La sangre de Juan Pablo II llega mañana a México

La sangre de Juan Pablo II llega mañana a México

Este fue el encabezado en uno de los periódicos mas reconocidos en Mexico. [1]

En CNN Mexico [2]  Informaron que tanto la sangre como las reliquias de Juan Pablo II fueron traídas a Mexico para que la comunidad Católica las Idolatrara, perdón las veneraran, y no solo eso amigos lo mejor de todo es que las llevaran de paseo, si de paseo usted esta leyendo bien esto no es un error “en total visitará 91 circunscripciones eclesiásticas, estamos hablando de 18 arzobispados y tres preladuras territoriales, las demás son diócesis en distintos lugares”, precisó Rodríguez Gómez, y Creo que al final les darán un paseo por el lago de Chapultepec.

La verdad que pena me da la noticia, pues esto no solo involucra a gente ignorante sino a personas de todos los niveles sociales, culturales y económicos.

La noticia reza así en cuanto a la sangre:

La sangre que contiene el relicario que llegará este miércoles a México, le fue extraída a Juan Pablo II horas antes de morir, por personal médico, previendo que pudiera necesitar una transfusión, según el Obispo.

En total se conservan cuatro ampolletas, una en el Centro Hemotransfucional del Hospital Niño Jesús donde se guardó la sangre; dos más entregadas a Stanislao Dziwizs, secretario particular de Juan Pablo, que fueron donadas para su  (Idolatría, perdón)  veneración en un santuario de Cracovia y la que actualmente se conserva en el sagrario de la Basílica de San Pedro y que hoy está en México.

El pasado uno de mayo, durante la ceremonia de beatificación de Juan Pablo II en Roma, la reliquia que hoy está en México fue presentada por primera vez para su veneración ante los fieles, dentro de un relicario custodiado (no fuera que alguien se las robara) por la Oficina de las Celebraciones Litúrgicas del Sumo Pontífice.

Amigos y hermanos, este es el nivel mas alto de Idolatría a los muertos que puede existir en esta Iglesia, el traer la sangre de un muerto como algo que venerar es la cosa mas enferma que e visto, estas son sus tradiciones, la verdad como dice el video de youtube, TENGO MIEDO. nos dicen locos a los evangélico, el papa nos tacha de sectarios [3], ¿como ven?, se me hace que los locos y sectarios son otros.

Bien diría Cristo “Dejadlos; son ciegos guías de ciegos; y si el ciego guiare al ciego, ambos caerán en el hoyo.” (Mateo 15:14 RVR60)

Cuando veo esto siempre digo, que bueno que se la verdad y soy libre de todas estas tradiciones malvadas, gracias a Cristo solo veneramos al que lo merece y solo amamos la sangre de aquel que nos salvo Jesucristo el justo.

Dios los bendiga.

Publicado por Pastor Damián Ayala.

1.- http://www.eluniversal.com.mx/notas/786306.html

2.-http://mexico.cnn.com/nacional/2011/08/17/catolicos-mexicanos-veneraran-relicario-con-la-sangre-de-juan-pablo-ii

3.- http://www.noticiacristiana.com/iglesia/ecumenismo/2011/09/benedicto-xvi-cataloga-de-sectas-evangelicas-a-las-iglesias-pentecostales-video.html


La tentación

 

Publicada por Pastor Damián.

 


Espías norcoreanos persiguen a misioneros en China

Espías norcoreanos persiguen a misioneros en

China

By Libertad Digital / Mundo Cristiano
Wednesday, September 21, 2011

La libertad religiosa es una quimera en países como China o Corea del Norte, donde los cristianos son víctimas de los regímenes totalitarios comunistas, auténtica religión de Estado.

El régimen estalinista de Kim Jong Il y previamente de Kim Il Sung ha aniquilado el cristianismo en el país en el que debido al hermetismo y la dura represión apenas se conoce la situación de los pocos miles de cristianos que allí quedan. El resto o ha muerto o huyó a la frontera con China donde la persecución es menor.

En medio de esta situación se encuentra Corea del Sur donde sí existe libertad religiosa y que se ha visto sin quererlo dentro de un conflicto diplomático en una historia más propia de la Guerra Fría. Según recoge Marco Tosatti en Vatican Insider, la persecución a los cristianos por parte de el régimen de Pyongyang ha traspasado fronteras y se ha trasladado a China pero afectando al país de la parte sur de la península de Corea.

En este sentido, agentes secretos norcoreanos estarían entrando en China para eliminar físicamente y de manera oculta a los misioneros cristianos surcoreanos que trabajan con los refugiados del norte en la frontera del país chino.

Los hechos se han conocido debido a dos extraños sucesos que han puesto en alerta a las autoridades de Seúl. Todo empezó cuando un misionero surcoreano que se ocupaba de los refugiados que habían logrado escapar de la terrible tiranía de los Kim Jong murió de repente por la calle sin motivo aparente. Hasta aquí nada extraño hasta que otro activista del sur denunció que agentes del norte habían intentado asesinarle clavándole una aguja envenenada, algo que recoge el diario Joong Ang Daily.

La primera víctima se dedicaba al trabajo evangélico y era considerado una amenaza por Pyongyang. De 46 años, falleció el pasado 21 de agosto mientras esperaba un taxi. Las autoridades chinas dijeron no encontrar aparentes signos de violencia en la autopsia.

Por su parte, la segunda víctima trabaja con refugiados en Yanji, cayó improvisadamente por la calle por lo que fue llevado rápidamente al hospital. El hombre contó a los médicos que un desconocido le había clavado una aguja en el tórax. En esta misma región fue secuestrado el pastor Kim Dong-Shik en 2000 siendo trasladado a Corea del Norte y del que nunca más se ha sabido. Su delito era ayudar a norcoreanos a refugiarse en Corea del Sur pasando por un tercer país.

Tim Peters, fundador de la organización ‘Helping Hands Korea’, afirma que “es de conocimiento difundido entre nosotros que el peligro está siempre agazapado en la sombra. Es parte del precio que se paga para realizar el trabajo de misionero en esta zona”.

Mientras tanto, el Ministerio de Exteriores de Corea del Sur ha emitido un duro comunicado en el que pide “con fuerza a los órganos competentes del Gobierno chino que garanticen la seguridad de los ciudadanos de Corea del Sur en las regiones de la frontera, y que pongan en acto medidas que permitan evitar que incidentes como estos se repitan en el futuro”.

El cristianismo en Corea del Norte, casi extinguido

Por principio, Corea del Norte niega la libertad religiosa y la presencia de las distintas confesiones cristianas en el país es casi testimonial y se podría asegurar que el cristianismo prácticamente ha desaparecido. En los campos de concentración en los que se hacinan decenas de miles de personas los confinados por motivos religiosos son identificadas como tales para recibir un trato aún peor.

Asi lo refleja el informe anual de libertad religiosa en el mundo realizado por Ayuda a la Iglesia Necesitada. El régimen estalinista se opone con fuerza a toda actividad religiosa, especialmente la de los protestantes, a los que asocian con Estados Unidos.

Por su parte, los católicos norcoreanos prácticamente han desaparecido sin dejar huella, sobre todo los obispos, de los que niegan informar sobre su paradero.

El destino de los obispos de Corea del Norte es un reflejo de todo lo que ha ocurrido con la Iglesia de este país. A mediados del siglo XX, el 30 por ciento de la población de la capital era católica. Cuando las tropas comunistas llevaron a cabo su invasión detuvieron a los misioneros y religiosos extranjeros así como a los cristianos coreanos mientras destruían todas las iglesias y monasterios. Los sacerdotes y monjes fueron también condenados a muerte y ejecutados.

Actualmente, la Iglesia no tiene clero en Corea del Norte y según las cifras oficiales de la satrapía habría 4.000 católicos y 11.000 protestantes. Son embargo, Asia News cifra en 200 el número de católicos en todo el país, casi todos ellos muy ancianos. Y es que los cristianos son represaliados al ser molestos por su supuesta deslealtad al régimen y por su los lazos que consideran que mantienen con Occidente.

Ejemplo de la desesperada situación que viven allí los cristianos es el caso conocido de Ri Hyonok, condenado a muerte y ejecutado por “poner biblias en circulación”. A su vez, la familia d este joven de 33 años fue enviada a un campo de prisioneros.

Articulo tomado de http://www.cbn.com

Hermanos oremos ferviente mente para que la Iglesia de Cristo pueda entrar en estos lugares y que la persecución sea vencida.


¿Existe el purgatorio? La respuesta es ¡no!

¿Existe el purgatorio? La respuesta es ¡no!

Imagine que está sentado en un jurado en un juicio por homicidio. La fiscalía cuenta con dos piezas de evidencia: una huella digital que pertenece al arma con que el homicidio se cometió, y el ADN del acusado recuperado del cuerpo de la víctima. Estos dos elementos de evidencia son bastante concluyentes. El abogado del acusado, sin embargo, ofrece evidencia también: el hecho de que el acusado dijo una vez que la víctima fue un amigo suyo, y el hecho de que la víctima era impopular entre mucha gente. Como miembro del jurado, tendrá que evaluar y comparar la evidencia dura física de la fiscalía contra la evidencia circunstancial de la defensa. La fiscalía ofrece algo que requiere poca interpretación, es claro y conciso. La defensa ofrece evidencia circunstancial que es poco clara y puede ser interpretada para apoyar el caso del acusado, o como coherente con el caso presentado por la fiscalía! Una simple regla de evidencia dicta que siempre hay que interpretar lo que es “poco claro” por lo que es “claro”, y no al revés! La evidencia física directa de la prosecución, por lo tanto, supera las evidencia interpretiva circunstancial de la defensa! En muchos sentidos, éste es exactamente el escenario que enfrentamos al examinar el caso por el ‘Purgatorio’ en la Biblia. El purgatorio es la idea de que hay un lugar “o “estado de ser” en el más allá, donde algunos de nosotros (a pesar de que seamos cristianos salvos)  pasarán tiempo “purgándonos” de los pecados pasados para que estemos listos y dignos del cielo. Esta visión presume que muchos de nosotros morimos con los pecados no perdonados que deben de ser purgados de nuestra cuenta, que algunos de nosotros no somos lo suficiente buenos para ir al cielo, pero no lo suficiente malos para ir al infierno.

El purgatorio, por lo tanto, es un lugar )o estado de ser) temporal e intermedio, donde los buenos hechos y obras se pueden realizar a fin de purgar nuestra impureza antes de nuestro destino final con Dios. Purgatorio se ha convertido en una doctrina de la Iglesia Católica Romana y los creyentes católicos confían de que sus misas, oraciones y ofrendas para los muertos ayudan a los seres queridos que se han asignado al purgatorio. Aunque millones de católicos creen que el purgatorio es una realidad, la idea tiene que ser probado a la luz de las escrituras. ¿Es el purgatorio algo que nosotros, como cristianos creyentes en la Biblia, debemos de aceptar como verdadero?
El Caso del Purgatorio Es importante señalar que hasta el sexto siglo, ningún teólogo cristiano citó algún pasaje de la escritura en favor de la existencia del purgatorio. No fue hasta Gregorio I que los católicos romanos comenzaron a señalar a varios pasajes claves de las Escrituras para presentar su caso. Miremos a la mejor evidencia bíblica que ofrecen:
Mateo 16:27:  Porque el Hijo del hombre vendrá en la gloria de su Padre con sus ángeles, y entonces pagará á cada uno conforme á sus obras. Ve aquí algo que indica que hay un lugar o estado de ser en lo cual se purgan los pecados por las obras o los hechos realizados? No, este pasaje parece hablar de la recompensa y el juicio asignados en el cielo, y no dice nada acerca de un lugar temporal tal como el purgatorio. Este pasaje puede cuadrar con una idea preconcebida del purgatorio, pero no lo indica explícitamente.
Apocalipsis 21:27 No entrará en ella ninguna cosa sucia, ó que hace abominación y mentira; sino solamente los que están escritos en el libro de la vida del Cordero.
Este pasaje se refiere a aquellos que entrarán en la Nueva Jerusalén y una vez más, no se dice nada específico acerca de un lugar temporal donde nuestros pecados serán purgados por las buenas obras. Si opina que existe el purgatorio, este elemento de evidencia puede hacer sentido, pero igualmente podría concordar con el concepto tradicional ortodoxo del cielo que no admite el purgatorio! Ahora veamos el pasaje más citado para aquellos que sostienen que el purgatorio existe:
1 Corintios 3:12-15:  12: Y si alguno edificare sobre este fundamento oro, plata, piedras preciosas, madera, heno, hojarasca; 13: La obra de cada uno será manifestada: porque el día la declarará; porque por el fuego será manifestada; y la obra de cada uno cuál sea, el fuego hará la prueba. 14: Si permaneciere la obra de alguno que sobreedificó, recibirá recompensa. 15: Si la obra de alguno fuere quemada, será perdida: él empero será salvo, mas así como por fuego.
Este pasaje describe la actividad de los creyentes, pero describe su actividad en esta vida o en algún lugar o estado temporal de purgatorio? Pablo habla claramente de nuestra actividad en esta vida, incluso cuando describe su propia actividad en el pasado en esta vida:
1 Corintios 3:10: Conforme á la gracia de Dios que me ha sido dada, yo como perito arquitecto puse el fundamento, y otro edifica encima: empero cada uno vea cómo sobreedifica.
Además de esto, ¿dice Pablo que en realidad tenemos el poder para purgarnos de nuestros pecados a través de nuestras propias obras o hechos buenos? No, en realidad dice claramente  que nadie puede hacer nada para “construir” su propia salvación:
1 Corintios 3:11: Porque nadie puede poner otro fundamento que el que está puesto, el cual es Jesucristo.
Primera de Corintios no menciona un lugar o estado del ser temporal, donde los pecados pueden ser purgados. De hecho, en ningún pasaje la Escritura lo describe como un lugar! ¿Entonces por qué los católicos romanos creen en el purgatorio? Aparte de las proclamaciones de sus líderes, ¿hay algo en la Biblia que apoye tal afirmación? Bueno, hay un pasaje que está bastante claro, pero, desfortunadamente, no es de la Biblia cristiana:
2 Macabeos 12:39-45. 39: Al día siguiente, fueron en busca de Judas (cuando se hacía ya necesario), para recoger los cadáveres de los que habían caído y depositarlos con sus parientes en los sepulcros de sus padres.  40. Entonces encontraron bajo las túnicas de cada uno de los muertos objetos consagrados a los ídolos de Yamnia, que la Ley prohíbe a los judíos. Fue entonces evidente para todos por qué motivo habían sucumbido aquellos hombres. 41. Bendijeron, pues, todos las obras del Señor, juez justo, que manifiesta las cosas ocultas, 42.  y pasaron a la súplica, rogando que quedara completamente borrado el pecado cometido. El valeroso Judas recomendó a la multitud que se mantuvieran limpios de pecado, a la vista de lo sucedido por el pecado de los que habían sucumbido. 43.  Después de haber reunido entre sus hombres cerca de 2.000 dracmas, las mandó a Jerusalén para ofrecer un sacrificio por el pecado, obrando muy hermosa y noblemente, pensando en la resurrección. 44.  Pues de no esperar que los soldados caídos resucitarían, habría sido superfluo y necio rogar por los muertos; 45. mas si consideraba que una magnífica recompensa está reservada a los que duermen piadosamente, era un pensamiento santo y piadoso.

Este pasaje describe claramente las oraciones y ofrendas que se hacen por los muertos. Como las oraciones por los que ya están en el cielo no tienen sentido (ya han recibido su recompensa) y las oraciones para aquellos en el infierno no tienen sentido (que no tienen remedio), es razonable suponer que exista un tercer lugar (el purgatorio) donde los muertos pueden beneficiarse de las buenas obras de los que se quedan atrás. Pero hay un problema con este pasaje de la escritura: no es de la escritura! 2 Macabeos es parte de la collección “apócrifa” de libros no canónicos que son aceptados por los católicos romanos, pero rechazados por los cristianos en la tradición reformada. Desde los tiempos más tempranos, estos libros apócrifos eran de autenticidad dudosa, y fueron separados de las escrituras del Nuevo Testamento y el Antiguo Testamento y. Se les consideraba no estar en el mismo nivel con las cartas y los libros de los apóstoles en el Nuevo Testamento. Simplemente no son aceptados en el catálogo (o ‘canon’) de las escrituras. Por esta razón, 2 Macabeos no tiene la autoridad de las escrituras.
El caso contra el Purgatorio Ahora veamos el caso bíblico contra el purgatorio. ¿Hay alguna evidencia bíblica clara y concisa sobre este tema, como la huella digital o el marcador de ADN en nuestro juicio de homicidio? ¿Hay evidencia clara de que puede ayudarnos a comprender la evidenica “no clara” y circunstancial que se ofrece por aquellos que argumentan en favor del purgatorio basado en la Biblia? Como resultado, la doctrina bíblica de la salvación elimina la necesidad del purgatorio y la doctrina bíblica del Cielo elimina la posibilidad del purgatorio. Veamos el caso claro contra el purgatorio:
Según la doctrina bíblica de la salvación, el perdón no se basa en las buenas obras del creyente. Por esta razón, sabemos que las obras o hechos realizados por aquellos en el purgatorio son innecesarios e ineficaces:
Romanos 3:21-24, 27-28:  Mas ahora, sin la ley, la justicia de Dios se ha manifestado, testificada por la ley y por los profetas:
3:22 La justicia de Dios por la fe de Jesucristo, para todos los que creen en él: porque no hay diferencia;
3:23 Por cuanto todos pecaron, y están distituídos de la gloria de Dios;
24. Siendo justificados gratuitamente por su gracia por la redención que es en Cristo Jesús; 27. ¿Dondé pues está la jactancia? Es excluída. ¿Por cuál ley? ¿de las obras? No; mas por la ley de la fe. 28 Así que, concluímos ser el hombre justificado por fe sin las obras de la ley.
De acuerdo con la doctrina bíblica de la salvación, la obra de Jesús en la cruz (su sangre) nos limpia de todo pecado. Por esta razón, sabemos que no hay un problema persistente del pecado que debe remediarse en un lugar tal como el purgatorio:
Romanos 8:1: Ahora pues, ninguna condenación hay para los que están en Cristo Jesús, los que no andan conforme á la carne, mas conforme al espíritu.
Tito 2:13-14: 13 Esperando aquella esperanza bienaventurada, y la manifestación gloriosa del gran Dios y Salvador nuestro Jesucristo. 14: Que se dió á sí mismo por nosotros para redimirnos de toda iniquidad, y limpiar para sí un pueblo propio, celoso de buenas obras.
1 Juan 1:07 b: tenemos comunión entre nosotros, y la sangre de Jesucristo su Hijo nos limpia de todo pecado.
1 Juan 1:09 b: Si confesamos nuestros pecados, él es fiel y justo para que nos perdone nuestros pecados, y nos limpie de toda maldad.
1 Juan 2:02: Y él es la propiciación por nuestros pecados: y no solamente por los nuestros, sino también por los de todo el mundo.
Hebreos 10:14: Porque con una sola ofrenda hizo perfectos para siempre á los santificados.
De acuerdo con la doctrina bíblica de la salvación, Jesús ya ha purificado y purgado los creyentes del pecado, sobre la base de nuestra fe en él. Por esta razón, no hay necesidad de un lugar como el Purgatorio, donde se puede realizar más purgacion:
2 Corintios 11: Nuestra boca está abierta á vosotros, oh Corintios: nuestro corazón es ensanchado.
Hebreos 1:3: El cual siendo el resplandor de su gloria, y la misma imagen de su sustancia, y sustentando todas las cosas con la palabra de su potencia, habiendo hecho la purificación de nuestros pecados por sí mismo, se sentó á la diestra de la Majestad en las alturas,
De acuerdo con la doctrina bíblica del Cielo, el creyente no será sujetado a la ira continua de Dios, sino que han sido justificados a pesar de su pecaminosidad. Por esta razón, no creemos que la ira de Dios o la condena se tiene que propiciar en un lugar como el purgatorio:
Romanos 5:9: Y Pedro le dijo: ¿Por qué os concertasteis para tentar al Espíritu del Señor? He aquí á la puerta los pies de los que han sepultado á tu marido, y te sacarán.
Juan 5:24: De cierto, de cierto os digo: El que oye mi palabra, y cree al que me ha enviado, tiene vida eterna; y no vendrá á condenación, mas pasó de muerte á vida
De acuerdo con la doctrina bíblica del Cielo, los creyentes están unidos con Dios en el cielo en el momento de morir. Por esta razón, la existencia del purgatorio es simplemente incompatible con la naturaleza del cielo y como se describe en la Biblia:
2 Corintios 5:6-8: 6: Así que vivimos confiados siempre, y sabiendo, que entre tanto que estamos en el cuerpo, peregrinamos ausentes del Señor; 7: (Porque por fe andamos, no por vista;) 8: Mas confiamos, y más quisiéramos partir del cuerpo, y estar presentes al Señor.
Filipenses 1:20-23: 20 Conforme á mi mira y esperanza, que en nada seré confundido; antes bien con toda confianza, como siempre, ahora también será engrandecido Cristo en mi cuerpo, ó por vida, ó por muerte. 21 Porque para mí el vivir es Cristo, y el morir es ganancia. 22 Mas si el vivir en la carne, esto me será para fruto de la obra, no sé entonces qué escoger; 23 Porque de ambas cosas estoy puesto en estrecho, teniendo deseo de ser desatado, y estar con Cristo, lo cual es mucho mejor:
Lucas 23:39-43: Y uno de los malhechores que estaban colgados, le injuriaba, diciendo: Si tú eres el Cristo, sálvate á ti mismo y á nosotros. 40 Y respondiendo el otro, reprendióle, diciendo: ¿Ni aun tú temes á Dios, estando en la misma condenación? 41 Y nosotros, á la verdad, justamente padecemos; porque recibimos lo que merecieron nuestros hechos: mas éste ningún mal hizo. 42 Y dijo á Jesús: Acuérdate de mí cuando vinieres á tu reino. 43 Entonces Jesús le dijo: De cierto te digo, que hoy estarás conmigo en el paraíso.
La diferencia evidenciaria
El caso en contra de la existencia del purgatorio es claro y conciso, como la huella digital o el marcador de ADN en nuestro juicio por homicidio. La Biblia nos dice con certeza que no podemos ganar nuestra salvación con buenas obras, que la muerte de Jesús en la cruz paga por todos nuestros pecados, que sólo Jesús nos ha purificado de nuestros impureza, que no vamos a sufrir la ira de Dios si son creyentes, y que vamos a unirnos a Dios en en el cielo el momento en que morimos. Es evidencia bastante sencilla! La evidencia bíblica elimina la necesidad para (y la posible existencia de) el purgatorio.
Los pasajes bíblicos citados en apoyo del purgatorio no establecen específicamente que hay un tal lugar o estado de ser. A lo sumo, estos pasajes deben ser interpretadas de una manera particular (por los que ya creen en la idea del purgatorio) para ser de alguna utilidad. Son como la evidencia circunstancial en nuestro juicio por homicidio; requieren una interpretación, y pueden ser utilizados para apoyar el argumento de que no hay purgatorio en absoluto!
Recuerde nuestra simple regla de evidencia: no interpreter la evidencia ‘clara’ a la luz de evidencia ‘no clara’! ¿Lo que es “claro” debe de entenderse a la luz de lo que es «clara» y conciso. El caso en contra del purgatorio nos ayuda a entender los pasajes interpretativos ofrecidos por los que abogan por la existencia del purgatorio. Basándose solamente en las evidencia de la escritura bíblica, simplemente no hay razón para creer que el purgatorio existe, y hay evidencia sólida para demostrar que no existe

Publicado por Pastor Damián Ayala


Dios detesta el legalismo tanto como el alcoholismo.

Dios detesta el legalismo tanto como el alcoholismo.

Por: John Piper

Es posible que el tema de la abstinencia completa del acohol, con respecto a los miembros de la iglesia, pase inadvertido, pero los principios bíblicos relacionados con este asunto, son pertinentes a otras cuestiones de la santidad personal y la pureza de la iglesia. Cuando vine a la iglesia bautista, Bethlehem, hace casi 3 decadas, esta fue una de las primeras polémicas con las que tuve que lidiar. Sobrevivimos a ella y fue para mejor, creo que lo que aprendí puede resultar de utilidad. Entre los bautistas y demás iglesias con sistema congragacional de gobierno, en la construcción de la iglesia local, por lo general, aparece reflejado un testimonio de fe y un pacto de la iglesia. El pacto de la iglesia describe una serie fundamental de expectativas bíblicas relacionada con el estilo de vida de los miembros; mientras que el testimonio de la fe describe un núcleo de expectativas bíblicas relacionadas con las creencias de los miembros. Consiguientemente, por regla general, las expectativas del pacto de la iglesia, junto con el testimonio de la fe, actúan como requisitos previos para ser miembro de la iglesia.

Muchas iglesias con sistema congregacional de gobierno presentan una sentencia en su pacto que plantea algo similar a lo siguiente: “nos abstenemos del uso y venta de bebidas alcoholicas”. Por lo tanto, en principio, estas iglesias excluyen de ser miembros a todas las personas, excepto a los abstemios. Es posible que los líderes de la iglesia tengan que decirle lo siguiente a un candidato a miembro:  “aunque usted confía en Jesucristo como su Salvador, desea vivir bajo su señorío, ha sido bautizado según su ordenanza y ha asentido de corazón a nuestro testimonio de fe, no puede ser miembro de esta iglesia porque hace uso del vino en algunas ocasiones festivas o cuando visita a sus parientes”.

Estoy convencido de que una regulación así para ser miembro de la iglesia cae en la categoría de exclusivismo legalista y es enjuiciado según la palabra apostólica de las Escrituras. De ello estoy convencido, aunque yo sea un completo abstemio y crea que la abstinencia total es un estilo de vida sabio y defendible bíblicamente para nuestro tiempo.

En los planteamientos que siguen, intentaré mostrar lo que significa legalismo y porqué el requisito de la abstinencia total para ser miembro de la iglesia cae en dicha categoría y por tanto erróneo. Por último haré una propuesta práctica sobre cómo mejorar los pactos de la iglesia y hacerlos más fundamentales y menos específicos.

Ya el nuevo testamento no utiliza el término “legalismo”  intentaré definirlo de una manera generalmente aceptada para que quede claro que en el nuevo testamento se le da tratamiento a la cuestión. El  “legalismo” tiene al menos dos significados, pero ambos expresan una sola raíz del problema.

Primero, legalismo significa tratar las normas de conductas bíblicas como regulaciones que tenemos que obedecer por nosotros mismos con el objetivo de ganar el favor de Dios. En otras palabras, el legalismo se presenta cada vez que una persona intenta ser ética por sí misma; es decir, sin confiar en la misericordia ayuda de Dios en Cristo. Dicho de manera sencilla, la conducta moral que no parte de la fe es legalismo(Ro.14:23).

El legalista es por lo general una persona moral. La verdad es que la mayoría de las personas morales en el mundo occidental son legalistas debido a su llamada moralidad judeocristiana, heredada de sus ancestros, que no proviene de la confianza humilde y contrita en la misericordiosa habilitación de Dios, comprada con sangre, traída por el Espíritu. Por el contrario, para el legalista, la moralidad sirve al mismo propósito que la inmoralidad al antinómico o al progresista, a saber, como expresión de independencia y reafirmación. La razón por la que los fariseos daba el diezmo y ayunaban era la misma razón por la que algunos estudiantes universitarios sse quitan la ropa y se acuestan en los parque en Munich y Ámsterdam.

El legalista moral es el hermano mayor del pródigo inmoral (Lc. 15:11-32). Son hermanos de sangre a la vista de Dios porque ambos rechazan la misericordia de Dios en Cristo como medio para alcanzar la justicia y utilizan tanto la moralidad como la inmoralidad como medio de expresar su independencia, autosuficiencia y autodeterminación. Además, queda claro a partir del nuevo testamento que ambos traen como resultado la trágica pérdida de la vida eterna, sino hay arrepentimiento.

De modo que el primer significado de legalismo es el horrible error de tratar a las normas de conducta bíblicas como regulaciones que tenemos que obedecer por nosotros mismos para demostrar nuestras proezas morales y ganarnos el favor de Dios. Constituye un peligro del que todos debemos guardarnos cada día.

El significado de legalismo es el siguiente: La instauración de requisitos de conducta más allá de la enseñanza de las escrituras y la adhesión a ellos (los medios por los cuales una persona califica para ser miembro de una iglesia local). Es entonces que surge el exclusivismo no bíblico.

No hay manera de sortear el hecho de que la iglesia universal no incluye a todas las personas y que las iglesias locales no incluyen a todos los cristianos. Excluimos la posibilidad de que las personas sean miembros porque creemos que esta debe suponer un compromiso para con el señorío de Cristo la cabeza de la iglesia (de ahí la exclusión de los no cristianos) y porque las iglesias locales entienden dicho señorío de manera particular e importante ( de ahí la exclusión de algunos cristianos con los que no estamos de acuerdo). Sin embargo, la exclusión de la posibilidad de que las personas sean miembros de la iglesia local no debe tomarse nunca a la ligera. Es un asunto muy importante.

Las escuelas, los clubes y las sociedades pueden instaurar cualquier norma humana que deseen con el objetivo de evitar la entrada de ciertas personas y preservar, mediante reglas, un ambiente particular. Sin embargo, la iglesia no es una institución humana; pertenece a Cristo. Él es la cabeza del cuerpo y sólo Él debe establecer los requisitos de entrada.

Estos dos usos de término legalismo tienen una raíz común.  Por una parte, el legalismo significa tratar las normas de conducta bíblicas como regulaciones que debemos obedecer por nosotros mismos con el objetivo de ganarnos el favor de Dios. Por otra parte, significa implementar requisitos de conducta específicos más allá de la enseñanza de las escrituras y la adhesión a ellos (los medios por los cuales una persona califica para ser miembro de una iglesia local).

En primer caso, utilizamos nuestra propia fuerza para hacernos morales. En el segundo caso, utilizamos nuestra propia fuerza para hacer a la iglesia moral. En el primer caso, no confiamos en el poder de Dios para lograr nuestra propia santificación. En el segundo caso, no confiamos en el poder de Dios para lograr la santificación de los demás.

Por consiguiente, lo que une a las dos formas de legalismo anteriores en la raíz es la falta de fe, la falta de fe con respecto a nosotros mismos, de que es Dios quien está en nosotros “porque Dios es el que en nosotros produce así el querer como el hacer, por su voluntad” (fil. 2:13) y la falta de fe en relación con los demás, que Dios les hará saber su voluntad y los inclinará a cumplirla. Como dice Pablo en Filipenses 3:15. “ así que, todos los que somos perfectos, esto mismo sintamos; y si otra cosa sentís, esto también nos lo revelará Dios” con seguridad Pablo confía a Dios la purificación de la iglesia.

Cada vez que se debilita la acertada confianza en el poder sobrenatural de Dios, para nuestras vidas y las de los demás, el legalismo va calando. Inevitablemente intentamos compensar las pérdidas de fe dinámica aumentando la determinación moral y añadiendo regulaciones hechas por el hombre. Sin embargo, cada vez que la confianza gozosa en el poder de Dios decae, la carne se acrecienta. Esto significa que la moralidad que esperábamos que nos salvara y las regulaciones que esperábamos que purificaran nuestra iglesia caen víctima del gran poder de la carne y se convierten en instrumentos de independencia y autosuficiencia.

Parece estar más allá de toda duda que Dios detesta el legalismo tanto como el alcoholismo. Y creo que decir que el legalismo ha llevado ruina eterna a más personas que el alcoholismo, es un eufemismo, a pesar de que los estragos que produce el alcohol son enormes.

No nos dejemos engañar por las apariencias. Satanás “se disfraza como ángel de luz” (2 Co. 11:14). Él mantiene impolutas las enfermedades más letales. Viste a sus capitanes con prendas religiosas y alberga sus armas en templos. El legalismo es un padecimiento más peligroso que el alcoholismo porque no parece ser una enfermedad. El alcoholismo hace que los hombres fracasen; el legalismo los hace triunfar en el mundo. El alcoholismo hace que los hombres dependan de una botella; el legalismo los hace autosuficientes, dependientes de nadie. El alcoholismo destruye la determinación moral; el legalismo les da fuerza. Los alcohólicos no se sienten bienvenidos en la iglesia; los legalistas disfrutan escuchar como ensalzan su moralidad en la iglesia.

Por consiguiente, lo que necesitamos en la iglesia no es regulaciones de todo tipo para intentar mantenernos puros. Tenemos que predicar, orar y creer que ni la circuncisión ni la no incircuncisión,  ni la prohibición de las bebidas alcohólicas o beber en una reunión, ni el legalismo ni el alcoholismo son de utilidad alguna para con Dios. Sólo lo es un corazón nuevo.

Cada día el enemigo envía contra nosotros el tanque Sherman de la carne, con cañones de independencia y autosuficiencia. Si intentamos defendernos o defender a nuestra iglesia con reglas de cerbatana, terminaremos derrotados incluso en nuestra aparente victoria. La única defensa es estar “arraigados y sobreedificados en Cristo y confirmados en la fe” (col. 2:7) “fortalecidos con todo poder, conforme a la potencia de su gloria, para toda paciencia y longanimidad”  (col.1:11) “asiéndose de la cabeza, en virtud de que todo el cuerpo, nutriéndose y uniéndose… crece con el crecimiento que da Dios” (col.2:19).

¡De Dios! ¡De Dios y no de nosotros!

El semillero de todos estos pensamientos ha sido Colosenses 2:16-23. Este fue el pasaje clave que me dio guía al inicio de mi ministerio para salir airoso de esta polémica. Me parece que estos versículos colocan a la abstinencia total como un requisito para ser miembro de la iglesia en la categoría de legalismo y por lo tanto, nos enseñan que es errónea. Las enseñanzas de Pablo pueden resumirse en cinco puntos:

  1. “Nadie os juzgue en comida o en bebida” Col. 2:16

El consumo de alimentos y bebidas no constituye en sí  mismo un fundamento por el cual juzgar su posición en la relación con Dios o su posición en la familia de Dios. Para estar seguro, Pablo tuvo que lidiar con el abuso de la comida y de la bebida, el problema de comer carne que se había ofrecido a los ídolos y el problema de la borrachera (1 Co. 8; 11:21; Ro. 14). Sin embargo, su enfoque en relación con estos abusos nunca fue prohibir la comida ni la bebida; siempre fue prohibir lo que destruía el templo de Dios y dañaba la fe (¡que en ocasiones podía incluír la comida y la bebida!) él enseñó el principio del amo, pero no determinó su aplicación con regulaciones en materia de comida y bebida. El pacto de la iglesia que tenga la abstinencia total como requisito, se extralimita en lo que refiere a la restricción del principio del amor.

  1. “Nadie os prive de vuestro premio,  afectando humildad y culto a los ángeles”

La fañsa enseñanza en Colosas, contó de dos partes: por una parte, llamó a la adoración de los ángeles y por otra, a regulaciones estríctas y acéticas. Ambas se erigieron como requisitos para quienes querían calificar para la plenitud de la vida (2:10) o la completa participación en la comunidad espiritual. Pablo denunció ambos requisitos.la teología de los creyentes colosenses era errónea. Sus regulaciones acéticas con respecto a la comida y la bebida, no tenían utilidad porque la plenitud de la deidad habita en Cristo y dichas normas eran sólo sombras de la realidad que conducen al engreimiento.

  1. La fuente de vida, pureza y crecimiento no nos llega mediante visiones religiosas ni regulaciones con respecto a la comida y la bebida, sino “haciéndose de la cabeza (Cristo), en virtud de quien todo el cuerpo, nutriéndose y uniéndose por las coyunturas y ligamentos, crece con el crecimiento que da Dios” Col. 2:19

La única esperanza para lograr crecimiento espiritual y salud en el cuerpo de Cristo es la fidelidad a Cristo la cabeza, no a regulaciones excluyentes.

  1. “Pues si habéis nuerto con Cristo en cuanto a los rudimentos del mundo, ¿porqué, como si vivieseis en el mundo, os sometéis a preceptos tales como:  no manejes, ni gustes, ni aún toques (en conformidad a mandamientos y doctrinas de hombre), cosas que todas se destruyen en el uso? “ Col. 2:20-22.

Una iglesia que instaura regulaciones con respecto a la comida y la bebida como medios para juzgar o excluir, no conoce aún lo que significa morir con Cristo y ser liberado de los poderes del mundo. Esto fue lo que quise decir anteriormente cuando dije que cada vez que la confianza gozosa y genuina en Cristo disminuye, se instauran regulaciones para preservar lo que el poder de Cristo creó una vez. Si instaura suficientes regulaciones y crea una dotación lo bastante grande, una institución puede durar décadas después de que la dinámica espiritual que le dio origen haya desaparecido.

  1. “Tales cosas (regulaciones) tienen a la verdad cierta reputación de sabiduría en culto voluntario, en humildad y en duro trato del cuerpo; pero no tienen valor alguno contra los apetitos de la carne” Col. 2:23.

La abstinencia total, como requisito de entrada, puede asegurar que los miembros de la iglesia tengan una postura común con respecto al alcohol, pero no sirve de nada a la hora de hacernos personas puras que no vivan según la carne. Por el contrario, al imponer una restricción que el nuevo testamento jamás impone, este requisito de entrada, en principio, nos involucra en un legalismo que tiene raíces en la falta de fe. Es señal de descoloridos poder y gozo, y el corazón justo creado otrora por el poder de Cristo ya no puede preservarse por medio de leyes.

Concluyo por consiguiente, que el apóstol Pablo no aprobaría los pactos de las iglesias contemporáneas que hacen de la abstinencia total un requisito para ser miembro de la iglesia local. Como alternativa práctica a la cláusula de la abstinencia total, sugiero sustituirla por una sentencia como la siguiente: “nos abstenemos de toda droga, alimento, bebida y prácticas que provoquen daños injustificados al cuerpo o pongan en riesgo nuestra fe o la de otras personas”. Este pacto es más fundamental, pero brinda flexibilidad bíblica para la libertad de conciencia en Cristo.