¿Guardaba Pablo el sábado y las fiestas hebreas?

¿Guardaba Pablo el sábado y las fiestas hebreas?

Autor desconocido..

Los neo-judaizantes (adventistas del séptimo día, judíos mesiánicos y seguidores de Herbert W. Armstrong) esgrimen los siguientes pasajes del Libro de los Hechos para hacernos creer que el apóstol Pablo y los primeros cristianos guardaban el sábado y las fiestas hebreas: Hechos 13:14, 42, 44; 16:13; 17:2; 18:4, 21; 20:6, 16; 27:9.

Analicemos uno por uno esos textos del libro de Hechos.

Hechos 13:14.

Este pasaje dice simplemente que Pablo y sus compañeros entraron en una SINAGOGA de Antioquía de Pisidia en sábado. Se sentaron, y después de la lectura de la Ley y los profetas, Pablo LES PREDICÓ EL EVANGELIO A LOS JUDIOS, DEMOSTRANDO CON LA TORAH (la ley) QUE JESÚS ES EL MESIAS (vrs.15-41). Por lo tanto, Pablo, como tenía por costumbre, entraba los sábados a las sinagogas NO PARA OBSERVAR EL SÁBADO, SINO PARA PREDICAR EL EVANGELIO A LOS JUDIOS. Los SÁBADOS era el mejor día para predicar el Evangelio de la GRACIA de Dios a los judíos, ya que era y es el día cuando los judíos se reúnen en sus sinagogas para estudiar la Torah.

LAS IGLESIAS FUNDADAS POR PABLO JAMAS SE REUNIAN LOS SÁBADOS PARA OBSERVAR ESE DÍA. ¡¡No hay ni un solo texto en el libro de Hechos donde se diga que los cristianos guardaban el sábado!!

Hechos 13:42

En este texto leemos que, cuando Pablo y sus compañeros salieron de la SINAGOGA, los judíos les invitaron a que siguieran hablando del mismo tema el sábado siguiente.

Hechos 13:44

En este texto leemos que el siguiente sábado casi toda la ciudad se congregó para oír el EVANGELIO. En ninguna parte leemos que Pablo y sus compañeros observaran el sábado. Ellos fueron utilizaron todos esos sábados PARA PREDICAR EL EVANGELIO A LOS JUDIOS, Y A LOS GENTILES JUDAIZADOS.

Repito, el sábado era utilizado por Pablo para PREDICAR EL EVANGELIO DE LA GRACIA DE DIOS (Hch.20:24), ¡no para predicar la Torah!, sino el EVANGELIO de la gracia, el Evangelio del NUEVO PACTO.

Hechos16:13.

Este pasaje dice que un sábado Pablo y sus compañeros salieron fuera de la ciudad para encontrar un lugar tranquilo para orar. El texto tampoco dice por ninguna parte que Pablo y sus compañeros guardaran el sábado, simplemente dice que ese día de oración era un sábado. Ese sábado lo aprovecharon para PREDICAR EL EVANGELIO A UNAS MUJERES que estaban lavando en la orilla del río (vrs.14-15).

Hechos 17:2.

Este pasaje es bien clarito. En él leemos que Pablo y sus compañeros llegaron a Tesalónica, y entraron un sábado, como era costumbre, en una SINAGOGA de los judíos para PREDICARLES EL EVANGELIO. Esto lo hicieron durante tres sábados seguidos, discutiendo con los judíos en base a las Escrituras, demostrando que Jesús es el Mesías (vrs.3-4).

La Escritura JAMÁS dice que Pablo entraba en las sinagogas judías para observar el sábado, sino que entraba para PREDICAR A LOS JUDIOS EL EVANGELIO. Si yo quiero predicar a los musulmanes el Evangelio, tendré que ir los VIERNES a sus mezquitas, ya que ese es el día cuando ellos se reúnen. ¿Significa eso que yo esté guardando el viernes? ¡Claro que no!

Hechos 18:4, 21.

Este pasaje confirma todo lo que estoy diciendo.

Pablo entraba todos los sábados en la SINAGOGA de los judíos, que estaba en Corinto, para demostrarles con la Torah que Jesús es el Mesías (v.5). El apóstol Pablo NO iba los sábados a la sinagoga de los judíos para hacer reuniones con el resto de los cristianos. Primero porque esos judíos de las sinagogas NO CREÍAN QUE JESÚS FUERA EL MESIAS, y, segundo, porque él iba a las sinagogas para anunciarles el Evangelio de la gracia de Dios. Cuando algunos judíos creían el mensaje de Pablo y se convertían al Mesías, SALIAN DE LAS SINAGOGAS (o eran expulsados) y se unían al grupo de Pablo, es decir, a los cristianos.

En Hechos 19:19 se dice una vez más que Pablo entraba en las sinagogas para discutir con los judíos, y demostrar con la Torah que Jesús es el Mesías. Lo quiero dejar bien claro: PABLO NO GUARDABA EL SÁBADO, sino que entraba los sábados en las sinagogas de los judíos para PREDICAR EL EVANGELIO A ESOS JUDIOS. No se deje engañar por las mentiras de la secta adventista del séptimo día, y repetidas por los seguidores de Herbert W. Armstrong, referente a que Pablo guardaba el sábado. Esos sectarios enseñan que si usted NO guarda el sábado, ¡no podrá ser salvo y no está en la verdad!, Y esto es una abominable doctrina de demonios, una PERVERSION del Evangelio de la gracia de Dios.

Hechos20:6, 16

Este pasaje dice simplemente que Pablo zarpó de Filipos después de la fiesta de los panes sin levadura, PERO NO DICE POR NINGUNA PARTE QUE PABLO OBSERVARA ESA FIESTA.

Es lo mismo que si yo digo lo siguiente: “Mi esposa y yo tomaremos el avión el día después de la fiesta de los tabernáculos”. Yo NO estoy diciendo que esté guardando la fiesta de los Tabernáculos, lo que estoy diciendo es que tomaremos el avión el día después de la fiesta de los Tabernáculos. En el v.16 se enseña lo mismo. Pablo tenía prisa por llegar a Jerusalén el día de Pentecostés, pero NO dice por ninguna parte que él quería ir a Jerusalén para observar el día de Pentecostés. Simplemente el texto dice que ese día de Pentecostés Pablo quería estar en Jerusalén.

Hechos 27:9.

En este pasaje se hace referencia a la fiesta del ayuno, sin embargo, el texto NO dice por ninguna parte que Pablo guardara esa fiesta. Por consiguiente, decir que la Iglesia primitiva guardaba el sábado y las fiestas hebreas, basándose en esos textos del libro de Hechos, es una PATRAÑA, un engaño de los neo-judaizantes que predican un FALSO evangelio de obras, diciendo que, si quebrantamos el sábado del Decálogo, NO podremos salvarnos, sino que recibiremos la marca de la bestia y nos condenaremos. ESTE ESTUDIO DEJA BIEN CLARO QUE PABLO NO GUARDABA EL SABADO, SOLO LO APROVECHABA PARA PREDICARLES A LOS JUDIOS DE CRISTO JESUS.

Pregunta: Jesús observó el sábado (Lucas 4:16). 

RESPUESTA: Sí, Jesús guardó el sábado. Guardó todas las leyes judías, porque nació bajo la ley y la guardó perfectamente (Gálatas 4:4; Hebreos 4:15). Sacrificó corderos para la Pascua, diezmó para los levitas, le dijo a los que habían sido limpiados que llevaran la ofrenda ordenada por Moisés (Mateo 8:4) y observó Hanukkah (La fiesta de la Dedicación – Juan 10:22). Él debió haber usado hilos azules en su vestuario (Números 15:38) y hecho muchas otras cosas que los cristianos no tienen que imitar. Cuando consideramos el ejemplo que él dejó, debemos recordar el contexto histórico. Jesús vivió sin pecar bajo los requisitos del antiguo pacto. (Hebreos 4:15): Nació bajo la ley, mientras el antiguo pacto estaba todavía vigente (Gálatas 4:4).

DIOS LOS BENDIGA ..


DERRIBANDO LOS FUNDAMENTOS ADVENTISTAS MAS USADOS – EL SABADO EN LA CREACION – EXODO HASTA MALAQUIAS, EL SABADO JUDIO – EL SABADO PERPETUO

DERRIBANDO LOS FUNDAMENTOS ADVENTISTAS MAS USADOS – EL SABADO EN LA CREACION – EXODO HASTA MALAQUIAS, EL SABADO JUDIO – EL SABADO PERPETUO

Por:  Pedro de Jesús

Algunos observadores del sábado, están muy seguros que nadie les puede probar que el sábado está abolido. Sin embargo, un análisis de los argumentos que hacen los defensores de la observancia del sábado, les lleva a una crisis de conciencia que les coloca en una posición muy difícil de zafarse. Los sabatistas piensan que el modo de entender el asunto del sábado es el que ellos ya entienden. Rehusan comprender que la Escritura nos lleva al verdadero sábado, al verdadero descanso, a Cristo Jesús. Por ello, aunque se les presente la verdad sobre el sábado y su abolición, el sabatista cierra su mente a todo texto bíblico que les lleve a comprender que el sábado está obsoleto y no es requisito para el cristiano convertido a Cristo. He hecho un breve resumen o compendio de lo que muchos eruditos en el tema han dicho sobre el SABADO y algunos argumentos sobre conceptos erróneos que han creado los adventistas para defender su falso concepto de lo que es el sábado. Veamos algunos argumentos de los sabatistas para defender la vigencia del sábado, vean sus inconsistencias y veamos otro modo de entender estos textos:

1. EL SABADO EN LA CREACION

“Fueron, pues, acabados los cielos y la tierra, y todo el ejército de ellos. Y acabó Dios en el día séptimo la obra que hizo; y reposó el día séptimo de toda la obra que hizo. Y bendijo Dios al día séptimo, y lo santificó, porque en él reposó de toda la obra que había hecho en la creación”. (Gén. 2:1-3).

Nótese un patrón recurrente. Después de que Dios creó el día y la noche en el primer día, la Biblia dice: “Y fue la tarde y la mañana un día” (Gén. 1:5). Después de que Dios separó las aguas para crear el firmamento, leemos: “Y fue la tarde y la mañana el día segundo” (Gén. 1:8). Este patrón continúa durante los primeros seis días de la creación. (Véase Gén. 1:13, 19, 23, 31). Sin embargo, cuando miramos el final del séptimo día, no encontramos esta fórmula. Esperaríamos leer: “Y fue la tarde y la mañana el día séptimo”, pero no está allí. Sólo encontramos que lo siguiente se puede desprender de este texto:

1. La creación se completó en seis días.

2. Dios reposó en el séptimo día.

3. Dios bendijo al séptimo día.

4. Dios santificó el séptimo día.

5. La razón de que Dios santificara el séptimo día es que en él reposó.

6. El relato del séptimo día no tiene la fórmula “y fue la tarde y la mañana el día séptimo”, como los otros seis días de la creación.

7. El registro de la creación ha sido construido cuidadosamente.

8. La palabra “sábado” no se menciona en el libro de Génesis.

9. En el registro de Génesis no hay ningún mandamiento para que la

humanidad repose.

10. Nada se dice expresamente con relación al hombre en el reposo del séptimo día de la creación.

11. El “reposo” de Dios en el séptimo día se caracterizó más probablemente por deleitarse en su nueva creación y en la abierta comunidad con Adán y Eva en el ambiente sin pecado y perfecto de Edén.

12. Las condiciones que caracterizaron el “reposo” de Dios probablemente habrían continuado de no haber sido por el pecado del hombre.

13. El séptimo día de Gén. 2: 2, 3 puede haber sido un día regular, como los primeros seis días de la creación, o puede haber sido un período de tiempo indefinido.

14. El hecho de que el relato de Génesis esté construido tan cuidadosamente indica que la omisión de la frase “y fue la tarde y la mañana el día séptimo” fue intencional.

15. Cuando el hombre pecó, fue excluido de la presencia de Dios, y Dios inició su obra de redención para restaurar al hombre de vuelta a Sí mismo.

16. No dice que guardemos el sábado, no dice que es requisito para el cristiano convertido.

EXODO HASTA MALAQUIAS:

Cuando usted analiza los versos que utilizan los sabatistas en estos libros del Antiguo Testamento encontrará que siempre se refieren al pueblo de Israel. Es un pacto entre Dios y el pueblo judío. Nada de ordenanza para los gentiles.

  1. “Sábado” es puramente una palabra hebrea que nunca se encuentra en la Biblia sino hasta el tiempo de Moisés. Éx. 16: 23.
  1. La palabra sábado no se usa nunca en la Biblia en relación con algún tiempo santo judío.
  1. No hay registro de que el sábado fuera guardado jamás antes de que los judíos lo guardasen. Éx. 16.
  1. El sábado fue dado a los judíos. “Y les di mis sábados”. Eze. 20: 12. Si Dios lo dio a los judíos, ¿no era su sábado, no era el sábado judío? Yo le doy un cuchillo a Fred. ¿No es el cuchillo de Fred?
  1. Nótese cuán sencillo es el registro de que Dios dio el sábado a los judíos, pero a nadie más. “Dios OS dio el día de reposo”. Éx. 16: 29. “Hablarás a los HIJOS DE ISRAEL, diciendo: En verdad vosotros guardaréis mis días de reposo”. Éx. 31: 13. ¿A quiénes se les dijo que guardaran el sábado? A los hijos de Israel, los judíos. “Señal es entre mí y los HIJOS DE ISRAEL”, los judíos. Versículo 17.
  1. Dios mismo llama al sábado “los días de reposo de ella”. Óseas 2: 11. “Haré cesar todo su gozo, sus nuevas lunas y sus días de reposo, y todas sus festividades”. ¿No es entonces el sábado judío?
  1. El sábado no fue dado nunca a ninguna otra nación.
  2. “Guardarán, pues, el día de reposo los hijos de Israel, celebrándolo por sus generaciones”. Éx. 31: 16. ¿A quiénes estaba limitado? A la generación de los judíos.
  1. “Señal es entre mí y LOS HIJOS DE ISRAEL”. Éx. 31: 17. Era exclusivamente de ellos, era judío.
  1. El sábado está clasificado junto con los otros días santos y sacrificios judíos. Véase Lev. 23: 1-44; Núm. 28: 2, 16; I Crón. 23: 29-31; II Crón. 2: 4; 8: 13, etc. Fue abolido junto con ellos. Colo. 2: 14-17.
  1. Los judíos abarcan a casi todos los que guardan el séptimo día; por eso, el “sábado judío” es una designación natural e inteligente de ese día.
  2. Por eso, nuevamente, es significante y adecuado designarlos como los guardadores del sábado judío.
  1. Pero los sabadistas dicen que el séptimo día es llamado “el sábado del Señor tu Dios”. Éx. 20: 10, y “mi día santo”, Isa. 58: 10, y que, por lo tanto, no es correcto llamarlo “un sábado judío”. Respuesta: Cada temporada santa, lugar, persona, o artículo era llamado del Señor, como “la pascua del Señor”. Éx. 12:
  1. Y sin embargo, leemos: “La pascua, una fiesta de los judíos”. Juan 6: 4. Así que es “el sábado del Señor” en un lugar, y “sus sábados” en otro. Óseas 2: 11. Por eso, es correcto y bíblico llamar al séptimo día “el sábado judío”.

Éxodo 31: 16-17, El Sábado Perpetuo 

Aquí los sabadistas encuentran tres expresiones que, según ellos arguyen, indican que el sábado no puede terminar nunca.

1.) “Por sus generaciones”.

2.) “Perpetuo”.

3.) “Para siempre”.

Así: “Guardarán, pues, los hijos de Israel el día de reposo, celebrándolo por sus generaciones, por pacto perpetuo. Señal es para siempre entre mí y los hijos de Israel”. Ellos preguntan: “¿Cuándo termina lo que es PERPETUO y PARA SIEMPRE? Estas expresiones muestran que la generación de los judíos todavía continúa; por eso el sábado todavía debe ser guardado”.

Pero este argumento también perpetuaría toda la ley levítica, la circuncisión, el incienso, la pascua, el sacerdocio, etc. La pascua: “Lo celebraréis como fiesta solemne para Jehová durante vuestras generaciones; por estatuto perpetuo lo celebraréis”. Éx. 12: 14. Debía ser guardada “POR VUESTRAS GENERACIONES” y “PARA SIEMPRE”, exactamente igual que el sábado.

Lo mismo sucede con la ofrenda de incienso. “Incienso PERPETUO delante del Señor POR VUESTRAS GENERACIONES”. Éx. 30: 8. Ahora, si el argumento Adventista en favor del sábado y basado en los términos “perpetuo”, “para siempre”, y “por vuestras generaciones” es bueno, ¡entonces deberían guardar la pascua y ofrecer incienso! Ésta es una buena muestra de la debilidad de los argumentos de los sabadistas.

El mismo argumento probaría la perpetuidad de los holocaustos, Éx. 29: 42; la expiación, Éx. 30: 10; el lavamiento de las manos y los pies, Éx. 30: 21; las primicias, Lev. 23: 13; las ofrendas encendidas, Lev. 6: 18; el aceite para las lámparas, Lev. 24: 3; las franjas en los bordes de los vestidos, Núm. 15: 38; el pentecostés, Lev. 23: 21; la fiesta de los tabernáculos, Lev. 23: 41. Véanse también Éx. 40: 15; Lev. 3: 17; 7: 36; Núm. 10: 8.

La aplicación de estos términos a la observancia del sábado es prueba de que habría de cesar. ¿Por qué? Porque en cada caso en que estos términos se aplican a la observancia de cualquier ordenanza, esa ordenanza ha cesado. Los Adventistas mismos concuerdan con esto en todo, excepto en relación con el sábado. Así, Isa. 58: 12-13 es aplicado osadamente a nuestros días y a la obra de los Adventistas de urgir a todos a guardar el sábado judío. Pero no hay ni una sola palabra en todo el capítulo que siquiera intime tal cosa. Ellos asumen todo esto sin ninguna prueba, y luego aplican las palabras para adaptarlas a su propósito.

Cuando uno busca una afirmación clara y directa en toda la Biblia que requiera que los cristianos gentiles guarden el sábado, no la encuentra. Tiene que ser INFERIDO de esto; ADIVINADO de aquéllo; y una conclusión SACADA de lo de más allá; todo son inferencias, nada es directo. Así, pues, el Antiguo Testamento no proporciona evidencia alguna de que los cristianos deben guardar el sábado judío. Si tal prueba se ha de encontrar, debe ser en el Nuevo Testamento mismo. Vayamos al Nuevo Testamento para ver si Jesús o los apóstoles nos ordenaron guardar el sábado.

Algunas observaciones extras…

LOS ADVENTISTAS VIOLAN LAS LEYES SABÁTICAS DEL ANTIGUO PACTO

1. No encender fuego en sábado. Éx. 35:1, 3. 

Por supuesto, los adventistas dicen que esta ley no se aplica a ellos. Esto de tomar y escoger algunas leyes del Antiguo Pacto, como el diezmo y la prohibición de comer carnes inmundas, y recargar con ellas a los miembros, nunca fue adoptado por la iglesia del Nuevo Testamento.

2. Permanecer en su lugar, no viajar en sábado. Éx. 16:9. 

He visto a adventistas viajar largas distancias en sábado para ir a parques estatales y a campamentos, y para visitar parientes y amigos.

3. No transportar cargas en sábado. Jer. 17:27; Neh. 1:15. 

He visto a adventistas llevando canastas de comida, poniendo mesas y sillas para reuniones y comensales, y transportando equipo para programas de la iglesia.

4. No cocer ni cocinar nada en sábado. Éx. 16:23. 

¿Y las damas adventistas que preparan alimentos en sábado en la iglesia para comidas improvisadas, y en los hogares para la familia y los invitados? Ellas hornean, cuecen, y preparan alimentos en sábado.

5. No comprar ni vender en sábado. Neh. 13:15. 

He visto a adventistas aceptar dinero a cambio de comidas en hospitales y en restaurantes de academias ASD en sábado. ¿Y el aceptar donaciones desde el púlpito en sábado para suscripciones de publicaciones de la iglesia? He visto a muchos ASD, incluyendo a pastores ASD visitantes, comprando gasolina en sábado para llegar a sus hogares.

6. Pena de muerte para los violadores del sábado. Éx. 31:14, 15. 

Todavía no he visto a ningún ASD lapidar a miembros de la iglesia por quebrantar el sábado. Esta es una ley que ellos guardan plenamente.

Las leyes que tratan de la observancia del sábado eran para Israel solamente. Estas leyes terminaron en el Calvario. Los Diez Mandamientos eran la ley del Antiguo Pacto. En el Antiguo Pacto no hay tal cosa como la ley moral y la ley ceremonial. Todo el conjunto de leyes se conocía como la ley o la Torah. Los cristianos están bajo el Nuevo Pacto, que tiene un modelo de ley más elevado según el cual vivir que los Diez Mandamientos.

La verdad es que, para guardar el sábado, tendríamos que guardar TODAS las leyes del Antiguo Pacto que tienen que ver con el sábado. Yo no he encontrado que a ningún miembro de la iglesia del Nuevo Testamento se le ordene obedecer estas leyes sabáticas. Todos somos salvos por la gracia de Cristo en el Calvario.

La iglesia del Nuevo Testamento no enseñó a los conversos gentiles a “guardar el sábado”. Yo no he encontrado ninguna instrucción para los cristianos sobre cómo guardar el sábado.

La Biblia no les dice a los cristianos que tienen que estar en la iglesia todo el día, ni que oren todo el día, ni que lean o hablen sólo de cosas espirituales todo el día. En el Nuevo Testamento, la violación del sábado no es jamás motivo de disputa, ni se menciona jamás como razón para que una persona pierda la salvación.

Es evidente que la forma en que los adventistas entienden el sábado es errada y falla por cualquier ángulo que usted lo analice a la luz sencilla de la Palabra de Dios. Ellos desean ponerle cargas pesadas a los cristianos que ellos mismos no pueden cargar. Cristo es nuestro Sábado, todo apunta a que el cumplimiento del sábado está centrado en la persona de Cristo. Cristo cumplió con la circuncisión, de lo contrario nos estaríamos hoy circuncidando para salvación, Cristo cumplió así con la Pascua, la fiesta de los tabernáculos, todas las fiestas santas de Israel que señalaban su Primera Venida como Mesías, sino fue así entonces hoy estuviéramos guardando todas esas leyes. Y Cristo cumplió con el SABADO. Él fue nuestro sábado, él es nuestro sábado, nuestro descanso. Por ello nos dijo, “venid a mi todos los que estáis trabajados y cargados que YO OS HARE DESCANSAR”. Cristo cumplió todas estas leyes judías por nosotros.

Este articulo fue tomado de http://www.iglesia.net

Este articulo continuara….

Este articulo fue publicado por Pastor Damián Ayala.

Dios los bendiga…


Doctrinas fundamentales De Los Adventistas Del Séptimo Día

Doctrinas fundamentales De Los Adventistas Del Séptimo Día

Por: Luisa Jeter De Walker

La expiación incompleta

-> Los adventistas enseñan que Jesús entró en el santuario celestial en el año 1844 d.C. y en el momento actual se encuentra cumpliendo su obra de expiación.

Esta doctrina de la expiación incompleta y continua surgió como un esfuerzo para justificar las predicciones erróneas de Miller. No dudamos de la sinceridad de los que creyeron haber hallado una solución al problema en esta “revelación” de Edson, pero no concuerda con las Escrituras.

La Biblia enseña que Jesús penetró en el santuario celestial al ascender al cielo y no en el año 1844 (Hebreos 6:19, 20; 8:1, 2; 9:23–26). Esta expiación se hizo de una vez para siempre. No es una expiación continua (Hebreos 10:10–14). Este es un punto fundamental en la Epístola a los Hebreos para probar la superioridad del evangelio sobre la ley. El mismo texto que nos habla del santuario celestial nos informa que ya se había hecho en él la expiación completa y perfecta (Hebreos 9:11–12).

Un error engendra otro. Si está incompleta aún la expiación, ¿quién puede estar seguro de su salvación? ¿Cuándo podrá alguien saber que es salvo?

-> La señora White escribe en El conflicto de los siglos lo siguiente: “La tarea del juicio de investigación, y del perdón de pecados ha de terminar antes de la segunda venida del Señor. Como los muertos han de ser juzgados sobre la base de las cosas escritas en los libros, es imposible que los pecados de los hombres sean borrados (o perdonados) sino hasta después del juicio, que es cuando sus casos han de ser investigados. En el tiempo establecido para el juicio—al final de los dos mil trescientos días, en 1844—empezó la labor de investigación y de perdón de los pecados. Todos los que hayan invocado el nombre de Cristo tienen que pasar por ese minucioso escrutinio.”

La Biblia enseña que Dios perdona y borra los pecados cuando uno pone su confianza en Cristo. Hebreos 9:23–26 dice que Cristo ya había entrado en el santuario y se había presentado una vez para siempre como sacrificio por el pecado. No han tenido que esperar los cristianos hasta el 1844 d.C. para recibir el principio del perdón; tampoco esperamos nosotros con ellos hasta el regreso del Señor para que se complete la obra (Colosenses 2:13; Hebreos 10:14, 18–22). La sangre de Cristo nos limpia de todo pecado (1 Juan 1:7). “El que cree en el Hijo tiene vida eterna”, tiempo presente (Juan 3:36). No hay condenación para los que están en Cristo (Romanos 8:1). Dios quiere que sepamos que somos salvos ahora (1 Juan 5:10–13).

El sueño del alma

-> Los adventistas enseñan que las almas de los justos duermen hasta la resurrección en el juicio final. Este “sueño del alma” es un estado de “silencio, inactividad e inconsciencia total”.

Basan esta creencia principalmente en Eclesiastés 9:5, donde dice: “Los muertos nada saben.” El contexto (9:4–10) muestra que se habla de la relación de los muertos con la vida terrenal y no sobre el estado del alma después de la muerte.

Se citan Mateo 27:52 y Juan 11:11 con respecto al “sueño del alma”. Se usaba la figura retórica de dormir al referirse a la muerte. Repetidas veces aparece la expresión que alguien “durmió con sus padres”. El cuerpo es la parte del hombre que está insensible ya en el “sueño de la muerte”, pero así como el subconsciente sigue activo mientras el cuerpo duerme, el alma del hombre no cesa en su actividad cuando el cuerpo muere.

Pablo afirma la conciencia del alma después de la muerte al decir que al partir del cuerpo iría a estar con el Señor (Filipenses 1:23–24; 2 Corintios 5:1–8).

El propio Cristo, quien como ningún otro sabía lo que estaba al otro lado del velo de la muerte, indicó que las almas de los difuntos estaban conscientes, en el sufrimiento o en el paraíso. Él relató que el rico muerto pensaba en sus hermanos que vivían aún (Lucas 16:19–31). Si los adventistas dicen que sólo es una parábola, hay que recordarles que las parábolas se basan en la verdad y nunca describen situaciones contrarias a la verdad.

Con decir al ladrón arrepentido: “Hoy estarás conmigo en el paraíso”, Jesús indicó la conciencia del alma después de la muerte. Los adventistas y los testigos de Jehová cambian la puntuación del texto en Lucas 23:43 para darle otro significado: “Te digo hoy que estarás conmigo en el paraíso.”

En el monte de la transfiguración, Moisés no estaba “silencioso, inactivo y totalmente inconsciente” mientras hablaba sobre la muerte que Jesús sufriría (Lucas 9:28–31).

En Apocalipsis 6:9–11 vemos que antes del tiempo del juicio final las almas de los mártires clamaban a Dios y se les contestaban sus preguntas. No estaban inconscientes.

La aniquilación de Satanás y de los malos

-> Se enseña que Satanás, sus demonios y todos los malos serán aniquilados, completamente destruidos. La señora White dice que la teoría del castigo eterno es “una de las doctrinas falsas que constituyen el vino de las abominaciones de Babilonia”.

Jesús empleó la misma palabra—eterno—para referirse a la duración de las bendiciones de los salvos y los tormentos de los perdidos en Mateo 25:46. Además, no habló de aniquilación eterna, sino de castigo eterno. Véase también Marcos 9:43–48.

En Apocalipsis 14:10, 11 vemos que los adoradores del anticristo serán atormentados “y el humo de su tormento sube por los siglos de los siglos”. Eso no suena a aniquilación.

Apocalipsis 20:10 dice que el diablo, el anticristo y el falso profeta serán atormentados en el lago de fuego “por los siglos”, para siempre. Según Apocalipsis 19:20; 20:2, 7, 10 el anticristo (la bestia) y el falso profeta habían estado mil años en el lago de fuego, pero todavía se incluyen en el plural del verbo “serán atormentados”. Esto no es aniquilación. Y en este mismo lugar de sufrimiento perpetuo será lanzado todo aquel cuyo nombre no esté en el libro de la vida, según Apocalipsis 20:15.

La Biblia enseña que hay diferentes grados de recompensa o de castigo, según las obras. Esto no sería cierto si todos los injustos durmieran desde su muerte hasta el juicio, para ser destruidos totalmente después (Romanos 2:5–10; Apocalipsis 22:12). Cristo ilustró esta verdad con la parábola del siervo infiel, en la que se muestra que las circunstancias influyen en la severidad del castigo (Lucas 12:42–48).

La observancia del sábado

-> Los adventistas enseñan que los cristianos deben observar como día de reposo el sábado, y no el domingo. Por un tiempo creían que los que guardan el domingo aceptarán la “marca de la bestia” bajo el dominio del anticristo. Enseñaban que la observancia del sábado es el sello de Dios. El sello del anticristo sería lo opuesto a esto, o sea, la observancia del domingo.

-> El grupo dirigido por José Bates observaba el sábado. Tal práctica tomó aun más fuerza cuando la señora de White tuvo una “revelación” en la cual Jesús destapó el arca del testimonio y ella pudo ver adentro las tablas de la ley. El cuarto mandamiento se hallaba en el centro, rodeado de una aureola de luz.

El sábado es un recuerdo de la creación material. Después de seis días de trabajo, Dios reposó el séptimo día, lo santificó y lo bendijo (Génesis 2:2, 3). Durante por lo menos dos mil quinientos años no se halla mandato alguno al respecto en la Biblia.

Después, Dios le dio la ley a Moisés, única y exclusivamente para el pueblo de Israel y los extranjeros “dentro de sus puertas”. Incluye el mandamiento de acordarse del día de reposo para santificarlo (Éxodo 20:8–11). Según Nehemías 9:7–14, ésta parece haber sido la primera vez que se les dio tal ordenanza. De modo que no es una orden general para toda la humanidad. El sábado es parte del pacto entre Dios e Israel (Ezequiel 20:10–13). Era señal del pacto y nada tenía que ver con las otras naciones (Éxodo 31:12–17). Moisés explicó que era un memorial de su liberación de la tierra de Egipto. Al reposar de sus tareas semanales, debían recordar que Dios los hizo reposar de la dura servidumbre de Egipto (Deuteronomio 5:12–15).

En cambio, el primer día de la semana nos recuerda la resurrección de Cristo. La creación material se consumó en el sexto día y Dios reposó en el séptimo. Pero Cristo consumó la obra de la nueva creación en el Calvario, y cuando resucitó entró en ese reposo que comparte con todos los que creen en Él. En vez de celebrar la antigua creación, la sombra de la nueva creación espiritual, conmemoramos el “otro día” de un reposo mejor (Hebreos 4:3–11). Dejamos el intento de justificarnos mediante la ley y entramos en el reposo de la vida en Cristo. ¿Por qué seguir conmemorando la sombra después de presentarse la realidad?

Con la muerte y resurrección de Cristo la ley caducó. El pueblo de Israel la había recibido provisionalmente hasta la venida del Mesías. Pablo lo afirma en sus escritos (Gálatas 3:24–25). Les escribe a los gálatas y trata de librarlos de los engaños de los judaizantes, que querían obligarlos a guardar la ley. Todo el libro insiste en que la salvación no se produce por las obras de la ley, sino por la fe en Cristo. Menciona la observancia de ciertos días como parte de la esclavitud de la ley (Gálatas 4:3–11). Cristo es el fin de la ley (Romanos 6:14; 10:4).

En Romanos 7:1–6 Pablo compara la ley con un esposo. El cristiano es la esposa que ha muerto a la ley. La ley sentenció a muerte al pecador. En Cristo, nuestro sustituto, morimos y resucitamos. De modo que ahora somos de Cristo y no de la ley. La ley mosaica murió para el creyente y el creyente murió a la ley. No existe ya ningún lazo. Con la ley se acabaron sus ritos y ordenanzas, clavados a la cruz de Cristo (Colosenses 2:13–14).

Pablo explica que en esta nueva relación, los cristianos no deben volver a la esclavitud de reglas ajenas, o al criterio de los demás sobre su comida o el día de reposo que van a observar (Colosenses 2:16–17). Es asunto de la conciencia de cada uno, y no de mandatos. Uno guarda un día de reposo, y otro guarda otro, o dice que todos son iguales. Que cada uno tenga sus propias convicciones, pero que no trate de imponerlas a otros (Romanos 14:1–6). Vivimos ahora bajo el nuevo pacto profetizado por Jeremías, y no bajo la ley dada a Moisés (Hebreos 8:8–13).

-> Los adventistas creen que el papa y el emperador romano Constantino fueron quienes cambiaron la observancia del sábado por la del domingo. Puesto que estaba profetizado que el anticristo habría de “pensar en cambiar los tiempos y la ley”, según Daniel 7:25, Elena White razonaba que el cambio al domingo en sustitución del sábado tenía que ser anticristiano.

La atribución de este cambio al papa o a Constantino es un error histórico. Los cristianos empezaron a reunirse en el primer día de la semana poco después de la resurrección del Señor. ¿Por qué? Porque era el día de la resurrección (Juan 20:1–19). La resurrección de Cristo era el punto principal de su predicación. Era el sello de Dios sobre el ministerio de Cristo. Era el día en que Cristo se había revelado como Señor triunfante sobre la muerte y sobre todos sus enemigos. Era “el día del Señor”. Así lo solía llamar la iglesia apostólica. Juan escribe: “Yo estaba en el Espíritu en el día del Señor” (Apocalipsis 1:10). La palabra original que empleó para “del Señor” es la que traducimos en español como “domingo”.

Observemos los acontecimientos que han “santificado” o han dado significado y preeminencia al primer día de la semana, para ver que fue Dios quien lo santificó, y no el papa o Constantino.

1. Varias de las fiestas y ceremonias religiosas de Israel tenían que ser celebradas el primer día de la semana (llamado el “octavo día”). Entre ellas estaban la entrada de los sacerdotes en el tabernáculo para ministrar en su turno, la fiesta de las primicias y la de Pentecostés (Levítico 23:11, 15, 16).

2. Cristo resucitó en el primer día de la semana (Marcos 16:9).

3. El Cristo resucitado se manifestó seis veces en el domingo (Lucas 24:13, 33–36; Juan 20:13–19, 26).

4. Dios derramó el Espíritu Santo en el día de Pentecostés, el primer día de la semana (Levítico 23:15, 16, 21; Hechos 2:1–4).

5. Cristo se le reveló a Juan en la isla de Patmos en este día (Apocalipsis 1:10).

6. Los cristianos,   los domingos se reunían para tomar la Santa Cena, predicar, y apartar su ofrenda para el Señor (1 Corintios 16:1, 2; Hechos 20:7).

El emperador romano Constantino legalizó la observancia del domingo en 321 d.C., pero con esto solamente le dio reconocimiento oficial a la costumbre existente. Como prueba tenemos los escritos de los padres de la Iglesia primitiva.

Bernabé, el compañero de Pablo, escribió: “De manera que nosotros observamos el octavo día con regocijo, el día en que Jesús resucitó de los muertos.”

Justino Mártir escribió en el año 145 d.C.: “Mas el domingo es el día en que todos tenemos nuestra reunión común, porque es el día primero de la semana y Jesucristo, nuestro Salvador, en este mismo día resucitó de la muerte.”

Ignacio, convertido bajo el ministerio del apóstol Juan, escribió: “Todo aquel que ama a Cristo celebra el día del Señor, consagrado a la resurrección de Cristo como … el principal de todos los días … no guardando ya más los sábados, sino viviendo de acuerdo con el día del Señor, en el cual nuestra vida se levantó otra vez por medio de Él y de su muerte. Que todo amigo de Cristo guarde el día del Señor.”

Dionisio de Corinto escribió en el 170 d.C.: “Hoy observamos el día santo del Señor en que leemos su carta.”

Victoriano, en el 300 d.C., escribió: “En el día del Señor acudimos a tomar nuestro pan con acción de gracias, para que no se crea que observamos el sábado con los judíos, lo cual Cristo mismo, el Señor del sábado, abolió en su cuerpo.”

-> Se dice que sabbáton en Colosenses 2:16 no se refiere a los sábados semanales, sino a otras fiestas religiosas. De modo que la obligación de guardar el sábado no ha sido abolida.

Colosenses 2:16 dice: “Nadie os juzgue en comida o en bebida, o en cuanto a días de fiesta, luna nueva o días de reposo.” La palabra sabbáton, que significa “día de reposo”, se halla sesenta veces en el Nuevo Testamento. En todas menos una, los adventistas están de acuerdo en que la palabra se refiere al sábado de cada semana. ¿Por qué ha de tener otro significado la misma palabra en Colosenses 2:16? ¿Cómo es posible creer que el nuevo pacto deshace la responsabilidad de observar las fiestas anuales, los ritos de purificación y los sacrificios, y exceptúa al sábado, cuando éste era el sello mismo del pacto anterior?

-> Se dice que la observancia del séptimo día es parte de la ley moral, que está aún en vigor por cuanto está entre los diez mandamientos. Pero ya no hay que observar las demás fiestas israelitas porque son parte de la ley ceremonial, que ya caducó.

Ya hemos visto que Colosenses 2:14–16 se refiere a la observancia de los días de reposo, las fiestas y la comida como sombra o símbolos de verdades espirituales. Llegó la realidad en el nuevo pacto efectuado por Cristo. Él ha traído el reposo espiritual. Algunos cristianos hoy observan el sábado, otros el domingo, y otros tratan a todos los días iguales para el Señor. Lo mismo sucedía entre los cristianos en Roma. Pablo les mandó que no se juzgaran unos a otros en el asunto (Romanos 14:1–10).

Al santificar un día de cada siete para Dios y las actividades de su reino, observamos el principio moral del cuarto mandamiento. Al preferir el domingo al sábado celebramos algo mayor que el descanso después de la creación y la liberación de los israelitas de Egipto. Es la resurrección de Cristo, cuando Él reposó de su obra redentora, habiendo logrado para nosotros un reposo espiritual y liberación del dominio de la muerte.

En nuestra manera de celebrar el día del Señor, seguimos el ejemplo de nuestro Maestro, el Señor del sábado. Los fariseos lo persiguieron porque hacía en el sábado las obras de su Padre (Lucas 6:6–11). Enseñó que el sábado fue hecho para el hombre, y no el hombre para el sábado (Marcos 2:23–28).

Una prueba de que no está en vigor la obligación de guardar el sábado está en que los otros nueve mandamientos del decálogo se han repetido en una forma u otra en las instrucciones a las iglesias del Nuevo Testamento, pero el cuarto mandamiento no.

El concilio de Jerusalén, cuando deliberó sobre el problema de la relación de los cristianos gentiles con la ley mosaica, dio la solución siguiente: “Porque ha parecido bien al Espíritu Santo, y a nosotros, no imponeros ninguna carga más que estas cosas necesarias: que os abstengáis de lo sacrificado a los ídolos, de sangre, de ahogado y de fornicación” (Hechos 15:28, 29).

La señora de White adaptaba la manera de guardar el sábado según las circunstancias, porque es imposible guardarlo en todas partes del mundo conforme a lo especificado en el Antiguo Testamento. Escribió que la prohibición de encender fuego en el día séptimo era sólo mientras durara la peregrinación en el desierto, pues al entrar en la tierra de Canaán, el pueblo necesitaría encender fuego debido a la severidad del clima.

Preguntamos: ¿Qué hacen los que viven en la zona ártica, donde durante unos meses el sol no se pone nunca, y durante otros, en la época invernal, el sol no se asoma? Y al viajar alrededor del mundo y cruzar la línea internacional del cambio de fecha, ¿cómo se puede saber quién observa el día correcto? A un lado de la línea se asegura que es sábado. A menos de diez metros de distancia, es domingo. Si el día es tan importante, ¿por qué no es igual en todas partes del mundo?

Estos problemas nos confirman en la enseñanza bíblica de que la ley mosaica fue dada para: 1) un pueblo particular, el israelita, 2) una época determinada, desde Moisés hasta Cristo y 3) una región limitada, el desierto y la tierra de Canaán.

La comida

-> Los adventistas no comen los animales clasificados como inmundos bajo la ley mosaica, tales como el cerdo o su grasa. Muchos son vegetarianos, y no comen carne alguna, pero esto es más por motivos de salud que por cuestión de conciencia.

En Génesis 9:3 Dios le dio al hombre toda clase de animal para su alimentación. Después de esto hubo restricciones provisionales para los israelitas hasta que la ley fuera cumplida en Cristo.

En Marcos 7:15–19, Cristo explicó que lo que el hombre come no es lo que lo hace inmundo. Marcos añade: “Esto decía, haciendo limpios todos los alimentos.” Este comentario inspirado por el Espíritu Santo nos da a comprender que estamos bajo la provisión dada a la humanidad en Noé, y no bajo las restricciones provisionales dadas a los judíos.

Tres veces Dios le mostró a Pedro en visión toda clase de animales, reptiles y aves, y le ordenó que matara y comiera. Cada vez Pedro respondía: “Señor, no, porque ninguna cosa común o inmunda he comido jamás.” Y tres veces Dios le contestó: “Lo que Dios limpió, no lo llames tú común” (Hechos 10:10–16). Aunque la aplicación principal de este mensaje es a la conversión de los gentiles, no deja de tener también su aspecto literal. Según Marcos, Cristo purificó todos los alimentos en el sentido religioso. Así que no los llamemos inmundos o prohibidos.

1 Timoteo 4:4, 5 dice respecto a los alimentos: “Porque todo lo que Dios creó es bueno, y nada es de desecharse, si se toma con acción de gracias; porque por la palabra de Dios y por la oración es santificado.” Véase también 1 Corintios 10:25.

Pablo, hablando de la comida, escribe en Romanos 14:14, 17: “Yo sé, y confío en el Señor Jesús, que nada es inmundo en sí mismo … porque el reino de Dios no es comida ni bebida, sino justicia, paz y gozo en el Espíritu Santo.”

de Walker, L. J. (1994). ¿Cuál camino?. Miami, FL: Editorial Vida.


¿Los Adventistas y sus dos leyes, la de Dios y la de Moises?

Nota del administrador: Este articulo es tomado de un debate en el Post: Los Adventistas del Séptimo Día y el Sábado ¿Fue el día de reposo ordenado por Dios desde la Creación?

Como la exposición está muy completa la publicamos para su análisis.

¿Los Adventistas y sus dos leyes, la de Dios y la de Moises?

Por: Rubén Rivera.

El problema está en la división de la ley en dos, Ley de Dios y ley de Moises, Los adventistas entienden que la ley de Dios es la escrita en las tablas y que registra los Diez mandamientos y que se refiere a la ley Moral, el resto es ceremonial ósea la escrita por Moises.

Esto es una errónea interpretación la cual contradice lo enseñado en la Biblia, veamos:

La Biblia dice, que la Ley fue dada al pueblo Israelita: “Que son Israelitas, de los cuales son la adopción, la gloria, el pacto, la promulgación de la Ley, el culto y las promesas” (Ro.9:4).

Los Israelitas dividían el Antiguo Testamento en tres partes: La ley de Moisés, Los profetas y los Salmos (Luc.24:44).

La ley incluye los cinco libros de Moisés y fue la constitución promulgada por Dios para que su pueblo se rija por ellas. “Y. Que nación grande hay que tenga estatutos y juicios justos como es toda esta ley que Yo pongo hoy delante de vosotros?” (Dut.4:8).

Como constitución de un pueblo o nación, la Ley abarca muchos aspectos: Unos de carácter religiosos, otros de carácter social.

Dentro del término Ley se mencionan:

Ley del Holocausto.Lev.6:9.
Ley de la Ofrenda. Lev.4:14.
Ley del Sacrificio. Lev. 6:25.
Ley del Leproso. Lev. 14:12.
Ley de los Celos. Num. 2:29.
Ley del Nazareo. Num.6:13.

Pero estas Leyes no constituyen Legislaciones aisladas, al contrario forman parte de la única ley promulgada por Dios en el Sinaí.

Las expresiones “Ley de Dios” y “Ley de Moisés” se refieren a una misma Ley. “La Ley de Dios que fue dada por Moisés siervo de Dios. (Nehemias10:29).

Los escritores de la Biblia hablan de la Ley en singular, como una unidad.
Veamos que dice la Biblia en 2Reyes 22:8 “Entonces dijo el Sumo Sacerdote Hilcias al escriba Safán: He hallado el libro de la ley en casa de Jehová”.

Pregunto a los amigos que dicen que el decálogo constituye en si una ley diferente y aparte superior a la ley de Moisés, como les llego el decálogo?, tienen en su poder las dos tablas?, no, claro que no, fue a través del libro de Moisés, y esto indica que los diez mandamientos forman parte de la única ley promulgada por Dios en el Sinaí.

El decálogo es como un resumen de la Ley, los aspectos mencionados en los Diez Mandamientos están ampliados o desarrollaos en otros capítulos de la ley.

Al Decálogo se lo llamo las dos tablas del testimonio (Éxodo 34:29) constituían un testimonio o evidencia de que la constitución dada a Israel tenia a Dios por autor.

TEXTOS BÍBLICOS QUE EVIDENCIAN QUE LA LEY DE DIOS Y LA DE MOISÉS SON LA MISMA.

Josué 24:26. “Escribió Josué estas palabras en el libro de la ley de Dios”
No creo que los adventistas se atrevan a afirmar que Josué haya escrito algo en las tablas de piedras, y si donde escribió fue en el libro de la ley escrito por Moisés entonces a esta ley se le llama ley de Dios.

Esdras 7:6. “Esdras……era escriba diligente en la ley de Moisés
Esdras 7:10. “Esdras había preparado su corazón para inquirir la ley de Jehová”
Esdras 7:12. “Esdras era erudito en la ley del Dios del cielo .
En estos pasajes de Esdras se menciona una sola Ley y se la llama “Ley de Moisés, Ley de Jehová y Ley del Dios del cielo”

Nehemias 8:1-3. “Esdras Leyó en el libro de la ley de Moisés……..desde el Alba hasta el medio día, en presencia de hombres y mujeres”, y en el versículo 8 dice “Leía en el Libro de la ley de Dios”
Me imagino que a ningún Adventista se le ocurrirá decir que la ley de Dios mencionada en este pasaje se limita a los diez mandamientos, ya que el decálogo se puede leer en menos de dos minutos, y Esdras estuvo leyendo desde el Alba hasta el medio día.

Lucas 2:22-24. “Y cuando se cumplieron los días de la purificación de ellos, conforme a la ley de Moisés, le trajeron a Jerusalén para presentarle al Señor…y para ofrecer conforme a lo que dice en la ley del Señor un par de tórtola.”
Aquí se le llama Ley del Señor a un rito que se encuentra prescrito en Levítico 12:6-8.

El Apóstol Pablo menciona la Ley alrededor de cincuenta veces en la epístola a los Romanos, si prestamos atención encontramos referencias del decálogo en el capitulo 7 verso 7, y a otros aspectos de la Ley en el capitulo 10 verso 51, pero para Pablo la ley es una y la llama Ley de Dios (Ro.7:22).

Marcos 7:10. “Porque Moisés dijo: Honra a tu padre y a tu madre”. Este sin duda es uno de los 10 Mandamientos, y aquí se lo atribuye a la Ley de Moisés, lo que prueba que a la misma se le llama “Ley de Dios y Ley de Moisés”. Entendemos entonces que es ley de Dios porque fue dictada por Dios, y Ley de Moisés porque fue Moisés quien la escribió en un libro por orden del supremo Legislador (Nehemias 10:29).

Queda probado de un modo fehaciente y claro que no existen dos leyes.

En el Sinaí fue promulgado el pacto de la Ley, Moisés fue el mediador (Gál. 3:19; Hebreos 8:5-6), en otras palabras Dios dicto la Ley y Moisés la transcribió al pueblo.

Para los que afirman que la Ley de Moisés es estrictamente de carácter ceremonial, les aclaro que una gran parte de la ley escrita por Moisés es de carácter moral.

Ejemplo: El Evangelio en Mat. 22:35-40 dice que un interprete de la ley le pregunto a Jesús, cual es el más grande de los mandamientos de la ley, y Jesús le dijo ” Amaras al Señor tu Dios con todo tu corazón y con toda tu alma… Y el segundo es semejante: amaras al prójimo como a ti mismo, de estos dos mandamientos dependen TODA la ley y los profetas”.

Como podemos comprobar estos dos mandamientos no forman parte del decálogo. Ambos mandamientos los encontramos en los libros escritos por Moisés:

El primero en Deut 6:5 “Y tienes que amar a Jehová tu Dios con todo tu corazón y con toda tu alma y con toda tu fuerza vital”.

El segundo en Lev.19:18. “No debes tomar venganza ni tener rencor contra los hijos de tu pueblo; y tienes que amar a tu prójimo como a ti mismo. Yo soy Jehová”.

Cualquier persona con uso de razón entiende que el amor no es una ceremonia o un rito, sino un don, una virtud de carácter moral.

Los Adventistas limitan el pasaje de Mateos 5:17-18 (”No piensen que vine a destruir la Ley o los Profetas. No vine a destruir, sino a cumplir;
porque en verdad les digo que antes pasarían el cielo y la tierra que pasar de modo alguno una letra diminuta o una pizca de una letra de la Ley sin que sucedan todas lascosas”.)
a los Diez Mandamientos, si esto fuera así, esta expresión en otros pasajes deberían tener la misma limitación.

Lucas 16:16 dice que la ley y los profetas eran hasta Juan. Si al expresión “Ley” del texto en cuestión se limita al Decálogo, entonces este debe terminar en el momento en que Juan el Bautista presenta a Jesús.

De acuerdo al Evangelio la Ley y los Profetas lejos de limitarse al Decálogo abarca todo el antiguo Testamento.
Mat. 7:12; 22:40; Luc. 16:31; Jn. 1:45; Hch. 13:15;28:23; Ro.3:21.
Si leemos con cuidado en Lucas 24:44, es el Propio Jesucristo que se refiere a todo el Antiguo Testamento como: La Ley de Moisés, los Profetas y los Salmos.

Apelando al sentido común la Ley y los Profetas, no se pueden limitar al Decálogo, por que, qué tuvieron que ver los profetas con las dos tablas de piedras?

Jesús no vino para abrogar arbitrariamente la Ley y los profetas, El vino a cumplir lo que los Profetas y la ley habían dicho en relación a la redención de los Hombres.(Luc. 24:44; Mat.5:17-18; Ro.3:2; 6:14 ;6:23; Gal.4:5; 3:10; 1Cor. 15:13).

Si Jesús al morir por nosotros no cumplió y abrogo ni una Jota, ni una tilde de la Ley, entonces los Adventistas están bajo maldición de la Ley, porque ellos no cumplen todo lo que está escrito en la Ley y los profetas.

Pregunta Clave
Si es verdad que la Ley de Moisés fue clavada en la Cruz y que murió con Cristo. Por qué los adventistas no comen las carnes prohibidas por la Ley de Moisés?. Creen realmente que la ley fue clavada en la cruz o no?.

Si lo creen deben andar en libertad con que Cristo nos hizo libres y no permanecer bajo el yugo de la esclavitud.(Gal.5:1; Hch.11:1-9; 1Co. 10:25).

Pasajes del Nuevo testamento donde el Termino Ley abarca todo el Antiguo Testamento.
Juan: 10:34 Salmos: 82:6
12:34 110:4
15:25 35:19
1Co. 14:21 Isaías: 28:11
14:34 Gálatas:3:16
La palabra Ley en su sentido más amplio abarca todo el antiguo testamento, porque los libros que la componen se originaron bajo el pacto de la Ley.

La ley abolida para el cristiano
Dios hizo un pacto con Israel en el Sinaí, aquel pacto fue un convenio entre Dios y el pueblo Israelita Dut. 5:3
Dios propuso el pacto (Éxodo 19: 3-6)
El pueblo se comprometió a cumplirlo (Éxodo 19:7-8; 24:7)
El libro de la ley es llamado “libro del pacto!” Porque en sí lo constituían los mandamientos, ordenanzas, normas y leyes que Dios dictó a su pueblo Israel.

La legislación del Sinaí es llamada el Pacto de la ley, en contraste con el Pacto de la Gracia El pacto incluía lo que escribió Moisés y lo que escribió Dios.
” El altísimo dijo a Moisés Escribe tú estas palabras he hecho pacto contigo y con Israel” ” Y escribió Dios en las tablas del pacto los Diez Mandamientos” (Éxodo 34:27,28).
Si el pacto de la ley está en vigor, entonces está en vigor la ley del pacto, pero si el pacto de la Ley fue abrogado, entonces fue abrogada la ley que lo constituía.
El pacto y la ley son inseparables, el pacto es la ley y la ley es el pacto, nacieron juntos y terminaron juntos.

Al decir que la Ley fue abrogada reconozco que el asunto es delicado y complejo, algunos se sorprenderán. Los principios Morales de Dios no cambian ni se abrogan, estuvieron vigentes antes de la promulgación de la Ley en el Sinai, y continúan vigente después de la muerte de Cristo. Estos principios fueron estampados por el creador en la constitución moral del hombre creado a su imagen y semejanza (Ro. 2:14,15 Porque cuando los gentiles que no tienen ley, hacen por naturaleza lo que es de la ley, éstos, aunque no tengan ley, son ley para sí mismos, mostrando la obra de la ley escrita en sus corazones, dando testimonio su conciencia, y acusándoles o defendiéndoles sus razonamientos, ), e incorporados al pacto de la Gracia, la Ley de Cristo 1Co (.9:21 a los que están sin ley, como si yo estuviera sin ley (no estando yo sin ley de Dios, sino bajo la ley de Cristo), para ganar a los que están sin ley.

El ignorante que roba o mata, es amonestado por su conciencia aunque no haya oído jamás el Decálogo.

Y pregunto aquí: ¿Puede considerarse el día de reposo como un atributo moral a Dios? De ninguna manera. La ley del descanso fue implantada para beneficio del hombre, y no como expresión de la naturaleza Divina. (Mar. 2:27).

La ley del Sinai se levantó como una pared de separación entre Israel y los demás pueblos de la tierra. Dios tuvo un propósito bien definido al levantar aquel muro, del cual los días de reposo constituían una parte o piedra (Ex. 31:13; Ez. 20:12).

Pero el Nuevo Testamento nos dice que el muro ha sido derribado (Ef. 2:14.15; Hch. 10:9-16; 11:2-9). El pacto de la ley prohibía a los judíos comer con los gentiles, pero Pedro alego que Dios le había mostrado que la ley que declaraba prohibida o inmundas algunas carnes o comidas ya no tenía vigencia bajo la dispensación de la gracia, Dios declara limpio lo que la ley había declarado inmundo (Hch.10:15). Este cambio ya lo había apuntado Jesús cuando declaró “Limpios todos los alimentos” (Mrc. 7:19).

El sábado formó parte de la ley del Sinaí. Si aquella ley estuviera en vigor, nosotros guardaríamos el sábado. Pero como estamos plenamente convencidos de que no está vigente, no nos sentimos obligados a observarlo como día de reposo cristiano.

La epístola a los Gálatas constituye, de principio a fin, una vigorosa refutación de las enseñanzas de los Judaizantes de aquel tiempo (Gal. 2:14) “Pero cuando vi que no andaban rectamente conforme a la verdad del Evangelio, dije a Pedro delante de todos: Si tú, siendo Judío, vives como los gentiles y no como Judío, ¿porqué obligas a los gentiles a judaizar?.

El Apóstol de los gentiles expone en Gálatas y Romanos, la naturaleza, el propósito y el alcance de la ley. Todo el que estudie y entienda correctamente el capitulo tres de Gálatas sabrá cuál fue la misión encomendada a la ley.

Dios hizo un pacto con Abraham, y este encerraba la siguiente promesa: “En tú simiente serán benditas todas las naciones de la tierra” (Gen. 22:18), La simiente de Abraham mencionada en este pasaje es Cristo (Gal. 3:16). Tengamos presente aquí que la promesa de Dios se basa en su infinita misericordia. Aquel pacto no tenia mediador porque la promesa no encerraba condición alguna que obligara a la parte humana. Dios promete y el hombre recibe.

Cuatrocientos años después de la promesa hecha a Abraham, fue promulgado el pacto de la ley (Gál. 3:17), pero este pacto no descansaba en la Gracia soberana de Dios, y aquí vemos dos partes: de un lado estaba el Dios justo y Santo, y del otro el pueblo pecador; por eso fue necesario un mediador que fue Moisés (Gál. 3:19-20). Este pacto estaba condicionado, Dios lo propuso con las bendiciones y maldiciones inherentes (Deut.28), y el pueblo se comprometió a cumplirlo cada día, cada semana, cada mes, y cada año. ¿Cuál fue el resultado? Dios cumplió su parte, pero el pueblo fue infiel, desobediente, transgresor.

Y aquí surge la muy lógica pregunta del Apóstol: ¿Para que sirve la ley?. El mismo Apóstol responde “Fue añadida a causa de las transgresiones, hasta que viniese la Simiente a quien fue hecha la promesa” (Gál, 3:19). ¿Quién era esta simiente? CRISTO. En este pasaje de las escritura tenemos la esencia del tema que estoy tratando.

La ley en función de pacto no es eterna, tuvo principio; fue promulgada 430 años después de la promesa hecha a Abraham. Dios la promulgo con carácter temporal “HASTA QUE VINIESE LA SIMIENTE”.

El pacto de la ley fue agregado a la promesa hecha a Abraham. Lo permanente es la promesa de gracia, y no la ley. Dice Pablo que la ley no abrogo aquella promesa (Gál. 3:17). Pero el cumplimiento de aquella promesa sí abrogó la ley (Gál. 3:24, 25).

La ley no se promulgó para evitar o prevenir el pecado, sino para manifestarlo o descubrirlo, para hacer sentir al hombre la necesidad de un salvador,

Pablo dice que antes que viniese la fe estábamos confinados bajo la ley, encerrados para aquella fe que a iba a ser revelada. De manera que la ley ha sido nuestro ayo. Para llevarnos a Cristo, a fin de que fuésemos justificados por la fe. Pero venida la fe, (Cristo), ya no estamos bajo el ayo. (Gál. 3:23-25). Esto, para el que quiera entender está claro como la luz del día. La ley fue promulgada con carácter temporal hasta la venida de Cristo como Redentor, y con esto concuerdan las palabras de la Biblia en Romanos 10:4 que dice: PORQUE EL FIN DE LA LEY ES CRISTO, para justicia (justificadora) a todo aquel que cree. Esto, como quiera que se mire, dice que la ley termina donde empieza Cristo.

En Gálatas 2:19,20, dice Pablo: Yo por la ley soy muerto para la ley, a fin de vivir para Dios. Con Cristo estoy juntamente crucificado. ¿Esta Ud. Crucificado con Cristo?, si lo está entonces está muerto para la ley.

La ley del Sinaí no tenia corazón, no tenia lagrimas para verterlas por el pobre pecador, no tenia misericordia del caído ni brazos para tenderlos sobre el convicto, ni poder para ayudar al hombre a vencer las tentaciones.

En cambio la Gracia tiene todo cuanto el hombre necesita para levantarse a una vida superior, para alcanzar la paz con Dios, para vencer las tentaciones, para obedecer al Señor. El pecado ya no se enseñoreará del hombre regenerado porque ya no está bajo la ley sino bajo la gracia.(Ro.6:4).
Romanos 7:1-6 Nos enseña con toda claridad que quien esté muerto con Cristo está libre de la ley. La ley mato a nuestro substituto o fiador (Gál. 3:13) . Y en tal virtud de la muerte de Cristo, el que se identifica con Cristo en su muerte y resurrección, muere para la ley y resucita a una nueva vida y a nuevas relaciones (Col. 3:1-3).

No concibo que un convertido a Cristo, cuya mente ha sido iluminada por el Espíritu Santo, pueda sentirse ligado a la ley después de haber estudiado o analizado detenidamente los pasaje que hemos considerado. Pablo dice que la ley se enseñorea del hombre mientras este vive. Pero el que se ha identificado con Cristo en su muerte redentora , no vive ha muerto para la ley. Y así como la mujer casada queda libre de la ley del marido cuando este muere, el cristiano convertido queda libre de la ley cuando se identifica con Cristo en su muerte.

Así como la mujer viuda está en libertad de casarse con otro, el cristiano convertido se ha casado con otro, con el Redentor resucitado (Ro. 7:1-6) Y esto nos deja también en libertad de guardar cualquier otro día, el día del Señor.

Cuando presentamos este pasaje de Romanos 7, a los Sabatístas ellos le plantan encima la etiqueta de ley ceremonial Y dicen que estamos libres de la ley de Moisés, pero no de la ley de Dios, los Diez Mandamientos. . Para Pablo no hay mas que una sola ley: La ley de Dios promulgada en el Sinai y transmitida al pueblo por medio de Moisés.

Los Adventistas pretenden evadir el propósito central de la enseñanza de Pablo en Romanos 7:1-6 diciendo que todo lo que el apóstol enseña en este pasaje se refiere a la ley ceremonial. Cuando se les demuestra que la ley mencionada en este capitulo incluye el Decálogo, se quedan desarmados y perplejos.

Que como lo probamos, sencillo: En el versículo 6 leemos que estamos libre de la ley. ¿Qué como lo sabemos? El mismo Apóstol dice, en el versículo siguiente: ¿Qué diríamos, pues? ¿La ley es pecado? En ninguna manera. Pero yo no conocí el pecado sino por la ley; porque tampoco conociera la codicia, si la ley no dijera: NO CODICIARAS. La expresión no codiciaras resume el ultimo de los Diez mandamientos (Ex. 20:17). Así que Pablo dice en Romanos 7:6 que estamos libres de la ley, y en el versículo 7 nos indica que a la ley que él se refiere incluye el decálogo.

En Gálatas 4:4 dice que Dios envió a su Hijo……nacido bajo la ley. ¿Bajo que ley? ¿o bajo que parte de la ley? Jesús como hijo de una mujer israelita, nació y vivió bajo el pacto de la ley promulgada en el Sinaí. ¿Quién se atrevería a limitar el alcance de la palabra LEY en este pasaje, diciendo que Jesús vivió bajo la ley de Moisés y no bajo la ley de Dios?
Jesús nació y vivió bajo la ley, bajo toda forma de ley dada por Dios a los Israelitas. Pues bien con que propósito envió Dios a su Hijo a este mundo? Para que redimiese a los que estaban bajo la ley (Gál. 4:5) . De la misma ley bajo la cual el nació y vivió. ¿ Por qué hemos de dar a la palabra ley un alcance general en el versículo cuatro y uno parcial o limitado en el versículo cinco? Hacerlo así no tendría lógica ni sentido.

En 2 Co. 3 el Apóstol establece un contraste entre los dos pactos: el de la ley y el de la gracia, el de la letra y el del Espíritu. Dice que el pacto de la ley
1. Fue grabado con letras en piedra. (3:7)
2. Su ministerio fue de condenación. (3:9)
3. Fue un ministerio de muerte . (3:7)
4. Su gloria fue limitada y temporal. (3:9-13)
5. Había de perecer. (3:11)
6.Había de ser abolido. (3:13 ) ” y no hacemos como cuando Moisés se ponía un velo sobre el rostro, para que los hijos de Israel no fijaran la vista con intensidad en el fin de aquello que había de ser eliminado”.

Los Adventistas no pueden negar que este pasaje se refiere a los Diez mandamientos, ya que Pablo nos habla aquí del pacto que fue grabado en piedra (Dut.9:9).

Estamos absolutamente seguros que es así, porque cuando Moisés bajo del monte con las tablas de piedras, su rostro era resplandeciente, y se puso un velo sobre el rostro para que los hijos de Israel no fijaran la vista en lo que había de ser abolido ( Ex. 34:27-35; 2Co. 3:13). Y el Apóstol se refiere precisamente a aquel hecho, a aquellas tablas, a aquella gloria, y a aquel velo. Y dice que el ministerio de aquellos mandamientos grabados en piedra eran de condenación y muerte, y había de ser abolido .

Dios permitió que aquellas tablas desapareciesen, porque como su ministerio no iba a ser permanente, no convenía que los hombres convirtiesen aquellas piedras en objeto de veneración.

En lugar del ministerio encomendado a la letra grabada en piedras. Dios ha introducido el ministerio del Espíritu. Ministerio que se desarrolla en el corazón del hombre regenerado. Y Pablo dice que:
1. Que es mas glorioso que el de la ley grabada en piedras. (3:9)
2. Es un ministerio de justificación. (3:9)
3. Es un ministerio permanente. (3:11)
4. Es un ministerio de Libertad. (3:17)
5. Es un ministerio que nos permita mirar a cara descubierta
(sin velo) la gloria del Señor. (3:18)
6. Es un ministerio que transforma a quienes partirán de él,
a la semejanza del Señor. (3:18).

Pablo nos dice, en 2 Corintios 3, que algunos no entienden el verdadero propósito de la ley, ni la naturaleza del evangelio. Tienen un velo sobre el entendimiento; velo que no les permite ver o discernir la verdad. (2Co. 3: 14-16) Pero cuando se conviertan al Señor el velo se quitará.

Todo el que lea este capitulo de la Escritura con una mente iluminada por el Espíritu Santo tiene que darse cuenta de que el pacto de la ley fue abolido; y que tal abolición incluye los Diez Mandamientos grabados en piedra por el dedo de Dios.

Un Adventista dijo en cierta ocasión que Dios abolió las piedras pero no los mandamientos que fueron grabados en ellas. Pero no es eso lo que dice el pasaje en cuestión. Pablo dice que fue abolido el ministerio de muerte grabado con letras en piedra. El ministerio corresponde a la letra, no a la piedra, así que lo que fue abolido es lo que se escribió en la piedra..

Ademas una ves anulada el acta de los decretos que habían contra nosotros, que nos era contraria, quitándola de en medio y clavándola en la cruz, nadie nos puede juzgar en comida o en bebida, o en cuanto a días de reposo, todo lo cual es la sombra de lo que ha de venir. (Col.2:10.17).

Es muy posible que los adventistas digan que Pablo se refiere en este pasaje a todos los sábados del pacto, pero no al séptimo día. Pero debo decirle que no, El Apóstol se refiere a todos los sábados del pacto de la ley, y esto incluye al séptimo día, podemos notar que nunca hizo diferencia entre el séptimo día y los demás días de reposo.

El Apóstol nunca ordeno a los gentiles a guardar el séptimo día, ni ninguno otro aspecto que les ligase al pacto de la ley, y cuando algunos fueron convencidos a guardar todos los días de reposo del antiguo testamento, los censuró abiertamente sin hacer distinción de días.
POR TANTO, QUE NADIE OS JUZGUE EN COMIDA O BEBIDA, O EN CUANTO A DIAS DE FIESTA, LUNA NUEVA O DIAS DE REPOSO.

Por lo tanto el Sábado para el cristiano no debe ser cuestión de vida o muerte como lo es para los adventistas.

Para los que dicen que la muerte de Cristo, antes de librarnos de la ley, sella para siempre la autoridad de la misma. ¿No contradicen abiertamente estas palabras a las enseñanzas de Jesucristo y sus apóstoles?.

Dios anunció, por medio del profeta Jeremías, su propósito de promulgar un nuevo pacto. Y dice que el nuevo no sería como el pacto que hice con sus padres el día que tome su mano para sacarlos de la tierra de Egipto (Jer.31:32). Jesús anuncio este nuevo pacto al decir: Esto es mi sangre del nuevo pacto. (Mat. 26:28).

El Señor ordeno a sus discípulos que predicasen el evangelio (nuevo pacto), y no la ley (Mrc.16:15).

Pablo nos dice en 2Co 3:6: “el cual asimismo nos hizo ministros competentes de un nuevo pacto, no de la letra, sino del espíritu; porque la letra mata, mas el espíritu vivifica”. y nos presenta un contraste entre el nuevo y el antiguo.

Dios los bendiga.

Publicado Por Pastor Damián Ayala.


¿Enseña Mateo 5:17-18 que la Ley aun está vigente?

¿Enseña Mateo 5:17-18 que la Ley aun está vigente?

Por Pablo Santomauro

Ultimamente he recibido varios mensajes expresando desacuerdo con lo que digo en el video titulado ¿Es el Sábado el Día de Reposo Cristiano? [1], donde explico que la observancia del Sábado no es para el día de  hoy porque ya no estamos bajo la Ley del Antiguo Testamento. El tema puede encararse desde muchos ángulos, pero deseo concentrarme en uno de los pasajes más usados por las personas que nos escriben, por todas las sectas sabatistas y por aquellos que de  una forma u otra propugnan la adherencia parcial o total a la Ley:

“No penséis que he venido para abrogar (katalusai) la ley o los profetas; no he venido para abrogar (katalusai), sino para cumplir (plarosai). Porque de cierto os digo que hasta que (eos an) pasen (pareltha) el cielo y la tierra, ni una jota ni una tilde pasará de la ley, hasta que (eos an) todo se haya cumplido (genatai)”. De manera que cualquiera que quebrante uno de estos mandamientos muy pequeños, y así enseñe a los hombres, muy pequeño será llamado en el reino de los cielos; mas cualquiera que los haga y los enseñe, éste será llamado grande en el reino de los cielos. (Mt. 5:17-19)

Este es un pasaje que en primera instancia parece refutar la idea de que hoy somos libres de adorar a Dios sin las restricciones legales que nos obliguen a observar el Sábado en forma ritualista y específicamente en el séptimo día de la semana, o cualquier otra ley ceremonial del AT.

El significado de las palabras de Jesús descansa sobre dos palabras clave: ley y cumplir. ¿Significa la “ley” los Diez Mandamientos? “Cumplir”, ¿significa “hacer y seguir haciendo”? ¿Significa “hacer”en el sentido de que se hace una vez – se cumple una vez – y no se necesita repetir?

La ley

Veamos primero el significado que Mateo le da a la “ley” a través de su evangelio. Los siguientes pasajes contienen los usos de la palabra “ley” en el libro de Mateo:

Así que, todas las cosas que queráis que los hombres hagan con vosotros, así también haced vosotros con ellos; porque esto es la ley y los profetas. (Mateo 7:12)

En este verso, “ley” se refiere a toda la Toráh (libros de Moisés). Sabemos esto porque está asociada con “los profetas”. Aquí están representadas dos de las tres divisiones del Antiguo Testamento: la ley (torah), los profetas y los escritos.

La triple división del Antiguo Testamento hebreo en el tiempo de Cristo es confirmada por sus propias palabras: “Era necesario que se cumpliese todo lo que está escrito de mí en [1] la ley de Moisés, en [2] los profetas y en [3] los salmos [el primer libro de la tercera división]*” (Lc. 24: 44).

En Mateo 7:12 tenemos una referencia a toda la Escritura, y si bien los Diez Mandamientos están incluidos en la toráh, es obvio que la referencia de Jesucristo no es una lista de mandamientos.

Porque todos los profetas y la ley profetizaron hasta Juan (Mt. 11:13)

En este verso “ley” también es una referencia a toda la torah (el Pentateuco, los cinco libros de Moisés), no a los mandamientos mosaicos ni los Diez Mandamientos. ¿Cómo sabemos? Porque una vez más, “la ley” está asociada con “los profetas”.

O no habéis leído en la ley, cómo en el día de reposo los sacerdotes en el templo profanan el día de reposo, y son sin culpa? (Mt. 12:5)

La porción de la “ley” mencionada aquí no es los Diez Mandamientos sino Levítico 24:5-9, la que describe los deberes de los sacerdotes.

Maestro, ¿cuál es el gran mandamiento en la ley? Jesús le dijo: Amarás al Señor tu Dios con todo tu corazón, y con toda tu alma, y con toda tu mente.Este es el primero y grande mandamiento. Y el segundo es semejante: Amarás a tu prójimo como a ti mismo (Mt. 22:36-39)

La primera cita es tomada de Deuteronomio 6:5 y la segunda es de Levítico 19:18. Jesús no citó los Diez Mandamientos en absoluto.

De estos dos mandamientos depende toda la ley y los profetas (Mt. 22:40).

Una vez más, la frase “la ley y los profetas” determina que “ley” es una referencia a toda la Toráh. No podemos limitarla a los Diez Mandamientos.

!Ay de vosotros, escribas y fariseos, hipócritas! porque diezmáis la menta y el eneldo y el comino, y dejáis lo más importante de la ley: la justicia, la misericordia y la fe. Esto era necesario hacer, sin dejar de hacer aquello (Mt. 23:23).

Otra vez, el uso de “ley” aquí va más allá de los Diez Mandamientos.

Conclusión: Habiendo visto todos los pasajes de Mateo donde el evangelista hace uso del término “ley” (en adición a Mt. 5:17-18), notamos que Mateo nunca usa “ley” como una referencia específica o restringida a los Diez Mandamientos. Por consiguiente, al no haber razones contextuales de peso que determinen lo contrario, la mención de “ley” por parte de Jesucristo debe interpretarse como una referencia a toda la Toráh, no a los Diez Mandamientos en particular. Es aquí donde comienza a destruirse el argumento sabatista que pretende usar Mateo 5:17-18 para refutar nuestra posición de que somos libres de adorar sin las restricciones legalistas usadas por los Adventistas del Séptimo Día, entre otros.

“Cumplir”

Ahora veamos el uso de “cumplir” en el libro de Mateo. ¿Usa Mateo “cumplir” para señalar un hecho que ocurrió una vez y que no se necesita repetir una o muchas veces? ¿O la idea es “hacer y seguir haciendo”?

Todo esto aconteció para que se cumpliese lo dicho por el Señor por medio del profeta, cuando dijo: He aquí, una virgen concebirá y dará a luz un hijo,
Y llamarás su nombre Emanuel, que traducido es: Dios con nosotros (Mt. 1:22-23).

Aquí  “cumpliese” se utiliza en relación al nacimiento de Jesús. Es obvio que el evento  no se volverá a repetir y el significado de “cumpliese” no tiene nada que ver con algo que los cristianos deben hacer.

y estuvo allá hasta la muerte de Herodes; para que se cumpliese lo que dijo el Señor por medio del profeta, cuando dijo: De Egipto llamé a mi Hijo (Mt. 2:15).

¿Cuántas veces salió Jesús a Egipto? Sólo una. ¿Tenemos los cristianos alguna participación y obligación de continuar haciendo algo aquí? No.

Entonces se cumplió lo que fue dicho por el profeta Jeremías, cuando dijo: Voz fue oída en Ramá, Grande lamentación, lloro y gemido; Raquel que llora a sus hijos, Y no quiso ser consolada, porque perecieron (Mt. 2:17-18).

Esta  profecía fue cumplida una sola vez. La idea de un cumplimiento continuo está ausente del pasaje.

Debido a que los pasajes son numerosos y el espacio es limitado, solamente listaremos el resto de los versos para que el lector pueda conducir su propio estudio: Mateo 2:23; 3:15 (si bien éste indica que es algo que los cristianos debemos hacer, el contexto no tiene nada que ver con los Diez Mandamientos); 4:14-16; 5:33; 8:17; 12:17-21; 13:14-15; 21:4,5; 26:53,54; 26:56; 27:9,10.

En todos estos pasajes no existe ninguna conexión con los Diez Mandamientos ni encontramos la noción de cumplimiento u observación continua por parte de los creyentes. Es lógico concluir que la palabra “cumplir” usada por Cristo en Mateo 5 es una referencia a algo que él haría con su obra como Mesías. No se trata de algo que los creyentes debemos observar por siempre.

Volvamos ahora a Mateo 5: 17-19:

“No penséis que he venido para abrogar la ley o los profetas; no he venido para abrogar, sino para cumplir. Porque de cierto os digo que hasta que pasen  el cielo y la tierra, ni una jota ni una tilde pasará de la ley, hasta que  todo se haya cumplido ”. De manera que cualquiera que quebrante uno de estos mandamientos muy pequeños, y así enseñe a los hombres, muy pequeño será llamado en el reino de los cielos; mas cualquiera que los haga y los enseñe, éste será llamado grande en el reino de los cielos.(Mt. 5:17-19)

A lo que conocemos hasta ahora, agreguemos otra pieza importante para entender este pasaje. Se encuentra en el Evangelio de Juan:

Después de esto, sabiendo Jesús que ya todo estaba consumado, dijo, para que la Escritura se cumpliese: Tengo sed (Jn. 19: 28).

El texto expresa que “ya todo estaba terminado” pero aun faltaba una de las profecías respecto a la vida y muerte del Mesías, la referencia a “Tengo sed”.

Ahora sigamos el desarrollo del Sermón del monte.  Jesús comienza con las “bienaventuranzas”, sigue con el pasaje que estamos examinando, e immediatamente procede a decir seis veces “Oísteis que fue dicho … pero yo os digo”. Jesús está tomando para sí mismo una autoridad superior a la del antiguo pacto, pero para que sus oyentes no pensaran que él estaba aboliendo la naturaleza obligatoria del antiguo pacto en ese momento, ya había anunciado que eso lo iba a hacer él pero más adelante. ¿Cómo? Cumpliendo al pie de la letra las profecías, tipos y sombras que señalaban hacia su obra como Mesías y Salvador del Mundo, las cuales están registradas en la ley. Por lo tanto, la ley debía continuar hasta que él hubiera cumplido todo. Esto sucedió, según Juan, con la muerte de Jesús.

El error en insistir que Jesús estaba enseñando en Mateo 5:17-19 la naturaleza continua de la ley, es que encierra a los cristianos en un callejón sin salida. Ya que el pasaje dice que ni una jota ni una tilde pasará de la ley, los que lo usan para probar la perpetuidad del antiguo pacto, también deben usarlo para promover la naturaleza obligatoria de toda la ley. Pero Pablo advirtió a sus lectores que no podían tomar sólo una parte de la ley y dejar el resto.

Y otra vez testifico a todo hombre que se circuncida, que está obligado a guardar toda la ley (Gá. 5:3).

Sólo tenemos dos opciones: Jesús cumplió toda la ley por nosotros y así nos liberó del dominio del antiguo pacto, o debemos guardar todos los detalles del antiguo pacto. No hay otras opciones.

¡Pero el verso 19 parece enfocarse en “mandamientos”!

Este versículo ha sido motivo de marchas y contramarchas, y toneladas de tintas has sido empleadas para ofrecer diferentes interpretaciones por grandes eruditos. Personalmente me inclino a pensar que la referencia a mandamientos en Mateo 5:19 tiene que ver con los mandamientos que Cristo nos dejó en sus palabras, y por inferencia podemos decir que es una referencia a Sus Palabras. Es muy factible que los versos anteriores (17-18) contengan una doble connotación – una es la referencia al cumplimiento de la ley por parte de Jesucristo en la cruz, lo que en consecuencia la declara abrogada o abolida, y la otra concerniente a que la Palabra de Dios o de Jesús (la ley  y los profetas) jamás pasará. La frase “hasta que pasen el cielo y la tierra” es equivalente a “jamás pasará”. Consideremos los siguientes pasajes:

Porque de cierto os digo que hasta que pasen  el cielo y la tierra, ni una jota ni una tilde pasará de la ley, hasta que  todo se haya cumplido  (Mt 5:18).

Pero más fácil es que pasen el cielo y la tierra, que se frustre una tilde de la ley (Lc. 16:17)

El cielo y la tierra pasarán, pero mis palabras no pasarán (Mt. 24:35).

Cuando observamos estos pasajes es obvio que Jesús reclama que Sus palabras durarán más que la Ley (los mandamientos). La Ley pasará ANTES que los cielos  y la tierra (cuando todo sea cumplido) pero las palabras de Jesús NUNCA pasarán y continuarán aun más allá de la disolución del universo.

Repaso y deducciones derivadas

1.     Mateo 5:17-19 enseña que toda la ley, incluyendo lo escritos en la Toráh, permanecería en vigencia hasta que todo se hubiera cumplido. Con su vida, muerte y resurrección, Jesús cumplió toda la ley (y los profetas) del antiguo pacto, por lo que esta ley ya no es obligatoria para los cristianos.

2.     Cada vez que la palabra “ley” se emplea en Mateo, siempre se usa para todo el antiguo pacto o para alguna porción de éste que es más que únicamente los Diez Mandamientos.

3.     Cada vez que la palabra “cumplir” se utiliza en el evangelio de Mateo, siempre se usa en conexión con los eventos relacionados con la vida de Cristo. Nunca se usa en el contexto de alguna práctica u observancia continua en la vida del creyente.

4.     Si alguien usa Mateo 5:17-19 para probar la perpetuidad de la ley del antiguo pacto, entonces debe guardar toda la ley ya que ni una jota ni una tilde debe ser quitada.

5.     El Nuevo Testamento es cristalino en cuanto a que las ceremonias y prácticas de Antiguo Testamento señalaban hacia adelante a algún aspecto de la vida , muerte y resurrección de Cristo.

6.     Con su vida perfecta, muerte sacrificial y resurrección, Jesús cumplió por nosotros las demandas morales de Dios.

7.     La libertad del evangelio NO da a los cristianos la libertad para pecar.

8.     La vida santa del cristiano nunca es la base de su aceptación ante Dios , sino el resultado de ella.

9.     Todos los principios morales sobre los cuales se basan los Diez Mandamientos y otras leyes morales del antiguo pacto, puede resumirse en el solo principio del amor.

10.    La moralidad enseñada en el nuevo pacto reemplaza la moralidad enseñada en el antiguo pacto. <>

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Deseo expresar mi agradecimiento a Dale Ratzlaff, notorio ex-adventista, por la claridad con que analiza el tema del Sábado en su libro Sábado en Cristo, publicado por LAM Publications, LLC, PO Box 11587, Glendale, Arizona 85318. El artículo anterior está basado en su mayor parte en este libro, que está siendo de gran bendición para aquellos que están en un momento de transición desde el legalismo férreo de los Adventistas del Séptimo Día hacia la libertad  que los lleva a los brazos de Cristo.

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*El Antiguo Testamento hebreo consistía en 24 libros, que eran divididos en las siguientes tres divisiones principales:

  1. La ley (torah) que contiene los cinco libros de Moisés, o Pentateuco.
  2. Los profetas (nebi’im) subdivididos en:
    (a) Cuatro “anteriores”, Josué, Jueces, (1 y 2) Samuel y (1 y 2) Reyes, y
    (b) Cuatro “posteriores”, Isaías, Jeremías, Ezequiel y los doce profetas menores en un solo libro.
  3. Los escritos (ketubim), constituidos por los once libros restantes, de los cuales Esdras, Nehemías y 1 y 2 de Crónicas forman cada uno un solo libro.

Tomado de:

(http://eltextobiblicoat.blogspot.com/2006/10/402-divisin-antigua-y-moderna-del.html)

*Este Artículo ha sido publicado con el permiso del apologista  Pablo Santomauro*

Este artículo fue tomado del blog amigo El Blog del Pastor Daniel

 

 


Los Adventistas del Séptimo Día y el Sábado ¿Fue el día de reposo ordenado por Dios desde la Creación?

Los Adventistas del Séptimo Día y el Sábado
¿Fue el día de reposo ordenado por Dios desde la Creación?

por Pablo Santomauro

Tarde o temprano usted se va a encontrar con un adventista que lo desafiará en cuanto a la observancia del sábado, y lo va a hacer con argumentos que en la superficie parecen tener peso bíblico. Tal es así, que el cristiano que no ha sido discipulado, puede fácilmente ser apabullado por un adventista capacitado y quedarse sin respuestas.

La Revista Signs of the Times, publicada por la  Iglesia Adventista del Séptimo Día (IASD en adelante), en su ejemplar de Junio de 1999, presenta algunos de los argumentos que manejan los adventistas para apoyar que el día de adoración  aprobado por Dios sigue siendo el Sábado y no el Domingo. Si bien estamos en el año 2009, escogimos este artículo porque define la posición del movimiento en forma clara y definitiva, sin necesidad de ir a los documentos doctrinales de la IASD.

En la página 24 de la revista, bajo el título “Por qué mi Día de Reposo es el Sábado”, el autor plantea un diálogo con su vecino. El vecino le invita al juego del sábado – el tipo de deporte no es especificado — y le ofrece una entrada gratis. El autor agradece a su vecino pero le aclara que no puede asistir al juego porque los sábados él va la iglesia. El vecino le indica que eso no sería problema ya que el juego es en la tarde. A esto, el autor replica que para él todo el sábado es un día de adoración. A continuación sigue la clásica letanía que pone al adventista en un plano superior a los que se congregan en domingo, y luego el autor comienza a enumerar una serie de razones por las cuales guarda el sábado.

La primer razón es expresada de la siguiente manera en el artículo:

“El séptimo día es mencionado por primera vez en el comienzo de la Biblia. Luego que Dios pasó domingo, lunes, martes, miércoles, jueves y viernes creando la tierra, la Escritura dice que “reposó el día séptimo …. Nosotros podemos inferir que desde la Creación en adelante, la gente guardó el sábado como día de adoración por generaciones. Cuando lo olvidaron, Dios se los recordó: ‘Acuérdate del día de reposo para santificarlo’, Dios dijo a los hijos de Israel. Y entonces incluyó el séptimo día – sábado en los Diez mandamientos. ‘Pueden trabajar por seis días pero el séptimo día deberá ser el día de Dios. Ustedes y toda su familia y aun vuestros animales deben descansar de trabajar ese día. En su lugar, pasen el día recordando que Yo soy vuestro Creador, y que en seis días hice toda la Creación, incluyendo la humanidad, y luego reposé’”.

El artículo continúa diciendo: “Esto en sí debería ser suficiente, ¿verdad? Si yo acuerdo con un amigo de encontrarnos en nuestro restaurante favorito el martes al mediodía, ¿iré el miércoles porque me es más conveniente? ¡Por supuesto que no! Y así es con Dios. Si Dios quiera que me encuentre con El en ese día, ¿por qué razón no lo haría?”

Este es el argumento básico desde el cual parten los adventistas para justificar su doctrina del día de reposo. Puesto en lenguaje teológico, el sábado es una ordenanza de la Creación, dicen ellos. Si ustedes logran poner en evidencia el error de este argumento, prácticamente estarán tirando abajo todo el aparatoso esquema de la doctrina adventista.

¿Es el Sábado una Ordenanza implantada desde la Creación?

Me permito citar ahora una porción del excelente trabajo del Dr. Robert Morey, Is the Sabbath for Today? Este breve ensayo de Morey fue escrito hace varios años pero conserva su vigencia por la claridad y sencillez de su refutación, por ello procedimos a traducir y adaptar los puntos a nuestro entender más destacados. Por supuesto que cada punto puede ser expandido y profundizado, pero preferimos dejarlo en su formato inicial para beneficio del lector.

Análisis del argumento:

1. ¿Qué es una “ordenanza de la Creación”?

Respuesta: Una actividad o institución que Dios estableció desde la Creación  para que toda la humanidad observe perpetuamente hasta el fin de los tiempos.  Algunas de las ordenanzas más obvias son actividades tales como el trabajo (Gn. 1:28; 2:15, 20) y el mandato cultural (Gn. 1:28), o instituciones como el matrimonio (2:8) y la familia (2:24).

2. ¿Qué se necesita exegéticamente para probar que guardar el sábado es una ordenanza desde la Creación?

Respuesta:  Para probar que el guardar el sábado es una ordenanza creacionista, debemos encontrar en la historia de la Creación misma, uno o más de los siguientes elementos:

a. Un mandamiento dado al hombre para observar una semana de 7 días.

b. Un mandamiento dado al hombre para descansar en el séptimo día.

c. Un ejemplo donde el hombre descanse el séptimo día.

d. Una explicación del porqué el hombre debe descansar en el séptimo día.

La evidencia exegética aplastante es que no existe un solo mandamiento, ejemplo o explicación sobre el guardar el sábado en la historia de la Creación.  No existe en absoluto en Génesis 1-3 o en ningún otro lugar, ninguna evidencia exegética que sugiera que guardar el sábado sea una ordenanza creacionista.

3. Pero, perdone que insista, ¿está seguro que el mandamiento de guardar el sábado no está en Génesis 2:1-3?

Respuesta:  No, la palabra “sabbath” no aparece en el texto.  Una aproximación bíblico-teológica muestra que Génesis 2:1-3 es el comentario de Moisés mirando en retrospectiva hacia el período de la creación en el contexto de su propio entendimiento de los diez mandamientos, y no se trata de una referencia al entendimiento que poseía Adán en el comienzo de la historia.

El texto no dice que el hombre o los animales santificaron el día y que descansaron.  El texto establece la declaración simple y sencilla de que las obras creativas inmediatas de Dios llegaron a un fin. El hecho de que Dios “reposó” es claramente antropomórfico. Dios no necesita descansar.

4. Pero se menciona el séptimo día. ¿No prueba esto que es una ordenanza creacionista?

Respuesta: No necesariamente.  El nudismo y el vegetarianismo también son parte de la historia de la Creación. En realidad, nadie tendría el descaro de reclamar que estos elementos son mandamientos simplemente porque se mencionan en el texto.

5. ¿Pero no es Génesis 2:1-3 un patrón o un modelo para que nosotros lo sigamos?

Respuesta:  ¡Espero que no!  Luego que Dios trabajó durante 6 días, descansó en el séptimo día y continúa “descansando” hasta el presente (He. 4:10-11). Dios no comenzó otro ciclo de 6 días de trabajo y uno de descanso. Por lo tanto, si los hombres vamos a seguir el modelo, entonces tendríamos que trabajar 6 días en el comienzo de nuestra carrera u oficio, ¡y luego descansar por el resto de nuestras vidas! De todas maneras, para probar que guardar el sábado es un mandamiento creacionista, debemos mostrar un ejemplo de un hombre guardándolo. Si esto es cierto con respecto a otras ordenanzas de la Creación, ¿cuál es la razón para que la observancia del sábado sea exenta de esta regla de fe?

Además, Adán nunca hubiera estado en condiciones de observar el sábado correcto porque el séptimo día de Dios fue el segundo día de Adán, por lo cual el séptimo de Adán fue el quinto de Dios.  ¿Cuál de los dos séptimos días observaba Adán?

Adicionalmente, todos los pasajes bíblicos como Nehemías 9:5-38 (cf. vs. 13-14) que dan un resumen de la historia redentiva, siempre ponen el comienzo de la observancia del sábado junto a Moisés, no Adán.  Si la observancia del sábado hubiera comenzado al momento de la Creación, sin duda la Escritura lo hubiera mencionado cuando se narra la historia del mundo, pero no lo hace.

No existe tampoco en la historia de la Creación en Génesis ninguna mención de una semana de 7 días ordenada por Dios u observada por el hombre.

Ningún ejemplo, ningún mandamiento o precepto puede ser extraído de Génesis 1-3.  Si bien más adelante en la historia de la redención aparece la semana de 7 días, no existe evidencia de que Adán o Eva usaban tal medida de tiempo.

(Hasta aquí el trabajo del Dr. Morey)

Concluímos que lo visto es suficiente para echar por tierra la columna vertebral del argumento adventista que pretende conectar su distorsionada interpretación del séptimo día con la historia de la Creación. En esta materia, los adventistas son culpables de ver y pensar más allá de lo que está escrito (1 Co. 4:6). <>

Publicado por Héctor Reséndiz.

Este artículo fue tomado del blog amigo El Blog del Pastor Daniel

 

 


El sábado – ¿el día de reposo?

El sábado – ¿el día de reposo?

Pablo Santomauro

publicado por Pastor Damián Ayala.