Interlineal Griego-Español del Texto Maestro WESTCOTT Y HORT. Todas las citas son tomadas de la Biblia Reina Valera 1960. A menos que se indique lo contrario.

[1] Libro electrónico un falso Dios llamado Trinidad. Pág. 208 Copyright © 2007 Julio César Clavijo Sierra. 1ª Edición.

[2] Un falso Dios llamado Trinidad. Pág. 214.

[3] Un falso Dios llamado Trinidad. Pág. 215.

[4] Un falso Dios llamado Trinidad. Pág. 216.

[5] Un falso Dios llamado Trinidad. Pág. 222.

[4] La unicidad de Dios, David K. Bernard Pág. 283. Impreso por WORD AFLAME PRESS Edición del 2000. puntos 3 y 4.

[5] Un falso Dios llamado Trinidad. Pág. 199.

[6] La unicidad de Dios, David K. Bernard Pág. 66.

[7] Un falso Dios llamado Trinidad. Pág. 200.

[8] Un falso Dios llamado Trinidad. Pág. 201.

ESTE ARTICULO FUE TOMADO DEL BLOG AMIGO http://pastordanielbrito.wordpress.com/


Las Joyitas de Julio Cesar Clavijo VII

Las Joyitas de Julio Cesar Clavijo VII

por Carlos Leandro Ramírez

Seguimos buscando joyitas escondidas en el libro de nuestro amigo unicitario Julio Cesar Clavijo Sierra, quien escribió un libro electrónico llamado Un dios Falso Llamado Trinidad.

Estamos estudiando el concepto que tiene los unicitarios sobre el hijo de Dios y la manifestación de Dios en carne. Estos estudios no tratan sobre la Trinidad. En Internet hay mucho material sobre la Trinidad. Mi servicio aquí es descubrir las artimañas de error, bien disimuladas dentro de la doctrina de la unicidad de Dios.

Un pequeño desvío en la palabra, así sea en una jota (Mateo 5:18). Produce toda una doctrina de error. Como el más leve movimiento en un rifle produce una gran desviación a larga distancia en el disparo.

Continuemos con su concepto de Cristo:

Jesus es Dios manifestado en carne. Jesus es Dios verdadero y hombre

verdadero. Cristo es Dios completo y hombre completo. La Deidad y la

humanidad se unieron inseparablemente en Jesucristo, y asi el fue a la vez

completo hombre y completo Dios. [1]

Esto se ve muy bonito, muy completo, muy concordante con la Biblia, pero por el hecho de negar la Trinidad, esto lo desbaratan con las explicaciones que tienen que dar sobre algunas cosas que no cuadran con la Biblia. De nuevo, lo que hacen con las manos, lo derrumban con los pies.

Voy a demostrarlo más adelante, pero quiero que tenga en cuenta que para Clavijo:

Jesús es Dios en carne; verdadero Dios y verdadero hombre, completo Dios y completo hombre. Humanidad y deidad inseparables en Jesucristo.

Para que Dios pudiera asumir la naturaleza humana se requirio que naciera un nino. El Espiritu Santo (o sea el Dios unico) engendro un nino en una muchacha virgen llamada Maria, y desde ese momento el nino comenzo a existir (Salmo 2:7, Galatas 4:4, Hebreos 1:5-6) [1]

Iba bien con su definición de niño hasta que entro a meterse con textos que no dicen nada de lo que afirma:

Salmo 2:7 Yo publicaré el decreto;

Jehová me ha dicho: Mi hijo eres tú;

Yo te engendré hoy

Si esto indica que el hijo de Dios tuvo un inicio “ese día” en que fue engendrado. Entonces yo que tengo 26 años y fui engendrado por Dios (Juan 1:12,13) en el año 2009, no existía para antes de esa fecha. Absurdo totalmente.

Los maestros unicitarios son maestros que juegan con palabras. En este verso los unicitarios más que un apoyo a sus doctrinas, tienen un enorme problema que resolver.

En hebreo la palabra que aquí se tradujo engendrar es yalád (H3205) significa engendrar, parir, concebir, etc. Pero en el sentido de especificar que el engendrado muestra un linaje. El hebreo tiene connotaciones diferentes al español y es hermoso. El texto está diciendo que a pesar de ser concebido, el ungido (salmo 2:2) es del mismo linaje de Jehová, esto es de su misma naturaleza divina, lo cual concuerda con Juan 1:1 y con lo que dijo Cristo en Juan 3:6: Lo que es nacido de la carne, carne es; y lo que es nacido del Espíritu, espíritu es.

Si hijo de Dios se refiere a la carne como alegan los unicitarios, tienen problemas con el verso griego que dice que el hijo es linaje divino. Igual con Cristo que afirma que la carne engendra carne, el espíritu (Dios) engendra espíritu (divino también).

Si esto fuera así como explican los unitarios, el niño carne de María no se debería llamar engendrado por Dios, si no creado por Dios. Si fuera cierta la interpretación que hacen del hijo de Dios los unicitarios.

Estoy convencido que Dios escogió muy bien estos idiomas (hebreo y griego) para transmitirnos su mensaje. Volvamos ahora con el cumplimiento de la profecía (que no implica futuro como la mayoría cree).

La palabra griega gennáo (g1080) en griego significa engendrar, pero también significa en sentido figurado, regenerar.

Cristo fue regenerado (cambió de condición) dos veces. Una cuando Pasó de su gloria divina a su condición en semejanza de pecado (Filipenses 2:7,8; Romanos 8:3) en el vientre de María (ver exposición que daremos mas delante de Galatas 4:4).

Pablo explica que “ese día” en que fue engendrado (gennáo, regenerado) el hijo de Dios, ocurrió el día en que Cristo fue levantado (Hechos 13:33 [en la Reina Valera dice resucitado, la traducción esta bien, pero también es posible traducir levantado, la misma palabra significa ambas cosas]) refiriéndose a su introducción al mundo como el cumplimiento de la promesa hecha a Moisés (Hechos 3:22). Cristo fue introducido en el mundo como hombre completo (1 Juan 4:2, unas sectas enseñaban que Cristo vino como un espectro o fantasma).

Y la otra fue cuando Cristo fue engendrado (gennáo, regenerado) al pasar, el día de su resurrección de un cuerpo en semejanza de pecado (Romanos 8:3), a un cuerpo glorioso incorruptible (1 Corintios 15:50-53) sin pecado, por esto no se dejo tocar de María (Juan 20:17) antes de subir a Dios Padre, donde no se puede estar con pecado (Romanos 3:23) y allí permanece con ese cuerpo sin pecado intercediendo (1 Timoteo 2:5, Jesucristo hombre, describe su naturaleza humana regenerada) por nosotros. Esto lo confirman los apóstoles en Hechos 2:30; 13:34; Romanos 1:4.

En ese sentido Cristo (el ungido, Salmo 2:2) es engendrado por Dios.

Ahora veamos Galatas 4:4

Pero cuando vino el cumplimiento del tiempo, Dios envió a su Hijo, nacido de mujer y nacido bajo la ley,

Pero en el griego original dice: “Cuando pero vino la plenitud del tiempo, envió a afuera el Dios a el hijo de él, habiendo llegado a ser fuera de la mujer, habiendo llegado a ser bajo la ley” Para que lo entiendan: “Pero cuando se completó el tiempo, Dios envió a su hijo, para que fuera nacido de la mujer, para que fuera nacido bajo la ley”

El griego es claro: envió a afuera”, exapostélo(G1821):enviar, i.e. (en una misión) despachar, o (perentoriamente) despedir:- enviar. Indica que el hijo estaba con el Padre y fue despachado desde esa compañía;que está a mi lado y yo lo envío lejos –quiere decir el texto-. “a el hijo de él” ya era hijo cuando fue despachado, concuerda con Proverbios 30:4 (¿Cuál es su nombre, y el nombre de su hijo, si sabes?); Isaías 9:6 (hijo no es dado, ya había hijo en el nacimiento [niño nos es nacido]). habiendo llegado a ser: gínomai (G1096) hacer que sea («gen» -erar), i.e. (reflexivamente) llegar (llegar a ser), fuera ex (G1537) Preposición denotando origen (punto de donde procede el movimiento o acción). de la mujer.

El griego es hermoso, dice que la transformación de el hijo tuvo lugar (ex, origen o punto del movimiento) en la mujer (en su concepción) allí en el vientre de María ocurre esa transformación (gínomai) de Dios glorioso a Dios hombre (filipenses 2:7). Pero como dice el texto anterior, el hijo es el que tiene esa transformación. No que el hijo es el resultado de la transformación, eso no lo dice el texto griego original.

Hebreos 1:5

Porque ¿a cuál de los ángeles dijo Dios jamás:

Mi Hijo eres tú,

Yo te he engendrado hoy, y otra vez:

Yo seré a él Padre,

Y él me será a mí hijo?

v. 6 Y otra vez, cuando introduce al Primogénito en el mundo, dice:

Adórenle todos los ángeles de Dios.

Este texto concuerda hermosamente con las explicaciones que hice anteriormente.

Serio problema que tienen los unicitarios con su explicación de la “carne que nació de María” para definir al hijo de Dios.

Sigue Clavijo:La Biblia define al Hijo de Dios como a ese nino engendrado sobrenaturalmente en Maria. Biblicamente hablando, el Hijo de Dios es una referencia a la humanidad de Jesus que nacio de mujer. [1]

Pues yo acabo de estudiar (para ustedes) la Biblia en griego y hebreo y no se refiere a nada de lo que Clavijo define. Recuerde: La Biblia no fue escrita en español.

¿Porque entonces está “mal traducida”? dirá usted. Pero cuando Casiodoro hizo esta hermosa obra literaria, que se imaginó que aparecería esta doctrina cinco siglos después para tergiversar la Reina Valera que tiene una connotación trinitaria.

En efecto, Dios fue manifestado en carne como una persona humana. Dios nunca dejo de ser Dios, pero si fue manifestado en carne. Cuando Dios tomo forma humana el nunca dejo de ser lo que siempre fue (es decir el nunca dejo de ser el Dios Eterno), pero ahora venia a ser lo que nunca habia sido, es decir un hombre verdadero. [2]

Huy! ¿Que pasó con el Dios -hombre al que Abraham lavó sus pies (Génesis 18:5), comió (v. 7, pastedGraphic.pdf y reposó del camino (“sustentar el corazón”, v. 5)?

Con el Dios -hombre que peleó con Jacob (Génesis 32:24-28). Esto no lo dice la Biblia, pero mi corazonada personal es que allí pasó lo mismo que entre la mujer samaritana y Jesús (Juan 4:1-42). Ella pensó que hablaba sólo con un profeta y terminó convencida que hablaba con el ungido de Dios (el Mesías v. 25, Dios mismo).

De igual manera seguro que Jacob pensó que hablaba sólo con un profeta y como una bendición de profeta era una bendición, así fuera comprada (Números 22:5,6), obligada (Jueces 18:3-6) o por cualquier medio (Génesis 27:33-35), tal vez trató de tomarla de este varón por la fuerza y al final se enteró que había luchado con Dios (Gen. 32:28-30). Jacob estaba aterrado de haber luchado con Dios y no haber muerto (v. 30). Por esta razón estaba desesperado preguntándole el nombre a aquel varón, porque ya se estaba preocupando de que aquel hombre le dijera: “has peleado con Dios y los hombres” (v. 29).

También tenemos el Dios- hombre que se le apareció a Josué (Josué 6:13-15). Josué vio un hombre de carne y huesos, nótese que no se postró, no se espantó, cosa que no hubiera ocurrido a menos que estuviera viendo a un hombre ordinario. Mas sin embargo le adoró y le llamó adón (Señor).

En la Biblia también tenemos otros casos de Dios-hombre interactuando con los hombres. Le invito a leer la Biblia, no a leer un libro que hable de la Biblia. Al principio será letargo pero con el tiempo dará su fruto y su gozo pleno.

Sigamos con Clavijo:

Dios no se convirtio en un hombre, pero si fue manifestado en carne como un verdadero hombre. [2]

Esto es crucial, como expliqué en el verso griego de Galatas 4:4, la Biblia dice que si se convirtió en hombre. Pero cuando ellos dicen que Dios se manifestó en carne, más bien hacen una alusión a que Dios “poseyo” el cuerpo de un hombre ordinario, tal cual la posesión que hacen los demonios en los humanos. Pero ello no lo admiten, ellos afirman que La Deidad y la humanidad fueron inseparablemente unidas en Cristo. [2] Pero lo que niegan de forma lo admiten de fondo. Porque esto es lo que implica las explicaciones que dan a las “naturalezas conversantes” que ellos usan. Recuerde esto muy claro acerca de su definición de encarnación de Dios. Más adelante se los mostraré.

Jesucristo es la encarnacion, la personificacion humana y la manifestacion

del unico Dios. [2]

¿Entonces Clavijo, Jesucristo es la carne de Dios o es el Dios en la carne?:

Recorderis: “Si la Biblia afirma que hay un Dios y que ese Dios es Jesucristo [3]

O través volvemos con las ambigüedades:

Cara= yo gano

Sello= tu pierdes.

Sea cual sea el resultado de la moneda lanzada al aire, yo ganaré. De igual manera sea cual sea lo que diga la Biblia, “la unicidad es correcta”, porque se las ingeniaron de darle a algunos términos (en este caso Jesucristo: Jesús el cristo) todos los significados viables en la Biblia.

Según el mismo Bernard, Jesucristo nunca se refiere a la deidad, sólo al hijo:

El término Hijo siempre se refiere a la Encarnación, y nunca a alguna deidad aparte de la humanidad. Jesucristo es el Hijo de Dios.El es la encarnación de la plenitud de Dios. [4]

Seguimos:

Para que el segundo Adan, el Hijo de Dios, pudiera lograr el proposito original que fue dado al primer Adan, se requeria que el pudiera vencer a Satanas, que el mismo le pudiera arrebatar a Satanas lo que Satanas le habia robado a la humanidad, se necesitaba que el Hijo de Dios pagara con su muerte la muerte que nosotros mereciamos.

Usa terminología aparentemente lógica y consecuente con la distinción entre el hijo y el Dios (el Padre) como dos personas diferentes.

Pero cuando nos vamos a lo que implica su doctrina, en realidad quiere decir que el hijo de Dios murió por nuestros pecados, en realidad fue un pedazo de carne lo que murió por nosotros. O sea nuestra redención se la debemos a la humanidad misma.

Lo que ellos afirman, que Dios murió por nuestros pecados (Hechos 20:28; 1 Juan 3:16). Lo niegan cuando dicen que la humanidad de Dios fue la que murió, o sea su carne. Porque dentro de sus explicaciones la carne tiene una voluntad y el espíritu divino de Jesús otra (Lucas 22:42). Esto lo notaremos más adelante.

El perdon de los pecados requeria de muerte y de derramamiento de sangre

inocente. Como Dios es Eterno, el no tuvo que nacer y tampoco puede morir; tampoco tenia sangre para derramar. [5]

Nacer= iniciar la existencia. O sea que antes de nacer los bebes no existen.

Morir= finalizar la existencia. Cuando alguien muere deja de existir. ¿Que Pasó con la segunda muerte o la vida eterna (Marcos 10:30)?

Dios si nació. Ellos dicen que Jesús era Dios-hombre desde su concepción:

en el momento de la concepción, Dios puso Su naturaleza divina en la simiente de la mujer. El niño que había de nacer recibió su vida y el lado a paternal de su naturaleza de Dios en aquel momento. Del lado de la madre recibió la naturaleza humana de María; del lado del padre (Dios, no José) recibió la naturaleza de Dios. Jesús obtuvo Su naturaleza divina mediante el proceso de la concepción; El no llegó a ser divino por algún postrer hecho de Dios. El nacimiento virginal de Jesús establece Su deidad. [6]

Confunden concepción con nacimiento. Que yo sepa la concepción es nueve meses antes del nacimiento. Son dos cosas diferentes, pero ellos hasta con los diccionarios de español se meten para no tropezar en su doctrina.

Esto lo hacen para negar que hijo de Dios (Lucas 1:35) implique un ser divino. El que nació no puede referirse a Dios, pero esto es incongruente con lo que ellos mismos exponen. Que doctrina tan autocontradictoria…

Eso no es nada, les voy a mostrar una joyita:

Cuando la Biblia dice que Jesus murio en la cruz, nunca pretende afirmar que Dios murio alli, pues Dios es eterno. Jesus murio alli como hombre, como el hombre que podia representar a toda la humanidad. Esa es la obra de Dios, el se manifesto como uno de nosotros, incluso, para someterse de esa forma a la muerte por todos los hombres. [5]

Mire bien:

  • Jesús es Dios
  • Dios no murió (nunca pretende afirmar que Dios murio)
  • Jesús murió como hombre (Jesus murio alli como hombre)
  • Dios murió como hombre (Dios, el se manifesto… a la muerte)

Si Jesús es Dios y Dios no murió, y si Jesús murió como hombre entonces Dios no murió como hombre. Este es el razonamiento lógico correcto.

Pero en el de Clavijo tenemos un razonamiento que nos lleva a una conclusión falsa: Dios murió como hombre. Que juego de palabras tan ilógico.

Estudien lógica señores unicitarios. Estudien lógica, que la verdad de Dios es con ciencia (oseas 4:6; Romanos 10:1,2).

Los unicitarios tienen que usar ambigüedades (palabras fingidas, 2 Pedro 2:3). Para que su doctrina pueda “flotar” en la Biblia. Porque si fueran sinceros consigo mismo, su doctrina se hunde.

Aquí tenemos una verdadera “gema” unicitaria:

No hay ningun Hijo eterno porque el unico proposito para el Hijo de Dios era que un ser humano manifestara al Padre en esta tierra. Dios necesito de un recipiente para que su Espiritu pudiera entrar a la dimension del mundo fisico. Adan fue llamado hijo de Dios (Lucas 3:38). Por esta misma razon, Romanos 5:14 nos ensena que Adan es figura del que habria de venir. Dios sabia que Adan fallaria, por eso cuando Dios creo a Adan, lo hizo pensando en el plan que tenia en mente para un futuro Hijo de Dios, quien no seria ningun otro que el mismo Dios manifestado en carne.” [7]

Romanos 5:14

No obstante, reinó la muerte desde Adán hasta Moisés, aun en los que no pecaron a la manera de la transgresión de Adán, el cual es figura del que había de venir.

El punto de los unicitarios es que Dios cuando dijo “Hagamos al hombre” (Génesis 1:26) estaba haciendo una manifestación profética con el hijo en mente. Esta es parte de sus enseñanzas, pero no se ponen de acuerdo porque al mismo verso les dan otras posibles interpretaciones. Clavijo por esta razón expone a Adán como hecho a imagen del que estaba en el plan de Dios.

El problema aquí es que el griego original dice que Adán es semejanza del que había de venir, no imagen. La traducción de la Reina Valera es buena, pero no se refiere en el sentido que expone Clavijo: Dios haciendo a Adán con el hijo en mente.

Cuando Pablo dice que Adán es semejanza del que había de venir, en realidad está exponiendo dos situaciones públicas ante todos los hombres: caer en el pecado y la muerte (Adán) o aceptar la vida eterna (Jesucristo). Esto concuerda con lo que dice Pablo en Romanos 5:17. Adán y Cristo son semejantes en el sentido que representan los dos caminos que pueden escoger los hombres.

Si Pablo quisiera decir algo parecido a lo que afirma Clavijo, ¿por que no lo expuso claramente: “el cual fue hecho a imagen del que había de venir”?

Lo que dice Clavijo es un circulo vicioso (razonamiento circular), que somete a Dios a un absurdo.

  • Creo a Adán pensando en la venida del hijo.
  • Pensó en la venida del hijo pensando en Adán.

Eso creo que contradice todo lo que dice la Biblia acerca de la naturaleza bondadosa de Dios: Y vio Dios todo lo que había hecho, y he aquí que era bueno en gran manera. (Génesis 1:31)

Obviamente Dios sabía todo lo que pasaría por el pecado de Adán, pero el propósito de él era bueno. Dios nos dejó el libre albedrío. Eso es muy diferente a decir que Dios hizo al hombre pensando en la cura, que había sido pensada en el daño. Muy diferente. Pero el unicitario con tal de sostener su mentira, se inventa otra más grande.

Ahora quiero que analicemos la Tabla que hace Clavijo sobre Dios manifestado en carne. Tenga en cuenta que ellos cuando dicen “Dios” se refieren al Padre a Jesús. Según ellos no hay distinción de personas en la deidad. Entonces usted debe tener Claro que para nosotros los trinitarios Dios el hijo (término convencional, para diferenciar al Padre del verbo, el hijo el mismo Cristo Jesús).

Tabla 11. Algunas Formas en las que la Biblia Declara que Dios fue Manifestado en Carne [7]

Declaración:

Un ser humano, un nino que nacio y que es el Padre Eterno, el Dios Fuerte

Comentario:

Los titulos “nino nacido” e “hijo dado” hacen referencia a la humanidad de Jesus. Los titulos Admirable, Consejero, Dios Fuerte, Padre Eterno y Principe de Paz, hacen referencia a su Deidad

Clavijo cita aquí Isaías 9:6-7. aunque en nuestra Reina Valera está literalmente traducido Padre eterno. El texto dice en el hebreo original Padre de la eternidad y la palabra ad (eterno, eternidad; hebreo H5703) se refiere a eterno de algo que tiene inicio pero no tiene final, esto es la vida eterna. Nuestra eternidad: con un principio pero sin final.

Mientras que el atributo eterno que se refiere a Dios es la palabra hebrea olam (eterno, antiguo; hebreo H 5769) que se refiere a una existencia sin principio y sin final, como en génesis 21:33. También tenemos la palabra hebrea quédem (antiguo, eterno; Hebreo h 6924) refiriéndose también al concepto de sin principio o antes del tiempo, como en Deuteronomio 33:27.

Ven como es diferente en hebreo la expresión Padre eterno, se refiere al autor de la eternidad nuestra (con principio, pero sin final). Al atributo eterno que se supondría debería ser del Padre que reclaman los unicitarios: sin principio y sin final. Pero desafortunadamente para su teología, no es así.

Niño nacido no es un título, es un hecho: un ser humano que nació. Hijo dado, tampoco es un título, es otro hecho: alguien nos entregó su hijo. Galatas 4:4 dice en griego que Dios envió su hijo para que naciera de la mujer, no que el hijo era lo que nació de la mujer.

Los títulos que hacen referencia a su deidad como dice Clavijo, en realidad se refieren al Dios que todos los hombre vieron, pero no al que nadie ha visto (Juan 1:18): Admirable: Jueces 13:18, 20, 22; Consejero: Salmo 16:17; Dios fuerte: Salmo 24:8; Padre de la eternidad (autor de la vida eterna): Hechos 3:15; Hebreos 2:10; Príncipe de Paz: Jeremías 16:5; Juan 14:27; 2 Corintios 5:19 (Cristo era el medio de Dios para reconciliar, traer paz entre el mundo y él). Jesús el hijo de Dios es el Jehová del A.T. pero sin embargo este Jehová se distingue de otro Jehová al que nadie ha visto ni ha conocido (Juan 5:37). El Jehová del A.T. fue visto, comió, habló con los hombres, lucharon con él, etc.

Declaración:

Dios mismo viniendo y salvando.

Comentario:

Fuera de Jehova no hay quien salve.

Citando: Isaias 35:3-4, Isaias 43:10- 12, Mateo 11:2-6 y Lucas 7:18-23. Clavijo tiene razón en que Jesús es el Jehová del A.T. (Ver Juan 12:41 e Isaías 6:1). Pero como dijimos a este Jehová lo vieron y habló con los hombres. Mientras que al Padre nadie lo vio jamás (Juan 1:18; Juan 5:37).

Nótese que hay dos hacedores, dice en hebreo original:

Isaías 54:5 Porque tus maridos son tus Creadores; Jehová de los ejércitos es su nombre; y tu Redentor, el Santo de Israel; Dios de toda la tierra será llamado.

Jehová de los ejércitos (el Padre) y tu redentor, el santo de Israel (el hijo de Dios). Nótese que el redentor se identifica como el Príncipe de este ejército celestial (Josué 5:14), que también en Isaías 9:6 aparece con el Principado sobre su hombro. Los dos son Dios, así dice el verso anterior que serán llamados.

Clavijo sigue con declaraciones para las cuales la explicación son las mismas que vimos anteriormente. Así que nos saltamos a la parte en donde empieza a abusar de los textos bíblicos.

Probar que Jesús es el Jehová del A.T. que fue visto y vino en nombre de Jehová (Éxodo 23:20-25; 24:1-11), no es lo mismo que Probar que Jesús es el Padre al que nadie ha visto (Juan 1:18).

Declaración:

El Padre morando en el Hijo

Comentario:

De esa manera el Padre (su Divinidad) esta en el Hijo (su humanidad), y el Hijo (su humanidad) esta en el Padre (su Divinidad); para que el Padre (su Divinidad) sea glorificado en el Hijo (su humanidad) [8]

Citando Juan 14:8-14. El texto en mención evidentemente muestra que el Padre mora en el hijo, pero también es explicito en que el Padre y el hijo son dos personas diferentes: (v. 10) Las palabras que yo os hablo, no las hablo por mi propia cuenta, sino que el Padre que mora en mí, él hace las obras.

Felipe tiene un problema de fe (“muéstranos al Padre y nos basta” v. 9). No está diciendo Jesús que el Padre habla y el hijo es la manifestación que habla.

Jesús le dice a Felipe, que las obras del Padre dan testimonio que las Palabras del hijo son fieles. Por esto dice Jesús, las palabras que yo os hablo, no las hablo por mi propia cuenta. Dando a entender que él no era un simple humano que se había inventado todo, si no que era enviado del Padre.

El texto es tan claro en que Jesús es el hijo de Dios y que el Padre mora en él (a través de las obras que hace el Espíritu Santo [Hechos 10: 38]), los dos se diferencian como dos personas diferentes. Queriendo decir Cristo que verle a él es ver al Padre porque se parecen. Así como Carlos Júnior es la misma “estampa” de su Padre Carlos. Entonces conocer a Carlos es conocer a Carlos Júnior. Pero esto no identifica a los dos como la misma persona.

El problema es que los unicitarios tienen en la mente el concepto que hijo de Dios se refiere a la carne de Jesús y el Padre se refiere a la divinidad de Jesús. Pero a estas alturas del Partido usted que me ha seguido, puede ver que esto es falso.

Por otro lado, el hecho que el Padre more en Jesús no prueba por sí solo, que el Padre sea Jesús. Porque entonces la Biblia estaría diciendo que yo soy cristo: 2 Corintios 13:3; Galatas 1:16; 2:20. De igual manera estamos en Dios y Dios en nosotros: 1 Juan 4:13, Si nosotros y Dios no somos la misma persona, tampoco la son el Padre y Cristo, aunque Dios estaba en él.

Declaración:

Dios estaba en Cristo

Comentario:

Reconciliando consigo al mundo [8]

Citando 2. Corintios 5:18-20. Ver la respuesta al comentario anterior. El otro abuso es que aunque dice textualmente Dios estaba en Cristo, continúa: reconciliando consigo al mundo. Eso se llama quitarle a la escritura (Apocalipsis 22:19).

No es lo mismo yo estoy yendo a yo estoy yendo para tu casa. No es igual Carlos estaba en esa empresa a Carlos estaba en esa empresa ofreciendo sus servicios. Cortarle a agregarle cambia totalmente el significado de un texto.

Dios estaba en Cristo, da a entender que Dios habitaba en cristo porque la preposición en denota así ubicación espacial. Pero la expresión Dios estaba en Cristo reconciliando al mundo, da a entender que Cristo era el medio de Dios para reconciliar al mundo, porque la preposición en también denota medio o instrumento. Maestros de engaño.

Declaración:

El misterio de su voluntad

Comentario:

El cual se habia propuesto en si mismo, de reunir todas las cosas en Cristo, en la dispensacion del cumplimiento de los tiempos [8]

Citando Efesios 1:3-14, el pasaje no habla que Dios sea un engañador hablando desde dos voluntades como si fueran dos personas, cuando en realidad esta hablando desde las naturalezas que eventualmente lo afectarían. Para uno hablar desde circunstancias diferentes (naturalezas) no lo hace como si hubiera dos personas, estaría engañando a las personas. Cristo hablaba desde su humanidad en primera persona y desde su deidad en primera persona, pero hablar en segunda y tercera persona, diría que había otras personas deidad a parte de él. Porque de lo contrario estaría mintiendo.

Declaración:

El misterio de Cristo

Comentario:

Que no se dio a conocer plenamente en los tiempos antiguos pero que ahora ha sido revelado a los santos [8]

Cita: Efesios 3:1-4, Colosenses 1:25-26. Ambos textos se refieren a lo mismo, que el reino de Cristo sería de carácter espiritual, que vendría a salvarnos de nuestros pecados. A diferencia de lo que pensaban los Judíos que Jehová mismo (Isaías 35:4; 52:6) estaría con toda su furia y poder como en el día del monte sinaí (Éxodo 19:16-21). Para destruir a los enemigos de Israel y establecer un reino terrenal como el del Rey David. Nada mas y nada menos, que los Judíos esperaban ser el “monte olimpo” sobre los demás pueblos y lo siguen esperando. Pablo se refiere a que la salvación de Jehová es en cristo, una salvación espiritual y esto no lo entendieron los que rechazaron al Mesías.

No se refiere al engaño incomprensible que montan los unicitarios sobre el Cristo engañador que habla a otro cuando en realidad se esta hablándose a si mismo en distintas circunstancias (naturaleza).

Declaración:

Dispensacion del misterio escondido desde los siglos en Dios

Comentario:

Que ahora es dado a conocer por medio de la Iglesia a fin de presentar perfecto en Cristo Jesus a todo hombre [8]

Efesios 3:8-12, Colosenses 1:28. Habla del evangelio de las riquezas en Cristo (haced tesoros en los cielos, no en la tierra Mateo 6:19; 1 Corintios 3: 13,14). Todas las aflicciones de los cristianos tienen una recompensa oculta para los perdidos (1 Corintios 1:18-31).

Nada que ver con que Cristo hablaba por parábolas cuando decía Mi padre, él, su, vendremos, somos, indicando pluralidad de personas divinas. Como argumentan ellos que el propósito de Cristo era que viendo no entendieran. El N.T. testamento habla de unos hechos donde Cristo se propuso eso. Pero el N.T. fue escrito para hacer discípulos (Mateo 28:19). Entonces porque el N.T. tendría engaños para los que no “han recibido la revelación del misterio”?

Declaración:

El misterio de Dios el Padre y de Cristo

Comentario:

En quien estan escondidos todos los tesoros de la sabiduria y el conocimiento [8]

Colosenses 2:2-5. El texto habla de misterios que le pertenecen a ellos dos (la Biblia es clara, plural) y que ellos los pueden dar a quien quieran (Mateo 11:26, 27; Galatas 1:15,16; Jeremías 33:6).

No que los términos Padre y Cristo (hijo) sean un misterio incomprensible (a la vista de la lógica y gramática) que sólo los unicitarios con su “misterio de la piedad” pueden entender. Allí esta la preposición de dos veces, indicando que cada uno de ellos es un sujeto al cual le pertenecen ese misterio, no dos títulos. Gramática señores, gramática.

Recuerde la fe es por el oír y el oír por la palabra (Romanos 10:17, Galatas 3:5) y esta palabra se escudriña (Hechos 17:11) con ciencia (Romanos 10:1,2, Pablo rogaba por la salvación de los Judíos porque temían a Dios, pero no lo buscaban con ciencia). Lea también Oseas 4:6 (habla del conocimiento).

La Biblia dice que ninguna interpretación es privada (2 Pedro 1:20), o sea que si la Biblia utilizó términos como “yo rogaré al Padre, y el os enviará otro consolador…” siendo estos pronombres personales. Entonces debemos entenderlos como pronombres personales. Pero si ya viene un “maestro” a decirnos que se refiere a naturalezas de una misma persona (cristo), tiene una interpretación personal, porque los pronombres interpersonales sólo existen en su mente.

Nosotros no usamos terminología bíblica. La Biblia usa terminología nuestra. Tenga en cuenta eso.

Declaración:

En el cuerpo de Cristo habita la plenitud de Dios

Comentario:

No debemos dejarnos enganar por las palabras de las filosofias y de las tradiciones de los hombres [8]

Colosenses 2:8-10. Las palabras filosofía y ciencia ambas aparecen en la Biblia y no son sinónimos, este es el argumento que usan para ignorar, la gramática griega, española, la lógica, la historia y cultura en el tiempo bíblico (que son la ciencia, Romanos 10:1,2). Por el contrario ellos usan mucha filosofía: “Jesús en su papel como hombre y en su papel como hombre” y luego la cambian “las naturalezas no hablan entre ellas”, “él habla desde su humanidad” (sin responder ¿a quien? Esa pregunta queda en el limbo) y “él habla desde su deidad” (¿con quién? Niegan que hable con alguien más, a pesar de la evidencia gramatical).

Y con respecto a las sutilezas huecas, les he mostrado como son expertos en utilizar ambigüedades (palabras fingidas, 2 Pedro 2:3).

Luego Clavijo sigue con argumentos y enseñanzas que ya he tratado con profundidad en estos artículos así que los dejaré por ahora así.

Estos no son tratados sobre la Trinidad, aquí quiero darles herramientas a aquellos hermanos que estén vacilando entre la unicidad y la trinidad. Que observen bien el engaño y astucia de palabras (salmo 55:21) que usan estos maestros unicitarios. No es una guía para que vaya a debatir unicitarios, ámelos y ore por ellos. Esto es para que usted no se deje engañar. Si puede compartir esto con alguien, hágalo con mucha mansedumbre.

Hasta el próximo artículo.

Dios los bendiga y los llene de su gracia y paz.

Carlos Leandro Ramírez.

_________________________________

Notas:

Textos no se encuentran subrayados en el original.

Todas las definiciones de Palabras en hebreo y griego son tomadas de la concordancia exhaustiva James Strong. Los textos que se toman del griego pertenecen al Interlineal Griego-Español del Texto Maestro WESTCOTT Y HORT. Todas las citas son tomadas de la Biblia Reina Valera 1960. A menos que se indique lo contrario.

[1] Libro electrónico un falso Dios llamado Trinidad. Pág. 197 Copyright © 2007 Julio César Clavijo Sierra. 1ª Edición.

[2] Un falso Dios llamado Trinidad. Pág. 198.

[3] Un falso Dios llamado Trinidad. Pág. 14.

[4] La unicidad de Dios, David K. Bernard Pág. 283. Impreso por WORD AFLAME PRESS Edición del 2000. puntos 3 y 4.

[5] Un falso Dios llamado Trinidad. Pág. 199.

[6] La unicidad de Dios, David K. Bernard Pág. 66.

[7] Un falso Dios llamado Trinidad. Pág. 200.

[8] Un falso Dios llamado Trinidad. Pág. 201.

******Este articulo fue tomado del blog amigo  El blog del Pastor Daniel *******

 

LA DOCTRINAS DEL LIBERALISMO

Doctrinas Del Liberalismo

Por: Luisa Jeter De Walker

Debido a que hay gran diversidad de creencias entre los grupos liberales y diferentes grados de incredulidad, aquí sólo se tratarán los puntos sobresalientes.

La Biblia

-> El liberalismo niega la inspiración verbal plena de la Biblia. Cree que Dios inspiró muchas de las ideas contenidas en ella, pero no las palabras precisas. Dice que la Biblia contiene la Palabra de Dios, pero no es la Palabra de Dios.

Los evangélicos creemos que el Espíritu Santo inspiró a los escritores de la Biblia de tal manera que el resultado es la Palabra infalible de Dios. Creemos que toda la Bibla fue inspirada, no sólo en cuanto a sus ideas, sino en la misma selección de las palabras en los idiomas originales.

1. La Biblia afirma su inspiración verbal (2 Timoteo 3:16; 2 Pedro 1:21). David escribió: “El Espíritu de Jehová ha hablado por mí, su palabra ha estado en mi lengua” (2 Samuel 23:1–3). Los profetas presentaban su mensaje como “Palabra de Jehová que vino”.

2. Los escritores del Nuevo Testamento creían en la inspiración plena de las Escrituras. Citaban textos del Antiguo Testamento con la frase: “El Señor dice”, aun cuando eran palabras de un escritor humano, y usaban en las mismas circunstancias la frase: “Las Escrituras dicen”, con lo que hacían ver que para ellos todas las Escrituras eran Palabra de Dios. Compárense Mateo 19:4, 5 con Génesis 2:24; Hebreos 3:7 con Salmo 95:7; Hechos 4:24, 25 con Salmo 2:1; Gálatas 3:8 con Génesis 12:1–3.

3. Jesucristo habló de la inspiración divina del Antiguo Testamento, al que declaró infalible. Citando un texto de los Salmos, dijo que no puede quebrantarse la Escritura (Juan 10:34, 35). Con respecto a la ley y los profetas, enseñaba que todo tendría que cumplirse hasta su más mínimo detalle (Mateo 5:17, 18; Lucas 21:22; 24:44–46). Así declaraba la inspiración plena del Antiguo Testamento, que se dividía en aquellos tiempos en tres partes: la Ley, los Profetas y los Salmos.

Como el liberalismo reconoce a Jesús como uno de los maestros más destacados que hayan vivido jamás, ¿por qué se niega a aceptar sus enseñanzas con respecto al fundamento mismo de su doctrina? La resurrección de Cristo ha probado que es el Hijo de Dios y, por lo tanto, todo lo que dijo es cierto.

4. Con respecto a la inspiración del Nuevo Testamento, Cristo afirmó que las enseñanzas suyas eran las palabras de su Padre (Juan 14:10; 17:14). Les prometió a sus discípulos que el Espíritu Santo les traería a la memoria todas las cosas que Él les había hablado (Juan 16:12–15). El cumplimiento de esta promesa dio como resultado el texto infalible de los Evangelios.

5. Los escritores del Nuevo Testamento estaban conscientes de la inspiración del Espíritu Santo cuando escribían su mensaje (1 Corintios 2:12, 13; 2 Pedro 1:19–21). Pedro se refiere a las epístolas de Pablo como Escrituras, clasificándolas así como parte de la Palabra de Dios (2 Pedro 3:15, 16).

6. Aquí están algunas de las evidencias de que la Biblia es divinamente inspirada:

a. Su admirable unidad de tema y falta de contradicciones a pesar de haber sido escrita por unos cuarenta hombres distintos, en un período que abarca mil seiscientos años.

b. Su superioridad a todo lo demás producido por la raza humana en cuanto a moralidad, literatura y leyes.

c. El cumplimiento de sus profecías y de sus promesas.

d. Su indestructibilidad.

e. Su universalidad. Puede satisfacer el corazón humano en toda época, lugar y condición de vida.

f. Su referencia a verdades científicas desconocidas para los escritores.

g. Confirmación de la veracidad de sus partes históricas.

h. Su poder transformador en los que creen sus palabras.

-> Los liberales afirman que la ciencia y la Biblia se contradicen y, por consiguiente, la Biblia está equivocada. No creen en los milagros porque, según ellos, “violan las leyes naturales”. Por ese motivo rechazan todo lo milagroso que aparece en la Biblia.

En la actualidad, millones de personas pueden dar testimonio de milagros en respuesta a la oración: ciegos que llegan a ver, sordos que llegan a oír, huesos quebrados que se han soldado instantáneamente, enfermos desahuciados que se han levantado sanos. Tales milagros relatados en la Biblia se ven en nuestros tiempos también y se han hecho constar en reconocimiento médico.

El conflicto entre la Biblia y la ciencia es sólo aparente y no real. Hay conflicto entre las teorías mal fundadas y la Biblia, como también lo hay entre los pasajes bíblicos mal interpretados y la ciencia. Dios ha escrito dos libros para que la humanidad los lea: La Naturaleza y la Biblia. Él es el autor de ambos y los dos concuerdan perfectamente.

Las teorías de la ciencia necesitan ser revisadas frecuentemente con el paso de los años. De las que se hallaban en boga hace cien años, muchas han tenido que ser abandonadas a la luz de nuevos descubrimientos. “Ahora conocemos en parte.” No pueden explicarse mediante leyes naturales muchas cosas del ámbito espiritual.

Hay que recordar que las “leyes naturales” son una descripción de cómo suceden las cosas en la naturaleza. Son el orden natural de los sucesos. Pero no son leyes en el sentido de que obliguen a Dios a limitar su actuación a lo que esté de acuerdo con ellas. Él es quien ha establecido ese orden natural de las cosas, y lo puede variar cuando le plazca. Cuando lo hace en beneficio de una de sus criaturas, lo llamamos milagro. El negarse a creer en los milagros porque “violan las leyes” naturales revela sencillamente ignorancia con respecto al carácter mismo de esas leyes.

Aunque algunos científicos incrédulos se han negado a tomar en cuenta toda evidencia y persisten en rechazar lo sobrenatural, con lo que desacreditan a la Biblia, otros científicos han afirmado que no hay conflicto real entre los hechos comprobados por la ciencia y la Biblia.

La investigación científica en el siglo veinte confirma la veracidad histórica de la Biblia y la corrección de sus conceptos científicos. Esta confirmación viene de los descubrimientos en la arqueología, la filología, la astronomía y la antropología.

Las ideas sobre la antigüedad del mundo se han revisado a la luz de los descubrimientos geológicos. Hay que recordar que la cronología que sitúa la creación alrededor del año 4004 a.C. es un cálculo realizado por Ussher y no forma parte del texto bíblico. La geología y los fósiles indican que el mundo es mucho más antiguo. Hay varias interpretaciones bíblicas al respecto. Una es que el vocablo “día” en Génesis se refiere a un período indeterminado de tiempo. Otra es de la creación preadámica en Génesis 1:1 y su destrucción antes de Génesis 1:2, en el momento de la caída de Satanás. Esta ha tenido una aceptación amplia entre los cristianos. Lo cierto es que cuando se sepan todos los datos que hoy desconocemos, no habrá conflicto entre la ciencia y el primer capítulo del Génesis.

Dios

-> El liberalismo niega la Trinidad. El concepto que tienen de Dios varía desde considerarlo un vago principio del bien que opera en el universo, hasta un padre amoroso que nunca sería capaz de condenar al hombre a los tormentos eternos.

Para los pasajes de las Escrituras que hablan sobre la deidad de Cristo y del Espíritu Santo, véanse los capítulos sobre el judaísmo y los testigos de Jehová.

2 Pedro 3:9 habla de la paciencia de Dios en procurar que los hombres se arrepientan, pero Juan 12:48 dice que caerá juicio sobre los que rechazan su invitación. Dios es un Dios de amor, pero también lo es de justicia. El Juez del universo tiene que hacer lo que es justo y recto (Salmo 96:13; Génesis 18:25; Salmo 94:1, 2; Apocalipsis 20:11–15).

Jesucristo

-> Los liberales no creen en el nacimiento virginal de Jesús. Atribuyen esta idea a la influencia de las religiones paganas y a leyendas surgidas después de su muerte.

En cambio, nosotros creemos que las religiones paganas retienen desde tiempos primitivos rasgos de la promesa dada a nuestros primeros padres que la simiente de la mujer heriría a la serpiente en la cabeza (Génesis 3:15). La Biblia enseña, tanto en las profecías como en su cumplimiento histórico, que Jesucristo nació de una virgen (Génesis 3:15; Isaías 7:14). Habría de nacer un niño que sería Dios mismo encarnado (Isaías 9:6; Mateo 1:18–23; Lucas 1:26–35, 38).

En Lucas 1:1–4 vemos que este evangelio no es el simple relato de unas cuantas leyendas, sino el resultado de una investigación metódica y cuidadosa por parte del médico cristiano llamado Lucas. Dios lo inspiró, pero Lucas ponía interés especial en los detalles de las enfermedades que Cristo sanaba, y de los milagros necesarios para el nacimiento de Juan el Bautista y del Señor Jesús. Reúne los datos y presenta las evidencias (véase Colosenses 4:14).

La frecuencia con que Lucas cita lo que María dijo, hizo y pensó en diferentes ocasiones, hace creer a muchos que al “investigar con diligencia todas las cosas”, fue directamente a la madre del Señor para tener su relato personal de los sucesos.

-> El liberalismo dice: “El nacimiento virginal y la resurrección literal de Jesús no son partes esenciales de la fe cristiana.”

El nacimiento virginal es la base histórica para la doctrina de la encarnación. A su vez, la encarnación es la base para la doctrina de la expiación del pecado. Si Cristo no era más que un hombre, su muerte no podía expiar los pecados de la humanidad. Si Él no resucitó, tampoco hay esperanza de resurrección para nosotros (1 Corintios 15:13–22, 3–8).

Los libros de evidencias cristianas citan muchas pruebas de la resurrección. Se destacan el cambio total de actitud de los discípulos antes temerosos, las declaraciones de los testigos oculares, la conversión de Saulo y la forma en que los apóstoles estaban dispuestos a morir en defensa de esta verdad.

El hombre

-> El liberalismo enseña que el hombre es producto de la evolución. Cree que todas las formas de vida se han desarrollado paulatinamente a través de millones de años, a partir de un pequeño germen de protoplasma original. Las células originales se multiplicaron y se convirtieron en formas primitivas de vida. Con el paso de los milenios, estas formas se transformaban en otras más complejas: gusanos, peces, animales terrestres … y por fin, como cumbre del proceso evolutivo, el hombre. Los antepasados inmediatos del hombre, según la evolución, habrían sido unos animales similares a los chimpancés, de los cuales han descendido tanto los monos como los hombres.

Uno de los principios fundamentales del método científico es aceptar como verdad la teoría que explique satisfactoriamente el mayor número de fenómenos observables en cada caso. La teoría de la evolución y el relato bíblico presentan dos versiones contradictorias sobre el origen del mundo y del hombre. ¿Cuál de las dos explica más satisfactoriamente los fenómenos observables al respecto? Según el método científico, la que lo hiciera sería la que debía ser aceptada como verdad.

1. La Biblia presenta una causa primera en el origen del hombre; la teoría de la evolución no lo hace. Dado el caso de que toda vida se haya desarrollado de un poco de protoplasma, ¿de dónde vino ese protoplasma? ¿Quién lo hizo? ¿Quién estableció los principios para el desarrollo ordenado de las especies? El relato bíblico es más científico que la teoría de la evolución, porque explica el principio de la vida: “En el principio Dios creó los cielos y la tierra” (Génesis 1:1).

2. La Biblia explica mejor que la evolución el fenómeno observable del orden y la estructura evidentes en todo el universo. La evolución lo atribuye todo a la casualidad, pero esto no explica satisfactoriamente las leyes de la naturaleza. La Biblia es más científica que la evolución cuando nos explica que un ser supremo de suma inteligencia y sabiduría estructuró las leyes de la naturaleza en la misma creación.

Alguien dice de la imposibilidad de que la disposición ordenada e infinitamente compleja del universo sea resultado de la casualidad: “Tome una caja de tipos de imprenta, revuelva las letras bien y sígalas sacudiendo hasta que se coloquen solas en el orden correcto para imprimir un hermoso soneto o un discurso elocuente. Esto será mucho más fácil de realizar que el desarrollo de todo un universo por obra de la casualidad.”

3. La Biblia explica mejor que la evolución las diferencias entre las especies. La Biblia dice que Dios creó todo ser viviente según su género y según su especie. La evolución se basa en la similaridad entre distintas especies para decir que una ha venido de la otra, o que tuvieron un origen común en otra especie prehistórica. Señalan los fósiles de los animales prehistóricos para respaldar sus argumentos.

Si es cierta la teoría de la evolución, ¿por qué no se hallan entre los fósiles especies que estén en el proceso mismo de mutación? Estos son los eslabones perdidos, no sólo entre el hombre y algún animal como el chimpancé, sino también entre las distintas especies animales.

Además, si la evolución es continua, debe haber actualmente abundancia de eslabones en todas las etapas de desarrollo posibles; sin embargo, no hay ninguno. ¿Y por qué hay aún formas primitivas de vida, como los gusanos? ¿Por qué no han evolucionado a través de tantos millones de años?

Hay demasiados fenómenos observables en la naturaleza que la evolución no puede explicar, por lo que no puede ser una teoría satisfactoria sobre el origen del mundo y del hombre.

4. La Biblia explica la naturaleza del hombre mejor que la evolución. Dice que el hombre fue creado a imagen de Dios, pero después se rebeló contra su Creador. Esa rebelión ha motivado su degeneración moral, espiritual y física. La evolución enseña que el hombre es el resultado de un progreso continuo; es básicamente bueno y sólo necesita que se le enseñe el camino para librarse de la crueldad y la barbarie de su origen salvaje.

La evolución no puede explicar el terrorismo, la brutalidad y la violencia evidentes en el siglo veinte aun entre personas que han gozado de una educación universitaria. Tampoco explica la malevolencia en personas cuyos antepasados han sido buenos y amables. La guerra más terrible que el mundo ha conocido, tuvo lugar entre las naciones más avanzadas en el campo científico. ¿Por qué este regreso a la selva?

La Biblia y la evolución se contradicen rotundamente. Aceptamos la Biblia y rechazamos la teoría de la evolución: 1) porque creemos que la Biblia es la Palabra infalible de Dios, y 2) porque la explicación bíblica es más completa y más científica que la que puede dar la evolución. Esta teoría va pasando de boga pero la verdad permanece. “En el principio Dios creó los cielos y la tierra … y creó Dios al hombre a su imagen.”

La salvación

-> El resultado natural de la teoría de la evolución es el concepto de que el hombre se salva a sí mismo mediante su progreso moral y espiritual. En todos los seres humanos hay una chispa de divinidad; hay que desarrollarla. Jesucristo es un ejemplo del desarrollo de esa chispa; debemos imitarlo.

-> Los liberales hablan mucho de la paternidad de Dios y de la hermandad entre los hombres, y enseñan que toda la humanidad se salvará. (Pero los neoortodoxos creen en la regeneración.)

Cristo les dijo a ciertos hipócritas que ellos eran de su padre el diablo (Juan 8:44). Enseñó que para librarse de la naturaleza depravada y llegar a ser hijos de Dios había que tener una conversión radical, un renacimiento espiritual (Juan 3:3; 2 Corintios 5:17).

-> El liberalismo dice que la doctrina de la salvación por la muerte expiatoria de un salvador es sencillamente una creencia de las religiones paganas que Pablo adoptó de ellas y aplicó a la muerte de Jesús. No creen en su muerte vicaria. Dicen que la expiación es doctrina de “una religión de matadero”.

La Biblia, de principio a fin, hace ver que la salvación es vicaria, es decir, se obtiene gracias a que otro murió en nuestro lugar. Cristo es el Cordero de Dios sacrificado por nosotros (Juan 1:29). Somos redimidos por su preciosa sangre (1 Pedro 1:18–20). ¡Qué terrible será la suerte de los que tengan por inmunda la sangre del pacto (Hebreos 10:28–31)! “Sin derramamiento de sangre no hay remisión de pecados” (Hebreos 9:22). Isaías 53 profetiza que Dios cargaría en Cristo la culpa por nuestros pecados.

La existencia de los sacrificios de sangre en otras religiones sólo confirma el relato bíblico de que toda la raza humana en un tiempo recibió la revelación de la verdad. Aunque se han alejado mucho de la verdad en sus religiones degeneradas, los paganos retienen aún algunos rasgos de la revelación.

La vida futura

-> Algunos liberales creen en la resurrección. Otros creen en la inmortalidad del alma, pero no en la resurrección del cuerpo. Algunos son universalistas, y creen que al final todos se salvarán, hasta el mismo diablo si es que existe. Otros creen que los malos serán aniquilados y los buenos vivirán eternamente.

La Biblia enseña la resurrección corporal de los justos y los injustos (Daniel 12:2, 3, 13; 1 Corintios 15:20–26, 35–55; Apocalipsis 20:4–6, 12–15; 21:8). El estado del hombre después de la muerte depende de que acepte o no la salvación en esta vida (Marcos 9:47, 48; Mateo 18:8; 25:46; 2 Tesalonicenses 1:6–10).


Más objeciones sobre la Biblia

Más objeciones sobre la Biblia

NOTA: Extracto del artículo titulado con el mismo nombre, el cual puede ver completamente en el Blog Amigo del Pastor Daniel,

Objeción número 2: El Canon de la Biblia fue formado arbitrariamente por la Iglesia, y muchos otros libros fueron dejados de lado.

Es un error pensar que el Canon fue establecido por la Iglesia. No, el Canon fue establecido por Dios, la Iglesia luego lo discierne.

¿Qué método se usó? ¿Cuál fue el examen de canonicidad para incluir un libro?

1)    El libro es autoritativo – Tiene la marca indeleble de “Así dice el Señor”

2)    Fue escrito por un hombre de Dios

3)    Posee el poder transformador de Dios para las vidas

4)    Fue recibido, coleccionado, leído y usado por los cristianos de los primeros siglos

5)    Su autenticidad es corroborada por los Padres de la Iglesia (NT), y por los judíos (AT)

6)    La regla de oro para no canonizar un libro era: “Si existen dudas, se descarta”

Pero la mejor prueba de canonicidad sigue siendo la estampa de aprobación de Jesucristo. Cristo corroboró el canon del Antiguo Testamento, aunque éste ya estaba establecido antes de su nacimiento. Si leemos Lucas 24:44 veremos que Jesús dijo que la figura central de las escrituras judías era él, y dice cuáles eran los libros con la autoridad de Dios. Lo mismo hace en Lucas 11:51, donde abarca desde el primer mártir, Abel, hasta el último, Zacarías (ver también Mateo 23:35). El punto que debe notarse es que los fariseos no disputaron para nada con Jesús acerca de la inspiración y formación del Canon del AT.

En cuanto al Nuevo Testamento:

A los efectos de centrarnos en el tema, es esencial tener una noción sólida de lo que es el Canon. La Palabra griega significa “vara de medir”. Hablando metafóricamente, estos libros fueron “medidos” y por lo tanto reconocidos como la Palabra de Dios. Hoy en día, cuando hablamos del Canon de la Escritura, los cristianos nos referimos a todos los libros que colectivamente constituyen la Palabra de Dios.

Es importante saber que muchos libros escritos durante los tiempos del NT ya eran reconocidos como Palabra de Dios. Es altamente revelador el hecho de que Pablo, en 1 Timoteo 5:18, une en un solo versículo una referencia del AT con otra del NT (Dt. 25:4 y Lc. 10:17).

En el primer siglo no era nada fuera de lo normal que un pasaje del AT fuera llamado “Escritura”, pero que un pasaje de un evangelio fuera llamado “Escritura”, eso nos dice mucho acerca de que Pablo consideraba esos libros del NT con autoridad divina.

Para ser mas específicos, sólo habían pasado tres años entre el Evangelio de Lucas (60 d.C.) y el tiempo en que se escribe 1 Timoteo (63 d.C.)  A pesar de esto, Pablo, un judío (hebreo de hebreos), no tiene ningún empacho en poner al Evangelio de Lucas en el mismo nivel de autoridad que el libro de Deuteronomio.

Sumado a esto, sabemos que Pedro reconoce los escritos de Pablo como inspirados por Dios (2 P. 3:15), y Pablo, dicho sea de paso. escribió prácticamente la mitad del NT.

Esto en breve,  pone fin a los alegatos de que el Canon fue determinado siglos más adelante por la Iglesia. El Canon fue determinado por Dios, la Iglesia más adelante simplemente lo reconoce. Eso debe quedar claro.

Por último, hubo razones de peso para proceder a canonizar el NT, y fueron éstas:

1)    Un hereje, Marción (140 d.C.) había elaborado su propio canon

2)    Las iglesias del este estaban usando libros en sus cultos completamente desalineados con el evangelio

3)    El emperador Diocleciano (303 d.C) había ordenado la destrucción de los libros sagrados

Como dato informativo, agreguemos que Atanasio fue el que compiló la primera lista de libros del NT tal cual la tenemos hoy (367 d.C.). Jerome y Agustín también listaron 27 libros. <>

*Este Escrito ha sido Publicado en este blog con el Permiso del apologista Pablo Santomauro*

Artículo tomado del blog amigo  El blog del Pastor Daniel

Publicado por: Héctor Reséndiz



¿Es correcto llamar a María “Madre de Dios”?

¿Es correcto llamar a María “Madre de Dios”?

No , no es correcto. En el Concilio de Calcedonia en 451 d.C., la Iglesia oficialmente instituyó el título de “Madre de Dios” (griego = Teotokos) para María. Corresponde señalar que el intento del concilio no fue exaltar a María al nivel de divinidad.

Circulaba en aquel entonces una herejía atribuída a Nestorio, obispo de Constantinopla, que enseñaba que el hombre Jesús y el Verbo eran dos personas diferentes y separadas.

Los ortodoxos rechazaron esta Cristología, entendiendo que las Escrituras enseñaban (aunque no en términos técnicos) que Jesucristo en realidad poseía dos naturalezas, pero ambas concurrían en una sola persona.

Een sus predicaciones, Nestorio usaba siempre el título de “Madre de Cristo” para María. Sospechando que detrás del título había una implicación teológica, los ortodoxos insistían que María era la madre de Dios, implicando que el ser nacido de María era la segunda persona de la Deidad, y al mismo tiempo era completamente humano.

De este modo se le dio a María oficialmente el título de “Madre de Dios”. La intención original de la Iglesia fue combatir una herejía. Lamentablemente se abrió así la puerta para que grupos devotos de María, ya existentes en esa época, se infiltraran en la corriente principal de la Iglesia.

¿Qué tan bíblico es el título “Madre de Dios’?

Si bien el concilio de Calcedonia estuvo acertado en su Cristología, como veremos a continuación, el título para María fue incorrecto. La experiencia histórica nos revela una vez más que los concilios no son infalibles en sus resoluciones.

Sin lugar a dudas, el ser que María dio a luz es la segunda persona de la Trinidad, Jesús . En ese sentido podemos decir que el ser que nació de ella es Dios. Sin embargo, aplicar a María el título de “madre de Dios” indiscriminadamente es no sólo irresponsable sino también engañoso. La persona que es teológicamente ignorante puede llegar a creer que el Dios eterno tiene una madre, cuando en realidad el Padre, el Hijo y el Espíritu Santo, que crearon todas las cosas y que siempre han existido, no proceden de madre alguna.

Podemos decir que el Hijo, el cual en un punto de la historia se unió a una naturaleza humana en el vientre de la virgen, mira a María como madre sólo con respecto a su humanidad, no a su Deidad.

María no fue la fuente de existencia de Jesús, sino sólo el organismo que actuó como vehículo para la encarnación del sempiterno Hijo de Dios. Como sabemos, el Hijo existió antes que su madre, y en realidad, ella le debe la existencia a él (Jn. 1:1-2).

Como cristianos deberíamos de seguir el ejemplo de los apóstoles, los cuales la llamaron la “madre de Jesús” (Jn. 2:11). De esta forma evitaríamos confusiones a muchos que ya están bastante confundidos.

Los eruditos católicos dicen que María supera a todas las personas creadas, incluyendo los ángeles, porque está relacionada por sangre al Hijo de Dios en su naturaleza humana. ¿Es bíblica la exaltación de María a causa de su relación física con Cristo? Bueno, si bien ella fue y es “bendita entre las mujeres” (Lc.1:42), Jesús mismo dio testimonio de que la relación física con su madre era de menor importancia que la espiritual ( Mt. 12:46-50; Lc. 2:48-50; 11:27-28). .

En verdad, Jesús siempre le restó importancia a su lazo sanguíneo con María. Hasta llegó a llamarle “mujer” (Jn. 2:4; 19:26), y ésta no era la costumbre de un hijo judío, como lo admite el eminente mariólogo Michael O’Carroll (Theotokos, Una Enciclopedia Teológica de la Virgen María). Ni Pablo ni los otros apóstoles tratan de contrarrestar esta impresión en sus epístolas.

Vemos entonces que la tendencia de exaltar a María por su relación de sangre con Cristo carece de apoyo bíblico, y que usar desprejuiciadamente el título “madre de Dios” para María muestra una carencia de discernimiento y de respeto por la persona de Cristo Jesús. <>

Pablo Santomauro

*Este Escrito ha sido Publicado en este blog con el Permiso del apologista Pablo Santomauro*

Articulo tomado del blog amigo  El blog del Pastor Daniel


“¿Qué es la Segunda Venida de Jesucristo?”

“¿Qué es la Segunda Venida de Jesucristo?”

Por:GotQuestions.org

La Segunda Venida de Jesucristo es la esperanza de los creyentes de que Dios está en control de todas las cosas, y que es fiel a las promesas y profecías de Su Palabra. En Su primera venida, Jesucristo vino a la tierra como un bebé nacido en un pesebre de Belén, tal como fue profetizado. Jesús cumplió muchas de las profecías del Mesías durante Su nacimiento, vida, ministerio, muerte, y resurrección. Sin embargo, hay algunas profecías respecto al Mesías, que Jesús aún no ha cumplido. La Segunda Venida de Jesucristo será el retorno de Cristo para cumplir las profecías restantes. En Su primera venida, Jesús fue el siervo sufriente. En Su Segunda Venida, Jesús será el Rey conquistador. En su primera venida, Jesús llegó bajo las más humildes circunstancias. En Su Segunda Venida, Jesús vendrá con los ejércitos celestiales a Su lado.

Los profetas del Antiguo Testamento no hicieron esta distinción entre los dos advenimientos. Esto puede verse en Escrituras tales como Isaías 7:14; 9:6-7; y Zacarías 14:4. Como resultado de la profecías que parecen hablar de dos individuos, muchos estudiosos judíos creyeron que habrían ambas, un Mesías sufriente y un Mesías conquistador. Fallaron en entender que el mismo Mesías cumpliría los dos papeles. Jesús cumplió el papel del siervo sufriente (Isaías capítulo 53) en Su primera venida. Jesús cumplirá el papel del Rey y libertador de Israel en Su Segunda Venida. Zacarías 12:10 y Apocalipsis 1:7 describen la Segunda Venida, mirando hacia atrás a Jesús siendo traspasado. Israel, y el mundo entero, lamentarán por no haber aceptado al Mesías la primera vez que Él vino.

Después de que Jesús ascendió al cielo, los ángeles declararon a los apóstoles, “Varones galileos, ¿por qué estáis mirando al cielo? Este mismo Jesús, que ha sido tomado de vosotros al cielo, así vendrá como le habéis visto ir al cielo.” (Hechos 1:11). Zacarías 14:4 identifica el lugar de la Segunda Venida como el Monte de los Olivos. Mateo 24:30 declara, “Entonces aparecerá la señal del Hijo del Hombre en el cielo; y entonces lamentarán todas las tribus de la tierra, y verán al Hijo del Hombre viniendo sobre las nubes del cielo, con poder y gran gloria.” Tito 2:13 describe la Segunda Venida como una “manifestación gloriosa.”

La Segunda Venida es relatada con grandes detalles en Apocalipsis 19:11-16, “Entonces vi el cielo abierto; y he aquí un caballo blanco, y el que lo montaba se llamaba Fiel y Verdadero, y con justicia juzga y pelea. Sus ojos eran como llama de fuego, y había en Su cabeza muchas diademas; y tenía un nombre escrito que ninguno conocía sino Él mismo. Estaba vestido de una ropa teñida en sangre; y Su nombre es; EL VERBO DE DIOS. Y los ejércitos celestiales, vestidos de lino finísimo, blanco y limpio, le seguían en caballos blancos. De Su boca sale una espada aguda para herir con ella a las naciones, y Él las regirá con vara de hierro; y Él pisa el lagar del vino del furor de la ira del Dios Todopoderoso. Y en su vestidura y en Su muslo tiene escrito este nombre; REY DE REYES Y SEÑOR DE SEÑORES.”


Luego de tantas traducciones, adiciones y revisiones, ¿Es confiable la Biblia?

Luego de tantas traducciones, adiciones y revisiones, ¿Es confiable la Biblia?

Por Pablo Santomauro

La pregunta del título parece ser un cliché favorito de los críticos de la Biblia provenientes del sector ateo y muchos enemigos de la fe cristiana. Desde ahí se ha filtrado hacia los niveles de la ignorancia del hombre de la calle, y como éste no tiene la capacidad crítica suficiente para analizar y razonar ante las evidencias por la veracidad de la Biblia, este ataque en forma de pregunta probablemente continuará en las siguientes generaciones.¿Recuerda el lector el Código Da Vinci, del autor Dan Brown? El libro también atacaba la Biblia de la misma manera. Las proposiciones a continuación son puestas en boca de un pretendido historiador, quien se dedica a contestar preguntas y dudas de sus interlocutores, según el Código Da Vinci:

La Biblia no nos llegó impuesta desde el cielo … La Biblia es un producto del hombre … no de Dios. La Biblia no nos cayó de las nubes. Fue el hombre que la creó para dejar constancia histórica de unos tiempos tumultuosos, y ha evolucionado a partir de innumerables traducciones, adiciones y revisiones. La historia no ha contado con una versión definitiva del libro. (CDV. pp. 287-88) [subrayado nuestro]

Es obvio que la primera parte de este párrafo en referencia a que la Biblia no fue inspirada por Dios pertenece al campo de la metafísica y por lo tanto debemos dejar que los teólogos y apologistas del cristianismo la refuten. Numerosos apologistas a través del tiempo han presentado argumentos poderosos e intelectualmente sólidos por la inspiración de la Biblia. Una exposición de éstos no está dentro del alcance de este trabajo. Es la segunda parte del párrafo la que al ser puesta en boca de un historiador real le causaría la degradación de profesor a barrendero en cualquier instituto de educación. Me refiero a “innumerables traducciones, adiciones y revisiones” que supuestamente han distorsionado lo que originalmente los textos decían. Es fácil lanzar al aire una acusación tan general y vaga como ésta, pero es significativo que Brown no hace ninguna mención específica que sustancie los cargos.

¿Innumerables Traducciones?

La acusación de Dan Brown carece de base académica y trasluce su ignorancia. Los problemas de traducción de la Biblia son los mismos problemas de cualquier documento de la antigüedad y en el análisis final no presentan ninguna dificultad. Siempre han habido problemas para transmitir los conceptos encerrados en las palabras de un lenguaje a otro, pero eso no significa que no se pueda comunicar la idea, especialmente cuando se trata de expertos haciendo el trabajo.

Traducir no es fácil, y menos cuando se hace de un lenguaje antiguo a uno moderno, por ejemplo, de hebreo, arameo y griego al español moderno o cualquier otro lenguaje contemporáneo. Un lenguaje es mucho más que sólo palabras, es también la forma en que la gente usa las palabras. Es por ello que existen buenos traductores que conocen cómo todas esas palabras funcionan cuando se acoplan en una secuencia, no sólo en el lenguaje original sino también en el lenguaje al cual se traduce. El traductor también trata con las palabras en contexto, o sea, en relación con las otras palabras en la frase, con el párrafo y con toda la obra o documento.

El debe, además, encontrar la médula y el significado en ciertas frases y cláusulas. Por ejemplo, hay muchas expresiones en hebreo que también son usadas en español. En hebreo se puede hablar del corazón como el asiento de nuestras emociones y sentimientos, al igual que en español. Pero sucede que en ciertos casos, el hebreo puede hablar de otros órganos del cuerpo para expresar el mismo concepto, tal como intestinos, hígado y riñones. El traductor debe convertir el idioma original a lo que las palabras, en contexto, significan. Cuando el profeta Jeremías estaba angustiado por la caída de Jerusalén, el hebreo expresa literalmente que su “hígado se derramó por tierra”. Eso es lo que el texto hebreo dice exactamente, pero no significa que Jeremías sufría de cirrosis. Es por ello que los traductores de la Nueva Versión Internacional transmiten la expresión idiomática como Estoy con el ánimo por los suelos.

El punto es que los traductores de la Biblia, así como de otros documentos de la antigüedad, poseen un extenso conocimiento del vocabulario, las expresiones idiomáticas, la gramática y la puntuación de los diferentes lenguajes. Estas cosas son pre-requisitos para los traductores bíblicos, quienes van mejorando con el paso del tiempo acercándose más y más a la cuasi-perfección. Gracias a muchos descubrimientos arqueológicos, los traductores hoy conocen el significado exacto de ciertas palabras que no se conocían hace 400 años. En vista de todo este progreso junto con los adelantos tecnológicos modernos, resulta ridículo que algunos sugieran que las múltiples traducciones han sido un factor negativo que arroja dudas sobre la fidelidad de la traducción de la Biblia.

(Más sobre la objeción de “innumerables traducciones” en la próxima sección)

¿Innumerables Adiciones?

Cualquier conocedor imparcial admitirá, por ejemplo, que los manuscritos del Mar Muerto prueban la precisión con que han sido transmitidos los documentos bíblicos. Estos rollos descubiertos en Qumran en 1947, son manuscristos 1000 años más antiguos (150 b.C.) que los manuscritos que se poseían en aquel entonces, los cuales databan del 900 d.C.. Lo notable en esto es que cuando comparamos los dos grupos de manuscritos, es claro que ambos son esencialmente lo mismo, con muy pocos cambios. El hecho de que manuscritos separados por un espacio de 1000 años sean esencialmente iguales indica la increíble exactitud con que fue ejecutada la transmisión de los manuscritos del Antiguo Testamento.

Por ejemplo, dos copias del Libro de Isaías fueron descubiertas en Qumran (cueva #1), cerca del Mar Muerto en 1947. Estas copias que eran 1000 años más antiguas que las conocidas previamente, que databan del 960 d.C., resultaron ser palabra por palabra idénticas a nuestra Biblia hebrea estándar en más del 95 % del texto. El 5 % de variación consiste primariamente en deslices obvios de la pluma y variaciones de deletreado. Si bien es cierto que toda traducción de documentos de la antigüedad presenta ciertos problemas al ser vertida del griego y el hebreo antiguo a cualquier lenguaje moderno, de ninguna manera esto constituye un impedimento para lograr una versión definitiva de lo escrito.

En realidad, la transmisión de los antiguos textos, la calidad y el número de copias manuscritas, la ciencia de la crítica textual, y el arte de la traducción aseguran que las Biblias de reputación que tenemos hoy son una rendición muy exacta de lo que se escribió originalmente. Obsérvese que no me estoy refiriendo a la credibilidad de la narración bíblica, me refiero al texto contenido en la Biblia. Esto no tiene nada que ver con religión, sino con el material documentario. Este tópico ha sido tratado tan exhaustivamente por tantos y tan buenos eruditos que la distorsión de Brown, el autor del Código Da Vinci, no tiene excusas. El apologista cristiano Greg Koukl plantea un interesante comentario del cual transcribimos esta extensa porción:

¿Podemos saber si el Nuevo Testamento ha llegado a nosotros libre de errores y distorsiones? Sí, podemos.

El argumento en contra.

El argumento contra la credibilidad de los textos del Nuevo Testamento puede ser expresado en una forma muy simple. ¿Cómo podemos saber que los documentos que nosotros tenemos reflejan exactamente los originales destruidos hace casi dos milenios? La comunicación no es perfecta; la gente comete errores. Los errores se acumulan y aumentan con cada generación sucesiva. Un ejemplo claro de esto es lo que se conoce con el nombre del juego del teléfono. Simplemente pásele un rumor o un mensaje a una persona y transfiéralo de persona a persona, de oído a oído, en un círculo. Luego compare el mensaje final con el original. La transformación radical de la frase original en tan corto tiempo siempre crea la ocasión para reirnos un poco. Esta comparación es suficiente para convencer al escéptico promedio de que los documentos del Nuevo Testamento no son de confiar. Por supuesto, todo el mundo sabe eso, ¿verdad?

Claro, es fácil plantear la crítica. Presentar pruebas de que el argumento es correcto es un poquito más difícil. Debemos aclarar que la objeción es presentada por gente que tiene muy poco entendimiento de los temas reales. En casos como este, el apelar al conocimiento general es como apelar a la ignorancia general. Como otras tantas críticas al cristianismo, esta objeción es esgrimida por gente que no ha recibido información veraz.

Examinando la información, y nada más que la información.

La cuestión de la autenticidad de los documentos no es algo que está dentro de la esfera religiosa, sino dentro de la académica. Puede ser contestada en una forma académica sin relación ninguna con convicciones espirituales mediante una técnica apologética que apela sólo a la evidencia. Reconozcamos que la objeción es convincente a primera vista. Cuando tratamos de conceptualizar el cómo reconstruir un original después de 2000 años de haber sido copiado, traducido y copiado de nuevo, el objetivo parece imposible.

El escepticismo sin embargo, está basado en dos conceptos erróneos sobre la trasmisión de documentos de la antigüedad tales como el Nuevo Testamento. El primer error es que la transmisión es linear, tal como el ejemplo del teléfono – una persona comunicando a una segunda, que a su vez se comunica con una tercera, etc. En un paradigma linear terminamos con un mensaje y muchas generaciones entre el original y el final.

Segundo, el juego del teléfono depende de la transmisión oral, la cual es más vulnerable a la distorsión que algo que es escrito.

Ninguno de estos supuestos aplica a los textos escritos del Nuevo Testamento.

Primero, la transmisión no fue linear, sino geométrica – o sea, una carta originó 5 copias, que a su vez crearon 25, que luego fueron 200 y así sucesivamente.

Segundo, la transmisión fue hecha por escrito, y los manuscritos escritos pueden ser examinados en una forma en que la comunicación oral no puede serlo.

Reconstruyendo la receta de la tía Juliana.

Permítanme ilustrar como se puede hacer este examen. Les ayudará para que entiendan como los eruditos pueden confiadamente reconstruir el texto tomando como punto de partida los manuscritos existentes (extantes) aun cuando haya diferencias entre las mismas copias, y éstas sean mucho menos antiguas que la autógrafa (el original).

Supongan que la tía Juliana tiene un sueño en el cual se le muestra la receta para un elíxir que le permitirá mantenerse siempre joven. Cuando se despierta, ella anota las instrucciones en un papel, y luego va la cocina a prepararse el primer vaso. En unos pocos días la tía Juliana ha sido transformada. Su belleza y juventud han retornado gracias a la fórmula secreta del jarabe de la tía Juliana

Juliana está tan entusiasmada que envía notas escritas a mano con la receta a sus tres amigas del juego de canasta (la tía Juliana todavía no sabe nada de fotocopiadoras o de e-mails). Las amigas a su vez, hacen copias y las envían a diez de sus amigas.

Todo va bien hasta que un día el perro salchicha de la tía, Sócrates, se come la receta original. Juliana entra en estado de pánico y contacta a sus tres amigas, quienes por esas cosas extrañas del destino, también han perdido sus copias. Estas amigas entonces recurren a las otras amigas, en un intento de recuperar las palabras o los ingredientes originales.

Finalmente pueden juntar todas las notas manuscritas que sobrevivieron, 26 en total. Cuando las despliegan sobre la mesa de la cocina inmediatamente notan algunas diferencias. Veintitrés de las copias son exactamente iguales. De las otras tres, una tiene una palabra mal deletreada, otra tiene dos frases invertidas (”mezcle y luego corte en trocitos” en lugar de “corte en trocitos y luego mezcle”), y una de las notas tiene un ingrediente que ninguna de las otras muestra en la lista.

Aquí está la pregunta crucial, ¿ustedes piensan que la tía Juliana puede con exactitud reconstruir su receta original a partir de la evidencia? ¡Por supuesto que puede! La falta de ortografía es un error obvio, y las frases invertidas se destacan fácilmente y pueden ser corregidas. En la tercera, Juliana simplemente tiene que tachar el ingrediente que está demás. El razonamiento es sencillo, es más factible que una persona agregue un ingrediente por error que 25 personas lo omitan accidentalmente. Aun si las variantes fueran más numerosas o más diversas, el original puede ser reconstruido con un alto grado de exactitud si tuviéramos suficientes copias (en el caso del Nuevo Testamento esto no es problema).

Así es, en forma simplificada, como la ciencia de la crítica textual funciona. Los críticos de texto son académicos que reconstruyen un original non-existente partiendo de manuscritos que datan muchas generaciones de distancia de la autógrafa. De acuerdo con el erudito Nuevo Testamentario F.F. Bruce, “Su objetivo es determinar tan exactamente como sea posible, partiendo de la evidencia existente, las palabras originales del documento en cuestión”.

La ciencia de la crítica textual es usada para examinar los documentos de la antigüedad, históricos y literarios. No se trata de un ejercicio teológico basado en esperanzas y adivinación. Es un experimento lingüístico que se rige por una serie de normas pre-establecidas. Este procedimiento permite que el crítico alerta y dedicado pueda determinar el grado de posible corrupción en cualquier documento. [Greg Koukl, Solid Ground, Jan/Feb 2005, Stand to Reason]

Agregar algo más a lo dicho por Greg Kokoul sería redundante.

¿Innumerables Revisiones?

Las revisiones son cosa común en cualquier obra de la antigüedad. A medida que el lenguaje va cambiando o cierta información sale a luz, así como ciertos hechos se van haciendo menos conocidos entre el público, se hace necesario ajustar los textos para que estos sean entendibles para futuros lectores. El castellano que hablaban Casiodoro de Reina y Cipriano de Valera no es el mismo que se habla hoy. El español ha ido evolucionando y por ende se debieron llevar a cabo las correspondientes revisiones para ajustarse al lenguaje moderno. César Vidal Manzanares, erudito español, señala que la Biblia Reina Valera fue revisada en 1862, 1909 y 1960. En el 1909 se cambiaron 60,000 palabras por sinónimos más comunes. En el 1960 se introdujeron alrededor de 10,000 cambios de vocabulario para poner el lenguaje al día. Por ejemplo en la versión del 1909 la palabra “caridad” significaba amor, pero ahora la misma palabra se aplica a una persona caritativa, que da limosna a los necesitados; por lo tanto, se ha sustituido la palabra “caridad” por la palabra “amor”. En Colosenses 3:5 decía: “Amortiguad, pues, vuestros miembros…” y ahora dice “Haced morir pues lo terrenal en vosotros”. La palabra “amortiguar” no significa hoy lo que significaba hace cien años. Las revisiones, contrario a lo que afirman los críticos de la Biblia, no constituyen ningún obstáculo que impidan que hoy poseamos un versión “definitiva”, al decir de Dan Brown, de la Biblia. Brown habla de revisiones de la Biblia como si éstas hubieran sido cambios totales de contenido, o cambios en ideologías. Estas revisiones tampoco han sido “innumerables”. Brown es básicamente deshonesto, y llego a esta conclusión porque tanta ignorancia en una sola persona, no es posible.

*Este Artículo ha sido publicado con el permiso de el apologista Pablo Santomauro*

*Este artículo fue tomado del blog amigo: El Blog del Pastor Daniel*


“¿Puede un cristiano perder la salvación?”

“¿Puede un cristiano perder la salvación?”

Antes de que esta pregunta sea respondida, debe ser definido el término “cristiano.” Un “cristiano” no es una persona que haya dicho una oración, o pasado al frente, o que haya crecido en una familia cristiana. Mientras que cada una de estas cosas pueden ser parte de la experiencia cristiana, no son éstas las que “hacen” a un cristiano. Un cristiano es una persona que ha recibido por fe a Jesucristo y ha confiado totalmente en Él como su único Salvador (Juan 3:16; Hechos 16:31; Efesios 2:8-9).


Así que, con esta definición en mente, ¿puede un cristiano perder la salvación? Quizá la mejor manera de responder a estar importante y crucial pregunta es examinando lo que la Biblia dice que ocurre en la salvación, y entonces estudiar lo que implicaría perder la salvación. Estos son algunos ejemplos: 

Un cristiano es una nueva criatura. “De modo que si alguno está en Cristo, nueva criatura es; las cosas viejas pasaron; he aquí todas son hechas nuevas” (2 Corintios 5:17). Estos versos hablan de una persona que se ha convertido enteramente en una nueva criatura, como resultado de estar “en Cristo.” Para que un cristiano perdiera la salvación, la nueva creación tendría que ser revertida y cancelada.

Un cristiano es redimido. “Sabiendo que fuisteis rescatados de vuestra vana manera de vivir, la cual recibisteis de vuestros padres, no con cosas corruptibles, como oro o plata, sino con la sangre preciosa de Cristo, como de un cordero sin mancha y sin contaminación.” (1 Pedro 1:18-19). La palabra “redimido” se refiere a una compra que ha sido hecha, a un pecio que ha sido pagado. Para que un cristiano perdiera la salvación, Dios tendría que revocar Su compra por la que pagó con la preciosa sangre de Cristo.

Un cristiano es justificado. “Justificados, pues, por la fe, tenemos paz para con Dios por medio de nuestro Señor Jesucristo.” (Romanos 5:1). “Justificar” significa “declarar justo.” Todos los que reciben a Jesucristo como Salvador son “declarados justos” por Dios. Para que un cristiano perdiera la salvación, Dios tendría que desdecir lo dicho en Su Palabra y retractarse de lo que Él declaró previamente.

A un cristiano se le promete la vida eterna. “Porque de tal manera amó Dios al mundo, que ha dado a su Hijo unigénito, para que todo aquel que en Él cree, no se pierda, más tenga vida eterna.” (Juan 3:16). La vida eterna es una promesa eterna (para siempre) en el Cielo con Dios. Dios promete “cree, y tendrás vida eterna.” Para que un cristiano perdiera la salvación, la vida eterna tendría que ser retirada. Si a un cristiano se le ha prometido vivir para siempre, ¿cómo entonces puede Dios romper esta promesa, quitándole la vida eterna?

A un cristiano se le garantiza la glorificación. “Y a los que predestinó, a éstos también llamó; y a los que llamó, a éstos también justificó; y a los que justificó, a éstos también glorificó.” (Romanos 8:30). Como lo aprendemos en Romanos 5:1, la justificación es declarada al momento de la fe. De acuerdo a Romanos 8:30, la glorificación está garantizada para todos aquellos a quienes Dios justifica. La glorificación se refiere a un cristiano recibiendo un perfecto cuerpo resucitado en el Cielo. Si un cristiano pudiera perder la salvación, entonces Romanos 8:30 es un error, porque Dios no puede garantizar la glorificación para todos aquellos a quienes Él predestinó, llamó, y justificó.

Podrían compartirse muchas más ilustraciones de lo que ocurre en la salvación. Sin embargo, aún estas pocas hacen abundantemente claro que un cristiano no puede perder la salvación. La mayor parte, sino todo lo que la Biblia dice que ocurre a una persona cuando recibe a Jesucristo como Salvador, sería invalidado si la salvación pudiera perderse. La salvación no puede ser revertida. Un cristiano no puede ser des-creado como nueva criatura. La redención no puede ser deshecha. La vida eterna no puede perderse y seguirse considerando como eterna. Si un cristiano perdiera la salvación, Dios tendría que retractarse de Su Palabra y cambiar de parecer – dos cosas que la Escritura nos dice que Dios jamás hace.

Las objeciones más frecuentes a la creencia de que un cristiano no puede perder la salvación son; (1) ¿qué hay de aquellos que son cristianos y continuamente viven una vida inmoral? – y – (2) ¿qué pasa con aquellos que son cristianos, pero luego rechazan la fe y niegan a Cristo? El problema con estas dos objeciones es la suposición de que “son cristianos” (1) La Biblia declara que un verdadero cristiano ya no continuará viviendo una vida inmoral (1 Juan 3:6). (2) La Biblia declara que alguien que se separa de la fe, demuestra que realmente nunca fue un cristiano (1 Juan 2:19).

No, un cristiano no puede perder la salvación. Nada puede separar a un cristiano del amor de Dios (Romanos 8:38-39). Nada puede arrebatar a un cristiano de la mano de Dios (Juan 10:28-29). Dios quiere y tiene el poder para garantizar y mantener la salvación que Él nos ha dado. Judas 24-25 dice, “Y Aquel que es poderoso para guardaros sin caída, y presentaros in mancha delante de su gloria con gran alegría, al único y sabio Dios, nuestro Salvador, sea gloria y majestad, imperio y potencia, ahora y por todos los siglos. Amén.”

Publicado Por Pastor: Damian Ayala.

 


Los días de Génesis: ¿Fueron de 24 horas o de millones de años?

Preguntas recibidas

Los días de Génesis:

¿Fueron de 24 horas o de millones de años?

Por Pablo Santomauro

La Biblia dice que Dios creó el universo y todas las cosas en seis días. El lenguaje, la secuencia de los hechos, y la evidencia  presentada por los científicos creacionistas modernos, sugiere firmemente que la tierra es joven y que los días de Génesis fueron de 24 horas como los días de hoy.

Estos días tienen cada uno una “tarde” y una “mañana” (Gn. 1:5,8,13,19,23,31), cosas típicas de un día de 24 horas en la Biblia. Además, Exodo 20:11 compara los seis días de la creación con los seis días de una semana literal de 144 horas.

Siempre que un número sigue a la palabra “día” (yom) en el Antiguo Testamento en literatura no profética como es el caso en Génesis 1, significa un período literal de 24 horas. Sumado a esto, cuando la forma plural de yom (yamim) aparece en la literatura no profética, siempre significa días literales. A decir verdad, las 700 veces que el AT usayamim se refiere a días de 24 horas. Por lo tanto, cuando Exodo 20:11 declara que “en seis días hizo Jehová los cielos y la tierra”, no puede haber dudas de que el texto habla de días literales. [1]

Si el autor de Génesis hubiera querido indicar que los días de la creación fueron largas eras de millones de años, podría haber usado la palabra hebrea dôr, cuya definición  infiere largos períodos. En lugar de ello, el autor usó el término “día”, lo reafirmó con la frase “Y fue la tarde y la mañana”, puso números a continuación y en Exodo 20:11 y 31:17 usó el plural yamim. En otras palabras, usó todos los medios a su disposición para dejar bien en claro que se trataba de días de 24 horas, no largos períodos. Esto anula la teoría que la creación duró billones de años permitiendo de esa forma la evolución. [2]

¡Pero hermano!, dicen algunos proponentes de la evolución teísta, ¿por qué no puede aceptar la noción de largas eras en Génesis 1, si 2 Pedro 3:8 dice que para con  el Señor un día es como mil años, y mil años como un día”. ¿No enseña este pasaje que para Dios, un día puede ser un largo tiempo? Respuesta: No.  El verso no tiene nada que ver con los días de Génesis. En contexto, Pedro habla de los tiempos finales y la Segunda Venida de Cristo y está respondiendo a los que se burlaban de la demora, y les recuerda que Dios no está sujeto a las limitaciones del tiempo, pero NO dice que un día es mil años o mil años es un día en el calendario humano.

La interpretación de que los días de Génesis fueron de 24 horas es absolutamente necesaria debido a las implicaciones teológicas negativas que se desprenden de la teoría “cristiano-científica” que propone los días de millones de años. Cuando tratamos de ajustar la Biblia para que coincida con los postulados teóricos de la ciencia moderna, ciertamente no estamos trayendo todo pensamiento cautivo a la autoridad de la Palabra.

En el final de cada día de Génesis Dios proclama que el proceso creativo es “bueno”, y al término de los seis días declara: “Y vio Dios TODO lo que había hecho, y he aquí que era BUENO en gran manera. Y fue la tarde y la mañana del día sexto”. (Gn. 1:3).

Teorías tales como la “Teoría de la Brecha” o las “Eras Geológicas” implican que la muerte física se hizo presente en el mundo antes de que el pecado apareciera en Génesis capítulo 3. Este es un error teológico fatal. Si la muerte existía antes del pecado de Adán, Dios, al declarar sobre el término del sexto día que TODO era BUENO, también declaró que la muerte física es buena. Esto contradice el resto de la Escritura que enseña que la muerte es “el postrer enemigo que será destruido” (1 Co. 15:26). La redención incluye la eliminación de la muerte, la cual no existirá en los nuevos cielos y la nueva tierra. De esa forma tendremos un mundo perfecto, como en la creación original, restaurado.

No se puede enseñar que hubo muerte antes del pecado y al mismo tiempo ser consistente con la Biblia.

Corresponde señalar que para nosotros este tema no queda abierto para discusión, así que si usted no está de acuerdo, ni se moleste en escribir, no porque no podamos debatirlo, sino porque es nuestro deber no contender en tópicos que no edifican. <>

Pablo Santomauro

Notas:

1)    The  “Days” of Creation, Kyle Butt, M.A.,http://www.apologeticspress.org/articles/1672

2) Ibid.

*Este Escrito ha sido Publicado en este blog con el Permiso del apologista Pablo Santomauro*

Este articulo a sido tomado del blog amigo El blog del Pastor Daniel

 


¿Enseña Mateo 5:17-18 que la Ley aun está vigente?

¿Enseña Mateo 5:17-18 que la Ley aun está vigente?

Por Pablo Santomauro

Ultimamente he recibido varios mensajes expresando desacuerdo con lo que digo en el video titulado ¿Es el Sábado el Día de Reposo Cristiano? [1], donde explico que la observancia del Sábado no es para el día de  hoy porque ya no estamos bajo la Ley del Antiguo Testamento. El tema puede encararse desde muchos ángulos, pero deseo concentrarme en uno de los pasajes más usados por las personas que nos escriben, por todas las sectas sabatistas y por aquellos que de  una forma u otra propugnan la adherencia parcial o total a la Ley:

“No penséis que he venido para abrogar (katalusai) la ley o los profetas; no he venido para abrogar (katalusai), sino para cumplir (plarosai). Porque de cierto os digo que hasta que (eos an) pasen (pareltha) el cielo y la tierra, ni una jota ni una tilde pasará de la ley, hasta que (eos an) todo se haya cumplido (genatai)”. De manera que cualquiera que quebrante uno de estos mandamientos muy pequeños, y así enseñe a los hombres, muy pequeño será llamado en el reino de los cielos; mas cualquiera que los haga y los enseñe, éste será llamado grande en el reino de los cielos. (Mt. 5:17-19)

Este es un pasaje que en primera instancia parece refutar la idea de que hoy somos libres de adorar a Dios sin las restricciones legales que nos obliguen a observar el Sábado en forma ritualista y específicamente en el séptimo día de la semana, o cualquier otra ley ceremonial del AT.

El significado de las palabras de Jesús descansa sobre dos palabras clave: ley y cumplir. ¿Significa la “ley” los Diez Mandamientos? “Cumplir”, ¿significa “hacer y seguir haciendo”? ¿Significa “hacer”en el sentido de que se hace una vez – se cumple una vez – y no se necesita repetir?

La ley

Veamos primero el significado que Mateo le da a la “ley” a través de su evangelio. Los siguientes pasajes contienen los usos de la palabra “ley” en el libro de Mateo:

Así que, todas las cosas que queráis que los hombres hagan con vosotros, así también haced vosotros con ellos; porque esto es la ley y los profetas. (Mateo 7:12)

En este verso, “ley” se refiere a toda la Toráh (libros de Moisés). Sabemos esto porque está asociada con “los profetas”. Aquí están representadas dos de las tres divisiones del Antiguo Testamento: la ley (torah), los profetas y los escritos.

La triple división del Antiguo Testamento hebreo en el tiempo de Cristo es confirmada por sus propias palabras: “Era necesario que se cumpliese todo lo que está escrito de mí en [1] la ley de Moisés, en [2] los profetas y en [3] los salmos [el primer libro de la tercera división]*” (Lc. 24: 44).

En Mateo 7:12 tenemos una referencia a toda la Escritura, y si bien los Diez Mandamientos están incluidos en la toráh, es obvio que la referencia de Jesucristo no es una lista de mandamientos.

Porque todos los profetas y la ley profetizaron hasta Juan (Mt. 11:13)

En este verso “ley” también es una referencia a toda la torah (el Pentateuco, los cinco libros de Moisés), no a los mandamientos mosaicos ni los Diez Mandamientos. ¿Cómo sabemos? Porque una vez más, “la ley” está asociada con “los profetas”.

O no habéis leído en la ley, cómo en el día de reposo los sacerdotes en el templo profanan el día de reposo, y son sin culpa? (Mt. 12:5)

La porción de la “ley” mencionada aquí no es los Diez Mandamientos sino Levítico 24:5-9, la que describe los deberes de los sacerdotes.

Maestro, ¿cuál es el gran mandamiento en la ley? Jesús le dijo: Amarás al Señor tu Dios con todo tu corazón, y con toda tu alma, y con toda tu mente.Este es el primero y grande mandamiento. Y el segundo es semejante: Amarás a tu prójimo como a ti mismo (Mt. 22:36-39)

La primera cita es tomada de Deuteronomio 6:5 y la segunda es de Levítico 19:18. Jesús no citó los Diez Mandamientos en absoluto.

De estos dos mandamientos depende toda la ley y los profetas (Mt. 22:40).

Una vez más, la frase “la ley y los profetas” determina que “ley” es una referencia a toda la Toráh. No podemos limitarla a los Diez Mandamientos.

!Ay de vosotros, escribas y fariseos, hipócritas! porque diezmáis la menta y el eneldo y el comino, y dejáis lo más importante de la ley: la justicia, la misericordia y la fe. Esto era necesario hacer, sin dejar de hacer aquello (Mt. 23:23).

Otra vez, el uso de “ley” aquí va más allá de los Diez Mandamientos.

Conclusión: Habiendo visto todos los pasajes de Mateo donde el evangelista hace uso del término “ley” (en adición a Mt. 5:17-18), notamos que Mateo nunca usa “ley” como una referencia específica o restringida a los Diez Mandamientos. Por consiguiente, al no haber razones contextuales de peso que determinen lo contrario, la mención de “ley” por parte de Jesucristo debe interpretarse como una referencia a toda la Toráh, no a los Diez Mandamientos en particular. Es aquí donde comienza a destruirse el argumento sabatista que pretende usar Mateo 5:17-18 para refutar nuestra posición de que somos libres de adorar sin las restricciones legalistas usadas por los Adventistas del Séptimo Día, entre otros.

“Cumplir”

Ahora veamos el uso de “cumplir” en el libro de Mateo. ¿Usa Mateo “cumplir” para señalar un hecho que ocurrió una vez y que no se necesita repetir una o muchas veces? ¿O la idea es “hacer y seguir haciendo”?

Todo esto aconteció para que se cumpliese lo dicho por el Señor por medio del profeta, cuando dijo: He aquí, una virgen concebirá y dará a luz un hijo,
Y llamarás su nombre Emanuel, que traducido es: Dios con nosotros (Mt. 1:22-23).

Aquí  “cumpliese” se utiliza en relación al nacimiento de Jesús. Es obvio que el evento  no se volverá a repetir y el significado de “cumpliese” no tiene nada que ver con algo que los cristianos deben hacer.

y estuvo allá hasta la muerte de Herodes; para que se cumpliese lo que dijo el Señor por medio del profeta, cuando dijo: De Egipto llamé a mi Hijo (Mt. 2:15).

¿Cuántas veces salió Jesús a Egipto? Sólo una. ¿Tenemos los cristianos alguna participación y obligación de continuar haciendo algo aquí? No.

Entonces se cumplió lo que fue dicho por el profeta Jeremías, cuando dijo: Voz fue oída en Ramá, Grande lamentación, lloro y gemido; Raquel que llora a sus hijos, Y no quiso ser consolada, porque perecieron (Mt. 2:17-18).

Esta  profecía fue cumplida una sola vez. La idea de un cumplimiento continuo está ausente del pasaje.

Debido a que los pasajes son numerosos y el espacio es limitado, solamente listaremos el resto de los versos para que el lector pueda conducir su propio estudio: Mateo 2:23; 3:15 (si bien éste indica que es algo que los cristianos debemos hacer, el contexto no tiene nada que ver con los Diez Mandamientos); 4:14-16; 5:33; 8:17; 12:17-21; 13:14-15; 21:4,5; 26:53,54; 26:56; 27:9,10.

En todos estos pasajes no existe ninguna conexión con los Diez Mandamientos ni encontramos la noción de cumplimiento u observación continua por parte de los creyentes. Es lógico concluir que la palabra “cumplir” usada por Cristo en Mateo 5 es una referencia a algo que él haría con su obra como Mesías. No se trata de algo que los creyentes debemos observar por siempre.

Volvamos ahora a Mateo 5: 17-19:

“No penséis que he venido para abrogar la ley o los profetas; no he venido para abrogar, sino para cumplir. Porque de cierto os digo que hasta que pasen  el cielo y la tierra, ni una jota ni una tilde pasará de la ley, hasta que  todo se haya cumplido ”. De manera que cualquiera que quebrante uno de estos mandamientos muy pequeños, y así enseñe a los hombres, muy pequeño será llamado en el reino de los cielos; mas cualquiera que los haga y los enseñe, éste será llamado grande en el reino de los cielos.(Mt. 5:17-19)

A lo que conocemos hasta ahora, agreguemos otra pieza importante para entender este pasaje. Se encuentra en el Evangelio de Juan:

Después de esto, sabiendo Jesús que ya todo estaba consumado, dijo, para que la Escritura se cumpliese: Tengo sed (Jn. 19: 28).

El texto expresa que “ya todo estaba terminado” pero aun faltaba una de las profecías respecto a la vida y muerte del Mesías, la referencia a “Tengo sed”.

Ahora sigamos el desarrollo del Sermón del monte.  Jesús comienza con las “bienaventuranzas”, sigue con el pasaje que estamos examinando, e immediatamente procede a decir seis veces “Oísteis que fue dicho … pero yo os digo”. Jesús está tomando para sí mismo una autoridad superior a la del antiguo pacto, pero para que sus oyentes no pensaran que él estaba aboliendo la naturaleza obligatoria del antiguo pacto en ese momento, ya había anunciado que eso lo iba a hacer él pero más adelante. ¿Cómo? Cumpliendo al pie de la letra las profecías, tipos y sombras que señalaban hacia su obra como Mesías y Salvador del Mundo, las cuales están registradas en la ley. Por lo tanto, la ley debía continuar hasta que él hubiera cumplido todo. Esto sucedió, según Juan, con la muerte de Jesús.

El error en insistir que Jesús estaba enseñando en Mateo 5:17-19 la naturaleza continua de la ley, es que encierra a los cristianos en un callejón sin salida. Ya que el pasaje dice que ni una jota ni una tilde pasará de la ley, los que lo usan para probar la perpetuidad del antiguo pacto, también deben usarlo para promover la naturaleza obligatoria de toda la ley. Pero Pablo advirtió a sus lectores que no podían tomar sólo una parte de la ley y dejar el resto.

Y otra vez testifico a todo hombre que se circuncida, que está obligado a guardar toda la ley (Gá. 5:3).

Sólo tenemos dos opciones: Jesús cumplió toda la ley por nosotros y así nos liberó del dominio del antiguo pacto, o debemos guardar todos los detalles del antiguo pacto. No hay otras opciones.

¡Pero el verso 19 parece enfocarse en “mandamientos”!

Este versículo ha sido motivo de marchas y contramarchas, y toneladas de tintas has sido empleadas para ofrecer diferentes interpretaciones por grandes eruditos. Personalmente me inclino a pensar que la referencia a mandamientos en Mateo 5:19 tiene que ver con los mandamientos que Cristo nos dejó en sus palabras, y por inferencia podemos decir que es una referencia a Sus Palabras. Es muy factible que los versos anteriores (17-18) contengan una doble connotación – una es la referencia al cumplimiento de la ley por parte de Jesucristo en la cruz, lo que en consecuencia la declara abrogada o abolida, y la otra concerniente a que la Palabra de Dios o de Jesús (la ley  y los profetas) jamás pasará. La frase “hasta que pasen el cielo y la tierra” es equivalente a “jamás pasará”. Consideremos los siguientes pasajes:

Porque de cierto os digo que hasta que pasen  el cielo y la tierra, ni una jota ni una tilde pasará de la ley, hasta que  todo se haya cumplido  (Mt 5:18).

Pero más fácil es que pasen el cielo y la tierra, que se frustre una tilde de la ley (Lc. 16:17)

El cielo y la tierra pasarán, pero mis palabras no pasarán (Mt. 24:35).

Cuando observamos estos pasajes es obvio que Jesús reclama que Sus palabras durarán más que la Ley (los mandamientos). La Ley pasará ANTES que los cielos  y la tierra (cuando todo sea cumplido) pero las palabras de Jesús NUNCA pasarán y continuarán aun más allá de la disolución del universo.

Repaso y deducciones derivadas

1.     Mateo 5:17-19 enseña que toda la ley, incluyendo lo escritos en la Toráh, permanecería en vigencia hasta que todo se hubiera cumplido. Con su vida, muerte y resurrección, Jesús cumplió toda la ley (y los profetas) del antiguo pacto, por lo que esta ley ya no es obligatoria para los cristianos.

2.     Cada vez que la palabra “ley” se emplea en Mateo, siempre se usa para todo el antiguo pacto o para alguna porción de éste que es más que únicamente los Diez Mandamientos.

3.     Cada vez que la palabra “cumplir” se utiliza en el evangelio de Mateo, siempre se usa en conexión con los eventos relacionados con la vida de Cristo. Nunca se usa en el contexto de alguna práctica u observancia continua en la vida del creyente.

4.     Si alguien usa Mateo 5:17-19 para probar la perpetuidad de la ley del antiguo pacto, entonces debe guardar toda la ley ya que ni una jota ni una tilde debe ser quitada.

5.     El Nuevo Testamento es cristalino en cuanto a que las ceremonias y prácticas de Antiguo Testamento señalaban hacia adelante a algún aspecto de la vida , muerte y resurrección de Cristo.

6.     Con su vida perfecta, muerte sacrificial y resurrección, Jesús cumplió por nosotros las demandas morales de Dios.

7.     La libertad del evangelio NO da a los cristianos la libertad para pecar.

8.     La vida santa del cristiano nunca es la base de su aceptación ante Dios , sino el resultado de ella.

9.     Todos los principios morales sobre los cuales se basan los Diez Mandamientos y otras leyes morales del antiguo pacto, puede resumirse en el solo principio del amor.

10.    La moralidad enseñada en el nuevo pacto reemplaza la moralidad enseñada en el antiguo pacto. <>

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Deseo expresar mi agradecimiento a Dale Ratzlaff, notorio ex-adventista, por la claridad con que analiza el tema del Sábado en su libro Sábado en Cristo, publicado por LAM Publications, LLC, PO Box 11587, Glendale, Arizona 85318. El artículo anterior está basado en su mayor parte en este libro, que está siendo de gran bendición para aquellos que están en un momento de transición desde el legalismo férreo de los Adventistas del Séptimo Día hacia la libertad  que los lleva a los brazos de Cristo.

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*El Antiguo Testamento hebreo consistía en 24 libros, que eran divididos en las siguientes tres divisiones principales:

  1. La ley (torah) que contiene los cinco libros de Moisés, o Pentateuco.
  2. Los profetas (nebi’im) subdivididos en:
    (a) Cuatro “anteriores”, Josué, Jueces, (1 y 2) Samuel y (1 y 2) Reyes, y
    (b) Cuatro “posteriores”, Isaías, Jeremías, Ezequiel y los doce profetas menores en un solo libro.
  3. Los escritos (ketubim), constituidos por los once libros restantes, de los cuales Esdras, Nehemías y 1 y 2 de Crónicas forman cada uno un solo libro.

Tomado de:

(http://eltextobiblicoat.blogspot.com/2006/10/402-divisin-antigua-y-moderna-del.html)

*Este Artículo ha sido publicado con el permiso del apologista  Pablo Santomauro*

Este artículo fue tomado del blog amigo El Blog del Pastor Daniel

 

 


Los Adventistas del Séptimo Día y el Sábado ¿Fue el día de reposo ordenado por Dios desde la Creación?

Los Adventistas del Séptimo Día y el Sábado
¿Fue el día de reposo ordenado por Dios desde la Creación?

por Pablo Santomauro

Tarde o temprano usted se va a encontrar con un adventista que lo desafiará en cuanto a la observancia del sábado, y lo va a hacer con argumentos que en la superficie parecen tener peso bíblico. Tal es así, que el cristiano que no ha sido discipulado, puede fácilmente ser apabullado por un adventista capacitado y quedarse sin respuestas.

La Revista Signs of the Times, publicada por la  Iglesia Adventista del Séptimo Día (IASD en adelante), en su ejemplar de Junio de 1999, presenta algunos de los argumentos que manejan los adventistas para apoyar que el día de adoración  aprobado por Dios sigue siendo el Sábado y no el Domingo. Si bien estamos en el año 2009, escogimos este artículo porque define la posición del movimiento en forma clara y definitiva, sin necesidad de ir a los documentos doctrinales de la IASD.

En la página 24 de la revista, bajo el título “Por qué mi Día de Reposo es el Sábado”, el autor plantea un diálogo con su vecino. El vecino le invita al juego del sábado – el tipo de deporte no es especificado — y le ofrece una entrada gratis. El autor agradece a su vecino pero le aclara que no puede asistir al juego porque los sábados él va la iglesia. El vecino le indica que eso no sería problema ya que el juego es en la tarde. A esto, el autor replica que para él todo el sábado es un día de adoración. A continuación sigue la clásica letanía que pone al adventista en un plano superior a los que se congregan en domingo, y luego el autor comienza a enumerar una serie de razones por las cuales guarda el sábado.

La primer razón es expresada de la siguiente manera en el artículo:

“El séptimo día es mencionado por primera vez en el comienzo de la Biblia. Luego que Dios pasó domingo, lunes, martes, miércoles, jueves y viernes creando la tierra, la Escritura dice que “reposó el día séptimo …. Nosotros podemos inferir que desde la Creación en adelante, la gente guardó el sábado como día de adoración por generaciones. Cuando lo olvidaron, Dios se los recordó: ‘Acuérdate del día de reposo para santificarlo’, Dios dijo a los hijos de Israel. Y entonces incluyó el séptimo día – sábado en los Diez mandamientos. ‘Pueden trabajar por seis días pero el séptimo día deberá ser el día de Dios. Ustedes y toda su familia y aun vuestros animales deben descansar de trabajar ese día. En su lugar, pasen el día recordando que Yo soy vuestro Creador, y que en seis días hice toda la Creación, incluyendo la humanidad, y luego reposé’”.

El artículo continúa diciendo: “Esto en sí debería ser suficiente, ¿verdad? Si yo acuerdo con un amigo de encontrarnos en nuestro restaurante favorito el martes al mediodía, ¿iré el miércoles porque me es más conveniente? ¡Por supuesto que no! Y así es con Dios. Si Dios quiera que me encuentre con El en ese día, ¿por qué razón no lo haría?”

Este es el argumento básico desde el cual parten los adventistas para justificar su doctrina del día de reposo. Puesto en lenguaje teológico, el sábado es una ordenanza de la Creación, dicen ellos. Si ustedes logran poner en evidencia el error de este argumento, prácticamente estarán tirando abajo todo el aparatoso esquema de la doctrina adventista.

¿Es el Sábado una Ordenanza implantada desde la Creación?

Me permito citar ahora una porción del excelente trabajo del Dr. Robert Morey, Is the Sabbath for Today? Este breve ensayo de Morey fue escrito hace varios años pero conserva su vigencia por la claridad y sencillez de su refutación, por ello procedimos a traducir y adaptar los puntos a nuestro entender más destacados. Por supuesto que cada punto puede ser expandido y profundizado, pero preferimos dejarlo en su formato inicial para beneficio del lector.

Análisis del argumento:

1. ¿Qué es una “ordenanza de la Creación”?

Respuesta: Una actividad o institución que Dios estableció desde la Creación  para que toda la humanidad observe perpetuamente hasta el fin de los tiempos.  Algunas de las ordenanzas más obvias son actividades tales como el trabajo (Gn. 1:28; 2:15, 20) y el mandato cultural (Gn. 1:28), o instituciones como el matrimonio (2:8) y la familia (2:24).

2. ¿Qué se necesita exegéticamente para probar que guardar el sábado es una ordenanza desde la Creación?

Respuesta:  Para probar que el guardar el sábado es una ordenanza creacionista, debemos encontrar en la historia de la Creación misma, uno o más de los siguientes elementos:

a. Un mandamiento dado al hombre para observar una semana de 7 días.

b. Un mandamiento dado al hombre para descansar en el séptimo día.

c. Un ejemplo donde el hombre descanse el séptimo día.

d. Una explicación del porqué el hombre debe descansar en el séptimo día.

La evidencia exegética aplastante es que no existe un solo mandamiento, ejemplo o explicación sobre el guardar el sábado en la historia de la Creación.  No existe en absoluto en Génesis 1-3 o en ningún otro lugar, ninguna evidencia exegética que sugiera que guardar el sábado sea una ordenanza creacionista.

3. Pero, perdone que insista, ¿está seguro que el mandamiento de guardar el sábado no está en Génesis 2:1-3?

Respuesta:  No, la palabra “sabbath” no aparece en el texto.  Una aproximación bíblico-teológica muestra que Génesis 2:1-3 es el comentario de Moisés mirando en retrospectiva hacia el período de la creación en el contexto de su propio entendimiento de los diez mandamientos, y no se trata de una referencia al entendimiento que poseía Adán en el comienzo de la historia.

El texto no dice que el hombre o los animales santificaron el día y que descansaron.  El texto establece la declaración simple y sencilla de que las obras creativas inmediatas de Dios llegaron a un fin. El hecho de que Dios “reposó” es claramente antropomórfico. Dios no necesita descansar.

4. Pero se menciona el séptimo día. ¿No prueba esto que es una ordenanza creacionista?

Respuesta: No necesariamente.  El nudismo y el vegetarianismo también son parte de la historia de la Creación. En realidad, nadie tendría el descaro de reclamar que estos elementos son mandamientos simplemente porque se mencionan en el texto.

5. ¿Pero no es Génesis 2:1-3 un patrón o un modelo para que nosotros lo sigamos?

Respuesta:  ¡Espero que no!  Luego que Dios trabajó durante 6 días, descansó en el séptimo día y continúa “descansando” hasta el presente (He. 4:10-11). Dios no comenzó otro ciclo de 6 días de trabajo y uno de descanso. Por lo tanto, si los hombres vamos a seguir el modelo, entonces tendríamos que trabajar 6 días en el comienzo de nuestra carrera u oficio, ¡y luego descansar por el resto de nuestras vidas! De todas maneras, para probar que guardar el sábado es un mandamiento creacionista, debemos mostrar un ejemplo de un hombre guardándolo. Si esto es cierto con respecto a otras ordenanzas de la Creación, ¿cuál es la razón para que la observancia del sábado sea exenta de esta regla de fe?

Además, Adán nunca hubiera estado en condiciones de observar el sábado correcto porque el séptimo día de Dios fue el segundo día de Adán, por lo cual el séptimo de Adán fue el quinto de Dios.  ¿Cuál de los dos séptimos días observaba Adán?

Adicionalmente, todos los pasajes bíblicos como Nehemías 9:5-38 (cf. vs. 13-14) que dan un resumen de la historia redentiva, siempre ponen el comienzo de la observancia del sábado junto a Moisés, no Adán.  Si la observancia del sábado hubiera comenzado al momento de la Creación, sin duda la Escritura lo hubiera mencionado cuando se narra la historia del mundo, pero no lo hace.

No existe tampoco en la historia de la Creación en Génesis ninguna mención de una semana de 7 días ordenada por Dios u observada por el hombre.

Ningún ejemplo, ningún mandamiento o precepto puede ser extraído de Génesis 1-3.  Si bien más adelante en la historia de la redención aparece la semana de 7 días, no existe evidencia de que Adán o Eva usaban tal medida de tiempo.

(Hasta aquí el trabajo del Dr. Morey)

Concluímos que lo visto es suficiente para echar por tierra la columna vertebral del argumento adventista que pretende conectar su distorsionada interpretación del séptimo día con la historia de la Creación. En esta materia, los adventistas son culpables de ver y pensar más allá de lo que está escrito (1 Co. 4:6). <>

Publicado por Héctor Reséndiz.

Este artículo fue tomado del blog amigo El Blog del Pastor Daniel

 

 


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