La Verdad – Ravi Zacharias

La Verdad – Ravi Zacharias


¡Tantos Ateos y Tan Poco Tiempo!

¡Tantos Ateos y Tan Poco Tiempo!

Por: William Lane Craig

Pregunta de la Semana:

Dr. Craig, asisto a Louisiana State University (Universidad Estatal de Louisiana) y trabajo en la biblioteca de nuestra universidad. De todas las personas con las que trabajo, la mitad son agnósticos y la otra mitad ateas. Me convertí en un cristiano nacido de nuevo hace un poco más de un año después ser ateo por cinco años. He observado que muchos jóvenes creen, como yo pensaba antes, que la religión es una estupidez y que no hay Dios. Ni siquiera menciono la palabra religión a mis compañeros de trabajo y algunos simplemente dicen abruptamente cosas horribles acerca de la religión/cristianismo. Yo trabajo con un británico que habla de que su país es tan poco religioso al punto que simplemente mencionar a Dios es causa de burla. Estados Unidos también está creciendo en el número de no creyentes. Estoy preocupado por nuestro futuro, no sé como luchar contra el ateísmo. Yo soy cristiano, me convertí en base a experiencias personales y yo no soy filósofo. Los ateos están de mal humor y quieren respuestas a sus preguntas, a las cuales no tengo tiempo para averiguar. En la actualidad estoy tratando de obtener tres títulos de licenciatura en la universidad y ninguno de ellos es en filosofía. ¿Cómo puede un estudiante universitario, un simple laico, como yo convertirse en un defensor moderado del cristianismo en contra de esos ateos promedios universitarios? Siempre voy a defender mi fe en Cristo, pero ellos buscan algo más allá de lo que creo. Dicen que los creyentes son estúpidos e ilógicos. Por lo tanto, me gustaría argumentar sobre la base de la lógica y demostrarles que los creyentes simplemente no son estúpidos. ¿Cómo puede convertirse alguien que no tenga tiempo, ni para aprender filosofía o ni para leer teología, en un polemista contra esos cerrados de mente y bochincheros no creyentes?

John

Respuesta:

Después de haber hablado dos veces en la Universidad Estatal Louisiana (LSU), estuve sorprendido por la atmósfera de incredulidad que caracterizaba la comunidad universitaria de allí. Te da la oportunidad de ser una luz aún más brillante en las tinieblas.

John, tomé ésta como la pregunta de la semana porque creo que es una interrogante que enfrentan muchos cristianos. No todos tienen tiempo para convertirse en defensores expertos, y sin embargo nos encontramos en situaciones en las que estamos llamados a dar “una razón de la esperanza que hay en nosotros” (I Pedro 3:15). ¿Qué se supone que debemos hacer?

Una de las cosas sencillas que todos podemos hacer es aprender a hacer preguntas. Greg Koukl recomienda hacer dos preguntas a los no creyentes:

1. ¿Qué quieres decir con eso?

2. ¿Qué razones tienes para pensar eso?

¡Es increíble cómo estas dos preguntas sencillas cautivadoras pueden atar a la gente en nudos! Por ejemplo, pregunta a los incrédulos lo que quieren decir cuando hablan de que no creen en Dios, ¿es él un ateo o un agnóstico? (Tienes que estar preparado para explicarle la diferencia). Lo que sea que él diga, pregúntale, “¿Qué razones tienes para pensar eso?” Muchas personas no entienden lo que quieren decir con sus afirmaciones y probablemente la mayoría no tienen buenas razones para ellas. Mientras tú hagas preguntas, no estás haciendo ninguna afirmación, y así no tienes que probar nada. Permite a los no creyentes llevar la carga de la prueba de sus afirmaciones.

Una segunda cosa que puedes hacer es referir al no creyente a algunos recursos. No tienes que tener algo de cerebro para decirle a alguien: “¿Has visto The Blackwell Companion to Natural Theology (El Compendio Blackwell para de Teología Natural)? Antes que digas que no hay teístas inteligentes y que no hay buenas razones para creer en Dios, talvez te convendría mejor mirar este libro primero. De lo contrario, no estás realmente informado.” No es necesario que tú mismo hayas leído esos libros si estás tan presionado por el tiempo. Todo lo que tienes que hacer es saber algunos títulos God, Freedom, and Evil (Dios, Libertad y el Mal) por Alvin Plantinga. The Existence of God (La Existencia de Dios) por Richard Swinburne. Finite and Infinite Goods: A Framework for Ethics (Bienes Finitos e Infinitos: Un Marco para la Ética) por Robert Adams. The Book of Acts in the Setting of Hellenistic History (El Libro de los Hechos en el Marco de una Historia Helenística) por Colin Hemer Jesus Remembered (Jesús Recordado) por James D. G. Dunn y The Resurrection of the Son of God (La Resurrección del Hijo de Dios) por N.T. Wright. Avergüenza al no creyente por su ignorancia a la literatura. Por otro lado, si es un buscador sincero, recomiéndale que examine este sitio web o que mire uno de mis debates.

En tercer lugar, aprende mencionar los nombres de algunos eruditos cristianos. Cuando el no creyente dice que los cristianos son todos fanáticos ignorantes, muéstrate realmente sorprendido y dile con asombro, “¿De verdad crees eso? ¿Qué piensas de la obras de Alvin Plantinga-o de William Alston? Mencionar nombres de eruditos importantes cae de mal gusto cuando alguien está tratando de jactarse. Pero en un caso como este, tú estás simplemente ofreciendo contra-ejemplos a la afirmación radical de que todos los cristianos son ignorantes, un punto que está arraigado en la ignorancia misma. Éstos son algunos de los nombres a mencionar: filósofosAlvin Plantinga (Universidad de Notre Dame),Peter van Inwagen (Universidad de Notre Dame), el difunto William Alston (Universidad de Syracuse), Richard Swinburne (Universidad de Oxford), Robert Adams (Universidad de Carolina del Norte), Dean Zimmerman (Rutgers University); científicosFrancisco Ayala (altamente condecorado biólogo evolutivo), Allan Sandage (el más famoso astrónomo del mundo), Christopher Isham (llamado el más grande cosmólogo cuántico de Gran Bretaña), George Ellis (una vez un colega me lo describió como la persona que más sabe sobre cosmología entre todos los seres vivientes), Francis Collins (director del proyecto del genoma humano); Eruditos de Jesús históricos: John Meier (autor de un estudio de multivolumen sobre el Jesús histórico), N.T. Wright (otro autor de obras prodigiosas sobre Jesús), James D. G Dunn (muy respetado erudito de la Universidad de Durham), Craig Evans (primera clase de los eruditos canadienses sobre el Jesús histórico). Pregúntale al no creyente que cómo él puede hacer cualquier afirmación creíble sobre el calibre intelectual de los cristianos si él nunca ha leído ninguno de estos eruditos.

En cuarto lugar, ofrécele esta réplica práctica a sus afirmaciones

“Ahora pues, déjame ver si te entiendo: tu argumento es que

1. Los cristianos son estúpidos e ilógicos.

2. Por consiguiente, el cristianismo no es verdadero.

Ahora ¿puedes explicarme cómo (2) se deduce de manera lógica de (1)?”

¿Quién está siendo ilógico ahora? Tú puedes incluso escribir la premisa y la conclusión en un pedazo de papel para él. Pregúntale cómo la conclusión se deduce lógicamente de la premisa. Si él quiere añadir algunas premisas a su argumento, permíteselo y luego pregúntale qué razones tiene para pensar que las premisas son verdaderas. Señálale que atacar la inteligencia de los cristianos en lugar de atacar su punto de vista es ser culpable de la falacia de argumentar ad hominem (el error de atacar a la persona en vez del argumento de la persona). Una vez más, ¿quién es el ilógico ahora?

Por último, John, déjate de excusas y aparta un tiempo para prepararte. Tú puedes tomar una hora semanal cada sábado o domingo y leerte un capítulo de On Guard (En Guardia). Tú puedes terminarlo en diez semanas. Memorízate las premisas de los argumentos teístas para que puedas compartirlos de una manera rápida y de memoria. Te garantizo que si haces eso, estarás preparado para tratar con casi cualquier no creyente que se atraviese en tu camino. ¡No es tan difícil, John! Sé que estás ocupado con tus clases y con las tareas, pero no puedo creer que no puedes encontrar una hora a la semana para invertir en la preparación apologética. Si haces eso, no te vas a arrepentir.

William Lane Craig

Este articulo fue tomado de : http://www.reasonablefaith.org/spanish


Diseño desde el Ajuste Fino

Diseño desde el Ajuste Fino

Por: William Lane Craig

El argumento del ajuste fino es uno de los principales argumentos que Dr. Craig ofrece como evidencia para la existencia de Dios. La ciencia ha demostrado que la vida inteligente no podría existir en nuestro universo, aparte de un conjunto extremadamente preciso de condiciones iniciales que son improbables que hayan ocurrido por casualidad. Por lo tanto, se puede concluir que el universo fue diseñado para la vida. En esta pregunta, Dr. Craig responde a las afirmaciones hechas por el ateo Richard Carrier que tratan de desacreditar el argumento del ajuste fino. Él refuta la afirmación de que una Teoría del Todo haría que el ajuste fino fuese inevitable y argumenta que incluso el postular múltiples universos no debilita la implicación de un Diseñador cósmico.

Hola, Dr. Craig,

Usted es mi filósofo cristiano favorito. Por haber escuchado sus charlas y lecciones de audio, he notado que usted es un firme creyente de que el diseño es la explicación más simple para el ajuste fino del universo. Me encontré con un artículo de Richard Carrier que “desacredita” el argumento del ajuste fino, en respuesta a James Hannam (bede.org.uk), Richard respondió con esto,

Hannam ha fracasado en mostrar que incluso es posible que una constante cambie mientras que las demás permanezcan iguales, ya que alterar una constante puede alterar irrevocablemente otra y así modifica en gran medida cualquier conclusión que podamos extraer de una modelación de posibles universos. Por lo tanto, tal como Hannam advierte en contra de los argumentos basados ​​en la improbabilidad de que la vida se forme de forma natural sobre las bases de que la ciencia podría descubrir los medios naturales para formar vida, así también a él se le debería advertir en contra del uso de un argumento de Ajuste Fino basado en la presuposición de constantes independientes cuando la ciencia pronto podría descubrir, por ejemplo, una Gran Teoría Unificada o una Teoría del Todo que demuestre cómo todas las constantes están causalmente relacionadas entre sí.

Las constantes de la naturaleza y las cantidades arbitrarias son una gran parte del argumento del ajuste fino, ¿cómo deberíamos nosotros, como cristianos que usamos este argumento, responder a un ataque como este? En el mismo artículo Richard rechaza este argumento acerca de las constantes,

en el siglo 19 había de unas veinte a cuarenta ‘constantes físicas’, ahora existen solamente alrededor de seis. Todas las otras, sobre el siglo de intervalo, han demostrado ser causalmente determinadas por factores más fundamentales. Por ejemplo, el punto de ebullición del agua fue una vez considerado una constante física, pero ahora se sabe que es el resultado de las leyes de la mecánica cuántica y por lo tanto no pudo ser más diferente de lo que es sin también cambiar las leyes de la mecánica cuántica. Dado que la tendencia ha ido constantemente en esa dirección, es algo racional predecir que todas las constantes terminarán siendo explicadas de esa manera. Por ejemplo, ya que la constante de Planck define la unidad más pequeña posible del espacio y tiempo, podría ser el caso de que la velocidad de la luz esté inexorablemente ligada a la constante de Planck, de modo que una no puede ser cambiada sin alterar la otra.

¿Es posible de que todas las constantes sean explicadas por alguna teoría científica? Además, ¿cómo respondería usted a esta objeción al teísmo cristiano a través de la idea de múltiples universos?

Una vez más a diferencia del teísmo, la teoría de “universos múltiples” tiene otro mérito inherente que Hannam no considera: sabemos que existe un universo y el mismo Hannam está de acuerdo que diferentes universos, en principio, son posibles, por lo que tenemos una explicación lista de lo que es desconocido, al recurrir a una entidad conocida—de que existen universos. Por el contrario, el teísta trata de explicar lo mismo desconocido, recurriendo a una entidad completamente desconocida, es decir, a una entidad que nunca ha sido científicamente observada y que bien ni siquiera podría existir. ¿Cómo es que tiene más sentido recurrir a una entidad tan extraña y que no ha sido observada cuando podemos explicar las mismas cosas, apelando a una entidad que todos están de acuerdo que existe? Dado que existe un universo y que otros universos son posibles, ¿no es plausible que existan otros universos? Ciertamente, no podemos saber que existan. Pero no podemos saber que no y por lo tanto hacer cualquier argumento a favor de Dios que suponga que no, es un argumento extraído de la ignorancia. Una vez más, el agnosticismo es el único resultado justificado de esta línea de razonamiento.

¿El mero hecho de que nuestro universo existe hace que la hipótesis de múltiples universos sea más creíble que la hipótesis de Dios sólo porque en la palabra de Richard: “Dios es una entidad desconocida que no pueden ser observada científicamente?”

Como una persona que utiliza muchísimo el argumento del ajuste fino, sería de gran ayuda para mí, y así como para otros cristianos, tener respuestas a estas posibles objeciones cuando testificamos en nuestra vida personal.

¡Que Dios le bendiga Dr. Craig!

Christopher

Respuesta: 

El Argumento del Ajusto Fino

Chris, a pesar de que no estoy familiarizado con el intercambio que hubo entre Carrier y Hannam que usted cita, permítame hacer algunos comentarios sobre las cuestiones que se plantean en su pregunta sobre el argumento del ajuste fino.

De que el universo está finamente ajustado para la existencia de vida inteligente es un hecho que está (muy) sólidamente establecido y no debería ser un tema de controversia. Por “ajuste fino” no queremos decir “diseñado,” sino simplemente que las constantes y las cantidades fundamentales de la naturaleza caen en un rango exquisitamente estrecho de valores que hacen que nuestro universo permita vida. Si esas constantes y cantidades fuesen alteradas hasta por una hebra de cabello, el delicado equilibrio sería alterado y no podría existir vida.

Carrier está equivocado cuando afirma que sólo hay alrededor de seis constantes físicas en la física contemporánea. Por el contrario, el modelo estándar de la física de partículas involucra más o menos a un par de docenas. La cifra de seis se pueden derivar del libro de Sir Martin Rees titulado Just Six Numbers (Sólo Seis Números) (Nueva York: Basic Books, 2000), el que centra la atención en seis de estas constantes que deben estar finamente ajustadas para nuestra existencia. Pero esto es sólo una selección de las constantes que hay y constantes nuevas que eran desconocidas en el siglo 19, como la llamada “constante cosmológica” que debe ser finamente ajustada a una parte en 10120 para que pueda existir vida, están siendo descubiertas a medida que avanza la física.

Además de esas constantes, también están las cantidades arbitrarias que sirven como condiciones de contorno o fronterizas en las que operan las leyes de la naturaleza, tales como el nivel de entropía en el universo temprano, que también están finamente ajustado para la vida. Si pudiéramos hablar de un patrón, sería que el ajuste fino es como una elevación persistente en la alfombra que simplemente no se quita: cuando se suprime en un lugar, aparece en otro. Además, aunque algunas de las constantes pueden estar relacionadas de manera que un cambio en el valor de una alteraría el valor de otra. Otras de las constantes, por no mencionar las condiciones de contorno, no son interdependientes en esta manera. En cualquier caso, no hay ninguna razón para sospechar de manera tan feliz que es una coincidencia de que esos cambios se compensaren el uno a otro de una manera exacta para que en el período subsiguiente a dicha alteración, la vida aún pudiera existir. Parece que el argumento del ajuste fino está aquí para quedarse.

El argumento del ajuste fino–¿Cómo podemos explicar el equilibrio delicado del cosmos?

Sólo hay tres maneras de explicar este extraordinario ajuste fino del cosmos para la vida inteligente: la necesidad física, el azar, o el diseño. El debate contemporáneo es sobre cuál de estas opciones es la mejor explicación del observado ajuste fino. Carrier parece preferir cualquiera de las alternativas para la conclusión del diseño del argumento del ajuste fino.

La necesidad física es la hipótesis de que las constantes y las cantidades tenían que tener los valores que tienen para que el universo sea de una necesidad física que permita vida. Ahora bien, a primera vista esta alternativa es extraordinariamente improbable. Ella requiere que creamos que es físicamente imposible que exista un universo que prohíba la vida. Pero, ciertamente sí parece ser algo posible. Si la materia y la antimateria primordial hubieran sido proporcionadas de manera diferente, si el universo se hubiese expandido un poco más despacio, si la entropía del universo fuese marginalmente más grande, cualquiera de estos ajustes y más hubiese impedido la existencia de un universo que permitiera vida. Sin embargo, todo parece ser perfectamente posible en lo físico. La persona que sostiene que el universo tiene que ser uno que permita vida está tomando una línea radical que requiere una prueba fuerte. Pero no hay ninguna, esta alternativa es simplemente presentada como una mera posibilidad.

El argumento del Ajuste Fino—La Teoría del Todo no explica el ajuste fino

A veces, los físicos hablan de una teoría que aún se está por descubrir llamada la Teoría del Todo (TDT), pero esa nomenclatura, al igual que muchos de los nombres preciosos que se les dan a las teorías científicas, es muy engañosa. Una TDT en realidad tiene el objetivo limitado de proporcionar una teoría unificada de las cuatro fuerzas fundamentales de la naturaleza, para reducir la gravedad, el electromagnetismo, la fuerza fuerte y la fuerza débil a una fuerza fundamental llevada por una partícula fundamental. Dicha teoría, esperamos, va a explicar el por qué estas cuatro fuerzas toman los valores que toman, pero ni siquiera trata de explicar literalmente todo.

Por ejemplo, en el candidato más prometedor para una Teoría del Todo que existe hasta ahora, la teoría de supercuerdas o la teoría-M, el universo físico debe ser de 11 dimensiones, pero el por qué el universo debe poseer sólo ese número de dimensiones no se aborda en la teoría. Por otra parte, la Teoría M no puede predecir de forma única los valores de las constantes de la naturaleza. Resulta que la teoría de cuerdas permite un “paisaje cósmico” de alrededor de 10500 universos diferentes, regidos por las leyes actuales de la naturaleza, pero con diferentes valores de las constantes físicas. Además, a pesar de que puede haber un gran número de universos posibles que yacen dentro de la región que permite vida del paisaje cósmico, sin embargo, esa región que permite vida será insondablemente pequeña en comparación con el paisaje completo. De modo que la existencia de un universo que permita vida es fantásticamente improbable. ¡De hecho, dado el número de constantes que requiere el ajuste fino, está lejos de estar claro que 10500 universos posibles sean suficientes para garantizar que incluso un mundo que permite vida aparecerá por casualidad en el paisaje!

Todo esto se ha dicho con respecto únicamente a las constantes, todavía no hay nada que explique las cantidades arbitrarias puestas como condiciones de contorno. La condición de entropía extraordinariamente baja del universo temprano sería un buen ejemplo de una cantidad arbitraria que parece que acababa de ser puesta como una condición inicial en el momento de la creación. No hay ninguna razón para pensar que mostrar todas las constantes y las cantidades como físicamente necesarias es algo más que una quimera.

Argumento de ajuste fino – La hipótesis de los múltiples universos busca reducir las probabilidades

¿Qué podemos decir de la alternativa de la casualidad? Esta es la hipótesis de “universos múltiples” que menciona Carrier. La hipótesis de universos múltiples es esencialmente un esfuerzo por parte de los partidarios de la casualidad para multiplicar sus recursos de probabilidad con el fin de reducir la improbabilidad de la ocurrencia del ajuste fino. (Entre más vueltas se le dé a la ruleta, mayor será la posibilidad de que quede en su número). El hecho mismo de que de otra manera los científicos sobrios deben recurrir a esa notable hipótesis es una especie de complemento de doble intención para la hipótesis de diseño. Esto demuestra que el ajuste fino clama para que se le dé una explicación. Pero ¿es la hipótesis de universos múltiples tan plausible como la hipótesis de diseño?

No estoy impresionado de la nada por la apelación de Carrier a la familiaridad como un argumento para preferir la hipótesis de universos múltiples, ya que no tenemos ninguna experiencia de otros universos– la hipótesis de universos múltiples es un asunto audaz en la cosmología metafísica. Nuestra familiaridad con nuestro universo no hace nada para garantizar la apelación a otros universos como entidades familiares—al menos no más que la hipótesis del diseño. Porque igualmente mientras no estamos familiarizados con los diseñadores de los universos, sin duda estamos familiarizados con las mentes y los productos del diseño inteligente, de modo que la apelación a un diseñador como la mejor explicación del ajuste fino es una apelación a una entidad explicativa familiar. ¡De hecho, los teístas han sido a veces acusados de antropomorfismo en este sentido!

Además, como no tenemos evidencia de la existencia de universos múltiples, tenemos razones independientes para creer en la existencia de un diseñador ultramundano del universo, es decir, los otros argumentos a favor de la existencia de Dios que he defendido en otra parte.

Argumento del ajuste fino – Las hipótesis de universos múltiples y una objeción letal

Por último, Carrier está equivocado cuando opina que no podemos saber que los universos múltiples no existen y por lo tanto, el agnosticismo es la única conclusión justificada. (¡Es interesante comparar esta conclusión con la frecuente afirmación atea de que en la ausencia de evidencia de Dios, debemos concluir que Dios no existe! ¿Ve usted la inconsistencia?) Él no está consciente o desconoce las objeciones potencialmente letales que existen para la hipótesis de los universos múltiples que han sido presentadas por físicos como Roger Penrose de la Universidad de Oxford en el libro The Road to Reality (El Camino a la Realidad) [New York: Alfred A. Knopf, 2005], en las página 762-5. En pocas palabras, si nuestro universo es sólo uno de los miembros de un conjunto infinito de mundos compuestos por varios universos al azar, entonces es abrumadoramente más probable de que deberíamos estar observando un universo muy diferente a ese que de hecho estamos observando.

Penrose calcula que las probabilidades de la condición de baja entropía de nuestro universo que se obtiene por pura casualidad están en el orden de 1:1010 (123), un número inconcebible. Las probabilidades de que nuestro sistema solar esté siendo formado de manera instantánea por colisiones al azar de partículas es, por otro lado, sobre 1:1010 (60), un gran número, pero inconcebiblemente menor que 1010 (123). ¡Penrose le llama “alimento para pollos” en comparación! Así que si nuestro universo fuese simplemente un miembro de una colección de mundos ordenados aleatoriamente, entonces es mucho más probable que deberíamos estar observando un universo mucho más pequeño. Los universos observables como ese son mucho más abundantes en el conjunto de universos que en los mundos como el nuestro y, por tanto, deben ser observados por nosotros si el universo no fuese más que un miembro al azar de un conjunto de mundos.

O también, si nuestro universo no es más que un miembro al azar de un conjunto de mundos, entonces deberíamos estar observando los acontecimientos altamente extraordinarios, como caballos que entran y salen a la existencia por colisiones al azar, o máquinas de movimiento perpetuo, ya que estos acontecimientos son mucho más probables que todas las constantes y cantidades de la naturaleza que caen por casualidad en el rango virtualmente infinitesimal que permite vida. Dado que no tenemos esas observaciones, este hecho no confirma fuertemente la hipótesis de universos múltiples. Penrose concluye que las explicaciones de la hipótesis de múltiples universos son tan “impotentes” que está realmente “erróneo” el recurrir a ellas para explicar las características especiales del universo.

Dado que la alternativa de la casualidad se mantiene o se cae con la hipótesis de universos múltiples, esa alternativa se considera ser muy improbable. Por lo tanto, parece que el ajuste fino del universo plausiblemente no se debe ni a la necesidad física ni a la casualidad (el azar), se deduce que el ajuste fino, por lo tanto, se debe al diseño, a menos que la hipótesis del diseño se pueda demostrar ser aún más improbable que sus competidores. Sobre esa cuestión, véase mi crítica a la objeción de Dawkins a la inferencia de diseño en el Question Archive (Archivo de Preguntas)

William Lane Craig

Este articulo fue tomado de:  http://www.reasonablefaith.org/spanish


La Premisa Casual del Argumento Kalam

La Premisa Casual del Argumento Kalam

Por: William Lane Craig

Esta es una pregunta que le fue hecha al Doc. Craig´s en su blog http://www.reasonablefaith.org/spanish

Usted corre el argumento cosmológico de la siguiente manera

(1) Todo lo que comienza a existir debe tener una causa.

(2) El universo comenzó a existir.

(3) Por lo tanto, el universo tuvo una causa.

La primera premisa es la que me confunde. El apoyo que se ofrece para la (1) parece socavar la creación ex nihilo. Cuando se encuentra presionado para defender la premisa (1) usted dice cosas como “el ser no puede venir del no-ser,” “algo no puede venir de la nada”, etc. Por lo tanto la premisa (1) es verdadera porque (A) no es posible de que algo venga de la nada. Usted dice que (A) es evidente y lo llama “un primer principio de la metafísica.” ¿Cuál es el sentido de la “posibilidad” aquí? Esto no puede querer decir una posibilidad física, ya que claramente las leyes naturales no se aplicarán al acontecimiento o evento de la creación. Por lo que puedo ver eso debe querer decir algo como una posibilidad lógica. Pero si es lógicamente imposible de que algo venga de la nada, entonces no es posible para Dios hacer que algo surja de la nada, ya que ciertamente Dios no puede violar las leyes lógicas, ¿o puede Él?

Parece que lo que usted realmente quiere decir es algo como (B) no es posible que algo venga de la nada, sin una causa. Pero no hay nada de evidencia propia y de fuerza intuitiva en B como lo hay en A. No es el algo venga de la nada sin causa que encontramos desconcertante, sino es simplemente el que algo venga de la nada.

Esto se evidencia por su propia perplejidad sobre la doctrina del ex nihilo. Cuando le veo presionado en este punto, el argumento parece volverse abductivo. Usted dice algo como “Yo no sé cómo Dios pudo haber creado el universo de la nada, solo sé que es doblemente absurdo decir que eso sucedió sin causa.” Pero no hay ningún asunto que sea doblemente absurdo, hay simplemente absurdo y ambas explicaciones son absurdas. Lo que se requiere es que Dios sea la mejor explicación de un acontecimiento sin causalidad (si de hecho esa es la única otra opción). No sé exactamente lo que constituye las condiciones necesarias y suficientes para una buena explicación, pero creo que tiene algo que ver con remover la confusión.  Es decir, una buena explicación debería dejarnos menos confundidos acerca de los fenómenos. Pero si es algo desconcertante al punto de lo absurdo de que algo debió saltar a la existencia de la nada, ¿es en realidad algo menos absurdo si alguien está parado sobre eso y “dice hágase…”?

Yo no sé.

Además, esta es una clase de causalidad que es radicalmente diferente. Supongo que cualquiera que sea la noción de causalidad que esté involucrada debe ser algo así como una causalidad eficiente. Cuando observamos la causalidad eficiente, observamos algo actuando en otra cosa para traer algún resultado. Creo que puedo entender lo que significa, por ejemplo, para que una persona trabaje en un ladrillo para hacer una estatua. Creo que ésta es una noción perfectamente inteligible de la causalidad. Pero qué sería de una persona que actuara sobre la nada de tal manera que provoque un efecto. La causalidad eficiente como creando o “ocasionando” es una acción sobre una cosa. Así que cualquier causalidad que usted tenga en mente aquí es radicalmente diferente a cualquier cosa que normalmente entendemos por el término. Y mientras menos entiendo esta noción de causalidad, menos inclinado me encuentro a considerar que la hipótesis Dios es la mejor explicación.

William.

Respuesta: 

Para responder a su pregunta compleja, William, permíteme primero repasar tres razones que he dado para creer en la primera premisa del argumento cosmológico del Kalam. En primer lugar, la premisa causal está basada en la intuición metafísica de que algo no puede venir a la existencia de la nada. Sugerir que las cosas podrían surgir a la existencia de la nada sin que hayan sido causadas es dejar de hacer metafísica seria y recurrir a la magia. En segundo lugar, si las cosas realmente podrían llegar a existir de la nada sin ser causadas, entonces se convierte en algo inexplicable el por qué cualquier y todas las cosas no llegan a existir de la nada sin causa. Por último, la primera premisa se confirma constantemente en nuestra experiencia, la cual les proporciona a los ateos que son naturalistas científicos la más fuerte de las motivaciones para aceptarla.

Mi primera razón corresponde a su declaración:

(A) no es posible de que algo venga de la nada.

Creo que el principio ex nihilo nihil fit (de la nada, nada viene) es tan cierto como cualquier cosa en filosofía y que ninguna persona racional sinceramente lo duda. Pero este principio no contradice de ninguna manera la doctrina de creatio ex nihilo (la creación de la nada), como se dieron cuenta los pensadores medievales que apoyaron a ambos, ya que solo en el caso de la creación hay una causa la cual trae el objeto relevante a la existencia.

La primera pregunta que usted hace es “¿Cuál es el sentido de la ‘posibilidad’ aquí?” La respuesta es “la posibilidad metafísica.” Esta es una modalidad entre la posibilidad física y la posibilidad de la lógica estricta y a menudo los filósofos contemporáneos le llaman “posibilidad de la lógica amplia.” Para ilustrar esto, es estrictamente lógicamente posible que “El Primer Ministro sea un número primo” (no hay ninguna contradicción lógica aquí), pero, sin embargo, dicha cosa es metafísicamente imposible (incapaz de materializarse). Hay todo tipo de verdades—como “Todo lo que tiene una forma tiene un tamaño,” “Nada puede ser de color rojo por todas partes y verde por todas partes,” “Ningún acontecimiento se precede a sí mismo,” etc.—los cuales no son estrictamente lógicamente necesarios pero son, yo creo, metafísicamente necesarios. Creo que la primera premisa del argumento del kalam es una verdad metafísicamente necesaria.

En cuanto a su comentario:

(B) no es posible que algo venga de la nada sin una causa,

Creo que es lógicamente equivalente a (A). Ellos se implican el uno al otro. Solo considere esto: supongamos que alguien propuso refutar (A) diciendo: “¡Algo puede venir de nada si tiene una causa!” El defensor de (A) tendría razón en pensar que la otra persona no le había entendido. Si algo tiene una causa, entonces no viene de la nada. Venir de la nada es carecer de todas las condiciones causales, y punto. Piénselo de esta manera: si algo llega a la existencia de la nada sin causa, entonces evidentemente eso viene a existir de la nada (B → A). Y si algo llega a existir de la nada, entonces eso llega a existir de la nada sin causa (A → B). Entonces (A) y (B) son lógicamente equivalentes. Así que una de las dos, (A) o (B), puede ser utilizada para apoyar la premisa (1).

Ahora bien, es correcto de que dos enunciados lógicamente equivalentes pueden tener una fuerza intuitiva diferente. Yo exploro eso en mi enunciado de la primera premisa del argumento moral. Es lógicamente equivalente decir: “Si Dios no existe, los valores morales objetivos no existen” o “Si los valores morales objetivos existen, entonces Dios existe”, pero el primero es más intuitivamente obvio. Por lo tanto, puede ser más efectivo dialécticamente utilizar la formulación más intuitiva.

Ahora ¿es absurda la doctrina de la creatio ex nihilo? No, porque ella no contradice a (A). El universo tiene una causa creativa. En cambio, el ateo que, al igual que mi amigo Quentin Smith, afirma que el universo solamente surgió a la existencia sin ningún tipo de condiciones causales sí contradice la declaración (A).

Podemos obtener alguna aclaración sobre la pregunta al recordar la distinción que hace Aristóteles entre la causa eficiente y la causa material. Una causa eficiente es algo que produce su efecto en existir. Una causa material es la “cosa” de la cual algo está hecho. Miguel Ángel es la causa eficiente de la estatua de David, mientras que el trozo de mármol es la causa material.

Si hay algo surge a existir de la nada, esa cosa carecería de algún tipo de condiciones causales, eficientes o materiales. Si Dios crea algo ex nihilo, entonces a Él le falta solo una causa material. Esto, sin duda, es difícil de concebir, pero si el llegar a la existencia sin una causa material es absurdo, entonces llegar a existir sin una causa material o sin una causa eficiente, como digo, es doblemente absurdo, es decir, dos veces difícil de concebir. Por lo tanto, no está abierto al no-teísta confrontado con el comienzo del universo el decir que mientras la creatio ex nihilo es imposible, un origen espontáneo ex nihilo lo es.

Si se me permite hablar por usted, me parece que lo que realmente usted está argumentando es lo siguiente: La justificación que ofrezco en apoyo de la premisa (1), es decir (A), realmente apoya una premisa más fuerte, es decir,

1′. Todo lo que comienza a existir debe tener ambas: una  causa eficiente y una causa material.

Pero entonces el argumento kalam sería de la siguiente manera:

1′. Todo lo que comienza a existir debe tener ambas: una causa eficiente y una material.

2. El universo comenzó a existir.

3. Por lo tanto, el universo tuvo ambas: una causa eficiente y una material.

No solo es (3) incompatible con la doctrina creatio ex nihilo, como usted lo señala, sino aun peor, es incoherente, ya que el universo está definido aquí como la totalidad de la realidad material. ¡La totalidad de la realidad material no puede tener una causa material previa o anterior porque si la tuviera, entonces realmente no comenzó a existir! Por lo tanto, la persona que acepta (1 ‘) no puede aceptar (2). Ahora bien, usted evidentemente acepta (A), ya que, como usted dice, las cosas no pueden “saltar a la existencia de la nada” y por lo tanto, usted también acepta (1’). Así que la premisa de que usted realmente rechaza es la (2). La materia y la energía, o el universo, debe ser eterno.

Lo que quiero desafiar es su justificación para la afirmación más fuerte (1′). ¿Por qué pensar que la causalidad eficiente sin una causalidad material es imposible?  Hemos visto que (A) de hecho no justifica a (1′). Lo que (A) justifica es que tiene que haber algún tipo de causa de la cosa que empieza, pero no hay razón para pensar que debe ser una causa material. En su párrafo final usted apela a nuestra experiencia normal de ver las causas eficientes que actúan conjuntamente con las causas materiales como justificación para (1′). Pero ¿por qué pensar que esta concatenación común debe ser siempre el caso?

Tal vez sería útil aquí pensar en casos donde podríamos tener una causalidad eficiente sin tener una causalidad material. He estado trabajando fuertemente en el tema de los objetos abstractos como son los números, los conjuntos, las proposiciones, y así sucesivamente. Muchos filósofos creen que estos objetos inmateriales existen necesaria y eternamente. Pero hay muchos objetos abstractos que parecen existir de manera contingente y de manera no eterno. Por ejemplo, el ecuador, el centro de masa del sistema solar, la Quinta Sinfonía de Beethoven,  Anna Karenina de León Tolstoi, y así sucesivamente. Ninguno de estos es un objeto físico. La novela de Tolstoi, por ejemplo, no es idéntica a ninguno de sus ejemplares impresos, ya que estos todos pudieron ser destruidos y reemplazados por nuevos libros. Tampoco puede la Quinta de Beethoven ser identificada con ninguna serie en particular de marcas de tinta o de cualquier otra presentación de la sinfonía. Ahora, todas estas cosas comenzaron a existir: el Ecuador, por ejemplo, no existía antes de que existiera la tierra. Pero si estas cosas comenzaron a existir, ¿tenían ellas una causa o llegaron ellas a existir simplemente de la nada? (Observe que tiene sentido hacer esta pregunta a pesar de que esas entidades son inmateriales y por lo tanto no tienen una causa material). Muchos filósofos dirían que en efecto ellas tienen una causa: fue Tolstoi, por ejemplo, quien creó a Ana Karenina. Así que en casos como estos (y son legiones), de hecho tenemos instancias de la causalidad eficiente sin causalidad material. Usted no podría estar de acuerdo que realmente esos objetos abstractos existan, pero creo que tenemos que decir que la visión defendida por nuestros colegas filósofos es una que es coherente.

Los ejemplos de la creación literaria y musical son sugestivos. ¿Pudo haber Dios análogamente pensado el universo a la existencia, de la misma manera que Tolstoi creó Ana Karenina? Es una idea provocadora.

Usted dice que recurrir o apelar a Dios como la causa del universo no podría ser la mejor explicación. “¿Mejor que qué?” yo pregunto. Si la alternativa es el llegar a existir espontáneamente de la nada, creo que ambos estamos de acuerdo de que eso es imposible. El único recurso para el ateo es entonces negar la premisa (2) del argumento del kalam. Pero si tenemos buena evidencia para el comienzo del universo, como creo que tenemos, entonces la alternativa de Dios se ve mucho mejor cada vez.

Este articulo fue tomado de http://www.reasonablefaith.org/spanish

Dios los bendiga.


Un ensayo expositivo sobre la epístola del Aposto Pablo a los Romanos

CARTA A LOS ROMANOS

Un ensayo expositivo sobre la epístola del Aposto Pablo a los Romanos

Por: Carlos Leandro Ramírez

Capítulo I, primera parte.

Dedicado a Mary Arriola, hermana en Cristo Jesús

Este trabajo corresponde a mi deseo de hacer más fácil la comprensión de la epístola a los romanos y sus implicaciones en nuestras vidas, a una hermana y amiga en Cristo Jesús que está pasando por un momento crucial en su vida como hija de Dios. Como creyente por la palabra (Romanos 10:17) considero el conocimiento como la herramienta mas poderosa para comprender y sujetarse a la voluntad de Dios sobre nuestras vidas, su gran amor, su bondad, su misericordia y su justa razón y su derecho sobre todas las cosas creadas. Estimo que el ser humano tiene el derecho y la obligación de conocer la verdad antes de tomar la decisión, es lo más justo si tomamos como referencia al Dios que todo lo hizo en propósito y se revela conforme a su carácter y naturaleza esperando que tomemos la decisión correcta.

Este ensayo es mi pretensión de compartir con ella y todo aquel que quiera leer conmigo, todos esos momentos de meditación en la palabra que he tenido con esta maravillosa carta de la biblia, para mí, la más trascendental después del evangelio de Juan, si este último me habla de la persona mas importante de la historia o la eternidad, la epístola a los romanos me habla de su obra y la relación de esta con nosotros: Jesús el personaje central de la biblia se hace trascendentalmente glorioso cuando comprendemos su obra y las implicaciones de esta sobre nuestras vidas.

Veo la necesidad de hacer este trabajo como un ensayo urgente, debido  a mi tiempo escaso y al compromiso que adquirí cuando manifesté: “Toda persona que se considere cristiana, debe manejar la carta a los romanos al derecho y al revés” y sentí que estaba poniendo una presión sobre aquella hermana y otras personas que tal vez no tengan la facilidad de estudiar y analizar los textos, que no tengan el tiempo o los recursos suficientes para discernir de la manera más acertada lo que Pablo trató de exponer en tal escrito.

Siento como persona que el Señor ha dotado con una habilidad crítica (examen y juicio acerca de alguien o algo) para indagar sobre lo que se le presenta y como miembro de un cuerpo (la iglesia de Cristo) con muchos órganos y diferentes funciones, que es mi deber de servir al Señor con aquellas personas que Dios ha llamado para otras funciones.

Mi trabajo, sencillo pero con esfuerzo, representa el deseo de servir con amor a nuestro Padre celestial y su amado y precioso hijo Jesús: toda la gloria sea para nuestro gran Dios y salvador por los siglos de los siglos, amén.

Introducción

No haré una profunda introducción de la carta a los romanos, debido a la urgencia de tiempo en la que me encuentro; así que optaré por exponer sobre el autor, su propósito y el contexto al momento de escribir la epístola, citando otros autores con un conocimiento mayor sobre el tema.

Sobre el autor de la epístola, el apóstol Pablo:

“Es digno de notarse que el Espíritu Santo no escogió a un pescador indocto o a un galileo provinciano para desplegar toda la grandeza y majestuosidad de su plan de redención. Seleccionó a un hombre de perspectivas internacionales: a un ciudadano romano que era, a la vez, hebreo de hebreos; a un hombre cuya educación lo había familiarizado con la prosapia de la cultura griega y romana, que incluía historia, religión, filosofía, poesía, ciencias y música, además de los conocimientos minuciosos que tenía del judaísmo, tanto como revelación divina y cuerpo de las tradiciones rabínicas y las adiciones agregadas al depósito sacro de la LEY, los PROFETAS y los SALMOS. Este hombre, nacido en el altivo centro educacional de Tarso de Cilicia y educado en Jerusalén a los pies de Gamaliel, fue el vaso escogido para hacer conocer la obediencia a la fe y la gloria del evangelio del Dios bendito a todas las naciones, tal como se halla expuesto en esta carta inmortal.”

Harry A. Ironside, “Exposición de Romanos”

Sobre el propósito de la epístola:

“De todas las Epístolas que sin duda alguna fueron escritas por nuestro apóstol, ésta es la más completa, y al mismo tiempo la más brillante. Tiene tanto en común con un tratado teológico, como posee el calor y la familiaridad de una carta verdadera. Refiriéndonos a los encabezamientos que hemos puesto a las secciones sucesivas, para exhibir mejor el progreso del argumento y la interrelación de sus varios puntos, aquí solamente notamos que su primer gran tema es lo que se puede denominar la relación legal del hombre para con Dios, como violador de su santa ley, esté ella meramente escrita en el corazón, como en el caso del pagano, o sea conocida además, como en el caso del Pueblo Escogido, por la revelación externa; luego trata de la relación legal como completamente revocada por medio de una conexión de fe en el Señor Jesucristo; y su tercero y último tema grande es la vida nueva, que acompaña a este cambio de relaciones que envuelve a la vez una bienaventuranza y una consagración a Dios que, rudimentariamente completas ya, se abrirán en el mundo futuro para gozar de una comunión inmediata e inmarcesible con Dios.”

Jamieson, Fausset & David Brown – “Comentario Exegético de la Biblia Tomo II N.T.”

Sobre el contexto de la epístola:

“La sustancia teológica de esta carta tenía que ser presentada a la iglesia del NT, fuese dirigida a Roma o no. Sin embargo, existían circunstancias en Roma que la hicieron apropiada para Pablo, con tiempo para una elaboración más completa, y sin haber llegado a involucrarse personalmente en los acontecimientos locales, como lo estuvo en Galacia, para extender la doctrina central de la carta a los Gálatas. De este modo, él explica su propósito de ir a Roma y el propósito principal de su mensaje y vida ministerial. Existían desavenencias y malentendidos entre creyentes judíos y gentiles en la iglesia romana. Sabemos de los saludos personales al final que era una iglesia mixta. El problema se refleja en casi cada sección de la carta, aunque especialmente en los caps. 3, 4, 9, 10 y 11. Ambos lados eran tercos. Hubo un momento, probablemente breve, aun después de que Pablo llegase a Roma, cuando Marcos y un cierto Jesús Justo eran los únicos judíos cristianos en Roma quienes cooperarían con Pablo. Se necesitaba una clarificación del evangelio y sus implicaciones.”

J.D. Douglas, Merrill C. Tenney, “Diccionario Bíblico Mundo Hispano.”

Por último, quiero aclarar que me mantendré dentro del texto de la carta, sin desestimar el contexto y la referencia, pero sin relativizar los versículos: “el verso tal quiere decir esto, porque en otro texto de la biblia aparece el mismo concepto refiriéndose a esto”. Personalmente el relativizar los versículos me parece evidencia de una carga de prejuicios mentales que intentan justificar cosas que el texto no está diciendo, sustentando tal prejuicio refiriéndose a otro que tampoco afirma tal cuestión, que a su vez también puede referirse a otro verso para justificar tal interpretación: todo un relativismo en los mensajes que trasmiten los versos bíblicos, para inducir en el texto bíblico cosas que no dice o el autor no tuvo la intención de transmitir.

También quiero aclarar que definiré algunos conceptos teniendo en cuenta el sentido técnico y contextual en el que fueron escritos: que significaba tal palabra en aquel tiempo y no lo que significa ahora bajo el prejuicio de las tradiciones de la iglesia contemporánea; lo que estas palabras realmente significaban, independientemente del contexto cristiano, tomaré las palabras como materia prima para así extraer el sentido prístino de las mismas en el contexto en que fueron escritas. Puesto que mirar estas palabras bajo el contexto cristiano contemporáneo, para definir a que se refiere, sería cometer un razonamiento circular que posiblemente nos impida ver más allá de lo que tenemos actualmente establecido en nuestras mentes.

Lo que me fascina del libro de Romanos es el carácter intelectual y filosófico que le imprime Pablo, lejos de lo que muchos cristianos piensan, más que contaminar el mensaje de Dios con conocimiento secular, expone el mensaje de Dios en un ámbito intelectual para ser confrontado por cualquier forma de pensamiento humano, prediciendo que la razón humana va a chocar contra el conocimiento de Dios tal cual lo hace una gota de rocío de agua contra la superficie de una plancha caliente. Por esta razón Pablo usa la filosofía (el azimut o apogeo del pensamiento de la época) para demostrar la inefabilidad de la razón y justicia fundada en Dios.

Capítulo I

Salutación

v. 1) Pablo, siervo de Jesucristo, llamado a ser apóstol, apartado para el evangelio de Dios,

Tres palabras a tener en cuenta en este simple pero profundo versículo, que requiere definirlas para alcanzar un sentido mas profundo:

Llamado: La palabra griega aquí es Kletós y significa “llamado”, la cual es una variante de  Klésis que significa “invitado”, la palabra “llamado”, sin el prejuicio del contexto cristiano expresa: llamado, nombrado, invitado. Esta palabra se refiere en cierto sentido a una convidación, más que definir una exclusividad de selección como ha sido definido comúnmente; lo que se refiere es a la descripción de un proceso: su posición (como delegado para el cargo) obedece a una iniciativa de Dios y no de mérito propio: mediante un nombramiento que corresponde a una invitación.

En resumen la palabra define más que una discriminación: “unos son escogidos, otros no”; la naturaleza de aquel que llama y aquel que es llamado: sin méritos, simplemente invitado, Dios da el primer paso para construir una situación que es imposible iniciar a partir de nuestra naturaleza, o sea los invitados. Y esto es complementado con nuestra siguiente palabra.

Apartado: La palabra griega es aforízo que significa apartar, separar, excluir y es una combinación de las palabras griegas Apó y Jorízo que significan “fuera” y “limitar o marcar” respectivamente, lo que encierra la idea que se refiere a “extraer de un ámbito, territorio o jurisdicción definida o demarcada”. Lo que nos puede decir que Pablo estaba enmarcado dentro de una clasificación y ahora ha sido extraído de la misma.

Evangelio: euanguélion variante de euangelízo, combinación de eu “bien o bueno” y ángelos “mensajero”: “buen mensaje”.

En el contexto histórico, el mensajero y el mensaje hacen referencia a una invitación que denota la buena posición “diplomática y económica” del emisor que no se expone así mismo, con el objeto de resaltar su dignidad y así magnificar la importancia de la invitación: un Rey o Señor no será muy importante que digamos, si viene personalmente a invitarnos, no tiene mucho que hacer o no se estima asimismo con  relación a nosotros; en contraste a ello, la exposición de grandeza de parte del emisario a través de siervos voluntarios a convicción, expone, por un lado la naturaleza bondadosa del rey debido a la clase de siervos que envía y anticipan la clase de trato que espera al invitado mediante el buen mensaje (contrario al rey tirano que envía esclavos marginados y reprimidos); y por otro lado causa una sensación de estima en el remitente del mensaje, al percibir la grandeza de aquel que tiene interés por él.

Este simple versículo podría decirnos muchas mas cosas sobre la escena del llamamiento de Pablo para llevar el buen mensaje. Pero en resumidas cuentas:

“Pablo recibió una invitación definida por el carácter de Dios, la cual lo conllevó a ser extraído de una categoría de esclavos a otra que expone la naturaleza y el carácter de aquel que ahora lo envía y participar de otra clase de servidumbre: trae un buen mensaje que expone el carácter, la naturaleza y la intención del emisor”

v. 2) que él había prometido antes por sus profetas en las santas Escrituras,

Siendo que esta carta está dirigida a cristianos judíos y gentiles en la máxima ciudad de la civilización humana, sea cual sea el concepto de Dios que tuviese el lector de la misma; Dios, ahora (en contraste con él había: antes) ha culminado o cumplido su promesa, indicándonos Pablo que Dios no tiene necesidad de mentir, ni incapacidad para lograr o cumplir lo propuesto: dos características inherentes de Dios, no miente y no falla a lo que se ha propuesto.

Dos conceptos importantes:

Profeta: griego profétes, compuesto de pro y femi que significan “antes de y afirmar” respectivamente. A los profetas se les llamaba anteriormente “videntes” en las religiones paganas abundaban, aquellos que recibían mensaje de los oráculos de los dioses. Cualquiera podría manifestarse y proclamarse como vidente o profeta, lo que realmente era determinante en la revelación del tal profeta era su cumplimiento, en especial aquellos sucesos que trascendían las épocas. La conclusión más inherente a que un profeta afirmara con anticipación un hecho y su consecuente cumplimiento en el transcurso del tiempo es que dicha afirmación o predicción escapaba a las posibilidades humanas o naturales y por lo tanto debería responder a condiciones sobrenaturales.

Escrituras: griego grafe que significa “escritos”: denota primariamente un dibujo, pintura; después un escrito; en resumen un documento que testifica (dibujo o escrito) algo.

Santas: griego jágios “Santo, sagrado, consagrado”, como adjetivo cuando se aplica a objetos (en este caso), reservados para el servicio divino.

“La escritura constituye el instrumento para el servicio de Dios, que nos da cuenta de aquel que trasciende lo natural, que no falla ni miente; a través del testimonio que realmente, ahora confirmado, los profetas hablaron en nombre de Dios”

v. 3) acerca de su Hijo, nuestro Señor Jesucristo*, que era del linaje de David según la carne,

* El griego original no dice “nuestro Señor Jesucristo”

Pablo describe sobre que trata este buen mensaje prometido por Dios: su hijo, ¿Pero quien es o que significa: su hijo? ¿Dios (el único en su clase) tiene un hijo?

Sí! y describe este concepto de hijo de Dios:

Linaje: griego spérma “semilla, simiente” para el caso “descendencia, hijos, posteridad” puede encerrar la idea de “igual naturaleza”

Según: Katá en el griego significa cuando aparece como preposición “según, de acuerdo a, en referencia a, conforme a, como, en cuanto a” * Elza Tamez (Diccionario Conciso Griego Español del Nuevo Testamento) – Alfred E. Tuggy Léxico griego español del N.T.

Carne: griego sarx “carne, cuerpo físico, naturaleza humana” en un sentido más amplio, la existencia como humano biológico.

“Aquel que es descendiente de David y de su misma naturaleza humana”

v. 4) que fue declarado Hijo de Dios con poder, según el Espíritu de santidad, por la resurrección de entre los muertos,

Un individuo humano descendiente de David: un ser humano como los somos todos; como pudimos ver en el anterior versículo, el cual no nos dice nada interesante o sin relación aparente con la anterior exposición de Pablo: “Dios tiene un hijo”; donde el verso anterior constituye una especie de pausa para dar un gran salto. En contraste al anterior, este verso hace una declaración profunda y radical, que está marcada por la historia de Israel, el testimonio de la escritura divina y la correspondiente relación de Dios con la humanidad.

Declarado: jorízo, para este caso “determinar, nombrar, señalar, decidir”. Dios manifestó, expresó con su firma de deidad: poder, para afirmar este asunto como hecho de Dios.

Según: de nuevo nuestra palabra griega Katá que como vimos significa como preposición “según, de acuerdo a, en referencia a, conforme a, como, en cuanto a”. La misma palabra dos veces con el mismo sentido: “con respecto a, en referencia a” en el mismo texto, nos indica un contraste: “Ana mide uno con setenta, pero en cambio Mario Mide…” se está comparando la estatura de ambos individuos. En este caso la palabra hablando en primer lugar de naturaleza humana en el hijo de Dios, ahora teniendo en cuenta la indicación del contraste, nos estaría indicando otra naturaleza…

Espíritu: palabra griega pneuma, muchos significados, cuando aparece en la biblia la mente prejuiciada del creyente promedio la relaciona con el Espíritu Santo, máxime cuando encuentra que hijo de Dios-Dios-Espíritu, haciendo una deducción lógica errada y concluyendo siempre con el Espíritu Santo. Pero pudimos ver que Pablo en el texto no está haciendo ninguna insinuación sobre el Espíritu Santo. no hace referencia al tal, en el verso anterior Pablo estaba desarrollando la idea de un ser humano (descendiente/naturaleza de David), en este sentido podemos seguir con nuestro contraste. Y la palabra pneuma si tiene aplicación en el ser humano (objeto de este contraste), contrario al cuerpo biológico sarx (carne v. 3) el pneuma se refiere en griego al “Espíritu (humano), vida, el ser interior:” *Alfredd E. Tuggy; “por analogía o figurativamente un espíritu, i.e. (humano) el alma racional, (por implicación) principio vital, mentalmente disposición, etc.” James Strong.

Santidad: gr. jagiosúne (cualidad) “Sagrado”, variante de jágos “físicamente puro o moralmente sin culpa”. Contrario a aquel estado de corrupción del ser biológico humano, este ser o “yo pensante” en este hombre está en santidad: sin descomposición física y moralmente sin culpa o mancha.

“La resurrección de este hombre descendiente de David, es el respaldo o sello evidencia del poder divino, que ha determinado que aquel humano es, en función de su alma o ser no físico sin mancha o libre de pecado, el hijo de Dios”

v. 5) y por quien recibimos la gracia y el apostolado, para la obediencia a la fe en todas las naciones por amor de su nombre.

Algo sabido de los judíos es que el hijo de Dios, corresponde a aquel varón descendiente de David que establecería el reino sempiterno de Dios entre los hombres a través de su ministerio como ungido de Dios o Cristo, lo que esperaban ellos en su mente sesgada era un reino político terrenal, pero no imaginaron que esta clase de dominio más que político se establecería en el corazón de los hombres de todas las naciones, ¿no se cumplió?, ¿que acaso todos los hombres son cristianos?

Recordemos en el verso 1, este es un rey que invita, no que obliga. Es un reino de esclavos libres establecidos para todas las naciones, parece paradójico pero es el único modelo para sujetarse bajo toda bondad al rey: invitación por bondad.

Es un reino universal de súbditos por amor (“por amor de su nombre”).

Gracia: gr. járis “gracia (agradable, gratificante), regalo, favor”, variante de jaíro “estar alegre”. La gracia denota la idea de un regalo (no viene en virtud de un pago o recompensa: es gratis) que produce felicidad, alegría, gozo.

Fe: gr. pístis variante de peídso “persuadir, convencer (con razones)”; pístis “credibilidad, convicción” James strong; “persuasión, convicción debido a los argumentos oídos” Diccionario de griego Vine.

La concepción que tiene la gran mayoría de los cristianos sobre la palabra fe, se queda escasa ante la profundidad de la misma en el contexto en que se usó, la cual sigue vigente porque aún tal tipo de concepto es usado diariamente en nuestras vidas.

Vamos a ver un pequeño ejemplo de lo que realmente es fe, en un contexto moderno:

Una prestigiosa lotería anuncia el número ganador del gran acumulado, es una lotería que ha repartido muchos acumulados y nunca ha recibido demandas por incumplimiento en los pagos, el día de hoy el número ganador fue precisamente el que usted tiene en el tiquete que compró esta mañana, el anuncio fue por televisión en presencia de la delegada gubernamental para juegos de azar y rifas, pasada una hora usted recibe una llamada de la señorita del supermercado que le dice contenta que a ella le van a dar una comisión por haber sido la vendedora del tiquete ganador. Para mas seguridad suya, al otro día al mirar usted el periódico puede observar que el número de su tiquete es el mismo anunciado como el ganador del premio mayor, el gran acumulado.

Podemos decir, excluyendo el factor que usted se puede morir o pierda su tiquete, que ese premio de la lotería ya es suyo, usted puede tener la CONVICCIÓN, LA CERTEZA, LA CONFIANZA que ese premio le pertenece, todo debido a las razones dadas:

– La lotería siempre ha pagado a sus ganadores.

– Estuvo presente la delegada gubernamental para juegos de azar y rifas.

– Tenemos tres elementos (la señorita, la tv y el periódico) que nos confirman que no hay error en el número ganador.

– El número ganador corresponde al tiquete que está en sus manos.

Son razones fundadas, fuera del método científico, que nos permiten determinar la seguridad o certeza de un conocimiento: “ese premio mayor es mío”. Esta es la definición de FE, no que algo “hay que creerlo por que sí” o “creerlo sin evidencia o razones” como tiene el concepto la mayor parte del entendimiento moderno, la fe es una certeza basada en la locución de razones o argumentos fundados.

En el caso anterior no podemos aplicar el método científico (Observación, cuestionamiento, hipótesis, predicción, experimento y resultado o teoría) para llegar a la conclusión que dicho premio nos pertenece. Desafortunadamente el “prestigio” de canales como Discovery channel nos han adoctrinado con la idea que el método científico es el único modelo para conocer razonablemente un evento. De hecho, científica o intelectualmente hablando, el método científico no es el único modo de adquirir nuevo conocimiento dentro de la misma ciencia secular.

La fe la usamos a diario en nuestras vidas: tomamos decisiones basadas en razonamientos deductivos, que no requieren evidencia táctil para la toma de decisiones.

Dios ha dado razones, motivos, evidencia, motivos para tener la certeza que lo que él predice es de conocimiento verás. Le reto a buscar algo en la biblia que se deba aceptar bajo el pobre concepto de fe: “debes creerlo sin razones y porque sí”. Le invito a buscar algo en la biblia que deba aceptarse de parte de Dios sin que él primero haya dado razones para tener la seguridad de que tal predicción, promesa o afirmación sea segura. Una sola ilustración donde Dios haya exigido a algún hombre creer sin haber dado primero motivos para tener la certeza que él cumplirá.

Así que puede irse olvidando del Dios que dice que “hay que creerle y ya! O si no… (el infierno)” y mas bien pregúntese, ¿Conoce usted bien a Dios? ¿O sea ha tomado, el trabajo, el interés y el esfuerzo de conocerlo a través de la palabra y la experiencia personal? Ahora piense que podría implicar la frase: “Pero sin fe es imposible agradar a Dios”.

Nombre: gr. ónoma “nombre; título; persona; autoridad; poder; categoría; posición” la palabra ónoma denota tanto la individualización de una persona, como la identificación de su autoridad, rango, poder, título o función en un sentido figurado. Debido al contexto en el que estamos hablando: no podríamos individualizar a Dios (él es único); sino describir cual es su posición, rango o autoridad. La palabra ónoma describe entonces sus atributos o su posición: Dios, el justo, el santo, el todopoderoso, el eterno, etc.

“El hijo de Dios es aquel ungido que ministra la gracia sobre nuestras vidas, para que sea esa felicidad el pago de nuestro servicio en conducir a las naciones a sujetarse a este reino eterno y sus promesas, sujeción causada por el amor a todo lo que Dios es”

v. 6) entre las cuales estáis también vosotros, llamados a ser de Jesucristo;

Entre estas naciones, los cristianos en roma también están incluidos dentro de la invitación a ser súbditos de este reino: súbditos de Jesús a quien se identifica como el Cristo, el ungido del reino de Dios, o sea el hijo de Dios quien se encarga de proveer la gracia de Dios sobre todas las naciones.

Llamados: De nuevo la palabra griega kletós que denota una invitación. Los que vendrán a ser súbditos de Jesucristo, encontrarán en el reino de Dios amor por todo lo que él es.

“Todo aquel que recibe este mensaje, está siendo nombrado por invitación como súbdito del hijo de Dios”

v. 7) a todos los que estáis en Roma, amados de Dios, llamados a ser santos*: Gracia y paz a vosotros, de Dios nuestro Padre y del Señor Jesucristo.

* dice el griego original: llamados santos.

Fue el hecho que Dios nos amara lo que originó tal invitación: no hallo falta, ni corrupción en ustedes, yo los nombro santos. Nótese como una pequeña alteración cambia el sentido de la frase: la que aparece en la reina Valera expone un imperativo: vivan en inocencia, sin falta, sin desobediencia. En el griego original la idea es: no hallo falta, culpa, de que acusar en ustedes. Profunda desviación es esta. No que nadie sea sin pecado, sino que el regalo que produce gozo, o sea la gracia, es este hecho que está describiendo Pablo: aquellos que reciben este mensaje, esta invitación, se les paga con el gozo inefable de ser nombrados sin falta, sin mancha, sin culpa, libres de la acusación que había contra vosotros.

Señor: gr. kúrios variante de kúros (supremacía); “supremo en autoridad, controlador; por implicación señor” James Strong. “Señor, SOBERANO, amo, dueño, señor.” Alfred E. Tuggy (resaltado nuestro).

Dado el contexto de un reino establecido por Dios, por antonomasia el título Señor equivale al nombre del hijo de Dios, hijo de Dios corresponde por antonomasia al título de Cristo. En términos prácticos Señor, Hijo de Dios y Cristo son términos que encierran el mismo concepto: aquel que reina en el reino eterno de Dios.

Sin negar que kúrios equivalga al Adonaí (Señor) del A.T. que remplazó el nombre de Dios, el cual dejó de pronunciarse por temor a blasfemia en su uso. El contexto describe aquí aquel Señor que es la máxima autoridad en el reino eterno establecido por Dios. Los dos conceptos no son excluyentes, no trato la incongruencia aquí, porque prometí no salirme del texto de la epístola a los romanos.

Continúa en la próxima parte.

Su siervo y hermano en Cristo Carlos Leandro Ramírez

Dios es bueno y para siempre es su misericordia.

Nota: las citas son de la Reina Valera 1960. La escogí por ser la tradicional, aunque lamento que sea un poco inconveniente para asuntos doctrinales.


Hawking y Mlodinow: Emprendedores Filosóficos

Hawking y Mlodinow: Emprendedores Filosóficos

Por: William Lane Craig

Hola Doctor Craig,

¿Podría dar respuesta a lo siguiente, extraído del libro de Stephen Hawking y que cito como sigue: “Porque existe una ley como la gravedad, el universo puede crearse (y se creará) a sí mismo de la nada. La creación espontánea es la razón por la que algo exista en lugar de nada, de que exista el universo, de que existamos nosotros,” y “no es necesario invocar a Dios para que encienda la antorcha azul de papel y comience el universo.”

Si existe dicha revolución en la filosofía teísta, tales como los argumentos sobre el origen del universo, como usted sostiene, ¿Cómo pueden los físicos hacer estas declaraciones? ¿No muestra esto que los argumentos teístas no tienen mucho peso en el paradigma actual de la física?

Gracias,

Matthew

Australia

Respuesta: Tu pregunta es una de las muchas que hemos recibido recientemente sobre el nuevo libro de Stephen Hawking y Leonard Mlodinow, El Gran Diseño. En la Pregunta de la Semana # 180, me dirigí a las implicaciones de sus teorías para el argumento cosmológico kalam y el argumento del ajuste fino a favor de un Creador y Diseñador del Universo. Aquí, quiero utilizar tu pregunta, Matthew, “Si hay tal revolución en la filosofía teísta, tales como argumentos sobre el origen del universo, como usted sostiene, ¿Cómo pueden los físicos hacer estas declaraciones?” como un trampolín para abordar un asunto esencial planteado en el libro.

Hawking y Mlodinow comienzan El Gran Diseño con una serie de preguntas filosóficas profundas:¿Cuál es la naturaleza de la realidad? ¿De dónde viene todo esto? ¿Necesita el universo de un creador? Luego, dicen esto:

Tradicionalmente, estas han sido cuestiones filosóficas, pero la filosofía está muerta. La filosofía no se ha mantenido al corriente de los desarrollos modernos de la ciencia, en particular de la física. Los científicos se han convertido en los portadores de la antorcha del descubrimiento en nuestra búsqueda del conocimiento (Pág. 5).

El filósofo profesional sólo puede mirar con frustración ante el descaro y la condescendencia de esta declaración. Dos científicos que tienen, según todas las apariencias, poca familiaridad con la filosofía, se sienten preparados para pronunciar muerta a toda una disciplina e insultar a sus propios colegas de la facultad de filosofía en la Universidad Tecnológica de California (Cal Tech) y en la Universidad de Cambridge, los cuales, como Michael Redhead y D.H. Mellor, son eminentes filósofos de ciencia, simplemente por supuestamente no haber podido mantener el paso con los avances de la ciencia. No pude evitar preguntarme ¿qué evidencia tienen nuestros intrépidos autores de la erudición rezagada del Señor Redhead? ¿Cuáles obras recientes en la filosofía han leído que constituyen la base de su veredicto? ¡Ahí, que no lo dicen!

El filósofo profesional considerará su veredicto, no sólo como meramente condescendiente sino como también escandalosamente ingenuo. El hombre que declara no tener necesidad de la filosofía es el más apto para ser engañado por ella. Por lo tanto, uno podría anticipar que la exposición subsecuente de Mlodinow y Hawking sobre sus teorías favorecidas serán respaldadas por una serie de presuposiciones filosóficas no examinadas. De hecho esta expectativa se ve confirmada. Al igual que sus afirmaciones sobre el origen del universo de la “nada” o sobre la Hipótesis de Muchos Mundos para explicar el ajuste fino, sus afirmaciones sobre las leyes de la naturaleza, la posibilidad de los milagros, el determinismo científico y la ilusión del libro albedrío, son afirmadas con la más mínima justificación y el menor entendimiento de los asuntos filosóficos involucrados.

Tomemos, por ejemplo, sus reflexiones sobre las leyes de la naturaleza (pp. 27-34). Después de admitir la dificultad filosófica en definir lo que es una ley de la naturaleza, ellos proceden a hacer tres preguntas sobre las leyes naturales: (i) ¿Cuál es el origen de dichas leyes? (ii) ¿Hay algunas excepciones a estas leyes, por ejemplo, los milagros? (iii) ¿Hay un solo conjunto posible de leyes?

En cuanto a (i), ellos observan que la respuesta tradicional es que Dios estableció las leyes de la naturaleza. Sin embargo, Hawking y Mlodinow se quejan de que al menos que se invista a Dios con ciertos atributos, esta respuesta no llega a ser más que definir a Dios como la personificación de las leyes de la naturaleza. Yo encuentro esta queja desconcertante. Dado que los teístas clásicos que tienen en mente (incluyendo a Descartes, de quien ellos tergiversan sus visiones) pensaban que Dios dispuso libremente las leyes de la naturaleza. Dios no podía ser meramente la personificación de esas leyes, ya que Dios podría haber establecido leyes muy diferentes. Lo que Mlodinow y Hawking describen es la visión de Spinoza, un panteísta que consideraba que “Dios” y la “naturaleza” eran sinónimos. Por supuesto, los teístas clásicos consideran que Dios es un ser con ciertos atributos que Le distingue de la naturaleza. Eso está simplemente implicado en la respuesta de que Dios estableció las leyes.

Hawking y Mlodinow parecen estar listos para reconocer la coherencia de esta respuesta, pero creen que el “embate real” llega entonces con la segunda pregunta (ii): ¿Existen los milagros? Hawking y Mlodinow aparentemente piensan que si responden a (ii) de forma negativa, pone en duda la respuesta teísta a (i). De ser así, esta afirmación es desconcertante. Supongamos que alguien es un Deísta que cree que Dios, habiendo establecido todo el mecanismo del universo, decide no intervenir en él. En ese caso, no hay “embate” alguno en responder a la pregunta primera (i) cuando se responde “Dios” y “no” a la segunda (ii).

En cualquier caso, ¿Por qué contestar negativamente a la pregunta (ii)? Increíblemente, Hawking y Mlodinow piensan que la ciencia lo requiere de esa manera:

El determinismo científico que Laplace formuló es la respuesta de los científicos modernos a la segunda pregunta. De hecho, es la base de toda la ciencia moderna, y un principio que desempeña un papel importante a lo largo de todo este libro. Una ley científica no es tal si sólo se cumple cuando algún ser sobrenatural decide no intervenir (p. 30).

Este argumento es de múltiples confusiones. Primero, es falso que el determinismo de Laplace sea la base de la ciencia moderna. Sin contar las hordas de científicos teístas que afirman la realidad de los milagros, hay montones de científicos, incluyendo los mismos Hawking y Mlodinow (Pág.72), que consideran la característica del indeterminismo de la física cuántica como óptica y no meramente epistemológica. Si la naturaleza misma es indeterminista, entonces, el determinismo de Laplace (un Newtoniano) no se sostiene. Incluso un conjunto completo de leyes naturales no sería suficiente para determinar el futuro. Es fácil imaginar todo tipo de formas en que la indeterminación en el nivel cuántico puede ser amplificada y puede emitir cambios macroscópicos en el mundo. (Recuerdo la ilustración divertida de un estudiante de posgrado que se demoraba en salir del laboratorio mientras esperaba la desintegración de un isótopo radiactivo y que como consecuencia el retraso él conoce a una chica en el pasillo, de quien se enamora y luego terminan casándose). Es desconcertante que Hawking y Mlodinow hacen caso omiso a la contradicción entre su afirmación del Determinismo de Laplace y la indeterminación cuántica.

En segundo lugar, Hawking y Mlodinow confunden el determinismo con el naturalismo. La indeterminación cuántica es la prueba positiva de que la ciencia moderna no se basa en el determinismo. Su argumento en contra de la intervención de un ser sobrenatural es un argumento a favor del naturalismo, no del determinismo. La indeterminación cuántica es aceptable porque es naturalista, mientras que los milagros suponen un agente sobrenatural. Pero entonces su afirmación de que las leyes científicas no serían leyes si se sostuvieran sólo cuando un ser sobrenatural decide de no intervenir es claramente falsa. Las leyes de la naturaleza describen el comportamiento de los sistemas físicos en ausencia de cualquier intervención sobrenatural. En el caso de que un agente sobrenatural interviniera, las predicciones basadas en las leyes no se sostendrían precisamente debido a que factores no-naturales, no previstos por las leyes, habrían entrado en escena. Las leyes, por lo tanto, tienen condiciones implícitas ceteris paribus: que describen el comportamiento de los sistemas dados que ningún agente sobrenatural intervenga. Si tal ser interviene, la ley natural no queda suprimida ya que describe el comportamiento del sistema sólo bajo la presunción de que tal ser no intervenga.

Talvez lo que realmente Hawking y Mlodinow quieren decir es que la ciencia debe presuponer el naturalismo para poder ser una empresa viable. Pero en ese caso, han fallado en distinguir el naturalismo metodológico de naturalismo metafísico. Su argumento mostraría, en el mejor de los casos, que la ciencia está metodológicamente comprometida a considerar sólo aquellas hipótesis que postulan las causas naturales, pero eso no aportaría nada para justificar una respuesta negativa a (ii), de que no existen los milagros. Aún la pregunta del compromiso al naturalismo metodológico de la ciencia no es en sí misma una cuestión científica sino una cuestión filosófica sobre la naturaleza de la ciencia.

Hawking y Mlodinow se sumergen en aguas filosóficas aún más profundas cuando proceden a argumentar que, debido a que la gente vive en el universo e interactúa con otros objetos en él, “el determinismo científico debe cumplirse también para las personas ” (Pág. 30). Por lo tanto, “no somos más que máquinas biológicas y. . . que ellibre albedrío es sólo una ilusión”(Pág. 32). Este es un pensamiento muy débil. No veo razón alguna para pensar que un ser dotado de libertad de voluntad no pueda existir espacio-temporal, y afectar otros objetos y ser también ser afectado por ellos. Así que ¿Cuál es el argumento en contra de tal cosa? Hawking y Mlodinow preguntan: “Si lo tenemos [el libre albedrío], ¿en que punto del árbol de la evolución se desarrolló?” Si ésto se supone que sea un argumento, hay al menos dos errores en él. En primer lugar, el hecho de que yo tenga libre albedrío no depende de que yo sea capaz de especificar en qué parte del proceso evolutivo pudieron los organismos adquirirlo por vez primera. En segundo lugar, el libre albedrío se supone que surgió tan pronto como el cerebro humano evolucionó lo suficiente para sustentar la auto-consciencia, la reflexión racional. Así que, ¿Cuál es el problema?

Mlodinow y Hawking también argumentan que el libre albedrío es una ilusión, porque los neurocirujanos pueden estimular el cerebro de una persona de tal manera que pueden crear el deseo de mover sus extremidades o sus labios. La falacia aquí es pensar que porque uno puede intervenir para producir determinadamente un efecto, ya por ello el efecto ocurre de manera determinista en ausencia de tal intervención. Sólo porque un neurocirujano pueda estimular mi cerebro para que me dé el deseo de mover un brazo, obviamente, eso no implica que en otras ocasiones yo no mueva, o no pueda mover mi brazo de manera libre.

Esos son los únicos argumentos a favor del determinismo que presentan Mlodinow y Hawking y no consideran ninguno de los argumentos contra el determinismo. Me pregunto, por ejemplo, por qué piensan que todo lo que han dicho en su libro es verdadero, ya que en su visión, estaban determinados para escribirlo. Todo lo que dicen es el producto de causas físicas ciegas, como el agua corriendo por una tubería o un árbol al que le crece una rama. ¿Qué confianza pueden ellos tener de que todo lo que han dicho es verdadero, incluyendo su afirmación de que el determinismo es verdadero?

Mlodinow y Hawking se reservan la discusión sobre la pregunta (iii) sobre el carácter único de las leyes de la naturaleza hasta que tratan con el argumento del diseño proveniente del ajuste fino del universo para vida inteligente. Dado que ya abordé sobre este tema en mi discusión de (iii) la semana pasada, me voy a abstener de repetirme aquí de nuevo. Pero confío en que queda claro, como era de esperarse, que Mlodinow y Hawking están hasta el cuello con preguntas filosóficas.

¡Lo que no se podría esperar era que, después de pronunciar la muerte de la filosofía, Hawking y Mlodinow mismos se involucraran en una discusión filosófica sobre el realismo científico versus el anti-realismo! El primer tercio de su libro no es, en lo absoluto, sobre las teorías científicas actuales sino que es una disquisición sobre la historia y la filosofía de la ciencia. Encontré que esta sección fue la más interesante y alucinante de todo el libro.

Permíteme explicar. Después de haber apartado un lunes por la tarde para leer el libro de Hawking y Mlodinow, pasé la mañana tratando con un artículo académico de nombre: Blackwell’s Contemporary Debates in Metaphysics (Debates Contemporáneos en Metafísica de Blackwell) que presenta una visión filosófica conocida como el pluralismo ontológico.El pluralismo ontológico es una visión en una sub-disciplina de la filosofía, cuyo nombre suena como un tartamudeo: meta-metafísica, o, como se le llama a veces, meta-ontología. Como más, esta es la filosofía etérea. La ontología es el estudio de ser o de lo que existe, la naturaleza de la realidad. La meta-ontología es un escalón más alto: esta requiere si las disputas ontológicas son significativas y la mejor manera para resolverlas.

El pluralismo ontológico sostiene que realmente no hay respuesta correcta a las muchas preguntas ontológicas (por ejemplo, “¿Existen los objetos compuestos?”). Según el pluralista ontológico, sólo hay diferentes maneras de describir la realidad y ninguna de ellas es más correcta o precisa que la otra. Literalmente, no hay ningún hecho en lo absoluto en la respuesta de estas preguntas. De modo que si tú preguntaras, “¿Existe tal cosa como la Luna?”, el pluralista ontológico diría que la pregunta no tiene respuesta objetiva. No es verdadero que la Luna existe y no es verdadero que la Luna no existe. Simplemente, no hay un hecho en lo absoluto de que exista tal cosa como la Luna. El pluralismo ontológico es, pues, una visión radical la cual es defendida solamente por un puñito de filósofos.

¡Por tanto, te puedes maginar mi asombro total al encontrar a Hawking y Mlodinow apoyando el pluralismo ontológico (sin estar consciente de su nombre) como su filosofía de la ciencia! Ellos llaman a su visión, “realismo dependiente del modelo.” Su visión es aún más radical que el pluralismo ontológico, ya que Hawking y Mlodinow lo arraigan no sólo para las disputas ontológicas de alto nivel, sino para todo nuestro entendimiento del mundo. Ellos explican,

. . . nuestros cerebros interpretan las informaciones de nuestros órganos sensoriales construyendo un modelo del mundo exterior. Cuando el modelo explica satisfactoriamente los acontecimientos, tendemos a atribuirle, a él, a los elementos y conceptos que lo integran, la calidad de realidad o verdad absoluta. Pero podría haber otras maneras de construir un modelo de la misma situación física, empleando en cada una de ellas conceptos y elementos fundamentales diferentes. Si dos de esas teorías físicas o modelos predicen con exactitud los mismos acontecimientos, no podemos decir que una sea más real que el otro, y somos libres para utilizar el modelo que nos resulte más conveniente (Pág. 7).

En esta visión, un modelo parece ser, (por lo menos en parte) una manera inconsciente de organizar las percepciones sensoriales las cuales puede ser redefinidas por una teoría científica. Nunca llegamos a conocer la forma en que el mundo es. Todo lo que logramos son formas más o menos convenientes de organizar nuestras percepciones. Dicho escepticismo sería suficientemente malo, pero la situación es aún peor. Ya que estos diferentes modelos no son, aún desconocido para nosotros, más o menos aproximaciones precisas de la realidad. Al contrario, no hay una realidad objetiva a la cual nuestros modelos más o menos corresponden con exactitud. ¡Esto es el pluralismo ontológico desarrollado!

De manera que Mlodinow y Hawking son antirrealistas extremos. Ahora bien, ellos tratan de distinguir su visión del antirrealismo científico, al definir este último como la opinión que “observaciones y experimentos tienen sentido pero que las teorías no son más que instrumentos útiles, que no encarnan verdades más profundas que transciendan los fenómenos observados” (Pág. 44). Sin embargo, lo que Hawking y Mlodinow están describiendo aquí no es antirrealismo científico sino el positivismo, una filosofía de la ciencia que era popular en la década de 1930 y 1940. Debido a su distinción artificial entre las declaraciones de la observación y las declaraciones teóricas, el positivismo probó en parte ser insostenible. Pero el anti-realismo no depende del positivismo. Hawking y Mlodinow son más anti-realistas que los positivistas, ya que no sólo niegan que las declaraciones teóricas expresan verdades objetivas sobre el mundo sino que ellos también niegan las declaraciones de la observación, dado que aún la observación es incluso dependiente del modelo. Otra vez, lo que ellos están negando no sólo es el conocimiento de la manera en que el mundo es sino que hasta hay un mundo objetivo para conocer.

¿Qué cuan serio están ellos con su antirrealismo? Esto es evidente al mirar sus ejemplos. Si los pececillos que miran el mundo a través de una pecera con las paredes curvas pueden formular un modelo o teoría que le permite hacer predicciones exitosas, entonces, “deberíamos admitir que tienen una imagen válida de la realidad” (Pág. 39). El modelo geocéntrico del mundo de Ptolomeo era tan adecuado como el modelo heliocéntrico de Copérnico. “Así pues, ¿qué sistema se ajusta más a la realidad, el ptolemaico o el copernicano? Aunque es bastante habitual que se diga que Copérnico demostró que Ptolomeo estaba equivocado, eso no es verdad “(Pág. 41). El punto no es que la evidencia de Copérnico era insuficiente sino que ninguna de las teorías es objetivamente verdadera. Al contrastar la teoría del creacionismo de la tierra joven y la teoría del Big Bang, Hawking y Mlodinow afirman que mientras que la teoría del Big Bang sea “más útil”, sin embargo, “no podemos afirmar que ninguno de los modelos es más real que el otro” (Pág. 51).

Uno no puede dejar de preguntarse qué clase de argumento justificaría la adopción de un pluralismo ontológico tan radical. Todo lo que Mlodinow y Hawking tienen que ofrecer es el hecho de que si por ejemplo fuésemos, por decir, habitantes de una realidad virtual controlada por seres extraterrestres, entonces no habría ningún modo para nosotros decirque estábamos en un mundo simulado y de modo que no habría razón para dudar de su realidad (Pág. 42). El problema con este tipo de argumento es que no excluye la posibilidad que tengamos, en tal caso, dos teorías compitiendo sobre el mundo, una de los extraterrestres y la nuestra. Y una de las teorías es verdadera y la otra falsa, aún si no podamos decir cuál es cuál.

Además, el hecho de que nuestras observaciones son dependientes del modelo o cargados por teoría, no implica que no podamos tener conocimiento de la manera que el mundo es (mucho menos que no haya manera de que el mundo exista). Por ejemplo, un laico que entra en un laboratorio científico podría ver que hay una pieza de maquinaria en la mesa, pero no vería que hay un interferómetro en la mesa ya que carece de los conocimientos teóricos para reconocerlo como tal. Un cavernícola al entrar en el laboratorio ni siquiera miraría que hay una pieza de maquinaria en la mesa ya que le falta el concepto de máquina. Pero eso no hace nada para socavar la verdad objetiva de la observación del técnico de laboratorio de que hay un interferómetro sobre la mesa.

Mlodinow y Hawking, no contentos con el pluralismo ontológico, realmente salen de lo mas profundo cuando afirman: “No hay comprobación de realidad independiente del modelo. Se sigue que un modelo bien construido crea su propia realidad” (p. 172). Esta es una afirmación de la relatividad ontológica, la visión de que la realidad misma es diferente para las personas que tienen diferentes modelos. Si eres Fred Hoyle, el universo realmente ha existido eternamente en un estado estacionario. Pero si eres Stephen Hawking, el universo en realidad comenzó con un Big Bang. Si eres el médico antiguo Galeno, la sangre realmente no circula por el cuerpo humano, pero si eres William Harvey, sí lo hace. Tal visión parece una locura y sólo se hace más locura por la afirmación de Mlodinow y Hawking de que el modelo en sí mismo es responsable de crear su realidad respectiva. Apenas se necesita mencionar de que tal conclusión no se deduce de que no haya un examen del modelo independiente para medir o saber la manera que el mundo es.

Cualquiera que fuera el veredicto que demos sobre sus argumentos, el punto es que, a pesar de sus presuposiciones de hablar como portadores de la antorcha científica de los conocimientos, lo que Hawking y Mlodinow están haciendo es involucrándose en filosofía. Las conclusiones más importantes trazadas en su libro son filosóficas y no científicas. ¿Por qué, entonces, pronuncian muerta a la filosofía y demandan que son los científicos los que llevan la antorcha del descubrimiento? Simplemente porque eso les permite encubrir su filosofar de aficionados (amateur) con el manto de la autoridad científica y de ese modo eludir la difícil tarea de argumentar a favor de, en vez de meramente afirmar, sus visiones filosóficas,.

La respuesta a tu pregunta, Matthew, fue dada hace mucho tiempo por Albert Einstein, cuando dijo, “El hombre de ciencia es un pobre filósofo.” El libro de Hawking y Mlodinow atestigua de la sagacidad de Einstein.

Este articulo fue tomado de: http://www.reasonablefaith.org/spanish


¿Jesús era casado?

¿Jesús era casado?

Por:www.GotQuestions.org/Espanol

No, Jesucristo no se casó. Un reciente libro popular, “El Código DaVinci” nos dice que Cristo se casó con María Magdalena. Este mito / mentira es absolutamente falso y carece de bases teológicas, históricas o bíblicas. A pesar de que un par de “Evangelios gnósticos” mencionan que Jesús tuvo una estrecha relación con María Magdalena, ninguno de ellos asegura específicamente que Jesús estuvo casado con María Magdalena, o que estuvo involucrado románticamente con ella. Lo más cercano a esto es el decir que Jesús besó a María Magdalena, lo que fácilmente puede ser solo una referencia a un “beso amistoso”. Además, aún cuando los evangelios Gnósticos hubieran mencionado directamente que Jesús se casó con María Magdalena, eso no tendría autoridad alguna, porque ha sido comprobado que todos los evangelios Gnósticos, son inventos fraguados para crear una visión gnóstica de Jesús.

Si Jesús se hubiera casado, la Biblia lo habría mencionado – o habría alguna declaración ambigua de ese hecho. La Escritura no hubiera ignorado por completo un hecho tan importante. La Biblia menciona a la madre de Jesús, a Su padre adoptivo, hermanos y hermanas. ¿Por qué iba a descuidar al menos mencionar el hecho de que Jesús tuvo una esposa? Aquellos que creen / enseñan que Jesús estuvo casado, lo hacen en un intento por “humanizarlo” y hacerlo más ordinario – como cualquier otra persona. La gente simplemente no quiere creer que Jesús era Dios encarnado (Juan 1:1, 14; 10:30). Así que, ellos inventan y creen mitos acerca de que Jesús estuvo casado, tuvo hijos y fue un ser humano ordinario.

Una pregunta secundaria podría ser, “¿Podría Jesucristo haber estado casado?” No hay nada pecaminoso en el casarse. No hay nada pecaminoso en tener relaciones sexuales en el matrimonio. Así que, sí, Jesús pudo haberse casado y aún ser el Cordero de Dios sin mancha, el Salvador del mundo. Al mismo tiempo, bíblicamente no hay razón para que Cristo se hubiera casado. Ese no es el punto en este debate. Aquellos que creen que Jesús estuvo casado, no creen que Él fue sin pecado, o que Él era el Mesías. El casarse y tener hijos no fue la razón por la que Dios envió a Jesús. Marcos 10:45 nos dice porque vino Jesús, “Porque el Hijo del Hombre no vino para ser servido, sino para servir, y para dar Su vida en rescate por muchos.”