La Premisa Casual del Argumento Kalam

La Premisa Casual del Argumento Kalam

Por: William Lane Craig

Esta es una pregunta que le fue hecha al Doc. Craig´s en su blog http://www.reasonablefaith.org/spanish

Usted corre el argumento cosmológico de la siguiente manera

(1) Todo lo que comienza a existir debe tener una causa.

(2) El universo comenzó a existir.

(3) Por lo tanto, el universo tuvo una causa.

La primera premisa es la que me confunde. El apoyo que se ofrece para la (1) parece socavar la creación ex nihilo. Cuando se encuentra presionado para defender la premisa (1) usted dice cosas como “el ser no puede venir del no-ser,” “algo no puede venir de la nada”, etc. Por lo tanto la premisa (1) es verdadera porque (A) no es posible de que algo venga de la nada. Usted dice que (A) es evidente y lo llama “un primer principio de la metafísica.” ¿Cuál es el sentido de la “posibilidad” aquí? Esto no puede querer decir una posibilidad física, ya que claramente las leyes naturales no se aplicarán al acontecimiento o evento de la creación. Por lo que puedo ver eso debe querer decir algo como una posibilidad lógica. Pero si es lógicamente imposible de que algo venga de la nada, entonces no es posible para Dios hacer que algo surja de la nada, ya que ciertamente Dios no puede violar las leyes lógicas, ¿o puede Él?

Parece que lo que usted realmente quiere decir es algo como (B) no es posible que algo venga de la nada, sin una causa. Pero no hay nada de evidencia propia y de fuerza intuitiva en B como lo hay en A. No es el algo venga de la nada sin causa que encontramos desconcertante, sino es simplemente el que algo venga de la nada.

Esto se evidencia por su propia perplejidad sobre la doctrina del ex nihilo. Cuando le veo presionado en este punto, el argumento parece volverse abductivo. Usted dice algo como “Yo no sé cómo Dios pudo haber creado el universo de la nada, solo sé que es doblemente absurdo decir que eso sucedió sin causa.” Pero no hay ningún asunto que sea doblemente absurdo, hay simplemente absurdo y ambas explicaciones son absurdas. Lo que se requiere es que Dios sea la mejor explicación de un acontecimiento sin causalidad (si de hecho esa es la única otra opción). No sé exactamente lo que constituye las condiciones necesarias y suficientes para una buena explicación, pero creo que tiene algo que ver con remover la confusión.  Es decir, una buena explicación debería dejarnos menos confundidos acerca de los fenómenos. Pero si es algo desconcertante al punto de lo absurdo de que algo debió saltar a la existencia de la nada, ¿es en realidad algo menos absurdo si alguien está parado sobre eso y “dice hágase…”?

Yo no sé.

Además, esta es una clase de causalidad que es radicalmente diferente. Supongo que cualquiera que sea la noción de causalidad que esté involucrada debe ser algo así como una causalidad eficiente. Cuando observamos la causalidad eficiente, observamos algo actuando en otra cosa para traer algún resultado. Creo que puedo entender lo que significa, por ejemplo, para que una persona trabaje en un ladrillo para hacer una estatua. Creo que ésta es una noción perfectamente inteligible de la causalidad. Pero qué sería de una persona que actuara sobre la nada de tal manera que provoque un efecto. La causalidad eficiente como creando o “ocasionando” es una acción sobre una cosa. Así que cualquier causalidad que usted tenga en mente aquí es radicalmente diferente a cualquier cosa que normalmente entendemos por el término. Y mientras menos entiendo esta noción de causalidad, menos inclinado me encuentro a considerar que la hipótesis Dios es la mejor explicación.

William.

Respuesta: 

Para responder a su pregunta compleja, William, permíteme primero repasar tres razones que he dado para creer en la primera premisa del argumento cosmológico del Kalam. En primer lugar, la premisa causal está basada en la intuición metafísica de que algo no puede venir a la existencia de la nada. Sugerir que las cosas podrían surgir a la existencia de la nada sin que hayan sido causadas es dejar de hacer metafísica seria y recurrir a la magia. En segundo lugar, si las cosas realmente podrían llegar a existir de la nada sin ser causadas, entonces se convierte en algo inexplicable el por qué cualquier y todas las cosas no llegan a existir de la nada sin causa. Por último, la primera premisa se confirma constantemente en nuestra experiencia, la cual les proporciona a los ateos que son naturalistas científicos la más fuerte de las motivaciones para aceptarla.

Mi primera razón corresponde a su declaración:

(A) no es posible de que algo venga de la nada.

Creo que el principio ex nihilo nihil fit (de la nada, nada viene) es tan cierto como cualquier cosa en filosofía y que ninguna persona racional sinceramente lo duda. Pero este principio no contradice de ninguna manera la doctrina de creatio ex nihilo (la creación de la nada), como se dieron cuenta los pensadores medievales que apoyaron a ambos, ya que solo en el caso de la creación hay una causa la cual trae el objeto relevante a la existencia.

La primera pregunta que usted hace es “¿Cuál es el sentido de la ‘posibilidad’ aquí?” La respuesta es “la posibilidad metafísica.” Esta es una modalidad entre la posibilidad física y la posibilidad de la lógica estricta y a menudo los filósofos contemporáneos le llaman “posibilidad de la lógica amplia.” Para ilustrar esto, es estrictamente lógicamente posible que “El Primer Ministro sea un número primo” (no hay ninguna contradicción lógica aquí), pero, sin embargo, dicha cosa es metafísicamente imposible (incapaz de materializarse). Hay todo tipo de verdades—como “Todo lo que tiene una forma tiene un tamaño,” “Nada puede ser de color rojo por todas partes y verde por todas partes,” “Ningún acontecimiento se precede a sí mismo,” etc.—los cuales no son estrictamente lógicamente necesarios pero son, yo creo, metafísicamente necesarios. Creo que la primera premisa del argumento del kalam es una verdad metafísicamente necesaria.

En cuanto a su comentario:

(B) no es posible que algo venga de la nada sin una causa,

Creo que es lógicamente equivalente a (A). Ellos se implican el uno al otro. Solo considere esto: supongamos que alguien propuso refutar (A) diciendo: “¡Algo puede venir de nada si tiene una causa!” El defensor de (A) tendría razón en pensar que la otra persona no le había entendido. Si algo tiene una causa, entonces no viene de la nada. Venir de la nada es carecer de todas las condiciones causales, y punto. Piénselo de esta manera: si algo llega a la existencia de la nada sin causa, entonces evidentemente eso viene a existir de la nada (B → A). Y si algo llega a existir de la nada, entonces eso llega a existir de la nada sin causa (A → B). Entonces (A) y (B) son lógicamente equivalentes. Así que una de las dos, (A) o (B), puede ser utilizada para apoyar la premisa (1).

Ahora bien, es correcto de que dos enunciados lógicamente equivalentes pueden tener una fuerza intuitiva diferente. Yo exploro eso en mi enunciado de la primera premisa del argumento moral. Es lógicamente equivalente decir: “Si Dios no existe, los valores morales objetivos no existen” o “Si los valores morales objetivos existen, entonces Dios existe”, pero el primero es más intuitivamente obvio. Por lo tanto, puede ser más efectivo dialécticamente utilizar la formulación más intuitiva.

Ahora ¿es absurda la doctrina de la creatio ex nihilo? No, porque ella no contradice a (A). El universo tiene una causa creativa. En cambio, el ateo que, al igual que mi amigo Quentin Smith, afirma que el universo solamente surgió a la existencia sin ningún tipo de condiciones causales sí contradice la declaración (A).

Podemos obtener alguna aclaración sobre la pregunta al recordar la distinción que hace Aristóteles entre la causa eficiente y la causa material. Una causa eficiente es algo que produce su efecto en existir. Una causa material es la “cosa” de la cual algo está hecho. Miguel Ángel es la causa eficiente de la estatua de David, mientras que el trozo de mármol es la causa material.

Si hay algo surge a existir de la nada, esa cosa carecería de algún tipo de condiciones causales, eficientes o materiales. Si Dios crea algo ex nihilo, entonces a Él le falta solo una causa material. Esto, sin duda, es difícil de concebir, pero si el llegar a la existencia sin una causa material es absurdo, entonces llegar a existir sin una causa material o sin una causa eficiente, como digo, es doblemente absurdo, es decir, dos veces difícil de concebir. Por lo tanto, no está abierto al no-teísta confrontado con el comienzo del universo el decir que mientras la creatio ex nihilo es imposible, un origen espontáneo ex nihilo lo es.

Si se me permite hablar por usted, me parece que lo que realmente usted está argumentando es lo siguiente: La justificación que ofrezco en apoyo de la premisa (1), es decir (A), realmente apoya una premisa más fuerte, es decir,

1′. Todo lo que comienza a existir debe tener ambas: una  causa eficiente y una causa material.

Pero entonces el argumento kalam sería de la siguiente manera:

1′. Todo lo que comienza a existir debe tener ambas: una causa eficiente y una material.

2. El universo comenzó a existir.

3. Por lo tanto, el universo tuvo ambas: una causa eficiente y una material.

No solo es (3) incompatible con la doctrina creatio ex nihilo, como usted lo señala, sino aun peor, es incoherente, ya que el universo está definido aquí como la totalidad de la realidad material. ¡La totalidad de la realidad material no puede tener una causa material previa o anterior porque si la tuviera, entonces realmente no comenzó a existir! Por lo tanto, la persona que acepta (1 ‘) no puede aceptar (2). Ahora bien, usted evidentemente acepta (A), ya que, como usted dice, las cosas no pueden “saltar a la existencia de la nada” y por lo tanto, usted también acepta (1’). Así que la premisa de que usted realmente rechaza es la (2). La materia y la energía, o el universo, debe ser eterno.

Lo que quiero desafiar es su justificación para la afirmación más fuerte (1′). ¿Por qué pensar que la causalidad eficiente sin una causalidad material es imposible?  Hemos visto que (A) de hecho no justifica a (1′). Lo que (A) justifica es que tiene que haber algún tipo de causa de la cosa que empieza, pero no hay razón para pensar que debe ser una causa material. En su párrafo final usted apela a nuestra experiencia normal de ver las causas eficientes que actúan conjuntamente con las causas materiales como justificación para (1′). Pero ¿por qué pensar que esta concatenación común debe ser siempre el caso?

Tal vez sería útil aquí pensar en casos donde podríamos tener una causalidad eficiente sin tener una causalidad material. He estado trabajando fuertemente en el tema de los objetos abstractos como son los números, los conjuntos, las proposiciones, y así sucesivamente. Muchos filósofos creen que estos objetos inmateriales existen necesaria y eternamente. Pero hay muchos objetos abstractos que parecen existir de manera contingente y de manera no eterno. Por ejemplo, el ecuador, el centro de masa del sistema solar, la Quinta Sinfonía de Beethoven,  Anna Karenina de León Tolstoi, y así sucesivamente. Ninguno de estos es un objeto físico. La novela de Tolstoi, por ejemplo, no es idéntica a ninguno de sus ejemplares impresos, ya que estos todos pudieron ser destruidos y reemplazados por nuevos libros. Tampoco puede la Quinta de Beethoven ser identificada con ninguna serie en particular de marcas de tinta o de cualquier otra presentación de la sinfonía. Ahora, todas estas cosas comenzaron a existir: el Ecuador, por ejemplo, no existía antes de que existiera la tierra. Pero si estas cosas comenzaron a existir, ¿tenían ellas una causa o llegaron ellas a existir simplemente de la nada? (Observe que tiene sentido hacer esta pregunta a pesar de que esas entidades son inmateriales y por lo tanto no tienen una causa material). Muchos filósofos dirían que en efecto ellas tienen una causa: fue Tolstoi, por ejemplo, quien creó a Ana Karenina. Así que en casos como estos (y son legiones), de hecho tenemos instancias de la causalidad eficiente sin causalidad material. Usted no podría estar de acuerdo que realmente esos objetos abstractos existan, pero creo que tenemos que decir que la visión defendida por nuestros colegas filósofos es una que es coherente.

Los ejemplos de la creación literaria y musical son sugestivos. ¿Pudo haber Dios análogamente pensado el universo a la existencia, de la misma manera que Tolstoi creó Ana Karenina? Es una idea provocadora.

Usted dice que recurrir o apelar a Dios como la causa del universo no podría ser la mejor explicación. “¿Mejor que qué?” yo pregunto. Si la alternativa es el llegar a existir espontáneamente de la nada, creo que ambos estamos de acuerdo de que eso es imposible. El único recurso para el ateo es entonces negar la premisa (2) del argumento del kalam. Pero si tenemos buena evidencia para el comienzo del universo, como creo que tenemos, entonces la alternativa de Dios se ve mucho mejor cada vez.

Este articulo fue tomado de http://www.reasonablefaith.org/spanish

Dios los bendiga.


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