¿Qué dice la Biblia sobre la Creación contra la teoría de la Evolución?

¿Qué dice la Biblia sobre la Creación contra la teoría de la Evolución?

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Respuesta: No es el propósito de este artículo presentar un argumento científico en el debate sobre la Creación contra la Evolución. Si estás buscando argumentos científicos sobre la Creación y/o contra la Evolución, te recomendamos “Respuestas en Génesis” – http://www.respuestasengenesis.org, y si lee inglés, el “Institute for Creation Research” – http://www.icr.org. El propósito de este artículo es explicar el por qué, de acuerdo con la Biblia, el debate de la Creación contra la Evolución aún existe. Romanos 1:25 declara, “ya que cambiaron la verdad de Dios por la mentira, honrando y dando culto a las criaturas antes que al Creador, el cual es bendito por los siglos, Amén.”

Un factor clave que debemos reconocer es que la gran mayoría de los científicos que creen en la Evolución también son ateos o agnósticos. Hay algunos que se basan en alguna forma de ateísmo evolutivo, y otros que toman un punto de vista deísta de Dios (Dios existe, pero no está involucrado en el mundo… todo procede según un curso natural). Hay algunos que genuina y honestamente miran estos datos y llegan a la conclusión de que la Evolución encaja más en los datos disponibles. Sin embargo, éstos representan una porción insignificante de científicos que abogan por la Evolución. La gran mayoría de los científicos evolucionistas sostienen que la vida evolucionó enteramente SIN intervención de un Ser superior. La Evolución es por definición una ciencia naturalista.

Para que el ateísmo sea verdad, debe haber una explicación alternativa para el cómo el universo y la vida llegaron a existir. Aunque hubo creyentes en alguna forma de Evolución que precedieron a Charles Darwin, él fue el primero en desarrollar un modelo plausible de cómo la Evolución pudo haber ocurrido – la selección natural. Alguna vez Darwin se identificó a sí mismo como un cristiano, pero más tarde renunció a la fe cristiana y a la existencia de Dios como resultado de algunas tragedias que sufrió en su vida. La Evolución fue “inventada” por un ateo. El objetivo de Darwin no fue desaprobar la existencia de Dios, pero ese es uno de los resultados finales de la teoría de la Evolución. La Evolución es un soporte del ateísmo. Los científicos evolucionistas de la actualidad tampoco admitirán que su objetivo es dar una explicación alternativa a los orígenes de la vida, y por lo tanto establecer una base para el ateísmo. Sin embargo, de acuerdo con la Biblia, eso es exactamente por lo que existe la teoría de la Evolución.

La Biblia nos dice, “Dice el necio en su corazón; No hay Dios.” (Salmo 14:1; 53:1). La Biblia también proclama que la gente no tiene excusa para no creer en un Dios Creador, “Porque las cosas invisibles de Él, su eterno poder y deidad, se hacen claramente visibles desde la Creación del mundo, siendo entendidas por medio de las cosas hechas, de modo que no tienen excusa.” (Romanos 1:20). De acuerdo con la Biblia, cualquiera que niega la existencia de Dios es un necio. ¿Por qué entonces, hay tanta gente, incluyendo algunos cristianos, que aceptan complacientes que los científicos evolucionistas son intérpretes imparciales de los datos científicos? De acuerdo con la Biblia, ¡todos ellos son necios! La necedad no implica una falta de inteligencia. La mayoría de los científicos evolucionistas son intelectualmente brillantes. La necedad indica una inhabilidad para aplicar apropiadamente el conocimiento. Proverbios 1:7 nos dice, “El principio de la sabiduría es el temor de Jehová. Los insensatos desprecian la sabiduría y la enseñanza.”

Los científicos evolucionistas se mofan de la Creación y/o del Diseño Inteligente como de algo que no vale la pena examinar científicamente. Para que algo sea considerado una “ciencia”, dicen ellos, debe estar sujeto a observación y probado, debe ser “naturalista”. La Creación es por definición “sobrenatural.” Dios y lo sobrenatural, no pueden ser observados o probados (y así sigue su argumento), por lo tanto la Creación y/o el Diseño Inteligente no pueden ser considerados una ciencia. Como resultado, todos los datos son filtrados a través de la preconcebida, presupuesta, y pre-aceptada teoría de la Evolución, sin la consideración de explicaciones alternas.

Sin embargo, el origen del universo y el origen de la vida no pueden ser probados u observados. Ambos, la Creación y la Evolución están basados en sistemas de fe cuando ellos hablan de los orígenes. Ninguno puede ser probado porque no podemos regresar a billones (o miles) de años atrás para observar el origen del universo y la vida en el universo. Los científicos evolucionistas rechazan la Creación en terrenos que lógicamente los fuerzan también a rechazar la Evolución como una explicación “científica” de los orígenes. La Evolución al menos en lo concerniente a los orígenes, no encaja en la definición de “ciencia” más de lo que lo hace la Creación. La Evolución es supuestamente la única explicación de los orígenes que puede ser probada; por lo tanto, es la única teoría de los orígenes que puede ser considerada “científica”. ¡Eso es una tontería! Los científicos partidarios de la Evolución, están rechazando una plausible teoría de los orígenes sin siquiera examinar honestamente sus méritos, porque no se ajusta a su estrecha e ilógica definición de lo que es “ciencia.”

Si la Creación es verdad, entonces hay un Creador ante Quien somos responsables. La Evolución es un soporte para el ateísmo. La Evolución da a los ateos una base para explicar cómo existe la vida aparte de un Dios Creador. La Evolución niega la necesidad de un Dios que esté involucrado en el universo. La Evolución es la “teoría de la creación” para la “religión” del ateísmo. De acuerdo con la Biblia, la elección es clara. Podemos creer en la Palabra de nuestro omnipotente y omnisciente Dios, o podemos creer en las explicaciones de la ilógica tendencia “científica” de los necios.


Las Joyitas de Julio Cesar Clavijo VIII

Las Joyitas de Julio Cesar Clavijo VIII

por Carlos Leandro Ramírez

Seguimos buscando verdaderas joyitas en el libro de nuestro amigo unicitario Julio Cesar Clavijo Sierra, quien escribió un libro electrónico llamado Un dios Falso Llamado Trinidad.

Ahora veamos el concepto que tienen los unicitarios sobre el misterio de la Piedad. Irónicamente este pasaje parece ser la punta del lanza de su teología, pero se convierte cuando es estudiado sistemáticamente en la Biblia en el talón de Aquiles para sus explicaciones y se los voy a demostrar.

Ya había expuesto en el artículo antepasado como Jesús fue justificado en el espíritu, puesto que en él se derramó la justicia de Dios y fue lleno de gracia (salmo 45:1-3, comparar con Apocalipsis 19:11), para que la gracia de Dios abunde en los que estamos bajo él (Mateo 23:37).

El evangelio hoy en día está tan pobre que los cristianos no están escudriñando la Palabra de Dios (salmo 1:2) y no se percatan como el unicitario blasfema la misericordia de Dios cuando tiene que “inventar” para sostener su doctrina. Se los voy a mostrar.

Veamos la explicación que tienen los unicitarios para la justificación de Cristo (1 Timoteo 3:16):

¿CÓMO PUDO SER DIOS JUSTIFICADO EN EL ESPIRITU? [1]

Algunas personas que no creen que Dios fue manifestado en carne refutan nuestro argumento diciendo lo siguiente:

Si decimos que el verso 16 se refiere a que Dios fue manifestado en carne, tambien tendriamos que decir que el fue justificado en el Espiritu. ¿Como pudo el Dios eterno ser justificado en el Espiritu si el nunca ha cometido pecado?”

La respuesta es evidente. Todo esto acontecio cuando el se manifesto en carne. El fue justificado, porque cuando se manifesto en carne pudo llevar tambien nuestros pecados, y en su papel de Hijo sufrio la muerte, pero la muerte no pudo retenerlo pues el era inocente, asi el fue declarado justo.

Para esto fuisteis llamados, porque también Cristo padeció por nosotros,

dejándonos ejemplo para que sigáis sus pisadas. Él no cometió pecado ni

se halló engaño en su boca.” (1. Pedro 2:22)

Dios si fue justificado en el Espíritu. Lo dice textualmente 1 Timoteo 3:16. El unicitario no entiende como es posible esto. Por eso tiene que separar a Cristo en Deidad y carne (negando de fondo lo que afirman de forma: que Dios y hombre están unidos perfectamente en Cristo, expertos en ambigüedades).

Para entender esto hay que irse a la promesa del Mesías, el Redentor que era la última esperanza que le quedaba ya a Job luego de haber perdido todo (Job 19:25).

Siglos antes, estos hombres sabían que vendría el que los iba a devolver a la presencia de Dios (Mateo 13:17) de la cual todos estaban destituidos (Romanos 3:23) y por lo tanto iban al seol (hombres justos: Génesis 37:35; 42:38; 44:30; 1 Samuel 2:6; 1 Reyes 2:6; Job 14:13; 17:13; 21:14), no directamente a la presencia de Dios.

Iniciemos por Adán. Cuando Adán pecó tenía que morir. ¿Por que no murió cuando Dios había dicho “…porque el día que de él comieres, ciertamente morirás” (génesis 2:17)?

Siempre les pregunto a los Testigos de Jehová que si la muerte que engendró el pecado se refiere a la muerte corporal. ¿Porque no se murió Adán el día que comió el fruto, si Dios dijo que ese mismo día moriría? No saben que responderme.

La muerte, era estar destituidos de la gloria de Dios (Romanos 3:23), eso se cumplió el mismo día como dijo Dios (Génesis 3: 23,24). Era una muerte espiritual.

Luego Jehová le hizo una promesa a Abraham: Gén 22:18 En tu simiente serán benditas todas las naciones de la tierra, por cuanto obedeciste a mi voz.

Jehová está diciendo que por un descendiente de Abraham vendría la bendición a las naciones. Pablo cita y confirma esto (Galatas 3:14-17). Abraham le mostró su amor a Dios al entregar (lo entregó, en su corazón lo sacrifico Gen. 22:16: “no me has rehusado tu hijo…”) su único hijo.

Hubo un pacto entre Dios y el hombre. Un descendiente de Abraham sería el que bendeciría a todas las naciones.

¿Cual era esa bendición? Era la misericordia por amor (Tito 3:4,5), así como Abraham por amor a las naciones (Génesis 12:1-3: por su obediencia serían benditas todas las familias de la tierra), ofreció su único hijo a Dios para obedecer a Dios y así poder esperar esa promesa para las naciones. Aquí hay una clave: ¿quiere ser padre de la fe? Entonces ame.

De esto eran conscientes los judíos, que ellos esperaban la manifestación de esa misericordia para poder entrar en el reposo de Dios (Éxodo 15:17; Juan 14:2) del cual estaban destituidos todos los hombres como vimos anteriormente.

En el descendiente de Abraham estaba la promesa de esa misericordia: un hombre (Galatas 3:16). Y este pacto lo conocía Israel (Deuteronomio 7:12)

Y Dios lo afirmó a David: 2 Samuel 7:14-16

Yo le seré a él padre, y él me será a mí hijo. Y si él hiciere mal, yo le castigaré con vara de hombres, y con azotes de hijos de hombres; pero mi misericordia no se apartará de él como la aparté de Saúl, al cual quité de delante de ti. Y será afirmada tu casa y tu reino para siempre delante de tu rostro, y tu trono será estable eternamente.

Ajá! Dios está hablando de tener misericordia del Mesías. ¿Porque? ¿Pecaría (v. 14)? Ciertamente él no pecó como bien cita Clavijo (1 Pedro 2:22). Pero ¿porque Dios tendría que tener misericordia del Mesías?

Recuerda el Pasaje de Abraham e Isaac? Bueno este pasaje es un fiel retrato de la obra redentora de Cristo: Isaac cargo la leña (que lo quemaría), Cristo cargó el madero (nuestras maldiciones); el sacrificio de Abraham fue en tres días, igual con Cristo. Estúdielo bien y verá la réplica exacta. Claro que si fuera una réplica del Cristo unicitario. Abraham seguro tendría que haber sacrificado su túnica, así como Dios sólo sacrificó su velo de carne según los unicitarios y no a un hijo deidad como niegan ellos.

Volviendo al Pasaje. Abraham mató a ese niño en su corazón y Jehová fue testigo de eso (Gen. 18:16). Pero Dios tuvo misericordia de él (Isaac) para poder bendecir a las naciones, no permitió que ese niño muriera. Esto es, le permitió vivir, le dio la vida.

Cuando Cristo hora en el getsemani (Lucas 22:42), el dice:pasa de mí esta copa” o sea lo que le tocaría probar a Jesús, era tan repugnante para él, que sólo el querer hacer la voluntad del Padre, lo persuadiría tomar ese amargo trago:pero no se haga mi voluntad, sino la tuya”.

¿Que era esto que le causaba repugnancia el Mesías? El pecado: eso era abominable al Ángel de Jehová (Éxodo 3:5; Josué 5:15), el polvo (en la suela del calzado) es símbolo del pecado (engendrado por Satanás, Génesis 3:14,15: a arrastrarse sobre su pecho: gobernar como derrotado sobre los pecadores [Efesios 2:2] y a comer polvo: vivir en derrota; de allí la enemistad entre la simiente de la mujer: Cristo y la simiente de Satanás: el pecado y la muerte).

Cuando Cristo expresa un pavor en el getsemani, no es precisamente a la muerte corporal ni al dolor de la tortura, si no a ser juzgado como un pecador. No que él haya pecado, si no que nos reemplazó a nosotros los pecadores (1 Pedro 3:18). Fue juzgado como un pecador, así como Isaac pagó (murió en el corazón de Abraham, recuerde) siendo inocente.

Pero así como Jehová tuvo misericordia de Isaac por ser inocente y ser una muestra de amor. Dios tuvo misericordia del Mesías por ser sin culpa y ser una muestra de Amor. Esto se cumple cuando dice la escritura:

Hechos 2:27-33:

Porque no dejarás mi alma en el Hades,

Ni permitirás que tu Santo vea corrupción…

v. 31 viéndolo antes, habló de la resurrección de Cristo, que su alma no fue dejada en el Hades, ni su carne vio corrupción.

v. 32 A este Jesús resucitó Dios, de lo cual todos nosotros somos testigos.

Jesús fue declarado culpable por nosotros (Romanos 5:6-8). Allí en esa cruz hubo una redención, la redención no es la omisión de la pena, si no el reemplazo del deudor. Y esto lo confirma Pablo en Romanos 3:25. Cristo fue la propiciación. Hubo una pena. Pero también hubo misericordia, la cual Dios prometió a la simiente de David (2 Samuel 7:14-16).

Por esta razón el Mesías fue Justificado en el espíritu, no porque haya pecado, si no porque fue condenado en reemplazo de toda la humanidad pecadora y esto refuta categóricamente la interpretación unicitaria que la humanidad de Cristo fue la que pagó. Dios mismo, su deidad fue la justificada, fue la que pagó por nosotros. Esta fue la que descendió al seol, pero no vio corrupción.

Dios tuvo misericordia sobre este hombre y por este hombre nosotros recibimos esa misericordia (Romanos 5:15). De la misma manera que por la misericordia de Jehová a Isaac (no permitió que muriera) todas las naciones fueron bendecidas en la simiente de Abraham.

Creo que me metí en “camisa de once varas” con la exposición que acabé de hacer, algunos no estarán de acuerdo. Pero lo que si puedo asegurar es que los unicitarios, tanto que claman el misterio de la piedad (1 Timoteo 3:16) lo pisotean, y no han entendido la humillación y el amor tan grande que Cristo ejecutó.

Siendo Dios hijo (término convencional, estudie la doctrina de la trinidad) dependió totalmente de Dios Padre, eso es humillación y ciertamente el llevó nuestras dolencias (Mateo 8:18), el pagó por nuestros pecados, no fue su humanidad la que pagó, fue su deidad la que pagó por nuestros pecados. La muerte corporal no fue el pago por los pecados, así como la muerte corporal no fue el pago por el pecado de Adán. Fue el estar destituido de la gloria de Dios: Dios mío, Dios mío, ¿por qué me has desamparado? (Mateo 27:46) citando el salmo 22:1. Todo lo hizo Dios por amor a nosotros (Romanos 5:8).

El corazón me late a mil: estoy enamorado de Jesucristo”.

El unicitario está perdido buscando fórmulas mágicas para salvarse y no ha podido entender la humillación de Cristo el hijo de Dios. No ha podido entender el misterio de la piedad. Cristo dijo: consumado es (Juan 19:30). Y Pablo dice que nosotros ya nada más podemos hacer, subir el Cristo (exaltarlo), bajarlo (matarlo), nada podemos hacer mas que confesar con nuestros labios y creer en nuestro corazón para ser salvos (Romanos 10:3-10).

El unicitario está mas “perdido que el hijo de linghberth” (¿sabe usted quien es lingberth?, bueno imagínese como hacer para encontrar a su hijo). Cuando digo perdido no me refiero a condenado, si no que es una expresión que denota estar desorientado, desubicado.

En sus libros teología se mantienen peleando con la Trinidad y la salvación sólo por fe. Buscando la correcta fórmula del bautismo…

Así que, estoy cansado de estudiar sistemáticamente sus afirmaciones (hablando del libro en estudio). Por lo cual de ahora en adelante escogeré sólo las joyitas más relevantes.

Hablando de Isaías 9:6 y el famoso tema del Padre eterno. Clavijo afirma:

Ese escritor afirma ademas, que Jesus es el Padre solamente en el sentido de que el es el origen o la fuente de la vida eterna, es decir de la salvacion, pero la Biblia ensena que el es el Padre en todo el sentido de la Palabra porque el es Dios manifestado en carne. El autor de la Eterna salvacion es Jehova Dios, el Padre. Por eso, si Jesus es el Padre en el sentido de que el es origen o el autor de la Eterna salvacion es porque el es Jehova Dios, es porque el es el Padre Eterno !Eso es lo que ensena la Biblia! [2]

Razonamiento circular:

1- Jesús es el Padre eterno en Isaías 9:6. Otra interpretación a este verso no es posible. (Excluyendo el significado Padre como autor de la vida eterna) ¿Por qué?

2- Porque el Dios y Padre eterno se manifestó en carne en 1 Timoteo 3:16. Otra interpretación no es posible. (Excluyendo Dios hijo como el que se hizo carne) ¿Por qué?

3- Porque Jesús es el Dios y Padre eterno en Isaías 9:6. Otra interpretación no es posible. (Excluyendo el significado Padre como autor de la vida eterna) (Volvimos al punto 1).

Las explicaciones que no concuerden con su doctrina son irrelevantes para el unicitario debido a sus razonamientos preconcebidos.

LA BIBLIA ASOCIA EL NUMERO UNO CON DIOS [3]

Bendito Jehová Dios, el Dios de Israel, el único que hace maravillas.

¡Bendito su nombre glorioso para siempre! ¡Toda la tierra sea llena de su

gloria! ¡Amén y amén!” (Salmo 72:18-19)

En la Biblia, el uno es el numero que se asocia de manera directa con Dios.

El uno es el simbolo del propio creador.

No se si ustedes recordarán en mi primer artículo de esta serie, pero les mostré como Clavijo afirma la unicidad de Dios sin haberla comprobado sistemática y bíblicamente, y con esa base pasó a “solucionar” todas las contradicciones de la Biblia a la luz de la “unicidad de Dios”. Ahora que trató con todos los problemas que mostraban pluralidad de personas en la deidad con el concepto de la unicidad, pasará a estudiar el concepto de la unicidad con las deducciones que hizo de los textos que mostraban la pluralidad en la deidad.

Razonamiento circular:

1- La unicidad es una enseñanza bíblica ¿por qué?

2- Porque los pasajes bíblicos hablan de la unicidad ¿Por qué?

2- Porque los pasajes plurales en la deidad se deben interpretar en la unicidad ¿Por qué?

3- Porque la unicidad es una enseñanza bíblica.

Los unicitarios anteponen su doctrina en la Biblia, cuando estudian la Biblia deben interpretarla basados en su doctrina, y así cuando interpretan la Biblia deducen la unicidad.

La Biblia Asocia el número uno con Dios, pero uno en el hebreo y el griego no tienen las mismas connotaciones que en el español.

Todo cristiano verdadero que vive en comunion con Dios, todas las veces que piensa en Dios, todas las veces que lo alaba o que ora, todas las veces que se congrega para reconocer la grandeza de Dios, todas las veces que habla de Dios, todas esas veces siempre tiene su mente dominada por el numero uno. [3]

Pensé que Cristo debía dominar nuestra mente. Como les dije el unicitario está peleando con la trinidad y con tal de esto se lleva por delante al que sea, incluyendo la doctrina de la salvación (Romanos 10:3).

Segun la Biblia Dios es uno (Deuteronomio 6:4) [4]

Pero puede ser uno en sentido de unidad. La palabra para “uno” absoluto es Yachid y aquí la palabra que aparece es Echad, que significa uno en sentido absoluto o significa uno en sentido de unión. Pero ellos hacen una interpretación privada y asumen como verdad absoluta que no han demostrado (se refiere a uno absoluto), luego con esto estudian la Biblia para comprobar lo que presuponían inicialmente.

Jesús le respondió: El primer mandamiento de todos es: Oye, Israel; el Señor nuestro Dios, el Señor uno es. Y amarás al Señor tu Dios con todo tu corazón, y con toda tu alma, y con toda tu mente y con todas tus fuerzas. Este es el principal mandamiento.” (Marcos 12:29-30) [4]

El verso es una cita al anterior en discusión por lo tanto no cuenta como prueba de la unicidad absoluta de Dios. Porque el verso se refiere al concepto que tenían los judíos sobre Dios en Deuteronomio 6:4.

Por otro lado la palabra griega que aquí se tradujo uno es jeis que implica sustancia, unión. “Que problema para los modalistas”.

Dios no necesita de ningun otro para ser Dios (Isaias 45:22). [4]

Isaías 45:22 habla del salvador, Jesús el Jehová del A.T. es el único salvador. Esto no confirma la unicidad de Dios, si no la unicidad del Jehová del A.T. que a pesar de ser Jehová se distinguía de otro llamado Jehová (Éxodo 23:20-26)

La trinidad no expresa que haya varios dioses que unidos sean la deidad. No! La Trinidad expresa que el mismo y único Dios existe como tres manifestaciones de si mismo. Pero cada manifestación interactúa con las otras siendo personas distintas (porque siendo Dios, no puede mentir, tienen que ser personas distintas).

Entonces cuando los trinitarios defendemos a capa y espada la distinción entre Jehová Salvador (Jesús, el redentor, el santo de Israel) con Jehová de los Ejércitos (el Padre) y con su espíritu (Salmo 51:11; Isaías 48:16). No estamos alegando la existencia de tres dioses si no la diferencias entre las manifestaciones (concientes, con voluntad e interpersonales) del único Dios.

No hay otro Dios ni otro Senor y nunca ha existido ni existira otro igual a el (Isaias 46:9). [4]

Por esto es importante para el unicitario resaltar la doctrina de la trinidad como una enseñanza politeísta, porque evidentemente el politeísmo es ajeno a la verdad bíblica. Ellos son conscientes de la verdadera enseñanza Trinitaria, pero dado su hermosa honestidad intelectual, tienen que denunciar el trinitarismo como politeísmo para poder refutarlo fácilmente y seducir a sus prosélitos.

Miremos lo que dice Isaías 46:9

Acordaos de las cosas pasadas desde los tiempos antiguos; porque yo soy Dios, y nada hay semejante a mí,

Como lo he denunciado anteriormente, el unicitario no estudia la Biblia, va a buscar su doctrina, no estudia los textos, si no cualquier cosa que asocie “uno” y “soledad” con la deidad. Ni siquiera que lo diga implícitamente, si no que lo pueda sonsacar de dicho texto.

¿Por qué Jehová en este texto no dice: “Y nadie hay semejante a mi?” si no que dice “nada hay semejante a mi”.

¿Buena pregunta no? Jajajaja, que deleite la palabra de Dios (Salmo 1:2).

¿Por qué Jehová siendo un ser, una persona, no se compara o se determina como un “nadie” si no con un “nada”?

Jehová antes que definir su divinidad como una persona, describe su divinidad como una cualidad: yo soy Dios, y nada hay semejante a mí. Además el mismo dice: Acordaos de las cosas pasadas. Jehová está invocando hechos pasados (ver Éxodo 23:20-25). Donde expresa Jehová (1) que obedezcan a Jehová (2), el Ángel de Jehová es Jehová mismo, pero se distingue de Jehová.

Por lo tanto este pasaje describe el problema del pueblo de Israel con la idolatría como medio de adoración a Dios (algo similar a la santería moderna). Cuando Jehová (el ángel de Jehová, Jesús) esta describiendo que sólo él es el objeto de adoración.

Clavijo:

Existen una buena cantidad de textos que relacionan el numero uno con Dios, por lo cual se demuestra que su simbolismo es real y que esta intrinsicamente asociado con Dios. Colocaremos algunos:

Jehová será rey sobre toda la tierra. En aquel día Jehová será uno, y

uno su nombre” (Zacarías 14:9). [4]

Ven lo que expongo? El unicitario sólo puede sonsacar la palabra “uno” asociado a la deidad. Si este texto es evidencia de la unicidad, entonces el hecho que diga el texto “será uno” que implica? Que actualmente no es uno?

Si lee bien el texto y su contexto se dará cuenta que está hablando Jehová (no es Zacarías ya que habla de hacer cosas posibles solo para Jehová cap. 13:9; 14:2) como mensajero (“dice” cap. 13:7) entre Jehová de los Ejércitos (el Padre) (cap. 13:7).

Ahora Jehová de los Ejércitos (el Padre) empieza a hablar por medio de Jehová (Jesús, el único mediador entre Dios y los hombres, 1 Timoteo 2:5) describiendo lo que Jehová (Jesús, ver Juan 12:41-44, Isaías 6:1) va a hacer y cómo será proclamado como único Jehová rey sobre toda la tierra (Salmo 110) y con un nombre único (Hechos 4:12)

El pasaje en Zacarías 14 habla de la gloriosa redención de Jesucristo. No voy a profundizar sobre el tema porque mi interés es el libro de Clavijo, pero les doy unas pistas: (v.7) ese día sería un día especial no en un sentido cronológico si no entre la relación tinieblas-luz, muerte y vida eterna (Juan 3:19-21), el cual fue culminado en el momento de la muerte de Jesús (Lucas 23:44-47) y este día (no cronológico, recuerde) saldrían aguas vivas de Jerusalén (cap. 14:8) esto se cumple perfectamente en Lucas 24:47. Todo el pasaje expuesto por los unicitarios habla de Cristo como el único Jehová rey de Israel, al cual todos hemos sido unidos como dice Pablo en Efesios 2:12 (no estoy apoyando el cristianismo judaizante, el texto del verso 13-17 derriba este argumento).

El verso 10 del capítulo 14 de Zacarías confirma mi observación, Jerusalén será el centro para todas las naciones de la tierra y sobre esto hay mucho texto en la biblia, estúdiela, no lea libros de doctrina tan solamente que citan dos o tres versículos. Estudie la biblia por si sola.

Continuamos con Clavijo:

Porque Dios es uno, y él justificará por la fe a los de la circuncisión, y

por medio de la fe a los de la incircuncisión.” (Romanos 3:30). [4]

Encontrar en la biblia que Dios es uno, no es frustrante para el trinitario. Pero quiero resaltar como una vez mas el unicitario abusa del texto sin tener en cuenta el contexto. El texto del apóstol Pablo habla acerca del Padre, lea el capítulo 3 completo y verá el contraste que hay entre el Padre y Jesucristo. Por lo tanto Pablo habla aquí del Padre, lo que concuerda perfectamente con el texto en 1 Corintios 8:6.

Cuando alguna vez dije en mis artículos que era más viable teológicamente el arrianismo o el socinianismo, apelaba al hecho que la biblia y en detalle sus autores humanos, son claros en afirmar la distinción entre el Padre y Jesucristo. Reconociendo al Padre como el Dios supremo sobre todas las cosas. ¿Pero qué pasa con la divinidad única e intransferible que la biblia le asume a Cristo?

¿Esto confirmaría la existencia de dos o más dioses? La Biblia nos dice que solo hay un Dios verdadero. Que pasa allí? Bueno Pablo nos enseña algo que todo trinitario sabe: Cristo, el hijo de Dios es Dios sobre todas las cosas (Romanos 9:5), de igual manera Juan: 1 Juan 5:20.

Jesús, el verbo, el hijo de Dios, es Dios mismo obrando en toda la creación (Juan 1:3; Hebreos 1:2; colosenses 1:15-19) Dios mismo mostrándose (Juan 1:18), Dios mismo salvando (Hechos 20:28). Pero porque se distingue del Padre siendo Dios mismo? Los unicitarios tratan de resolver este problema al afirmar que se refiere a una distinción entre carne y deidad. Pero la biblia es clara en que esta distinción va más allá del cuerpo carnal de Cristo.

Los trinitarios somos sinceros en afirmar: es un misterio. No podemos afirmar mas allá de lo que la biblia dice, por esto llegamos a esta conclusión, La biblia nos muestra un solo Dios verdadero, pero tres personas que interactúan siendo el único Dios.Sólo podemos afirmar que Jesucristo es Jehová pero se distingue de Jehová (Dios el Padre) el cual no ha sido visto por nadie y nadie ha estado en contacto con él, mientras que el Jehová del A.T. fue visto y estuvo en contacto con los hombres, siempre ha sido Jesucristo (1 Timoteo 2:5, Hebreos 13:8).

Clavijo:

“…no hay más que un Dios” (1. Corintios 8:4). [4]

Pero si este texto es prueba que hay un solo Dios el Padre, que implica que en el verso 6 haya un Señor aparte (preposición y), del Dios que es el Padre?

El unicitario afirma que hay distinción entre Dios el Padre y Dios el Padre manifestado en carne. Pero el mismo verso 6 refuta esto, Jesucristo es el medio por el cual Dios (del cual proceden todas las cosas) hace todas las cosas (son todas las cosas). Creo que nuestra distinción dentro de la deidad va mas allá de la distinción entre carne y espíritu que proponen los unicitarios. Puesto que todas las cosas existen desde el inicio de la creación (Juan 17:5; Colosenses 1:16; Hebreos 1:2).

Creo que el lector hasta aquí debe tener claro que Dios es uno en un sentido, pero a la vez hay una relación interpersonal en sus funciones que no se limitan al inicio que hubo en el nacimiento virginal en maría, ni finalizará con la perfección de la que habla Pablo en Corintios 13:9-12. Por eso voy a pasar por alto todas las siguientes referencias que hace Clavijo al “uno” aplicado a Dios.

Seguimos con Clavijo y sus Joyitas:

EL ERROR DE LLAMAR A DIOS PERSONA O PERSONAS

Llamar a Dios persona es menospreciarlo y limitarlo porque la Biblia dice

que Dios es Espiritu (Juan 4:24). Cuando la trinidad se atreve a llamar a

Dios persona, lo rebaja de su gran dignidad a la categoria de un hombre.

Cualquier diccionario define persona asi:

Persona. f. Individuo de la especie humana. [5]

Ignorancia o deshonestidad intelectual. Clavijo cita un diccionario moderno, pasando por alto que la cultura científica moderna es humanista u homocéntrica en cierto sentido, puesto que por otro lado el hombre es nada en un universo sin sentido. Según esta misma clase de diccionarios, Dios es el creador, pero es cada uno de los diferentes dioses de cada religión; el universo y la tierra tienen millones de años haciendo la biblia y su relato creativo como un cuento mentiroso. No hay vida después de la muerte, el tercer cielo no existe, mucho menos el infierno. Según esta clase de Diccionarios muchos de estos conceptos como la resurrección de Cristo, su deidad, etc. son suposiciones derivadas de la filosofía y la religión.

En los términos prístinos la palabra persona se refiere a ser consciente y con voluntad. Pero dado que los únicos seres con estas capacidades para la ciencia moderna son los seres humanos, en estos diccionarios la palabra persona se limita sólo a seres humanos, excluyendo los animales por razones obvias. A Dios, los ángeles, los espíritus y otros a pesar de ser conscientes y tener voluntad, se les excluye de esta clasificación por ser ficticios según el conocimiento moderno.

El fin justifica los medios” para los maestros unicitarios, pero Cristo dijo: Por sus frutos los conoceréis.

Hasta el próximo artículo.

Dios los bendiga y los llene de su gracia y paz.

Carlos Leandro Ramírez.

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Notas:

Textos no se encuentran subrayados en el original.

Todas las definiciones de Palabras en hebreo y griego son tomadas de la concordancia exhaustiva James Strong. Los textos que se toman del griego pertenecen al Interlineal Griego-Español del Texto Maestro WESTCOTT Y HORT. Todas las citas son tomadas de la Biblia Reina Valera 1960. A menos que se indique lo contrario.

[1] Libro electrónico un falso Dios llamado Trinidad. Pág. 208 Copyright © 2007 Julio César Clavijo Sierra. 1ª Edición.

[2] Un falso Dios llamado Trinidad. Pág. 214.

[3] Un falso Dios llamado Trinidad. Pág. 215.

[4] Un falso Dios llamado Trinidad. Pág. 216.

[5] Un falso Dios llamado Trinidad. Pág. 222.

[4] La unicidad de Dios, David K. Bernard Pág. 283. Impreso por WORD AFLAME PRESS Edición del 2000. puntos 3 y 4.

[5] Un falso Dios llamado Trinidad. Pág. 199.

[6] La unicidad de Dios, David K. Bernard Pág. 66.

[7] Un falso Dios llamado Trinidad. Pág. 200.

[8] Un falso Dios llamado Trinidad. Pág. 201.

ESTE ARTICULO FUE TOMADO DEL BLOG AMIGO http://pastordanielbrito.wordpress.com/


El Cristianismo y la Homosexualidad

El Cristianismo y la Homosexualidad

Por Matt Slick

Los homosexuales y las lesbianas han ganado considerable espacio en lo político y lo social no sólo en Estados Unidos sino también en otros países del mundo. Ellos por decirlo así, han “salido”, abandonado sus closets y están tocando en sus hogares. A través de la televisión, de la radio, de los periódicos y revistas, están predicando la doctrina de ellos acerca de la tolerancia, la igualdad, la justicia y el amor. No quieren que las personas los perciban como anormales o peligrosos; quieren ser aceptados y quieren que Usted les de la bienvenida con brazos abiertos, amorosos, aprobando lo que ellos hacen.

En muchos estados de Estados Unidos gran cantidad de proyectos de ley han sido introducidos por los políticos en favor de la homosexualidad asegurando que la práctica de la homosexualidad es un derecho protegido por la ley. En estos proyectos de ley se han introducido declaraciones que afectan a los empleadores, a arrendatarios y a colegios. A las iglesias posiblemente se les pediría que contraten un número determinado de homosexuales y lleven a cabo cursos de entrenamiento para “sensibilizar” a las personas los cuales serian también “requeridos urgentemente” en varios lugares de trabajo. Incluso, hay una legislación que obligaría al estado a pagar por la defensa de los asuntos de los homosexuales en demandas mientras que se requiere que el lado no homosexual de los ciudadanos sea el que pague estas cuentas de sus bolsillos. ¿Es esto justo? Claro que no. Pero la justicia no es el tema principal aquí. Se trata de ingeniería social. Piense acerca de esto: la comunidad homosexual quiere protección legal para tener relaciones sexuales con personas del mismo sexo. Y si esto no fuera suficiente, quieren que el punto de vista de ellos sea enseñado en los colegios, promovido en estaciones de radio e incluido en toda clase de medios escritos.

Aún así, la Iglesia Cristiana no se ha parado firme ante esta situación. Cuando se ha denunciado la inmoralidad política, el grito de “separación de la iglesia y del estado” se levanta entre los llamados “religiosos intolerantes.” Pero cuando la comunidad homosexual intenta usar el poder político para tratar de controlar la iglesia y trabajar de acuerdo a sus agendas enseñando la homosexualidad en los colegios, tal clase de grito por parte de los intolerantes no es escuchado desde los corredores sagrados de los medios publicitarios. ¿Por qué? Porque no es correcto, en cuanto a política se trata, estar al lado de los Cristianos.

¿Qué dice la Biblia?

La Biblia como la Palabra de Dios, revela el carácter moral de Dios y forma la moral del Cristiano. La Biblia tiene mucho que decir acerca de la homosexualidad.

  • Levítico 18:22: “No te echarás con varón como con mujer, es abominación.”
  • Levítico 20:13: “Si alguno se ayuntare con varón como son mujer, abominación hicieron; ambos han de ser muertos; sobre ellos será su sangre.”
  • 1ª Corintios 6:9-10: “¿No sabéis que los injustos no heredarán el reino de Dios? No erréis; ni los fornicarios, ni los idolatras, ni los adúlteros  ni los afeminados, ni los que se echan con varones, (“homosexuales” es la palabra que se usa en la NBEA (Nueva Biblia Estándar Americana) [New American Standard Bible])1 10ni los ladrones, ni los avaros, ni los borrachos, ni los maldicientes, ni los estafadores, heredarán el reino de Dios.”
  • Ro 1:26-28: “Por esto Dios los entregó a pasiones vergonzosas; pues aún sus mujeres cambiaron el uso natural por el que es contra naturaleza. 27 y de igual modo también los hombres, dejando el uso natural de la mujer, se encendieron en su lascivia unos con otros, cometiendo hechos vergonzosos hombres con hombres, y recibiendo en sí mismos la retribución debida a su extravío. 28 Y como ellos no aprobaron tener en cuenta a Dios, Dios los entregó a una mente reprobada, para hacer cosas que no conviene;”

Con tan claras declaraciones contra la homosexualidad, es difícil ver cómo los diferentes grupos pueden decir que la Biblia sostiene la homosexualidad. Pero ellos tratan de hacerlo al redefinir las palabras amor, matrimonio, sexo, homosexualidad, etc. Para poder llevar a cabo su objetivo. Pero la verdad es que Dios creó a un hombre y a una mujer, no a un hombre y a un hombre, ni tampoco a una mujer y a una mujer. Sin embargo, la Biblia es un libro poderoso y debido a esto es que los homosexuales tratan con frecuencia de equiparar sus fantasías degeneradas con la Biblia y la agenda de ellos. Pero esto nunca les funcionará. La Biblia no apoya la homosexualidad como ya hemos visto en las Escrituras anteriores.

A diferencia de otros pecados, este pecado sexual tiene un juicio administrado directamente por Dios Mismo: Dios los entregó a pasiones vergonzosas y a una mente reprobada. (Ro 1:26-28). Esto significa que el corazón de los homosexuales es endurecido por causa de este pecado. Como resultado, ellos no pueden ver más el error de lo que están haciendo. Sin estar conscientes de sus pecados, no habrá arrepentimiento; sin arrepentimiento, no habrá perdón y sin perdón, no habrá salvación.

¿Se les debería permitir a los homosexuales casarse?

En este clima políticamente incorrecto donde se renuncia a lo moral tan normalmente como para satisfacer los caprichos relativos de la sociedad, declarar que los homosexuales no deberían casarse es volverse impopular. ¿Se le permitiría a una mujer casarse con otra mujer? O ¿Se le permitiría a un hombre casarse con otro hombre? ¿Se les debería dar a los homosexuales protecciones legales y derechos especiales para practicar su homosexualidad? No. No se les debería permitir.

La Biblia en forma clara condena la homosexualidad y el problema radica en que nuestra sociedad no está dependiendo de la Biblia para establecer sus verdades morales. En vez de esto, la sociedad depende de la moral humanista y relativista, sobre los que ha edificado su estructura ética.

El homosexualismo no es natural. Solamente observe los cuerpos masculino y femenino. Estos, están diseñados en forma inteligente para que hagan pareja. Se nota el diseño natural. No es natural unir o juntar a un hombre con otro hombre y a una mujer con otra mujer. Es como pretender tratar de unir dos tornillos y entonces declarar: “Miren. Es natural que dos tornillos estén juntos”.

Los homosexuales argumentan que la homosexualidad entre los seres humanos es natural debido a que esta clase de conducta ocurre en el mundo animal. También es cierto que vemos a los animales comerse viva a su presa y aún a sus propios cachorros. En esto, vemos salvajismo, crueldad y extrema brutalidad y sin embargo no condenamos tal clase de conducta en nuestra propia sociedad. Los proponentes del argumento del orden natural no deberían simplemente tomar y escoger las situaciones que mejor encajen en sus agendas. Estas tienen que ser consistente y no compararnos con los animales porque no somos animales. Somos hechos a la imagen de Dios.

¿Dónde terminará esto?

La protección social de una práctica sexual diferente a la establecida por Dios es ridícula. No creo que sea apropiado pasar leyes declarando que los homosexuales tienen “derechos” a tener sexo entre personas del mismo género y después pretender redefinir el matrimonio que incluya sus puntos de vista. Si ellos pueden hacer esto, ¿dónde terminará esto? ¿Qué acerca de la pedófila o la bestialidad? Estas son también prácticas sexuales. ¿Deberían ser también protegidas por la ley? Si la homosexualidad es legalmente protegida, ¿por qué no son protegidas también estas prácticas aberrantes?

¿Cuál debería ser las Respuesta Cristiana a la Homosexualidad?

Sólo porque alguien es homosexual no significa que no podamos amar a esa persona u orar por él/ella. La homosexualidad es un pecado y como cualquier otro pecado, éste necesita ser tratado con el único camino posible: necesita ser llevado a la cruz del calvario y arrepentirse de éste.

Los Cristianos deben orar por la salvación de los homosexuales de la misma forma como lo hacen por cualquier otra persona en pecado. Deben tratar a los homosexuales con la misma dignidad con la que tratan a otra persona debido a que, nos guste o no, ellos están hechos a la imagen de Dios. Sin embargo, esto no significa que los Cristianos tengan que aprobar el pecado de ellos. Los Cristianos no tienen que comprometer su testimonio por una opinión políticamente incorrecta la cual está moldeada por la culpa y el miedo.

De hecho, los siguientes versículos deberían mantenerse en mente cuando se trata con homosexuales:

  • Colosenses 4:5-6: “Andad sabiamente para con los de afuera, redimiendo el tiempo. 6 Sea vuestra palabra siempre con gracia, sazonada con sal, para que sepáis cómo debéis responder a cada uno.”
  • 1ª Timoteo 1:5: “Pues el propósito de este mandamiento es el amor nacido de corazón limpio, y de buena conciencia, y de fe no fingida.”

Usted no gana personas al Señor condenándolos y usando palabras inapropiadas. Esta es la razón por la cual Dios dice que hablemos con sabiduría, gracia y amor. Permitamos que el amor de Cristo fluya a través de nosotros para que los homosexuales puedan ver un amor verdadero y acercarse a Cristo en vez de alejarlos de Él.

Objeciones Respondidas

1. Si Usted quiere decir que la homosexualidad está equivocada basada en las leyes del A.T., entonces también debe confirmar todas las leyes en Levítico y Deuteronomio.

Las leyes del Antiguo Testamento están categorizadas en tres grupos: la civil, la sacerdotal y la moral. Las leyes civiles deben ser entendidas en el contexto de una teocracia o gobierno de Dios. Aún cuando la nación Judía en el A.T. era con frecuencia gobernada por un rey, era un sistema teocrático y las Escrituras eran usadas como guía de la nación. Esas leyes que cayeron bajo esta categoría no son aplicables al tiempo de hoy debido a que no estamos gobernados bajo una teocracia.

Las leyes sacerdotales tratan con los sacerdocios Levítico y Aarónico, los cuales fueron representativos del futuro y verdadero Sumo Sacerdocio de Jesús el cual se ofreció a Si Mismo como un sacrifico en la cruz. Debido a que Jesús cumplió todas las leyes sacerdotales, no hay ya necesidad de seguirlas y por lo tanto no son ahora aplicables.

De otro lado, las leyes morales no están abolidas y esto se debe, a que están basadas en el carácter de Dios el cual es santo y como Él no cambia, las leyes morales tampoco cambian. Por lo tanto, las leyes morales están todavía en efecto.

En el Nuevo Testamento no vemos un cambio en las leyes civiles o sacerdotales, pero sí un restablecimiento de la ley moral. Esta es la razón por la cual el Nuevo Testamento condena la homosexualidad como un pecado no asociado con la pena de muerte.

2. Que la homosexualidad es un pecado si se comete fuera de una relación establecida en el amor y la entrega. Pero una relación homosexual comprometida es aceptable a Dios. Este es un argumento incorrecto.

En la Biblia la homosexualidad nunca es definida como una conducta aceptable ni aún si ésta fuera practicada por individuos que tuvieran una relación “amorosa” entre sí. La homosexualidad siempre es condenada. Los actos homosexuales no son actos naturales y están contra el orden creado por Dios. Como declaré anteriormente en el artículo, sólo lo masculino y lo femenino están diseñados para encajar perfectamente. Esta fue la manera como Dios nos creó a nosotros y lo hizo de esta forma para que pudiéramos llevar a cabo Su mandamiento de fructificar y multiplicar la tierra con seres semejantes a ellos: masculino y femenino. La homosexualidad es una aberración contra el orden creado de Dios y a través de ésta práctica, sería imposible llevar a cabo el mandamiento dado por Dios a la humanidad.

Es irrelevante el argumento de que una pareja de homosexuales se entreguen el uno al otro fielmente, ya que ni el amor ni los sentimientos que se tengan entre sí podrán jamás cambiar las verdades morales. Si en una pareja no casada alguno de ellos ya se encuentra casado(a) con alguien más, cometen adulterio aún cuando el amor entre ellos sea genuino y estén entregados totalmente entre sí; el pecado de ellos no tiene excusa.

Ni la homosexualidad, ni el adulterio ni la fornicación pueden ser simplemente aceptados como moralmente correctas por el sólo hecho de que una pareja de homosexuales o las personas en el adulterio y la fornicación se “amen” entre sí y estén “comprometidos” en ese amor. El problema aquí es que el amor es usado como una excusa para violar las Escrituras. Segundo, esto significaría que cosas como la pedofilia serian aceptables y permitidas si la “pareja” tiene una relación de amor y compromiso entre sí. Tercero, la subjetividad de lo que significa “amar” a otra persona y el “compromiso” hacia otra persona no pueden ser usados para justificar toda clase de conducta aberrante.

3. Donde se menciona la homosexualidad en la Biblia no es igual a cómo la relacionamos en el siglo 21. Esto significa que es algo diferente en las personas de los tiempos bíblicos y no tiene nada que ver con la homosexualidad en los tiempos modernos.

Los cuatro versículos de la Biblia mencionados anteriormente refutan esta clase de idea. Miremos nuevamente lo que estos dicen y veamos si hay algo que no entienden. El primer versículo de Levítico dice que la homosexualidad es una abominación para un hombre que se acueste con otro hombre; de igual manera sería si dos mujeres tuvieran sexo. Obviamente, esto se está refiriendo a la relación sexual y ésta es definitivamente condenada. El segundo versículo en Levítico se refiere a la misma cosa. En 1ª Corintios se condena rotundamente la homosexualidad y finalmente, Romanos, describe claramente el acto homosexual contra naturaleza.

No nos engañemos: el punto de vista que tanto el Antiguo Testamento como el Nuevo Testamento tienen acerca de la homosexualidad es totalmente negativo y es frecuentemente condenado como pecaminoso.

Si las personas en el siglo 21 piensan o no que la homosexualidad es o no aceptable no tienen ninguna orientación si éste es o no un acto pecaminoso delante de Dios. Dios existe y Él es el estándar de justicia. Si alguien cree esto o no lo cree, se debe a que la moral proviene de un sistema de desarrollo que ha fluido en forma vaga e inexacta  y que no tiene una orientación basada en la verdad. En la Biblia, Dios ha condenado la homosexualidad como pecado. Y como pecado necesita arrepentimiento de la misma manera que cualquier pecado y el único camino disponible para recibir perdón es a través del sacrificio de Cristo Jesús en la cruz.

4. Que el pecado cometido por Sodoma fue realmente el pecado de inhospitalidad.

Este es un error común cometido por aquellos que sostienen la homosexualidad. El problema es que esta explicación no registra el ofrecimiento que hizo Lot de sus hijas a los hombres que habían rodeado su casa para evitar que los dos ángeles que se encontraban en ésta fueran violados por los habitantes homosexuales. Génesis 19:5 dice: “Y llamaron a Lot, y le dijeron: ‘¿Dónde están los varones que vinieron a ti esta noche? Sácalos, para que los conozcamos.’”

Esos hombres querían tener relaciones sexuales con los ángeles que habían aparecido en forma masculina. ¿Tiene sentido lógico decir que Dios destruyó las dos ciudades debido a que sus habitantes no fueron hospitalarios con los visitantes? Si este fuera el caso, ¿no debería Dios entonces, destruir cada hogar que no es atento con los visitantes?

Génesis 18:20 dice que el pecado en Sodoma y Gomorra “se aumenta más y más, y el pecado de ellos se ha agravado en extremo”. No ser hospitalario a alguien nunca ha sido considerado un pecado grave en exceso, particularmente en la Biblia. Pero ir en contra del orden creado por Dios es una violación de Su mandamiento de llenar y fructificar la tierra por medio de la homosexualidad; éste, es un pecado grave en exceso. De hecho, sabemos que es grave en exceso debido a que en Romanos leemos acerca del juicio de Dios sobre los homosexuales los cuales entregó a una mente reprobada para hacer cosas que no convienen. Éste es un serio juicio de Dios sobre el pecador ya que sin arrepentimiento no habrá salvación y sin salvación habrá condenación. Por lo tanto, el argumento de que Sodoma y Gomorra fueron destruidas por que sus habitantes no fueron hospitalarios no tiene sentido ni base bíblica.

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¿CÓMO SE COMPILÓ LA BIBLIA? – ¿QUÉ OCURRE CON LOS APÓCRIFOS? – ¿QUÉ PASA CON LOS EVANGELIOS GNÓSTICOS? – ¿CUÁN CONFIABLES SON NUESTRAS BIBLIAS MODERNAS?

¿CÓMO SE COMPILÓ LA BIBLIA? – ¿QUÉ OCURRE CON LOS APÓCRIFOS? – ¿QUÉ PASA CON LOS EVANGELIOS GNÓSTICOS? – ¿CUÁN CONFIABLES SON NUESTRAS BIBLIAS MODERNAS?

Por: Norman Geisler y Ron Brooks

¿CÓMO SE COMPILÓ LA BIBLIA?

¿Cómo saber que los sesenta y seis libros de la Biblia son los únicos escritos que debían ser incluidos en la Escritura? ¿Qué ocurre con los apócrifos o los evangelios gnósticos? ¿Por qué deben excluirse? La respuesta yace en el concepto de canonicidad. Canon viene de palabras griegas y hebreas que se refieren a una vara de medir, es decir, una medida que todos los libros de las Escrituras deben satisfacer. Varios puntos de vista inadecuados de lo que debió ser esa medida se han planteado, tal como la antigüedad, el acuerdo con la Torah si fue escrito en hebreo, el valor religioso, y el uso cristiano. Pero cada uno de esos criterios cometen el mismo error: confunden la determinación de Dios en cuanto a lo que es la Escritura con el reconocimiento por parte del hombre de esos escritos. La línea divisoria pasa por aquello que Dios inspiró como Escritura y lo que no inspiró, lo cual no es Escritura. Cuando el Espíritu Santo inspiró a un hombre de Dios a escribir, ese escrito se hizo no solo inspirado sino transcrito. Dios ya había decidido lo que debía incluirse; nuestro problema es saber cómo descubrir cuáles escritos inspiró Dios.

Hay cinco preguntas que la iglesia ha formulado para aceptar o rechazar como canónicos a los libros. La primera es la más elemental:

1. ¿Fue escrito por un profeta de Dios? Deuteronomio 18:18 nos dice que solo un profeta de Dios hablará la Palabra de Dios. Esta es la manera en que Dios se revela (Hebreos 1:1). En 2 Pedro 1:20, 21 se nos asegura que la Escritura solo es escrita por hombres de Dios.

2. ¿Fue él confirmado por un acto de Dios? Hebreos 2:3, 4 nos da la idea de que debemos esperar alguna confirmación milagrosa de aquellos que hablan por Dios. Moisés tuvo su vara que se volvió serpiente. Jesús tuvo la Resurrección, y los apóstoles continuaron los milagros de Jesús, todo para confirmar que el mensaje de ellos era de Dios. Muchos de los profetas vieron cumplidas las profecías que pronunciaron poco tiempo después de decirlas para confirmar la autoridad de ellos.

3. ¿Dice la verdad acerca de Dios? «Mas si aun nosotros, o un ángel del cielo, os anunciare otro evangelio diferente del que os hemos anunciado, sea anatema» (Gálatas 1:8). El acuerdo con toda la revelación precedente es esencial. Este dictamen también descarta las profecías falsas hechas en el nombre de Dios (Deuteronomio 18:22).

Libros cuestionados

Hebreos —porque se desconoce el autor. Es aceptado por tener autoridad apostólica, si es que no autoría apostólica.

Santiago —debido al conflicto que plantea con la enseñanza de Pablo en cuanto a la salvación «solo por fe». El cual se resolvió viendo las obras como un resultado de la fe real.

2 Pedro —porque el estilo difiere de 1 Pedro. Pero el apóstol recurrió a un escriba para redactar su primera carta (véase 1 Pedro 5:12), lo que puede haberlo ayudado a mejorar su griego.

2 y 3 Juan —porque el autor es llamado «anciano», y no apóstol. Sin embargo, Pedro también se llama anciano a sí mismo (1 Pedro 5:1). Estos libros son citados en las más tempranas listas del canon.

Judas —porque se refiere al Libro de Enoc y a la Asunción de Moisés, aunque no los califica de Escritura, y lo hace como Pablo cuando cita a poetas paganos (Hechos 17:28; Tito 1:12). Tuvo una amplia aceptación temprana.

Apocalipsis —porque enseña el reino de mil años de Cristo, lo que también hacía cierta secta. De todos modos, fue aceptado por los primeros padres de la iglesia.

4. ¿Tiene el poder de Dios? Todo escrito que no exhiba el poder transformador de Dios en la vida de sus lectores no es de Dios: «Porque la palabra de Dios es viva y eficaz, y más cortante que toda espada de dos filos; y penetra hasta partir el alma y el espíritu, las coyunturas y los tuétanos, y discierne los pensamientos y las intenciones del corazón» (Hebreos 4:12).

5. ¿Fue aceptada por el pueblo de Dios? Pablo les agradeció a los tesalonicenses por recibir el mensaje de los apóstoles como Palabra de Dios (1 Tesalonicenses 2:13). Es norma que el pueblo de Dios, es decir, la inmensa mayoría de ellos y no solo una facción, reciba inicialmente la Palabra de Dios como tal. Los libros de Moisés fueron puestos de inmediato en el arca del pacto (Deuteronomio 31:24–26), y los escritos de Josué fueron agregados en la misma forma (24:26) igual que los de Samuel (1 Samuel 10:25). Se conoce a Jeremías como el profeta plagiario porque citó a muchos otros profetas que escribieron pocos anos antes que él, lo cual muestra que sus escritos fueron prontamente aceptados. Leemos que Daniel fue visto estudiando el libro de Jeremías medio siglo después de haber sido escrito (9:2). El Nuevo Testamento también muestra aceptación semejante cuando Pedro trata de Escritura a los escritos de Pablo (2 Pedro 3:16), y este cita a Lucas con un pasaje de la ley (1 Timoteo 5:18). También tenemos conciencia de que las cartas de Pablo circularon por muchas iglesias (Colosenses 4:16, 1 Tesalonicenses 5:27). Esto puede haber sido el comienzo de la recopilación de libros para el canon neotestamentario. Aunque después se objetaron algunos libros, su aceptación original habla fuertemente a favor de su inclusión.

Pero, ¿qué ocurre con los libros que quedaron fuera? Esta pregunta se plantea desde la perspectiva errónea. Ningún otro libro fue aceptado jamás, y no hay razón para creer que la mayoría de ellos estaban siquiera disponibles.

Hay ciertos libros —para el Antiguo y el Nuevo Testamentos— que fueron aceptados por unanimidad, unos objetados tardíamente y otros rechazados por todos. No hay una categoría de libros que inicialmente fueran aceptados y, más tarde, echados fuera. Sin embargo, existen dos grupos de libros que muchos alegan debieran ser incluidos, son los apócrifos (o deuterocanónicos) y los evangelios gnósticos.

¿QUÉ OCURRE CON LOS APÓCRIFOS?

Los apócrifos son una serie de libros escritos entre el tercer siglo antes de Cristo y el primero después de Cristo. Son catorce libros (quince, si se los divide en forma diferente), que se encuentran en varias copias antiguas de importantes traducciones al griego del Antiguo Testamento y que reflejan algo de la tradición e historia judía posterior a la época de Malaquías, el último profeta del Antiguo Testamento. La mayoría de los apócrifos fueron aceptados en el siglo IV como Escritura por Agustín y la iglesia siria (ortodoxa), siendo canonizados más tarde por la iglesia católica (romana). Los libros apócrifos son mencionados en el Nuevo Testamento y por los primeros padres de la iglesia, y copias de ellos fueron encontradas en Qumran, entre los rollos del Mar Muerto.

Estos libros, sin embargo, nunca fueron aceptados como Escritura por los judíos y no están en la Biblia hebrea. Aunque el Nuevo Testamento podría mencionarlos (por ejemplo, en Hebreos 11:35, donde señala que «Las mujeres recibieron sus muertos mediante resurrección», declaración que se cree procedente de la literatura apócrifa), ninguna de las alusiones los llama claramente Palabra de Dios (Pablo cita también a poetas paganos pero no como Escritura). Agustín reconoció que tienen una posición secundaria en el resto del Antiguo Testamento. Una razón para argumentar eso es que fueron incluidos en la Septuaginta (una traducción griega) que él consideraba inspirada; pero fue Jerónimo, un erudito hebreo, el que hizo la versión oficial del Antiguo Testamento en latín —la Vulgata— sin los apócrifos. Las iglesias que aceptaron los apócrifos lo hicieron mucho después que fueron escritos (siglos IV, XVI y XVII).

Los padres que citaron estos escritos fueron desplazados por otros que se opusieron a ello con vehemencia, como Atanasio y Jerónimo.

 

Estos libros nunca fueron, en efecto, agregados oficialmente a la Biblia hasta 1546 d.C. en el Concilio de Trento. Pero es sospechoso que los aceptaran en base al uso cristiano (razón errónea), justo veintinueve años después que Martín Lutero pidió apoyo bíblico para las creencias tales como la salvación por obras y la oración por los muertos (argumento provisto por los apócrifos: 2 Macabeos 12:45, 46; Tobías 12:9).

En lo tocante a los hallazgos de Qumran, diremos que se encontraron ahí cientos de libros que no son canónicos, lo que no constituye prueba de que esa secta haya aceptado los apócrifos más que como literatura popular.

Por último, ningún apócrifo dice ser inspirado y, sin duda, algunos niegan de manera específica ser inspirados (1 Macabeos 9:27). Si Dios no lo inspiró, no es su Palabra.

¿QUÉ PASA CON LOS EVANGELIOS GNÓSTICOS?Estos evangelios —y los escritos relacionados con ellos— integran los llamados seudoepígrafes [escritos falsos] del Nuevo Testamento, debido a que el autor usó el nombre de algún apóstol en vez del propio, por ejemplo: el Evangelio de Pedro y los Hechos de Juan, que no fueron escritos por esos apóstoles, sino por hombres del segundo siglo (y posteriores) que pretendieron usar la autoridad apostólica para proponer sus propias doctrinas. Hoy calificamos esto como fraude y falsificación, cosa que no representa problema para la gente que propone estos escritos como tradición cristiana legítima, pues piensan que gran parte del Nuevo Testamento fue escrito de la misma manera. Estos libros enseñan las doctrinas de las dos herejías más tempranas que niegan la realidad de la encarnación. Decían que Jesús fue en verdad solo un espíritu que parecía hombre, de modo que su resurrección fue nada más que el regreso a la forma espiritual. Afirman contener información acerca de la niñez de Jesús, pero los relatos registrados son altamente improbables y no provienen de testigos oculares. Nadie los aceptó como Escritura en sentido alguno, excepto las facciones herejes que los crearon. No son parte legítima de la tradición cristiana, sino un registro de mitos y herejías que surgieron fuera de la corriente principal del cristianismo.

¿Están a la par de la Escritura los evangelios gnósticos? A continuación un relato tomado del evangelio de Tomás. Lea y decida:

Pero el hijo del escriba Anás estaba de pie ahí, con José; y tomó una rama de sauce y con ella desparramó el agua que Jesús había reunido. Cuando Jesús vio lo que había hecho se enojó y le dijo: «Insolente, impío estúpido, ¿qué mal te hacían los charcos y el agua? Ahora te marchitarás como un árbol y no darás hojas ni fruto». E inmediatamente el muchacho se secó por completo; y Jesús se fue y entró en la casa de José [su padre]. Pero los padres del que se había secado lo llevaron, lamentando su juventud, y lo trajeron a José y le reprocharon: «¿Qué hijo tienes que hace estas cosas?» (Evangelio de Tomás 3:1–3).

¿CUÁN CONFIABLES SON NUESTRAS BIBLIAS MODERNAS?

En ninguna parte de la Biblia se promete pureza textual de la Escritura a través de la historia, pero sí hay mucha evidencia que sugiere que las Biblias que leemos son extremadamente parecidas a los manuscritos inspirados originales que escribieron los profetas y apóstoles. La exactitud de las copias que tenemos así lo demuestra. Esa confiabilidad ayuda a respaldar nuestra afirmación de que la Biblia es valiosa como relato histórico y como revelación de Dios. Puesto que cada testamento tiene su propia tradición, debemos tratarlos por separado.

MANUSCRITOS DEL ANTIGUO TESTAMENTO

Si queremos saber del Antiguo Testamento debemos mirar a su guardián, la religión judía. Aunque, a primera vista, no alienta lo que encontramos.

Historia del texto masorético

Como resultado de la destrucción de Jerusalén acaecida en el año 70 d.C., el judaísmo experimentó un avivamiento. A medida que la Biblia cobraba más importancia para la gente, fue aclarándose la necesidad de contar con un texto hebreo unificado, el cual avalara la fuerte tradición oral. Dicho texto consistía solamente de consonantes, pues el idioma carecía de símbolos para las vocales. Los escribas que copiaron el texto contaron efectivamente las letras y las palabras para cerciorarse por completo de que no había errores. Encontraron que la «w» [en el idioma original], en una palabra de Levítico 11:42, era la letra media de la Tora y que «drsh», en ese mismo pasaje, era la palabra media.

También agregaron ciertas marcas en el texto para destacar los acentos, las lecturas semanales de la Escritura y la sintaxis. Crearon símbolos para las vocales que podían escribirse debajo de las consonantes sin corromper el texto. La obra principal de los escribas fue transcribir la Masorah, compuesta por notas al margen y al final, las cuales se referían al texto mismo, señalando puntos problemáticos a los copistas, la frecuencia del uso de una palabra y listas semejantes a las de las concordancias.

Escribir de esta manera el texto del Antiguo Testamento llegó a ser todo un riguroso estilo de vida para estos hombres.

Conservar en buen estado —durante tres a cuatro milenios— los manuscritos trazados sobre pieles de animales, no es muy fácil, y los judíos ni siquiera trataron de hacerlo. Estos establecieron una tradición, por respeto a los sagrados escritos, que consistió en enterrar ceremoniosamente todas las copias defectuosas y gastadas. Además, los escribas que en el siglo V unificaron el texto hebreo (uniendo todas sus tradiciones orales y añadiendo las vocales que el hebreo escrito no tiene), probablemente destruyeron todas las copias que no concordaban con las suyas. Así pues, tenemos solamente unos pocos manuscritos que datan del siglo X de la era cristiana, y solo uno de ellos está completo. Esas son las malas noticias.

He aquí las buenas. La exactitud de las copias que tenemos está avalada por otra prueba. Primero, todos los manuscritos, sin que importe quién los preparó o dónde se encontraron, concuerdan en forma abrumadora. Tal acuerdo de los textos que vienen de Palestina, Siria y Egipto, sugiere que tienen una fuerte tradición original, la cual se remonta muy lejos en la historia.

Segundo, concuerdan con otra vieja fuente del Antiguo Testamento, la llamada Septuaginta (la traducción al griego) que data del segundo y tercer siglos. Por último, los rollos del Mar Muerto proporcionan una base de comparación del milenio anterior a la época en que se escribieron nuestros manuscritos. Esa comparación muestra una asombrosa confiabilidad en la trasmisión del texto.

Un académico observó que las dos copias de Isaías encontradas en las cuevas de Qumran «resultaron ser idénticas, palabra por palabra, a nuestra Biblia hebrea estándar en más del 95% del texto. La variación del 5% consistió principalmente de obvios errores de pluma y variaciones ortográficas». La razón principal de toda esta coherencia se debe a que los escribas que hicieron las copias reverenciaban profundamente el texto.

Las tradiciones judías establecían —con fuerza de ley— cada aspecto del copiado de textos, desde la clase de materiales a emplearse hasta el número de columnas y líneas de una página. Nada se escribía de memoria. Había incluso una ceremonia religiosa cada vez que se escribía el nombre de Dios. Se destruía toda copia errada aunque solo tuviera un error. Esto nos garantiza que no ha habido cambio sustancial en el texto del Antiguo Testamento en los últimos dos mil años, y demuestra que, probablemente, hubo muy poco cambio antes de eso.

MANUSCRITOS DEL NUEVO TESTAMENTO

Las pruebas del Nuevo Testamento también resultan abrumadoras. Son cinco mil trescientos sesenta y seis los manuscritos por comparar, y de los cuales extraer información; algunos datan del segundo y tercer siglos. Para encuadrar esto en cierta perspectiva, consideremos que hay solamente seiscientos cuarenta y tres copias de la Ilíada, de Homero, ¡el libro más famoso de la antigua Grecia! Nadie pone en duda el texto de Las guerras galas de Julio César, aunque solo contamos con diez copias, y la más temprana fue hecha mil años después que fue escrito. Asombra tener tal abundancia de copias del Nuevo Testamento que daten solamente de setenta años después de haberse escrito.

Problemas textuales del Nuevo Testamento

La mayoría de las dificultades que presenta el texto del Nuevo Testamento son triviales, como decidir entre cinco diferentes órdenes de palabras para pasajes, como: «¿Qué pues? ¿Eres tú Elías?» (Juan 1:21), todos los cuales tienen exactamente el mismo sentido. Sin embargo, algunos son más importantes. El pasaje de 1 Juan 5:7 de la Versión actualizada ha sido omitido en las traducciones más nuevas, sencillamente porque lo tiene un solo manuscrito griego, de entre mil quinientos veinte. La historia de la mujer atrapada en adulterio (Juan 7:53–8:11), puede haber sido agregada tardíamente puesto que la omiten todos los manuscritos, traducciones y padres de la iglesia de los primeros tiempos, e incluso las copias que la tienen la insertaron en cuatro diferentes ubicaciones. La conclusión del Evangelio de Marcos (16:9–20) tal vez no sea original, pero escasea el acuerdo existente sobre cuál fue el final auténtico. Este es uno de los problemas más difíciles del Nuevo Testamento y puede que nunca se alcance certeza a su respecto.

Hay muchas diferencias menores con todos estos manuscritos, resultando fácil que alguien tenga una impresión equivocada al decir que hay doscientos mil «errores» que se han infiltrado en la Biblia, cuando en realidad debiera decirse variantes. Se contabiliza una variante cada vez que una copia difiere de cualquier otra; y se vuelve a contar en toda otra copia donde aparezca. Así, cuando una palabra tiene ortografía diferente en tres mil copias, cuenta por tres mil variantes. Efectivamente, solo hay diez mil lugares donde ocurren las variantes y la enorme mayoría es solo asunto de ortografía y organización de palabras. Hay menos de cuarenta partes en el Nuevo Testamento donde realmente no estamos seguros de cuál es la lectura original, pero ninguna de ellas influye en alguna doctrina central de la fe. Nótese: el problema no es que no sepamos cuál es el texto sino que no estamos seguros de cuál texto tiene la lectura correcta. Tenemos el 100% del Nuevo Testamento y estamos seguros de su 99,5%.

Podríamos, efectivamente, reconstruir casi todo el Nuevo Testamento a partir de las citas de los padres de la iglesia —siglos II y III—, en caso de que no tuviéramos a disposición tanta buena evidencia manuscrita. Solo faltan once versículos, en especial de 2 y 3 Juan. Podríamos saber virtualmente todo lo del Nuevo Testamento estudiando esos escritos, aunque todas las copias hubiesen sido quemadas a finales del siglo tercero de nuestra era.

Algunos alegan que la doctrina de la inerrancia de la Biblia no se puede probar porque se refiere solamente a los escritos inspirados originales, los que no tenemos; y no a las copias que sí tenemos. Pero si podemos estar seguros del texto del Nuevo Testamento, y tener un texto del Antiguo Testamento que no ha cambiado en dos mil años, entonces no necesitamos los originales para saber lo que dirían. El texto de nuestras Biblias modernas es tan semejante al original que podemos tener toda confianza que lo allí enseñado es la verdad.

RESUMEN

Este capítulo ha demostrado que la Biblia es la Palabra de Dios, enseñanza que tiene no menos autoridad que Jesucristo mismo, quien confirmó la inspiración del Antiguo Testamento y prometió el Nuevo. El testimonio de Jesús y los apóstoles es que la Biblia es inerrante en lo que enseña acerca de todas las materias, desde los tiempos de los verbos y las mismísimas letras de las palabras. Además, tenemos mucha evidencia para demostrar que las Biblias que hoy tenemos en nuestras manos representan a los manuscritos originales con un muy alto grado de exactitud, como ningún otro libro del mundo antiguo. La Biblia que usted tiene en su mano es Dios hablándole.

Geisler, Norman, and Ron Brooks. Apologética: Herramientas Valiosas Para La Defensa De La Fe. Miami, FL: Editorial Unilit, 1997.


La predicación expositiva

La predicación expositiva

Por:  Haddon W. Robinson

Este libro trata acerca de la predicación expositiva, aunque quizás fue escrito para un ambiente en depresión. No todos creen que esta clase de predicación —o para el caso cualquier tipo de predicación—, sea una necesidad apremiante en la Iglesia. Es más, en algunos círculos se afirma que debiera abandonarse. El dedo acusador la dejó atrás y ahora apunta a otros métodos y ministerios más «eficaces» y acordes con la época.

La devaluación de la predicación

Explicar por qué la predicación recibe esta baja calificación nos llevaría a cada una de las áreas de nuestra vida común. La imagen del predicador ha cambiado, ya no se lo considera líder intelectual, y ni siquiera espiritual, de la comunidad. Pídale al hombre que se sienta en el banco de la iglesia que describa al ministro, y la respuesta quizás no sea halagadora.

Según Kyle Haselden, el pastor es algo así como la «combinación perfecta» del «obrero simpático, siempre atento, dispuesto a ayudar a la congregación; el consentido de las mujeres ancianas y confidente reservado de los adolescentes; el padre modelo para la gente joven; la compañía ideal para los hombres solitarios; el afable “amigo de todos” en las reuniones sociales». Si eso se ajusta a la realidad, entonces el predicador probablemente sea aceptado, pero con toda seguridad no será respetado.

La predicación hoy, para complemento, se expone en una sociedad supercomunicada. Los medios masivos nos bombardean con cientos de «mensajes» por día. La radio y la televisión presentan locutores que nos entregan una «palabra del patrocinador» con toda la sinceridad de un evangelista. En ese contexto, el predicador puede lucir como otro vendedor ambulante que, en términos de John Ruskin, «hace magia con las doctrinas de la vida y la muerte».

Tal vez lo más importante sea que el hombre del púlpito siente que no tiene un mensaje autoritativo. Mucha de la moderna teología le ofrece poco más que ideas religiosas, por lo que sospecha que las personas sentadas en los bancos tienen más fe en los libros de ciencia que en los de predicación. En consecuencia, para algunos predicadores, lo novedoso de las comunicaciones estimula más que el mensaje mismo.

Presentaciones espectaculares, grabaciones cinematográficas, sesiones interactivas, luces llamativas y música de última moda pueden ser síntomas tanto de salud como de enfermedad. Indudablemente, las técnicas modernas pueden ampliar la comunicación; pero por otra parte pueden llegar a sustituirlo —lo deslumbrante y novedoso puede ocultar cierto vacío.

La acción social apela más a cierto sector de la iglesia que lo que se diga o lo que se escuche. Se preguntan: «¿De qué sirven las palabras de fe cuando la sociedad demanda obras?» Esa clase de personas considera que los apóstoles se equivocaron cuando dijeron: «No es justo que nosotros dejemos la Palabra de Dios para servir a las mesas» (Hechos 6:2).

En esta época de activismo parece más lógico afirmar que: «No es justo que dejemos de servir a las mesas para dedicarnos a la Palabra de Dios…»

El marco de la predicación

A pesar del «desprestigio» de la predicación y los predicadores, nadie que tome en serio la Biblia se atreve a desechar la predicación. Pablo fue escritor. De su pluma tenemos la mayoría de las cartas inspiradas del Nuevo Testamento y, encabezando la lista de ellas, está la dirigida a los romanos. A juzgar por su impacto en la historia, pocos documentos se le comparan. Sin embargo, cuando el apóstol se la escribió a la congregación de Roma, confesó: «Deseo verlos y prestarles alguna ayuda espiritual, para que estén más firmes; es decir, para que nos animemos unos a otros con esta fe que ustedes y yo tenemos» (1:11, 12, VP).

Pablo comprendía que algunos ministerios sencillamente no pueden operar sin un contacto personal, cara a cara. Incluso la lectura de una carta inspirada no lo puede reemplazar. «Por eso estoy tan ansioso de anunciarles el evangelio también a ustedes que viven en Roma» (1:15, VP). Hay un poder que emana de la palabra predicada que aun la infalible palabra escrita no puede reemplazar.

Los escritores del Nuevo Testamento veían la predicación como el medio por el cual Dios obra. Por ejemplo, Pedro les recordó a sus lectores que habían renacido «no de simiente corruptible, sino de incorruptible, por la Palabra de Dios que vive y permanece para siempre» (1 Pedro 1:23). ¿Cómo afectó sus vidas esa palabra? «Y esta es la palabra», explica Pedro, «que por el evangelio os ha sido anunciada» (1:25). Dios los redimió a través de la predicación.

Más aún, Pablo se refiere a la historia espiritual de los tesalonicenses que se habían convertido «de los ídolos a Dios, para servir al Dios vivo y verdadero, y esperar de los cielos a su Hijo» (1 Tesalonicenses 1:9, 10). Ese giro ocurrió, según el apóstol, porque «cuando recibisteis la Palabra de Dios que oísteis de nosotros, la recibisteis no como palabra de hombres, sino según es en verdad, la Palabra de Dios, la cual actúa en vosotros los creyentes» (2:13).

Pablo consideraba que con la predicación Dios mismo hablaba —aunque a través de la personalidad y el mensaje del predicador— para así confrontar a hombres y mujeres, y volverlos a Él, pero nunca como el simple hecho de que el hombre expusiera su punto de vista sobre religión. Todo eso explica por qué Pablo instó al joven Timoteo a que «prediques la palabra» (2 Timoteo 4:2).

Predicar significa «manifestar, proclamar, o amonestar». La predicación debería agitar de tal manera al predicador que lo haga proclamar el mensaje con pasión y fervor. Sin embargo, no toda prédica apasionada desde un púlpito posee autoridad divina. Cuando el ministro habla como mensajero, proclama «la palabra» del que lo envió. Nada menos que eso puede pasar, legítimamente, cuando se expone la predicación cristiana.

Necesidad de la predicación expositiva

El hombre que está en el púlpito enfrenta la apremiante tentación de entregar un mensaje diferente al de las Escrituras, un sistema político (de derecha o de izquierda), una teoría económica, una nueva filosofía religiosa, antiguos títulos religiosos, una tendencia sicológica. Puede proclamar cualquier cosa con un tono de voz solemne, después de cantar los himnos. Pero si no predica las Escrituras, pierde su autoridad. Ya no confronta a sus oyentes con la Palabra de Dios, sino con la del hombre. Por eso es que mucha de la predicación moderna no produce otra cosa que un gran bostezo. Dios no está en ella.

Dios habla a través de la Biblia. Esta es su principal medio de comunicación para llegar a los individuos hoy. Por eso, la predicación bíblica no debe confundirse con «la antigua historia de Cristo y de su amor», como si se relataran tiempos mejores en los que Dios estaba vivo y activo.

Tampoco es la predicación una refundición de ideas ortodoxas acerca de Dios, pero ajenas a lo real. A través de la predicación de las Escrituras, Dios encuentra hombres y mujeres y los conduce a la salvación (2 Timoteo 3:15), a la riqueza y a la madurez del carácter cristiano (2 Timoteo 3:16, 17). Cuando Dios confronta a un individuo con la predicación, y lo prende del alma, ocurre algo tremendo.

El tipo de sermón que mejor transmite el poder de la autoridad divina es la predicación expositiva. Sin embargo, sería ingenuo suponer que todo el mundo concuerde con eso. No se puede pretender que la gente que se aburre con predicaciones llamadas expositivas —aun cuando secas como hojuelas de maíz [Corn flakes] sin leche—, estén de acuerdo con ella. Aun cuando muchos predicadores se quitan el sombrero ante la predicación expositiva, su práctica los traiciona. Como la emplean poco, la desacreditan.

Es cierto que la predicación expositiva sufre severamente en los púlpitos ocupados por hombres que afirman ser sus aliados. Pero no toda predicación expositiva se puede calificar ni de «expositiva» ni de «predicación».

Lamentablemente, ningún departamento de pesas y medidas (de país alguno), exhibe en una vitrina un modelo de sermón expositivo con el cual comparar otros mensajes. Cualquier fabricante puede ponerle el título de «expositivo» al sermón que le plazca, y ni Ralph Nader [máxima autoridad en control de calidad en los Estados Unidos], lo cuestionará. A pesar del daño ocasionado por los impostores, la verdadera predicación expositiva es respaldada por el poder del Dios vivo.

Entonces, ¿en qué consiste realmente la predicación expositiva? ¿Qué constituye tal predicación? ¿En qué se asemeja o difiere de otros tipos de predicación?

Definición de predicación expositiva

Definir es una tarea delicada, ya que muchas veces destruimos lo que definimos. El niño que hace la disección de una rana para averiguar qué la hace saltar, destruye la vida del animalito para aprender algo de él. Predicar es un proceso vivo que involucra a Dios, al predicador y a la congregación, y ninguna definición puede pretender maniatar esa dinámica. Pero igualmente debemos intentar una definición que resulte.

La predicación expositiva es la comunicación de un concepto bíblico, derivado de, y transmitido por medio de, un estudio histórico, gramatical y literario de cierto pasaje en su contexto, que el Espíritu Santo aplica, primero, a la personalidad y la experiencia del predicador, y luego, a través de este, a sus oyentes.

Robinson, Haddon W. La Predicación Bíblica: Desarrollo Y Presentación De Mensajes Expositivos. Edited by Luis Nahum Sáez. Miami, FL: Editorial Unilit, 2000.

 

¿CÓMO SE ESCRIBIÓ LA BIBLIA?

¿CÓMO SE ESCRIBIÓ LA BIBLIA?

Por:

Norman Geisler y Ron Brooks

El proceso por el cual se escribió la Biblia se llama inspiración, término que proviene de la segunda epístola a Timoteo, que dice: «Toda la Escritura es inspirada [literalmente soplada] por Dios, y útil para enseñar, para redargüir, para corregir, para instruir en justicia» (2 Timoteo 3:16).

Dios es la fuente de todo lo que se dice en la Biblia. El profeta, desde Moisés hasta Juan, siempre es el hombre que entrega el mensaje de Dios a la humanidad. Ese mensaje empieza con una revelación de Dios. Esta puede ser una voz desde una zarza ardiente (Éxodo 3:2), una serie de visiones (Ezequiel 1:1; 8:3; Apocalipsis 4:1), una voz interior que surge de la comunión del profeta con Dios («La palabra de Dios vino sobre mí») o el derivado de una profecía anterior (Daniel 9:1, 2).

Pero para que sea Escritura, el mensaje también tiene que ser escrito. El siguiente pasaje nos proporciona la descripción del proceso: «… porque nunca la profecía fue traída por voluntad humana, sino que los santos hombres de Dios hablaron siendo inspirados por el Espíritu Santo» (2 Pedro 1:21). Esa palabra, «inspirados», significa literalmente: «ser llevados a» como el velero es llevado por el viento. Dios llevó a cada escritor mientras escribía, de modo que el mensaje permaneciera intacto.

La inspiración no significa simplemente que el escritor se sintiera entusiasmado, al igual que Handel componiendo El Mesías, ni tampoco que los escritos son necesariamente inspiradores como un poema que eleva al lector. Como proceso, se refiere al control que Dios ejerció en los escritores y los escritos. Como producto, a los escritos solamente, en cuanto documentos que son el mensaje de Dios.

¿Cómo opera la inspiración? Eso sigue siendo en gran parte un misterio, pero sabemos que fue dada por medio de los profetas en su calidad de voceros de Dios. También sabemos que no fueron simples escribanos. El modelo de secretario indica que esos hombres se limitaban a tomar el dictado divino cuando escribieron los libros de la Biblia. Eso asegura la llegada del mensaje de Dios, sin embargo no explica los elementos humanos presentes en las Escrituras, a saber las diferencias de estilo, el relato de las experiencias personales y los diferentes lenguajes usados. Tampoco fueron simples testigos de la revelación. Aquí el autor humano es considerado como un observador de la revelación de Dios que registra la experiencia. Aunque sus palabras puedan no ser inspiradas, los conceptos que registra sí lo son. Sin embargo, este modelo tiende a evadir los aspectos divinos de la inspiración en favor del énfasis de la contribución humana, incluido el error humano. Este enfoque no toma en serio lo que dice la Biblia sobre la inspiración porque no incluye a Dios en el proceso de escritura, lo que implicaría que no toda ella viene de Dios.

Aspectos humanos de las Escrituras

Escrita en diferentes lenguajes (hebreo y griego) que exhiben formas lingüísticas identificables.

Escrita por unos treinta y cinco autores humanos diferentes.

Refleja irregularidades gramaticales.

Muestra diferentes estilos literarios humanos.

Expone intereses humanos (2 Timoteo 4:13).

Usa la falible memoria humana (1 Corintios 1:15, 16)

Incorpora distintas culturas (1 Tesalonicenses 5:26).

Habla desde una perspectiva humana (Josué 10:12, 13).

Refleja diferentes perspectivas humanas (en los relatos del Evangelio).

Habla de Dios desde la perspectiva humana (antropomorfismo).

El enfoque adecuado incorpora los factores humanos y divinos, siendo tal el modelo del profeta, pues en ese proceso el escritor humano es visto como uno que ha recibido una revelación y que participa activamente en su redacción, mientras Dios da la revelación y supervisa lo escrito. De ahí que el mensaje sea totalmente de Dios, pero la humanidad del escritor se incluye para destacar el mensaje. Tanto lo divino como lo humano concurren en las mismas palabras a la vez (1 Corintios 2:13).El resultado neto es que tenemos la Palabra de Dios escrita por hombres de Dios, inspirada no solo en sus conceptos sino en las mismas palabras usadas para expresar esos conceptos. Los escritores humanos no son simples escribientes, sino agentes activos que expresan sus propias experiencias, pensamientos y sentimientos en lo que escribieron. No se trata sencillamente de un registro de la revelación, en sí misma sino que es en sí misma. Es el mensaje de Dios en forma escrita (Hebreos 1:1; 2 Pedro 1:21).¿PUEDE EQUIVOCARSE LA BIBLIA?

¿Cuán confiable es la Biblia? Este ha sido uno de los grandes temas del siglo. ¿Es la Biblia inerrante (que no puede errar), o es una simple guía infalible en materia de fe y conducta (lo cual significa que es verdad lo que dice sobre las verdades espirituales, pero puede haber errores en la ciencia, la geografía y la historia)? Los enfoques expresados son el centro del debate actual, aunque hay algunos antibíblicos que rechazan por completo la autoridad de la Palabra o que aducen que se vuelve Palabra de Dios a medida que uno la experimenta.

El enfoque neoevangélico de la infalibilidad afirma que el propósito de la Escritura es dirigir al hombre a la salvación (2 Timoteo 3:15) y que cualquier otro tema que pueda tratar (como botánica o cosmología) es irrelevante a ese fin, de modo que puede ser incorrecto lo que diga al respecto. Destacan que los autores no nos engañaron intencionadamente con estas declaraciones falsas, pues o no supieron o sencillamente se adaptaron a los enfoques populares del momento para poder exponer en forma comprensible su punto principal relacionado con la salvación. Jack Rogers, uno de los principales proponentes de este enfoque, escribió:

Indudablemente, se puede definir qué significa que la Biblia sea inerrante de acuerdo a su propósito salvador, considerando las formas humanas por medio de las cuales Dios condescendió revelarse … nos distrae de la seria intención de la Escritura de confundir el error, en el sentido de exactitud técnica, con la noción bíblica de error concebido como engaño intencional. El propósito de la Biblia no es sustituir a la ciencia humana, sino advertir contra el pecado humano y ofrecernos la salvación de Dios en Cristo; y lo logra infaliblemente».

 

Varias cosas se hacen evidentes a partir de la expresión del enfoque neoevangélico Primero, la verdad reside en la intención o propósito del autor y no en lo que dijo realmente. Los apóstoles no tuvieron la intención de dirigirnos mal en materia de ciencia o historia—eso no era parte de su propósito—de modo que está bien si lo que dijeron no es cierto de acuerdo a las normas. El significado se halla en el propósito, no en la afirmación. Jesús quiso decir (intencionadamente) que un poco de fe logra grandes cosas; de modo que no importa si se equivocó al calificar a la semilla de mostaza como la más pequeña (cuando, en realidad, es la de orquídea), pues eso no era parte de su propósito. Segundo, el lenguaje humano es realmente inadecuado para comunicar las verdades acerca de Dios. Es muy limitado a este mundo, por lo que no puede trasmitir completamente a un Dios ilimitado, el cual es tan diferente de nosotros. Así que el error es inevitable en la medida que estamos limitados a este lenguaje humano. Si Dios se nos va a revelar a medida que leemos la Biblia, entonces tendremos que experimentarlo según avance nuestra lectura. Él no puede comunicarse en palabras, pero puede obrar a través de ellas para conocernos en una forma personal, lo que trasciende todo idioma. Finalmente, la fe se opone a la razón. Razón que no puede juzgar lo que es verdad acerca de la fe, y ésta no está sujeta a la razón ni a su verificación. Los métodos para determinar la verdad acerca de este mundo no operan en el otro mundo. De ahí que la ciencia sea correcta en materia científica y la Biblia en lo espiritual.

Los neoevangélicos tienen razón al señalar que la Biblia no es concebida como texto de ciencias. También están en lo correcto al reconocer la limitación del lenguaje humano. Sin embargo, si sus enfoques fueran aceptados, los resultados serían devastadores.

Las palabras y acciones de Jesús contradicen muchas de las afirmaciones de los neoevangélicos: «Si os he dicho cosas terrenales, y no creéis, ¿cómo creeréis si os dijere las celestiales?» (Juan 3:12).

Jesús esperaba que su exactitud en materias potencialmente examinables fueran la prueba de que decía la verdad en cuanto a asuntos espirituales no verificables.

Repetimos, Jesús le dijo a la multitud: «¿Qué es más fácil, decir al paralítico: Tus pecados te son perdonados, o decirle: Levántate, toma tu lecho y anda? Pues para que sepáis que el Hijo del Hombre tiene potestad en la tierra para perdonar pecados (dijo al paralítico): A ti te digo: Levántate, toma tu lecho, y vete a tu casa» (Marcos 2:9–11).

Jesús demostró que lo que dijo respecto a la fe y al reino —lo cual no podía verificarse— era verdadero, al proveer una sanidad física comprobable. Señaló, especialmente, que revelación lo que Dios dice respecto a este mundo demuestra su veracidad en cuanto al otro mundo.

¿Y qué hay con la resurrección de Jesús? ¿Fue mítica o histórica? Si fue mítica, ¿significa que puede no haber ocurrido en el mundo real donde podría ser examinada? Si fue histórica, ¿indica carencia de significado espiritual relevante? Tal distinción es imposible de hacer dada la clase de evidencias que Jesús ofreció para probar su deidad.

Además, Él tenías la molesta costumbre de afirmar los mismo pasajes que la alta crítica califica de errores, tales como la creación (Lucas 11:51), Adán y Eva (Mateo 19:4, 5), Noé y el diluvio (24:37–39), Sodoma y Gomorra (Lucas 10:12), y Jonás con el gran pez (Mateo 12:39–41). Llegó al extremo de decir que Moisés escribió todo su libro (los críticos dicen que última mitad fue escrita siglos más tarde; véase Juan 12:38–41, donde cita ambas mitades juntas y las atribuye a Isaías). Esos pasajes demuestran que Jesús vinculaba la realidad histórica del Antiguo Testamento con la verdad de su propio mensaje espiritual.

Los neoevangélicos responden diciendo que Jesús solo se adaptaba a los criterios populares de su época para que la gente pudiera entender su argumento principal, sin distraerse con el nuevo conocimiento de que Dios usó la evolución, así como que algunos de los milagros nunca ocurrieron. Esta idea plantea dos serios problemas: el primero, que el estilo de Jesús no es ajustarse a la opinión popular. Él nunca dudó en confrontar directamente las falsas creencias (Mateo 5:21, 22, 27, 28, 21, 32; 15:1–9; 22:29; 23ss; Juan 2:13ss; 3:10).

Por eso siempre estaba discutiendo con los fariseos y los saduceos. Segundo, y más importante todavía, eso equivaldría a engaño moral por parte de Jesús que, como Dios que era, sabía que no era cierto lo que les estaba diciendo, y aun así se los dijo.

La posición de la infalibilidad es filosóficamente insatisfactoria, pues expresar que la verdad se halla en el propósito o intención no encaja con lo que la mayoría de las personas llaman verdad. Esperamos que la verdad corresponda a la realidad de que se habla. Si la verdad fuese solo asunto de intención, entonces nunca podríamos saber si una declaración es cierta o falsa, porque no sabemos la intención que hay en la mente de quien la expresa. Lo mismo rige en materia de significado. Si no podemos señalar qué quiere decir una persona por lo que afirma, ¿cómo podremos, entonces, saber cuál es su intención? Aunque nos la dijera para aclararla, seguiría usando el lenguaje, lo que impediría asegurarnos de que expresa su verdadera intención. Significado y verdad son entonces incompatibles. Además, uno mismo se derrota si dice que el lenguaje nada puede expresar acerca de Dios porque acaba de hacerlo: expresó la idea de que nada puede expresarse. Ciertamente hay límites a lo que nuestro lenguaje puede expresar sobre el infinito, pero eso no quiere decir que tengamos que renunciar, en absoluto, a su uso. Hay ciertas cosas que podemos expresar en lenguaje humano acerca de Dios. Si no las hubiera, ¿cómo podrían los neoevangélicos decir que la Biblia enseña la verdad en materia espiritual?

La palabra de Dios

Encarnada                                                                              Inspirada

El enfoque de la mayoría de los evangélicos es que la Biblia enseña la verdad en materia espiritual, científica e histórica. Los pasajes que se usaron con referencia a la inspiración parecen sugerir que esto es lo que la Biblia afirma por sí misma, y que es la manera en que Jesús la entendió. El examen de la evidencia sugiere que la Biblia es extremadamente confiable en asuntos científicos e históricos, habiéndose equivocado repetidamente sus críticos. Si la Biblia es la Palabra de Dios, y Dios solo puede hablar la verdad, es más fundamental entender que no hay forma de evitar concluir que la Biblia no contiene errores. La inspiración garantiza la inerrancia. Solo observe la manera en que se iguala lo que dice la Biblia a lo que afirma Dios. Jesús señaló que Dios dijo: «Por tanto, dejará el hombre a su padre y a su madre» (Génesis 2:24), pero un análisis más detallado muestra que esas fueron palabras de Moisés. Pablo atribuye de igual manera una cita directa de Dios a la «Escritura». Donde habla la Biblia, habla Dios, y Dios no puede mentir.Esto no significa que la manera en que entendemos la Biblia sea perfectamente verdadera; significa que la Biblia es verdadera cuando es entendida correctamente. Tampoco significa que todo lo de las Escrituras deba ser entendido literalmente. Hay figuras literarias en casi cada página, pero hay una gran diferencia entre decir la verdad mediante metáforas y contar cuentos usando un mito. Además, la calidad de inerrante no significa que todo lo que se registra en la Biblia sea verdadero, sino que lo que se afirma como cierto lo es. Caín dijo: «¿Soy yo acaso guarda de mi hermano?», queriendo decir que no lo era. La Biblia registra que él dijo eso, pero no avala su actitud. Después de todo, ¡venía de un hombre que acababa de matar a su hermano! La enseñanza del pasaje es que somos responsables del bienestar del prójimo.

Finalmente, hay una analogía entre la Palabra de Dios escrita y la Palabra Viva. Aunque los neoevangélicos dicen que el error se debe a la introducción del pensamiento y el lenguaje humanos, deben responder de alguna manera al hecho de que Jesucristo fue plenamente humano y totalmente divino a la vez, aunque sin pecado. En ambos casos, lo humano y lo divino están vinculados aunque lo humano no tiene imperfecciones. Eso sugiere que el pecado y el error no son consecuencias necesarias de la humanidad sino accidentales. Dios puede producir tanto una Persona como un Libro, y sin error.

Este articulo continuara..

Geisler, Norman, and Ron Brooks. Apologética: Herramientas Valiosas Para La Defensa De La Fe. Miami, FL: Editorial Unilit, 1997.


PREGUNTAS SOBRE LA BIBLIA

PREGUNTAS SOBRE LA BIBLIA

Por: Norman Geisler y Ron Brooks

La Biblia es multifacética. Puede estudiarse como literatura y explorarse como una serie de historias y expresiones poéticas, o ser vista como una historia acerca de los comienzos y el crecimiento del pueblo de Dios. Para algunos es una guía arqueológica que señala el camino a las civilizaciones enterradas. Hay un lugar y un propósito para cada uno de esos aspectos, pero —en esencia— la Biblia es: la Palabra de Dios, el mensaje divino que le indica al mundo rebelde cómo puede volverse a Él. La Biblia es también una carta de amor de Dios para nosotros, pero, ¿tomamos en serio esta declaración o nos interesamos solo en un aspecto?

¿Cuán importante es la Biblia? En los primeros capítulos de este libro vimos que podemos saber que Dios existe, cómo es Él, cómo vence al mal; que obra prodigios, y que Jesús es Dios, sin siquiera referirnos a la Biblia en su calidad de libro sagrado. Los argumentos vistos son guiados por la Biblia aunque no se apoyan en ella. Toman el camino de la razón para llegar a esas conclusiones, las cuales son dirigidas por la revelación. No hay garantía de que alguien pueda llegar a esas conclusiones sin la Palabra de Dios. Aunque lo lograran, no podrían ser muchos los que las encuentren, por no mencionar siquiera cuánto tiempo consumiría ni cuánto error incluiría el proceso. Además, la razón solo puede hacernos avanzar un paso mas. Y ese paso nos conduce a las Escrituras como Palabra de Dios. Si vamos a conocer algo de la gracia y el amor de Dios, entonces debemos tener la Palabra de Dios.

He aquí la gran pregunta: «¿Es realmente la Biblia una revelación de Dios?» Eso es lo que trataremos de responder en este capítulo.

¿CÓMO SABEMOS QUE LA BIBLIA PROVIENE DE DIOS?

Sabemos que la Biblia viene de Dios por una razón muy sencilla: Jesús nos lo dijo. Es en su autoridad, como Dios del universo, que basamos nuestra certeza de que la Biblia es la Palabra de Dios. Jesús confirmó la autoridad del Antiguo Testamento en su doctrina y prometió un Nuevo Testamento autorizado por medio de sus discípulos. El Hijo de Dios nos asegura que la Biblia es la Palabra de Dios.

JESÚS CONFIRMÓ LA AUTORIDAD DEL ANTIGUO TESTAMENTO

Jesús habló de todo el Antiguo Testamento (Mateo 22:29), de sus divisiones centrales (Lucas 16:16), de sus libros individuales (Mateo 22:43; 24:15), de sus sucesos (19:4, 5; Lucas 17:27), y hasta de sus cartas y partes de ellas (Mateo 5:18) como poseedor de autoridad divina. Llamó Palabra de Dios a las Escrituras (Juan 10:35). Manifestó que fueron escritas por hombres movidos por el Espíritu cuando afirmó: «El mismo David dijo por el Espíritu Santo» (Marcos 12:36), y al referirse a acontecimientos «que habló el profeta Daniel» (Mateo 24:15).

Jesús confirmó en esas declaraciones la autoridad de los libros que se discuten con mayor frecuencia, como los escritos de Moisés (Marcos 7:10), Isaías (v. 6), Daniel y los Salmos. También se refiere a los mismos milagros que los críticos rechazan como históricos. Jesús cita la creación (Lucas 11:51), Adán y Eva (Mateo 19:4, 5), Noé y el diluvio (24:37–39), Sodoma y Gomorra (Lucas 10:12), y a Jonás y el gran pez (Mateo 12:39–41). Él dijo: «Pero más fácil es que pasen el cielo y la tierra, que se frustre una tilde de la ley» (Lucas 16:17).

Lo que enseñó Jesús acerca del Antiguo Testamento

1. Autoridad —Mateo 22:43

2. Confiabilidad —Mateo 26:54

3. Finalidad —Mateo 4:4, 7, 10

4. Suficiencia —Lucas 16:31

5. Indestructibilidad —Mateo 5:17, 18

6. Unidad —Lucas 24:27, 44

7. Claridad —Lucas 24:27

8. Historicidad —Mateo 12:40

9. Factibilidad (científicamente) —Mateo 19:2–5

10. Calidad de inerrable —Mateo 22:29; Juan 3:12; 17:17

11. Infalibilidad —Juan 10:35

 El hecho de que Jesús consideraba las Escrituras como la autoridad final se observa claramente en el episodio de sus tentaciones, cuando se defendió tres veces de los ataques de Satanás con la frase: «Escrito está» (Mateo 4:4ss). Jesús decía: «He aquí el testigo permanente e inmutable del Dios eterno, consagrado a escribir para nuestra instrucción». Tal parece, ello —en lo más recóndito del alma de Jesús—, le fue totalmente ajeno en la controversia. Las palabras de la Escritura que acudieron a sus labios a la hora de mayor crisis y en el momento de morir fueron: «Dios mío, Dios mío, ¿por qué me has desamparado?» (Salmos 22:1; Mateo 27:46; Marcos 15:34). «Padre, en tus manos encomiendo mi espíritu» (Salmos 31:5 Lucas 23:46).JESÚS PROMETIÓ EL NUEVO TESTAMENTOJusto antes de dejar a sus discípulos, Jesús les dijo: «Os he dicho estas cosas estando con vosotros. Mas el Consolador, el Espíritu Santo, a quien el Padre enviará en mi nombre, él os enseñará todas las cosas, y os recordará todo lo que yo os he dicho» (Juan 14:25, 26). Y añadió: «Pero cuando venga el Espíritu de verdad, él os guiará a toda la verdad; porque no hablará por su propia cuenta, sino que hablará todo lo que oyere, y os hará saber las cosas que habrán de venir» (Juan 16:13).Estas declaraciones prometen que las enseñanzas de Jesús serán recordadas y comprendidas, y que se les darían verdades adicionales a los apóstoles para que pudiera establecerse la iglesia. Ellas sentaron el marco de la era apostólica que empezó el día de Pentecostés (Hechos 2:1ss), continuando hasta que murió el último apóstol (Juan, alrededor del año 100 d.C.).Durante este período, los apóstoles se constituyeron en los agentes de la revelación completa y definitiva de Jesucristo, que continuó enseñando y obrando por medio de ellos (Hechos 1:1). Los apóstoles recibieron las llaves del reino (Mateo 16:19), y los creyentes recibieron al Espíritu Santo por imposición de sus manos (Hechos 8:14, 15; 19:1–6). La iglesia primitiva basó sus doctrinas y prácticas sobre «el fundamento de los apóstoles» (Efesios 2:20), siguiendo la enseñanza de los apóstoles (Hechos 2:42), y estuvo circunscrita a las decisiones del concilio apostólico (Hechos 15). Aunque Pablo recibió su apostolado por revelación de Dios, los apóstoles de Jerusalén confirmaron sus credenciales.Algunos de los escritores del Nuevo Testamento no fueron apóstoles, ¿cómo explicar su autoridad entonces? Usaron el mensaje apostólico que fue «confirmado por los que oyeron» (Hebreos 2:3). Marcos trabajó asociado con Pedro (1 Pedro 5:13); Santiago y Judas estuvieron muy cerca de los apóstoles de Jerusalén, se cree que estos eran hermanos de Jesús. Lucas acompañó a Pablo (2 Timoteo 4:11), y entrevistó a muchos testigos para armar su relato (Lucas 1:19). Pedro llegó a igualar los escritos de Pablo con las Escrituras (2 Pedro 3:15, 16). En cada caso, salvo en el de Hebreos —pues no sabemos con certeza quién lo escribió—, hay un vínculo definido entre el escritor y los apóstoles que les dieron información (cf. 2:3).Ahora bien, si Jesús, el Dios encarnado que siempre dijo la verdad, dio testimonio de que el Antiguo Testamento era Palabra de Dios, y que sus apóstoles y profetas iban a escribir el Nuevo Testamento, en su calidad de únicos agentes autorizados para dar su mensaje, entonces hemos probado que toda nuestra Biblia proviene de Dios. Tenemos en ella la mejor de todas las autoridades: Jesucristo mismo.
Este articulo continuara !!

Geisler, Norman, and Ron Brooks. Apologética: Herramientas Valiosas Para La Defensa De La Fe. Miami, FL: Editorial Unilit, 1997.

 


Madurez o inmadurez espiritual.

 Madurez o inmadurez espiritual.

Por Christopher Shaw

 “Y todo aquel que participa de la leche es inexperto en la palabra de justicia, porque es niño;pero el alimento sólido es para los que han alcanzado madurez, para los que por el uso tienen los sentidos ejercitados en el discernimiento del bien y del mal.” (Hebreos 5.13–14, RVR60)

El autor de Hebreos expresa en este pasaje cierta frustración por las personas a las cuales está escribiendo. El tema que está tratando no es fácil de explicar. La dificultad, sin embargo, se ve multiplicada porque ellos se habían hecho tardos para oir. En lugar de haber avanzado hacia los asuntos de personas maduras, seguían dando vueltas con los asuntos propios de los niños. En este contexto, entonces, el autor señala que no es natural que una persona, que tenga cierta cantidad de años en Cristo, siga con actitudes y comportamientos inmaduros.

¿A qué actitudes y comportamientos hacía referencia? Pues en primer lugar, los niños no poseen ninguna capacidad de relacionarse adecuadamente con los demás. Los niños no han transitado todavía por esas experiencias, ni han vivido aquellos procesos que les ayudan a entender que el mundo no gira exclusivamente en función de ellos. De la misma manera, las cristianos inmaduros tienen una perspectiva particular de la vida espiritual: creen que la iglesia, los líderes y los ministerios deben existir exclusivamente para suplir sus necesidades. Todo lo que acontece en la iglesia lo miden en relación a sus propias vidas y no consiguen separar correctamente los temas relacionados a la vida.

Los niños tampoco poseen los elementos necesarios para saber discernir lo que les conviene y lo que potencialmente les puede resultar peligroso. Un niño encuentra igualmente atractivo un juguete tirado en el piso, como la llama de un estufa encendida o la salida eléctrica de algún artefacto hogareño. Con la misma curiosidad toma todo en sus manos. Por esta razón es necesario que sus padres estén alertas y vigilen sus movimientos. El cristiano inmaduro no posee discernimiento para saber qué le conviene y qué no. Por esta razón es arrastrado por todo «viento de doctrina» y cae preso de las enseñanzas extrañas que pasan muchas veces por la iglesia.

Los niños tampoco poseen la capacidad de atender sus propias necesidades. No saben procurar alimento, cambiar su ropa o higienizarse. Para todo, dependen de sus padres. De la misma manera el cristiano inmaduro necesita que siempre lo estén atendiendo. No puede estudiar solo, ni puede presentar el evangelio a un amigo. Necesita que otros lo hagan por él, y si no lo hacen entonces las tareas quedan inconclusas.

Estos comportamientos son comprensibles en los que tienen pocos años de vida. Entendemos y asumimos que en esta etapa de la vida nosotros deberemos proporcionarles mucha ayuda. No veríamos como normal, sin embargo, estar dispensando estas mismas atenciones a una persona de veinte o treinta años. De la misma manera, no es aceptable que personas que llevan diez, quince o veinte años dentro de la iglesia sigan insistiendo en comportamientos que son propios de niños.

Para pensar:

Para avanzar hacia el manejo de asuntos propios de maduros, es necesario el deseo de abandonar lo que es de niños. Esas actitudes infantiles, que son egoístas, deben ser descartadas para dar lugar a comportamientos y perspectivas propias de adultos.

 

 

DIOSES FALSOS DEL MUNDO ANTIGO Y CONTEMPORANEO

DIOSES FALSOS DEL MUNDO ANTIGO Y CONTEMPORANEO

Aprender las distintas creencias nos ayuda a no ser engañados.

PREGUNTAS ACERCA DE OTROS DIOSES

POR:  Norman Geisler Y Ron Brooks

 

Hay muchos «dioses» diferentes que compiten por los corazones y las mentes de la gente en la actualidad. El modo en que pensamos en cuanto a cómo es Dios y su relación con el mundo determina en gran parte la manera en que enfocamos las cosas de nuestro diario vivir. Por ejemplo, las personas con diversas creencias acerca de Dios pueden considerar en formas diferentes los problemas del hambre mundial o de los derechos civiles.

Alguien que crea que todo es parte de Dios, como los panteístas orientales, considerará que cualquier cosa dolorosa o mala es irreal; por lo tanto, podría dirigir seminarios sobre meditación para hacer que las víctimas vean que sus problemas son solo ilusiones suyas. Una persona que piense que Dios se desarrolla con el progreso del mundo, tal vez se enrole en alguna organización de ayuda a países con hambrunas o en Amnistía Internacional, creyendo firmemente que contribuye a mejorar a Dios. Alguien que tenga fe en el Dios de la Biblia mostrará compasión a quienes estén necesitados y proveerá alimento, ropa y refugio.

Estas personas tienen diferentes maneras de ver el problema, con distintas motivaciones para resolverlo debido a sus diversos puntos de vista acerca de Dios. La manera en que uno entienda a Dios determinará, en gran medida, la forma en que ve al mundo. A cada una de esas concepciones las llamamos cosmovisión, y son seis las que se oponen mayormente al cristianismo, las que deseamos examinar:

1.Ateísmo—Dios no existe

2.Deísmo—Dios existe, pero no hace milagros

3.Panteísmo—Todo es Dios

4.Panenteísmo —Dios se desarrolla junto con el mundo

5.Deísmo finito—Dios existe, pero es limitado y/o imperfecto

6.Politeísmo—Existen muchos dioses

Examinaremos en cada una de estas ideas el punto de vista acerca de Dios, el mundo, el mal, los milagros y los valores morales o éticos. El diagrama que sigue organiza esas variadas cosmovisiones de acuerdo con las opciones lógicamente posibles concernientes a Dios. Cada nivel del diagrama plantea una de las cuatro preguntas básicas respecto a Dios: ¿Cuántos dioses hay? ¿Son finitos o infinitos?

SIETE COSMOVISIONES PRINCIPALES

¿Se identifican con el mundo o no? ¿Son posibles los milagros? Escribimos en cursivas el nombre de cada cosmovisión y el camino que lleva a la conclusión cristiana lo escribimos en negritas.

ATEÍSMO: ¿Y SI NO HAY DIOS?

Aunque una encuesta reciente indica que solo un cinco por ciento de los norteamericanos no cree en Dios, la influencia de los pensadores ateos está, ciertamente, muy difundida en nuestra época. La mayoría de los estudiantes universitarios ha estudiado las obras o pensamientos del existencialista Jean Paul Sartre, el comunista Karl Marx, la capitalista Ayn Rand o los sicólogos Sigmund Freud y B.F. Skinner. El movimiento «Dios ha muerto» de los años sesenta tuvo como lema el siguiente pasaje, tomado de Friedrich Nietzsche:

«¿A dónde se fue Dios?» gritó. «¡Te lo explicaré! ¡Lo matamos: tú y yo! ¡Todos nosotros somos sus asesinos! … ¿Acaso no oímos el ruido de los enterradores que lo están sepultando?… ¡Dios ha muerto! ¡Dios sigue muerto!»

Sin embargo, no todos los ateos son tan militantes. Karl Marx se hizo eco de los sentimientos de muchos ateos modernos cuando escribió: «Hoy no hay lugar para un creador o un gobernante en nuestra concepción evolucionista del universo».

Mientras el escéptico duda que Dios exista y el agnóstico dice que no se puede saber si hay Dios afuera [de sí mismo], el ateo proclama que no hay Dios. Solo existe el mundo y las fuerzas naturales que operan en él.

¿Religión sin Dios?

En 1961, la Corte Suprema de Estados Unidos dictaminó la existencia de ciertas religiones ateas, y citó entre ellas al budismo hinayana, el taoísmo y el humanismo secular. He aquí algunas de las creencias del humanismo secular:

1.«Los humanistas religiosos consideran al universo como autoexistente y no como creado».

2.«El humanismo cree que el hombre es una parte del universo y que emerge como resultado de un proceso continuo».

3.«No encontramos propósito o providencia divinos para la especie humana … Ninguna deidad nos salvará; debemos salvarnos nosotros mismos».

4.«Afirmamos que los valores morales tienen su origen en la experiencia humana. La ética es autónoma y situacional, y no necesita sanción teológica ni ideológica».

5.«La educación moral para niños y adultos es una manera importante para desarrollar conciencia y madurez sexual».

6.«El individuo debe experimentar una gama completa de libertades civiles en todas las sociedades para realzar la libertad y la dignidad. Esto incluye … el derecho individual a morir con dignidad, la eutanasia y el derecho a suicidarse».

(Todas son citas del Manifiesto Humanista I y II, por Paul Kurtz, Prometheus Books, Buffalo, 1973).

¿QUÉ CREEN LOS ATEOS ACERCA DE DIOS?

Hay diferentes clases de ateísmo. Algunos creen que Dios existió una vez, pero murió en el cuerpo de Jesucristo. Otros dicen que es imposible hablar de Dios porque no podemos saber nada de Él, así que puede muy bien no existir. Aun otros dicen que ya no se necesita el mito de Dios que una vez floreciera entre los hombres. Pero el enfoque clásico sostiene que nunca hubo ni habrá Dios en el mundo o más allá. Quienes tienen esta cosmovisión objetan que los argumentos para demostrar la existencia de Dios son defectuosos. Dios es sencillamente una creación de la imaginación humana.

¿QUÉ CREEN LOS ATEOS ACERCA DEL MUNDO?

Muchos creen que el mundo es increado y eterno. Otros dicen que empezó a existir «de la nada y por nada». El mundo se autosostiene y se automantiene. Aducen que si todo necesita una causa, entonces uno puede preguntar: «¿Qué causó a la primera causa?» Así pues, proclaman que debió existir una serie de causas que se remontan al pasado eterno. Algunos dicen sencillamente que el universo no es causado, sino que está ahí.

¿ QUÉ CREEN LOS ATEOS EN CUANTO AL MAL?

Afirman la realidad del mal aunque niegan la existencia de Dios. Piensan que el mal es una de las principales pruebas de que no hay Dios. El filósofo ateo se pregunta qué obligaría a un cristiano a admitir que sus creencias son falsas, creyendo aun en la existencia de Dios, a pesar de que el mal continúa presente en el mundo. Algunos también alegan que es absurdo creer en Dios, ya que si Él hizo todas las cosas, también debe haber hecho el mal.

¿ QUÉ CREEN LOS ATEOS ACERCA DE LOS VALORES?

Si no hay Dios, y si el hombre no es más que un conjunto de sustancias químicas, no hay razón para creer que algo tenga valor eterno. Los ateos creen que la moral es relativa y situacional. Puede que haya algunos principios éticos que perduren más que otros, pero todos fueron creados por el hombre, no revelados por Dios. La bondad es definida como cualquier cosa que apunte al logro de los resultados deseados.

Los filósofos ateos plantean ciertas preguntas que nos desafían a pensar en nuestra fe. Sin embargo, las objeciones que suscitan contra la existencia de Dios ya fueron vistas en el capítulo dos. Dicho en forma breve, una serie infinita de causas es imposible e innecesaria, porque los cristianos nunca dijeron que todo necesite una causa, solamente los eventos o cosas que cambian necesitan causas. Preguntar: «¿Qué causó a la primera causa?» es como plantear: «¿Cómo se ve un triángulo cuadrado? o ¿Cómo huele el azul?» Son preguntas sin sentido. Los triángulos no pueden tener cuatro lados; los colores no huelen; y las primeras causas no tienen causas porque son primeras. (Véase el capítulo cuatro para saber las respuestas acerca del mal.)

DEÍSMO: ¿Y SI DIOS HIZO EL MUNDO, Y DESPUÉS LO DEJÓ SOLO?

Los deístas tienen una visión de Dios muy parecida a la cristiana, salvo que piensan que jamás obra milagros. Concuerdan en que hizo el mundo, pero creen que lo deja trabajar en base a los principios naturales. Él «supervisa» la historia humana, pero no interviene. Pueden comparar a Dios con un relojero que hace un reloj, le da cuerda, y después lo deja que funcione solo.

Los deístas surgen del Iluminismo del siglo XVIII, ponen la razón por encima de la revelación (puesto que esta última es un milagro). Algunos deístas famosos son Thomas Hobbes, Thomas Paine, y Benjamín Franklin. Thomas Jefferson usó sus criterios deístas para sacar todos los milagros de la Biblia. Su Evangelio de Juan termina en el capítulo diecinueve con las palabras: «Y en el lugar donde había sido crucificado, había un huerto, y en el huerto un sepulcro nuevo, en el cual aún no había sido puesto ninguno. Allí, pues, por causa de la preparación de la pascua de los judíos, y por que aquel sepulcro estaba cerca, pusieron a Jesús». En las Biblias normales, todo lo que sigue (Juan 20–21) trata precisamente de la resurrección.

Thomas Paine (1737–1809) fue uno de 105 deístas más militantes que ha existido, como se advierte en su libro La edad de la razón (1794–95). Sostenía que el Iluminismo terminó con la necesidad de una religión revelada y que había llegado la edad de la ciencia, diciendo: «LA PALABRA DE DIOS ES LA CREACIÓN QUE CONTEMPLAMOS». El universo «revela al hombre todo lo que le es necesario saber acerca de Dios». Despreció especialmente al cristianismo, temiendo que podría amenazar a un gobierno republicano.

«De todos los sistemas religiosos inventados, no hay otro más insultante para el Todopoderoso, más destructor para el ser humano, más repugnante a la razón, ni más contradictorio en sí mismo que esa cosa llamada cristianismo. Es demasiado absurdo para creer, demasiado imposible para convencer, y demasiado incoherente para practicar; entorpece el corazón, y produce nada más que ateos o fanáticos. Sirve, como poderoso motor, al propósito del despotismo; y como medio de enriquecimiento, a la avaricia de los sacerdotes; pero en cuanto concierne al bien de los hombres en general, conduce a nada, aquí o más allá.» (Citas de The Complete Works of Thomas Paine, ed. por Calvin Blanchard, Belford, Clark & Co., Chicago, 1885.)

¿QUÉ CREEN LOS DEÍSTAS ACERCA DE DIOS?

Casi todo lo que un teísta cree, excepto en los milagros. Creen que Dios está más allá del mundo, personal, todo bueno, todo amante, todopoderoso y omnisciente. Hasta le oran. Sin embargo, piensan que nunca interviene en forma especial para ayudar a la humanidad. Como eso también significa que Jesús no fue Dios (eso sería un milagro), no hay razón para que crean que Dios es una Trinidad. La idea de tres personas en una sola naturaleza (la Trinidad) es matemática mala para ellos. Debido a que el juicio de Dios sería una intervención suya en los asuntos humanos, algunos deístas son universalistas, pues aseveran que nadie será juzgado.

¿QUÉ CREEN LOS DEÍSTAS EN CUANTO AL MUNDO?

Al igual que los teístas, los deístas piensan que el mundo fue creado por Dios y que podemos saber algo de Él con solo ver al mundo. Este, dicen, es la única y sola revelación de Dios. Nos dio conciencia para que podamos entenderlo mediante las cosas que hizo.

¿QUÉ CREEN LOS DEÍSTAS RESPECTO AL MAL?

Concuerdan en que las acciones del hombre son la fuente del mal. La mayoría de ellos reconocen un principio maligno que opera dentro del ser humano. Algunos culpan del mal al uso —abusivo o negligente— de la razón para regir la vida. Para la mayoría de los deístas, el hombre enfrentará, consecuentemente, recompensa o juicio después de la muerte.

¿QUÉ CREEN LOS DEÍSTAS ACERCA DE LOS VALORES?

Sostienen que todas las leyes morales se basan en la naturaleza; sin embargo, como la razón es el único medio de conocer las leyes morales, hay desacuerdo entre ellos respecto de cuáles son obligatorias y cuán universales son. Algunos reconocen el anhelo de la felicidad como el único principio moral que guía sus acciones. Todas las leyes morales específicas serían, entonces, aplicadas en forma diferente de acuerdo a las diversas circunstancias según lo dicte la razón.

¿CÓMO DEBEMOS RESPONDER AL DEÍSMO?

El deísmo es incongruente hasta en su premisa más elemental. Los deístas creen en el milagro más grande de todos (la creación), pero rechazan lo que consideran milagros menores. Si Dios fue suficientemente bueno y poderoso para crear el mundo, ¿no es razonable suponer que puede y podrá cuidarlo también? Si puede hacer una cosa de la nada, más aún puede hacerlo a partir de algo; como, por ejemplo, cuando Jesús hizo vino del agua. Al contrario de los pensadores del Iluminismo del siglo diecisiete, los científicos de hoy no consideran que las leyes naturales sean universales ni absolutas. Esas leyes describen de alguna manera lo que vemos en la naturaleza, pero no distan lo que debe ser.

PANTEÍSMO: ¿Y SI EL MUNDO ES DIOS?

Las religiones orientales son el asiento del pensamiento panteístico desde hace mucho tiempo, filosofía que está entrando a Occidente por medio del movimiento de la Nueva Era, bajo la forma de yoga, meditación, dietas macrobióticas y canalización. El enfoque central del panteísmo es que todo es Dios y Dios es todo. Además del hinduismo, taoísmo y algunas formas del budismo, el panteísmo es también el punto de vista de religiones occidentales como la «ciencia cristiana», unitarismo, cientología y la teosofía. Inclusive algunos de los primeros filósofos griegos eran panteístas, como ciertos pensadores europeos posteriores, G.W.F. Hegel y Benedict de Spinoza, entre ellos. Esta cosmovisión ha sido recientemente popularizada por las películas de la serie de La guerra de las galaxias.

Panteísmo: Al estilo de Hollywood

Irvin Kershner, director de la conocida película El imperio contraataca, dice: «Quiero poner un poco de zen aquí», refiriéndose al personaje llamado «el Yoda», al cual cataloga como «maestro del zen». George Lucas, otro cineasta dedicado a este tipo de películas, confesó que trataba de decir en forma muy simple … que hay un Dios, y un lado bueno y uno malo. Uno tiene que elegir entre ellos, pero el mundo funciona mejor si se está en el lado bueno». La guerra de las galaxias enseña intencionalmente el siguiente mensaje religioso: Dios es una fuerza. Lo sabemos porque lo sentimos, la materia es nada, podemos usar la fuerza para liberarnos de la rabia, del miedo y la agresividad, y podemos acceder a la inmortalidad al ser absorbidos por la fuerza (como lo fue Obe Wan Kenobe, otro personaje de esas películas). «La gente puede gritar: “¡Entretenimiento! ¡Diversión!” hasta quedar cianóticos, pero el asunto es que las películas como La guerra de las galaxias se han vuelto sustitutos de pacotilla de los grandes mitos y rituales de la creencia, esperanza y redención, que solían moldear las culturas antes que llegara la sociedad secular de masas». (Citas de Rolling Stone, 24-07-1980, p. 37. Time, 25-05-1983, p. 68. Newsweek, 1-01-1979, p. 50.)

¿QUÉ CREEN LOS PANTEÍSTAS ACERCA DE DIOS?

Dios es, para el panteísta, el ser absoluto que une todas las cosas. Algunos dicen que simplemente trasciende la multiplicidad, otros que se manifiesta en muchas formas y aun otros que afirman que es una fuerza que permea todas las cosas. Sin embargo, todos concuerdan en que no es una persona sino un ser neutro. También, afirman que es tan diferente de todo lo que conocemos que no podemos saber nada sobre Él. Por ende, la razón no sirve para entender la verdadera realidad. Una escritura hindú dice:

«El ojo no lo ve, la lengua no lo expresa ni la mente lo entiende (al Brahman). Tampoco lo conocemos ni somos capaces de enseñarlo. Es diferente a lo conocido y … a lo desconocido. »Quien conoce verdaderamente al Brahman es aquel que se conoce a sí mismo, más allá de todo saber; el que piensa que sabe, no sabe. El ignorante piensa que Brahman es cognoscible pero el sabio lo sabe trascendente a toda gnosis».

La condición para llegar a conocer algo de Dios (o el Tao) es darse cuenta de que la verdad se encuentra en las contradicciones (esto se llama el «Tao» o el camino, en el taoísmo). De modo que uno debe meditar para vaciar la mente de toda razón, y contemplar luego cuestiones como: «¿Qué sonido produce aplaudir con una sola mano?» Estas preguntas, que carecen de respuesta en sí, son concebidas para que la mente acepte que el ätman (el mundo, la multiplicidad, el mal, la ilusión) es Brahman (Dios, la unidad, el bien, la realidad). De ahí que Dios sea todo y todo sea Dios. El hombre existe para percatarse de que también es Dios.

Aunque la razón no lo reconozca, la esencia de Dios es que es mente. De ahí que no pueda haber existencia material ya que la mente es todo. (¿Qué es la mente? No materia. ¿Qué es materia? No importa.) Como lo expresa D.T. Suzuki: «Esta naturaleza [es decir, la naturaleza espiritual del hombre] es la mente y la mente es el buda y el buda es el camino y el camino es el zen». De igual manera el filósofo Plotino, del siglo III de la era cristiana, dijo que la primera emanación del absoluto era el Nous (mente, en latín), de donde Dios piensa acerca de sí mismo y toda la multiplicidad fluye de ahí.

¿QUÉ CREEN LOS PANTEÍSTAS EN CUANTO AL MUNDO?

El mundo no fue creado por Dios, sino que emana eternamente de Él. Los teístas dicen que Dios creó de la nada (ex nihilo), pero los panteístas afirman que Él saca el mundo de sí mismo (ex Deo). Por supuesto, algunos panteístas (como la mayoría de los hindúes y Mary Baker Eddy) dicen que el mundo realmente no existe en absoluto, sino que es ilusión (maya).

Para superar la ilusión de la materia, del dolor y del mal debemos aprender a creer que todo es Dios, incluso nosotros mismos, y la ilusión no tendrá más asidero en nosotros.

Dado que Dios no está más allá del mundo sino en el mundo, no puede haber milagros en cuanto a acontecimientos sobrenaturales. Puede haberlos supranormales, como la levitación, la profecía por canalización, las curaciones y la habilidad de tolerar el dolor (como caminar sobre brasas encendidas). Estas cosas no son, sin embargo, hechas por poder alguno fuera del universo, sino por gente que se da cuenta de su potencial divino y que usa el que las rodea por todas partes.

¿No hay diferencia?

El ya fallecido Francis Schaeffer narra esta anécdota con un panteísta: «Un día, en Cambridge, hablaba a un grupo de personas en la habitación de un joven estudiante sudafricano. Entre los que me escuchaban se encontraba un joven indio, de antecedentes sikhs pero de religión hindú. Empezó a decir cosas muy fuertes contra el cristianismo, pero sin entender los problemas de su propia creencia. Fue así que le dije: «¿Estoy en lo cierto al decir que, basado en su sistema, la crueldad y la bondad son, en definitiva, iguales, pues no hay diferencia intrínseca entre ellas?» El indio asintió … entonces, el estudiante sudafricano, en cuya habitación nos reuníamos, entendiendo claramente las repercusiones de lo que el sikh reconoció, tomó el recipiente con agua hirviendo, con la que iba a preparar té, y se paró con el recipiente en su mano poniéndolo encima de la cabeza del indio. El hombre lo miró y le preguntó qué iba a hacer, a lo que el sudafricano le dijo, con fría pero amable decisión: «No hay diferencia entre la crueldad y la bondad». Enseguida el indio se levantó y se fue» (Francis Schaeffer, The God Who Is There, InterVarsity Press, Downers Grove, IL, 1968, p. 101).

¿QUÉ CREEN LOS PANTEÍSTAS SOBRE EL MAL?

«Aquí también se encuentra … el punto cardinal de la Ciencia cristiana, la cual afirma que la materia y el mal (incluyendo el pecado, la enfermedad y la muerte) son irreales». Tal es el consenso del panteísmo. Si Dios es todo —y Dios es bueno— entonces nada malo debe existir en realidad. Después de todo, si existiera el mal, también sería Dios. Sin embargo, a un nivel superior, Dios está más allá del bien y del mal, que son opuestos lógicos y no pueden existir en el Absoluto. Muchas de las imágenes de Dios en el hinduismo son feas y malas para demostrar esta verdad. La diosa Kali, la destructora, es también el símbolo de la maternidad. Su ser es a la vez bueno y cruel, y al mismo tiempo no es ni buena ni cruel. Dios trasciende el mal y el bien.

¿QUÉ CREEN LOS PANTEÍSTAS RESPECTO A LOS VALORES?

Los escritos panteístas rebosan de apelaciones morales al bien y al autosacrificio. Sin embargo, esos conceptos se aplican solamente a los niveles inferiores de desarrollo y logro espiritual. Una vez que el iniciado supera esos niveles, su meta es lograr la unión con Dios y «no siente más preocupación por las leyes morales». Si va a ser como Dios, también deberá trascender el bien y el mal. La conducta ética es un medio para el desarrollo espiritual. La moralidad no tiene base absoluta.

Lo siguiente es una declaración típica acerca de los valores panteístas:

… Toda acción (de cualquier clase), puede ser un escalón al crecimiento espiritual, si se realiza con espíritu de desapego, bajo ciertas circunstancias y para ciertas personas. Todo bien y todo mal son relativos respecto del punto de crecimiento individual … Pero, en el sentido más alto, no puede haber ni bueno ni malo.

¿CÓMO DEBEMOS RESPONDER AL PANTEÍSMO?

El panteísmo exige la absoluta devoción de sus seguidores y proporciona una cosmovisión general de toda realidad. También destaca correctamente el hecho de que no podemos atribuirle a Dios las restricciones de nuestro lenguaje limitado. Sin embargo, la declaración básica del panteísmo lo anula.

Ética de la Nueva Era

La gran mayoría de los seguidores de la Nueva Era concuerdan con que bueno y malo no son conceptos que les preocupen ni les interesen mayormente, según la idea de que no hay opuestos en última instancia, pero ellos no son amorales. Al contrario, tienen muchos principios morales. Mark Satin señala cuatro principios éticos:

1.Desarróllate a ti mismo.

2.Trabaja con los recursos de la naturaleza.

3.Confía en ti mismo, pero coopera.

4.No seas violento.

Sin embargo, estos lineamientos no deben considerarse absolutos. Deben aplicarse en forma situacional, solo cuando se presente la oportunidad. Ellos hacen el bien porque quieren evitar el karma malo o la retribución indeseada. En definitiva, no hay bien ni mal. «La moralidad es imposible en estado espiritual» porque «si deseas algo para ti mismo, aun lineamientos o principios, ya te has separado del Uno (y además, todo es como debe ser). Todos los juicios de valor: bueno y malo, correcto e incorrecto, pertenecen a un nivel inferior de conciencia que desaparece cuando llegamos a ser uno con el Uno y todo con el Todo». (Todas las citas de Mark Satin, New Age Politics, A Delta Book, Nueva York, 1979, pp. 103, 104, 198).

Por ejemplo, proclamar que la razón no se aplica a la realidad final es también contraproducente. Afirmar: «La razón nada puede decirnos acerca de Dios», es una declaración racional (significa que es verdadera o falsa, pues esa es la esencia de toda lógica) o no lo es. En vista de ello, parece ser una declaración razonable que la razón no nos dé información acerca de Dios, salvo que precisamente lo hizo. Eso acaba de decirnos que no podemos usar la razón. De modo que tenemos que usar la razón para negar el uso de ella, lo que hace lógica una realidad inevitable. Si el panteísta evita esto diciendo que esa no era una declaración racional, entonces no tenemos por qué creerla ya que no pasa de ser una charla incoherente, como esas canciones sin sentido que entonan los niños de dos años.

Es más, los panteístas creen que hay una realidad absoluta e inmutable (Dios). También creen que podemos llegar a percatarnos de que somos Dios. Sin embargo, si llego a comprender algo, es que cambié. Pero Dios no puede cambiar. Por lo tanto, todo aquel que «llega a percatarse de que es Dios, ¡no lo es!» El Dios inmutable siempre supo que es Dios.

Además, debemos cuestionar por qué «la ilusión» de la materia nos parece tan real. Si la vida en un mundo material es un sueño de nuestra propia creación, ¿por qué tenemos esa pesadilla? ¿Por qué las relaciones físicas siguen produciendo niños? ¿Por qué los devotos de la Ciencia cristiana, que niegan la realidad de la materia y rechazan el dolor, siguen sufriendo y muriendo al dar a luz? (El Ministerio de Salud cerró la maternidad que tenían en Los Ángeles debido al alto número de muertes que ocurrían allí.) Aun los panteístas más devotos, que supuestamente han dominado la vida en el mundo, siguen viviendo con las limitaciones físicas como comer o moverse de un sitio a otro. Mark Twain señaló esta contradicción, del dicho al hecho, en su tratado sobre la Ciencia cristiana:

«¿Nada existe sino la mente?»

«Nada—respondió la doncella—.Todo lo demás carece de sustancia, todo lo demás es imaginario».

Le pasé un cheque imaginario y me entabló una demanda por dinero sustancioso. ¡Resulta incoherente!

La falta de fundamento moral en el panteísmo es completamente insatisfactoria. No solo lo deja a uno sin reglas ni guías para actuar, sino que, en realidad, fomenta la crueldad en aras de la expansión espiritual. Eso se advierte gráficamente en la tradicional falta de interés social en India. Si la gente sufre debido a su karma (la ley de causa y efecto que determina el destino, que no debe confundirse con la culpa moral), ayudar a la persona es obrar contra Dios. Esto le impediría al individuo cancelar su deuda kármica y demostraría que sigo atado al mundo más que indiferente a él. De ahí que sea mejor ignorar el sufrimiento que hacer algo por aliviarlo. La acción que trasciende lo bueno y lo malo iguala al mal con el bien.

PANENTEÍSMO: ¿Y SI EL MUNDO ES EL CUERPO DE DIOS?

El panenteísmo es la cosmovisión intermedia entre el panteísmo y el teísmo; también se le conoce como teología procesal. Afirma que Dios es al mundo lo que el alma al cuerpo. Como en el teísmo, el mundo necesita a Dios para existir, pero al igual que en el panteísmo, Dios también necesita al mundo para expresarse a sí mismo. Así que, aunque en un sentido Dios está más allá del mundo, en otro, Él también es el mundo. Lo que está más allá de nuestra esfera se hace sentir (concretándose a sí mismo) en el mundo. De modo que Dios siempre cambia como cambia el mundo. Él está en el proceso de llegar a ser todo lo que puede ser. Esta es una cosmovisión reciente desarrollada por filósofos del siglo veinte, como Alfred North Whitehead, Charles Hartshorne, Schubert Ogden y otros, pero se basa en ideas señaladas por Platón. Ninguna religión importante suscribe el panenteísmo, pero actualmente es enseñado en algunos seminarios cristianos. El movimiento feminista lo respalda parcialmente y es usado por la teología liberacionista de los marxistas sudamericanos y sudafricanos.

¿QUÉ CREEN LOS PANENTEÍSTAS ACERCA DE DIOS Y EL MUNDO?

Dios tiene dos polos: uno primordial, el cual es eterno, inmutable, ideal, que trasciende el mundo; y otro consecuente, temporal, cambiante, real e idéntico al mundo. La naturaleza primordial de Dios es su polo potencial: lo que Él puede ser; la consecuente es lo que Él realmente es en el momento. De manera que el mundo no es diferente de Dios, sino que es uno de Sus polos. El polo potencial habita el mundo tal como el alma mora en el cuerpo. Ahí se materializa. Así, el mundo es lo que, precisamente, Dios ha llegado a ser. Debido a eso, Dios nunca es realmente perfecto; solo está en proceso de perfección. Para llegar a ser «más» perfecto necesita nuestra ayuda, como escribió Hartshorne:

En su último estado concreto, Dios es «hecho» —o producido— conjuntamente por Él y el mundo, en estados independientes previos. No somos simplemente «cocreadores» con Dios del mundo sino, en último análisis, cocreadores con Él, de Él mismo.

El mundo crea a Dios justo como Él crea al mundo, como la gráfica de Maxwell Escher (que se ve en la página anterior), que muestra dos manos dibujándose una a otra. Dos polos en el mismo ser. El eterno dilema, pues ningún polo puede existir sin el otro en momento alguno; y el polo potencial, por ser infinito, nunca puede llegar a concretarse por completo en ámbito finito. De modo que Dios es «como era en el principio, es ahora y será siempre, mundo sin fin».

El pensamiento procesal y los evangélicos

El panenteísmo no es simplemente una discusión académica sin efectos en la gente común y corriente. Su influencia ya se siente en la comunidad cristiana. La Escuela de Teología Perkins de la Universidad Metodista del Sur —donde enseña Schubert Ogden— es adepta a la teología procesal, como lo es la Escuela de Teología Clairmont —donde enseñan John Cobb y David Griffin. Son varios los pensadores influyentes de la comunidad evangélica que han concluido que Dios no es eterno e infinito, sino perdurable en el tiempo; criterio publicado por Nicholas Wolterstorff, Clark Pinnock y Staniey Grenz. Aunque estos autores no han aceptado una cosmovisión completamente panenteísta, le han dado importantes concesiones al permitir que Dios cambie. Ya que si tiene algún potencial de cambio, no puede ser entonces el ser necesario de quien hablamos en el capítulo anterior.

¿QUÉ CREEN LOS PANENTEÍSTAS EN CUANTO AL MAL?

Debido a las limitaciones de Su polo real, Dios no es omnipotente sino que dirige al mundo solo mediante Su influencia. Pero no todo el mundo reconoce o está controlado por Su influencia, de modo que existe el mal. Dios no puede controlarlo, ni garantizar que alguna vez lo eliminará. Sin embargo, creen que el mal abre nuevas posibilidades para que Dios se autorealice, presentando nuevas oportunidades para crecer y llegar a ser perfecto, de modo que el mal no es necesariamente indeseable. Hay algunos aspectos en los cuales Dios no quiere eliminar el mal.

¿QUÉ CREEN LOS PANENTEÍSTAS ACERCA DE LOS VALORES?

Al igual que los teístas, los pensadores procesales sostienen que los valores se arraigan en la naturaleza de Dios, pero como ella es diferente en ambas cosmovisiones, también difiere la naturaleza de sus valores. Puesto que Dios cambia constantemente, también cambian los valores. Puede haber cierto ideal del bien en la naturaleza primordial de Dios, pero lo que debe interesarnos es crear belleza en nuestras vidas en el mundo real, sin referirla a algún imaginario estado futuro de las cosas. Nunca esperemos crear perfección, al contrario esforcémonos en hacer más bien. Es entonces cuando los valores se definen solo en términos generales, por ejemplo: estética, cuyo uso es muy frecuente. Como escribe Hartshorne: «El único bien que es intrínsecamente bueno, bueno en sí mismo, es la buena experiencia; y su criterio es la estética. La armonía y la intensidad tratan de resumirla … ser ético es procurar la optimización estética de la experiencia para la comunidad». Con esta norma, evitamos las disputas y el aburrimiento tanto en la comunidad como en nosotros mismos. La amabilidad conduce a la belleza y la armonía, mientras que la crueldad a la fealdad y la discordia. La preocupación produce intensidad, y su opuesto es la apatía. Todas las normas morales deben derivarse de estos principios y adaptar su influencia para mejorar la experiencia presente.

¿CÓMO DEBEMOS RESPONDER AL PANENTEÍSMO?

El panenteísmo ve a Dios en íntima relación con el mundo; capaz de incorporar a su sistema el pensamiento científico moderno con toda facilidad. Uno debe plantearse con sencillez, cómo empezó a formarse todo el sistema; algo así como: «¿Qué fue primero: el huevo o la gallina?» Si el polo potencial vino antes que el real, ¿cómo se materializó alguna vez? El polo real no pudo haber venido primero porque no tenía potencial para llegar a ser. Los panenteístas dirían que siempre existieron juntos, pero entonces tenemos que encarar el hecho de que el tiempo no puede retrotraerse infinitamente al pasado.

La única respuesta sería que algo más creó la esfera completa. Se precisó un creador tras el proceso, como Maxwell Escher al trazar las manos que se dibujan eternamente una a otra. Se necesitó un Dios trascendente para crear una gallina que pusiera huevos. Además, ¿cómo se puede saber que todo está cambiando si no hay un parámetro inmutable para medir el cambio? Debido a que nos movemos junto con la tierra, no nos percatamos de que el planeta rota sobre su eje ni que gira en torno al sol. Parece que estuviéramos quietos. Lo mismo pasa si lanzamos al aire una pelota, en línea recta ascendente, dentro de un avión. No notamos que la pelota va viajando, en realidad, a unos ochocientos kilómetros por hora, porque nos vamos moviendo a la misma velocidad. Solo estamos seguros de que algo se mueve cuando lo medimos por algo que no se mueve. Así que, ¿cómo sabremos que todo cambia sin mirar algo que no cambia? El panenteísmo carece de explicaciones porque sostiene que aun Dios cambia constantemente.

DEÍSMO FINITO: ¿Y SI DIOS NO ES TODOPODEROSO?

El panenteísmo no es la única cosmovisión que sostiene que Dios está sujeto a limitaciones. El deísmo finito afirma que Dios se parece mucho al Dios cristiano, salvo que no es perfecto: Dios es limitado en poder y naturaleza. Esta cosmovisión ha sido sostenida por muchos desde Platón a la fecha, pero nunca fue adoptada por una religión en particular, aunque recientemente Rabbi Kushner la popularizó con su libro When Bad Things Happen to Good People [Cuando a los buenos les ocurre lo malo]. A causa de la muerte prematura de su hijo, este autor concluyó que «Dios quiere que el justo lleve una vida pacífica y feliz pero, a veces, no puede hacerlo … hay algunas cosas que están fuera del control de Dios».

POLITEÍSMO ANTIGUO

El siguiente cuadro muestra las similitudes de los dioses de tres culturas diferentes. Los romanos sencillamente adaptaron la mitología griega; los dioses noruegos fueron inventados de modo independiente y no equivalen a los otros. Es interesarte notar que cada uno tiene un padre, una madre y un hijo preferido que encama los ideales de su cultura.

¿QUÉ CREE EL DEÍSMO FINITO ACERCA DE DIOS?

Concuerdan básicamente con los teístas en que Dios está más allá del mundo al cual ha creado. No pueden afirmar que Él es perfecto o infinito en poder y naturaleza. Los deístas finitos argumentan que el universo finito solo necesita una causa finita y que la imperfección del universo exige una fuente imperfecta.

¿QUÉ CREEN LOS DEÍSTAS FINITOS SOBRE EL MUNDO?

Creen que fue creado por Dios, de la nada o de alguna materia preexistente. Sin embargo, no creen que el diseño del mundo sea perfecto. La naturaleza parece tener violentas alteraciones críticas como los volcanes, los tornados y los terremotos. Estos son males naturales que Dios, evidentemente, no pudo quitar del sistema. La mayoría de los deístas finitos no creen que Dios obre milagros.

¿QUÉ CREEN LOS DEÍSTAS FINITOS RESPECTO AL MAL?

La existencia del mal es la razón principal de esta cosmovisión. El rechazo panteísta a la realidad del mal les repugna, y la explicación de Leibniz de que este es el mejor de todos los mundos posibles, los ha llevado a la conclusión de que: «Si este es el mejor de todos los mundos posibles, Él debe tener varios problemas reales». Como lo expresa Peter Bertocci:

Si Dios es omnipotente y, por lo tanto, creador de tanto mal, ¿cómo puede ser bueno? O si es bueno y no concibió el mal, ¿puede ser omnipotente en el sentido definido? ¿No será que hay algo fuera del control de su buena voluntad que es la fuente del mal del mundo? Es la única manera en que entienden el mal: que Dios no puede controlarlo.

¿QUÉ CREEN LOS DEÍSTAS FINITOS SOBRE LOS VALORES?

No hay consenso acerca de este tema en sus escritos. Platón creía en los valores intrínsecos y la moral absoluta. William James file el padre del pragmatismo norteamericano y, para él, cualquier cosa conveniente estaba bien. No hay conexión necesaria entre los valores y esta manera de ver a Dios porque Él puede, o no, haber establecido el orden moral. Es decir, establecer el orden moral puede o no estar dentro de sus limitaciones.

¿CÓMO DEBEMOS RESPONDER AL DEÍSMO FINITO?

Esta cosmovisión ve el mal de manera muy realista, y plantea una pregunta muy buena: «¿Cómo puede reconciliarse la presencia del mal con la existencia de un Dios todopoderoso y todo amor?» Sin embargo, al igual que cualquier otra cosa finita, un Dios finito necesita una causa. Además, un Dios imperfecto no es digno de ser adorado ni venerado.

No obstante, el Dios perfecto e infinito no tiene estos problemas y es capaz de vencer el mal puesto que tiene tanto el deseo como la habilidad para hacerlo (véase capítulo cuatro para una discusión completa).

POLITEÍSMO: ¿Y SI HAY MUCHOS DIOSES?

El politeísmo afirma que hay muchos dioses finitos que imperan en reinos separados del universo. Los dioses de la antigua Grecia, Roma y Noruega son buenos ejemplos de esta cosmovisión. Cada dios tenía un cierto dominio y era adorado como supremo solo en ese aspecto. Por ejemplo, Poseidón era el dios griego del mar; la persona oraba a él para navegar seguro. Pero para triunfar en la guerra debían orar a Ares. El politeísmo no se confina a la antigüedad. David L. Miller, profesor de religión en la Universidad de Siracusa, Estados Unidos, dice que Occidente ya no busca un solo principio de unidad y que «la muerte de Dios ha dado lugar al nacimiento de los dioses». Y cita el interés creciente por las antiguas tradiciones politeístas, lo que algunos llaman neopaganismo. Uno de esos grupos, en Breckenridge, Texas, configuró su adoración conforme al panteón de los dioses escandinavos que aparecieron en la película The Vikings, de 1959, donde actuaba Kirk Douglas. La religión politeísta más grande y de mayor crecimiento en los Estados Unidos de Norteamérica hoy es el mormonismo. Aunque su aparato de relaciones públicas quiere hacernos creer que son solo otra denominación cristiana, su doctrina dice algo diferente:

¡Dios mismo fue una vez como nosotros; es un hombre exaltado y entronizado en los cielos y más allá! … Entonces, aquí es la vida eterna —conoce al verdadero, único y sabio Dios; y aprende cómo ser dios tú mismo … igual que hicieron todos los dioses antes que tú.

¿QUÉ CREEN LOS POLITEÍSTAS ACERCA DE DIOS?

Los politeístas rechazan la idea de un solo Dios que gobierna sobre todas las cosas y, en cambio, se enfocan en la multiplicidad y el caos del mundo para demostrar que hay muchos dioses con planes a veces, discordantes. Algunos politeístas dicen que los dioses surgen de la naturaleza, otros que fueron, una vez; hombres. Los mormones plantean una regresión infinita de dioses que engendran dioses, de modo que todos ellos son «espíritus hijos de un padre eterno» y «descendencia de una madre eterna», pero sin primera causa de existencia. Todos los dioses tienen un comienzo pero no tienen fin. En el caso de las deidades antiguas, sus conductas no siempre son propias de sus estados exaltados, pues es característico verlos peleando, vengándose y engañando tanto a dioses como a hombres.

¿QUÉ CREEN LOS POLITEÍSTAS ACERCA DEL MUNDO?

Según ellos, el universo es eterno o hecho de materia eterna. El Libro de Abraham, una obra mormona, dice: «Y entonces dijo el Señor: Descendamos. Y descendieron al comienzo y ellos, esto es, los dioses, organizaron y formaron los cielos y la tierra»(4.1) Al material utilizado para formar la tierra, Joseph Smith lo llamó elemento, cierta materia caótica que «no tuvo principio ni puede tener fin». La naturaleza puede ser considerada como poseedora de principios vitales, los cuales explican por qué le es posible haber dado nacimiento a los dioses (por ejemplo: Afrodita, que surge de la espuma del mar). Pero este principio vivificante también explica el caos de la naturaleza, puesto que las diferentes fuerzas pelean entre sí.

¿QUÉ CREEN LOS POLITEÍSTAS RESPECTO AL MAL?

El mal es parte necesaria de la naturaleza. Los griegos vieron el mal en la primera lucha por el poder entre los dioses, lo que resultó en la creación de modo que el mundo fue una mezcla del bien y del mal desde el comienzo. El mormonismo afirma que el mal es necesario para el progreso y la existencia de todo, pues sin oposición no hay desafío qué superar en las opciones morales.

¿QUÉ CREEN LOS POLITEÍSTAS EN CUANTO A LOS VALORES?

Algunos dicen que las leyes morales son dadas por los dioses y que ellos castigan a quienes las transgreden. Otros afirman que la idea de leyes absolutas proviene del monoteísmo y es ajena a su sistema orientado a muchos dioses; Estos, como David Miller, prefieren una ética relativista. Los valores no pueden ser absolutos, dice, porque «la verdad y la falsedad, la vida y la muerte, la belleza y la fealdad, el bien y el mal están entretejidos para siempre en forma inextricable». En todo caso, la motivación principal para hacer el bien es el interés propio.

¿CÓMO DEBEMOS RESPONDER AL POLITEÍSMO?

La multiplicidad del mundo y sus fuerzas destacadas por el politeísmo son muy reales; se han desarrollado algunas imágenes y expresiones maravillosas de las luchas humanas contra estas fuerzas. Pese a todo, el politeísmo se afirma en sus propios principios. Si los dioses no son eternos, sino que vienen de la naturaleza, entonces no son trascendentes. ¿Por qué adorar algo que no es trascendente? Sería mejor adorar a la naturaleza misma que dio nacimiento a los dioses; sin embargo, eso sería panteísmo (el hinduismo es, en realidad, una religión politeísta que reconoce la unidad definitiva y trascendente a todos los dioses). También se plantea el problema de la noción del universo eterno. La prueba del comienzo del universo se trata en los capítulos dos y diez. Por último, resulta cuestionable la naturaleza antropomórfica de los dioses politeístas. Debemos esperar cierto parecido entre Dios y el hombre, pero ¿debemos también imponerle la imperfección humana a Dios? Esto disminuiría Su valor y lo juzgaría indigno de ser adorado. Este aspecto hace que los dioses parezcan demasiado hechos a la imagen del hombre.

Estas seis cosmovisiones representan seis maneras diferentes de considerar la realidad. Para sus adherentes, son un filtro por el cual interpretan todo lo que los rodea. Al igual que la persona que usa anteojos con vidrios pintados de rosado verá todo color de rosa, todo lo que vemos está coloreado por nuestra cosmovisión.

Mostramos algunas razones para rechazar cada una de las seis cosmovisiones examinadas en este capítulo, pero eso no hace que el cristianismo sea verdadero por deficiencia. El argumento presentado en el capítulo dos establece la existencia del Dios cristiano y de su creación (ambas son necesarias para distinguirla como teísmo). En el capítulo cinco agregaremos la otra marca distintiva del teísmo: la intervención milagrosa, pero antes debemos tratar una de las objeciones más comunes al teísmo: el problema del mal.

Geisler, Norman ; Brooks, Ron: Apologética: Herramientas Valiosas Para La Defensa De La Fe. Miami, FL : Editorial Unilit, 1997

 

Las Joyitas de Julio Cesar Clavijo VII

Las Joyitas de Julio Cesar Clavijo VII

por Carlos Leandro Ramírez

Seguimos buscando joyitas escondidas en el libro de nuestro amigo unicitario Julio Cesar Clavijo Sierra, quien escribió un libro electrónico llamado Un dios Falso Llamado Trinidad.

Estamos estudiando el concepto que tiene los unicitarios sobre el hijo de Dios y la manifestación de Dios en carne. Estos estudios no tratan sobre la Trinidad. En Internet hay mucho material sobre la Trinidad. Mi servicio aquí es descubrir las artimañas de error, bien disimuladas dentro de la doctrina de la unicidad de Dios.

Un pequeño desvío en la palabra, así sea en una jota (Mateo 5:18). Produce toda una doctrina de error. Como el más leve movimiento en un rifle produce una gran desviación a larga distancia en el disparo.

Continuemos con su concepto de Cristo:

Jesus es Dios manifestado en carne. Jesus es Dios verdadero y hombre

verdadero. Cristo es Dios completo y hombre completo. La Deidad y la

humanidad se unieron inseparablemente en Jesucristo, y asi el fue a la vez

completo hombre y completo Dios. [1]

Esto se ve muy bonito, muy completo, muy concordante con la Biblia, pero por el hecho de negar la Trinidad, esto lo desbaratan con las explicaciones que tienen que dar sobre algunas cosas que no cuadran con la Biblia. De nuevo, lo que hacen con las manos, lo derrumban con los pies.

Voy a demostrarlo más adelante, pero quiero que tenga en cuenta que para Clavijo:

Jesús es Dios en carne; verdadero Dios y verdadero hombre, completo Dios y completo hombre. Humanidad y deidad inseparables en Jesucristo.

Para que Dios pudiera asumir la naturaleza humana se requirio que naciera un nino. El Espiritu Santo (o sea el Dios unico) engendro un nino en una muchacha virgen llamada Maria, y desde ese momento el nino comenzo a existir (Salmo 2:7, Galatas 4:4, Hebreos 1:5-6) [1]

Iba bien con su definición de niño hasta que entro a meterse con textos que no dicen nada de lo que afirma:

Salmo 2:7 Yo publicaré el decreto;

Jehová me ha dicho: Mi hijo eres tú;

Yo te engendré hoy

Si esto indica que el hijo de Dios tuvo un inicio “ese día” en que fue engendrado. Entonces yo que tengo 26 años y fui engendrado por Dios (Juan 1:12,13) en el año 2009, no existía para antes de esa fecha. Absurdo totalmente.

Los maestros unicitarios son maestros que juegan con palabras. En este verso los unicitarios más que un apoyo a sus doctrinas, tienen un enorme problema que resolver.

En hebreo la palabra que aquí se tradujo engendrar es yalád (H3205) significa engendrar, parir, concebir, etc. Pero en el sentido de especificar que el engendrado muestra un linaje. El hebreo tiene connotaciones diferentes al español y es hermoso. El texto está diciendo que a pesar de ser concebido, el ungido (salmo 2:2) es del mismo linaje de Jehová, esto es de su misma naturaleza divina, lo cual concuerda con Juan 1:1 y con lo que dijo Cristo en Juan 3:6: Lo que es nacido de la carne, carne es; y lo que es nacido del Espíritu, espíritu es.

Si hijo de Dios se refiere a la carne como alegan los unicitarios, tienen problemas con el verso griego que dice que el hijo es linaje divino. Igual con Cristo que afirma que la carne engendra carne, el espíritu (Dios) engendra espíritu (divino también).

Si esto fuera así como explican los unitarios, el niño carne de María no se debería llamar engendrado por Dios, si no creado por Dios. Si fuera cierta la interpretación que hacen del hijo de Dios los unicitarios.

Estoy convencido que Dios escogió muy bien estos idiomas (hebreo y griego) para transmitirnos su mensaje. Volvamos ahora con el cumplimiento de la profecía (que no implica futuro como la mayoría cree).

La palabra griega gennáo (g1080) en griego significa engendrar, pero también significa en sentido figurado, regenerar.

Cristo fue regenerado (cambió de condición) dos veces. Una cuando Pasó de su gloria divina a su condición en semejanza de pecado (Filipenses 2:7,8; Romanos 8:3) en el vientre de María (ver exposición que daremos mas delante de Galatas 4:4).

Pablo explica que “ese día” en que fue engendrado (gennáo, regenerado) el hijo de Dios, ocurrió el día en que Cristo fue levantado (Hechos 13:33 [en la Reina Valera dice resucitado, la traducción esta bien, pero también es posible traducir levantado, la misma palabra significa ambas cosas]) refiriéndose a su introducción al mundo como el cumplimiento de la promesa hecha a Moisés (Hechos 3:22). Cristo fue introducido en el mundo como hombre completo (1 Juan 4:2, unas sectas enseñaban que Cristo vino como un espectro o fantasma).

Y la otra fue cuando Cristo fue engendrado (gennáo, regenerado) al pasar, el día de su resurrección de un cuerpo en semejanza de pecado (Romanos 8:3), a un cuerpo glorioso incorruptible (1 Corintios 15:50-53) sin pecado, por esto no se dejo tocar de María (Juan 20:17) antes de subir a Dios Padre, donde no se puede estar con pecado (Romanos 3:23) y allí permanece con ese cuerpo sin pecado intercediendo (1 Timoteo 2:5, Jesucristo hombre, describe su naturaleza humana regenerada) por nosotros. Esto lo confirman los apóstoles en Hechos 2:30; 13:34; Romanos 1:4.

En ese sentido Cristo (el ungido, Salmo 2:2) es engendrado por Dios.

Ahora veamos Galatas 4:4

Pero cuando vino el cumplimiento del tiempo, Dios envió a su Hijo, nacido de mujer y nacido bajo la ley,

Pero en el griego original dice: “Cuando pero vino la plenitud del tiempo, envió a afuera el Dios a el hijo de él, habiendo llegado a ser fuera de la mujer, habiendo llegado a ser bajo la ley” Para que lo entiendan: “Pero cuando se completó el tiempo, Dios envió a su hijo, para que fuera nacido de la mujer, para que fuera nacido bajo la ley”

El griego es claro: envió a afuera”, exapostélo(G1821):enviar, i.e. (en una misión) despachar, o (perentoriamente) despedir:- enviar. Indica que el hijo estaba con el Padre y fue despachado desde esa compañía;que está a mi lado y yo lo envío lejos –quiere decir el texto-. “a el hijo de él” ya era hijo cuando fue despachado, concuerda con Proverbios 30:4 (¿Cuál es su nombre, y el nombre de su hijo, si sabes?); Isaías 9:6 (hijo no es dado, ya había hijo en el nacimiento [niño nos es nacido]). habiendo llegado a ser: gínomai (G1096) hacer que sea («gen» -erar), i.e. (reflexivamente) llegar (llegar a ser), fuera ex (G1537) Preposición denotando origen (punto de donde procede el movimiento o acción). de la mujer.

El griego es hermoso, dice que la transformación de el hijo tuvo lugar (ex, origen o punto del movimiento) en la mujer (en su concepción) allí en el vientre de María ocurre esa transformación (gínomai) de Dios glorioso a Dios hombre (filipenses 2:7). Pero como dice el texto anterior, el hijo es el que tiene esa transformación. No que el hijo es el resultado de la transformación, eso no lo dice el texto griego original.

Hebreos 1:5

Porque ¿a cuál de los ángeles dijo Dios jamás:

Mi Hijo eres tú,

Yo te he engendrado hoy, y otra vez:

Yo seré a él Padre,

Y él me será a mí hijo?

v. 6 Y otra vez, cuando introduce al Primogénito en el mundo, dice:

Adórenle todos los ángeles de Dios.

Este texto concuerda hermosamente con las explicaciones que hice anteriormente.

Serio problema que tienen los unicitarios con su explicación de la “carne que nació de María” para definir al hijo de Dios.

Sigue Clavijo:La Biblia define al Hijo de Dios como a ese nino engendrado sobrenaturalmente en Maria. Biblicamente hablando, el Hijo de Dios es una referencia a la humanidad de Jesus que nacio de mujer. [1]

Pues yo acabo de estudiar (para ustedes) la Biblia en griego y hebreo y no se refiere a nada de lo que Clavijo define. Recuerde: La Biblia no fue escrita en español.

¿Porque entonces está “mal traducida”? dirá usted. Pero cuando Casiodoro hizo esta hermosa obra literaria, que se imaginó que aparecería esta doctrina cinco siglos después para tergiversar la Reina Valera que tiene una connotación trinitaria.

En efecto, Dios fue manifestado en carne como una persona humana. Dios nunca dejo de ser Dios, pero si fue manifestado en carne. Cuando Dios tomo forma humana el nunca dejo de ser lo que siempre fue (es decir el nunca dejo de ser el Dios Eterno), pero ahora venia a ser lo que nunca habia sido, es decir un hombre verdadero. [2]

Huy! ¿Que pasó con el Dios -hombre al que Abraham lavó sus pies (Génesis 18:5), comió (v. 7, pastedGraphic.pdf y reposó del camino (“sustentar el corazón”, v. 5)?

Con el Dios -hombre que peleó con Jacob (Génesis 32:24-28). Esto no lo dice la Biblia, pero mi corazonada personal es que allí pasó lo mismo que entre la mujer samaritana y Jesús (Juan 4:1-42). Ella pensó que hablaba sólo con un profeta y terminó convencida que hablaba con el ungido de Dios (el Mesías v. 25, Dios mismo).

De igual manera seguro que Jacob pensó que hablaba sólo con un profeta y como una bendición de profeta era una bendición, así fuera comprada (Números 22:5,6), obligada (Jueces 18:3-6) o por cualquier medio (Génesis 27:33-35), tal vez trató de tomarla de este varón por la fuerza y al final se enteró que había luchado con Dios (Gen. 32:28-30). Jacob estaba aterrado de haber luchado con Dios y no haber muerto (v. 30). Por esta razón estaba desesperado preguntándole el nombre a aquel varón, porque ya se estaba preocupando de que aquel hombre le dijera: “has peleado con Dios y los hombres” (v. 29).

También tenemos el Dios- hombre que se le apareció a Josué (Josué 6:13-15). Josué vio un hombre de carne y huesos, nótese que no se postró, no se espantó, cosa que no hubiera ocurrido a menos que estuviera viendo a un hombre ordinario. Mas sin embargo le adoró y le llamó adón (Señor).

En la Biblia también tenemos otros casos de Dios-hombre interactuando con los hombres. Le invito a leer la Biblia, no a leer un libro que hable de la Biblia. Al principio será letargo pero con el tiempo dará su fruto y su gozo pleno.

Sigamos con Clavijo:

Dios no se convirtio en un hombre, pero si fue manifestado en carne como un verdadero hombre. [2]

Esto es crucial, como expliqué en el verso griego de Galatas 4:4, la Biblia dice que si se convirtió en hombre. Pero cuando ellos dicen que Dios se manifestó en carne, más bien hacen una alusión a que Dios “poseyo” el cuerpo de un hombre ordinario, tal cual la posesión que hacen los demonios en los humanos. Pero ello no lo admiten, ellos afirman que La Deidad y la humanidad fueron inseparablemente unidas en Cristo. [2] Pero lo que niegan de forma lo admiten de fondo. Porque esto es lo que implica las explicaciones que dan a las “naturalezas conversantes” que ellos usan. Recuerde esto muy claro acerca de su definición de encarnación de Dios. Más adelante se los mostraré.

Jesucristo es la encarnacion, la personificacion humana y la manifestacion

del unico Dios. [2]

¿Entonces Clavijo, Jesucristo es la carne de Dios o es el Dios en la carne?:

Recorderis: “Si la Biblia afirma que hay un Dios y que ese Dios es Jesucristo [3]

O través volvemos con las ambigüedades:

Cara= yo gano

Sello= tu pierdes.

Sea cual sea el resultado de la moneda lanzada al aire, yo ganaré. De igual manera sea cual sea lo que diga la Biblia, “la unicidad es correcta”, porque se las ingeniaron de darle a algunos términos (en este caso Jesucristo: Jesús el cristo) todos los significados viables en la Biblia.

Según el mismo Bernard, Jesucristo nunca se refiere a la deidad, sólo al hijo:

El término Hijo siempre se refiere a la Encarnación, y nunca a alguna deidad aparte de la humanidad. Jesucristo es el Hijo de Dios.El es la encarnación de la plenitud de Dios. [4]

Seguimos:

Para que el segundo Adan, el Hijo de Dios, pudiera lograr el proposito original que fue dado al primer Adan, se requeria que el pudiera vencer a Satanas, que el mismo le pudiera arrebatar a Satanas lo que Satanas le habia robado a la humanidad, se necesitaba que el Hijo de Dios pagara con su muerte la muerte que nosotros mereciamos.

Usa terminología aparentemente lógica y consecuente con la distinción entre el hijo y el Dios (el Padre) como dos personas diferentes.

Pero cuando nos vamos a lo que implica su doctrina, en realidad quiere decir que el hijo de Dios murió por nuestros pecados, en realidad fue un pedazo de carne lo que murió por nosotros. O sea nuestra redención se la debemos a la humanidad misma.

Lo que ellos afirman, que Dios murió por nuestros pecados (Hechos 20:28; 1 Juan 3:16). Lo niegan cuando dicen que la humanidad de Dios fue la que murió, o sea su carne. Porque dentro de sus explicaciones la carne tiene una voluntad y el espíritu divino de Jesús otra (Lucas 22:42). Esto lo notaremos más adelante.

El perdon de los pecados requeria de muerte y de derramamiento de sangre

inocente. Como Dios es Eterno, el no tuvo que nacer y tampoco puede morir; tampoco tenia sangre para derramar. [5]

Nacer= iniciar la existencia. O sea que antes de nacer los bebes no existen.

Morir= finalizar la existencia. Cuando alguien muere deja de existir. ¿Que Pasó con la segunda muerte o la vida eterna (Marcos 10:30)?

Dios si nació. Ellos dicen que Jesús era Dios-hombre desde su concepción:

en el momento de la concepción, Dios puso Su naturaleza divina en la simiente de la mujer. El niño que había de nacer recibió su vida y el lado a paternal de su naturaleza de Dios en aquel momento. Del lado de la madre recibió la naturaleza humana de María; del lado del padre (Dios, no José) recibió la naturaleza de Dios. Jesús obtuvo Su naturaleza divina mediante el proceso de la concepción; El no llegó a ser divino por algún postrer hecho de Dios. El nacimiento virginal de Jesús establece Su deidad. [6]

Confunden concepción con nacimiento. Que yo sepa la concepción es nueve meses antes del nacimiento. Son dos cosas diferentes, pero ellos hasta con los diccionarios de español se meten para no tropezar en su doctrina.

Esto lo hacen para negar que hijo de Dios (Lucas 1:35) implique un ser divino. El que nació no puede referirse a Dios, pero esto es incongruente con lo que ellos mismos exponen. Que doctrina tan autocontradictoria…

Eso no es nada, les voy a mostrar una joyita:

Cuando la Biblia dice que Jesus murio en la cruz, nunca pretende afirmar que Dios murio alli, pues Dios es eterno. Jesus murio alli como hombre, como el hombre que podia representar a toda la humanidad. Esa es la obra de Dios, el se manifesto como uno de nosotros, incluso, para someterse de esa forma a la muerte por todos los hombres. [5]

Mire bien:

  • Jesús es Dios
  • Dios no murió (nunca pretende afirmar que Dios murio)
  • Jesús murió como hombre (Jesus murio alli como hombre)
  • Dios murió como hombre (Dios, el se manifesto… a la muerte)

Si Jesús es Dios y Dios no murió, y si Jesús murió como hombre entonces Dios no murió como hombre. Este es el razonamiento lógico correcto.

Pero en el de Clavijo tenemos un razonamiento que nos lleva a una conclusión falsa: Dios murió como hombre. Que juego de palabras tan ilógico.

Estudien lógica señores unicitarios. Estudien lógica, que la verdad de Dios es con ciencia (oseas 4:6; Romanos 10:1,2).

Los unicitarios tienen que usar ambigüedades (palabras fingidas, 2 Pedro 2:3). Para que su doctrina pueda “flotar” en la Biblia. Porque si fueran sinceros consigo mismo, su doctrina se hunde.

Aquí tenemos una verdadera “gema” unicitaria:

No hay ningun Hijo eterno porque el unico proposito para el Hijo de Dios era que un ser humano manifestara al Padre en esta tierra. Dios necesito de un recipiente para que su Espiritu pudiera entrar a la dimension del mundo fisico. Adan fue llamado hijo de Dios (Lucas 3:38). Por esta misma razon, Romanos 5:14 nos ensena que Adan es figura del que habria de venir. Dios sabia que Adan fallaria, por eso cuando Dios creo a Adan, lo hizo pensando en el plan que tenia en mente para un futuro Hijo de Dios, quien no seria ningun otro que el mismo Dios manifestado en carne.” [7]

Romanos 5:14

No obstante, reinó la muerte desde Adán hasta Moisés, aun en los que no pecaron a la manera de la transgresión de Adán, el cual es figura del que había de venir.

El punto de los unicitarios es que Dios cuando dijo “Hagamos al hombre” (Génesis 1:26) estaba haciendo una manifestación profética con el hijo en mente. Esta es parte de sus enseñanzas, pero no se ponen de acuerdo porque al mismo verso les dan otras posibles interpretaciones. Clavijo por esta razón expone a Adán como hecho a imagen del que estaba en el plan de Dios.

El problema aquí es que el griego original dice que Adán es semejanza del que había de venir, no imagen. La traducción de la Reina Valera es buena, pero no se refiere en el sentido que expone Clavijo: Dios haciendo a Adán con el hijo en mente.

Cuando Pablo dice que Adán es semejanza del que había de venir, en realidad está exponiendo dos situaciones públicas ante todos los hombres: caer en el pecado y la muerte (Adán) o aceptar la vida eterna (Jesucristo). Esto concuerda con lo que dice Pablo en Romanos 5:17. Adán y Cristo son semejantes en el sentido que representan los dos caminos que pueden escoger los hombres.

Si Pablo quisiera decir algo parecido a lo que afirma Clavijo, ¿por que no lo expuso claramente: “el cual fue hecho a imagen del que había de venir”?

Lo que dice Clavijo es un circulo vicioso (razonamiento circular), que somete a Dios a un absurdo.

  • Creo a Adán pensando en la venida del hijo.
  • Pensó en la venida del hijo pensando en Adán.

Eso creo que contradice todo lo que dice la Biblia acerca de la naturaleza bondadosa de Dios: Y vio Dios todo lo que había hecho, y he aquí que era bueno en gran manera. (Génesis 1:31)

Obviamente Dios sabía todo lo que pasaría por el pecado de Adán, pero el propósito de él era bueno. Dios nos dejó el libre albedrío. Eso es muy diferente a decir que Dios hizo al hombre pensando en la cura, que había sido pensada en el daño. Muy diferente. Pero el unicitario con tal de sostener su mentira, se inventa otra más grande.

Ahora quiero que analicemos la Tabla que hace Clavijo sobre Dios manifestado en carne. Tenga en cuenta que ellos cuando dicen “Dios” se refieren al Padre a Jesús. Según ellos no hay distinción de personas en la deidad. Entonces usted debe tener Claro que para nosotros los trinitarios Dios el hijo (término convencional, para diferenciar al Padre del verbo, el hijo el mismo Cristo Jesús).

Tabla 11. Algunas Formas en las que la Biblia Declara que Dios fue Manifestado en Carne [7]

Declaración:

Un ser humano, un nino que nacio y que es el Padre Eterno, el Dios Fuerte

Comentario:

Los titulos “nino nacido” e “hijo dado” hacen referencia a la humanidad de Jesus. Los titulos Admirable, Consejero, Dios Fuerte, Padre Eterno y Principe de Paz, hacen referencia a su Deidad

Clavijo cita aquí Isaías 9:6-7. aunque en nuestra Reina Valera está literalmente traducido Padre eterno. El texto dice en el hebreo original Padre de la eternidad y la palabra ad (eterno, eternidad; hebreo H5703) se refiere a eterno de algo que tiene inicio pero no tiene final, esto es la vida eterna. Nuestra eternidad: con un principio pero sin final.

Mientras que el atributo eterno que se refiere a Dios es la palabra hebrea olam (eterno, antiguo; hebreo H 5769) que se refiere a una existencia sin principio y sin final, como en génesis 21:33. También tenemos la palabra hebrea quédem (antiguo, eterno; Hebreo h 6924) refiriéndose también al concepto de sin principio o antes del tiempo, como en Deuteronomio 33:27.

Ven como es diferente en hebreo la expresión Padre eterno, se refiere al autor de la eternidad nuestra (con principio, pero sin final). Al atributo eterno que se supondría debería ser del Padre que reclaman los unicitarios: sin principio y sin final. Pero desafortunadamente para su teología, no es así.

Niño nacido no es un título, es un hecho: un ser humano que nació. Hijo dado, tampoco es un título, es otro hecho: alguien nos entregó su hijo. Galatas 4:4 dice en griego que Dios envió su hijo para que naciera de la mujer, no que el hijo era lo que nació de la mujer.

Los títulos que hacen referencia a su deidad como dice Clavijo, en realidad se refieren al Dios que todos los hombre vieron, pero no al que nadie ha visto (Juan 1:18): Admirable: Jueces 13:18, 20, 22; Consejero: Salmo 16:17; Dios fuerte: Salmo 24:8; Padre de la eternidad (autor de la vida eterna): Hechos 3:15; Hebreos 2:10; Príncipe de Paz: Jeremías 16:5; Juan 14:27; 2 Corintios 5:19 (Cristo era el medio de Dios para reconciliar, traer paz entre el mundo y él). Jesús el hijo de Dios es el Jehová del A.T. pero sin embargo este Jehová se distingue de otro Jehová al que nadie ha visto ni ha conocido (Juan 5:37). El Jehová del A.T. fue visto, comió, habló con los hombres, lucharon con él, etc.

Declaración:

Dios mismo viniendo y salvando.

Comentario:

Fuera de Jehova no hay quien salve.

Citando: Isaias 35:3-4, Isaias 43:10- 12, Mateo 11:2-6 y Lucas 7:18-23. Clavijo tiene razón en que Jesús es el Jehová del A.T. (Ver Juan 12:41 e Isaías 6:1). Pero como dijimos a este Jehová lo vieron y habló con los hombres. Mientras que al Padre nadie lo vio jamás (Juan 1:18; Juan 5:37).

Nótese que hay dos hacedores, dice en hebreo original:

Isaías 54:5 Porque tus maridos son tus Creadores; Jehová de los ejércitos es su nombre; y tu Redentor, el Santo de Israel; Dios de toda la tierra será llamado.

Jehová de los ejércitos (el Padre) y tu redentor, el santo de Israel (el hijo de Dios). Nótese que el redentor se identifica como el Príncipe de este ejército celestial (Josué 5:14), que también en Isaías 9:6 aparece con el Principado sobre su hombro. Los dos son Dios, así dice el verso anterior que serán llamados.

Clavijo sigue con declaraciones para las cuales la explicación son las mismas que vimos anteriormente. Así que nos saltamos a la parte en donde empieza a abusar de los textos bíblicos.

Probar que Jesús es el Jehová del A.T. que fue visto y vino en nombre de Jehová (Éxodo 23:20-25; 24:1-11), no es lo mismo que Probar que Jesús es el Padre al que nadie ha visto (Juan 1:18).

Declaración:

El Padre morando en el Hijo

Comentario:

De esa manera el Padre (su Divinidad) esta en el Hijo (su humanidad), y el Hijo (su humanidad) esta en el Padre (su Divinidad); para que el Padre (su Divinidad) sea glorificado en el Hijo (su humanidad) [8]

Citando Juan 14:8-14. El texto en mención evidentemente muestra que el Padre mora en el hijo, pero también es explicito en que el Padre y el hijo son dos personas diferentes: (v. 10) Las palabras que yo os hablo, no las hablo por mi propia cuenta, sino que el Padre que mora en mí, él hace las obras.

Felipe tiene un problema de fe (“muéstranos al Padre y nos basta” v. 9). No está diciendo Jesús que el Padre habla y el hijo es la manifestación que habla.

Jesús le dice a Felipe, que las obras del Padre dan testimonio que las Palabras del hijo son fieles. Por esto dice Jesús, las palabras que yo os hablo, no las hablo por mi propia cuenta. Dando a entender que él no era un simple humano que se había inventado todo, si no que era enviado del Padre.

El texto es tan claro en que Jesús es el hijo de Dios y que el Padre mora en él (a través de las obras que hace el Espíritu Santo [Hechos 10: 38]), los dos se diferencian como dos personas diferentes. Queriendo decir Cristo que verle a él es ver al Padre porque se parecen. Así como Carlos Júnior es la misma “estampa” de su Padre Carlos. Entonces conocer a Carlos es conocer a Carlos Júnior. Pero esto no identifica a los dos como la misma persona.

El problema es que los unicitarios tienen en la mente el concepto que hijo de Dios se refiere a la carne de Jesús y el Padre se refiere a la divinidad de Jesús. Pero a estas alturas del Partido usted que me ha seguido, puede ver que esto es falso.

Por otro lado, el hecho que el Padre more en Jesús no prueba por sí solo, que el Padre sea Jesús. Porque entonces la Biblia estaría diciendo que yo soy cristo: 2 Corintios 13:3; Galatas 1:16; 2:20. De igual manera estamos en Dios y Dios en nosotros: 1 Juan 4:13, Si nosotros y Dios no somos la misma persona, tampoco la son el Padre y Cristo, aunque Dios estaba en él.

Declaración:

Dios estaba en Cristo

Comentario:

Reconciliando consigo al mundo [8]

Citando 2. Corintios 5:18-20. Ver la respuesta al comentario anterior. El otro abuso es que aunque dice textualmente Dios estaba en Cristo, continúa: reconciliando consigo al mundo. Eso se llama quitarle a la escritura (Apocalipsis 22:19).

No es lo mismo yo estoy yendo a yo estoy yendo para tu casa. No es igual Carlos estaba en esa empresa a Carlos estaba en esa empresa ofreciendo sus servicios. Cortarle a agregarle cambia totalmente el significado de un texto.

Dios estaba en Cristo, da a entender que Dios habitaba en cristo porque la preposición en denota así ubicación espacial. Pero la expresión Dios estaba en Cristo reconciliando al mundo, da a entender que Cristo era el medio de Dios para reconciliar al mundo, porque la preposición en también denota medio o instrumento. Maestros de engaño.

Declaración:

El misterio de su voluntad

Comentario:

El cual se habia propuesto en si mismo, de reunir todas las cosas en Cristo, en la dispensacion del cumplimiento de los tiempos [8]

Citando Efesios 1:3-14, el pasaje no habla que Dios sea un engañador hablando desde dos voluntades como si fueran dos personas, cuando en realidad esta hablando desde las naturalezas que eventualmente lo afectarían. Para uno hablar desde circunstancias diferentes (naturalezas) no lo hace como si hubiera dos personas, estaría engañando a las personas. Cristo hablaba desde su humanidad en primera persona y desde su deidad en primera persona, pero hablar en segunda y tercera persona, diría que había otras personas deidad a parte de él. Porque de lo contrario estaría mintiendo.

Declaración:

El misterio de Cristo

Comentario:

Que no se dio a conocer plenamente en los tiempos antiguos pero que ahora ha sido revelado a los santos [8]

Cita: Efesios 3:1-4, Colosenses 1:25-26. Ambos textos se refieren a lo mismo, que el reino de Cristo sería de carácter espiritual, que vendría a salvarnos de nuestros pecados. A diferencia de lo que pensaban los Judíos que Jehová mismo (Isaías 35:4; 52:6) estaría con toda su furia y poder como en el día del monte sinaí (Éxodo 19:16-21). Para destruir a los enemigos de Israel y establecer un reino terrenal como el del Rey David. Nada mas y nada menos, que los Judíos esperaban ser el “monte olimpo” sobre los demás pueblos y lo siguen esperando. Pablo se refiere a que la salvación de Jehová es en cristo, una salvación espiritual y esto no lo entendieron los que rechazaron al Mesías.

No se refiere al engaño incomprensible que montan los unicitarios sobre el Cristo engañador que habla a otro cuando en realidad se esta hablándose a si mismo en distintas circunstancias (naturaleza).

Declaración:

Dispensacion del misterio escondido desde los siglos en Dios

Comentario:

Que ahora es dado a conocer por medio de la Iglesia a fin de presentar perfecto en Cristo Jesus a todo hombre [8]

Efesios 3:8-12, Colosenses 1:28. Habla del evangelio de las riquezas en Cristo (haced tesoros en los cielos, no en la tierra Mateo 6:19; 1 Corintios 3: 13,14). Todas las aflicciones de los cristianos tienen una recompensa oculta para los perdidos (1 Corintios 1:18-31).

Nada que ver con que Cristo hablaba por parábolas cuando decía Mi padre, él, su, vendremos, somos, indicando pluralidad de personas divinas. Como argumentan ellos que el propósito de Cristo era que viendo no entendieran. El N.T. testamento habla de unos hechos donde Cristo se propuso eso. Pero el N.T. fue escrito para hacer discípulos (Mateo 28:19). Entonces porque el N.T. tendría engaños para los que no “han recibido la revelación del misterio”?

Declaración:

El misterio de Dios el Padre y de Cristo

Comentario:

En quien estan escondidos todos los tesoros de la sabiduria y el conocimiento [8]

Colosenses 2:2-5. El texto habla de misterios que le pertenecen a ellos dos (la Biblia es clara, plural) y que ellos los pueden dar a quien quieran (Mateo 11:26, 27; Galatas 1:15,16; Jeremías 33:6).

No que los términos Padre y Cristo (hijo) sean un misterio incomprensible (a la vista de la lógica y gramática) que sólo los unicitarios con su “misterio de la piedad” pueden entender. Allí esta la preposición de dos veces, indicando que cada uno de ellos es un sujeto al cual le pertenecen ese misterio, no dos títulos. Gramática señores, gramática.

Recuerde la fe es por el oír y el oír por la palabra (Romanos 10:17, Galatas 3:5) y esta palabra se escudriña (Hechos 17:11) con ciencia (Romanos 10:1,2, Pablo rogaba por la salvación de los Judíos porque temían a Dios, pero no lo buscaban con ciencia). Lea también Oseas 4:6 (habla del conocimiento).

La Biblia dice que ninguna interpretación es privada (2 Pedro 1:20), o sea que si la Biblia utilizó términos como “yo rogaré al Padre, y el os enviará otro consolador…” siendo estos pronombres personales. Entonces debemos entenderlos como pronombres personales. Pero si ya viene un “maestro” a decirnos que se refiere a naturalezas de una misma persona (cristo), tiene una interpretación personal, porque los pronombres interpersonales sólo existen en su mente.

Nosotros no usamos terminología bíblica. La Biblia usa terminología nuestra. Tenga en cuenta eso.

Declaración:

En el cuerpo de Cristo habita la plenitud de Dios

Comentario:

No debemos dejarnos enganar por las palabras de las filosofias y de las tradiciones de los hombres [8]

Colosenses 2:8-10. Las palabras filosofía y ciencia ambas aparecen en la Biblia y no son sinónimos, este es el argumento que usan para ignorar, la gramática griega, española, la lógica, la historia y cultura en el tiempo bíblico (que son la ciencia, Romanos 10:1,2). Por el contrario ellos usan mucha filosofía: “Jesús en su papel como hombre y en su papel como hombre” y luego la cambian “las naturalezas no hablan entre ellas”, “él habla desde su humanidad” (sin responder ¿a quien? Esa pregunta queda en el limbo) y “él habla desde su deidad” (¿con quién? Niegan que hable con alguien más, a pesar de la evidencia gramatical).

Y con respecto a las sutilezas huecas, les he mostrado como son expertos en utilizar ambigüedades (palabras fingidas, 2 Pedro 2:3).

Luego Clavijo sigue con argumentos y enseñanzas que ya he tratado con profundidad en estos artículos así que los dejaré por ahora así.

Estos no son tratados sobre la Trinidad, aquí quiero darles herramientas a aquellos hermanos que estén vacilando entre la unicidad y la trinidad. Que observen bien el engaño y astucia de palabras (salmo 55:21) que usan estos maestros unicitarios. No es una guía para que vaya a debatir unicitarios, ámelos y ore por ellos. Esto es para que usted no se deje engañar. Si puede compartir esto con alguien, hágalo con mucha mansedumbre.

Hasta el próximo artículo.

Dios los bendiga y los llene de su gracia y paz.

Carlos Leandro Ramírez.

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Notas:

Textos no se encuentran subrayados en el original.

Todas las definiciones de Palabras en hebreo y griego son tomadas de la concordancia exhaustiva James Strong. Los textos que se toman del griego pertenecen al Interlineal Griego-Español del Texto Maestro WESTCOTT Y HORT. Todas las citas son tomadas de la Biblia Reina Valera 1960. A menos que se indique lo contrario.

[1] Libro electrónico un falso Dios llamado Trinidad. Pág. 197 Copyright © 2007 Julio César Clavijo Sierra. 1ª Edición.

[2] Un falso Dios llamado Trinidad. Pág. 198.

[3] Un falso Dios llamado Trinidad. Pág. 14.

[4] La unicidad de Dios, David K. Bernard Pág. 283. Impreso por WORD AFLAME PRESS Edición del 2000. puntos 3 y 4.

[5] Un falso Dios llamado Trinidad. Pág. 199.

[6] La unicidad de Dios, David K. Bernard Pág. 66.

[7] Un falso Dios llamado Trinidad. Pág. 200.

[8] Un falso Dios llamado Trinidad. Pág. 201.

******Este articulo fue tomado del blog amigo  El blog del Pastor Daniel *******