¿SON DIGNAS DE CONFIANZA LAS BIOGRAFÍAS DE JESÚS?

¿SON DIGNAS DE CONFIANZA LAS BIOGRAFÍAS DE JESÚS?

Por:  Lee Strobel

Hubo un tiempo en que pensaba que los Evangelios eran mera propaganda religiosa, absolutamente condicionados por la fértil imaginación de sus autores y su celo evangelizador. Pero Craig Blomberg, profesor del Denver Seminary y una de las autoridades más importantes del país acerca de las biografías de Jesús, desarrolló una serie de convincentes argumentos en el sentido de que tales documentos reflejan el testimonio de los testigos oculares y presentan los inconfundibles signos del rigor histórico. Tan antiguos son estos relatos de la vida de Jesús que es imposible catalogarlos como invenciones legendarias. “Durante los dos años que siguieron a la muerte de Jesús —afirmaba Blomberg—, un importante número de sus seguidores ya había probablemente formulado una doctrina de la Expiación, estaba convencido de que había resucitado corporalmente de los muertos, le identificaba con Dios, y creía encontrar apoyo para todas estas creencias en el Antiguo Testamento.” Un estudio de esta cuestión indica que, en ningún lugar transcurrió un periodo suficiente de tiempo como para que se desarrollaran leyendas capaces de desbancar un sólido núcleo de verdad histórica.

¿SOPORTAN LAS BIOGRAFÍAS DE JESÚS UN EXAMEN METICULOSO?

Blomberg presentó persuasivos argumentos para demostrar que los autores de los Evangelios pretendían preservar la historia exacta de lo que sucedió, tuvieron éxito en su empresa, eran honestos, estaban dispuestos a incluir el material difícil de explicar, y no permitieron que sus propias tendencias colorearan en exceso la presentación de su información. Tanto la armonía existente entre los Evangelios acerca de los hechos esenciales, como las divergencias acerca de ciertos detalles incidentales, prestan credibilidad histórica a los relatos. Es más, la iglesia primitiva no hubiera podido echar raíces y florecer precisamente en Jerusalén, si hubiera intentado enseñar hechos acerca de Jesús que sus coetáneos estuvieran en condiciones de denunciar como exagerados o falsos. En pocas palabras, los Evangelios superaron con éxito ocho indagaciones probatorias, demostrando su esencial veracidad como registros históricos.

¿HAN SIDO PRESERVADAS LAS BIOGRAFÍAS DE JESÚS HASTA NUESTROS DÍAS DE MANERA CONFIABLE?

Bruce Metzger, erudito de renombre mundial, profesor emérito en el Princeton Theological Seminary, afirmó que, en comparación con otros documentos antiguos, existe un número sin precedente de manuscritos del Nuevo Testamento y que estos pueden fecharse en un periodo extraordinariamente cercano a los escritos originales. El moderno Nuevo Testamento está libre en un 99 por ciento de discrepancias textuales significativas, y no hay dudas respecto a ninguna doctrina cristiana fundamental. Los criterios utilizados por la iglesia primitiva para determinar los libros que debían considerarse autoritativos nos proporcionan una gran certeza de que poseemos los mejores registros acerca de Jesús.

¿EXISTEN DATOS DIGNOS DE CONFIANZA SOBRE JESÚS FUERA DE SUS BIOGRAFÍAS?

“La documentación histórica que tenemos para estudiar a Jesús es mejor que para el fundador de cualquier otra religión de la Antigüedad,” declaró Edwin Yamauchi, destacado experto en Historia Antigua y profesor de la Universidad de Miami. Las fuentes extra bíblicas corroboran que un gran número de personas creía que Jesús había llevado a cabo sanidades, que era el Mesías, que había sido crucificado, y que a pesar de esta muerte vergonzosa, sus seguidores, que le creían vivo, le adoraban como Dios. Un experto documentó treinta y nueve fuentes antiguas que corroboran más de cien hechos de la vida, enseñanzas, crucifixión y resurrección de Jesús. Siete fuentes seculares y varios antiguos credos cristianos tratan de la deidad de Jesús, una doctrina “que sin duda está presente en la iglesia más antigua,” según el Dr. Gary Habermas, el erudito que escribió The Historical Jesus (El Jesús histórico).

¿CONFIRMA O CONTRADICE LA ARQUEOLOGÍA LAS BIOGRAFÍAS DE JESÚS?

John McRay, que ha sido profesor de Arqueología durante más de quince años y autor de Archaeology and the New Testament (La Arqueología y el Nuevo Testamento), afirmó que, sin lugar a dudas, los hallazgos arqueológicos han puesto de relieve la credibilidad del Nuevo Testamento. Ningún descubrimiento ha desautorizado jamás una referencia bíblica. Por otra parte, la Arqueología ha establecido que Lucas, autor de una cuarta parte del Nuevo Testamento, fue un historiador especialmente meticuloso. En este sentido, un experto concluyó: “Si Lucas fue tan minuciosamente riguroso en su anotación histórica (de detalles menores), ¿qué lógica tendría asumir que fue crédulo o inexacto cuando consignó cuestiones mucho más importantes, no solo para él sino también para los demás?” Como, por ejemplo, la resurrección de Jesús: el acontecimiento que autenticó su afirmación de ser el único Hijo de Dios.

¿ES EL JESÚS DE LA HISTORIA EL MISMO QUE EL JESÚS DE LA FE?

Gregory Boyd, un erudito formado en Yale y Princeton, autor del galardonado Cynic Sage or Son of God (Sabio Cínico o Hijo de Dios), redactó una devastadora crítica del Seminario de Jesús, un grupo que cuestiona que Jesús dijera o hiciera la mayor parte de las cosas que se le atribuyen. Boyd identificó a los integrantes del seminario como “un número extraordinariamente reducido de eruditos marginales que se sitúan en el liberalismo más extremo de los estudios del Nuevo Testamento.” El seminario descarta la posibilidad de milagros como presupuesto, se sirve de criterios cuestionables, y algunos de sus participantes recomiendan especialmente misteriosos documentos de calidad extraordinariamente dudosa. Por otra parte, la idea de que los relatos acerca de Jesús surgieron de la Mitología, no soporta un análisis meticuloso. Boyd dijo: “Las pruebas de que Jesús era quien decían ser sus discípulos … están a años luz de las razones para creer que la erudición liberal del Seminario de Jesús está en lo cierto.” En resumidas cuentas, el Jesús de la fe es el mismo que el Jesús de la Historia.

¿ESTABA JESÚS REALMENTE CONVENCIDO DE SER EL HIJO DE DIOS?

Trabajando con las tradiciones más antiguas, que estaban sin lugar a dudas libres de cualquier posibilidad de desarrollo legendario, Ben Witherington III, autor de (La Cristología de Jesús), demostró que Jesús tenía una concepción suprema y trascendente de sí mismo. Basándose en las pruebas, Witherington afirmó: “¿Creía Jesús que era el Hijo de Dios, su Ungido? La respuesta es sí. ¿Se veía a sí mismo como el Hijo del Hombre? La respuesta es sí. ¿Se veía a sí mismo como el Mesías definitivo? Sí, así es como se veía a sí mismo. ¿Creía él que alguien que no fuera Dios podía salvar al mundo? No, creo que no.” Para los eruditos, la reiterada referencia de Jesús a sí mismo como el Hijo del Hombre no era simplemente una afirmación de su humanidad, sino una referencia a Daniel 7:13–14, donde al Hijo del Hombre se le ve como a alguien poseedor de autoridad universal y dominio eterno, y receptor de la adoración de todas las naciones. Un erudito afirmó: “De este modo, la afirmación de ser el Hijo del Hombre sería, de hecho, una reivindicación de divinidad.”

¿ESTABA LOCO JESÚS CUANDO AFIRMÓ SER EL HIJO DE DIOS?

Gary Collins, profesor de Psicología durante veinte años y autor de cuarenta y cinco libros de temas psicológicos, dijo que Jesús no mostró emociones desequilibradas, estaba en contacto con la realidad, era intelectualmente brillante, tenía una sorprendente percepción de la naturaleza humana, y disfrutó de relaciones personales profundas y permanentes. “No veo síntoma alguno de que Jesús padeciera ninguna enfermedad mental conocida,” concluyó. Además, Jesús apoyó su reivindicación de ser Dios por medio de milagrosas sanidades, sorprendentes demostraciones de poder sobre la Naturaleza, una enseñanza sin par, una percepción divina de las personas, y con su resurrección, que fue la prueba final de su deidad.

¿PODEMOS VER EN JESÚS LOS ATRIBUTOS DE DIOS?

Si bien es cierto que la Encarnación —Dios haciéndose hombre, el Infinito haciéndose finito— sobrepasa nuestra imaginación, el prominente teólogo D. A. Carson señaló que hay muchas pruebas de que Jesús exhibiera las características de la deidad. Basándose en Filipenses 2, muchos teólogos creen que Jesús se inhibió voluntariamente de la utilización independiente de sus atributos divinos mientras llevaba a cabo su misión de redimir a la Humanidad. Sin embargo, el Nuevo Testamento confirma concretamente que, en última instancia, Jesús poseía todos los requisitos de la deidad: Omnisciencia, Omnipresencia, Omnipotencia, Eternidad e Inmutabilidad.

¿SE CORRESPONDE LA IDENTIDAD DE JESÚS (Y SOLO LA SUYA) CON LA DEL MESÍAS?

Cientos de años antes de que Jesús naciera, los profetas predijeron la venida del Mesías, o Ungido, que habría de redimir al pueblo de Dios. De hecho, docenas de estas profecías del Antiguo Testamento delinearon un perfil profético en el que solo podía encajar el verdadero Mesías. Esto daba a Israel un criterio para descartar a los impostores y validar las credenciales del auténtico Mesías. En contra de posibilidades astronómicas —según un cálculo, una entre un billón de billones, de billones, de billones, de billones, de billones, de billones, de billones, de billones, de billones, de billones, de billones, de billones— en toda la Historia, Jesús y solo Él cumplió a la perfección con el perfil de este retrato profético. Esto confirma la identidad de Jesús con un increíble grado de certeza. El experto a quien entrevisté acerca de este tema, Louis Lapides, es un ejemplo de alguien educado en un hogar judío conservador que acabó creyendo en Jesús como Mesías tras un estudio sistemático de las profecías. Hoy, el Sr. Lapides es pastor de una iglesia de California y fue el presidente de una red nacional de quince congregaciones mesiánicas.

¿FUE LA MUERTE DE JESÚS UNA SIMULACIÓN, Y SU RESURRECCIÓN UN ENGAÑO?

Analizando los datos históricos y médicos, el Dr. Alexander Metherell, un médico doctorado en Ingeniería, concluyó que Jesús no habría podido sobrevivir a los atroces rigores de la crucifixión, y mucho menos a la enorme herida que horadó su pulmón y corazón. De hecho, antes incluso de la crucifixión su organismo estaba ya en un estado grave o crítico por el shock hipovolémico que padecía después de su horrible flagelación.

La idea de que se desvaneció en la cruz y fingió estar muerto carece completamente de pruebas que la apoyen. Los encargados de las ejecuciones romanas eran inexorablemente eficientes, conscientes de que ellos mismos estaban en peligro de muerte si alguna de sus víctimas salía con vida de la crucifixión. Aunque Jesús hubiera conseguido, de algún modo, sobrevivir a la tortura, su espantoso estado nunca hubiera conseguido inspirar un inmenso movimiento mundial basado en el hecho de que había triunfado gloriosamente sobre la muerte.

¿QUEDÓ REALMENTE VACÍO EL SEPULCRO DE JESÚS?

William Lane Craig, poseedor de dos doctorados y autor de varios libros sobre la Resurrección, presentó pruebas muy sorprendentes de que el símbolo más emblemático de la Resurrección —el sepulcro vacío de Jesús— era una realidad histórica. La tumba vacía aparece de manera implícita y explícita en fuentes extraordinariamente antiguas —el Evangelio de Marcos y un credo en 1 Corintios 15— que datan de un periodo tan cercano a este acontecimiento que hay que descartar completamente que pueda ser producto de la leyenda. El hecho de que los Evangelios consignen que fueron las mujeres quienes descubrieron la tumba vacía, reafirma la autenticidad del relato ya que, en el siglo primero, el testimonio de las mujeres carecía de credibilidad. Por tanto, no habría habido motivos para señalar que fueron ellas quienes encontraron vacío el sepulcro si no hubiera sido cierto. Tanto cristianos como judíos y romanos conocían el emplazamiento de la tumba de Jesús, de modo que los escépticos tuvieron toda ocasión de inspeccionarlo. De hecho, nadie —ni siquiera las autoridades romanas o los dirigentes judíos— afirmó jamás que el cuerpo de Jesús siguiera estando en el sepulcro. Se han visto más bien forzados a inventar la absurda historia de que los discípulos, a pesar de no tener motivos ni oportunidad, habían robado el cadáver, una hipótesis que, en nuestros días, no creen ni siquiera los críticos más escépticos.

¿FUE JESÚS VISTO VIVO DESPUÉS DE SU MUERTE EN LA CRUZ?

La evidencia de las apariciones tras la resurrección de Jesús no se fue desarrollando con el paso de los años como distorsionados recuerdos mitológicos de su vida. Gary Habermas, el famoso experto en la Resurrección, afirmó más bien que ésta fue “la proclamación central de la iglesia primitiva desde su mismo comienzo.” El antiguo credo de 1 Corintios 15 menciona por nombre a una serie de personas que tuvieron un encuentro personal con el Cristo resucitado, y Pablo desafió a los escépticos del primer siglo a que hablaran personalmente con tales personas a fin de determinar por sí mismos el rigor histórico de esta información. El libro de los Hechos está repleto de afirmaciones extraordinariamente antiguas de la Resurrección de Jesús, mientras que los Evangelios describen con detalle un buen número de tales encuentros posteriores a este acontecimiento. El teólogo británico Michael Green concluyó: “Las apariciones de Jesús gozan de la mejor certificación que puede ofrecer un acontecimiento de la Antigüedad … No puede haber ninguna duda racional de que tuvieron lugar.”

¿EXISTEN HECHOS QUE APUNTEN A LA RESURRECCIÓN?

El profesor J. P. Moreland presentó evidencias circunstanciales que suponen una sólida documentación para la Resurrección. En primer lugar, los discípulos estaban en una posición única para saber si la Resurrección se produjo o no, y estuvieron dispuestos a morir proclamando que era verdad. Nadie muere por una mentira a sabiendas y voluntariamente. En segundo lugar, si no es por la Resurrección, no hay buenas razones para explicar la conversión de escépticos como Pablo y Santiago, ni el posterior martirio por causa de su fe. En tercer lugar, durante el transcurso de las semanas siguientes a la crucifi xión, millares de judíos se convencieron de que Jesús era el Hijo de Dios, y comenzaron a seguirle, abandonando ciertas prácticas sociales que habían tenido una importancia sociológica y religiosa crucial a lo largo de los siglos. Tales personas creían que se arriesgaban a la condenación si se equivocaban al respecto. En cuarto lugar, los antiguos sacramentos de la comunión y el bautismo afi rmaron la resurrección y la deidad de Jesús. Y quinto, el milagroso surgimiento de la iglesia en medio de la brutal persecución romana “abre un gran agujero en la Historia, un agujero que tiene el tamaño y la forma de la Resurrección,” en palabras de C.F.D. Moule.

Mi conclusión es pues que, considerados en su conjunto, estos testimonios de los expertos constituyen una convincente evidencia de que Jesucristo era quien afi rmó ser: el Unigénito Hijo de Dios.

Strobel, L. (2008). El caso del Jesús verdadero: Un periodista investiga los ataques recientes contra la identidad de Cristo (271–277). Miami, FL: Editorial Vida.


Los Cristianos somos acusados frecuentemente de ARROGANCIA Y EXCLUSIVIDAD es esto cierto ?

Los Cristianos somos acusados frecuentemente de ARROGANCIA Y EXCLUSIVIDAD es esto cierto ?

Por : Strobel, L.

Muchos acusan a los cristianos de ser arrogantes cuando insisten en que sus convicciones religiosas son correctas mientras que otras son erróneas. El teólogo John Hick (pluralista) afirma que todas las religiones del mundo son respuestas condicionadas culturalmente a lo que es Real. En otras palabras, las religiones son intentos imperfectos por parte de los seres humanos de entender la Realidad Última. Esto significaría que aunque todas las religiones del mundo se expresan de manera distinta, todas ellas han de ser respetadas y ninguna ha de pretender superioridad sobre las demás.

“Los pluralistas religiosos como Hick creen que todas las religiones son capaces de proporcionar salvación o liberación, y que esto se evidencia por los frutos morales que éstas producen, personas como Mahatma Gandhi y el Dalai Lama, por ejemplo.

Creo, sin embargo, que los pluralistas están exhibiendo la misma arrogancia de que se acusa a los cristianos cuando afirman que Jesús es el único camino a Dios.”

¿En qué sentido?” Lo que el pluralista está diciendo es que si alguien disiente de su punto de vista, tal persona está equivocada. Afirma que el cristiano está en un error, y él en lo cierto. El pluralista cree que su idea ha de ser aceptada y la del cristiano, rechazada. De modo que está siendo tan “arrogante” como, según él, son los cristianos. El pluralista es tan exclusivista como el cristiano. ¿Cómo pues puede tacharse de arrogante que los cristianos afirmen esto cuando los pluralistas reivindican básicamente lo mismo?

»Pensemos: si Hick está en lo cierto y las religiones del mundo no son sino intentos condicionados culturalmente de alcanzar la Realidad Última, ¿qué sucede entonces con la propia posición de Hick? ¿Acaso su creencia acerca de lo Real y de la naturaleza de las religiones no está también culturalmente condicionada? Y, si lo está, ¿por qué ha de ser mejor su punto de vista que el de los demás?

»La cuestión es: ¿existen buenas razones para creer que un punto de vista religioso es mejor que otro? Basándome en las pruebas históricas de la Resurrección de Jesús, yo concluyo que éste ha sido vindicado como el verdadero Hijo de Dios. Y si Jesús es quien dice ser, Hick tendría que reconocer que el pluralismo está acabado. El pluralismo no puede sobrevivir si Jesucristo es el único camino a Dios. Por ello, el pluralista ha de intentar refutar las pruebas de la Encarnación y la Resurrección. Ha de rechazar la Trinidad y la salvación solo por medio de Jesús. No puede permitir que la fe cristiana sea lo que pretende ser.

 —¿No es esto ser exclusivo y “arrogante”?

Strobel, L. (2008). El caso del Jesús verdadero: Un periodista investiga los ataques recientes contra la identidad de Cristo (247–249). Miami, FL: Editorial Vida.


¿Es Jesús el único camino al Cielo?

¿Es Jesús el único camino al Cielo?

Por: GotQuestions.org

A menudo escuchamos estas respuestas de la gente: “Básicamente soy una buena persona, tanto que iré al cielo.” “Bueno, hago algunas cosas malas, pero hago más cosas buenas, así que iré al cielo.” “Dios no va a enviarme al infierno solamente porque no vivo pegado a la Biblia. ¡Los tiempos han cambiado!” “Solamente la gente verdaderamente mala, como los que abusan sexualmente de niños, y los asesinos van al infierno.”

Todos estos son conceptos comunes entre la mayoría de la gente, pero la verdad es que todos estos son mentiras. Satanás, el gobernador del mundo, fabrica estos pensamientos en nuestras cabezas. Él, y cualquiera que sigue sus caminos, es un enemigo de Dios (1 Pedro 5:8). Satanás siempre se disfraza de bueno (2 Corintios 11:14), pero él tiene control sobre todas las mentes que no pertenecen a Dios. “Satanás, el dios de este siglo cegó el entendimiento de los incrédulos, para que no les resplandezca la luz del evangelio de la gloria de Cristo, el cual es la imagen de Dios” (2 Corintios 4:4).

Es una mentira creer que Dios no tiene cuidado de los pecados pequeños, y que el infierno está reservado sólo para la “gente mala.” Todo pecado nos aparta de Dios, aún una “pequeña mentirita blanquita.” Todos hemos pecado, y ninguno es lo suficientemente bueno como para ir al cielo por sí mismo (Romanos 3:23). Entrar al cielo no se basa en que lo bueno pesa sobre lo malo; todos vamos a perder si ese es el caso. “Y si son salvos por el favor de Dios, entonces no es por sus buenas obras. En ese caso, el maravilloso favor de Dios no sería lo que es en realidad – gratuito e inmerecido” (Romanos 11:6). No podemos hacer nada bueno para ganar nuestro camino al cielo (Tito 3:5).

“Entrad al reino de Dios por la puerta estrecha; porque ancha es la puerta, y espacioso el camino que lleva a la perdición, y muchos son los que entran por ella” (Mateo 7:13). Aún si cada uno vive una vida de pecado, y confiar en Dios no es popular, Dios no va a disculparlo. “Solía vivir justamente como el resto del mundo, lleno de pecado, obedeciendo a Satanás, el príncipe de la potestad del aire. El es el espíritu que ahora obra en los corazones de aquellos que rehúsan obedecer a Dios” (Efesios 2:2).

Cuando Dios creó el mundo, era perfecto. Todo era bueno. Entonces creó a Adán y Eva, y les dio libre albedrío, de manera que pudieran escoger seguir y obedecer a Dios o no. Pero Adán y Eva, los primeros seres que Dios creó, fueron tentados por Satanás para desobedecer a Dios, y pecaron. Esto los separó (y a todo el que vino después de ellos, incluyéndonos a nosotros) de estar en capacidad de tener una relación cercana con Dios. Él es perfecto y no puede estar entre el pecado. Como pecadores, no podríamos hacerlo por nosotros mismos. De manera que, Dios hizo un camino para que pudiéramos estar unidos con Él en el cielo. “Porque de tal manera amó Dios al mundo, que ha dado a su Hijo unigénito, para que todo aquel que en él cree, no se pierda, mas tenga vida eterna” (Juan 3:16). “Porque la paga del pecado es muerte, mas la dádiva de Dios es vida eterna en Cristo Jesús Señor nuestro” (Romanos 6:23). Jesús nació para enseñarnos el camino, para morir por nuestros pecados, y de esta manera poder ser liberados. Tres días después de Su muerte, Jesús se levantó de la tumba (Romanos 4:25), probando Su victoria sobre la muerte. Él llenó el vacío entre Dios y el hombre, a fin de que podamos tener una relación personal con Él si solamente creemos.

“Y esta es la vida eterna: que te conozcan a ti, el único Dios verdadero, y a Jesucristo a quien has enviado” (Juan 17:3). La mayoría de la gente cree en Dios, aún Satanás cree. Pero para recibir la salvación, debemos volvernos a Dios, formar una relación personal, apartarnos de nuestros pecados y seguirle. Debemos confiar en Jesús con todo lo que tenemos y todo lo que hacemos. “Se ha manifestado la justicia de Dios por medio de la fe en Jesucristo, para que quite nuestros pecados. Y todos podemos ser salvos de esta manera, sin importar quienes somos o qué hayamos hecho” (Romanos 3:22). La Biblia enseña que no hay otro camino para la salvación sino a través de Cristo. En Juan 14:6 Jesús dice, “Yo soy el camino, y la verdad, y la vida; nadie viene al Padre, sino por mí.”

Jesús es el único camino de salvación porque es el único que puede pagar nuestra penalidad por el pecado (Romanos 6:23). Ninguna otra religión enseña la gravedad o seriedad del pecado y sus consecuencias. Ninguna otra religión ofrece el pago infinito del pecado que solamente Jesucristo puede proveer. Ningún otro “fundador religioso” fue Dios que se hizo hombre (Juan 1:1,14) – la única manera en que una deuda infinita pudo ser pagada. Jesús tenía que ser Dios, a fin de que pudiera pagar nuestra deuda. Jesús tenía que ser hombre para que pudiera morir. ¡La salvación está disponible solamente a través de la fe en Jesucristo! “Y en ningún otro hay salvación; porque no hay otro nombre bajo el cielo, dado a los hombres, en que podamos ser salvos” (Hechos 4:12).

Dios los bendiga.


¿Quién decía ser Jesús? ¿Es Jesús Dios?

 ¿Quién decía ser Jesús?

Por:  Norman Geisler, Ron Brooks

Dijo ser Jehová (Yavé—YHWH)

Jehová—o propiamente, Yavé—, es el nombre especial dado por Dios para sí mismo. En el Antiguo Testamento hebreo se escribe simplemente con cuatro letras (YHWH) y era considerado tan santo que el judío pío no lo pronunciaba. Aquellos que lo escribían tenían que realizar, primero, una ceremonia especial.; YHWH es el nombre revelado a Moisés, cuando Dios dijo: «YO SOY EL QUE SOY» (Éxodo 3:14), y su significado tiene que ver con la autoexistencia de Dios. YHWH solo se emplea para referirse al único Dios verdadero, aunque hay otros títulos dados a Dios que pueden usarse respecto a los hombres (adonai, en Génesis 18:12) o falsos dioses (elohim, en Deuteronomio 6:14). Solo sería adorado o servido (Éxodo 20:5) y su nombre y gloria no se le daban a nadie más. Isaías escribió: «Así dice Jehová: Yo soy el primero, y yo soy el postrero, y fuera de mí no hay Dios. Yo Jehová; este es mi nombre; y a otro no daré mi gloria, ni mi alabanza a esculturas» (Isaías 44:6; 42:8).
No es extraño entonces, a la luz de esto, que los judíos tomaran piedras y acusaran a Jesús de blasfemar cuando afirmó ser YHWH. Él dijo: «Yo soy el buen pastor» (Juan 10:11), pero el Antiguo Testamento decía: «Jehová es mi pastor» (23:1).
Jesús proclamó ser el juez de todos los hombres (Mateo 25:31; Juan 5:27), pero el profeta Joel cita a Jehová que dice: «Me sentaré para juzgar a todas las naciones de alrededor» (Joel 3:12).
Jesús oró: «Ahora pues, Padre, glorifícame tú para contigo, con aquella gloria que tuve contigo antes que el mundo fuese» (Juan 17:5). Pero Jehová del Antiguo Testamento dijo: «Y a otro no daré mi gloria» (Isaías 42:8).
De igual manera, Jesús se llamó «el novio» (Mateo 25:1) cuando el Antiguo Testamento identifica de esa manera a Jehová (Isaías 62:5; Oseas 2:16). El Cristo resucitado dice lo mismo que Jehová en Isaías 44:6: «Yo soy el primero, y yo soy el postrero» (Apocalipsis 1:17).
El salmista declara: «Jehová es mi luz» (Salmo 27:1), y Jesús dice: «Yo soy la luz del mundo» (Juan 8:12).
Quizá la más fuerte expresión de Jesús proclamando ser Jehová es: «Antes que Abraham fuese, yo soy» (Juan 8:58). Esta expresión proclama no solo existir antes que Abraham, sino igualdad con el «YO SOY» de Éxodo 3:14.

Declaraciones de Jesús

Ser Jehová—Juan 8:58
Igualdad con Dios—Juan 5:18
Ser el Mesías—Marcos 14:61–64
Aceptar adoración—Mateo 28:17
Igual autoridad con Dios—Mateo 28:18
Orar en Su nombre—Juan 14:13, 14

Los judíos que lo rodeaban comprendieron claramente lo que quiso decir, y recogieron piedras para matarlo por blasfemo (Juan 8:58; 10:31–33). Lo mismo se manifiesta en Marcos 14:62 y Juan 18:5, 6.

Dijo ser igual a Dios

Jesús también proclamaba ser igual a Dios en otros aspectos. No solo asumió los títulos de la Deidad, sino que reclamó para sí mismo las prerrogativas de Dios. A un paralítico le dijo: «Hijo, tus pecados te son perdonados» (Marcos 2:5).
Los escribas respondieron correctamente: «¿Quién puede perdonar pecados sino solo Dios?» Así que, para probar que su proclama no era una vana jactancia, sanó al paralítico, ofreciendo la prueba directa que también era verdad lo que había dicho en cuanto a perdonar pecados.
Otra prerrogativa que Jesús reclamó fue el poder de levantar y juzgar a los muertos: «De cierto, de cierto os digo: Viene la hora, y ahora es, cuando los muertos oirán la voz del Hijo de Dios; y los que la oyeren vivirán … y los que hicieron lo bueno saldrán a resurrección de vida; mas los que hicieron lo malo, a resurrección de condenación» (Juan 5:25–29).
Jesús eliminó toda duda que pudiera haber al respecto cuando agregó: «Porque como el Padre levanta a los muertos, y les da vida, así también el Hijo a los que quiere da vida» (Juan 5:21).
El Antiguo Testamento enseña que solamente Dios era el dador de la vida (1 Samuel 2:6; Deuteronomio 32:39); que levantaba a los muertos (1 Samuel 2:6; Salmo 49:15), y el único Juez (Joel 3:12; Deuteronomio 32:35). Jesús asume osadamente poderes que solo Dios tiene.
También proclamó que sería honrado como Dios; dijo que «todos honren al Hijo como honran al Padre. El que no honra al Hijo, no honra al Padre que le envió» (Juan 5:23).
Los judíos que escuchaban sabían que nadie debía proclamar ser igual a Dios de esa manera y, nuevamente, procuraron matarlo (v. 18).

Dijo ser el Dios-Mesías

La doctrina del Antiguo Testamento es clara en cuanto al Mesías que viene a liberar a Israel enseñando que es Dios mismo. Cuando Jesús afirmo ser ese Mesías, estaba proclamando que era Dios. Por ejemplo, el famoso canto navideño (Isaías 9:6) llama al Mesías «Dios fuerte, Padre eterno».

¿Qué es el «Mesías»?

La palabra «Mesías» viene del vocablo hebreo que significa «El ungido». En sentido general, se usó en cuanto a Ciro el persa (Isaías 45:1), y el rey de Israel (1 Samuel 26:11). Tras la muerte de David, Israel empezó a buscar un rey que se le pareciera debido a la promesa de 2 Samuel 7:12–16, pero las profecías de un venidero Salvador-Profeta-Rey se remontan a Génesis 3:15 y Deuteronomio 18. Muchos pasajes describen al venidero Rey del cual se dice será de la simiente de David (Jeremías 33), y nacerá en Belén (Miqueas 5:2). Sus hechos incluirían dar vista al ciego, liberar cautivos, proclamar el evangelio (Isaías 61:1). Su reino se describe en Zacarías 9 y 12. En el período intertestamentario, surgieron dos ideas en cuanto al Mesías, una política y la otra espiritual, conceptos ambos que se esperaban encontrar en la misma Persona.

El salmista escribió del Mesías: «Tu trono, oh Dios, es eterno y para siempre» (Salmo 45:6; Hebreos 1:8).
El Salmo 110:1 registra una conversación entre el Padre y el Hijo: «Jehová dijo a mi Señor: Siéntate a mi diestra, hasta que ponga a tus enemigos por estrado de tus pies».
Jesús se aplica este pasaje en Mateo 22:43, 44. El Hijo del Hombre es llamado el «Anciano de Días» en la gran profecía mesiánica de Daniel (7:22). Frase usada dos veces en el mismo pasaje respecto a Dios Padre (vv. 9, 13). El título «Hijo del Hombre» fue la manera preferida de Jesús para referirse a sí mismo durante todo su ministerio, en clara alusión a este pasaje que citó directamente en su juicio ante el sumo sacerdote, que preguntaba: «¿Eres tú el Cristo, el Hijo del Dios Bendito?» «Y Jesús dijo: Yo soy; y veréis al Hijo del Hombre sentado a la diestra del poder de Dios, y viniendo en las nubes del cielo. Entonces el sumo sacerdote, rasgando su vestidura, dijo: ¿Qué más necesidad tenemos de testigos? Habéis oído la blasfemia» (Marcos 14:61–64).
No hubo duda que al proclamarse Mesías, también se proclamaba Dios.

Dijo aceptar adoración

El Antiguo Testamento prohíbe adorar a alguien que no sea Dios (Éxodo 20:1–5; Deuteronomio 5:6–9). El Nuevo concuerda con eso y demuestra que los hombres rehusaron adorar (Hechos 14:15), como lo hicieron los ángeles (Apocalipsis 22:8, 9). Pero Jesús aceptó la adoración en numerosas ocasiones. Un leproso sanado lo adoró (Mateo 8:2), y un gobernante se arrodilló ante Él para pedirle algo (9:18). Después de calmar el viento, «Entonces los que estaban en la barca vinieron y le adoraron, diciendo: Verdaderamente eres Hijo de Dios» (Mateo 14:33).
Un grupo de mujeres cananitas (15:25), la madre de Santiago y Juan (20:20), el endemoniado gadareno (Marcos 5:6), todos, adoraron a Jesús sin que Él emitiera una palabra de reprensión (Apocalipsis 22:8, 9). Un ciego dijo: «Creo, Señor; y le adoró» (Juan 9:38).
Cristo suscitó más adoración en algunos casos. Por ejemplo, cuando Tomás vio que Cristo había resucitado exclamó: «¡Señor mío, y Dios mío!» (20:28). Esto solo podía hacerlo una Persona que se considerara seriamente Dios.

Dijo tener igual autoridad que Dios

Jesús puso sus palabras a la par de las de Dios, como cuando repitió muchas veces: «Oísteis que fue dicho a los antiguos … pero yo os digo» (Mateo 5:21, 22). «Toda potestad me es dada en el cielo y en la tierra. Por tanto, id, y haced discípulos a todas las naciones» (Mateo 28:18, 19).
Dios le dio los Diez Mandamientos a Moisés, pero Jesús dijo: «Un mandamiento nuevo os doy: Que os améis unos a otros» (Juan 13:34).
Jesús afirmó: «Porque de cierto os digo que hasta que pasen el cielo y la tierra, ni una jota ni una tilde pasará de la ley, hasta que todo se haya cumplido» (Mateo 5:18).
Y, más adelante, refiriéndose a sus propias palabras, Jesús dijo: «El cielo y la tierra pasarán, pero mis palabras no pasarán» (Mateo 24:35).
Hablando de quienes lo rechazan, Jesús dijo: «La palabra que he hablado, ella le juzgará en el día postrero» (Juan 12:48).
No hay duda posible de que Jesús esperaba que sus palabras tuvieran igual autoridad que las declaraciones de Dios en el Antiguo Testamento.

Dijo que oráramos en Su nombre

Jesús no se limitó tan solo a pedirles a los hombres que creyeran en Él y obedecieran sus mandamientos, sino que también les pidió que oraran en su nombre: «Y todo lo que pidiereis … en mi nombre, yo lo haré» (Juan 14:13, 14). «Si permanecéis en mí, y mis palabras permanecen en vosotros, pedid todo lo que queréis, y os será hecho» (15:7)
Jesús mismo insistió: «nadie viene al Padre, sino por mí» (14:6). Respondiendo a esto, los discípulos no solo oraban en el nombre de Jesús (1 Corintios 5:4), sino que oraban a Cristo (Hechos 7:59). Ciertamente Cristo quiso que su nombre fuera invocado en oración tanto ante Dios y como Dios.

Así, Jesús proclamó en diversas formas ser Dios. Reclamó igualdad a Dios en materia de prerrogativas, honor, adoración y autoridad. Dijo ser el Jehová del Antiguo Testamento, aplicándose las verdades relativas a Jehová y afirmando ser el prometido Mesías. Por último, se declaró como la única manera de acercarse a Dios y pidió que orarán a Él como Dios.
Las reacciones de los judíos que lo rodeaban muestran que entendieron claramente esas cosas, las cuales calificaron de blasfemas, puesto que las formulaba un simple hombre. Cualquier observador desprejuiciado que estudie este registro de las enseñanzas de Jesús, históricamente confiable, debe concordar en que Él proclamó ser igual a Jehová en le Antiguo Testamento.

Geisler, N., & Brooks, R. (1997). Apologética: Herramientas valiosas para la defensa de la fe. Miami, FL: Editorial Unilit.


Que vigiléis a los que les alejan de la verdad

Que vigiléis a los que les alejan de la verdad

Por: John Piper

Romanos 16:17–20

Y os ruego, hermanos, que vigiléis a los que causan disensiones y tropiezos contra las enseñanzas que vosotros aprendisteis, y que os apartéis de ellos. 18 Porque los tales son esclavos, no de Cristo nuestro Señor, sino de sus propios apetitos, y por medio de palabras suaves y lisonjeras engañan los corazones de los ingenuos. 19 Porque la noticia de vuestra obediencia se ha extendido a todos; por tanto, me regocijo por vosotros, pero quiero que seáis sabios para lo bueno e inocentes para lo malo. 20 Y el Dios de paz aplastará pronto a Satanás debajo de vuestros pies. La gracia de nuestro Señor Jesucristo sea con vosotros

Me recuerdo hablando con un sabio líder de una gran organización misionera acerca de la fidelidad doctrinal, él dijo algo más o menos así: “Es crucial, y por tanto es unidad. Algunas personas enfatizan una, algunas enfatizan otras. Nuestra organización está compuesta por dos tipos de personas: Los jóvenes de la pureza y los jóvenes de la unidad”. Los jóvenes de la unidad, enfatizan naturalmente la belleza de las relaciones interpersonales y tienden a descuidar el énfasis de la verdad. Los jóvenes de la pureza, enfatizan naturalmente la belleza de la verdad y tienden a descuidar el énfasis en las relaciones interpersonales.

De hecho, probablemente usted podría clasificar a las personas, las iglesias, las denominaciones, las instituciones, y los movimientos en la iglesia evangélica de hoy (incluso en la sociedad en general) según estas posiciones: Están los que enfatizan la pureza doctrinal, y están aquellos que enfatizan la unidad en las relaciones interpersonales.

Amando a las Personas y Amando la Verdad

Espero que se sientan incómodos con esta descripción. Un buen impulso dentro de ustedes podría estar diciendo ahora mismo: “¿Tenemos que escoger? ¿No pueden ser ambas? ¿Acaso no puede usted amar la verdad y amar a las personas?”. De hecho, el impulso sería más bíblico si pensaran: “Ni siquiera creo que pueda amar a las personas si no ama a la verdad. ¿Cómo puede hacer lo que es realmente bueno por las personas si no tiene ninguna enérgica convicción acerca de lo que realmente es bueno?”.

Y sin embargo, no podemos escapar de la realidad de que las personas en las iglesias, denominaciones, escuelas, y aún en períodos completos de la historia se inclinan hacia un lado o al otro. Creo que el período de la historia que vivimos no es un momento en que sea fácil amar la verdad. La crítica más común, si está firme en cuanto a una verdad importante, y sugiere por esa postura que otros deberían creerla, es que usted es arrogante, lo opuesto a ser amoroso (1ra a los Corintios 13:4), y por tanto está socavando las relaciones interpersonales.

Para muchos pensadores de hoy, el único sendero hacia las relaciones pacíficas en un mundo pluralista es la senda en que no hay una verdad que merezca la aprobación de todos. Casi parece tener sentido. Si nadie dice que lo que cree requiere la aprobación de todos, entonces podemos vivir juntos en paz. ¿No es cierto? Así que el pluralismo pacífico y la disminución de la importancia de la verdad van de la mano.

Pero no funciona así. Cuando no hay una verdad que merezca la aprobación de todos, el único árbitro entre nuestros deseos opuestos es el poder. Donde la verdad no define lo que es correcto, el poder lo hace. Y donde el poder define lo que es correcto, los débiles pagan con sus vidas. Cuando el clamor universal por la verdad desaparece, lo que se recibe no es el pluralismo pacífico o las amorosas relaciones interpersonales; lo que recibe son  campos de concentración y gulags.l

Pureza por el Bien de la Unidad

Quiero que lo vean en la Biblia –y lo sientan en sus huesos- la importancia de ser unos jóvenes puros con el fin de ser jóvenes en pro de la unidad. Quiero que vean y sientan cuán fuera de entorno está este texto en la actual cultura occidental. Éste ilustra una manera de pensar y vivir que la mayoría de nuestros compatriotas norteamericanos considerarían ofensivo, poco amoroso, fundamentalista, y anticuado. Es fundamentalmente un texto que resalta la pureza –un texto que llama a la vigilancia en las materias de la verdad y la doctrina. Pero no es solo eso, es también, de manera chocante, un texto que resalta la unidad. El objetivo de estar alertas por una buena enseñanza es evitar minimizar a Cristo y evitar la auto-exaltación que nos puede dividir.

Así que mi esperanza al predicar a partir de los versos 17 y 18 es que usted sea liberado de cualquier ceguera o cautiverio en este período en que vivimos y que minimiza el valor de la verdad. Y oro así, porque debido a esta libertad, usted podrá conocer lo que es amar a sus adversarios y tendrá el refrescante poder del evangelio para engrandecer a Cristo al mostrar ese amor.

Leamos nuevamente Romanos 16:17-18:

Y os ruego, hermanos, que vigiléis a los que causan disensiones y tropiezos contra las enseñanzas que vosotros aprendisteis, y que os apartéis de ellos. 18 Porque los tales son esclavos, no de Cristo nuestro Señor, sino de sus propios apetitos, y por medio de palabras suaves y lisonjeras engañan los corazones de los ingenuos.

El verso 17 da dos órdenes que parecen contradictorias, pero están relacionadas por una frase que muestra por qué no son contradictorias. Y el verso 18 da dos razones por las que estas dos órdenes son tan cruciales. Veamos primeramente las órdenes en el verso 17.

Que Vigiléis a Los Que Causan Disensiones

La primera orden en el verso 17 es vigilar a aquellos que causan divisiones y crean obstáculos o piedras de tropiezo: “Y os ruego, hermanos, que vigiléis a los que causan disensiones y tropiezos”. Por tanto, está claro según este mandamiento que a Pablo le interesa la unidad. Quiere promover la unidad. Que vigiléis a los que causan disensiones.Son enemigos de la unidad. Vigílenles, no quiero que tengan ese efecto en ustedes.

Que os Apartéis de Ellos

El segundo mandamiento en el verso 17 es que nos apartemos de estas personas. Vea la última frase en el verso: “que os apartéis de ellos”. Manténganse alejados de ellos. Ahora, la razón por la que digo que estos dos mandamientos suenan contradictorios es que el primero está dirigido a satisfacer una pasión por la unidad: Que vigiléis a los que causan disensiones. Y la segunda es, de hecho, un llamado a la división. Cuando descubras a una persona que causa divisiones, sepárate de ella. Apártate de ella.

La Línea Divisora de la Enseñanza

¿Qué relación existe entonces entre estos dos mandamientos que nos ayude a ver que no son verdaderamente contradictorios? Es la referencia que hace Pablo a la enseñanza. Verso 17: “Y os ruego, hermanos, que vigiléis a los que causan disensiones y tropiezoscontra las enseñanzas que vosotros aprendisteis”. El asunto aquí no es el mismo que aparece en el capítulo 14 donde Pablo está lidiando con convicciones diferentes acerca de cuestiones que no son esenciales. Allí dijo, en el verso 5, “Cada cual esté plenamente convencido según su propio sentir”. En el capítulo 14 no se habla nada acerca de apartarse de las personas. Toda la idea era ayudar a los cristianos débiles y a los fuertes a vivirjuntos en entendimiento y respeto mutuo.

Pero ahora, aquí en Romanos 16:17, el enfoque es dramáticamente diferente. Aquí Pablo dice: apártense de ellos, sepárense de ellos. ¿Por qué? Porque están promoviendo una doctrina contraria a lo que habían aprendido. Ahora, la respuesta de Pablo pudiera haber sido: Bien, nadie tiene toda la verdad, y cada persona tiene un fragmento de ella, y la unidad es más importante que la verdad, por tanto no se separen. Y nosotros diríamos: Ese deseo no es del todo malo ¿no es cierto? La unidad es algo bueno. Pablo está interesado en ella, su primer mandamiento es: vigilar a los que causan disensiones.

La División Establecida Sobre la Verdad, por el bien de la Unidad Establecida Sobre la Verdad

Pero esa no es la manera en que respondió a esta situación. En lugar de eso, por el bien de la unidad (entiéndase: la unidad establecida sobre la verdad) Pablo hace un llamado a la división establecida sobre la verdad. Apártense de ellos. No sé de qué manera podría Pablo ser más claro al mostrar cómo relacionaba la enseñanza con la unidad. Para Pablo, la enseñanza o doctrina es la base de la unidad. Sin la enseñanza común que habían aprendido, la unidad no hubiera sido unidad cristiana. Por eso él está dispuesto a convocar a la desunión establecida sobre la verdad (apártense de ellos, sepárense de ellos) por amor a la unidad establecida sobre la verdad.

En otras palabras, para Pablo, cuando una persona se separa de la enseñanza que los apóstoles han dado, la amenaza es mayor que la desunión causada por la separación de esas personas. Si decimos: ¿cómo puede ser esto? ¿Cómo puede ser que separarnos de un falso maestro que se ha levantado en la iglesia promueva la unidad dentro de la misma iglesia? La respuesta es que la única unidad que cuenta para la iglesia es la que tiene sus raíces en la enseñanza común de los apóstoles. Aislar a los falsos maestros –evitarlos- es la estrategia de Pablo para preservar la unidad que está basada en la verdadera enseñanza.

El Gozo en la Verdad es Primordial

Hagamos ahora una pausa aquí antes de buscar en el verso 18, las razones por las que estos mandamientos existen. Quiero hacer una aclaración acerca de estos dos mandamientos y la enseñanza que los interrelaciona.

Primero, en relación al mandamiento de “que vigiléis a los que causan disensiones y tropiezos contra las enseñanzas que vosotros aprendisteis”, es posible que nos vayamos a los extremos. Tengo dudas, aun cuando lo digo, ya que no creo que esta sea la tentación de la mayoría de los cristianos de hoy. Pero es posible, y existen iglesias y personas que se van a los extremos.

Lo que quiero decir es que se obsesionan tanto con la detección de errores doctrinales que pierden la habilidad de regocijarse en la verdad doctrinal. Son como perros que son tan bien entrenados para oler las drogas en el aeropuerto que aun cuando están fuera de servicio saludan a todos de esa manera. Eso no contribuye a crear una atmósfera muy agradable.

El libro de los Romanos no comete este error. Periódicamente Pablo advierte contra los errores doctrinales o éticos. Sin embargo, la mayor parte de Romanos es una gloriosa demostración de la obra de Cristo por nosotros y en nosotros. Pidamos, por tanto, al Señor que nos ayude a mantener el equilibrio en esa misma posición. Esto es lo que debemos: “que vigiléis a los que causan disensiones y tropiezos contra las enseñanzas que vosotros aprendisteis”. Pero esto no es lo más importante que haremos. Vigilar el error es necesario, pero regocijarnos en la verdad es primordial.

Existe un Cuerpo de Doctrinas Definido

Segundo, con relación a la enseñanza o doctrina, no pierda de vista lo que es obvio: Existe un cuerpo doctrinal contra el que nadie puede ir. Verso 17: “que vigiléis a los que causan disensiones y tropiezos contra las enseñanzas que vosotros aprendisteis”. Existe una enseñanza convencional. Existe algo de lo que no nos podemos separar. Pablo se refiere a ello de muchas maneras. En Romanos 6:17, lo llama forma de doctrina: “os hicisteis obedientes de corazón a aquella forma de doctrina a la que fuisteis entregados”. En 2da a Timoteo 1:13-14, la norma de las palabras sanas y el tesoro: “Retén la norma de las palabras sanas que has oído de mí, en la fe y el amor en Cristo Jesús. 14 Guarda, mediante el Espíritu Santo que habita en nosotros, el tesoro que te ha sido encomendado”. En Hechos 20:27, lo llama todo el propósito de Dios: “pues no rehuí declarar a vosotros todo el propósito de Dios”

Así que existe un cuerpo, o norma, o forma de la doctrina escuchada. El peligro aquí es, por supuesto, que no debemos añadirle a esta categoría todas las opiniones que existen sobre cientos de versos bíblicos, para que no haya ningún desacuerdo (vea Filipenses 3:15). La norma de las palabras sanas sería un fiel resumen de las verdades bíblicas esenciales determinadas por el grado de importancia en que expresan y preservan la historia de la redención, la naturaleza y condición del hombre, la naturaleza y obra de Cristo, la naturaleza y obra del Espíritu Santo, y la naturaleza y obra de Dios el Padre. Uno de los mayores retos en la búsqueda de la unidad es decidir qué pertenece a este cuerpo de doctrina cuando Pablo dice que si alguien se separa de él, debemos apartarnos de esa persona. Esto ha sido parte del trabajo de nuestros ancianos en el último año con referencia a la cuestión del bautismo. Y es en lo que todavía trabajamos.

Deje Espacio para Amar al Enemigo

Tercero, en relación al segundo mandamiento al final del verso 17 (que os apartéis de ellos), necesitamos estar seguros de dejar espacio para obedecer la enseñanza de Romanos 12 que dice que debemos “Bendecid a los que os persiguen” (v.14), y, “Si es posible, en cuanto de vosotros dependa, estad en paz con todos los hombres” (v.18), y así sucesivamente.

Apartarnos de alguien no significa: dejar de amarle, o dejar de orar por él, ni siquiera dejar de hablarle. Cuando Pedro actuó de manera contraria al evangelio en Gálatas 2, Pablo no se apartó de él en primera instancia. Primero le confrontó con el objetivo de traerle de vuelta. Este tipo de contacto no está prohibido, lo que Pablo manda aquí con las palabrasapartéis de ellos, no es eliminar todo contacto, sino el tipo de contacto que da a entender que la vida puede continuar como de costumbre. No puede. Si usted como un cristiano profesante, persiste en alejarse de la doctrina que enseñaron los apóstoles, simplemente no podemos pasar el tiempo juntos como antes.

Los Falsos Maestros Parecen Agradables

Esto nos lleva finalmente al verso 18 y a las dos razones que Pablo da para explicar por qué la vigilancia de la enseñanza es tan importante. Verso 18: “Porque los tales [las personas que se apartan de la doctrina] son esclavos, no de Cristo nuestro Señor, sino de sus propios apetitos, y por medio de palabras suaves y lisonjeras engañan los corazones de los ingenuos”

Tomemos el primeramente la segunda razón. Verso 18b: “por medio de palabras suaves y lisonjeras engañan los corazones de los ingenuos”. La palabra usada para ‘lisonjeras’ es simplemente ‘bendiciones’, y palabras suaves no significa necesariamente evidentemente resbaladizas. Significa simplemente placenteras y plausibles. Así que la razón por la que debemos ser tan vigilantes con relación a la enseñanza bíblica es que aquellos que se alejan de ella envuelven a los ingenuos con discursos placenteros y plausibles que se parecen ser una bendición. Los falsos maestros no obtienen seguidores siendo ásperos y rudos, obtienen seguidores siendo agradables.

Tomemos dos ejemplos de la historia: Arrio (336 d.C.) y Socino (1604 d.C.) quienes negaron la deidad de Cristo. Parker Williamson describe a Arrio de esta manera: Éste era un compañero brillante, enérgico y atractivo, del tipo de ciudadanos que cualquier Club Rotary2 recibiría con agrado. Cantaba canciones de marineros en las cantinas del muelle y enseñaba historias de la de Biblia a los fieles del miércoles en la noche, era un hombre inmensamente popular. Su historia nos recuerda que la herejía no nos golpea para que le creamos, nos seduce. (Parker T. Williamson, Standing Firm: Reclaiming the Chastain Faith in Times of Controversy [Lenoir, North Carolina: PLC Publications, 1996] p.31).3

otro escritor describe a Socino de esta manera:

Era un caballero. Su moral era irreprensible y se distinguía a sí mismo por su cortesía incondicional. Su cortesía incondicional era admirable en un tiempo en que aun los grandes líderes protestantes, Lutero y Calvino utilizaban el lenguaje callejero vulgar cuando argüían con sus oponentes.

Esto significa que rara vez será popular resistir a los falsos maestros en la iglesia, porque casi siempre son vistos como quienes traen bendiciones y hablan palabras de atractivas. Son caballeros, y Pablo dice que los inocentes son arrastrados por ellos. Por eso dice: Vigílenlos y apártense de ellos.

Los Falsos Maestros son Esclavos de Sus Propios Apetitos

La otra razón por la que la vigilancia de la enseñanza es tan importante, según Pablo (v.18a) es porque “los tales [los falsos maestros] son esclavos, no de Cristo nuestro Señor, sino de sus propios apetitos” –literalmente: de sus propios estómagos. En otras palabras, el asunto de la falsa enseñanza no es solo un error intelectual. Detrás de los discursos plausibles y las suaves y caballerosas maneras está la idolatría, y el ídolo es el estómago –el apetito por la comida, el sexo, o la aprobación humana. Detrás de una seria enseñanza falsa casi siempre encontraremos, no solo errores intelectuales, sino pasiones mundanas esclavizando la mente.

Que Vigiléis

Así que cierro con un llamado a vigilar. Vigilen a los que hablan suave, que pastorean inmensas iglesias, escriben muchos libros, dirigen grandes ministerios, y no aprecian claramente todo el propósito de Dios por encima de sus bienes terrenales.


1 Una prisión de trabajos forzados, para prisioneros políticos, ‘Jefatura Administrativa de Campos de Labor Correctiva’ (Acrónimo Ruso). Webster’s New World College Dictionary, Tercera Edición.

2 Cualquier organización local de un servicio internacional de clubes (Rotary International) de intelectuales y negociantes, fundado en Chicago en 1905. Webster’s New World College Dictionary, Tercera Edición.

3 (Parker T. Williamson, Parándonos Firmes: Reclamando la Fe Casta en Tiempos de Controversia [Lenoir, North Carolina: PLC Publications, 1996] p.31)

**** Este articulo es publicado con el permiso de http://es.desiringgod.org***


El pecado al acecho

El pecado al acecho

Por Christopher Shaw

Entonces el Señor dijo a Caín: ¿Por qué estás enojado, y por qué se ha demudado tu semblante? Si haces bien, ¿no serás aceptado? Y si no haces bien, el pecado yace a la puerta y te codicia, pero tú debes dominarlo. Génesis 4.6–7 (LBLA)

Siempre resulta admirable ver en las Escrituras lo increíblemente sencillas que son las enseñanzas de Dios a sus hijos. Él escoge presentarlas en el idioma y contexto que ellos pueden entender, de manera que la verdad presentada queda fácilmente grabada en el corazón. En este caso, el Señor usa una dramática analogía de la vida real para comunicarle a Caín un principio eterno de la vida espiritual.

Caín y Abel eran personas acostumbradas a la vida agreste, uno como labrador y el otro como pastor de ovejas. No hemos de dudar que con frecuencia tuvieron que enfrentarse a las fieras del campo que intentaban devorarse los animales del rebaño. De esta experiencia, Dios se sirvió de una ilustración que ayudaría a Caín a entender la dinámica por la cual el pecado se hace fuerte en nuestras vidas.

Cuando escogemos hacer lo que no es correcto, hemos optado por un estilo de vida que acarrea ciertas consecuencias para nosotros. El que anda en lo malo, atrae la maldad. Frente a Caín, el Señor escogió la frase «el pecado yace a la puerta». La palabra «yace» podría traducirse «está agazapado» y describe a la perfección la postura del animal de caza que estudia intensamente a su víctima para pegar el dramático salto que lo pondrá en sus garras. Nos da la imagen, tantas veces vista en documentales, del león escondido en los pastizales, lentamente acercándose a un animal que no sospecha de su presencia. De la misma manera, quien anda en lo malo es «escogido» por el pecado como una presa segura.

La víctima tiene todas las características que la hacen atractiva para el enemigo. Por esta razón, el Señor usó la frase «te codicia». Contrario a los mitos populares, los animales de caza no siempre atrapan a las víctimas que escogen. Los leones, por ejemplo, pierden más del cincuenta por ciento de sus víctimas. Debido a esto, es parte de la estrategia del león buscar a los animales más débiles y desprovistos de protección. Quien anda en lo malo debilita sus defensas espirituales y se abre a los ataques sorpresivos del pecado, que fácilmente se instalará en su vida.

Continuando con la analogía, el Señor insta a Caín a que domine al animal que está por atacar. En otras palabras, viendo su postura agazapada, debía tomar la iniciativa y atacar antes de ser atacado. En esto, vemos una segunda lección importante con respecto al pecado. Es nuestra responsabilidad no permitir que se haga fuerte en nuestro interior. Nadie puede hacer esto por nosotros. Debemos resistirnos a sus asechanzas y echarlo de nuestra presencia antes de que pegue el zarpaso. Una postura de permanente vigilancia es indispensable para resistirse al pecado.


¿Guardaba Pablo el sábado y las fiestas hebreas?

¿Guardaba Pablo el sábado y las fiestas hebreas?

Autor desconocido..

Los neo-judaizantes (adventistas del séptimo día, judíos mesiánicos y seguidores de Herbert W. Armstrong) esgrimen los siguientes pasajes del Libro de los Hechos para hacernos creer que el apóstol Pablo y los primeros cristianos guardaban el sábado y las fiestas hebreas: Hechos 13:14, 42, 44; 16:13; 17:2; 18:4, 21; 20:6, 16; 27:9.

Analicemos uno por uno esos textos del libro de Hechos.

Hechos 13:14.

Este pasaje dice simplemente que Pablo y sus compañeros entraron en una SINAGOGA de Antioquía de Pisidia en sábado. Se sentaron, y después de la lectura de la Ley y los profetas, Pablo LES PREDICÓ EL EVANGELIO A LOS JUDIOS, DEMOSTRANDO CON LA TORAH (la ley) QUE JESÚS ES EL MESIAS (vrs.15-41). Por lo tanto, Pablo, como tenía por costumbre, entraba los sábados a las sinagogas NO PARA OBSERVAR EL SÁBADO, SINO PARA PREDICAR EL EVANGELIO A LOS JUDIOS. Los SÁBADOS era el mejor día para predicar el Evangelio de la GRACIA de Dios a los judíos, ya que era y es el día cuando los judíos se reúnen en sus sinagogas para estudiar la Torah.

LAS IGLESIAS FUNDADAS POR PABLO JAMAS SE REUNIAN LOS SÁBADOS PARA OBSERVAR ESE DÍA. ¡¡No hay ni un solo texto en el libro de Hechos donde se diga que los cristianos guardaban el sábado!!

Hechos 13:42

En este texto leemos que, cuando Pablo y sus compañeros salieron de la SINAGOGA, los judíos les invitaron a que siguieran hablando del mismo tema el sábado siguiente.

Hechos 13:44

En este texto leemos que el siguiente sábado casi toda la ciudad se congregó para oír el EVANGELIO. En ninguna parte leemos que Pablo y sus compañeros observaran el sábado. Ellos fueron utilizaron todos esos sábados PARA PREDICAR EL EVANGELIO A LOS JUDIOS, Y A LOS GENTILES JUDAIZADOS.

Repito, el sábado era utilizado por Pablo para PREDICAR EL EVANGELIO DE LA GRACIA DE DIOS (Hch.20:24), ¡no para predicar la Torah!, sino el EVANGELIO de la gracia, el Evangelio del NUEVO PACTO.

Hechos16:13.

Este pasaje dice que un sábado Pablo y sus compañeros salieron fuera de la ciudad para encontrar un lugar tranquilo para orar. El texto tampoco dice por ninguna parte que Pablo y sus compañeros guardaran el sábado, simplemente dice que ese día de oración era un sábado. Ese sábado lo aprovecharon para PREDICAR EL EVANGELIO A UNAS MUJERES que estaban lavando en la orilla del río (vrs.14-15).

Hechos 17:2.

Este pasaje es bien clarito. En él leemos que Pablo y sus compañeros llegaron a Tesalónica, y entraron un sábado, como era costumbre, en una SINAGOGA de los judíos para PREDICARLES EL EVANGELIO. Esto lo hicieron durante tres sábados seguidos, discutiendo con los judíos en base a las Escrituras, demostrando que Jesús es el Mesías (vrs.3-4).

La Escritura JAMÁS dice que Pablo entraba en las sinagogas judías para observar el sábado, sino que entraba para PREDICAR A LOS JUDIOS EL EVANGELIO. Si yo quiero predicar a los musulmanes el Evangelio, tendré que ir los VIERNES a sus mezquitas, ya que ese es el día cuando ellos se reúnen. ¿Significa eso que yo esté guardando el viernes? ¡Claro que no!

Hechos 18:4, 21.

Este pasaje confirma todo lo que estoy diciendo.

Pablo entraba todos los sábados en la SINAGOGA de los judíos, que estaba en Corinto, para demostrarles con la Torah que Jesús es el Mesías (v.5). El apóstol Pablo NO iba los sábados a la sinagoga de los judíos para hacer reuniones con el resto de los cristianos. Primero porque esos judíos de las sinagogas NO CREÍAN QUE JESÚS FUERA EL MESIAS, y, segundo, porque él iba a las sinagogas para anunciarles el Evangelio de la gracia de Dios. Cuando algunos judíos creían el mensaje de Pablo y se convertían al Mesías, SALIAN DE LAS SINAGOGAS (o eran expulsados) y se unían al grupo de Pablo, es decir, a los cristianos.

En Hechos 19:19 se dice una vez más que Pablo entraba en las sinagogas para discutir con los judíos, y demostrar con la Torah que Jesús es el Mesías. Lo quiero dejar bien claro: PABLO NO GUARDABA EL SÁBADO, sino que entraba los sábados en las sinagogas de los judíos para PREDICAR EL EVANGELIO A ESOS JUDIOS. No se deje engañar por las mentiras de la secta adventista del séptimo día, y repetidas por los seguidores de Herbert W. Armstrong, referente a que Pablo guardaba el sábado. Esos sectarios enseñan que si usted NO guarda el sábado, ¡no podrá ser salvo y no está en la verdad!, Y esto es una abominable doctrina de demonios, una PERVERSION del Evangelio de la gracia de Dios.

Hechos20:6, 16

Este pasaje dice simplemente que Pablo zarpó de Filipos después de la fiesta de los panes sin levadura, PERO NO DICE POR NINGUNA PARTE QUE PABLO OBSERVARA ESA FIESTA.

Es lo mismo que si yo digo lo siguiente: “Mi esposa y yo tomaremos el avión el día después de la fiesta de los tabernáculos”. Yo NO estoy diciendo que esté guardando la fiesta de los Tabernáculos, lo que estoy diciendo es que tomaremos el avión el día después de la fiesta de los Tabernáculos. En el v.16 se enseña lo mismo. Pablo tenía prisa por llegar a Jerusalén el día de Pentecostés, pero NO dice por ninguna parte que él quería ir a Jerusalén para observar el día de Pentecostés. Simplemente el texto dice que ese día de Pentecostés Pablo quería estar en Jerusalén.

Hechos 27:9.

En este pasaje se hace referencia a la fiesta del ayuno, sin embargo, el texto NO dice por ninguna parte que Pablo guardara esa fiesta. Por consiguiente, decir que la Iglesia primitiva guardaba el sábado y las fiestas hebreas, basándose en esos textos del libro de Hechos, es una PATRAÑA, un engaño de los neo-judaizantes que predican un FALSO evangelio de obras, diciendo que, si quebrantamos el sábado del Decálogo, NO podremos salvarnos, sino que recibiremos la marca de la bestia y nos condenaremos. ESTE ESTUDIO DEJA BIEN CLARO QUE PABLO NO GUARDABA EL SABADO, SOLO LO APROVECHABA PARA PREDICARLES A LOS JUDIOS DE CRISTO JESUS.

Pregunta: Jesús observó el sábado (Lucas 4:16). 

RESPUESTA: Sí, Jesús guardó el sábado. Guardó todas las leyes judías, porque nació bajo la ley y la guardó perfectamente (Gálatas 4:4; Hebreos 4:15). Sacrificó corderos para la Pascua, diezmó para los levitas, le dijo a los que habían sido limpiados que llevaran la ofrenda ordenada por Moisés (Mateo 8:4) y observó Hanukkah (La fiesta de la Dedicación – Juan 10:22). Él debió haber usado hilos azules en su vestuario (Números 15:38) y hecho muchas otras cosas que los cristianos no tienen que imitar. Cuando consideramos el ejemplo que él dejó, debemos recordar el contexto histórico. Jesús vivió sin pecar bajo los requisitos del antiguo pacto. (Hebreos 4:15): Nació bajo la ley, mientras el antiguo pacto estaba todavía vigente (Gálatas 4:4).

DIOS LOS BENDIGA ..


Los misterios del reino

Los misterios del reino

Decía además: «Así es el reino de Dios, como cuando un hombre echa semilla en la tierra. Duerma y vele, de noche y de día, la semilla brota y crece sin que él sepa cómo, porque de por sí lleva fruto la tierra: primero hierba, luego espiga, después grano lleno en la espiga; y cuando el fruto está maduro, en seguida se mete la hoz, porque la siega ha llegado». Marcos 4.26–29

Por Christopher Shaw

Cuando yo era joven, pensaba que todo se podía entender y explicar si se lo analizaba con un espíritu cuidadoso y perseverante. A decir verdad, como muchos jóvenes a mi alrededor, aun de aquello que no entendía me atrevía a dar explicaciones. Muchas veces también, en el rol de maestro, me sentía en la obligación de dar una respuesta a mis alumnos de cosas que no entendía con mucha claridad.

Con el pasar de los años he entendido cada vez más que gran parte de lo que ocurre a nuestro alrededor está envuelto en un manto de misterio. La vida se ha encargado de mostrarme que muchas de las cosas acerca de las cuales hacía afirmaciones categóricas no eran tal cual yo las describía. Hoy, me siento más cómodo (y creo, también, que es más honesto) admitiendo ante aquellos a quien Dios me ha dado el privilegio de instruir que hay muchas cosas que no entiendo muy bien.

Seguramente esta era una de las verdades que Cristo estaba queriendo comunicarle a sus discípulos en esta parábola que compartió con ellos. El cultivo de la tierra era una actividad tan antigua como Israel misma. La mayoría de las personas tenían contacto con la actividad de sembrar y cosechar. El proceso por el cual una pequeña semilla, aparentemente seca, se convertía en una planta frondosa con frutos provechosos para el hombre era enteramente misterioso para los que cultivaban la tierra. Solamente podían afirmar que una semilla echada en tierra produciría, unos meses más tarde, una planta de la cual se podrían sacar alimentos.

El proceso de crecimiento dentro del reino también está velado por el misterio. ¿Quién puede explicar el proceso por el cual una persona rebelde, airada o deprimida se convierte en un discípulo gozoso y comprometido con la persona de Cristo? ¿Quién de nosotros entiende bien como es que ocurre la transformación que nos lleva a ser cada vez más parecidos al Señor? ¿En qué momento ocurre? ¿Cuáles son sus agentes? ¿Qué fenómenos la acompañan? La verdad es que la mayoría de nosotros solamente podemos testificar que ocurre, porque vemos sus frutos luego de un período determinado de tiempo.

¿Por qué es importante que entendamos esto? Porque existe una tendencia en cada uno a creer que es nuestro esfuerzo el que produce los resultados, que son nuestros programas los que aseguran el crecimiento de la iglesia, que nuestra elocuencia produce convicción en los que nos escuchan. Todo esto es una falacia. La gran mayoría de las cosas que ocurren en el mundo espiritual se resisten a la explicación. No las entendemos. Solamente podemos celebrarlas, dando gracias porque nos es dado a comer de sus frutos.

Para pensar:

«El crecimiento nunca es el producto del esfuerzo, sino de la vida». Augusto Strong.



¿Es el matrimonio entre personas del mismo sexo un derecho?

Nota del administrador: Este articulo fue tomado del blog amigo El blog del Pastor Daniel

¿Es el matrimonio entre personas del mismo sexo un derecho?

por Daniel Brito

Introducción

Por cuanto el Presidente Obama se ha declarado en favor del matrimonio entre personas del mismo sexo, vuelvo a publicar este corto estudio sobre el propósito del matrimonio según las Sagradas Escrituras.

En Agosto del 2008, el Los Angeles Times[1] publicó un artículo titulado “Reneging on a right” (Rompiendo la promesa a un derecho), refiriéndose a la campaña para aprobar la Proposición 8, una enmienda a la Constitución del estado de California que define el matrimonio entre un hombre y una mujer, y fue aprobada en Noviembre de ese mismo año. Según el Los Angeles Times, toda persona tiene derecho a contraer nupcias, pero ellos se referían a que toda persona tiene el derecho de contraer nupcias con otra persona del mismo sexo. Según el artículo, es un derecho.

Nosotros estamos de acuerdo que toda persona tiene el derecho de contraer nupcias con quien quiera, siempre y cuando sea con una persona del sexo opuesto, y tenemos que agregarle otras condiciones que los gobiernos incluyen, como: que no sea un hermano o hermana carnal, que no sea su madre o padre, que no sea con alguien menor de edad, que no sea su tío o tía, etc., etc….

Lección

  1. La Institución del Matrimonio. – La falta de creencia en el único y Verdadero Dios, deja un vacío sobre qué es lo que es malo, y qué es lo que es bueno.
    • Nuestro primer punto es sobre la INSTITUCIÓN más importante que existe en una sociedad y es el MATRIMONIO. Ya hemos estudiado el origen del hombre y de la mujer en ésta clase, hemos podido ver que en la Creación, Dios creó a Adán un ser racional e inteligente, y de el mismo Adán, creó a Eva. O sea, como ya hemos aclarado: Una sola RAZA.
      • En seguida que Dios creó a Adán y Eva, Dios los bendijo y les dijo que se multiplicaran. Es obvio que Adán y Eva tendrían hijos e hijas, y después sus hijos e hijas se casarían entre ellos mismos, y tendrían hijos e hijas. Génesis 1:27-28 dice:
        1. Y Dios creó al ser humano a su imagen; lo creó a imagen de Dios. Hombre y mujer los creó, 28 y los bendijo con estas palabras: «Sean fructíferos y multiplíquense; llenen la tierra y sométanla; dominen a los peces del mar y a las aves del cielo, y a todos los reptiles que se arrastran por el suelo.“ (NVI)
      • Pero noten también las palabras de Adán, después que Dios creó a Eva, en Génesis 2:22-24:
        1. De la costilla que le había quitado al hombre, Dios el Señor hizo una mujer y se la presentó al hombre,23 el cual exclamó: «Ésta sí es hueso de mis huesos y carne de mi carne. Se llamará “mujer” porque del hombre fue sacada.» 24 Por eso el hombre deja a su padre y a su madre, y se une a su mujer, y los dos se funden en un solo ser.” (NVI)
      • Esas Palabras fueron repetidas por nuestro SEÑOR JESUCRISTO cuando le preguntaron sobre el divorcio. Nuestro SEÑOR respondió que en el principio DIOS los había creado HOMBRE Y MUJER y por eso el hombre se separaría de su padre y madre, y se uniría a su mujer y los DOS serán una sola carne, o se funden en un solo ser. Veamos Mateo 19:4-6:
        1. ¿No han leído —replicó Jesús— que en el principio el Creador “los hizo hombre y mujer” , 5 y dijo: “Por eso dejará el hombre a su padre y a su madre, y se unirá a su esposa, y los dos llegarán a ser un solo cuerpo” ? 6 Así que ya no son dos, sino uno solo. Por tanto, lo que Dios ha unido, que no lo separe el hombre.” (NVI)
    • Analicemos lo que nuestro Texto dice sobre UN SOLO CUERPO. Debemos notar que la Biblia NUNCA dice que el padre o la madre serán un SOLO CUERPO con sus hijos e hijas. Eso es algo que se LIMITA al ESPOSO y ESPOSA. “ y dijo: “Por eso dejará el hombre a su padre y a su madre, y se unirá a su esposa, y los dos llegarán a ser un solo cuerpo” Veamos algunas cosas:
      • Desde la Creación, hemos notado que fue DIOS quien INSTITUYÓ la Familia.
      • Llegar a ser UNA SOLA CARNE lo pueden ser SOLAMENTE entre UN HOMBRE Y UNA MUJER.
        1. Dios no le dijo a Adán que le iba a hacer otra mujer o aun varias. Tampoco le dijo a Eva que le daría otro marido.
        2. Al contrario, HOMBRE Y MUJER significa: ADÁN Y EVA (Hombre y Mujer).
      • Dios no creó a Adán y a Esteban, porque entonces ambos se hubieran quedado solos, porque DOS hombres o DOS mujeres, NO se pueden PROCREAR.
  1. El Propósito del Matrimonio. – En el Texto de Génesis sobre la Creación, al igual que el que hemos leído sobre la pregunta que le hicieron a JESUCRISTO sobre el divorcio, debemos notar que la FAMILIA tiene un propósito, y es:
    1. PROCREACIÓN: de ahí que DIOS los bendijo y les dijo que se multiplicaran.
    2. FIDELIDAD: O sea, que el dejar a sus padres/madres, el hombre y la mujer se unen en una SOLA CARNE. Lo cual es una unión que es INSEPARABLE.
    3. La Familia es la fibra de la sociedad, compuesta por padre y madre, luego los hijos/as y los hijos/as de ellos, también tienen hijos e hijas, etc., etc…
    4. En la Familia hay un orden que comienza con el padre y la madre, y luego los hijos/as. En ese orden hay respeto al padre y a la madre, y hay INSTRUCCIÓN y DISCIPLINA por parte del padre y la madre sobre cómo comportarse.
    5. El Matrimonio promueve SEGURIDAD en el hijo o hija, que solamente un padre y una madre pueden hacer. Los hijos/as se crían confiados en su madre y en su padre.
    6. El Matrimonio promueve SEGURIDAD para la sociedad, porque los hijos/as necesitan ser criados en un hogar donde existe la disciplina, y donde existe el temor por parte de los hijos/as hacia los padres. Eso promueve el respeto no solamente hacia los padres/madres, sino hacia las autoridades, y hacia el resto de la sociedad.
    7. Aunque sabemos que han sido muchos los que han sido criados por una madre solamente, o en muchos casos por un padre, la estructura ideal para la formación del carácter del hijo o la hija, es en un hogar con un padre y una madre. Ese es el Plan de DIOS en la CREACIÓN, y lo sigue siendo ahora, porque DIOS NO CAMBIA.
  1. La lucha por redefinir el matrimonio. – Ya hemos establecido que la Biblia de una forma clara, ESTABLECE el matrimonio entre UN HOMBRE Y UNA MUJER.
    • En estos momentos la Proposición 8 en California, que fue aprobada en el 2008 con 61% de los votantes, ha sido declarada inconstitucional por una corte federal de apelación y va rumbo a la corte suprema para recibir la decisión final. Si la corte suprema decide en contra de la Proposición 8, entonces el matrimonio entre personas del mismo sexo será legal una vez más.
    • La lucha por redefinir el matrimonio tendrá diferentes consecuencias:
      1. En primer lugar, abre la puerta a la poligamia, porque si dos hombres o dos mujeres, pueden contraer matrimonio, entonces ¿qué puede impedir que un hombre y dos o tres mujeres se casen?
      2. También puede ser que una mujer prefiera tener dos esposos. O una mujer tener una esposa y un esposo.
      3. Un hombre puede tener un esposo y una esposa.
      4. Un hombre quiera contraer matrimonio con su hermana carnal, o una mujer contraer matrimonio con su hermano carnal.
      5. Hay organizaciones de hombres que buscan legalizar las relaciones sexuales, y por ende, el matrimonio con adolescentes, y aun niños.
      6. Como podemos ver, la lista no tiene fin si se redefine el matrimonio para que sea lo que la gente quiera que sea, en vez de ser la INSTITUCIÓN que fue Creada por Dios para sostener la sociedad.
  1. ¿Quién define la moralidad? – Los que están a favor del matrimonio entre personas del mismo sexo, nos acusan de querer imponer nuestra propia moral a ellos. Pero debemos recordar que los gobiernos imponen y deciden qué es moralmente malo. Como ejemplo, el gobierno prohíbe el robo, el uso de drogas, el conducir el automóvil en un estado de ebriedad, el tener relaciones sexuales con menores de edad, y no debemos olvidar que el contraer nupcias con parientes cercanos está prohibido. Es por esa razón que los gobiernos han definido siempre el matrimonio entre un hombre y una mujer, y aun donde la poligamia ha sido legal, siempre es entre un hombre y mujer o mujeres, pero nunca entre personas del mismo sexo. Ahora, todo lo que constituye una sociedad Cristiana debe regirse por la verdad de la Palabra de Dios. La homosexualidad es incompatible con el Cristianismo por las siguientes razones:
    • No solamente es una práctica ilícita sexual, sino que también es “innatural” por ser una atracción a una persona del mismo sexo. Como ejemplo, si dos hombres o dos mujeres se miran en un espejo desnudos, podrán notar que los órganos sexuales están diseñados por Dios para hacer una función sexual qué es bien obvia, entre un hombre y una mujer.
    • Viola el orden natural del MATRIMONIO que comienza con el hombre y la mujer siendo unidos en una sola carne, y seguido por la PROCREACIÓN.
    • La Biblia condena la práctica de una forma constante desde el tiempo de los Patriarcas, hasta el Nuevo Pacto.
      • El mejor ejemplo en el Antiguo Pacto es la historia de Sodoma y Gomorra. El pecado de Sodoma y Gomorra no fue la falta de hospitalidad como algunos enseñan, sino que los hombres eran homosexuales y querían tener relaciones sexuales con los DOS ÁNGELES que habían llegado para sacar a Lot y a su familia (Génesis 19).
      • Otras citas son: Lev.18:22:
        1. No te acostarás con varón como los que se acuestan con mujer; es una abominación.” (LBLA)
      • Lev. 20:13:
        1. Si alguno se acuesta con varón como los que se acuestan con mujer, los dos han cometido abominación; ciertamente han de morir. Su culpa de sangre sea sobre ellos.” (LBLA)
      • Deut. 23:17:
        1. Ninguna de las hijas de Israel será ramera de culto pagano; tampoco ninguno de los hijos de Israel será sodomita de culto pagano.” (LBLA)
      • La historia del Levita y su concubina se asemeja a lo ocurrido en Sodoma y Gomorra (Jueces 19).
    • En el Nuevo Pacto.
      • 1 Corintios 6:9:
        1. ¿O no sabéis que los injustos no heredarán el reino de Dios? No os dejéis engañar: ni los inmorales, ni los idólatras, ni los adúlteros, ni los afeminados, ni los homosexuales” (LBLA)
      • 1 Timoteo 1:9-10:
        1. Reconociendo esto: que la ley no ha sido instituida para el justo, sino para los transgresores y rebeldes, para los impíos y pecadores, para los irreverentes y profanos, para los parricidas y matricidas, para los homicidas, 10para los inmorales, homosexuales, secuestradores, mentirosos, perjuros, y para cualquier otra cosa que es contraria a la sana doctrina” (LBLA)
      • Rom. 1:26-27:
        1. Por esta razón Dios los entregó a pasiones degradantes; porque sus mujeres cambiaron la función natural por la que es contra la naturaleza; 27 y de la misma manera también los hombres, abandonando el uso natural de la mujer, se encendieron en su lujuria unos con otros, cometiendo hechos vergonzosos hombres con hombres, y recibiendo en sí mismos el castigo correspondiente a su extravío.” (LBLA)
  1. ¿Nacen homosexuales algunos? – Muchos opinan que los homosexuales nacen sintiendo atracción por personas del mismo sexo. Aunque sabemos muy bien que desde la caída de Adán y Eva, el pecado ha trastornado el orden sexual Creado por Dios, pero no hay evidencia que la homosexualidad sea heredada, o sea genética. Veamos algunos puntos.
    • Aunque es difícil encontrar respuestas a todos los casos de homosexualidad, podemos decir que en muchos es algo que se aprende.
      • También son muchos los casos donde ha habido abuso sexual por parte de un adulto a un niño/a, o de un adolescente a un niño/a.
    • Suponiendo, y lo repito en mayúsculas, SUPONIENDO que la ciencia llegara a probar que es “genético”, o sea, encontrar al “gene” homosexual, sería lo mismo que el “gene” para otros pecados como hemos escuchado en el pasado, como el alcoholismo, el adulterio, el robar, etc.
      • Recuerdo que en el decenio de los 70 y 80 se hablaba mucho de que el alcoholismo es una enfermedad. Lo mismo se ha dicho de aquellos que no pueden contenerse y tienen que cometer adulterio.
      • Algunos de ustedes recordarán a Tiger Woods que después de confesar su adulterio, o sus muchos adulterios, se inscribió en un centro de rehabilitación para dejar de hacerlo. Esa es la mentalidad que dice que lo que Tiger Woods estaba haciendo es una enfermedad o una “adicción” que se puede tratar con cierto tipo de rehabilitación.
      • Lo mismo se ha dicho de aquellos que roban porque tienen que robar. O sea, tienen una compulsión que no los deja parar de robar.
    • Nuestra respuesta es que al igual que si la persona ha nacido con cualquier gene de “pecar”, sea homosexualidad, adulterio, robar, etc., etc., la Biblia condena esos tipos de conducta y por eso, el creyente tiene que separarse de ese estilo de vida aunque halla nacido así.
      • Eso se conoce como la lucha que existe entre la naturaleza pecaminosa (la carne) o sea, aquello en nosotros que se opone a la ley de Dios. Veamos Gálatas 5:16-25:
        1. Así que les digo: Vivan por el Espíritu, y no seguirán los deseos de la *naturaleza pecaminosa.17 Porque ésta desea lo que es contrario al Espíritu, y el Espíritu desea lo que es contrario a ella. Los dos se oponen entre sí, de modo que ustedes no pueden hacer lo que quieren.18 Pero si los guía el Espíritu, no están bajo la ley. 19 Las obras de la naturaleza pecaminosa se conocen bien: inmoralidad sexual, impureza y libertinaje;20 idolatría y brujería; odio, discordia, celos, arrebatos de ira, rivalidades, disensiones, sectarismos21 y envidia; borracheras, orgías, y otras cosas parecidas. Les advierto ahora, como antes lo hice, que los que practican tales cosas no heredarán el reino de Dios. 22 En cambio, el fruto del Espíritu es amor, alegría, paz, paciencia, amabilidad, bondad, *fidelidad,23 humildad y dominio propio. No hay ley que condene estas cosas.24 Los que son de Cristo Jesús han crucificado la naturaleza pecaminosa, con sus pasiones y deseos.25 Si el Espíritu nos da vida, andemos guiados por el Espíritu.” (LBLA)
      • El apóstol Pablo les recuerda a los Gálatas, que DIOS NO PUEDE SER ENGAÑADO. Eso es porque uno piense que Dios no se va a dar cuenta de nuestras acciones, o porque alguien halla contado que eso no es malo, o tal vez no es tan malo, o ¿quién se va a enterar?
      • El Texto Sagrado es bien claro, y nos dice que NADIE puede BURLARSE DE DIOS. Tarde o temprano lo que uno siembra, eso es lo que uno cosecha. Veamos Gálatas 6:7-8:
        1. No se engañen: de Dios nadie se burla. Cada uno cosecha lo que siembra.8 El que siembra para agradar a su *naturaleza pecaminosa, de esa misma naturaleza cosechará destrucción; el que siembra para agradar al Espíritu, del Espíritu cosechará vida eterna.” (LBLA)
    • Debemos recordar que DIOS NO CAMBIA. Por mucho que el mundo diga que no es malo, si la Biblia dice que es malo, es malo. Y si la Biblia dice que algo es bueno, es bueno. En nuestros tiempos el bien y el mal son interpretados por la sociedad en oposición a lo que la Biblia dice. Isaías 5:20 dice:
      • ¡Ay de los que llaman a lo malo bueno y a lo bueno malo, que tienen las tinieblas por luz y la luz por tinieblas, que tienen lo amargo por dulce y lo dulce por amargo!” (LBLA)
  1. El decaimiento del matrimonio. – Cada vez más personas eligen no casarse y vivir en concubinato.
    • Nuestra respuesta es que NO importa la norma de la sociedad, una vida en concubinato es fornicación.
    • Según las épocas y tiempos, el definir como una persona estaba casada dependía del uso de costumbres.
      1. En los tiempos antiguos se distinguía entre “esposa” y “concubina”. Quiere decir que se podía saber cuando una pareja estaba casada o no.
      2. Pero noten que las citas que hemos estudiado sobre el pecado de la homosexualidad en el NT, también mencionan el pecado de la fornicación lo cual “practicado” lleva la misma condena y el mismo castigo que la homosexualidad.

Conclusión

La Biblia aclara muy bien que es SOLAMENTE en el Santo estado de Matrimonio que las personas pueden disfrutar de una relación sexual que sea lícita delante de Dios. 1 Corintios 7:2-3 dice:

No obstante, por razón de las inmoralidades, que cada uno tenga su propia mujer, y cada una tenga su propio marido.

3Que el marido cumpla su deber para con su mujer, e igualmente la mujer lo cumpla con el marido.” (LBLA)

El que no pueda, o no quiera contraer matrimonio por cualquier razón, debe vivir una vida de ABSTINENCIA sexual.

Que Dios les bendiga.

 *Toda referencia Bíblica ha sido tomada de la Biblia, Nueva Versión Internacional y la Biblia de las Américas.

Notas:

1) http://articles.latimes.com/2008/aug/08/opinion/ed-marriage8

RECOMENDADO:

Un Estudio sobre la Homosexualidad, por Emmanuel Arancibia, http://pastordanielbrito.wordpress.com/2010/02/15/un-estudio-sobre-la-homosexualidad/


El brillo de nuestra luz

El brillo de nuestra luz

Por Christopher Shaw

Así brille vuestra luz delante de los hombres, para que vean vuestras buenas acciones y glorifiquen a vuestro Padre que está en los cielos. Mateo 5.16 (LBLA)

Con frecuencia hago la siguiente pregunta a las personas de la iglesia: ¿Si no pudieras abrir tu boca para explicarle a otros que eres un discípulo de Cristo, cómo podrían darse cuenta de que tú lo eres? No se apresure en desechar la pregunta sin antes meditar en sus implicancias para nuestra vida. El hecho es que para una gran mayoría de personas el testimonio descansa enteramente sobre una proclamación verbal. Nuestro comportamiento contradice ese testimonio, de manera que las personas llegan a la conclusión de que realmente no nos diferenciamos en nada a ellos, salvo que «afirmamos» ser cristianos.

En el versículo de hoy, Cristo muestra el camino que quería para sus seguidores, un camino por el cual se daría evidencia a los de afuera que ellos estaban claramente identificados con Su persona. La expectativa de Jesús era que se dedicaran a las buenas obras, de tal manera que los otros se maravillaran por su forma de vida radicalmente diferente. Las buenas acciones se prepararon no para generar luz, sino para la manifestación de la luz. Es decir, la luz no tiene que realizar acciones especiales para darse a conocer. Quienes ven su resplandor llegan a la conclusión inevitable de que es luz. De igual manera, era la voluntad de Jesús que sus seguidores vivieran haciendo el bien a los demás a fin de que, aun cuando hablar no fuera posible, la gente los identificara como personas de otro «mundo».

Los que somos de la iglesia evangélica aún sufrimos de un fuerte condicionamiento en contra de las buenas obras. No queremos que nadie diga ni piense que deseamos ganarnos el cielo con nuestras acciones. El resultado, sin embargo, es que hemos descartado completamente las buenas obras de nuestra vida espiritual. No obstante, considere las siguientes declaraciones: «Pues somos hechura suya, creados en Cristo Jesús para buenas obras, las cuales Dios preparó de antemano para que anduviésemos en ellas» (Ef 2.10). «Preséntate tú en todo como ejemplo de buenas obras». (Ti 2.7). «Él se dio a sí mismo por nosotros para redimirnos de toda maldad y purificar para sí un pueblo propio, celoso de buenas obras» (Ti 2.14). «Palabra fiel es esta, y en estas cosas quiero que insistas con firmeza, para que los que creen en Dios procuren ocuparse en buenas obras» (Ti 3.8). «Y considerémonos unos a otros para estimularnos al amor y a las buenas obras» (Heb 10.24). «Mantened buena vuestra manera de vivir entre los gentiles, para que en lo que murmuran de vosotros como de malhechores, glorifiquen a Dios en el día de la visitación, al considerar vuestras buenas obras» (1 P 2.12).

En ninguno de estos versículos se declara que las buenas obras no son importantes para los que siguen a Cristo. Al contrario, afirman que ¡los que siguen a Cristo son conocidos por sus buenas obras! Pidamos pues, al Padre, que nos muestre dónde está trabajando él, para que nos unamos a las buenas obras que preparó de antemano para que anduviésemos en ellas.

Para pensar:

«Has todo el bien que puedas, a todas las personas que puedas, de todas las maneras que puedas, por todo el tiempo que puedas». Juan Wesley.



Edificando o destruyendo a nuestros hijos tu eliges.

Edificando o destruyendo a nuestros hijos tu eliges.

Los padres tienen un papel único y retador en el orden de Dios: tenemos la responsabilidad de criar a la próxima generación del Reino de Dios. Esto obviamente nos lleva mucho más allá de la simple provisión física de las necesidades de nuestros hijos en cuanto a alimento, techo y abrigo. Tenemos también una obligación moral, espiritual, emocional e intelectual para con nuestros hijos.

Dios ha dado a los padres la responsabilidad de criar a los hijos; esta no es la responsabilidad de los abuelos, de las escuelas, del estado, de grupos juveniles, ni de los compañeros y amigos. Aun cuando cada uno de estos grupos pudiera ejercer influencia sobre los niños, en última instancia, el deber y la responsabilidad descansan sobre los padres y, particularmente, sobre el padre, a quien Dios ha designado «cabeza» de la familia, a fin de que la dirija. Se necesitan dos cosas para la apropiada enseñanza de los hijos: una actitud correcta y un fundamento correcto. Una atmósfera perneada con crítica destructiva, condenas, falsas expectativas, sarcasmo, intimidación y temor, «provocará a ira al hijos»Efesios 6:4 . En una atmósfera semejante, no se podrá ofrecer enseñanza sana alguna.

Por ejemplo:

Palabras que matan el carácter de un hijo o hija

En los pocos años que tengo de Pastor e visto de todo, e tratado con padres que maldicen a sus hijos con cada calificativo que van desde “eres un burro” unos sustituyen la palabra burro por los peores calificativos que existen. “eres un inútil” “tenias que ser como tu padre y/o madre” “eres un mediocre” y muchas cosas peores. En cuanta la las jovencitas hay padres con dos dedos de frente que se la pasan diciendoles  “eres una mujersuela” “eres una perdida” “ solo andas buscando” “eres una tonta” “no sabes nada de la vida” etc.

Cuando un padre le dice a su hija “eres una mujersuela” o a un hijo eres un “mediocre” se esta aliando con el mismo Satanás para que su hija y/o hijo en verdad le tome la palabra. Esta actitud solo muestra la conciencia podrida de un padre.

Si uno se pone a investigar encontrara que las hijas que son oprimidas y maltratadas por los padres tienen un alto indice a salir embarazadas, ya que lo único que buscan es huir de la situación. Lo mismo pasa para las jovencitas que sus padres no las pelan, por buscar cariño pueden caer en mandos no muy buenas. Con los jóvenes vemos un patrón similar, cuando son muy oprimidos por los padres terminan aborreciendo la religión, en cuanto tienen algo de libertad muy probable es que terminaran haciendo todo lo que no los dejaron.

La alternativa positiva sería una atmósfera rica en ternura, entusiasmo, afecto, disciplina y amor. En una atmósfera así, los padres pueden edificar las vidas de sus hijos sobre el precioso fundamento del conocimiento de Dios.

A través de toda la Escritura vemos cómo los padres influyeron en sus hijos para la justicia o para el mal.

Por ejemplo:

Vemos en la palabra como Timoteo es influenciado por la fe de su madre y abuela.

Doy gracias a Dios, al cual sirvo desde mis mayores con limpia conciencia, de que sin cesar me acuerdo de ti en mis oraciones noche y día;deseando verte, al acordarme de tus lágrimas, para llenarme de gozo; trayendo a la memoria la fe no fingida que hay en ti, la cual habitó primero en tu abuela Loida, y en tu madre Eunice, y estoy seguro que en ti también.” (2 Timoteo 1.3–5, RVR60)

En este verso podemos ver lo importare que es el buen ejemplo. Mas que una mano dura es el ejemplo que damos.

Si instruimos correcta mente a nuestros hijos en el camino de Dios y ellos pueden ver en mi los efectos de la Palabra, le aseguro que sus hijos tendrán menos riesgo de desviar sus caminos.

Una mujer china que acababa de aprender a leer, oró, diciendo: “Señor, vamos a trabajar entre muchas personas que no saben leer. Señor, haz que nuestras vidas sean Biblias abiertas, para que aquellos que no pueden leer el Libro, puedan leerlo en nosotras.”—The Homiletic Digest.

Así mis amados lectores, si quieren buenos hijos, comencemos a ser buenos padres.

Dios se revela como un Padre cariñoso, cercano a sus hijos, y sensitivo ante sus necesidades, por lo tanto les enseña, los ama, los ayuda y los sana. Jamas veras a Dios gritando, ¡eres un inútil!!!.

Parte de tener un corazón semejante al de Dios exige que reconozcamos el hecho de que amar y cuidar a los niños le honra a Él.

Una vez que vemos la paternidad a través del corazón de Dios, tenemos que llegar a la aplicación minuciosa y práctica de todos los días. La Biblia nos da algunas instrucciones muy claras de cuáles son nuestras responsabilidades como padres.

Instruye al niño en su camino, Y aun cuando fuere viejo no se apartará de él.” (Proverbios 22.6, RVR60)

Instruye: Encierra la idea de unos padres que dedican sus energías a dotar a un niño de sabiduría y amor, a alimentarlo y disciplinario para que se convierta en alguien completamente dedicado a Dios. Ello presupone madurez espiritual y emocional por parte de los padres. En su camino: Significa también que se le instruya para que sea capaz de refrenar cualquier inclinación que lo aparte de Dios (por ejemplo: falta de voluntad o disciplina, predisposición a la depresión). De esa manera, la promesa consiste en que un desarrollo apropiado del niño asegura que este se mantenga en los caminos de Dios.

 Efesios 5.1 dice que debemos imitar a Dios «como hijos amados». Esto da por sentado que nuestros hijos también deben tratar de imitar a sus padres: ¡nosotros! Basado en este pasaje, ¿qué necesitaría cambiar en su vida para ser un ejemplo digno de imitarse?

1 Lerı́n, A. 500 ilustraciones (37).

 2 Hayford, J. W. (2000). La familia llena del Espiritu : Sabiduria santa para construir hogares felices (electronic ed.). Logos Library System; Serie Vida en Plenitud Guias para las Dinamicas del Reino (94). Nashville: Editorial Caribe.


Los Pactos con Dios no son Bíblicos

Los Pactos con Dios no son Bíblicos:

Pablo Roman Caballero

El unico que puede hacer pactos es Dios, por cuanto pacto requiere sangre segun la Biblia no dinero. Por eso Jesus dijo: ESTE ES EL NUEVO PACTO EN MI SANGRE. Ademas, ya despues del Pacto de Jesus, no hay mas pactos, porque el hacer un pacto nuevo es invalidar el sacrificio de Jesus. Por esto Jesus dijo tambien que TODO LO QUE PIDIERAMOS SE LO PIDIERAMOS AL PADRE EN SU NOMBRE. Yo no necesito hacer pacto con Dios para que el me de algo, yo necesito orar en el nombre de Jesus, quien ya pago el precio por mi!

Este concepto que se enseña tanto hoy dia en las iglesias de que debes de ponerle nombre a tu ofrenda, que por ejemplo, si tu tienes un hijo enfermo, que cuando vayas a dar tu ofrenda le digas a Dios que esa ofrenda es para que tu hijo se sane, esto es una blasfemia.  Cristo nunca le dijo a las personas que para el sanarlos ellos tenian que ponerle nombre a su ofrenda.  Todo lo contrario.  Y en la ocasion que vemos la palabra ofrenda y sanidad a la misma vez en la Biblia, lo vemos como una muestra de agradecimiento a Dios despues de recibir la sanidad no antes.  Esto es como decir que yo puedo comprar el milagro de Dios.  Sin embargo, vemos como miles y miles de personas escuchan a pastores y ministros decir esto desde el altar y van y lo hacen como si lo estuvieran haciendo para Dios.  Estas pobres personas no lo estan haciendo para Dios, sino que lo estan haciendo para hombres que son amadores de si mismos.

II Tim 3:1-5
1 Tambien debes saber esto: que en los postreros dias vendran tiempos peligrosos. 2 Porque habra hombres amadores de si mismos, avaros, vanagloriosos, soberbios, blasfemos, desobedientes a los padres, ingratos, impios, 3 sin afecto natural, implacables, calumniadores, intemperantes, crueles, aborrecedores de lo bueno, 4 traidores, impetuosos, infatuados, amadores de los deleites mas que de Dios, 5 que tendran apariencia de piedad, pero negaran la eficacia de ella; a estos evita. (RVR 1960)

Por esa razon es que muchas personas son abusadas, por falta de conocimiento perece mi pueblo. Un hombre se viste de pastor y empieza a enseñar su propia biblia y le dice a las personas que cuando quieran un favor de Dios que tienen que hacer un pacto y darle dinero al pastor, y la gente de buen corazon se lo cree. Pero un dia todos iremos delante de su Presencia y de algo estoy seguro, Dios no puede ser burlado.

La nueva secta mas conocida en este movimiento es La Iglesia Universal Del Reino De Dios: Pare De Sufrir.  Pero hay muchas otras iglesias, aun iglesias cristianas, que estan entrando en esta practica.

Cuando he tenido que tratar con personas atadas por demonios, he visto que los demonios que se parecen se juntan.  Me refiero a que un espiritu de avaricia tambien trae consigo a otros espiritus como el de vanagloria, de soberbia, de blasfemia, de ingratitud, etc.  Si miras bien a estas personas que se llaman pastores o ministros y que atraen al enfermo con la condicion de que ofrende para ser sanado, observaras que tambien son vanagloriosos, quieren recibir credito por las sanidades, son impetuosos, intemperantes.

Hay algunos que solo estan confundidos por lo que han visto a otros hacer.  Y todavia estan a tiempo de un genuino arrepentimiento. Pero si no se arrepienten de sus caminos, estos demonios que menciona la Escritura que acabamos de leer comenzaran a manifestarse en ellos tambien.  Repito, hay personas que si son siervos de Dios pero estan siguiendo el mal ejemplo y si no se arrepienten se convertiran en instrumentos del diablo por muy fuerte o triste que esto se oiga.

Hay ministros que le dicen a las personas que si no tienen dinero que pongan en las ofrendas una prenda valiosa, hasta les piden los anillos matrimoniales.  Usan el Antiguo Testamento para robarles a las personas.  Esto es pecado y Dios les castigara y sera un castigo mayor que el de muchos impios y ateos, pues por cuanto han conocido la verdad y aun asi se han burlado de Dios.

Los tesoros se acumulan no en casas lujosas, ni en prendas de oro y diamantes, sino en el cielo con buenas obras y amor hacia el projimo.

Este Articulo fue tomado del blog amigo: http://www.pablocaballero.com/2012/06/los-pactos-con-dinero-no-es-biblico.html?m=1


Un Cristianismo a la Carta

Un Cristianismo a la Carta.

No hay duda que cada vez se puede ver mas el pensamiento descrito por el siguiente post titulado por el mismo autos “LAS PERSONAS DEBERÍAN SER LIBRES PARA DECIDIR LO QUE QUIEREN CREER ACERCA DE JESÚS”

Este articulo es publicado para todos aquellos que tenemos la tarea de evangelizar, podamos ver uno de los panoramas que sin duda nos encontraremos. Los argumento para rebatir la postura sincretista son muchos, te recomiendo leer la obra de Strobel, L. (2008). El caso del Jesús verdadero: Un periodista investiga los ataques recientes contra la identidad de Cristo. Miami, FL: Editorial Vida.

“LAS PERSONAS DEBERÍAN SER LIBRES PARA DECIDIR LO QUE QUIEREN CREER ACERCA DE JESÚS”

Un Dios de diseño: En un mundo a la carta, ¿por qué no crear tu propia religión?

Titular de portada en Utne Reader1

Los estadounidenses escriben su propia Biblia personal. Se crean un Dios a su medida, y luego hablan incesantemente acerca de él.

Hanna Rosin, Washington Post2

Cuando era una jovencita, Wendi se vio forzada a asistir a la escuela dominical, pero nunca creyó lo que oía en aquellas clases. Años más tarde, tras sufrir un aborto espontáneo, quiso saber lo que le sucede al alma de los no nacidos. “Exploré el cristianismo, pero no obtuve respuestas satisfactorias,” afirmó. De manera que se inscribió en una clase de Metafísica, donde aprendió acerca de la vida después de la muerte, la intuición, y otros temas intrigantes.

Ahora esta conferenciante y asesora personal de ejecutivos ha creado su propio sistema de valores, que integra fragmentos de cristianismo, budismo, paganismo, metafísica, y mucho de Tao-te Ching, según el cual todo está hecho de energía. “Adopto lo que encuentra resonancias en mí de cada religión,” afirmó Wendi. Su criterio para escoger cada elemento se basa en “lo que funciona.”

¿Códigos morales? “Son solo una excusa de la religión para juzgar a otras personas.” ¿Conducta ética? “No creo en cosas correctas o incorrectas. Las cosas simplemente son. Si siento que he de hacer algo, pues lo hago.” ¿La otra vida? “No existe un hombre en ningún lugar del cielo esperando para mandarte al infierno cada vez que haces algo erróneo. Ni tampoco ningún Papá Noel sentado, esperando a recompensarte por hacer cosas buenas.”

La tolerancia es una virtud primordial. “Creo que todos los sistemas de valores son correctos para quien los tiene,” declaró también. “El mío es correcto para mí, el suyo lo es para usted, el de mi mamá lo es para ella, etcétera. No creo que tengamos que juzgarnos el uno al otro como veo que sucede en el cristianismo y otras religiones.” En lugar de intentar convertir a las personas a sus creencias, lo que hace es ayudar a otros a encontrar a su propio dios o diosa personal.3

Para Ed y Joanne, más que enseñarles a superar los problemas, los años de educación católica solo les han hecho más neuróticos. De manera que, igual que Wendi, también ellos han ido fabricando su propia religión sobre la marcha. Decidieron mantener a Jesús, porque “sus enseñanzas sobre el amor son grandiosas,” y después mezclaron elementos del Zen y de la Nueva Era. Echaron rápidamente por la borda el concepto del infierno. Para Ed, “esto son cosas que te dicen para asustarte”. Con respecto a esta espiritualidad a la carta, un artículo del Washington Post decía:

Ahora tienen tratos con un nuevo Dios, una versión amable de aquel con el que crecieron. Es sabio pero de habla suave, les anima cuando están tristes, se ríe con sus extravagancias. Su función es, esencialmente, la de validar, como el amigo por excelencia. Y lo mejor de todo es que siempre ha estado ahí. “Descubrimos al Dios de nuestro interior,” dijo Joanne. “Esta es la razón por la que necesitamos a Dios. Porque somos Dios. Y Dios me da la capacidad de crear mi propia espiritualidad.”4

A muchos que buscan respuestas espirituales, tal búsqueda no les lleva a las modernas instalaciones de las mega iglesias de los suburbios metropolitanos, o a la liturgia de una denominación tradicional. No están interesados en lo que un clérigo con alzacuellos pueda decirles que han de creer. A fin de cuentas, ¿por qué han de ser sus opiniones mejores que las de nadie?

“Las personas han puesto a un lado la autoridad religiosa de los credos, tradiciones, e iglesias y la han asumido personalmente” dijo James R. Edwards de Whitworth College. Y añadió, “la gente está hoy menos inclinada a acudir a las autoridades religiosas establecidas, y más a expresar sus propias preferencias religiosas.”5

De manera creciente, quienes buscan información religiosa dependen más de Internet que de la Historia de la iglesia, y de su propia intuición que del estudio formal. Conceden más valor a la sinceridad que a los datos doctrinales específicos. No se sienten atados a su crianza religiosa y están más que dispuestos a interpretar a Jesús desde una nueva óptica, para una nueva generación. Según un estudio del año 2005 realizado por la CBS, el 38 por ciento de los estadounidenses afirman que la búsqueda de la espiritualidad —sin importar adónde les lleve —es más importante que adherirse a las tradiciones de su iglesia.6

Esta tendencia a mezclar elementos de distintas tradiciones en nuevas formas híbridas continuará en el nuevo milenio, a medida que nuevas generaciones de buscadores, separados de su herencia religiosa exploran nuevas expresiones de fe. En su examen de la espiritualidad norteamericana que lleva por título Shopping for Faith (En busca de fe) Richard Cimino y Don Lattin escribieron: “Las religiones conocidas están decreciendo. La amplia gama de textos espirituales y libros de auto-ayuda abarcan un incesante menú de enseñanzas espirituales que pueden seleccionarse y combinarse para adecuarse a las necesidades individuales.”7

ESPIRITUALIDAD DE ANDAR POR CASA

Cuando se une el carácter independiente norteamericano con un escepticismo posmoderno hacia las instituciones, el resultado es el escenario que los teólogos llaman “sincretismo,” que es la fusión de los elementos de varias creencias en una nueva forma de espiritualidad. Como quien se sirve en el bufé de un suntuoso banquete, los sincretistas adoptan las doctrinas que les parecen apropiadas y ponen a un lado otras que consideran ofensivas o trasnochadas. La ortodoxia se convierte en “flexidoxia.”

La citada encuesta de la CBS puso de relieve que el 36 por ciento de los estadounidenses combinan en su fe las enseñanzas de más de una religión.8 Por ejemplo, el entrenador del equipo de baloncesto de Los Angeles Lakers, Phil Jackson, se autodenomina “un cristiano Zen,” mientras que una conocida actriz se identificó en una ocasión como una cristiana que participa en “la adoración de diosas.” Un ministro presbiteriano contaba que se sintió desconcertado cuando una mujer se le presentó diciéndole: “soy una presbiteriana budista.”9

“Es un acercamiento ecléctico —declaró Lynn Garrett, que se dedica a rastrear las tendencias religiosas en la industria del libro—. La gente toma ideas prestadas de distintas tradiciones, y después las añade a la religión que siempre han practicado. Pero no quieren saber nada de la religión organizada.”10

De hecho, a muchos estadounidenses les gusta Jesús, pero no la iglesia, a la que ven como exclusivista, condenatoria, intolerante y pretendiendo atar a las personas a la camisa de fuerza de los dogmas. Sin embargo, el Jesús que les gusta puede tener un aspecto muy distinto del Jesús histórico. Si la iglesia tradicional se imagina a Jesús como un retrato pintado con mucha precisión, los sincretistas le representan a menudo como arte abstracto, hasta el punto de que muchas veces no tiene casi nada que ver con el Jesús de los credos antiguos.

Para los sincretistas, no hay problema. Muchos de ellos encuentran a su Jesús más satisfactorio que el sentencioso personaje de quien oyeron hablar en la escuela dominical. Por otra parte, afirman, ¿quién está en condiciones de decir qué Jesús es más “real” que el otro? Si la historia se basa en la interpretación de alguien, entonces nadie puede estar seguro de quién fue realmente Jesús y de lo que enseñó. En esta era en que “tú tienes tu verdad y yo la mía,” lo importante llega a ser lo que “funciona” en cada vida individual.

“Lo que parece haber sucedido es que el concepto de un Dios personal o de un Jesús histórico ha sido sustituido por una idea de Dios o de Jesús —afirmó Edwards—. Y como cualquier idea, la de la libertad de expresión, por ejemplo, las ideas acerca de Dios y de Jesús se pueden interpretar de distintas formas.”11

Cuando miramos por el calidoscopio del sincretismo, la imagen de Jesús se quiebra en toda clase de nuevos y apasionantes formas y colores. Libres de la creencia en una verdad absoluta, los sincretistas injertan en su identidad elementos de la religión de los nativos americanos, las filosofías orientales, el misticismo judío, o el paganismo precristiano. Lo que emerge es un Jesús hecho a la medida de su cosmovisión, un Jesús de diseño.

Thomas Jefferson es un buen ejemplo de esta actitud. Siendo como era escéptico respecto a lo sobrenatural, se sirvió de una cuchilla de afeitar para eliminar físicamente las alusiones a los milagros, la deidad, y la resurrección de Jesús de los Evangelios, dejando únicamente sus enseñanzas morales. Esta idea radicalmente alterada de Jesús encajaba perfectamente en la filosofía de Jefferson. “Yo mismo soy una secta,” dijo: una iglesia de una sola persona.

En nuestros días, Oprah Winfrey es la reina del sincretismo. Winfrey creció en la Faith United Mississippi Baptist Church, donde se ganó el apodo de “Miss Jesus,” y posteriormente asistió durante cierto tiempo a la progresista iglesia de Chicago, Trinity United Church of Christ. Sin embargo, a lo largo de los años ha abrazado y refrendado tantas tendencias religiosas que un periodista dijo: “Es casi imposible responder esta sencilla pregunta: ¿Qué es lo que cree Oprah?”12 Marcia Nelson, que escribió un libro acerca de la espiritualidad de Winfrey, observó, “el Evangelio según Oprah no parece requerir ninguna forma de compromiso doctrinal.”13

El periodista David Ian Miller afirmó:

Los Estados Unidos tienen una larga historia de espiritualidad a gusto del consumidor que se remonta al menos a la época de Ralph Waldo Emerson y los trascendentalistas. Y este deseo de confeccionar religiones a gusto de cada cual no da muestras de desaparecer. Una encuesta de Newsweek de septiembre de 2005 puso de relieve que ocho de cada diez estadounidenses no creen que ninguna fe sea el único camino de salvación. No es, pues, de extrañar que algunos se dediquen a tejer con hebras de distintas creencias para crear su propia religión personal.14

Todo esto es muy atractivo para muchas personas. ¿Qué hay de malo con el acercamiento acrítico de Wendi, o en su disposición de conceder a todos la libertad de confeccionar personalmente una fe a la medida de cada cual? ¿Por qué Ed y Joanne no han de poder aceptar el amor de Jesús al tiempo que pasan por alto sus enseñanzas acerca del infierno? ¿Por qué no pueden las personas seguir los dictados de su corazón sin condenar a quienes creen otra cosa? Ciertamente esta actitud parecería muy provechosa para calmar las tensiones que existen entre las distintas religiones del mundo.

En último término, ¿no es acaso más importante la sinceridad de las personas que el hecho de que éstas se adhieran a todas las cláusulas de una determinada confesión de fe denominacional? Como preguntó Winfrey: “¿Es que acaso a Dios le importa el estado de tu corazón, o si llamas Jesús a su Hijo?”15

 UN JESÚS A LA CARTA (fragmento de una entrevista)

Le expliqué a Copan que los casos de Wendi, Ed, y Joanne eran un buen ejemplo del fenómeno por el que muchas personas de nuestro tiempo se sienten cómodos confeccionando sus convicciones religiosas a medida. “Al parecer, muchos intentan librarse de la camisa de fuerza de los dogmas religiosos y se dedican a crearse un Jesús ‘personalizado’, tomando un poco de cristianismo y un poco de esta o aquella creencia —dije—. ¿Qué hay de malo en crearnos un Jesús que satisfaga nuestras necesidades?”

—Hemos de clarificar que el cristianismo no supone principalmente la suscripción de una serie de doctrinas, sino el desarrollo de una relación personal con la persona de Cristo. Se nos llama a cultivar una relación, no simplemente a creer una serie de doctrinas —observó Copan—. Las Escrituras son básicamente una narración de la interacción de Dios con la Humanidad. Si perdemos de vista esta noción de que Dios desea mantener una relación personal con los seres humanos, corremos el peligro de confundir la esencia de la fe cristiana. De esta relación personal surgirán, por supuesto, doctrinas, sin embargo cuando las Escrituras nos llaman a creer, nos están emplazando a poner nuestra confianza en alguien, no simplemente a estar de acuerdo con una serie de enseñanzas. Los propios demonios creen las doctrinas. Pero nosotros hemos de confiar nuestra vida a Cristo.

»También me gustaría saber lo que quieren decir cuando hablan de “dogmas.” Cuando alguien afirma rechazar los dogmas, ¿significa esto que tal persona no tiene convicciones acerca de la realidad, acerca de Dios, o acerca de la Salvación? A quienes rechazan los dogmas o la doctrina les preguntaría: ¿qué es lo que mueve sus vidas? ¿Hay algo por lo que piensan que vale la pena morir? Si no hay nada suficientemente importante para morir por ello, ¿hay entonces algo por lo que valga la pena vivir? Con frecuencia, las personas rechazan los dogmas o doctrinas cristianas porque disienten de ellos, y luego acaban adoptando su propio sistema de creencias dogmáticas. ¿Por qué, pues, elegir una serie de dogmas en lugar de otra?

»Pero quiero llevarlo al terreno personal —siguió diciendo Copan—. En 2 Corintios 11:3, el apóstol Pablo elogia una devoción pura y simple a Cristo. Los corintios mantenían elevadas aspiraciones de una fe sofisticada, sin embargo esto puede provocar un orgullo y una arrogancia que reducen la devoción a Jesús. Pablo estaba intentando llevarles de nuevo a lo esencial. Jesús lo expresa de manera muy sencilla: “Ama al Señor tu Dios con todo tu corazón, con toda tu alma, con todas tus fuerzas y con toda tu mente; y, ama a tu prójimo como a ti mismo.” Todo depende de esto. Es cierto que habrá dogmas vinculados a estas cosas, doctrinas verdaderas que deberíamos creer en vista de la existencia de Dios y de su relación con los seres humanos. Sin embargo, Jesús lo simplificó: ama a Dios y a tu prójimo.

—¿Qué piensa de esta tendencia a seleccionar ciertos aspectos de otras creencias e incorporarlos al cristianismo? —Le pregunté.

—Si realmente amamos a Dios, desearemos seguir sus enseñanzas. Si Jesús es la única revelación de Dios a nosotros, en tal caso nos conviene seguir lo que dijo e hizo. De modo que, ciertas doctrinas fluyen de manera natural de este hecho: la divinidad de Jesús, su muerte por nuestra salvación, su resurrección, su mandamiento de que vivamos vidas justas, etcétera. No deberíamos intentar crear un Jesús o una serie de doctrinas a nuestro antojo, porque haciendo esto estaríamos negando la realidad. Jesús refleja la realidad, por ello hemos de alinearnos con él.

—Si Jesús define la realidad —insistí—, ¿está entonces diciendo que no hay verdad en ninguna otra religión?

—Creo que hay ciertas verdades en otras religiones —contestó Copan con rapidez—. Como afirmó el escritor escocés George MacDonald, “La Verdad es verdad, la pronuncien los labios de Jesús o los de Balaam.” Hemos de afirmar la verdad allí donde la veamos, sin embargo hemos también de recordar que a ciertas creencias siguen unos vínculos determinados. Si creemos que Dios existe, tendremos que rechazar ciertos aspectos de, digamos, el budismo, principalmente, la inexistencia de Dios. Si aceptamos la existencia de Dios, entonces hay grandes porciones de la filosofía oriental que son erróneas en este punto. Esto no significa que tales sistemas religiosos sean cien por cien erróneos, pero sí lo son cuando colisionan con una idea que es correcta. No podemos decir, “creo en la resurrección de Jesús, pero también creo en la reencarnación.” Si es cierto que Jesús realmente se levantó de los muertos, la reencarnación no puede ser al mismo tiempo verdadera. Los seres humanos tienen una oportunidad en la Tierra y después han de hacer frente a un juicio.

—¿Deberíamos entonces permitir que Jesús hablara por sí mismo? —Le pregunté.

—Sí. Muchas veces, la gente pone palabras en su boca que Él no pronunció. Este tipo de acercamiento a la fe cristiana es insensato y superficial: sí, claro que soy cristiano. ¡Sin duda!, pero creo en la reencarnación. Bien, en este caso no has considerado seriamente la cosmovisión cristiana. Es como quien afirma que todas las religiones son básicamente lo mismo. Aparte del asunto de si Dios existe o no, de cuál es el problema humano y su solución, o de la naturaleza de la otra vida, sí, sin duda, aparte de estas menudencias, todas las religiones son más o menos lo mismo. Dijo él con jocosa ironía.

»Si Dios ha irrumpido en el mundo y ha hablado por medio de Cristo, entonces vamos a tener que aceptar ciertas creencias. No nos toca a nosotros decir, “esto me gusta, y aquello, no.” C. S. Lewis dijo que de buen grado desecharía la doctrina del infierno, pero concluyó que no podía, porque la aceptación de las afirmaciones de Cristo y las enseñanzas del Nuevo Testamento se lo impedían. Creo que hemos de tener esta clase de honestidad.

»Es lícito decir que ciertas doctrinas nos parecen perturbadoras. Pero pretender decidir a nuestro antojo qué doctrinas aceptamos y cuáles rechazamos, es negar las enseñanzas de Jesús, quien por medio de su resurrección ha demostrado que sus pretensiones de ser el Hijo de Dios eran auténticas, estando, por tanto, en condiciones de decirnos lo que es cierto y lo que no.

»Mirémoslo de este modo: podemos tener preferencias subjetivas con respecto a las doctrinas que nos gustan y las que no. Pero nuestras preferencias subjetivas no pueden cambiar la realidad objetiva de que Jesús es la única revelación de Dios para la Humanidad. Si queremos sincronizar con la realidad, hemos de sincronizar con Él. No podemos cambiar la realidad negándonos a creer ciertas doctrinas que Jesús afirma. Puede que no nos guste la doctrina del infierno, pero esto no puede cambiar la realidad objetiva de su existencia. Nuestro deseo no puede anular su realidad. O bien existe, como afirma Jesús, o no.

Sopesé su argumento por un momento intentando dar forma a una respuesta.

—En cierto sentido —dije finalmente—, todo depende de la Resurrección.

—Es cierto —respondió—. Si Jesús realmente resucitó de entre los muertos, este hecho vindica sus afirmaciones de que realmente es el único Hijo de Dios. Y si es el único Hijo de Dios, podemos entonces confiar que sus enseñanzas son verdaderas. Y por ello, cuando añadimos o quitamos cosas de su enseñanza, nos equivocamos, puesto que estamos creyendo algo que no se corresponde con la realidad.

1 Utne Reader (ago. de 1998)

2 Hanna Rosin, “Believers in God, If Not

3 David Ian Miller, “Finding My Religion,”www.sfgate.com/cgi- bin/article.cgi?file=/g/a/2006/07/24/findrelig.DTL (12 de ene. de 2007).

4 Rosin, “Believers in God, If Not Church.”

5 James R. Edwards, Is Jesus the Only Savior? (Grand Rapids, Mich.: Eerdmans, 2005), 3.

6 “Mixing Religious Teachings,” CBS Poll (29 de jun. de 2005), www.cbsnews.com/stories/2005/06/29/opinion/polls/main705181.shtml (4 de ene. de 2007).

7 Cimino y La!in, Shopping for Faith, 26.

8 “Mixing Religious Teachings,” Encuesta

9 Edwards, Is Jesus the Only Savior? 5.

10 Rosin, “Believers in God, If Not Church.”

11 Edwards, Is Jesus the Only Savior? 5.

12 Terry Ma!ingly, “Oprah and Her American Faith,”
http://www.kitsapsun.com/bsun/fe_religion/ article/0,2403,BSUN_19075_5269707,00.html (11 de ene. de 2007).

13 Ibíd. Ver también Marcia Nelson, The Gospel According to Oprah (Louisville: Westminster John Knox, 2005).

14 Miller, “Finding My Religion.”

15 “The Gospel According to Oprah,”

Strobel, L. (2008). El caso del Jesús verdadero: Un periodista investiga los ataques recientes contra la identidad de Cristo. Miami, FL: Editorial Vida.


Interpretaciones dudosas

Interpretaciones dudosas

Por Christopher Shaw

Entonces dijo Isaías a Ezequías: Oye palabra de Jehová de los ejércitos: «He aquí vienen días en que será llevado a Babilonia todo lo que hay en tu casa, lo que tus padres han atesorado hasta hoy; ninguna cosa quedará, dice Jehová. De tus hijos que saldrán de ti y que habrás engendrado, tomarán, y serán eunucos en el palacio del rey de Babilonia». Y dijo Ezequías a Isaías: La palabra de Jehová que has hablado es buena. Y añadió: A lo menos, haya paz y seguridad en mis días. Isaías 39.5–8

Existen dos desafíos puntuales que nos enfrentan en relación a la Palabra de Dios. El primero de ellos es recibirla. Pareciera que mencionarlo es innecesario, pues esta necesidad es bien obvia y evidente para todos los que desean caminar en rectitud delante de él. No obstante, existe una gran diferencia entre entender que necesitamos su Palabra y experimentar día a día que el Señor le habla a nuestra vida.

El desafío de recibir la Palabra es grande porque todos nosotros estamos ocupados e inmersos en nuestras actividades cotidianas. Para que él nos hable, es necesario que cese -aunque no sea más que por un momento- el bullicio y el movimiento de nuestras vidas. Es difícil hablarle a quien está concentrado en otras cosas. Pero aun cuando cesan nuestras actividades, no tenemos garantía de nuestra capacidad de escucharlo. En nuestro interior también existe un incesante movimiento de las muchas cosas que estimulan nuestros pensamientos y alimentan nuestra preocupación. Por eso es imprescindible que adquiramos la disciplina de aquietar nuestros espíritus. El silencio y el oído atento son condiciones indispensables para poder escuchar al Señor.

Si logramos acallar nuestra alma para recibir con mansedumbre la Palabra habremos ganado la mitad de la batalla. Ahora se nos presenta un nuevo desafío: entender qué significa lo que hemos escuchado. Y es aquí donde frecuentemente nos desviamos de la verdad, pues le damos a la Palabra una interpretación enteramente favorable a nuestra situación personal. El deseo de escuchar del Señor sólo lo que es dulce a nuestros oídos es fuerte en cada uno de nosotros. Las interpretaciones convenientes le salvarán a nuestro espíritu esos momentos de incomodidad cuando la Palabra penetra hasta las profundidades del ser.

Ninguno de nosotros hemos tenido la bendición de que un profeta de la estatura de Isaías venga a proclamarnos la Palabra de Dios. El rey Ezequías, un hombre temeroso de Dios, tuvo este privilegio. Por medio del profeta le fue anunciado que toda sus posesiones, junto a sus hijos, serían llevados a Babilonia. Para un rey sumamente preocupado por las crecientes hostilidades con Asiria, esto sonaba a una alianza estratégica con el país que mejor los podía proteger. Se abrazó a la Palabra y dijo con alegría: «¡esta Palabra es buena!»

¡Qué equivocado estaba en su interpretación! El mensaje del profeta no anunciaba otra cosa que la destrucción de Jerusalén y el cautiverio para el pueblo de Israel. La lección, para nosotros, es clara. Seamos precavidos a la hora de proclamar el significado de su Palabra.

Dios los bendiga…


Aflicción

Aflicción

“En el mundo tendréis aflicción; pero confiad, yo he vencido al mundo.” Juan 16:33.

Las palabras de mi Señor son ciertas en lo relativo a la tribulación. Yo tengo mi porción de tribulación más allá de toda duda. El trillo no está colgado fuera del alcance, ni puedo esperar que sea guardado mientras yo permanezca en la era. ¿Cómo podría esperar sentirme en casa en el país del enemigo, o gozoso mientras estoy en el exilio, o confortable en un desierto? Este no es mi reposo. Este es el lugar del horno, y de la forja, y del martillo. Mi experiencia concuerda con las palabras de mi Señor.

Observo cómo me ordena que “tenga buen ánimo”. ¡Ay!, yo soy demasiado propenso a estar abatido. Mi espíritu se abate pronto cuando soy severamente afligido. Pero no debo ceder ante este sentimiento. Cuando el Señor me ordena que tenga ánimo, no he de atreverme a estar abatido.

¿Cuál es el argumento que Él utiliza para alentarme? Pues es Su propia victoria. Él dice: “Yo he vencido al mundo.” Su batalla fue mucho más severa que la mía. Yo todavía no he resistido hasta la muerte. ¿Por qué no tendría esperanza de vencer? Alma mía, observa que el enemigo ha sido vencido una vez. Yo lucho contra un enemigo derrotado. Oh mundo, Jesús ya te ha vencido; y en mí, por Su gracia, te vencerá otra vez. Por tanto, tengo buen ánimo, y entono himnos a mi Señor vencedor.