Preguntas Comunes y Respuestas Bíblicas sobre los Ángeles

Preguntas comunes y respuestas Bíblicas sobre los Ángeles

Por Robert M. Bowman, Jr.

Los ángeles parecen estar en todos lados: figuran en los libros más vendidos, en los programas de televisión de mayor audiencia, en las películas más taquilleras y hasta en los documentales. Estas irresistibles criaturas aladas que vemos en los escaparates y en las pantallas se nos presentan como seres mágicos e ingeniosos, tiernos y juguetones, siempre tolerantes con los errores humanos y dispuestos a ayudar para solucionar problemas. Según cuentan rescatan a la gente que está en crisis y, en ocasiones, nos exhortan a obrar bien.

Corazones sedientos de ternura.

Es indudable que el corazón humano anhela el contacto tierno de un ser sobrenatural, para poder recibir su perdón, guía y comprensión. En muchas tradiciones culturales abundan los relatos protagonizados por seres fantásticos, hadas y dioses. El anhelo de gozar del favor de alguien o algo poderoso es indicio de una verdad que la Biblia afirma con absoluta claridad: nuestros cinco sentidos no alcanzan a comprender todo lo que existe.

Por un lado.

Este articulo nos guiará a través de lo que la Escritura revela sobre los ángeles: sus orígenes, actividades y su tremendo poder. Estas asombrosas enseñanzas no son secretas, sino que están en la Palabra de Dios desde hace miles de años y son nuestra única fuente confiable sobre la verdadera naturaleza y función de los ángeles todo lo que se encuentra fuera de la palabra es mentira.

Por otro lado…

Si bien puede ser divertido pensar en los ángeles como criaturas luminosas y llenas de ternura, la Biblia nos advierte que muchos de ellos son malvados y que deliberadamente rechazaron a Dios y al bien. El uso de atrayentes artificios para confundir a la gente los hace particularmente peligrosos. Las siguientes páginas revelarán las diferencias entre los ángeles buenos y los ángeles caídos, y reafirmarán la realidad del amor y el poder de Dios, superior a la de cualquier ángel.

Hebreos 1:14¿No son todos espíritus ministradores, enviados para servicio a favor de los que serán herederos de la salvación?

Salmo 103:20Bendecid a Jehová, vosotros sus ángeles, Poderosos en fortaleza, que ejecutáis su palabra, Obedeciendo a la voz de su precepto.

Lucas 15:10 Así os digo que hay gozo delante de los ángeles de Dios por un pecador que se arrepiente.

Hebreos 1:6Y otra vez, cuando introduce al Primogénito en el mundo, dice: Adórenle todos los ángeles de Dios.

¿Debemos pedir ayuda espiritual la los ángeles?

Un rotundo ¡NO!. Los entusiastas de los ángeles están convencidos de que debemos recurrir a los ángeles para comprender quiénes somos, quién es Dios, qué es el cielo y cómo debemos vivir. Entre los libros publicados hay títulos como Descubre a tus ángeles, Mensajes de tus ángeles, y Respuestas de los ángeles etc… Quienes piden ayuda a los ángeles a veces los llaman “guías espirituales”. Yo diría demonios engañadores…

Sylvia Browne, una popular vidente de la Nueva Era declaró que entre las muchas cosas que Francine, su guía espiritual, le ha comunicado sobre la religión, le dijo que Jesús no resucitó porque en realidad nunca murió en la cruz. ¿Como ven el angelito? O mejor dicho chamuquito. !Patético¡

La Biblia enseña…

Los ángeles no suelen comunicarse con los seres humanos. En realidad, en la Biblia nadie invoca a los ángeles para comunicarse con ellos ni tampoco se recomienda establecer contacto con los ángeles. Siempre que un ángel se aparece a alguien en la Biblia, la aparición toma a la persona tan por sorpresa que las primeras palabras de los ángeles suelen ser «No temas» o «No tengas miedo» (Génesis 21:17; Mateo 28:5; Lucas 1:13,30; 2:10).

Por desgracia, no todos los ángeles ni todos los seres espirituales están del lado de Dios. Hay huestes de espíritus malignos (demonios) que son los ángeles caídos del diablo (Mateo 25:41). Así como no se puede creer todo lo que dice la gente, tampoco se puede creer todo lo que dicen los seres angelicales. El diablo, además, nunca se presenta luciendo en la solapa una insignia roja que lo identifica como «Satanás», sino que se disfraza como un ángel de luz (2 Cor. 11:14).

Las Escrituras son el medio que Dios usa para transmitir la verdad a su pueblo; son la referencia que deberíamos usar para someter a prueba cualquier creencia religiosa (Mateo 22:29; Hechos 17:11; 2 Timoteo 3:16). Cuando los ángeles de Dios se comunican con los seres humanos, nunca contradicen la Biblia. El apóstol Pablo advierte a los cristianos del peligro de aceptar un evangelio distinto, incluso cuando pareciera venir de un ángel del cielo (Gálatas 1:6-9).

También es importante saber que…

Procurar comunicarse con los ángeles conlleva el riesgo de permitir la entrada a las influencias demoníacas. Dado que los ángeles de Dios no responden a nuestros deseos de conversar con ellos, si alguna entidad espiritual llegara a responder, seguramente no proviene de Dios. Recibir mensajes de los espíritus puede parecer emocionante, pero es engañoso, porque dichas «voces» no son quienes dicen ser.

Además, los métodos de comunicación con los ángeles rayan con el ocultismo.

Doreen Virtue, una escritora de la Nueva Era, inventó un tablero («The Angel Guidance Board») completo con dados y «ángeles» para usar como fichas, con el objetivo de ayudar a los adeptos a obtener respuestas a sus interrogantes y recibir mensajes de los ángeles, ¿como ven a la brujona?.  La práctica del ocultismo consiste justamente en eso: el empleo ritual de elementos físicos con el propósito de obtener información oculta o de modificar la realidad por medios sobrenaturales, y especialmente a través de la comunicación con los espíritus. Dios rechaza categóricamente estas prácticas y las prohíbe (Deuteronomio 18:10-12).

Tienen cuerpo los ángeles.

Muchos afirman…

Los ángeles son seres físicos. Muchas personas hoy piensan que los ángeles tienen cuerpos físicos y son semejantes a los seres humanos. Otras, además de dotarlos de una apariencia física, los describen como masculinos o femeninos. Un autor describe a un ángel en particular con «el rostro y la forma de una hermosa mujer vestida con una túnica blanca con apliques de oro».  Otros autores nos refieren el caso de una mujer que vio un ángel que se parecía a «un jugador de fútbol americano común y corriente … aunque más robusto y más alto». Steven Brooks, el ministro «“apostólico-profético”» dice: «Así como en el género humano se distinguen dos sexos, también entre los ángeles se diferencian el sexo masculino y el sexo femenino».

La Biblia enseña…

Los ángeles son espíritus y, por lo tanto, no tienen cuerpo. Hebreos 1:7 (en referencia al Salmo 104:4) compara a los ángeles con el viento y el fuego: dos fuerzas sin cuerpo ni solidez. Otra prueba más concluyente de que los espíritus no tienen cuerpos propios es la capacidad de los demonios de habitar los cuerpos humanos (Mateo 12:43-45; Lucas 11:24-26).

En ningún lugar de la Biblia se respalda la idea de que los ángeles adopten literalmente formas masculinas o femeninas. Que las Escrituras nunca usen términos femeninos ni el género femenino para describir a los ángeles nos lleva a pensar que el uso del masculino se emplea en sentido general (asexuado). Es más, la Biblia no da muchos detalles sobre la apariencia de los ángeles y se limita a describirlos como un gran resplandor.

También es importante saber que…

La Biblia registra el caso de unos ángeles que visitaron a Abraham y a Lot, y que comieron con ellos(Génesis 18:8; 19:1-3). Algunos antiguos exégetas judíos, como Filón de Alejandría y Josefo, creían que los ángeles solo aparentaron comer.  Las interpretaciones modernas coinciden por lo general en que los ángeles pueden asumir de manera pasajera una forma corpórea, y durante ese tiempo tienen la capacidad de ingerir alimentos. Ambas explicaciones concuerdan con la creencia histórica judía y cristiana de que

los ángeles son criaturas sin cuerpos.

¿Nosotros seremos ángeles? ¡NO!

¿Los ángeles son personas que murieron y se fueron al cielo? ¡NO!. Esta creencia (al menos en su forma moderna) provendría de las enseñanzas del místico Emanuel Swedenborg, que vivió en el siglo XVIII. Según Swedenborg, «ningún ángel fue creado como tal desde el principio», sino que, por el contrario, todos los ángeles descienden del género humano porque «fuimos creados para convertirnos en ángeles».

Es evidente que esta idea fue adoptada por Joseph Smith, el fundador de la iglesia mormona. Según la doctrina mormona, «[los] ángeles … son personajes resucitados con cuerpo de carne y huesos».  Por ejemplo, en el Libro del Mormón, se describe a un profeta llamado Moroni, que fue transformado en un ángel después de su muerte y que visitó a Smith en una serie de apariciones.  Hoy en día, en el extremo de la aguja de la mayoría de los templos mormones hay una estatua de oro del ángel Moroni.

La Biblia enseña…

Los cristianos resucitados serán «como los ángeles» pero no serán ángeles. Jesús explicó que cuando los cristianos resuciten de entre los muertos se asemejarán a los ángeles en dos sentidos: Primero, serán criaturas inmortales; y, segundo, no se casarán entre ellos (Lucas 20:34-36).

El Antiguo Testamento nos indica que Dios formó a los ángeles más o menos en el mismo momento en que creó el universo físico, y a veces emplea la expresión «hijos de Dios» para referirse a ellos. El Señor le preguntó a Job: «¿Dónde estabas cuando puse las bases de la tierra? ¡Dímelo, si de veras sabes tanto! ¡Seguramente sabes quién estableció sus dimensiones y quién tendió sobre ella la cinta de medir! ¿Sobre qué están puestos sus cimientos, o quién puso su piedra angular mientras cantaban a coro las estrellas matutinas y todos los ángeles [literalmente, “hijos de Dios”] gritaban de alegría?» ( Job 38:4-7). Aunque la Biblia no revela el momento preciso en que Dios creó a los ángeles, de este pasaje resulta claro que los creó antes de que existiera Job y el resto de los seres humanos. Por lo tanto, si los ángeles fueron creados por Dios antes que los hombres, es imposible que sean seres humanos resucitados sino que son criaturas diferentes.

Salmo 148:1Alabad a Jehová desde los cielos;Alabadle en las alturas. 2Alabadle, vosotros todos sus ángeles;Alabadle, vosotros todos sus ejércitos. 3Alabadle, sol y luna; Alabadle, vosotras todas, lucientes estrellas. 4Alabadle, cielos de los cielos, Y las aguas que están sobre los cielos. 5Alaben el nombre de Jehová; Porque él mandó, y fueron creados.

¿Tenemos Todos un ángel de la guardia? ¡NO!

Muchos afirman…

Todos los niños tienen un ángel asignado para ser su protector. A nivel popular, muchas religiones —y el cristianismo no es una excepción— creen que, al nacer, a cada niño se le asigna un ángel de la guarda. Según la Enciclopedia Católica: «Que toda alma individual tiene un ángel de la guarda nunca ha sido definido por la Iglesia, y por consiguiente, no es un artículo de fe; pero es la “opinión de la Iglesia”, como San Jerónimo lo expresó: “qué grande la dignidad del alma, puesto que cada una tiene desde su nacimiento un ángel encargado de guardarla”».

La idea de que Dios prometió que sus ángeles protegerían a los creyentes está muy generalizada. Algunos citan el Salmo 91:11-12: «Porque él ordenará que sus ángeles te cuiden en todos tus caminos. Con sus propias manos te levantarán para que no tropieces con piedra alguna». Otros citan el pasaje de Hebreos 1:14: «¿No son todos los ángeles espíritus dedicados al servicio divino, enviados para ayudar a los que han de heredar la salvación?».

La Biblia Enseña…

No hay ninguna base real para creer en el «ángel de la guarda». Algunas personas creen que Jesús se refería a los ángeles de la guarda cuando habló de los «pequeños» (los niños) y «sus ángeles en los cielos» (Mateo 18:10). Pero si tomamos en cuenta el contexto en que Jesús dijo estas palabras, vemos que su intención no fue asegurar que nada malo le pasaría a los niños, sino que pretendía advertir a los adultos de no hacer «tropezar» ni hacer pecar a los niños (vv. 3-6). «Miren que no menosprecien a uno de estos pequeños. Porque les digo que en el cielo los ángeles de ellos contemplan siempre el rostro de mi Padre celestial» (v. 10). Es interesante notar que estos ángeles no están mirando a los niños sino a Dios, posiblemente esperando instrucciones divinas para castigar a cualquiera que menosprecie o maltrate a los niños.

Según Lucas, un ángel ayudó a Pedro a escapar de la cárcel (Hechos 12:6-15) pero el relato tampoco respalda la idea de que Pedro tuviera un ángel de la guarda, aunque el pasaje dice que algunos de sus amigos creyeron erróneamente que se trataba de «su ángel» (v. 15). Si nos atenemos al relato, el Señor envió un ángel en aquella ocasión y este se fue después de ayudar a Pedro a escapar de la cárcel (vv. 10-11). Es evidente que no era un ángel de la guarda.

También es importante saber…

El Salmo 91:11-12 tal vez deba entenderse como una ilustración profética del Mesías, que tenía una relación perfecta con Dios. Dios protegió de todo mal a su Mesías ( Jesús), por medio de sus ángeles, hasta que Jesús entregó voluntariamente su vida para nuestra salvación. En el contexto de Hebreos 1:14, los ángeles «sirven» a los cristianos trayéndoles mensajes de Dios de importancia para su salvación (Hebreos 2:2-3). A pesar de lo que algunos dicen, no hay ningún texto bíblico que permita inferir que los ángeles nos ayudan a administrar nuestro dinero o negocios ni a solucionar nuestros problemas familiares. Por el contrario, la Biblia enseña que debemos invocar la guía y la ayuda de Dios en nuestro diario vivir. «No se inquieten por nada; más bien, en toda ocasión, con oración y ruego, presenten sus peticiones a Dios y denle gracias. Y la paz de Dios, que sobrepasa todo entendimiento, cuidará sus corazones y sus pensamientos en Cristo Jesús» (Filipenses 4:6-7).

¿ Deberíamos esperar apariciones de los ángeles? ¡NO!

Muchos Afirman…

Los ángeles se aparecen a la gente todo el tiempo. Según Doreen Virtue, una escritora de la Nueva Era, «quienes quieran tener visiones de ángeles, los verán».  Karen Goldman, otra popular autora afirma: «Los ángeles nos hablan a todos. Solo que algunos los escuchamos mejor».  Los evangelistas Charles y Frances Hunter escribieron: «Podríamos llenar columnas y columnas con historias de las cosas maravillosas que Dios ha hecho por nosotros por medio del servicio de sus ángeles, y escribir historia tras historia … sobre las apariciones angelicales que hemos tenido».  Hebreos 13:2 dice: «No se olviden de practicar la hospitalidad: pues gracias a ella algunos, sin saberlo, hospedaron ángeles», lo que implica que muy posiblemente «todos hemos visto ángeles en algún momento de nuestra vida, pero no nos dimos cuenta»

La Biblia enseña…

Las apariciones de ángeles por lo general son importantes y extraordinarias. Aunque en la Biblia hay historias de apariciones de ángeles a los seres humanos, una lectura detenida de estos relatos nos muestra que, aun en los tiempos bíblicos, se trataron de experiencias extraordinarias y especiales, y con toda seguridad son igual de excepcionales en la actualidad.

Los ángeles anunciaron los nacimientos milagrosos de figuras clave (Isaac, Juan el Bautista y, por supuesto, Jesús), llamaron a los profetas y a otros líderes para el ministerio (Isaías), entregaron revelaciones divinas (Ezequiel, Juan), liberaron o fortalecieron a los profetas (Elías, Eliseo, Daniel) y a los apóstoles (Pedro, Pablo), anunciaron la resurrección de Jesús a las mujeres que habían ido al sepulcro y aparecieron en otras ocasiones significativas. La mayoría de estas personas vieron a los ángeles solo una vez en su vida. La Biblia no enseña ni sugiere que deberíamos esperar que los ángeles nos visitaran o se nos aparecieran por cuestiones comunes.

La intención de Hebreos 13:2 es alentarnos a practicar la hospitalidad, más que a procurar encuentros con ángeles. El versículo posiblemente remite a la hospitalidad de Lot hacia unas visitas que a la postre resultaron ser ángeles (Génesis 19). Sin duda que uno nunca sabe quiénes serán los desconocidos con quienes nos crucemos en la vida, pero es bastante improbable que sean ángeles. Lo que más importa es que los cristianos deben resistir la tentación de concentrar su energía y esperanza en tener un encuentro con los ángeles cuando pueden disfrutar una relación profunda y personal con el Creador de los ángeles (1 Pedro 1:8-12; ver pregunta 9).

También es importante saber…

Pensar que quienes creen en el ministerio de los ángeles tienen más posibilidad de ver a los ángeles no tiene ningún respaldo bíblico. En la mayoría de los casos bíblicos, los ángeles se aparecieron a las personas y las tomaron completamente por sorpresa. No hay ejemplos en la Biblia de personas que hayan procurado tener un encuentro con un ángel. Nadie ora pidiendo ver a un ángel ni tiene expectativas de tener una visión angelical.

¿Todos los ángeles son maravillosos y buenos? ¡NO!

Muchos afirman…

Podemos depender de los ángeles porque son buenos y nos ayudan. Muchas personas involucradas en el ocultismo y en el movimiento de la Nueva Era promueven la creencia de que los ángeles están para ayudarnos. Silver Ravenwolf, una hechicera contemporánea niega que existan ángeles caídos o demoníacos; según ella, los ángeles «tienden puentes entre las diversas religiones» y nos ayudarán a «conectarnos con nuestro ser superior».15

Hay quienes creen que aun si hubiera ángeles malvados, no habría motivo para temerles. Doreen Virtue sugiere que «la persona común y corriente, que vive y ora con buenas intenciones, no tiene que preocuparse de los ángeles caídos». Esos ángeles son en realidad «formas mentales negativas» y no se pueden confundir con ángeles buenos.

La Biblia enseña…

Hay dos clases de ángeles: buenos y malvados. En realidad, Satanás, cuyo nombre significa «adversario» y que la Biblia presenta como el principal enemigo de Dios, es un ángel. Jesús habla de Satanás (el diablo) como de un ser real (Mateo 12:26; 13:39; Marcos 4:15; Lucas 10:18; Juan 8:44).

En Apocalipsis 12:9 leemos que otros ángeles también se rebelaron junto con Satanás cuando este fue arrojado a la tierra: «Así fue expulsado el gran dragón, aquella serpiente antigua que se llama Diablo y Satanás, y que engaña al mundo entero. Junto con sus ángeles, fue arrojado a la tierra». Son los ángeles caídos, también llamados «espíritus malignos», «espíritus impuros» o «demonios», en contraste con los «santos ángeles» que sirven a Dios (Mateo 25:31; Lucas 9:26; Hechos 10:22; Apocalipsis 14:10).

Los Evangelios describen a los ángeles caídos tomando posesión de la gente o provocándoles enfermedades, y hay también numerosos pasajes que muestran a Jesús manifestando su autoridad sobre ellos, dándoles órdenes y echándolos fuera

(p. ej., Mateo 8:28-32).

El Nuevo Testamento nos advierte de los ángeles caídos que luchan activamente contra los cristianos por medio de engaños y enseñanzas falsas. «En los últimos tiempos, algunos abandonarán la fe para seguir a inspiraciones engañosas y doctrinas diabólicas» (1 Timoteo 4:1).

La Biblia enseña que en el juicio final, Satanás y los demonios serán arrojados al lago de fuego «preparado para el diablo y sus ángeles» (Apocalipsis 20:10; Mateo 25:41). Su destino será el «abismo» o el «pozo» (Apocalipsis 9:2,11; 11:7; 17:8; 20:3).

También es importante saber…

Aunque los cristianos deben estar precavidos contra Satanás (1 Pedro 5:8), no deben temerle a él ni a los demonios (2 Tesalonicenses 3:3; 1 Juan 4:4). Si en lugar de concentrarse en Satanás, los cristianos se someten a Dios, el diablo huirá de ellos (Santiago 4:7).

¿Pueden los ángeles comenzar una religión nueva?

Muchos afirman…

Dios envió un ángel para sustituir el cristianismo histórico por otra religión. Algunas religiones rastrean sus comienzos a la aparición de un ángel portador de un mensaje divino que suple o corrige la Biblia.

El islam dice que Dios mismo se reveló a Mahoma por medio del ángel Gabriel con el mensaje de que Mahoma debía «recitar» lo que Dios le ordenara decir. El resultado fue una serie de sermones que, después de la muerte de Mahoma, se reunieron en un libro llamado el Corán, que los musulmanes creen que ocupa el lugar de la Biblia.

Joseph Smith, el fundador del mormonismo, declaró que un ángel llamado Moroni lo condujo a una colina al norte de Nueva York donde estaban enterradas unas planchas de oro con un texto antiguo que se había perdido. Smith también dijo que Dios lo inspiró para traducir al inglés esas planchas, redactadas con caracteres egipcios desconocidos. En 1830, Smith publicó la obra, el Libro de Mormón, y ese mismo año organizó lo que hoy se conoce como la Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días.

Que enseña la Biblia…

Debemos confrontar todos los nuevos movimientos cristianos o las religiones con las enseñanzas de los apóstoles del Nuevo Testamento, aun cuando esa nueva creencia provenga de un ángel. El apóstol Pablo previó dichas doctrinas cuando dijo: «Pero aun si alguno de nosotros o un ángel del cielo les predicara un evangelio distinto del que les hemos predicado, ¡que caiga bajo maldición!» (Gálatas 1:8; Colosenses 2:18). Por desgracia, las experiencias espirituales engañosas y los espíritus de confusión son una realidad en este mundo (1 Juan 4:1-2).

Jesucristo es la revelación suprema de Dios al mundo (Hebreos 1:1-2) y el Nuevo Testamento es el que explican el significado de la venida de Cristo. No existe revelación superior, ni religión mejor ni una persona más poderosa que Jesucristo. Él está «muy por encima de todo gobierno y autoridad, poder y dominio,

y de cualquier otro nombre que se invoque, no sólo en este mundo sino también en el venidero» (Efesios 1:21).

Por lo tanto, ningún profeta como Mahoma puede ofrecer una revelación divina que reemplace la revelación que tenemos en Cristo. También significa que los supuestos profetas que pretenden «restaurar» el evangelio de Cristo, como Joseph Smith, deben pasar la prueba de fidelidad al Nuevo Testamento.

También es importante saber que…

Se han iniciado muchos movimientos religiosos mundiales basados en supuestas apariciones angelicales. William Branham, por ejemplo, negaba la Trinidad y tergiversaba otras doctrinas cristianas importantes, afirmando que un ángel, en una «cueva secreta», le había encomendado la misión de ser el mensajero de Dios de la hora final. Branham describió al ángel como «un hombre enorme», descalzo y «de piel oscura» que lo acompañaba (oculto para el público) en su ministerio de milagros, y en determinado momento, llegó a decir que el ángel era Jesús mismo.

¿Los encuentros con los ángeles producen sensación de bienestar?

Muchos afirman…

Los ángeles se reconocen porque son consoladores. Algunos guías, especialmente los vinculados al movimiento de la Nueva Era, promueven el entusiasmo curioso por las experiencias angelicales. Difícilmente reconocerán que los encuentros con ángeles fueron proyecciones personales de la imaginación o, peor aún, encuentros con espíritus malos.

Doreen Virtue enumera algunos criterios que la gente puede usar para diferenciar los ángeles genuinos de otro tipo de experiencias. Una verdadera experiencia con ángeles, según ella, será «tierna y mimosa», nos hará sentir reconfortados. «Una profunda convicción de que “es real”» también es una buena señal. Un encuentro auténtico con ángeles se «sentirá como algo natural». Además, un encuentro angelical debería ser «energizante», «positivo y enriquecedor» y parecer «verdadero y con sentido». Los ángeles suelen comenzar sus oraciones «con la palabra tú o yo», nos hacen sentir «que alguien nos está hablando», «nos piden que obremos de inmediato» y pueden estar acompañadas de «hermosas y etéreas melodías de música “celestial”».

La Biblia enseña…

Una grata sensación de bienestar no es garantía de que una experiencia sea positiva, ni de que provenga de un santo ángel de Dios. Necesitamos tener presente que «Satanás mismo se disfraza de ángel de luz. Por eso no es de sorprenderse que sus servidores se disfracen de servidores de la justicia» (2 Corintios 11:14-15).

Aunque no es fácil probar el encuentro personal con un ángel, la Biblia nos ayuda a reconocer cuándo dichos planteos son falsos, ya sea porque fueron producto de la imaginación de la persona o porque se trataba de un demonio. Los verdaderos ángeles de Dios: glorifican a Jesucristo (Luc. 2:11-14; Heb. 1:6).

contradicen las enseñanzas bíblicas de los apóstoles (Gálatas 1:8; 2 Corintios 11:14; 1 Timoteo 4:1; 1 Juan 4:1). el cristianismo (Efesios 2:19-20; 3:5; Judas 3). espiritual a quienes no creen en Cristo, porque esas bendiciones solo vienen de Él (Romanos 5:1-11; Efesios 1:4-14).

También es importante saber…

Si bien es cierto que es más fácil cuestionar los testimonios de encuentros con ángeles que probar que efectivamente sucedieron, esto no debería inquietar a los cristianos porque no hay ninguna doctrina bíblica fundada exclusivamente en el testimonio de un ángel. Podemos concluir, entonces, que alguien vio realmente un ángel si su experiencia concuerda con las Escrituras, aunque convendría ser cautelosos y no dar

demasiada importancia o valor a sus testimonios.

¿Debemos tener un trato Familiar con los ángeles? ¡NO!

Muchos afirman…

Los ángeles quieren ser nuestros amigos. Terry Lynn Taylor, una entusiasta de los ángeles dice: «En definitiva, mi sugerencia es que te conviertas en el mejor amigo de tu ángel de la guarda. Haz de cuenta que tienes un amigo invisible que es testigo de todo lo que te pasa y con quien compartes tus pensamientos».21

Según la escritora Eileen Elias Freeman: «Los ángeles quieren ser nuestros amigos. Son compañeros de viaje de la vida en este planeta que, desde la antigüedad, enriquecen grandemente nuestra vida con su amor, luz y sabiduría».22 Steven Brooks, un ministro «apostólico-profético» exhorta a los cristianos a cultivar relaciones con «nuestros amigos, los ángeles».

Doreen Virtue escribe: «Una forma de conocerlos [a los ángeles] aún mejor es preguntarles sus nombres». Carlos Santana, el guitarrista de rock hizo precisamente eso y dice que desde 1994 ha estado en contacto con un ángel llamado Metatron que se asemeja a Papá Noel («un viejo bonachón, con una barba blanca») y que maneja su «voz interior».

La Biblia Enseña…

Los ángeles no son «amigos», Jesucristo es nuestro amigo. Es más, Jesús es el mejor amigo que podemos tener.

Jesús es nuestro amigo fiel: Jesucristo dijo: «Nunca te dejaré; jamás te abandonaré». Hebreos 13:5

Él nos eligió para ser sus amigos: «Los he llamado amigos … yo los escogí a ustedes». Juan 15:15-16

Nos perdona: «Dios nos dio vida en unión con Cristo, al perdonarnos todos los pecados». Colosenses 2:13

Nos salva: «Cree en el Señor Jesucristo, y serás salvo». Hechos 16:30-31

Hace que todo resulte para bien: «Ahora bien, sabemos que Dios dispone todas las cosas para el bien de quienes lo aman, los que han sido llamados de acuerdo con su propósito». Romanos 8:28

Nos da una vida nueva: «Si alguno está en Cristo, es una nueva creación». 2 Corintios 5:17

Nos hace sus hijos amados: «¡Fíjense qué gran amor nos ha dado el Padre, que se nos llame hijos de Dios!» 1 Juan 3:1-2

Las Escrituras enseñan con claridad que al único ser sobrenatural a quien deberíamos orar e invocar es al Señor (Mateo 6:9). No hay nadie en la Biblia que invoque a un ángel, ore a un ángel, pida a Dios la compañía de un ángel ni llame «amigo» a un ángel.

También es importante saber…

El intenso interés en tener ángeles como compañeros y amigos sea tal vez reflejo de alguna de las siguientes ideas erróneas sobre Dios: mucha gente cree que los ángeles y los santos son más compasivos y más accesibles que el Padre o que su Hijo Jesucristo. Es una pena, porque el amor de Dios revelado en Cristo es inconmensurable ( Juan 3:16; 15:9-13; Romanos 5:8; Efesios 5:1-2). Dios anima a los creyentes a llamarlo Abba (que en arameo significa «papá») y los invita a acercarse «confiadamente al trono de la gracia» en el momento de necesidad (Romanos 8:14-17; Hebreos 4:16). promueven la idea de Dios que pregona la Nueva Era, como el «Todo» divino: Dios es todo, o de alguna manera, todo es parte de Dios (panteísmo). La Biblia, en cambio, enseña que Dios es el Creador personal del universo y que nosotros y los ángeles somos sus criaturas (Génesis 1:1; Salmo 100:3; Romanos 1:25).

¿Jesús no es mas que un ángel?

Muchos afirman…

Jesús es el arcángel Miguel (Patética creencia). Algunos grupos religiosos, tal vez el más notorio sea el de los Testigos de Jehová, creen que Jesús no era Dios, sino que se trataba del arcángel Miguel. Según su revista oficial La Atalaya: «El ángel principal, tanto en poder como en autoridad, es el arcángel, Jesucristo, a quien también se llama Miguel».26 Entienden que cuando Pablo afirma que el Señor Jesús descenderá del cielo «con voz de arcángel» (1 Tesalonicenses 4:16), Jesús es el arcángel. Como en Judas 9 a Miguel se lo llama «el arcángel», los Testigos de Jehová concluyen que Jesús debe ser Miguel. También creen que el «ángel de Jehová» (o el «ángel del Señor») del Antiguo Testamento es una descripción de Cristo en tanto ángel creado.

La Biblia enseña …

Jesucristo no es el arcángel Miguel. Daniel 10:13 describe a Miguel como «uno de los príncipes de primer rango», mostrando que aunque era uno de los principales ángeles no dominaba sobre todos los ángeles. (El término «arcángel» significa: el ángel principal.) Miguel era un ángel con la misión especial de proteger a Israel (Daniel 10:21; 12:1). Cristo, en cambio, es el creador de los ángeles (Colosenses 1:16) y digno de la adoración de todos los ángeles (Hebreos 1:6; Apocalipsis 5:13-14). Jesús es infinitamente superior a los ángeles.

Cuando Pablo dice: «El Señor mismo descenderá del cielo con voz de mando, con voz de arcángel y con trompeta de Dios» (1 Tesalonicenses 4:16), la idea es que un arcángel anunciará el descenso del Señor y no que el Señor sea un arcángel ni que tenga una voz arcangélica. (Lo extraño sería decir que Cristo mismo tendrá «voz de arcángel» si fuera efectivamente un arcángel.) Según Judas 9, el arcángel Miguel se negó a maldecir al diablo porque entendía que proferir ese juicio correspondía al Señor. Jesús, el Señor, juzgará al diablo, a sus ángeles caídos y a todas las criaturas (Mateo 25:31-33; Juan 5:22-23; Apocalipsis 20:7-15).

También es importante saber que..

El término ángel, en hebreo y en griego, significa «mensajero», y generalmente, aunque no siempre, se refiere a las criaturas espirituales creadas para servir como mensajeros de Dios (Hebreos. 1:7,14). Es posible que la expresión del Antiguo Testamento al «ángel de Señor» sea una referencia a Cristo (antes de convertirse en hombre) en cuanto mensajero de Dios el Padre, lo que concuerda con la creencia cristiana en Jesús como Dios (el Hijo), dado que en el Antiguo Testamento hay varias alusiones al ángel del Señor como si fuera Dios el Señor (Génesis 16:10-13; 22:11-12; 32:24- 30; Éxodo 3:1-8; 23:20-25; Jueces 2:1-3; 6:11-27; 13:3-22). En la historia de la iglesia, la mayoría de los cristianos han interpretado estos pasajes como teofanías: manifestaciones de Dios, específicamente en la persona encarnada del Hijo de Dios ( Juan 8:56-59; 1 Corintios 10:4,9; Judas 4-5).

Publicado por Pastor Damián Ayala.