¿QUÉ ES UNA SECTA FALSA?

¿QUÉ ES UNA SECTA FALSA?

 Por:  Pablo Hoff

CARACTERÍSTICAS DE LAS SECTAS FALSAS

¿Qué es una secta falsa? Según Josh Mc Dowell y Don Stewart, “es una perversión, una deformación del cristianismo. Como tal, rechaza las enseñanzas que la iglesia cristiana ha sostenido a través de la historia.” Se reconoce al cristianismo como una religión basada en la Biblia y a los cristianos como “el pueblo del Libro”. Las sectas falsas, por regla general, aceptan algunas enseñanzas bíblicas, rechazan otras y añaden nuevas doctrinas. Predican “otro evangelio”, torciendo la verdad “para su propia perdición” (2 P. 3:16).

Otra característica que identifica a un grupo como una secta falsa es que se compone de personas que siguen ciegamente a un innovador de doctrinas e ideas. En algunos casos, como el de Jim Jones (el cual llevó a la muerte a más de 800 personas en Guyana), el líder controla casi todos los pormenores de la vida de sus seguidores. Estos piensan que él tiene una relación tan especial con Dios que es pecado no permitirle dictar la teología y conducta de la secta. Llegan a ser muy dependientes de él o de su doctrina referente a las decisiones de la vida.

En general, las características de las sectas falsas son las siguientes:

1. Son fundadas por hombres que proclaman una “nueva verdad”. José Smith, que dio a luz al mormonismo, aseveró que Dios le había revelado que durante dieciocho siglos el cristianismo se quedó en la apostasía y que por medio de la nueva revelación dada a él, se podía restaurar la iglesia. Carlos Russell “descubrió” las nuevas verdades de los testigos de Jehová, y Mary Baker Eddy las de la Ciencia Cristiana. El coreano Sun Myung Moon, afirma que Cristo no cumplió plenamente su misión y ahora es el momento para completar su obra en la tierra. La revelación de estos innovadores religiosos suele ser una “verdad” que nunca ha sido revelada y contradice llanamente las revelaciones anteriores.

2. Reinterpretan la Biblia para que ésta esté de acuerdo con sus nuevas enseñanzas. Mary Baker Eddy, fundadora de la iglesia de la Ciencia Cristiana, encontró una manera de interpretar la Biblia con la cual podía negar casi todas las doctrinas ortodoxas. Los testigos de Jehová no sólo malinterpretan las Escrituras, sino que también han preparado su propia Biblia, traduciéndola de tal manera que ésta confirme sus errores. Los mormones dicen: “Creemos que la Biblia es la Palabra de Dios, siempre que se traduzca correctamente.”

3. Ponen demasiado énfasis en algunas doctrinas bíblicas y pasan por alto otras o las rechazan. Dice J. Cabral: “En muchos casos la herejía se caracteriza por el hecho de ‘escoger’ una doctrina para descargar en ella toda su atención en detrimento de las otras doctrinas.” Por ejemplo, los testigos de Jehová recalcan el amor de Dios, pero rechazan su ira y justicia. Así que niegan la doctrina del castigo eterno.

Las corrientes teológicas heréticas hacen lo mismo. Los liberales afirman la humanidad de Cristo, pero abandonan su divinidad; promulgan la justicia social y pasan por alto la moralidad personal. Al igual que los liberales, los teólogos liberacionalistas se preocupan por el cuerpo humano, pero se olvidan de su espíritu.

4. Introducen fuentes de autoridad ajenas a la Biblia. Algunas sectas heréticas tienen sus escritos autoritarios que se ponen por encima de la Biblia. Por ejemplo, José Smith afirma que encontró tablas sobre las cuales fue escrito el contenido de El libro de Mormón. También supuestamente encontró el manuscrito de La perla de gran precio y escribió Doctrinas y convenios. Junto con la Biblia, éstos constituyen sus principales fuentes de doctrina.

La mayoría de las sectas falsas aceptan los libros de doctrina escritos por sus fundadores como la fuente máxima de autoridad. Por ejemplo, los testigos de Jehová basan principalmente sus doctrinas sobre las interpretaciones de la Biblia hechas por Carlos Russell y el Juez Rutherford; los de la Ciencia Cristiana sobre el libro de Eddy, Ciencia y Salud. La Iglesia de la Unificación del coreano Moon, considera que la Biblia está incompleta y se necesita leer el libro Principio divino, del reverendo Moon, para llegar a la plena verdad.

5. Rechazan las doctrinas bíblicas de la Trinidad y la deidad de Jesucristo. Los testigos de Jehová son unitarios negando la deidad de Cristo y la personalidad del Espíritu Santo. Para ellos, Jesús es meramente una criatura creada por Dios y el Espíritu Santo una fuerza impersonal y divina. Los mormones afirman que creen en la Trinidad, pero para ellos, Jesús es sólo uno de muchos dioses que existen o van a existir. Fue concebido mediante una unión sexual entre el Padre y una madre celestial. Las teologías heréticas, tales como el modernismo, suelen considerar que Jesús era un gran maestro pero no un ser eterno.

6. Cambian de tiempo en tiempo sus doctrinas y prácticas. Los mormones en 1978 hicieron una nueva declaración, permitiendo que las personas de color pudieran ser iniciadas en los ritos secretos y gozar de los privilegios de los mormones, algo que era prohibido anteriormente por los profetas mormones. También que ya no es necesario practicar la poligamia. Los testigos de Jehová han cambiado algunas veces la fecha de la segunda venida de Cristo. El modernismo se halla en continuo cambio de doctrina y carece de un fundamento firme sobre el cual se basen sus conceptos.

7. Enseñan la salvación por obras. Para las sectas no basta creer en Cristo a fin de ser salvos; es necesario también cumplir sus rituales, seguir las indicaciones de sus líderes y, por lo general, trabajar por la organización. Los testigos de Jehová, por ejemplo, enseñan que la muerte de Jesús es eficaz solamente para la remisión de los pecados cometidos antes de la conversión. Así niegan la verdad: “Por gracia sois salvos por medio de la fe … no por obras, para que nadie se gloríe” (Ef. 2:8).

8. Algunas emplean engaño en sus actividades proselitistas. Sectas como los testigos de Jehová y los mormones, incesantemente recorren mar y tierra para hacer prosélitos, visitando casa por casa. Sus proselitistas están bien preparados para su misión, conociendo perfectamente sus argumentos. Dan respuestas certeras a las preguntas de sus oyentes. No vacilan en difrazarse como evangélicos. Sutilmente buscan terreno común al comenzar su conversación con la gente y no exponen sus doctrinas chocantes hasta que la persona evangelizada haya sido plenamente convencida.

LOS RASGOS SICOLÓGICOS DE LAS SECTAS FALSAS

Es importante conocer los factores sicológicos de las sectas, los cuales desempeñan un papel preponderante en su formación y desarrollo. Puesto que existen diferencias en la infraestructura de creencias de las distintas sectas falsas, conviene que limitemos la descripción principalmente a ciertos grupos, tales como los testigos de Jehová y los mormones, los cuales caen en más o menos la misma categoría.

1. La infraestructura de creencia de las sectas falsas se caracteriza por la mente cerrada. Los adeptos aceptan las doctrinas de la organización sin analizarlas ni cuestionarlas, no obstante cuán irrazonables sean. Los líderes interpretan las ideas tomando como su fuente la Biblia o las enseñanzas del fundador. Para sus seguidores, la autoridad absoluta se encuentra en ellas. Paulatinamente, se efectúa una forma de lavado de cerebro, en que las ideas son grabadas en la mente del adepto.

2. La infraestructura de creencia de la típica secta falsa produce el dogmatismo e intolerancia hacia todos los otros sistemas religiosos. Casi todas las sectas falsas proclaman que su fe particular es el único camino al cielo. Las otras son falsos profetas.

Por regla general, el fundador asevera que ha recibido una revelación sobrenatural y ésta se ubica por encima de la Biblia. Puesto que él es el mensajero de Dios tiene una autoridad absoluta. Sus adeptos tienen una gran fe en sus enseñanzas. En los casos de los mormones y los testigos de Jehová, las aprenden bien. Gozan de gran seguridad y piensan que tienen todas las respuestas. Esta actitud atrae a mucha gente que tiene dudas y se siente insegura. Quieren tener creencias certeras y aceptan respuestas fáciles.

Un escritor popular describe cómo una joven fue convertida a una secta falsa. “Yo quería ser enfermera, pero no estaba segura. Creía que el cristianismo significaba mucho para mí, pero tampoco estaba segura. Me imagino que en realidad buscaba con desesperación alguien que tuviera respuestas precisas; alguien que estuviera seguro acerca de las cosas y me transmitiera esa seguridad.” Pronto entró en una secta que le proporcionaba todas las respuestas. Ella explica: “Acudía continuamente a ellos y les hacía preguntas; ellos sabían las respuestas; las sabían de verdad.”

Puesto que el adepto de una secta falsa está convencido plenamente de que su grupo es el único dueño de la verdad, considera que todas las demás religiones son enemigas de Dios y son las contrincantes de su organización. Por ejemplo, la literatura de los testigos de Jehová ataca al cristianismo y siembra el odio hacia los cristianos. Se lee en la revista Atalaya, diciembre 1951:

En la cristiandad … la falsa enseñanza religiosa crea tradiciones y mandatos de los hombres, que son responsables directa e indirectamente de la miseria física y espiritual de los pobres … El interés del cristianismo en los pobres es pura hipocresía … Sus príncipes … se asemejan a lobos rapaces devorando su presa; derraman sangre y destruyen almas a fin de obtener ganancia fraudulenta.

Los que odian a Dios deben ser odiados, pero esto no quiere decir que debemos aprovechar la oportunidad de lastimarlos físicamente, en un espíritu de malicia o despecho, porque tanto la malicia como el despecho son del diablo, mientras, el odio puro no es.

Debemos odiar en el sentido más correcto, es decir, con antipatía extrema y activa, considerándolos repugnantes, odiosos, mugrientos, para detestar.

Este odio se expresa en particular contra los pastores evangélicos y sacerdotes católicos. Al ser rechazados bruscamente o con escarnio, los mormones y los testigos de Jehová se consideran víctimas de la persecución; se aumenta su antagonismo y se afirman en su fe. Si un creyente les trata con respeto y amor sin aceptar sus doctrinas, les deja confusos y más vulnerables al evangelio. No pueden imaginarse que uno les pueda querer y a la vez rechazar su doctrina.

No se gana nada haciendo burla de sus ideas, pero sí se gana mucho mostrando amor cristiano. Sin embargo, no conviene que un creyente poco instruido en la doctrina cristiana, entable una conversación acerca de sus creencias con ellos, pues los mensajeros de “otro” evangelio son muy hábiles para descarriarlo y llevarlo al redil de ellos. Se recomienda que las iglesias evangélicas enseñen doctrina a sus adeptos. La mejor defensa contra la falsa doctrina es un buen conocimiento de la sana.

Por otra parte, es imprescindible que haya un ambiente de amor en la iglesia para que se ganen a los inconversos que están abiertos a la evangelización de las sectas. Una autoridad destacada en la materia de las sectas, Juan Guillermo Prado, observa que no son las doctrinas de éstas las que convencen a la gente. “Lo que hace a nuestro juicio atrayente estas sectas al converso, es la existencia de comunidades cálidas y fraternales. Una tragedia de nuestro tiempo es la soledad. Posteriormente, cuando se encuentra inmerso en el espíritu del movimiento, acepta sus doctrinas.

Hoff, P. (1993). Otros evangelios (12–17). Miami, FL: Editorial Vida.



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