¡La verdad sobre las apariciones Marianas!!…

¡La verdad sobre las apariciones Marianas!!…

Mas si aun nosotros, o un ángel del cielo, os anunciare otro evangelio diferente del que os hemos anunciado, sea anatema.

Gálatas 1:8

Y no es maravilla, porque el mismo Satanás se disfraza como ángel de luz. 2 Corintios 11:14

Publicado por Pastor Damián Ayala


¿Qué clase de resolución de Año Nuevo debería hacer un cristiano?

¿Qué clase de resolución de Año Nuevo debería hacer un cristiano?

La práctica de hacer resoluciones de Año Nuevo se remonta a más de 3,000 años con los antiguos babilonios. Hay algo en el inicio del nuevo año que nos hace pensar en un nuevo comienzo, una nueva etapa. En realidad no hay diferencia entre el 31 de diciembre y el 1º de enero. Nada místico ocurre a la media noche del 31 de diciembre. La Biblia no habla en favor ni en contra del concepto de la resolución de Año Nuevo. Sin embargo, si un cristiano desea hacer una resolución de Año Nuevo, ¿que clase de resolución debería ella o él hacer?

Las resoluciones de Año Nuevo más comunes son la determinación de dejar de fumar, dejar de beber, manejar el dinero mas sabiamente y pasar mas tiempo con la familia. La resolución más común de Año Nuevo es sin duda el bajar de peso, juntamente con hacer más ejercicio y comer más sanamente. Todos estos son buenos objetivos. Sin embargo, 1 Timoteo 4:8 nos enseña a mantener el ejercicio físico en perspectiva. “Porque el ejercicio corporal para poco es provechoso, pero la piedad para todo aprovecha, pues tiene promesa de esta vida preente, y la venidera.” La gran mayoría de las resoluciones de Año Nuevo, aún entre cristianos, tienen que ver con el aspecto físico. Esto no debería de ser.

Muchos cristianos determinan orar más, leer la Biblia todos los días e ir a la iglesia más regularmente. Estos son objetivos fantásticos. Sin embargo, estas resoluciones fallan tanto como las no espirituales, porque no hay poder en una resolución de Año Nuevo. Tener determinación para comenzar o terminar cierta actividad no tiene ningún valor, a menos que se tenga verdadera motivación para hacer o dejar de hacer esa actividad. Por ejemplo, ¿Porqué quieres leer la Biblia todos los días? ¿Es para honrar a Dios y crecer espiritualmente, o porque escuchaste que es bueno hacerlo? ¿Porqué quieres bajar de peso? ¿Es para honrar a Dios con tu cuerpo, o es por vanidad, para honrarte a ti mismo?

Filipenses 4:13 nos dice: “Todo lo puedo en Cristo que me fortalece.” Juan 15:5 nos enseña: “Yo soy la vid, vosotros los pámpanos; el que permanece en mí, y yo en él, éste lleva mucho fruto; porque separados de mí nada podéis hacer.” Si Dios es el centro de tus resoluciones de Año Nuevo, hay posibilidad de tener éxito, dependiendo de tu compromiso para hacerlo. Si es la voluntad de Dios que algo se cumpla, Él te ayudará a realizarlo. Si una resolución no es para honrar a Dios o no está de acuerdo con la Palabra de Dios, no recibiremos ayuda de Dios para llevarla a cabo.

Entonces, ¿Qué clase de resolución de Año Nuevo debería hacer un cristiano? He aquí algunas sugerencias: (1) Pide al Señor sabiduría (Santiago 1:5) en relación a qué resoluciones, si hubiera alguna, quiere Dios que hagas?; (2) pide sabiduría para saber como alcanzar los objetivos que Dios te indique; (3) confía en que Dios te de la fuerza para ayudarte; (4) encuentra a alguien a quien rendirle cuentas, que te ayude y te motive; (5) no te desanimes con fracasos ocasionales, sino permite que éstos te motiven más, (6) no te envanezcas si lo logras, sino da gloria a Dios. Salmo 37:5-6 dice: “Encomienda a Jehová tu camino, y confía en él; y él hará. Exhibirá tu justicia como la luz, tu derecho como el mediodía.”

www.GotQuestions.org/Espanol


Perdón

Perdón!!

“Hay algunos seres sobre la tierra —replicó el Espíritu— que pretenden conocernos, y que realizan sus acciones de pasión, orgullo, malevolencia, odio, envidia, santurronería y egoísmo en nuestro nombre, y que son tan extraños para nosotros y para todo lo que con nosotros se relaciona, como sí nunca hubieran vivido. Acordaos de ello y cargad la responsabilidad sobre ellos y no sobre nosotros”.

(Espíritu de la Navidad Presente en “Canción de Navidad”, de Charles Dickens)

 

Pido perdón a quienes hayan sufrido por emisarios o sistemas relacionados al cristianismo.

Gente que aguantó abusos morales, físicos, psicológicos y espirituales por parte de autoridades religiosas.

Personas que padecieron el incumplimiento de promesas ilusorias de humana factura.

Hombres y mujeres que fueron víctimas de la estafa de quienes solo piensan en lucrar.

Seres humanos que vieron con sus propios ojos la doble moral de aquellos que dicen pero nunca hacen.

Pido perdón a quienes hayan vivido subyugados dentro de estructuras religiosas asfixiantes.

Gente que soportó la imposición de un dios que nada tiene que ver con el cristianismo.

Personas que toleraron por muchos años que usurparan su libertad de conciencia.

Hombres y mujeres cuyos cuestionamientos se vieron limitados o recibieron elusión como respuesta.

Seres humanos que sufrieron en carne propia las consecuencias de enseñanzas distorsionadas.

La Navidad me recuerda el nacimiento del niño Jesús en el pesebre de Belén.

Aparecido en un contexto de pobreza, rechazo y discriminación.

Donde los distraídos de la sociedad no lograron percibir lo que ocurría.

Momento en que la divinidad se mostró primero a los humildes.

La Navidad me recuerda que el cristianismo no consiste en palabrerías ni verborrea.

Que nada tiene que ver con las luchas de poder ni la persecución de la fama.

Que muy lejos está de las pirámides humanas donde unos aventajados oprimen a otros desfavorecidos.

Que no existe ni está presente donde hay santurronería, soberbia, egoísmo, discriminación y doble vida.

¡El cristianismo es otra cosa!

Es paz en el corazón. Alegría compartida con el hermano. Perdón que se traduce en gestos.Gestos que se vuelven acciones. Amor que se entrega por el prójimo. Compromiso con Dios y su creación. Lucha por la dignidad humana. Denuncia, propuesta y entrega. Libertad del imperio del “yo”. Aprendizaje continuo. Humildad para admitir errores. Sencillez de corazón. Austeridad en el modo de vida. Razón sazonada con fe. Respuesta a muchos interrogantes de la vida.Interrogantes que quedan sin respuesta. Consuelo en las aflicciones. Experiencia individual y comunitaria. Cambio interior que promueve la transformación exterior. Diálogo en las diferencias.Respeto por las divergencias. Y muchas cosas más.

Alguien dijo tiempo atrás: “¿Cómo es posible que el mejor mensaje que existe, esta hermosa vida de amor y esperanza y paz, se convirtiera en otra cosa? ¿Cómo terminaron tan pocos hablando por tanta gente? Somos muchísimos los que realmente queremos seguir a Jesús. Quienes creemos en él cuando dice que vino a darnos la vida y la vida al máximo. Queremos la mejor vida posible aquí y ahora, la que es eterna, a la que Jesús nos invita”.

En esta época navideña pido perdón a toda persona a quien el cristianismo, sea la rama que fuere, haya decepcionado. Y extiendo una invitación mutua para que nos acerquemos y redescubramosa quien yace recostado en aquel antiguo pesebre.

Cristian Franco


¿Deben los cristianos celebrar la Navidad?

“¿Deben los cristianos celebrar la Navidad?”

Respuesta: La polémica de si los Cristianos deben celebrar la Navidad o no se ha estado en discusión por siglos. Hay Cristianos dedicados y sinceros en ambos lados del dilema, cada uno con multiples razones del porque o el porque no se debe celebrar la Navidad en los hogares Cristianos. ¿Pero que es lo que dice la Biblia? ¿Da la Biblia instrucción clara sobre si la Navidad es una festividad que debe ser celebrada por los Cristianos?

Primeramente veamos las razones por las que algunos Cristianos no celebran la Navidad. Una razon contra la celebración de la Navidad es que las tradicions que rodean esta festividad tienen su origen en el paganismo. La busqueda de la información sobre este tema es difícil porque los origenes de muchas de nuestras tradiciones son tan oscuros que sus fuentes de información a menudo se contradicen entre ellas. Campanas, velas, muérdago y otras decoraciones se mencionan en la historia del culto pagano, pero el uso de estas en el hogar ciertamente no indica retornar al paganismo. Mientras que hay definitivamente raices paganas en algunas tradiciones, hay muchas más asociadas con el verdadero significado de la Navidad – el nacimiento del Salvador del mundo en Belén. Campanas que tañen para anunciar las buenas nuevas, velas que se encienden para recordarnos que Cristo es la Luz del Mundo (Juan 1:4-9), una estrella que se coloca en la punta del árbol para conmemorar la estrella de Belen y regalos que se intercambian para recordarnos los obsequios de los reyes magos a Jesus, el mas grande regalo de Dios a la humanidad.

Otro argumento contra la Navidad, especialmente el del arbol de navidad es que la Biblia prohibe traer árboles a nuestros hogares para decorarlos. El pasaje más citado es el de Jeremías 10:1-16, pero este pasaje se refiere a cortar árboles, cincelar la madera para hacer un ídolo y después decorarlo con plata y oro con el proposito de inclinarse ante él y adorarlo (vease tambien Isaías 44:9-18). El pasaje en Jeremías no puede tomarse fuera de contexto y aplicarse como legitimo argumento contra los árboles de Navidad.

Los cristianos que prefieren ignorar la Navidad indican el hecho de que la Biblia no proporciona la fecha del nacimiento de Cristo, lo cual es cierto. El 25 de diciembre puede no estar ni siquiera aproximado a la fecha en que nació Jesús. Existen un sinnúmero de argumentos en ambos lados, algunos refiriendose al clima en Israel, las costumbres de los pastores en invierno y las fechas de los censos efectuadas por los romanos. Todos estos argumentos contienen de cierto grado de conjetura, lo que nos trae nuevamente al hecho de que la Biblia no nos dice cuando nació Cristo.

Algunos ven en ello la prueba de que Dios no desea que celebremos Su nacimiento, mientras que otros ven en esta omision de la Biblia una tácita aprobación.

Algunos cristianos piensan que puesto que el mundo celebra la Navidad – aunque cada vez se convierte más y más en algo políticamente aceptado, el referirse a esta fecha como “días festivos” – los cristianos no deberian hacerlo. Pero este mismo es el argumento usado por falsas religiones que niegan totalmente a Cristo, al igual que ciertos cultos como los Testigos de Jehova, quienes niegan Su deidad. Aquellos Cristianos que sí celebran la Navidad, tienden a ver en ello, la oportunidad para proclamar a Cristo como “la razón de la celebración” entre las naciones y para aquellos cautivos en falsas religiones.

Como hemos visto, no hay realmente una razón bíblica para no celebrar la Navidad. Al mismo tiempo, no hay tampoco un mandato bíblico para celebrarla. A fin de cuentas, celebrar la Navidad o no, es una decisión personal. Sin importar la opción que los Cristianos elijan en relación a la Navidad, sus puntos de vista no deben ser usados como un arma para atacar o denigrar a aquellos con criterios opuestos, tampoco deben ser usados como un galardón para el orgullo sobre si se debe celebrar esta festividad o no. Como en todo, debemos pedir sabiduria a Aquel que la otorga liberalmente a todo aquel que la busca (Santiago 1:5) y aceptarnos unos a otros en gracia y amor cristianos, independientemente de nuestras opiniones sobre la Navidad.

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“El que hace caso del día, lo hace para el Señor; y el que no hace caso del día, para el Señor no lo hace. El que come, para el Señor come, porque da gracias a Dios; y el que no come, para el Señor no come, y da gracias a Dios.” (Romanos 14.6, RVR60)

 


NAVIDAD Tiempo de Confusión para Muchos Cristianos

NAVIDAD Tiempo de Confusión para Muchos Cristianos

Por Pablo Santomauro

Al aproximarse el 25 de diciembre revive todos los años en algunos círculos cristianos el clásico dilema sobre si se debe o no celebrar la Navidad. En una publicación cristiana reciente apareció un artículo en primera plana donde se define la Navidad como una celebración pagana y una excusa para hacer fiestas, dar y recibir regalos, o dar rienda suelta al desenfreno y las pasiones desordenadas. El autor del artículo propone luego que el creyente no debería celebrar la Navidad. Artículos como éste son representativos de la posición que ciertos sectores cristianos y algunos grupos sectarios tales como los Pentecosatales Unicitarios y los Testigos de Jehová sostienen en cuanto a la fecha.

Los argumentos más utilizados para justificar que la Navidad no se debe celebrar son los siguientes:

1)      No se sabe realmente la fecha en que nació Cristo.

2)      La fecha es usada para hacer fiestas donde Cristo ni siquiera es recordado, y en muchos casos reina la inmoralidad y el descontrol.

3)      El 25 de diciembre era la fecha en que los romanos celebraban “Saturnalia” (celebración al dios Sol) junto con las festividades de Mitra, deidad que los romanos importaron de la tradición persa, por lo tanto es una celebración pagana.

4)      Las Escrituras no nos mandan celebrar el nacimiento de Jesús. No es bíblico celebrar la Navidad porque la Biblia no nos da mandamiento de hacerlo.

Ante estas afirmaciones corresponde que analizemos con claridad lo que ellas significan. El cristiano debe de “examinarlo todo y retener lo bueno” (1 Tes. 5:21). Además, las leyes de la lógica[1] nos deben indicar dónde hay errores de razonamiento. Examinemos los argumentos para ver si son válidos.

¿NACIO CRISTO UN 25 DE DICIEMBRE?

¿Nació Jesucristo un 25 de diciembre? Lo más probable es que no, ya que durante el tiempo en el que Jesús nació, Lucas señala  la presencia de pastores guardando los rebaños al descubierto (Lc.2:8). Esto es indicio de que el nacimiento del Señor ocurrió probablemente en tiempo de clima templado. En el mes de diciembre es invierno en Palestina y la inclemencia del  tiempo obliga a los pastores y sus rebaños a buscar abrigo. Un autor antitrinitario que escribió un librillo llamado “Navidad”[2], dedica un tercio del libro para demostrar que Cristo no nació en diciembre, algo en que todo cristiano conocedor del tema está de acuerdo. Nuestro punto de contención no es la fecha del nacimiento de Jesús, sino que tal argumento no puede ser utilizado como razón válida para decir que la Navidad no se debe celebrar.

¿Será razón suficiente para no celebrar la Navidad el hecho de que no se conoce el día exacto del nacimiento de Cristo? ¡Claro que no! Los cristianos no celebramos el día por el día, sino por el hecho de que Cristo nació y vino a la tierra para traer Salvación a una humanidad perdida. Ante la magnitud de este hecho la fecha exacta pasa a ser insignificante. Nosotros tenemos la impresión de que si en realidad se supiera con exactitud o aún con aproximación la fecha del nacimiento de Jesús, los que sostienen que la Navidad no se debe celebrar porque Jesús no nació un 25 de diciembre se opondrían a la celebración de todas maneras. Para ellos el punto no es la fecha, sino el no celebrarla.

LA INMORALIDAD Y LOS EXCESOS, ¿ANULAN LA VALIDEZ DE LA NAVIDAD?

Los que se oponen a que los cristianos celebremos la Navidad hacen mucho hincapié en que la fecha se ha comercializado, en la hipocresía de la gente durante la época, en los regalos, en fin, en la frivolidad de la gente. También se menciona el consumo de licor, los bailes, y la inmoralidad aparejada con esas cosas. Al expresarse de esta manera, insinúan dos cosas, 1) que el cristiano que festeja tal fecha se hace partícipe de dicho exceso e inmoralidad, 2) que la conducta impropia de algunos durante la celebración anula la validez de la Navidad.

Tres cosas podemos decir sobre esta clase de razonamiento. Primero, se está cometiendo la “falacia de composición”[3]; ésta consiste en “suponer que lo que es verdad acerca de un miembro o ciertos miembros de un grupo, debe ser verdad acerca de todo el grupo”[4]. En otras palabras, suponen que porque  personas que celebran la Navidad como cualquier otra festividad secular en donde prevalecen los bailes y el consumo de licor, todos los demás la celebran de la misma manera. De hecho existen millones de cristianos que celebran la Navidad reverentemente, y deploran el abuso y la comercialización de la fecha.

Segundo, concluir que la conducta inapropiada de algunos durante la celebración anula la validez de la Navidad es cometer la falacia conocida como “culpabilidad por asociación. Simplemente porque cosas negativas ocurren en un día en particular no significa que el día en sí sea malo. La Navidad no tiene connotaciones pecaminosas, es la gente la que se conduce pecaminosamente. Sin embargo esto no invalida la legitimidad de la celebración.

Tercero, este tipo de razonamiento erróneo nos llevaría a la absurdidad de no festejar nuestros cumpleaños porque algunos se emborrachan en esas fiestas. Tampoco usaríamos la Biblia debido a que las sectas la usan inapropiadamente para sus propios fines.

¿ES PAGANA LA FIESTA DE NAVIDAD?

Es cierto que el 25 de diciembre  los romanos rendían culto a falsos dioses. Es cierto también que la Iglesia estableció el 25 de diciembre para celebrar el nacimiento de Jesús. La estrategia detrás de la elección de esta fecha no fue el combinar lo pagano con lo cristiano, sino enfatizar la victoria que el nacimiento del Señor significó sobre las tradiciones paganas. La Iglesia, al contrario de lo que muchos enseñan, no estaba promoviendo un festival pagano, sino que en un esfuerzo evangelístico sin precedentes, estableció y afirmó una celebración rival con el paganismo.

Podemos decir que la estrategia de la Iglesia tuvo éxito ya que hoy, 1500 años más tarde, nadie recuerda a los dioses romanos (con excepción de aquellos que se oponen a la celebración de la Navidad). El 25 de diciembre está sólidamente identificado en todo el mundo con el nacimiento de Jesús. En realidad el calendario romano estaba plagado de celebraciones paganas; cualquier otra fecha que la Iglesia hubiera escogido, probablemente hubiera coincidido con algún festival pagano. El apologista cristiano G. H. Montgomery comenta lo siguiente sobre el tema:

“Los líderes de la Iglesia veían en el nacimiento de Cristo el triunfo de la luz sobre las tinieblas, de la primavera sobre el invierno y de la vida sobre la muerte. !Qué mejor fecha pudo haber sido seleccionada para conmemorar el nacimiento del Hombre cuya vida, enseñanzas, y muerte vicaria, cambiaron el rumbo de la historia, además de causar que la luz resurja de las tinieblas para ofrecer luz a aquellos que viven en el valle de la muerte! Sería bueno tener en cuenta estas cosas cuando observemos la Navidad.”2

Como vemos, el intento de manchar la Navidad con matices paganos carece de base sólida y buen razonamiento.

LAS ESCRITURAS NO DAN MANDAMIENTO DE CELEBRAR LA NAVIDAD

Si nuestra vida estuviera restringida a sólo aquellas cosas que son ordenadas específicamente en la Escritura, no seríamos capaces de funcionar dentro de la sociedad. La Biblia no dice que no leamos revistas, por ejemplo, que escuchemos la radio, o la TV, o que conduzcamos autos.

Sólo porque algo no está en la Biblia específicamente mencionado, no quiere decir que no debamos hacerlo. Esto no significa que la Biblia no nos provee con una guía o criterio de cómo debemos responder frente a las cosas.

La Escritura nos da principios para tratar con todas la cosas en nuestra vida. Es suficiente para todas las cosas de doctrina y de la vida (2 P. 1:3). Esto incluye tecnología moderna, persecución, política, días festivos, etc. Paso a explicarme: por medio de principios bíblicos nosotros sabemos que no debemos leer revistas que glorifican el pecado, o donde se adora a otros dioses, o programas de televisión y/o películas con contenido inmoral, o manejar autos de una forma irresponsable. De la misma manera es con la Navidad, el Día de Resurrección y otros festivos cristianos. No son mandados en la Escritura, y estamos de acuerdo en que los cristianos no están obligados a celebrarlos. Si su conciencia les molesta tanto, usted es libre de no celebrar (Ro.14:5; 1 Co. 8:7-8). Pero atención, si el propósito de participar en las festividades es traer gloria a Dios, recordar el maravilloso plan de salvación y honrar los gloriosos hechos de Dios en la historia, entonces, lo que usted hace es agradable a Dios. El enfoque de toda nuestra celebración está en el nacimiento de Cristo. Yo no entiendo como alguien puede escuchar los cánticos de Navidad típicos de la época y decir que son paganos, ¡increíble!  El cuarto argumento, entonces, (la Biblia no dice que debemos observar Navidad) queda invalidado por el sentido común y por la Biblia misma.

RAZONES PARA CELEBRAR

En realidad, las razones para celebrar la Navidad abundan. Curiosamente, los que escriben en contra de celebrar la Navidad siempre omiten pasajes como Lucas 2:8-14, donde un ángel del Señor se presenta frente a los pastores y les anuncia que trae nuevas de gran gozo para todo el pueblo. Estas nuevas eran que había nacido en la ciudad de David, un Salvador, que era Cristo el Señor. El mismo pasaje describe una multitud de ángeles que apareció alabando a Dios en clara actitud de celebración.

Si alguien le critica por celebrar la Navidad, señálele con amor que la Biblia dice que nadie debe juzgarnos por días de fiesta (Col. 2:16; Ro. 14:5). Como hemos visto, no hay un solo argumento sólido que impida al cristiano rendir homenaje en espíritu y en verdad, ni de celebrar el hecho de que en el plan eterno de salvación, Dios mismo hizo su entrada personal y física en la arena de la historia (Jn. 1:14; 1 Ti. 3:16) para “justificarnos gratuitamente por su gracia, mediante la redención que es en Cristo Jesús” (Ro. 3:24). <>

Notas:

1.   Lógica: el estudio de los métodos y principios usados para distinguir entre el buen (correcto) y         mal (incorrecto) razonamiento.

2.      Luis Lara, Navidad, (Distribuciones Ebenezer)

3.      Falacia, error de razonamiento / razonamiento aparente.

4.      S. Morris Engel, With Good Reason (New York – St. Martin Press), p. 91.

5.      Raymod L. Cox, “Is God Against Christmas?”, http://www.answers.org /Issues/IsGodaginXmas.html

*Este Escrito ha sido Publicado en este blog con el Permiso del apologista Pablo Santomauro.

Este articulo fue tomado del blog amigo http://pastordanielbrito.wordpress.com/


¿Es Pagana la Navidad?

¿Es Pagana la Navidad?

Por Pablo Santomauro

Uno de los argumentos usados por aquellos que se oponen a la celebración de la Navidad, dice que en la antigüedad durante el 25 de Diciembre se festejaba una celebración pagana. Ellos deducen, por lo tanto, que la Navidad es de procedencia pagana.

En efecto, el 25 de Diciembre se festejaba en Roma la fiesta de Saturnalia. Esta comenzaba a mediados de Diciembre y se extendía hasta el 1ro. de enero. Los romanos creían que el 25 de diciembre era el día en que el sol alcanzaba su distancia más lejana de la tierra, para luego comenzar a acercarse de nuevo poco a poco a los efectos de madurar los productos de la tierra. Homenajeaban, por ende, al dios Sol. Fue una celebración que los romanos importaron del oriente. Los persas adoraban al dios Mitra (dios de la luz) y su día principal era el 25 de diciembre.

Los que se niegan a celebrar la Navidad deducen que la Iglesia seleccionó el 25 de Diciembre para observar el nacimiento de Cristo con la finalidad de perpetuar las tradiciones paganas, y conformarse a los gustos de la gente de la época. En otras palabras, la Iglesia creó una especie de compromiso con la cultura.

Como vamos a ver, el argumento no se mantiene en pie cuando lo analizamos detenidamente. En primer lugar, la suposición de que la Iglesia del 4to. siglo se hizo cómplice de los festivales paganos para dejar contenta a la gente, es falsa.

Por el contrario, al ver que las fiestas paganas estaban tan arraigadas en el pueblo, la Iglesia decidió contrarrestar esta corriente designando el 25 de diciembre para celebrar el nacimiento de Jesús.

Anteriormente, la Iglesia celebraba el nacimiento de Jesús en la primavera (Junio) hasta que los líderes notaron que el 25 de Diciembre en la fiesta de saturnalia, muchos cristianos eran tentados a participar. Paso a poner en mis propias palabras el razonamiento que siguió la Iglesia: “Nosotros podemos celebrar la Navidad en cualquier día que queramos. Vamos a celebrarla el mismo día que los paganos celebran su festival. Esto servirá para neutralizar la fecha porque nosotros celebramos el nacimiento del Dios-Hombre, Cristo Jesús”.

La Iglesia no estaba absorbiendo un festival pagano dentro de su tradición, sino que, por el contrario, estaba estableciendo una celebración rival a los efectos de resaltar la prominencia de Cristo sobre las deidades paganas.

Fue un esfuerzo evangelístico sin precedentes, un intento de cristianizar a gran nivel. A decir verdad, la Iglesia usó esta misma estrategia en otras fechas. Fue algo muy inteligente. ¿Y saben qué? Es bíblico. Tomar una práctica cultural, aun con contenido religioso ofensivo, y redimirla para el cristianismo, redefinirla y darle un nuevo significado, es bíblico.

Hay un ejemplo en la Biblia. La circuncisión era practicada por los egipcios antes de ser usada por los judíos. Era una práctica cultural con connotaciones religiosas. Dios capturó la práctica, por decirlo así, la invistió con otro significado y la transformó en un rito religioso por medio del cual Abraham adoró al Creador.

Hoy en día, cuando manejamos el concepto de la circuncisión lo asociamos con el pacto sagrado de Dios con el pueblo de Israel porque Dios puso nueva información dentro del concepto.

Entonces, si Dios puede hacer una cosa así, me parece que la Iglesia tiene todo el derecho de hacer algo similar. La estrategia de la iglesia fue exitosa. Hoy en día, el 25 de Diciembre es conocido o relacionado mundialmente con el nacimiento de Cristo. Nadie se acuerda de los dioses romanos. Los únicos que se acuerdan son los que se niegan a celebrar la Navidad.

Lo que yo quiero dejar en claro es que la Navidad no es una continuación de un festivo pagano, sino que en realidad es una observancia exclusivamente cristiana que celebra el nacimiento de Jesucristo.

Otra cosa que tenemos que considerar es que todo ser humano, después del pecado original (la “caída”) es un pagano, en el sentido de que provenimos de gente que estaba separada de Dios, que no tenía una relación con Dios debido al pecado. En realidad podemos encontrar conexiones paganas en cualquier área de la vida.

Celebrar la Navidad no tiene connotaciones paganas. Siéntase libre de celebrar el milagro de que Dios mismo, en la segunda Persona de la Trinidad, en una expresión de amor sin igual, tomó forma humana e irrumpió en la arena de la historia, el tiempo y el espacio, para traer salvación a una humanidad irremediablemente perdida. <>

* Para una refutación más en detalle de los argumentos en contra de la celebración de la Navidad, ver: http://www.defensadelafe.org/assets/AN/AN-102.pdf

Este articulo a sido tomado del blog amigo El blog del Pastor Daniel

Nota del administrador: La navidad es una fecha muy buena para evangelizar, no dejes que los fariseos de este siglo te impidan aprovechar esta fecha. Aprovechemos a explicar a nuestra familia y amigos que el centro de la navidad es Cristo y no los regalos y el gordito del sombrero rojo.