“¿Cuál es la diferencia entre católicos y protestantes?”

¿Cuál es la diferencia entre católicos y protestantes?

Por: Got Questions Ministries

Hay muchas y muy importantes diferencias entre católicos y protestantes. Mientras que ha habido algunos intentos a lo largo de muchos años recientes, de encontrar un terreno común entre los dos grupos, el hecho es que las diferencias prevalecen, y ellas son tan importantes en la actualidad como lo fueron al principio de la Reforma Protestante. A continuación veremos un breve resumen de algunas de las diferencias más importantes.

Una de las primeras y mayores diferencias entre el Catolicismo y el Protestantismo es el hecho de la suficiencia y autoridad de la Escritura. Los protestantes creen que solo la Biblia es la única fuente de la revelación especial de Dios a la humanidad, y como tal, nos enseña lo que es necesario para nuestra salvación del pecado. Los protestantes ven la Biblia como la norma por la cual todo el comportamiento cristiano debe ser medido. Esta creencia es comúnmente conocida como “Sola Scriptura” y es uno de los “Cinco Solas” (sola viene del latín “solamente”) que surgió de la Reforma Protestante como resumen de algunas de las diferencias importantes entre católicos y protestantes.

Mientras que hay muchos versos en la Biblia que establecen su autoridad y su suficiencia para todos los asuntos de la fe y la práctica, uno de los más claros es 2 Timoteo 3:16 , donde vemos que “Toda la Escritura es inspirada por Dios, y útil para enseñar, para redargüir, para corregir, para instruir en justicia; a fin de que el hombre de Dios sea perfecto, enteramente preparado para toda buena obra.” Los católicos por otro lado, rechazan la doctrina de “Sola Scriptura” y no creen que solo la Biblia sea suficiente. Ellos creen que ambas; la Biblia y la tradición del sagrado catolicismo romano, son igualmente importantes para el cristiano. Muchas doctrinas romanas católicas; tales como el purgatorio, rezar a los santos, adorar o venerar a María, etc., tienen poca o ninguna base en la Escritura, y están basadas únicamente en las tradiciones católicas romanas. Esencialmente la Iglesia Católica Romana, niega la “Sola Scriptura” y su insistencia en que tanto la Biblia como su “Sagrada Tradición” son iguales en autoridad, subestiman la suficiencia, autoridad y unidad de la Biblia. La visión de la Escritura está en la raíz de muchas, si no todas, las diferencias entre católicos y protestantes.

Otra grande, pero cercanamente relacionada diferencia entre el Catolicismo y el Protestantismo, es sobre el oficio y la autoridad del Papa. De acuerdo con el Catolicismo, el Papa es el “Vicario de Cristo” (un vicario es un sustituto), y toma el lugar de Jesucristo, como la cabeza visible de la Iglesia. * Como tal, él tiene la habilidad de hablar “ex cátedra” (con autoridad sobre asuntos de la fe y la práctica), y cuando él lo hace, sus enseñanzas son consideradas infalibles y obligatorias sobre todos los cristianos. Por otra parte, los protestantes creen que ningún ser humano es infalible, y que solo Cristo es la cabeza de la iglesia. Los católicos se apoyan en la sucesión apostólica como una manera de tratar de establecer la autoridad del Papa. Pero los protestantes creen que la autoridad de la iglesia no viene de la sucesión apostólica, sino que se deriva de la Palabra de Dios. El poder espiritual y la autoridad no descansan en las manos de hombres comunes, sino en la misma Palabra de Dios registrada en la Escritura. Mientras el Catolicismo enseña que solo la Iglesia Católica puede correcta y propiamente interpretar la Biblia; los protestantes creen que la Biblia enseña que Dios envió al Espíritu Santo para morar dentro de todos los creyentes nacidos de nuevo, capacitando a todos los creyentes para comprender el mensaje de la Biblia.

Esto es claramente visto en pasajes tales como Juan 14:16-17: “Y yo rogaré al Padre, y os dará otro Consolador, para que esté con vosotros para siempre: El Espíritu de verdad, el cual el mundo no puede recibir, porque no le ve , ni le conoce; pero vosotros le conocéis, porque mora con vosotros y estará en vosotros.” (Ver también Juan 14:26 y 1 Juan 2:27). Mientras que el Catolicismo enseña que solo la Iglesia Católica Romana tiene la autoridad y el poder para interpretar la Biblia, el Protestantismo reconoce la doctrina bíblica del sacerdocio de todos los creyentes, y que los cristianos individualmente pueden confiar en el Espíritu Santo para la guía en la lectura e interpretación de la Biblia por ellos mismos.

Una tercera diferencia mayor entre el Catolicismo y el Protestantismo es el cómo uno es salvado. Otra de las “Cinco Solas” de la reforma fue la “Sola Fide” (solo la fe), con la que afirman que la doctrina bíblica de la justificación es solamente por gracia, a través solamente de la fe en Jesucristo solamente (Efesios 2:8-10). Sin embargo, de acuerdo con el Catolicismo Romano, el hombre no puede ser salvado solamente por la fe en Jesucristo solamente. Ellos enseñan que la doctrina católica romana de la salvación son los Siete Sacramentos, los cuales son; Bautismo, Confirmación, Penitencia, Comunión (la Eucaristía), Extremaunción, Orden Sacerdotal, y Matrimonio. Los protestantes creen que con la base de la fe en Cristo solamente, los creyentes son justificados por Dios, porque todos sus pecados fueron pagados por Cristo en la cruz y Su justicia es imputada a ellos. Los católicos por otro lado, creen que la justicia e Cristo es impartida al creyente por la “gracia a través de la fe”, pero en sí misma no es suficiente para justificar al creyente. El creyente debe “complementar” la justicia que Cristo le impartió, con obras meritorias.

Los católicos y protestantes también difieren en lo que significa ser justificado ante Dios. Para el católico, la justificación involucra el ser hecho justo y santo. Ellos creen que la fe en Cristo es solo el principio de la salvación, y que el individuo debe construir sobre ello las buenas obras, porque “el hombre tiene que merecer la gracia de la justificación de Dios y la salvación eterna.” Desde luego, esta opinión de la justificación contradice la clara enseñanza de la Escritura en pasajes tales como Romanos 4:1-12; Tito 3:3-7, así como muchos otros. Por otra parte, los protestantes distinguen entre el hecho único de la justificación (cuando somos declarados justos y santos por Dios, basados en nuestra fe en la expiación de Cristo en la cruz), y la santificación (el proceso evolutivo de ser hechos justos que continúa a través de nuestras vidas en la tierra.) Mientras que los protestantes reconocen que las obras son importantes, ellos creen que son el resultado o el fruto de la salvación, pero nunca la razón de ella. Los católicos mezclan la justificación y la santificación juntas dentro del proceso evolutivo, el cual conduce a la confusión acerca de cómo es uno salvado.

Una cuarta y mayor diferencia entre católicos y protestantes tiene que ver con lo que sucede después de que el hombre muere. Mientras ambos creen que los incrédulos pasarán una eternidad en el infierno, hay unas significativas e importantes diferencias sobre lo que sucede a los creyentes. De sus tradiciones eclesiásticas y su dependencia de libros no-canónigos, los católicos han desarrollado la doctrina del Purgatorio. El Purgatorio, de acuerdo con la Enciclopedia Católica, es un “lugar o condición de castigo temporal para aquellos que, dejando esta vida en gracia de Dios, están, no enteramente libres de faltas veniales, o no han pagado totalmente la satisfacción debida a sus transgresiones.” Por otra parte, los protestantes creen que a causa de que somos justificados por la fe en Cristo solamente, y que la justicia de Cristo es imputada a nosotros – cuando morimos, iremos directamente al Cielo para estar en la presencia del Señor (2 Corintios 5:6-10 y Filipenses 1:23).

Aún más desconcertante acerca de la doctrina católica del Purgatorio; es el hecho de que ellos creen que el hombre debe o aún puede pagar o hacer la satisfacción por sus propios pecados. Esto aunado a su malentendido sobre lo que la Biblia enseña acerca de cómo el hombre es justificado delante de Dios; da como resultado que tengan una pobre apreciación de la suficiencia y eficacia de la expiación de Cristo en la cruz. Simple, pero, el punto de vista Católico Romano de la salvación, implica que la expiación de Cristo en la cruz, no fue pago suficiente por los pecado de aquellos que creen en Él, y que aún un creyente debe expiar o pagar por sus propios pecados, ya sea a través de actos de penitencia, o de tiempo en el Purgatorio. Sin embargo la Biblia enseña una y otra vez que es solo la muerte de Cristo la que puede satisfacer o aplacar la ira de Dios contra los pecadores. (Romanos 3:25; Hebreos 2:17; 1 Juan 2:2; 1 Juan 4:10). Nuestras obras de justicia no pueden añadir nada a lo que Cristo ya ha realizado.

Mientras que hay otras numerosas diferencias entre lo que los católicos y los protestantes creen, estas cuatro son adecuadas para establecer que existen serias diferencias entre los dos. En mucho, se parece a la manera de pensar de los judaizantes (judíos quienes decían que los cristianos gentiles tenían que obedecer la ley del Antiguo Testamento para ser salvos) acerca de quienes Pablo escribió en Gálatas; los católicos, al hacer obras necesarias para que uno sea justificado por Dios, terminaron con un evangelio completamente diferente. Las diferencias entre el Catolicismo y el Protestantismo Evangélico son importantes y significativas.

Es nuestra oración que Dios abra los ojos de cualquiera que lea este artículo, quien esté poniendo su fe o confianza en las enseñanzas de la Iglesia Católica. Es nuestra esperanza que cada uno entienda y crea que sus “obras de justicia” no pueden justificarlos, o santificarlos (Isaías 64:6). Es nuestra oración que todos, en vez de eso, pongan su fe solamente en el hecho de que somos “.. justificados gratuitamente por Su gracia, mediante la redención que es en Cristo Jesús, a quien Dios puso como propiciación por medio de la fe en Su sangre…” (Romanos 3:24-25). Dios nos salva, “no por obras de justicia que nosotros hubiéramos hecho, sino por Su misericordia, por el lavamiento de la regeneración y por la renovación en el Espíritu Santo, el cual derramó en nosotros abundantemente por Jesucristo nuestro Salvador, para que justificados por Su gracia, viniésemos a ser herederos conforme a la esperanza de la vida eterna.”

Publicado por Pastor: Damián Ayala


¿Son fidedignos los registros de la vida de Jesús?

¿SON FIDEDIGNOS LOS REGISTROS DE LA VIDA DE JESÚS?

Por: LEE STROBEL

En su programa especial de televisión, Jennings aceptó prestamente el escepticismo de los profesores liberales con respecto a Mateo, Marcos, Lucas y Juan, los Evangelios que describen la vida, las enseñanzas, los milagros, la muerte y resurrección de Jesús. «Los expertos nos dijeron desde un principio que no toman en un sentido literal todo lo que. leen en el Nuevo Testamento, porque este tiene cuatro versiones diferentes y a veces contradictorias acerca de la vida de Jesús», dijo. «No hay ninguna evidencia digna de confianza

acerca de quiénes fueron efectivamente los autores. En general, hay un acuerdo generalizado que no fueron testigos oculares. De hecho, los Evangelios posiblemente se escribieron entre cuarenta y cien años después de la muerte de Jesús».

Los escépticos necesitan desmantelar la confianza en los Evangelios para socavar las enseñanzas claras de que Jesús es el Unigénito Hijo de Dios. Sin embargo, hay estudios excelentes que respaldan la exactitud y confiabilidad fundamental de los relatos de los Evangelios. En declaraciones a la revista TIme, con motivo de un artículo sobre la identidad de Jesús, Peter Stuhlmacher, profesor emérito de la Facultad Teológica Protestante de Tübingen, dijo: «Los textos bíblicos, tal cual están, son la mejor hipótesis que tenemos hasta ahora para explicar lo que realmente sucedió»

Craig Blomberg, profesor de Nuevo Testamento en el Seminario de Denver y autor de The Historical Reliability ai the Gaspels [La confiabilidad histórica de los Evangelios], reconoció que, en sentido estricto, los Evangelios son anónimos. Sin embargo, recalcó que el testimonio uniforme de la Iglesia Primitiva era atribuir la autoría del primer Evangelio del Nuevo Testamento a Mateo, el recaudador de impuestos y uno de los doce discípulos; atribuir a Juan Marcos, el compañero del discípulo Pedro, la escritura del Evangelio que llamamos Marcos; y a Lucas, conocido como el «médico amado» de Pablo, el Evangelio de Lucas y los Hechos de los Apóstoles.

Si bien el nombre del autor del cuarto Evangelio no está en tela de juicio, fue ciertamente alguien llamado Juan; existen dudas sobre si se trataba del apóstol Juan o si era otro Juan. Blomberg, dice que está convencido de que «la mayor parte importante del material apunta al apóstol», aunque alguien muy cercano a Juan pudo haber cumplido el papel de editor, «dando forma a los últimos versículos y probablemente creando la uniformidad estilística de todo el documento». Pero, en cualquier caso, subrayó: «el Evangelio evidentemente está basado en material de testigos oculares, al igual que los otros tres Evangelios».

El testimonio de la autoría de Marcos y Mateo viene de Papías, en el año 125 d.C. Irineo también lo confirmó en el año 180 d.C.: «Mateo publicó su propio Evangelio para que circulara entre los hebreos en su lengua, cuando Pedro y Pablo se encontraban predicando el evangelio en Roma y fundando la iglesia allí. Después de su partida, Marcos, el discípulo e intérprete de Pedro, nos dejó por escrito lo esencial de la predicación de Pedro. Lucas, seguidor de Pablo, asentó en un libro el evangelio predicado por su maestro. Luego Juan, el discípulo del Señor, el mismo que se había recostado sobre su pecho, produjo su Evangelio mientras vivía en Éfeso, en Asia».

Es significativo, observó Blomberg, que no hay evidencia del primer siglo que ponga en duda la autoría de los Evangelios. En realidad, si la autoría iba a ser inventada, los nombres de los apóstoles con más reconocimiento, como Pedro o Santiago, seguramente hubieran sido usados para dar más credibilidad, en vez de atribuirlos a Marcos y Lucas, que ni siquiera estaban entre los doce discípulos, y a Mateo que había sido anteriormente un recaudador de impuestos muy odiado.

Los Evangelios complementarios

La tan mentada aseveración de que los Evangelios se contradicen entre sí ha sido exhaustivamente tratada en diversos libros. «En realidad, lejos de ser contradictorios, los Evangelios son claramente complementarios», dijo Hank Hanegraaff del Christian Research Institute, un instituto de investigaciones cristianas. «En el curso de los siglos, un sinnúmero de expertos y comentaristas bíblicos han atestiguado este hecho. Si todos los autores de los Evangelios hubieran dicho exactamente lo mismo y exactamente de la misma manera, con todo derecho sus testimonios podrían haber sido puestos en duda por confabulación».

El apologista Norman Geisler, presidente del Southem Evangelical Seminary, ha recopilado unas ochocientas supuestas contradicciones bíblicas. «Por experiencia, solo puedo decirle que cuando los críticos hacen estas objeciones, invariablemente violan uno de los diecisiete principios de interpretación de las Escrituras», me dijo en una entrevista.

Por ejemplo, solo porque los Evangelios tengan una perspectiva diferente al describir los acontecimientos no significa que sean irreconciliables. Mateo dice que había un ángel en el sepulcro de Jesús, mientras que Juan dice que había dos. Sin embargo, Geisler, señala que «Mateo no dijo que había uno solo. Juan daba más detalles al decir que había dos».

Después de estudiar la coherencia entre los cuatro Evangelios, Simon Greenleaf, de la Facultad de Derecho de Harvard, el más grande experto en prueba legal del siglo diecinueve, concluyó: «Hay suficiente discrepancia como para demostrar que no pudo haber existido un previo acuerdo entre ellos; pero al mismo tiempo hay tal concordancia sustancial para demostrar que todos eran narradores independientes de la misma gran transacción».

La evidencia de la Arqueología

La Arqueología también ha corroborado que, esencialmente, el Nuevo Testamento es digno de confianza. Una y otra vez, cuando existe la posibilidad de verificar los detalles circunstanciales del Nuevo Testamento, estos resultan ser ciertos. Por ejemplo, Juan 5:1~15 describe cómo Jesús sanó a un inválido en el estanque de Betesda; Juan menciona el detalle de que el estanque tenía cinco pórticos. El arqueólogo John McRay refiere cómo, durante mucho tiempo, los escépticos citaron este pasaje de Juan como un ejemplo de que era impreciso, porque no se había encontrado tal lugar. Sin embargo, hace poco se excavó el estanque y los científicos descubrieron cinco pórticos o galerías con columnas, exactamente como Juan lo había descrito.! O Lucas, que escribió una cuarta parte del Nuevo Testamento, ha demostrado ser un historiador escrupuloso y muy preciso, incluso en los mínimos detalles. Un arqueólogo estudió cuidadosamente las referencias de Lucas en treinta y dos países, cincuenta y cuatro ciudades y nueve islas, y no encontró ni un solo error. Y «El consenso de los eruditos liberales y conservadores es que Lucas es muy preciso como historiador», dice McRay.

Todo esto nos lleva a la siguiente pregunta importante: si los escritores del Nuevo Testamento se esmeraron tanto para ser precisos en el registro de los más mínimos detalles e incidentes, ¿no habrían sido igualo más cuidadosos al asentar los sucesos verdaderamente significativos, como los milagros, las enseñanzas, la muerte y la resurrección de Jesús?

«Quienes conocen los hechos -concluyó el arqueólogo australiano Clifford Wilson- ahora reconocen que el Nuevo Testamento debe aceptarse como una fuente extraordinariamente precisa».

La datación temprana de los Evangelios

Otro intento de los críticos por desacreditarlos es suponer que se escribieron mucho tiempo después de los acontecimientos, y que los relatos se poblaron subrepticiamente de leyendas, mitos e ilusiones. En realidad, aquellas personas, con una tendencia contraria a todo lo sobrenatural, están obligadas a datar los Evangelios en una fecha posterior a la caída de Jerusalén, en el año 70 d.C., porque no creen que Jesús hubiera podido predecir este evento, como se registra en Mateo 24, Marcos 13 y Lucas 21. Incluso, Peter Jennings, intentó datar los Evangelios entre cuarenta y cien años después de la vida de Jesús. Sin embargo, hay fundadas razones para concluir que éstos

En realidad se escribieron en fechas muy próximas a su muerte (la que posiblemente ocurrió alrededor del año 33 d.C.), y que el desarrollo legendario no podría haberles restado historicidad.

Craig Blomberg señaló que la datación normal de los Evangelios aun en círculos muy liberales es: Marcos en la década del setenta, Mateo y Lucas en la del ochenta y Juan en la del noventa; lo cual estaría dentro «de la vida de varios testigos oculares de la vida de Jesús, incluso la de testigos hostiles que hubieran servido de correctivo si se hubieran estado difundiendo enseñanzas falsas acerca de Jesús».

Sin embargo, Blomberg y muchos otros expertos del Nuevo Testamento creen que hay fundadas razones para datar los Evangelios en fecha incluso anteriores a estas. El destacado apologista, J.P. Moreland, profesor de la Facultad de teología de Talbot, articula varias razones que avalan que Hechos fue escrito entre el año 62 y 64 d.C. Por ejemplo, no menciona varios acontecimientos importantes que, sin duda, hubieran sido incluidos si el libro hubiera sido escrito después de que éstos sucedieron. Entre estos sucesos cabe mencionar la caída de Jerusalén en el año 70 d.C., las persecuciones de Nerón a mediados de los 60, el martirio de Santiago en el 61, Pablo en el 64 y Pedro en el 65, y la guerra de los judíos contra los romanos a partir del 66. Además, muchas de las expresiones usadas en Hechos son muy tempranas y primitivas, y el libro trata asuntos que fueron especialmente importantes antes de la caída de Jerusalén Y Como los Hechos es la segunda parte de una obra en dos partes escrita por Lucas, esto significa que el Evangelio tuvo que haber sido escrito a principios de los años 60 d.C., o antes de que pasaran treinta años después de la vida de Jesús. Como Lucas tomó parte de su información del Evangelio de Marcos es lógico deducir que Marcos debió haber sido con anterioridad a Lucas. Moreland, concluyó: «La figura de Jesús presentada en los Evangelios Sinópticos [Mateo, Marcos y Lucas] no dista más de doce o veinte años de los sucesos propiamente dichos. Además, incorporan fuentes que son incluso anteriores».

Aun más, el Nuevo Testamento también incluye cartas del apóstol Pablo que pueden fecharse tan temprano como el año 49 d.C. Su cristología tardía, que Jesús es Dios y Señor de los cielos y la Tierra, no evoluciona en sus diversos escritos y, por lo tanto, «ya debió estar completa antes de que comenzara sus grandes viajes misioneros … o sea, alrededor del año 48», dice Moreland. Y luego, agrega que Pablo incluyó algunos credos e himnos anteriores a sus propios escritos que «presentan un retrato de un Jesús milagroso y divino que había resucitado de entre los muertos».

Moreland, concluyó: «En resumidas cuentas, la idea de un Jesús plenamente Divino, que hiciera milagros y que resucitara de entre los muertos estaba presente durante la primera década del cristianismo. Dicha perspectiva no era una leyenda que surgió varias décadas después de la crucifixión». En realidad, dice Moreland, los escritos de Pablo a los Gálatas, en donde describe sus encuentros con los apóstoles de Jerusalén y confirma que su mensaje de la deidad de Cristo era verdadero, asociado con uno de los primeros credos acerca de la resurrección que aparece en 1 Corintios 15, demuestra que «la creencia en un Jesús Divino y Resucitado ya existía pocos años después de su muerte».

Esto es más significativo a la luz de un estudio realizado por A.N. Sherwin’White, el respetado historiador del período clásico grecorromano de la Universidad de Oxford, que estableció que el pasaje de dos generaciones no era tiempo suficiente para que se desarrollara una leyenda en el mundo antiguo y borrara el núcleo sólido de verdad histórica. En el caso de Jesús, tenemos información fidedigna acerca de su divinidad y resurrección que cae holgadamente dentro de ese período.

Salvando la prueba de los manuscritos

Además, la riqueza de fuentes de manuscritos para el Nuevo Testamento nos infunde la confianza de que estos escritos nos fueron transmitidos de manera muy precisa a través de la historia. Los arqueólogos han recuperado más de cinco mil manuscritos griegos antiguos del Nuevo Testamento, con fragmentos que se remontan al segundo siglo. Si incluimos los manuscritos de la Vulgata Latina y algunos otros, obtenemos un total de veinticuatro mil manuscritos existentes. Fuera del Nuevo Testamento, la evidencia de manuscritos para cualquier otra obra clásica es La Ilíada de Homero, de la que hay menos de 650 manuscritos escritos unos mil años después de los originales. «En ningún otro caso el intervalo de tiempo entre la composición del libro y la fecha de los primeros manuscritos es tan breve como en el caso del Nuevo Testamento», dijo Sir Frederic Kenyon, ex director del Museo Británico y autor de The Paleography oi Greek Papyri [La paleografía de los papiros griegos]. «El último fundamento de cualquier duda que pudiera haber de que las Escrituras nos llegaron sustancialmente tal como se escribieron ha sido derribado.

Dada la importancia fundacional del Nuevo Testamento, analizar si era digno de confianza me consumió gran parte de los dos años que dediqué a investigar el cristianismo cuando era un escéptico. Para determinar si los Evangelios eran dignos de confianza, los sometí a ocho pruebas que podrían enfrentar en un proceso judicial: la prueba de la intención, la prueba de la disposición de medios, la prueba del perfil, la prueba de la coherencia, la prueba circunstancial, la prueba del encubrimiento, la prueba de corroboración y la prueba aportada por el testimonio en contrario. Mi veredicto fue que la fiabilidad esencial de éstos estaba fuera de toda duda.

Publicado por: Pastor Damián Ayala


¿Qué Sola Scriptura?

¿Qué Sola Scriptura?

Por: Got Questions Ministries

Las palabras “Sola scriptura” son del latín: “únicamente”, “principio”, “base”, y la palabra “scriptura” significa “escritos” – refiriéndose a las Escrituras. Sola scriptura significa que solamente la Escritura tiene autoridad para la fe y la práctica del cristiano. La Biblia es completa, autoritativa y verdadera. “Toda la Escritura es ‘inspirada por Dios’ (dada por la inspiración de Dios) y útil para enseñar, para redargüir, para corregir, para instruir en justicia….” (2 Timoteo 3:16).

Sola scriptura fue el “grito de guerra” de la Reforma Protestante. Por siglos la Iglesia Católica Romana ha considerado sus tradiciones superiores en autoridad a la Biblia. Esto dio como resultado muchas prácticas que eran, de hecho, contradictorias a la Biblia. Algunos ejemplos son: la oración a los santos y/o a María, la inmaculada concepción, la transubstanciación, el bautismo de infantes, las indulgencias, y la autoridad papal. Martín Lutero, el fundador de la iglesia Luterana y padre de la reforma Protestante, estuvo reprendiendo públicamente a la iglesia Católica por sus enseñanzas anti-bíblicas. La Iglesia Católica amenazó a Martín Lutero con la excomunión (y la muerte) si no se retractaba. La respuesta de Martín Lutero fue: “Por tanto, a menos que yo sea persuadido o convencido por el testimonio de la Escritura, o por el más claro razonamiento, – a menos que sea persuadido por medio de los pasajes que he citado, – y a menos que mi conciencia sea sometida de esta manera por la Palabra de Dios, no puedo retractarme y no lo haré, porque es peligroso para un cristiano el hablar en contra de su conciencia. ¡Me mantengo firme, no puedo hacer otra cosa; que Dios me ayude! ¡Amén!

El primer argumento católico en contra de la Sola scriptura es que la Biblia no enseña explícitamente la Sola scriptura. Esto es, los católicos argumentan que, “La Biblia, en ningún lugar establece que sea la UNICA guía autorizada para la fe y la práctica.” Mientras que esto es cierto – se equivocan en reconocer un punto crucial. Sabemos que la Biblia es la Palabra de Dios. La Biblia se declara a sí misma ser inspirada por Dios, inerrante y autoritativa. También sabemos que Dios no cambia Su parecer o se contradice a Sí mismo. Así que, mientras la Biblia misma no pueda argüir explícitamente sobre la “Sola scriptura”, definitivamente no debe permitirse que las tradiciones contradigan su mensaje. La Sola scriptura no es tanto un argumento contra la tradición como lo es contra las doctrinas no bíblicas o anti-bíblicas. La única manera de saber con seguridad lo que Dios espera de nosotros es permaneciendo fieles a lo que sabemos que Él nos ha revelado – la Biblia. Ahora sabemos, más allá de cualquier sombra de duda, que la Escritura es verdadera, autoritativa y confiable. No puede decirse lo mismo de la tradición.

La Palabra de Dios es la única autoridad para la fe cristiana. Las tradiciones solo son válidas cuando están basadas en la Escritura y están en completo acuerdo con la Escritura. Las tradiciones que están en contradicción con la Biblia no son de Dios y no son un aspecto válido de la fe cristiana. La Sola scriptura es la única manera de evitar que la opinión personal y subjetiva tenga prioridad sobre las enseñanzas de la Biblia. La esencia de la Sola scriptura es basar tu vida espiritual en la Biblia solamente, y rechazar cualquier tradición o enseñanza que no esté de total acuerdo con la Biblia. 2 Timoteo 2:15 dice “Procura con diligencia presentarte a Dios aprobado, como obrero que no tiene de qué avergonzarse, que usa bien la palabra de verdad.”

La Sola scriptura no nulifica el concepto de las tradiciones eclesiásticas, más bien nos da una base sólida en la cual basar las tradiciones de la iglesia. Hay muchas prácticas, en ambas iglesias Católica y Protestante, que son el resultado de tradiciones, y no de las explícitas enseñanzas de la Escritura. Es bueno y aún necesario que la iglesia tenga tradiciones. Las tradiciones juegan un papel importante en la clarificación de la doctrina cristiana, y la organización de las prácticas cristianas. Al mismo tiempo, para que estas tradiciones sean válidas, no deben estar en desacuerdo con la Palabra de Dios. Deben estar basadas en el sólido fundamento de la enseñanza en la Escritura. El problema con la iglesia Católica (y muchas otras iglesias Cristianas) es que sus tradiciones están basadas en tradiciones, de tradiciones, de tradiciones – frecuentemente sin que la tradición inicial esté en completa armonía con las Escrituras. Esto es por lo que los cristianos siempre deben regresar a la Sola scriptura, la autoritativa Palabra de Dios, como la única base sólida para la fe y la práctica.

En el sentido práctico, una frecuente objeción al concepto de la Sola scriptura es el hecho de que el canon de la Biblia no fue acordado oficialmente por al menos 250 años después de la fundación de la iglesia. Más aún, las Escrituras no fueron permitidas en la misa por más de 1500 años después de que la iglesia fue fundada. ¿Cómo entonces, utilizarían los primeros cristianos la Sola scriptura, cuando ellos ni siquiera tenían el total de las Escrituras? ¿Cómo entonces, podrían los cristianos que vivieron antes de la invención de la imprenta, basar su fe y práctica en la Escritura solamente, si no había manera de que ellos tuvieran una copia completa de las Escrituras? Este desacuerdo es luego reforzado por los más altos índices de analfabetismo a través de la historia. ¿Cómo maneja la Sola scriptura estos problemas?

El problema con este argumento es que esencialmente está diciendo que la autoridad de las Escrituras está basada en su disponibilidad. Este no es el caso. La autoridad de las Escrituras es universal, porque es la Palabra de Dios y Su autoridad. De hecho, de que la Escritura no estuviera accesiblemente disponible, o aún el hecho de que la gente no pudiera leer, no cambia el hecho de que la Escritura es la Palabra de Dios. Más aún, en vez de que este sea un argumento en contra de la Sola scriptura, es en realidad un argumento para lo que la iglesia debía haber hecho, en lugar de lo que hizo. La iglesia primitiva debía haber hecho su máxima prioridad, el copiar la Escritura. Mientras que era irreal que cada cristiano poseyera una copia completa de la Biblia, si era posible que cada iglesia tuviera algo, la mayor parte, o todas las Escrituras disponibles. Cada líder de la iglesia debía haber estudiado las Escrituras como su más alta prioridad, para que ellos pudieran a su vez enseñarla correctamente. Aún si las Escrituras no estaban disponibles en las misas, por lo menos los líderes de la iglesia podrían haberse entrenado bien en la Palabra de Dios. En lugar de construir tradiciones sobre tradiciones, y pasarlas de generación en generación – la iglesia debió haber copiado y enseñado las Escrituras (2 Timoteo 4:2).

Nuevamente, las tradiciones no son el problema. El problema son las tradiciones no bíblicas. La disponibilidad de las Escrituras a través de los siglos no es un factor determinante. Las Escrituras mismas son el factor determinante. Ahora tenemos las Escrituras disponibles y accesibles para nosotros. A través del estudio de la Palabra de Dios, es claro que muchas tradiciones eclesiásticas que se han desarrollado a través de los siglos, están de hecho en contradicción con la Palabra de Dios. Es aquí donde se aplica la Sola scriptura. Las tradiciones que están basadas en, y están de acuerdo con la Palabra de Dios pueden ser mantenidas. Las tradiciones que no están basadas o están en desacuerdo con la Palabra de Dios, deben ser rechazadas. La Sola scriptura nos lleva de regreso a lo que Dios nos ha revelado en Su Palabra. Finalmente, la Sola scriptura nos señala nuevamente al Dios que siempre habla la verdad, nunca se contradice a Sí mismo, y siempre ha comprobado ser confiable.

Publicado por: Pastor Damián Ayala.


¡Lo hago porque funciona!

¡Lo hago porque funciona!

Por Damián Ayala

¿Que por qué lo hago hermano? ¡Porque funciona! Fue la respuesta de un hombre de Dios comenzando a caer en el error.

Todos los hombres y mujeres de Dios debemos estar siempre velando para no caer en el error y pasar de pertenecer a la iglesia de Cristo a pertenecer a una secta aislada de la comunidad evangélica.

Tenemos que entender algo, el hombre es por naturaleza torcedor de la verdad. Dios, sabiendo esto, nos dejó La Biblia (Lámpara a mis pies) y a su Espíritu Santo (nos guía a toda verdad). Los seres humanos siempre hemos querido agregarle y quitarle cosas a la palabra de Dios.

La palabra según Salmos 119:105: Lámpara es a mis pies tu palabra, y lumbrera a mi camino.

Sabemos que la palabra es inspirada por Dios (2 Timoteo 3:16). Si creemos eso entonces sabemos que la palabra es completa, no hay que agregarle ni quitarle nada, es suficiente, es perfecta y toda revelación va a concordar como anillo al dedo con la Escritura.

1 Timoteo 6:3,4a. Si alguno enseña otra cosa, y no se conforma a las sanas palabras de nuestro Señor Jesucristo, y a la doctrina que es conforme a la piedad, está envanecido, nada sabe, y delira acerca de cuestiones y contiendas de palabras…

Toda expresión, todo comportamiento y toda doctrina debe pasar por la radiografía bíblica para colar la cosecha humana y la del enemigo.

Esto es 100% Bíblico:

Hechos 17:11. Y éstos eran más nobles (los hermanos de Berea) que los que estaban en Tesalónica, pues recibieron la palabra con toda solicitud, escudriñando cada día las Escrituras para ver si estas cosas eran así.  

Hermanos, ¡no hacemos las cosas porque Funcionan! ¡Las hacemos porque son Bíblicas! Las sectas hacen cosas por que funcionan, los Testigos de Jehová, los Mormones, los Católicos, hacen cosas que funcionan y muchas de sus iglesias están llenas pero no son Bíblicas.

Me comentaba un hermano —hay que dejar al Espíritu Santo moverse con libertad—. Le contesté —hermano, eso mismo digo yo, dejemos que el Santo Espíritu de Dios se mueva libre conforme a su Palabra y ya no le estorbemos inventando cosas que Él no ha inspirado—.

Muchos hermanitos no quieren saber nada de doctrina ni de teología, pero esto es una  locura. Doctrina = a enseñanza. Decir que no te gusta la doctrina es decir que no te importan las enseñanzas de Cristo. “Quiero las bendiciones de Dios pero no quiero sus enseñanzas”. Teología = a un discurso de Dios. “Quiero ser salvo pero no quiero escuchar ni un discurso de Dios”. Esto es patético.

No te digo que te aprendas la Palabra de tapa a tapa (que deberíamos), lo que digo es que la escudriñes para que veas si lo que has recibido es verdad.

Quiero dejar algo bien claro: Este articulo es para verdaderos hombres de Dios, no para falsos hermanos, no quiero que en los comentarios me pongas —bueno hermano tú sabes que la gente con pura doctrina se hace un religioso legalista…— Porque no estamos hablando de eso, a estas alturas es obvio que primero es el Espíritu Santo, que debemos estar llenos de Él para ser guiados a toda verdad, que sin Él estamos destinados a ser unos falsos, que el conocimiento de la palabra sin Él de nada sirve, que el mismo Satanás se sabe de memoria la Biblia…

El Espíritu Santo, escucha bien, jamás te va a guiar fuera de su Palabra. Él es el autor, Él la hizo perfecta, Él nos va ayudar a entenderla, a caminar en ella y a hablar de ella.

Tenemos que entender que la gente está hambrienta de la Palabra de Dios, no de nuestras opiniones.

Hablando de la iglesia de Cristo.

El problema no es la doctrina, la teología, la religión, el problema ¡son los hombres! Estas tres son hermosas cuando uno es lleno del Espíritu Santo.

Se ha dado una publicidad a: “hermano no sea religioso”, “no sea legalista…” que nos hemos ido al otro extremo, el liberalismo.

Me decía un hermano —la letra mata— Respondí —hermano, somos salvos sólo por la fe verdadera en Cristo y no por cumplir algún precepto o todos de la ley—. Eso debe quedar bien claro, la cosa es que no estamos hablando de la salvación, hablamos de no inventar revelaciones y cosas que no vengan en la Palabra porque funcionan, hablamos de meternos a la Palabra de lleno para no caer en el error o ser engañados, solo de eso.

El agregarle o quitarle a la palabra sí que mata (Apo 22:18-19).

Todos hemos tenido alguna ocasión que hayamos dicho, es que Dios me lo dijo o me lo puso en el corazón y después de un tiempo nos damos cuenta que no. Hermanos, el corazón es engañoso y perverso más que todas las cosas.

Tenemos que saber que la intimidad y la oración con el Señor es 100% importante. Sin ella no tenemos vida, pero después tenemos que ir a la Palabra para confirmar que lo que recibimos es verdaderamente de Dios y no nos hemos alucinado. Si está en la palabra es 100% de Dios y si no, es alucine el 100% y punto.

Bendiciones…


¿Cuál es el Estado de la Iglesia en nuestros días?

¿Cuál es el Estado de la Iglesia en nuestros días?


¿Es correcto llamar a María “Madre de Dios”?

¿Es correcto llamar a María “Madre de Dios”?

No , no es correcto. En el Concilio de Calcedonia en 451 d.C., la Iglesia oficialmente instituyó el título de “Madre de Dios” (griego = Teotokos) para María. Corresponde señalar que el intento del concilio no fue exaltar a María al nivel de divinidad.

Circulaba en aquel entonces una herejía atribuída a Nestorio, obispo de Constantinopla, que enseñaba que el hombre Jesús y el Verbo eran dos personas diferentes y separadas.

Los ortodoxos rechazaron esta Cristología, entendiendo que las Escrituras enseñaban (aunque no en términos técnicos) que Jesucristo en realidad poseía dos naturalezas, pero ambas concurrían en una sola persona.

Een sus predicaciones, Nestorio usaba siempre el título de “Madre de Cristo” para María. Sospechando que detrás del título había una implicación teológica, los ortodoxos insistían que María era la madre de Dios, implicando que el ser nacido de María era la segunda persona de la Deidad, y al mismo tiempo era completamente humano.

De este modo se le dio a María oficialmente el título de “Madre de Dios”. La intención original de la Iglesia fue combatir una herejía. Lamentablemente se abrió así la puerta para que grupos devotos de María, ya existentes en esa época, se infiltraran en la corriente principal de la Iglesia.

¿Qué tan bíblico es el título “Madre de Dios’?

Si bien el concilio de Calcedonia estuvo acertado en su Cristología, como veremos a continuación, el título para María fue incorrecto. La experiencia histórica nos revela una vez más que los concilios no son infalibles en sus resoluciones.

Sin lugar a dudas, el ser que María dio a luz es la segunda persona de la Trinidad, Jesús . En ese sentido podemos decir que el ser que nació de ella es Dios. Sin embargo, aplicar a María el título de “madre de Dios” indiscriminadamente es no sólo irresponsable sino también engañoso. La persona que es teológicamente ignorante puede llegar a creer que el Dios eterno tiene una madre, cuando en realidad el Padre, el Hijo y el Espíritu Santo, que crearon todas las cosas y que siempre han existido, no proceden de madre alguna.

Podemos decir que el Hijo, el cual en un punto de la historia se unió a una naturaleza humana en el vientre de la virgen, mira a María como madre sólo con respecto a su humanidad, no a su Deidad.

María no fue la fuente de existencia de Jesús, sino sólo el organismo que actuó como vehículo para la encarnación del sempiterno Hijo de Dios. Como sabemos, el Hijo existió antes que su madre, y en realidad, ella le debe la existencia a él (Jn. 1:1-2).

Como cristianos deberíamos de seguir el ejemplo de los apóstoles, los cuales la llamaron la “madre de Jesús” (Jn. 2:11). De esta forma evitaríamos confusiones a muchos que ya están bastante confundidos.

Los eruditos católicos dicen que María supera a todas las personas creadas, incluyendo los ángeles, porque está relacionada por sangre al Hijo de Dios en su naturaleza humana. ¿Es bíblica la exaltación de María a causa de su relación física con Cristo? Bueno, si bien ella fue y es “bendita entre las mujeres” (Lc.1:42), Jesús mismo dio testimonio de que la relación física con su madre era de menor importancia que la espiritual ( Mt. 12:46-50; Lc. 2:48-50; 11:27-28). .

En verdad, Jesús siempre le restó importancia a su lazo sanguíneo con María. Hasta llegó a llamarle “mujer” (Jn. 2:4; 19:26), y ésta no era la costumbre de un hijo judío, como lo admite el eminente mariólogo Michael O’Carroll (Theotokos, Una Enciclopedia Teológica de la Virgen María). Ni Pablo ni los otros apóstoles tratan de contrarrestar esta impresión en sus epístolas.

Vemos entonces que la tendencia de exaltar a María por su relación de sangre con Cristo carece de apoyo bíblico, y que usar desprejuiciadamente el título “madre de Dios” para María muestra una carencia de discernimiento y de respeto por la persona de Cristo Jesús. <>

Pablo Santomauro

*Este Escrito ha sido Publicado en este blog con el Permiso del apologista Pablo Santomauro*

Articulo tomado del blog amigo  El blog del Pastor Daniel


EVALUANDO LAS SUPUESTAS CONTRADICCIONES DE LA TRINIDAD XIV

EVALUANDO LAS SUPUESTAS CONTRADICCIONES DE LA TRINIDAD XIV

por Carlos Leandro Ramírez

Finalizamos ahora con las últimas dos supuestas contradicciones que encuentra David K. Bernard a la doctrina de la trinidad en su libro “La unicidad de Dios”. Las cuales resaltamos en verde:

25. Si el Espíritu procede del Padre, ¿es el Espíritu también un hijo del Padre? Si no, ¿por qué no? [1]

No! Le voy a explicar porque no.

Si yo digo que le voy a enviar a mi hijo (que se llama Andrés) a trabajar en su casa. Pero otro día le digo que le envío a Carlos a trabajar a su casa. No implica el hecho de ser un enviado, que Carlos sea hijo mío.

La Biblia define al hijo de Dios no por el hecho de ser enviado por Dios. De ser así, tendríamos que decir que hasta los espíritus inmundos son otros hijos de Dios (1 Samuel 16:15; 2 Crónicas 18:20-22).

Ya expliqué en la respuesta No. 8 a las preguntas de Bernard. Artículo “Evaluando las supuestas contradicciones de la trinidad V”

Aquí un resumen:

Dios tiene que escoger los términos que nosotros usamos para comunicarse con nosotros de manera que captemos el mensaje.

Que implica la relación Padre e hijo en la época Judía (o humana) antigua? Implica que el Padre es de igual naturaleza que su hijo (ambos son humanos) y viceversa, un gran amor inmenso, el hijo heredará todo lo del Padre, el hijo se sujetará en todo a su Padre por ser mayor (en el caso de Cristo, el tuvo que humillarse para convivir con el pecado, por eso el Padre es mayor), el hijo tendrá una relación especial e intima con su Padre, diferente a la que tendrán los adoptados, los siervos, esclavos y aún los enemigos con el Padre. Esto lo vemos en la expresión de Jesús a María “subo a mi Padre y a vuestro Padre” (Juan 20:17).

¿Que otra expresión o situación humana podría reflejar mejor la relación entre Dios y Jesucristo que la de un Padre y su hijo?

Y les voy a mostrar que implica o significa “el hijo engendrado”(“Mi Hijo eres tú, Yo te he engendrado hoy”).

La Biblia dice que el hijo fue engendrado por el Padre en dos ocasiones, sin contar la profecía en los salmos: cuando fue levantado de entre los muertos (Hechos 13:33) y cuando subió a los cielos luego de resucitar (Hebreos 1:3,5) para tomar posición como sacerdote (Hebreos 4:14; 5:5).

Luego miremos lo que dice el diccionario strong acerca de la palabra engendrar que en griego es gennáo (G1080) procrear (prop. del padre. pero por extens. de la madre); fig. regenerar: — engendrar, dar a luz, nacer, nacimiento, concebir.

Cuando la Biblia dice que Dios ha engendrado a su hijo, se refiere a una regeneración espiritual por el sentido figurado que se aplica a esa palabra (gennáo), no necesariamente indica que tuvo un inicio.

Ahora, si no le parece la explicación a la expresión hijo de Dios engendrado, entonces lea el artículo V completo.

Pero como vimos, hijo de Dios se refiere a una relación de Cristo con el Padre en función de una misión. Cosa que no aplica para el Espíritu que tiene una misión totalmente diferente a la de Cristo.

Son increíble los argumentos que usa Bernard, pero me imagino que en su listado de preguntas, trataba de “descorchar” desde los más ingenuos hasta los más preparados.

26. Si el Espíritu procede del Hijo, ¿es el Espíritu el nieto del Padre? Si no, ¿por qué no? [1]

Creo que está claro que el hijo, es hijo no por proceder del Padre. Si no porque Dios usa la relación Padre- hijo en los hombres para expresar los sucesos acerca de su ungido, su función y su herencia.

El ser enviado (Cristo) no es lo que lo define como hijo, como lo expliqué anteriormente.

El ser enviado significa solamente subordinación. Subordinación no significa ser distinta naturaleza, sólo significa menor en función. Así que incluso Cristo fue menor que los ángeles (Hebreos 2:7), pero luego fue superior a ellos (Hebreos 1:4).

Si hijo de Dios se refiere al estado de humillación en carne humana del Padre, como proponen los unicitarios, entonces como explicaran el estado de superioridad del hijo con respecto a los ángeles (Hebreos 1:6-8).

Esto lo resuelven con su autoridad privilegiada para interpretar la Biblia (violando 2 Pedro1:20). Pues cubren el problema desde todos los ángulos.

“Hijo de Dios puede referirse solamente a la naturaleza humana o puede referirse a Dios manifestado en carne—es decir, deidad en la naturaleza humana.” [2]

Hijo de Dios= la carne de Dios

Hijo de Dios= Dios en la carne

El significado depende del contexto. Según el modalista.

Esto es gran y descarada trampa. Es como si tirando la moneda al aire yo le digo a usted:

Cara= gano yo; sello= pierdes tu. Sea como sea, gano yo. Aquí definición de ganar yo es:

Gano= cae cara Gano= cae sello (pierdes tu, por lógica gano yo) En el caso del modalista, la treta es. Unicidad: Hijo de Dios= carne de Dios Hijo de Dios= es Dios en la carne (lo contrario a la primera)

Sea como sea la unicidad es verdadera (o gana) porque en situaciones distintas se altera el significado del texto, al pasar el término hijo al otro lado de la ecuación tenemos:

Dios= la carne hijo de Dios

Dios= es Dios en la carne hijo.

De esta manera resuelven todos los problemas que tienen cuando se diferencia al hijo de Dios de Dios (carne vs. deidad según ellos), pero se le atribuye deidad al hijo.

Esto es una ambigüedad (palabras fingidas), un concepto o premisa no tiene un valor de verdad constante. Lo que encaja perfectamente en la descripción de falso maestro:

Pero hubo también falsos profetas entre el pueblo, como habrá entre vosotros falsos maestros, que introducirán encubiertamente 

herejías destructoras, y aun negarán al Señor que los rescató, atrayendo sobre sí mismos destrucción repentina. Y muchos seguirán sus disoluciones, por causa de los cuales el camino de la verdad será blasfemado, y por avaricia harán mercadería de vosotros con palabras fingidas”. 2 Pedro 2:1-3a

Igual pasa en Hebreos 1:8 “Mas del Hijo dice: Tu trono, oh Dios, por el siglo del siglo; Cetro de equidad es el cetro de tu reino.” 1:9 “Has amado la justicia, y aborrecido la maldad, Por lo cual te ungió Dios, el Dios tuyo,

Con óleo de alegría más que a tus compañeros”.

Pero deshonestamente Bernard sólo cita  “Mas del Hijo dice: Tu trono, oh Dios, por el siglo del siglo. . . te ungió Dios, el Dios tuyo, Con óleo de alegría más que a tus compañeros.” Y pasa a explicar: La primera porción de este pasaje claramente se refiere a la deidad en el Hijo, mientras que la segunda porción se refiere a la humanidad del Hijo. [3]

Bernard sólo citó, parte del versículo 8 y parte del versículo 9, porque el versículo 8 “Cetro de equidad es el cetro de tu reino” expone correctamente que Dios esta llamando Dios, a lo consideran los unicitarios sólo la carne, un papel, una mascara de Dios (1 Corintios 15:24-28) [4]. Lo cual es imposible dentro de la

doctrina unicitaria que el papel hijo (la carne en contraste con el espíritu divino) sea deidad, aparte de la deidad. Como yo le creo más a la palabra, concluyo que la “unicidad de Dios” no es mas que un engaño.

Pero si hijo de Dios se refiere a una persona (ser) que es Dios, distinto del Padre, entendiendo que tuvo un momento de humillación (igual a los hombres [Hebreos 2:17, Filipenses 2:5-8] menor que los ángeles [Hebreos 2:7]).

No tendrá ningún dolor de cabeza, ni necesitará cambiar el concepto, o sea engañarse, para que su conocimiento pueda sostenerse.

Si alguien argumenta que hago lo mismo que hace el unicitario. Miente, porque la explicación de que la encarnación (del cristo) fue la causa de su subordinación es bíblica textualmente (Hebreos 2:7; 2:17; Filipenses 2:5-9).

Pero la explicación que dice: “no habla con otro, si no que habla su carne a su espíritu”, no es bíblica. No está en la Biblia. Si alguien me puede mostrar un texto BIBLICO que diga: “entonces, la humanidad Jesús, le dijo a su eterna deidad…”. Yo me vuelvo unicitario, o modalista.

Ah, pero me tocaría crear otra denominación, porque tampoco acepto el concepto que tienen de salvación y del bautismo, injusto ante los ojos de Dios, por no decir que aberrante.

Esto me da la confianza que no están dando buenos frutos, enseñando un modelo de salvación antibíblico (Romanos 4:16, Hechos 16:31, Romanos 3:28 y cientos de textos tantos del A.T. como del N.T. que me dicen que soy justificado por fe, no por una fórmula ritualista exacta), en consecuencia están teñidos de enseñanzas de engaño.

El cristiano debe tener el escudo de la verdadera salvación (Efesios 6:17), para discernir esta lucha espiritual (Efesios 6:12), ya que esto no se trata del que tenga mas conocimiento o el que mas argumente, si no de una liberación espiritual (1 Timoteo 4:1).

1 Timoteo 3:16, sólo Dice que Dios fue manifestado en carne, esto es, utilizó un cuerpo para habitar (y hablar) entre nosotros. No explica nada, de las naturalezas duales hablando. Es mas el texto debería poner actuar Dios como los demonios “legión” que hablaban a través del gadareno, allí los demonios estaban manifestados en carne. Así que es válida la comparación.

Pero por ningún lado se ve “al demonio hablando desde su humanidad, diciendo el demonio que está en mi” y hablando desde su espíritu “¿porque me atormentas?” simultáneamente, dando a entender dos voluntades. Recuerde que era también una manifestación en carne, no estoy comparando a Dios con los demonios, si no el hecho manifestarse en carne.

De igual manera, Dios hablando desde su humanidad o desde su espíritu en segunda persona: “me envió”, “mi voluntad, si no la del Padre”, “este es mi…amado”, “en quien tengo complacencia”, no

tiene ningún fundamento bíblico, ni histórico, ni lógico, ni gramatical.

Volviendo al pasaje de Hebreos 1:5-9. Es tan contundente contra la doctrina de la unicidad, que Bernard sólo lo cita una sola vez en todo su libro, haciendo la paupérrima interpretación (acomodación mas bien) falseada que mencioné. Otra vez queriendo tapar con tierrita la basurita dentro de su doctrina.

Estimado lector, espero haber sido de bendición, este trabajo ha sido con esfuerzo en el amor y deseo de servir al Señor.

Recuerde esto: no se trata del que mas corra si no del que él tenga misericordia (Romanos 9:15,16). Y de quien tiene misericordia el señor? Del pecador (Mateo 9:13), esto es Cristo vino fue por el que se considera pecador, o sea los admite, los confiesa y vive apartado del este.

Sólo hay una religión verdadera y su base es esta: Cristo murió por

nuestros pecados y resucitó conforme a las escrituras (1 Corintios 15:1-4)

Cuando usted acepta esto por fe, Dios le envía a su espíritu santo (Galatas 3:5), que es el que nos guía a toda verdad (Juan 14:26).

Si una persona intenta “atraerlo” a Dios de otra manera diferente (usted es pecador, cristo murió por usted, resucitó, y ahora recibe el espíritu) entonces es un maldito (Galatas 1:8,9). Y un maldito sólo puede dar si no maldición (“de lo que tengo te doy”, Hechos 3:6).

Si una persona “intenta” ganárselo a usted iniciando con un camino diferente a este, como: “venga que queremos que esté en el paraíso en la tierra, que Dios tiene para usted” (Testigos de Jehová); “venga, para que reciba el verdadero bautismo del nombre, para que sean perdonados sus pecados” (pentecostales unicitarios, imponen para la salvación el “verdadero bautismo”); “venga, para que oremos por su vida espiritual, su familia, su economía y su pareja” (oración fuerte al espíritu santo).

Lo está arrastrando por un camino diferente al de la voluntad de Dios: el arrepentimiento (2 pedro 3:9) de tu pecado, que te lleva a buscar la salvación en Cristo (Romanos 7:13, 25; Galatas 3:22; Romanos 10:4)

¿No me cree? Que tal el orden de este texto: Hebreos 9:27 Y de la manera que está establecido para los

hombres que mueran una sola vez, y después de esto el juicio,

Hebreos 9:28 así también Cristo fue ofrecido una sola vez para llevar los pecados de muchos; y aparecerá por segunda vez, sin relación con el pecado, para salvar a los que le esperan.

Ninguno de nosotros ha podido ver el juicio de ira eterna, como tampoco el sacrificio de Cristo. Y los que lo vieron, no sabían que estaba pasando. Para usted tener fe en lo que cristo hizo, también tiene que tener fe en lo que le tocaba (muerte por su pecado, injusto).

A esto se refería Cristo cuando decía: no he venido a llamar a justos, si no a pecadores. Ese es el propósito de la ley, encontrarnos en nuestras conciencias culpables (Romanos 2:15), para que creyendo (por fe) que hay un juicio, uno sólo. También creamos que hubo un sacrificio, uno solo, que nos salva.

Por esto la salvación solo puede ser por fe en cristo Jesús (Romanos 5:1,2), crucificado (1 Corintios 1:18).

Si usted empieza por este caminito, o esta base (1 Corintios 2: 2), entonces desde allí empieza con el verdadero Espíritu Santo (Galatas 3:22 1 Corintios 2:4).

Esto lo aprendí del apóstol Pablo quien creo tuvo en la historia, la transformación de religión mas difícil que pudo hombre alguno experimentar. Y lo comparto con amor para usted.

Si usted inicia con esta base, podrá estudiar tranquilo cualquier doctrina demoníaca fácilmente, sin temor de perderse porque tiene puesto el yelmo de la verdadera salvación.

Yo casi me convenzo del unicitarismo la primera vez que interactué con ellos, pero me exhortó el investigar a fondo la doctrina, el concepto que tienen de salvación.

Dios le bendiga. Carlos Leandro Ramírez.

Notas: Todas las definiciones de Palabras en hebreo y griego son tomadas de la concordancia exhaustiva James Strong. Todas las

citas son tomadas de la Biblia Reina Valera 1960. A menos que se indique lo contrario.

1. La unicidad de Dios, David K. Bernard Pág. 281. Impreso por WORD AFLAME PRESS Edición del 2000.

2. La unicidad de Dios, David K. Bernard Pág. 100.

3. Pág. 120.

4. Pág. 106. Dice en su libro: Pero es fácilmente explicado si nos damos cuenta que “Hijo de Dios” se refiere a un papel específico que Dios interpretó temporalmente para el propósito de la redención.

Articulo tomado del blog amigo  El blog del Pastor Daniel

Publicado por Pastor Damián Ayala


EVALUANDO LAS SUPUESTAS CONTRADICCIONES DE LA TRINIDAD XIII

EVALUANDO LAS SUPUESTAS CONTRADICCIONES DE LA TRINIDAD XIII

por Carlos Leandro Ramírez

Seguimos analizando una por una, tal cual como aparecen en el libro “La unicidad de Dios”. Las supuestas contradicciones que encuentra David K. Bernard a la doctrina de la trinidad. Las cuales resaltamos en verde:

24. ¿Hizo la trinidad el Antiguo y el Nuevo Pacto? Sabemos que Jehová lo hizo (Jeremías 31:31-34; Hebreos 8:7-13). Si Jehová es una trinidad, entonces el Padre, el Hijo, y el Espíritu todos tuvieron que morir para hacer eficaz el nuevo pacto (Hebreos 9:16-17). [1]

Lo que ignora el señor Bernard es que el ángel de Jehová, es Jehová mismo en forma de mensajero revelado al hombre. Miremos la definición del Diccionario bíblico Mundo Hispano:

Angel De Jehovah. En el AT encontramos con frecuencia la frase ángel de

Jehovah. En casi todos los casos, este mensajero es considerado como una

deidad y, sin embargo, se distingue de Dios (Génesis 16:7-14; 22:11-18;

31:11, 13; Éxodo 3:2-5; Números 22:22-35; Jueces 6:11-23; 13:2-25; 1 Reyes 19:5-7; 1 Crónicas 21:15-17).

El Ángel es el Señor mismo adoptando una forma visible, y por lo tanto una apariencia humana, para poder hablar con las personas (p. ej., Jueces 13:6, 10, 21). Mientras que él mismo es santo como Dios es santo (p. ej., Éxodo 3:2-5), el Ángel expresa la condescendencia del Santo al andar entre pecadores (32:34; 33:3).

También es el que ejecuta la ira divina (p. ej. 2 Samuel 24:16; 2 Reyes

19:35). En todas estas formas, como podemos observar desde la perspectiva

del NT, el Ángel es parte de la preparación del AT para el Señor Jesucristo.

Jesús es el ángel de Jehová en el A.T. y a veces tomaba forma de hombre. Siempre ha sido el contacto entre Dios y los hombres (2

tesalonicenses 2:5) y como no cambia (Hebreos 13:8), siempre ha sido ese puente entre nosotros y Dios.

Jesús como Ángel de Jehová, es Jehová a pesar de distinguirse de Jehová. Y la Biblia habla de este como el Ángel que Jehová envió como Mesías (Malaquías 3:1-3). Jesucristo siempre fue el mediador del pacto, siendo Jehová a pesar de distinguirse de Jehová (como lo vimos).

Por eso Jehová dice que él hace el Pacto (Jeremías 31:31-34; Hebreos 8:7-13) y el mismo entregó su vida en el nuevo pacto (Hebreos 9:16-17). Pero este Jehová es Jesús, que como vimos se distingue a la vez de Jehová. Véase el pasaje de Agar y el ángel de Jehová (Génesis 16) otros pasajes (Zacarías 3)

El broche de oro para esta explicación es que Juan 1:18, dice que Dios nadie lo vio jamás. Sólo el hijo lo ha dado a conocer. Argumentando el unicitario que el hijo se refiere a la carne que usó Dios para manifestarse.

Pero la Biblia es clara: “a Dios nadie le vio jamás”.Pero tenemos que Jehová fue visto por muchos hombres y hasta una mujer, no cómo simples sueños e interacciones, si no de manera presencial tan convincente que incluso los protagonistas de dichos encuentros creyeron al principio creer que sólo hablaban con un profeta (tal cual la mujer samaritana), u hombre santo.

Pero en últimas confirmaban que ese ser tan real con quien hablaban era el angel de Jehová, Jehová Dios mismo. Por esto creemos los trinitarios que el Jehová del A.T. no es Dios (el Padre)

si no el hijo, el cristo que si fue visto (1 Corintios 10:4; Hebreos 3:1,6; Deuteronomio 33:2, Salmo 68:17, Éxodo 19: 16-18) el cual es descrito como el Dios vivo (Heb. 3: 12).

Dice la Biblia que el que murió fue el hijo (Romanos 5:8-10) y Jehová dijo en el antiguo testamento que él sería muerto de igual manera (Zacarías 12:10). Por lo tanto el Jehová del antiguo testamento es el Señor del nuevo testamento, el hijo de Dios. No su carne, si no el señor (Filipenses 2:11; 23).

Los trinitarios creemos no que Jehová sea una Trinidad, ese es un argumento falso de Bernard. Creemos que Jehová es el nombre de Dios, pero más que un nombre particular, es un nombre que describe su naturaleza “Yo soy el que soy” o “el que existo”, por lo tanto las tres personas de la Trinidad teniendo este atributo, los tres se llaman Jehová. Pero sólo uno de ellos ha estado en contacto con nosotros como mediador (Jesús, el ángel de Jehová del A.T.) y este mensajero no era un ángel de los seres creados, la palabra malak que se tradujo ángel, significa mensajero, pero por las atribuciones que la Biblia le da, entendemos que no es un ser creado, a pesar de distinguirse y referirse de Dios o Jehová en segunda persona.

Algo que la mayoría de los cristianos no saben es que la palabra Jehová no aparece en N.T. porque la pronunciación del Tetragrámaton (YHWH) se perdió, por lo cual fue reemplazado en el N.T. por la palabra Señor. Entonces cuando usted encuentra en el N.T. la palabra “el Señor”, usted puede visualizar no a que se refiere a un Señor (Jefe) en el mismo sentido en que los reyes u

hombres (Saúl, 1 Samuel 24:6,8; David 2 Samuel 11:11; Booz Rut 2:13; etc), si no que se refiere al Jehová del A.T.

Si o que se refiere explícitamente al Jehová del antiguo testamento. Mire:

■ Joel 2:32 “Y todo aquel que invocare el nombre de Jehová será salvo”.

■ Romanos 10:13 “… todo aquel que invocare el nombre del Señor, será salvo”.

■ Isaías 40:3 “Voz que clama en el desierto: Preparad camino a Jehová; enderezad calzada en la soledad a nuestro Dios”.

■ Mateo 3:3 “Voz del que clama en el desierto: Preparad el camino del Señor”

■ Juan 1:23 “…Enderezad el camino del Señor…” ■ Isaías 45:23 (Jehová v. 21) “Por mí mismo hice juramento, de mi boca salió palabra en justicia, y no será revocada: Que a mí se doblará toda rodilla, y jurará toda lengua.”.

■ Filipenses 2:10,11 (el Señor v. 11) “para que en el nombre de Jesús se doble toda rodilla de los que están en los cielos, y en la tierra, y debajo de la tierra; y toda lengua confiese que Jesucristo es el Señor, para gloria de Dios Padre”. El texto dice que Jesús es el Señor, o sea el Jehová del A.T. Muchos critican que la pluralidad de Personas divina no está en ningún versículo de la Biblia, citando algunos versos, que irónicamente a la luz de la evidencia que acabo de presentarles se pueden entender como una distinción en la divinidad:

1Corintios 8:6 “para nosotros, sin embargo, sólo hay un Dios, el Padre, del cual proceden todas las cosas, y nosotros somos para 

él; y un Señor, Jesucristo, por medio del cual son todas las cosas, y nosotros por medio de él”.

Ahora que usted sabe que Señor es el nombre para Jehová en el N.T. este verso se puede entender fácilmente así:

1Corintios 8:6 “para nosotros, sin embargo, sólo hay un Dios, el Padre, del cual proceden todas las cosas, y nosotros somos para él; y un Jehová, Jesucristo, por medio del cual son todas las cosas, y nosotros por medio de él”.

De igual manera en la salutación de las epístolas donde dicen los apóstoles:

“…de Dios nuestro Padre y del Señor Jesucristo” Usted lo puede entender, digo entender no traducir, de esta

manera:

“…de Dios nuestro Padre y del Jehová Jesucristo”

Ahora al Padre también se le llama Señor (Mateo 21:9, 42-44; 22:44; 23:39; Lucas 5:17; 13:35; Hechos 3:19; 4:26). Por lo tanto no hay diferencia entre Dios, Señor, Jehová, son títulos, descritos por unas características que todos conocemos: creador, eterno, omnisciente, omnipresente, todopoderoso, principio y fin, etc.

Usted dirá que prácticamente le estoy describiendo dos Dioses (sin mencionar el Espíritu Santo). Pero esto es totalmente falso.

El antiguo Testamento nos aclara que sólo hay un Dios a pesar de su pluralidad:

Gén. 1:26 “Entonces dijo Dios: Hagamos al hombre a nuestra imagen, conforme a nuestra semejanza; y señoree en los peces del mar, en las aves de los cielos, en las bestias, en toda la tierra, y en todo animal que se arrastra sobre la tierra”.

Gén. 1:27 “Y creó Dios al hombre a su imagen, a imagen de Dios lo creó; varón y hembra los creó”.

Gén 11:5- 8 “Y descendió Jehová para ver la ciudad y la torre que edificaban los hijos de los hombres. Y dijo Jehová: He aquí el pueblo es uno, y todos éstos tienen un solo lenguaje; y han comenzado la obra, y nada les hará desistir ahora de lo que han pensado hacer. Ahora, pues, descendamos, y confundamos allí su lengua, para que ninguno entienda el habla de su compañero. Así los esparció Jehová desde allí sobre la faz de toda la tierra, y dejaron de edificar la ciudad”.

Mire que Jehová hizo sólo todo esto, pero cuando hablaba en concejo, lo hacía en plural, esto no se puede comparar como cuando usted dice en voz alta estando sólo, vamos a hacerlo. El que vaya a usar este argumento, debe demostrar que este era una forma gramatical o del lenguaje de aquella época en el hebreo, no suponerlo sólo porque hoy en día se hace.

Hay mucha discusión con respecto a como interpretar estos versos, el punto claro es que hay un solo Dios.

De igual forma:

Isaías 54:5 “Porque tu marido es tu Hacedor; Jehová de los ejércitos es su nombre; y tu Redentor, el Santo de Israel; Dios de toda la tierra será llamado”.

Mire que hay un marido-hacedor: Jehová de los ejércitos y el redentor, el santo (ungido) de Israel. Mas sin embargo un solo Dios será llamado, o sea, no dice: serán llamados.

Una forma de atacar el Trinitarismo es afirmando que el trinitario propone la existencia de tres seres divinos, pero cuando tiene que conciliar esto con el monoteísmo, se escuda en el misterio de lo incomprensible.

La doctrina de la Trinidad es un misterio no en cuanto a lo que propone, si no en cuanto a lo que implica esta proposición. Mire cuando el trinitario dice tres personas dentro de la deidad, lo expone de esta manera para que el receptor del mensaje entienda la relación interpersonal que hay entre cada una de las manifestaciones de las funciones de Dios.

Dios existe en tres funciones, pero cada función es consciente de las otras dos e interactúan entre sí, siendo el mismo Dios. Por esto hablamos de un Dios tres personas. No nos referimos a tres dioses unidos en un Dios, como una familia o como una institución.

Este es el misterio, ¿como puede el mismo, actuar o existir como tres distintos? Es mas, las personas que han entendido sinceramente la propuesta trinitaria, hacen el sarcasmo que el Dios

trino es un esquizofrénico que tiene tres voluntades múltiples, cada una consciente de las otras, siendo el mismo Dios. Pero bueno, es lo que la Biblia nos está diciendo. Dios existe, como un solo Dios, un solo creador, un solo sustentador de todas las cosas, pero hay tres personas que ostentan este poder.

En parte el unicitarismo es otra forma de trinitarismo, la diferencia es que ellos limitan las funciones o manifestaciones de Dios al tiempo y al espacio: Dios es el Padre (cuando esta sin carne, y siempre existirá así); Dios es el hijo (cuando está dentro de la carne, cristo y este papel inicio con María y tendrá un fin); Dios es el Espíritu Santo (por naturaleza, pero con el propósito de existir en el cristiano, luego de partir el hijo, o sea la carne usada por Dios). Esta explicación es lógica, pero lamentablemente carece de apoyo bíblico, no profundizaré en esto, porque a esta altura lo he explicado bastante bien.

Mientras que en la Trinidad, el Padre, el hijo y el Espíritu santo, siendo manifestaciones del único Dios, siempre han existido, siempre existen, y siempre estarán juntos (compañía y pluralidad) por toda la eternidad. Creo que lo peligroso de la unicidad es que limitan al hijo, socavando su deidad, y esto afecta la salvación del creyente, porque sólo Dios puede salvar.

Voy a aprovechar para refutar ese argumento de que hijo de Dios se refiere a la carne de Cristo:

“La Biblia define al Hijo de Dios como el niño nacido de María, no como el Espíritu eterno de Dios (Lucas 1:35)”. [2]

Lucas 1:35 “…el Santo Ser que nacerá, será llamado Hijo de Dios”. Yo le pregunto a Bernard, será que en el nacimiento de Jesús nació solo un pedazo de carne muerto (Santiago 2:26), para que Bernard pudiera decir que sólo lo que nació fue la carne (esto es lo que implica su interpretación) y por eso sólo la carne se llama hijo de Dios. El texto dice que nació un ser, y el ser según la palabra es alma, cuerpo y espíritu (1 Tesalonicenses 5:23). Por lo tanto el Espíritu o alma de Cristo es hijo de Dios (Romanos 1:4; Hebreos 9:14) también. No voy a profundizar, pero los teólogos no se ponen de acuerdo si el hombre es: alma, cuerpo y espíritu o si es espíritu- alma y cuerpo.

El argumento que puede presentar el modalista es que nacer implica el inicio y como sabemos que Dios se manifestó en carne (1 Tim. 3:16), Dios no tiene inicio, por lo tanto, el texto se refiere sólo a la carne de Dios que si tuvo inicio, mientras que Dios no.

Este argumento se cae por la sencilla razón (y no necesito citar la Biblia) que la expresión “nacer” no implica inicio. Nacer sólo se refiere al hecho de “eclosionar” (por así decirlo) del vientre de la madre. El espíritu y la carne de Jesús existían antes del nacimiento en María. Su argumento no tiene soporte, al menos no en la Biblia.

Hijo de Dios puede referirse solamente a la naturaleza humana o puede referirse a Dios manifestado en carne—es decir, deidad en la naturaleza humana. [2]

Que hijo de Dios sea solo la naturaleza humana lo contradice el apóstol Pablo en Romanos 1:3, 4. Luego Bernard dice “o puede”

porque no tiene ningún soporte bíblico para afirmar que Hijo de Dios se refiera a Dios manifestado en carne.

Pero es que sólo hay un Dios y dice la Biblia que ese único Dios se manifestó en carne (1 Timoteo 3:16)- sería el argumento modalista- Pero como vimos anteriormente el ángel de Jehová era un enviado y distinto de Jehová aunque se llamaba Jehová También.

En el Nuevo Testamento es posible que el hijo de Dios sea llamado también Dios aunque se distinga de Dios. En 1 Timoteo 3:14, habla de Cristo (ungido [de Dios] en griego), luego lo llama Dios en el v. 15. Por lo cual es seguro que Dios sea Cristo en 1 Timoteo 3:16. Recuerde Cristo (ungido) es el hijo de Dios (Romanos 5:8,10)

El hijo murió (Romanos 5:8-10), el que murió es el primero y el último y vive para siempre (Apocalipsis 1:18). Yo creo que hijo de Dios no se refiere a la naturaleza humana de Cristo (su carne, para efectos prácticos en la teología unicitaria); La naturaleza humana no es la primera y la última.

Sin embargo, Hijo de Dios nunca significa solamente el Espíritu incorpóreo de Dios. [2]

Entonces porque dice en Galatas 4:4 en griego: “Pero cuando vino la plenitud del tiempo, Dios despachó a el hijo de él, habiendo llegado a ser en la mujer, habiendo llegado a ser bajo la ley”.

Cuando dice “habiendo llegado” usa la palabra griega gínomai (g196) hacer que sea, llegar a ser (por lo tanto transformación). Y cuando dice en la mujer, usa la palabra griega ex (1537)

preposición primario denotando origen (el punto de donde procedo el movimiento o acción), indica el origen o el lugar donde ocurre esa transformación: en la mujer.

Diciendo así el griego, que El hijo fue enviado por Dios para que sufriera una transformación en la mujer (encarnación) y en la ley (sujeción).

Nunca podemos usar correctamente el término “Hijo” aparte de la humanidad de

Jesucristo. [2]

Entonces el mismo Cristo “viola” la regla de Bernard al establecer que “Hijo” va mas allá de la naturaleza humana (Hechos 2:30) del Cristo: Mateo 22:41-46.

Los términos “Hijo de Dios,” “Hijo del hombre,” e “Hijo” son apropiados y bíblicos. Sin embargo, el término “Dios Hijo” es inapropiado porque iguala al Hijo solamente con la deidad, y entonces no concuerda con la Escritura. [2]

De igual manera la expresión “la pornografía es pecado” no es apropiada porque en la Biblia no está la palabra pornografía y no concuerda con la escritura. A esa conclusión puedo llegar yo si sigo la línea de racional de Bernard.

Lo único que indica si un término es apropiado es la concordancia con la Biblia. No la existencia letra por letra del término.

Ejemplo, si en una carta no aparece la expresión “Julián el español”, no indica que no exista (según la carta) Julián el español. En la carta aparece en cambio que Julian nació en Barcelona, es hincha del Barcelona F.C. prestó servicio en la legión extranjera española, le gusta la paella, su documento de identidad lo clasifica como ciudadano español. Entonces creo que el término “Julián el español” es apropiado, aunque no aparezca en la carta textualmente “Julián el español”, porque me describe a una persona llamada Julián que es española.

“Dios hijo” no aparece en la Biblia. Más sin embargo la Biblia me describe al hijo con atributos de Dios. Voy a citar textos donde el hijo aparece en contraste con el Padre, para evitar el jueguito mañoso de los unicitarios: “en su papel como Dios o en su papel como hijo, como hombre”.

■ El hijo es inmortal, nadie le quita la vida. Murió porque él lo permitió (Juan 10:17,18)

■ Sabe todo (Juan 16:30,31)

■ Santifica (Hebreos 2:10,11)

■ Da vida (Juan 5:21)

■ Estamos en comunión con él (1 Corintios 1:9)

■ Le pertenecemos (Juan 17:6), el Padre nos puso en sus manos (Juan 10:29)

■ Nos salva (Tito 1:4; 3:6)

■ No miente (Juan 14:1)

■ Prepara el lugar que sólo Jehová puede preparar (Juan 14:2; Éxodo 15:17)

■ Juzga (Juan 5:30)

Atributos que sólo le pertenecen a Dios, pero están en textos donde se contrasta con el Padre, por lo cual su jueguito de “como Dios o como hombre” no entra porque Jesús manifestó que él tiene una voluntad y le Padre tiene otra (Lucas 22:42; Juan 5:30). Por lo cual en estos textos cuando se refiere al hijo, el que se supone es la naturaleza humana de Jesús (su carne, según el modalista), estando presente la naturaleza divina (el Padre, según ellos), se refiere con atributos divinos como acabé de mostrar.

Por si esto no es suficiente:

■ El hijo participó en la creación de universo (Hebreos 1:2)

■ Sustenta todo con su poder (Hebreos 1:3)

■ Recibe adoración (Hebreos 1:6)

■ Los Ángeles le pertenecen (Hebreos 1:7)

■ ES LLAMADO DIOS por Dios (Hebreo 1:8)

■ ES LLAMADO SEÑOR Y CREADOR por Dios (Hebreos 1:10)

■ Es inmutable (Hebreos 1:11,12)

Recuerde, son versículos refiriéndose al hijo en contraste al Padre, lo que se supone según Bernard, debería ser una distinción entre carne y espíritu [3] (hijo vs. Padre: carne vs. espíritu): no creo que la Biblia hable del hijo de Dios refiriéndose a la carne de Cristo.

Bernard establece que Jesús como hombre es hijo (de Dios) y como Espíritu es Dios. Que hijo de Dios se refiere a su naturaleza humana, por lo tanto según Bernard no debería haber rasgos divinos en la naturaleza humana (el hijo):

“Cuando leemos una declaración acerca de Jesús debemos determinar si le describe a Jesús como un hombre o como Dios. 

Además, cuando Jesús habla en la Escritura debemos determinar si El habla como hombre o como Dios. Cuando veamos una descripción de dos naturalezas con respecto a Jesús, no deberíamos pensar de dos personas en la Deidad o de dos Dioses, sino que deberíamos pensar de Espíritu y de carne.” [4]

Pero cuando la Biblia dice que el hijo es divinidad tal como el Padre (como vimos), entonces Bernard, ignora la regla que el mismo acaba de establecer, donde explica que hijo se refiere a la carne de Dios (Jesús):

Hebreos 1:8 “Mas del Hijo dice: Tu trono, oh Dios, por el siglo del siglo; Cetro de equidad es el cetro de tu reino”. “…claramente se refiere a la deidad en el Hijo, mientras que la segunda porción se refiere a la humanidad del Hijo” [5]  Este Bernard es lo que conocemos en Colombia como un “personaje” (“un caso único”).

La escritura, esta diciendo que Dios llama a su hijo: Dios. Lo está igualando con la deidad  “…porque iguala al Hijo solamente con la deidad, y entonces no concuerda con la Escritura”. [2]  Cosa que según Bernard no puede ocurrir. Bueno yo le creo a la Palabra de Dios y no al hombre (Bernard) (Romanos 3:4).

Y el texto está hablando del hijo, y lo confirma en la segunda parte: “cetro de equidad es el cetro de tu reino” (habla del hijo, cosa que coincide con 1 Corintios 15:24-28).

El Hijo de Dios no es una persona aparte en la Deidad, sino la expresión física del Dios único”. [2]

Bernard dice que un Dios se puso carne como un hombre se pone un abrigo [6].

Presentando En su libro establece una lista de atributos de Jesús como hombre y como Dios [7]

El propone que Jesús actúa según la naturaleza del caso (Dios- hombre), pero que esto no implica distinción de personas (yo, tu, el, me ama, me envió, mi, su, etc. Que nos indica distinción de personas). Si no que es una consecuencia de su “abrigo de carne”, que le representa a Jesús dos papeles.

Yo voy a seguir la misma lógica de él, para mostrarle a usted que este argumento es ilógico a la luz de la gramática que proponen los pronombres, artículos y preposiciones interpersonales (pluralidad de personas), o sea las referencias de Cristo al Padre (oraciones, conversaciones, voluntades, relación entre el hijo y el Padre).

Veamos siguiendo el argumento de Bernard con la naturaleza dual de Cristo (Dios-hombre), usemos su mismo ejemplo de hombre- abrigo:

1. – a= Usted en su papel como abrigo (hombre vestido con abrigo): Puede mantenerse caliente a la calle

– b= En su papel como hombre (hombre sin el abrigo): Sale a enfriarse en la calle.

1. – a= Usted en su papel como abrigo: no se moja con la lluvia. – b= En su papel como hombre: Se pega tremenda mojada.

1. – a= Usted en su papel como abrigo: dice “me veo guapo”. – b= En su papel como hombre: dice “me falta algo”.

1. – a= Usted en su papel como abrigo: dice “¿te presto mi abrigo?”

– b= En su papel como hombre: dice “necesito algo”.

1. – a= Usted en su papel como abrigo: dice “te golpearé” – b= En su papel como hombre: dice “no me golpees duro”.

1. – a= Usted en su papel como abrigo: puede cubrir su intimidad.

– b= En su papel como hombre: puede descubrir su intimidad con una mujer

1. – a= Usted en su papel como abrigo: dice “no sea como yo quiero”

– b= En su papel como hombre: dice “sea como tu quieras”

Recuerde: estamos pensando analógicamente a Bernard. Es cierto, Cristo como Dios podía decir y hacer unas cosas, mientras como hombre no. En esto esta cierto Bernard. Así como en el ejemplo en el que yo expongo su lógica el hombre con el abrigo puede decir y hacer unas cosas, mientras que sin este no puede. El punto aquí es la diferencia entre naturalezas.

Pero si en el caso del hombre-abrigo, usted dice: – a= dice “el hombre me ama”

– b= dice “amo al que está abrigado”

Usted por lógica no va a entender que “a” se refiere a “b”, ni que “b” se refiere a “a”, que en instancia es el mismo.

De igual manera Dios en su papel de Padre, no puede hablar de amar o enviar a el mismo en su papel de hijo, porque es absurdo e ilógico. En gramática hay una forma de expresar esto: “yo he venido en este cuerpo de carne, de parte mía y en mi nombre”, cosa que no expresa la Biblia. Cristo por el contrario se expresa como: he sido enviado (en carne), de parte de mi padre, en nombre de mi Padre.

Según el DRAE enviado es: Persona que va por mandado de otra con un mensaje, recado o comisión.

Por consiguiente cuando Jesús se describe como enviado, independientemente de su preexistencia, expresa relación con otra persona. El unicitario niega esto, pero esta negación es el equivalente a yo decir que 2+2=8 porque yo lo digo.

¿Ven que no son si no expertos en ambigüedades (palabras fingidas, 2 Pedro 2:3)?

Usted dirá, pero no es lo mismo lo que propone el modalista a lo que propone el Trinitario con respecto a las manifestaciones de Dios, que existe en un papel, pero consciente del otro (me envió, me ama, tu voluntad-mi voluntad).

Es lo mismo, pero una cosa es decir que el Padre y el hijo son manifestaciones del Dios único, co-eternas, co-iguales, auto- conscientes; y otra cosa es decir que el hijo es una manifestación del Padre y que no es co-igual, siendo tampoco consciente de la otra manifestación porque es sólo un medio, por lo cual miente al expresarse como “me envió o enviado” (otra persona), para beneficiarnos [8], lo cual es blasfemia porque el señor nunca mintió (1 Pedro 2:23).

Ahora dice Bernard:

“Cuando veamos una descripción de dos naturalezas con respecto a Jesús, no deberíamos pensar de dos personas en la Deidad o de dos

Dioses, sino que deberíamos pensar de Espíritu y de carne”. [4]

A otro perro con ese hueso. El modalista acusa al trinitario de hacer eixégesis y decir cosas que no están en la Biblia. Pero la gramática de la escritura me indica relaciones interpersonales, no inter- ontológicas.

Ellos exigen textos que digan literalmente: “Dios Padre, Dios hijo y Dios espíritu santo, un Dios”.

Mientras que no existe uno siquiera que diga: “la naturaleza divina de Jesús, le dijo a su naturaleza humana: este es mi hijo amado, en quien tengo complacencia” U otros por naturaleza. Espero que me haya captado la idea.

Y si usted ha estudiado detalladamente los puntos anteriores, concluirá que las conversaciones entre las naturalezas de Cristo son a parte de un absurdo, una falacia.

El señor dijo, por sus frutos los conoceréis. Dios los bendiga.

Carlos Leandro Ramírez.

Notas: Todas las definiciones de Palabras en hebreo y griego son tomadas de la concordancia exhaustiva James Strong. Todas las citas son tomadas de la Biblia Reina Valera 1960. A menos que se indique lo contrario.

1. La unicidad de Dios, David K. Bernard Pág. 281. Impreso por WORD AFLAME PRESS Edición del 2000.

2. La unicidad de Dios, David K. Bernard Pág. 100. 3. La unicidad de Dios, David K. Bernard Pág. 72. 4. La unicidad de Dios, David K. Bernard Pág. 89. 5. La unicidad de Dios, David K. Bernard Pág. 120. 6. La unicidad de Dios, David K. Bernard Pág. 62. 7. La unicidad de Dios, David K. Bernard Pág. 88.

8. La unicidad de Dios, David K. Bernard Pág. 172. En su teología ellos dicen, que Jesús se dirige a su divinidad como ejemplo para los humanos, pero dada a la gramática que cualquiera interpretaría como relación interpersonal, constituye al fin una mentira, un engaño. Como en una escena de película que se vale de efectos especiales para mostrar algo que no está pasando, si no para el beneficio del espectador.

Articulo tomado del blog amigo  El blog del Pastor Daniel

Publicado por Pastor Damián Ayala


EVALUANDO LAS SUPUESTAS CONTRADICCIONES DE LA TRINIDAD XII

EVALUANDO LAS SUPUESTAS CONTRADICCIONES DE LA TRINIDAD XII

por Carlos Leandro Ramírez

Seguimos analizando una por una, tal cual como aparecen en el libro “La unicidad de Dios”. Las supuestas contradicciones que encuentra David K. Bernard a la doctrina de la trinidad. Las cuales resaltamos en verde:

20. ¿Quien le levantó a Jesús de la muerte? ¿El Padre (Efesios 1:20)?, o ¿Jesús (Juan 2:19-21)?, o ¿el Espíritu (Romanos 8:11)? [1]

Bernard propone que la Biblia identifica al Padre, a Jesús y al espíritu Santo como los responsables de la resurrección de Cristo. Identificando así a los tres como un solo ser, por lo tanto los tres son el mismo ser divino con tres nombres diferentes. Si la trinidad fuera cierta (expresa él), ¿entonces quien de los tres “dioses” fue él que realizó la resurrección de Cristo? Porque su distorsión sobre la trinidad lo lleva a pensar en tres dioses como los del olimpo. Basado en esta premisa el ve un problema para la Trinidad.

Lo que no entiende, o se hace no entender Bernard, es que la doctrina de la Trinidad propone, que los tres siendo el único Dios, trabajan en armonía en todo. Cada uno cumpliendo su respectivo papel, no que cada uno sea un papel como propone el modalismo, si no que cada uno de su voluntad cumple un papel. Así el Padre planea, el hijo es el medio o instrumento y el espíritu Santo confirma.

El Padre era quien hacía las obras sobrenaturales de cristo (Juan 14:10), a través del Espíritu Santo (Mateo 3:16; Hechos 10:38), Cristo tenía potestad para hacer todo (de parte del Padre a través del Espíritu) en el momento que él así lo dispusiera (siguiendo la voluntad del Padre, Juan 5:19). Por esto podemos ver como los tres participaban en la obra de Cristo, cada uno cumpliendo su función o papel. El unicitario tiene que demostrar primero que los tres son papeles de un mismo actor, y que los autores del N.T. usaron pronombres personales entre ellos sólo para confundir a los cristianos que leyeran los evangelios y las epístolas, dónde sólo los que tuvieran “la revelación” pudieran entender el “misterio de la piedad”.

Eso lo tienen que probar ellos antes de afirmar que eran tres papeles de uno que hacía todo. Denuncian que la Trinidad: Un Dios en tres personas, no se encuentra textualmente en la Biblia, pero ignoran que su explicación de Jesús en su papel de carne, o en su papel de Dios, hablando con las expresiones como “Tu”, “mi”, “nosotros”, “el”, “otro”, etc. indicando personas distintas a él. Tampoco se muestra en la Biblia, ni siquiera hay un texto del que siquiera se pueda inferir esto.

1 Timoteo 3:16, sólo dice que Dios se manifestó en carne, o sea Dios uso la carne para estar entre nosotros, punto. El unicitario apela a 1 Corintios 4:6, para refutar al trinitario, argumentando que no se puede pensar mas de lo que está escrito. Pero es experto en violarlo cuando tiene que darle soluciones a problemas (tan abundantes por cierto) en su doctrina. 1 Timoteo 3:16 no explica que Jesús en su papel como carne…, en su papel como Dios…. Sólo dice que Dios estuvo entre nosotros con un cuerpo de carne, es todo lo que dice el texto.

Entonces la pregunta que todo unicitario sincero no sabe responder ¿a quien el Dios-hombre, llamaba Padre?

Volvamos a Bernard y su libro, Efesios 1:20 “la cual operó en Cristo, resucitándole de los muertos y sentándole a su diestra en los lugares celestiales” El texto es claro, Dios resucitó a Cristo a través de su poder y siempre tuvo la autoridad sobre el hijo (1 Corintios 11:3).

Juan 2:19-21 “Respondió Jesús y les dijo: Destruid este templo, y en tres días lo levantaré. Dijeron luego los judíos: En cuarenta y

seis años fue edificado este templo, ¿tú en tres días lo levantarás? Mas él hablaba del templo de su cuerpo.”

Cristo se levantó de entre los muertos, todo lo hace por si mismo, pero a través de la potestad dada por el Padre (Juan 5:19; Mateo 9:6), y él hace todo para recibir gloria (Juan 11:4) y para dar gloria al Padre (Juan 14:13,14).

Incluso Cristo dijo que nosotros también haríamos las obras de él, aún mayores (Juan 14: 12). Nosotros no moriremos y resucitaremos en el tercer día, porque esa no es la voluntad de Dios con nosotros, era la voluntad de él para con el cristo (Juan 5:19). Con nosotros la voluntad de Dios es otra.

Nosotros hacemos las obras a través del Poder de Dios y del Santo Espíritu. Cristo hacía todo a través del Poder de Dios y el Santo Espíritu (Hechos 10:38) ya que tenía que ser en todo igual a los hombres (Hebreos 2:17).

Romanos 8:11 “Y si el Espíritu de aquel que levantó de los muertos a Jesús mora en vosotros, el que levantó de los muertos a Cristo Jesús vivificará también vuestros cuerpos mortales por su Espíritu que mora en vosotros”. Esto ya debería estar claro con las explicaciones que di anteriormente. El espíritu es el medio (no es una fuerza impersonal) que ministra el poder de Dios según su voluntad (1 Corintios 12:11).

El Espíritu Santo siempre fue el medio de Dios para obrar en Cristo, aún en su ministerio (Mateo 4:1), puesto que Cristo se había humillado, y había tomado forma de hombre (Filipenses 2:8). Por

eso dice la Palabra El espíritu fue el que levantó a Jesús de entre los muertos.

En resumen los tres trabajaron para cumplir el mismo propósito, cada uno cumpliendo su papel.

Le voy a dar este ejemplo para que entienda la idea:

Cuando un hombre va a la cárcel, la ley le quita la libertad al hombre, este hombre se quita la libertad y la policía le quita la libertad. La ley le quita la libertad al disponer esto del hombre que delinque, El hombre se quita la libertad en el momento que decide delinquir, la policía le quita la libertad cuando este delinque porque es la que ministra el poder de la ley. Pero esto no indica que el pasaje se esté identificando a la ley con el hombre y la policía. Los tres actuaron en un mismo sentido para cumplir con un propósito común.

De igual manera, Dios en sus tres personas, cumple su propósito con la humanidad. En este caso, tiene que haber resurrección del muerto, para que nosotros también tengamos vida. No fue el poder de los tres haciendo lo mismo, si no un solo poder, haciendo lo mismo a través de las tres funciones que cumplen el Padre, el hijo y el Espíritu Santo.

Usted dirá acaba de decir “tres funciones”, confirmando el modalismo. El hecho que en una escena haya tres personajes, no implica que haya un solo actor. Yo puedo tener tres personajes, tres actores, o tener tres personajes un actor.

21. Si el Hijo y el Espíritu Santo son personas coiguales en la Deidad, ¿por qué no es perdonable la blasfemia contra el Espíritu Santo pero sí es perdonable la blasfemia contra el Hijo? (Lucas 12:10). [1]

De nuevo con el mismo dilema. Todos los antitrinitarios suponen que el ser coigual implica que estén haciendo lo mismo todo el tiempo: “sentado en el trono como Dios todopoderoso”.

No entienden el concepto de “humillación” (filipenses 2:8), “suplica” (Romanos 8:27), “servir” (Lucas 22:27). Son muestras de la grandeza de Dios y como muestra su gran amor para con nosotros. En vista de esto, los sectarios tuercen esto para menospreciar a Dios, puesto que al blafesmar contra cada “persona divina” (1 Pedro 2:10; Judas 8,10), blasfeman el buen nombre de Dios, ya que cada una de ellas es el único Dios.

Si yo estoy trabajando como soldado sujeto a las órdenes de mi Oficial superior, significa esto que soy menos hombre, o menos persona que mi superior? De ninguna manera, significa esto, sólo que tengo una función diferente.

Si yo soy agente de la Ley e insultarme a mí tiene castigo, pero insultar a otro ciudadano no (suponiendo que la ley lo estipula así, ya que hay países donde insultar a alguien amerita pena). Significa esto que el ciudadano es menos persona que yo? Definitivamente no. Significa que los dos tenemos papeles distintos, funciones distintas.

En la Trinidad, el espíritu es el encargado de hablar al hombre (Hebreos 3:7; Salmo 95:7-11), de tocarlo, de convencerlo (Hechos 7:51). El Hijo tiene el papel de traer el mensaje del Padre (Hebreos 1:3), pero el encargado de romper la atadura, quitar el velo de nuestra mente (Efesios 2:1-4), es el Espíritu Santo (16:8).

Por esto usted puede blafesmar contra el hijo todo lo que quiera, esta bajo la atadura del maligno, está en pecado, en muerte. Pero el Espíritu lo puede convencer a usted para arrepentimiento, pero si usted ofende al Espíritu, quien lo convencerá a usted de arrepentimiento? Recuerde que nadie puede venir a Dios de su propia voluntad, si no que él nos llamó (1 Pedro 5:10).

Por esto dice Cristo que ofenderlo a él, tendrá perdón, pero no ofender al Espíritu Santo. Y esto no depende de que los dos sean diferentes en naturaleza o deidad, si no en sus funciones, como en el caso que expuse entre el policía y el ciudadano.

22. Si el Espíritu Santo es un miembro coigual de la trinidad, ¿por qué siempre habla la Biblia de El como enviado del Padre o de Jesús? (Juan 14:26; 15:26). [1]

Creo que cualquier persona sincera que haya leído la explicación anterior va a pasar por alto esta pregunta. Es irónico que esta misma pregunta le caiga con mayor peso a la doctrina de la Unicidad de Dios: “Si el Espíritu Santo es un papel o función de la Deidad, ¿por qué siempre habla la Biblia de El como enviado del Padre o de Jesús?”

No pude evitar reírme al formular esta posición irónica. Es increíble como cambian los conceptos a medidas que avanzan en su “teología”. Cuando encuentran textos que afirman ser personas que se relacionan entre sí (enviarse, amarse, glorificarse, etc).

Estos son papeles, y la gramática (que resalta personas) es interpretada en función de papeles (la gramática, tiene sus formas que implican funciones o papeles, pero esto no importa para el sectario).

Pero cuando se trata de identificar a Dios a través de sus atributos (YO SOY, el alfa y la omega, vivo para siempre, el Todopoderoso, omnisciencia, omnipresencia, escudriñar los corazones, etc.). El pronombre personal de la primera persona (yo, mi, etc.) es contundentemente claro, indicando una sola persona divina.

Pero igual voy a responder esta pregunta:

La Biblia dice que estamos destituidos de Dios (Romanos 3:23), Dios envía (se acerca, nos busca) al Hijo para redimirnos, aquí hay una humillación. El hijo luego asciende a su posición con Dios Padre, entonces le corresponde ahora al Espíritu Santo ser el puente entre nosotros y Dios (Jesús) que es el puente entre nosotros y el Padre (Juan 14:6) (1 Timoteo 2:5).

El ser enviado no dice nada de su naturaleza, mucho menos de su naturaleza con respecto a las otras personas divinas. Ellos se aman y el amor implica servir (1 Corintios 13:4-7). El hecho que el Espíritu Santo sea enviado del Cristo y el Padre, no dice que sea menor deidad, fuerza impersonal, etc. Implica que ama al Padre y

al Hijo y les sirve y aún a nosotros, el espíritu nos soporta (Efesios 4:30) sin implicar esto que el Espíritu sea menor en naturaleza o poder que nosotros. Antes el hecho que el Espíritu sea enviado (como sujeción) implica que no es el Padre, ni el hijo, ya que uno no se sujeta a si mismo, porque es él mismo.

23. ¿Sabe el Padre algo que el Espíritu Santo no sabe? Si así es, ¿como pueden ellos ser coiguales? Solo el Padre sabe el día y la hora de la segunda venida de Cristo (Marcos 13:32). [1]

Antes de responder esto, quiero preguntarle esto: ¿El Padre es santo, todopoderoso y omnipresente? Usted me mirará raro y pensará que estoy loco con esta pregunta. Bueno en esa misma posición se pone Bernard con esta pregunta y le voy a mostrar porque.

Jesús dijo en Juan 4:24: “Dios (el Padre) es Espíritu”. Sin mencionar los otros atributos de Dios, sólo mencionó el que era importante o trascendental en esa conversación que trataba con la adoración a Dios.

De igual manera debemos mirar el contexto en el que Cristo esta explicando que sólo el Padre conoce ese día y la hora.

Porque Cristo dijo que nadie sabe el día y la hora de la segunda venida de Cristo, sólo el Padre?

Porque no era necesario repetir algo que era obvio para todo judío: que el Espíritu lo sabe todo (Isaías 40:13), el Espíritu de Jehová tiene sus palabras, su conocimiento (1 Samuel 10:6,10; Nehemías

9:20; Proverbios 1:23), el espíritu no adquiere conocimiento de nadie (Job 38:36), por lógica lo sabe todo.

Acabo de citar el antiguo testamento, y esto lo confirma Pablo, no como una revelación que recibió de Cristo, si no como algo que siendo él maestro fariseo conocía: el espíritu de Dios, escudriña todo lo de Dios (1 Corintios 2:10).

En el pasaje Jesús Describe un suceso en donde participaran: Ángeles (v. 27); el hijo del hombre (v. 26) y sus escogidos (v. 27). Entonces él manda a que estén preparados para tal suceso (v. 28,29). Cristo afirma que esto tiene que suceder (v. 31) por lo tanto todos estos mencionados participarán (por obligación en esto) deben velar (v.33) porque todos los que participaran en este suceso estarán en las mismas (sin saber) y por eso cristo menciona: nadie (escogidos), ni los ángeles, ni el hijo saben el día ni la hora.

Cuando dice “nadie” se refiere a nadie entre los seres humanos, porque si se hubiera referido a nadie en un sentido universal (Espíritu Santo, Satanás, demonios, todo lo creado) entonces no tendría sentido agregar (“ni”, es conjunción) a los ángeles y al hijo. Ya que los ángeles están dentro de lo creado, el hijo del hombre también (recuerden el hijo del hombre, hace referencia a la naturaleza humana del hijo de Dios, Romanos 1:3,4, que es la condición de humillación de Cristo Filipenses 2:8, Hebreos 2:17).

Esto lo confirma (que “nadie” se refiere a humanos) el hecho que en Juan 3:13 dice Jesús “nadie subió al cielo”. Porque entonces de no ser así Cristo estaría enseñando que los ángeles no han subido

al cielo (Mateo 22:30), Satanás no ha subido al cielo (Job 1:6), los espíritus inmundos no han subido al cielo (2 Crónicas 18:18-22)

En resumen nadie de los que participarán en esa venida con gran poder y gloria (v. 26) sabe del día ni la hora, por eso cristo les manda a los que están en ese plan (en este caso hablando con los humanos; en el cielo, no sabemos como el Padre ordenará salir al hijo y a los ángeles, el punto es que ellos ya están listos, son santos y están con cuerpos glorificados, 1 Corintios 15:53,54) deben estar preparados en santidad e irreprensibles (1 Pedro 3:11). Porque ninguno de nosotros sabe en que momento esto ocurrirá.

Este versículo también lo usan los arrianos (“testigos” de Jehová) para desmeritar al hijo, sin entender que la expresión hijo de hombre (v. 26) siempre se refiere a la naturaleza humana del hijo de Dios (Romanos 1:3,4), el estado de humillación que depende total y voluntariamente de Dios Padre (Filipenses 2:8-9)

Vuelvo e insisto: el unicitario no estudia la Biblia, va a la Biblia a buscar apoyo para su doctrina.

Argumentos como el de esta pregunta, son semejantes a decir: “como es que debo andar en santidad, si la Biblia dice que todo lo puedo en cristo, que me fortalece (Filipenses 4:13). Indicando que tengo licencia para hacer de todo”.

Esa es la posición de los que quieren buscar su voluntad y no hacer la de Dios (Juan 7:17)

Dios los bendiga y los llene con su gran amor y su justicia.

Carlos Leandro Ramírez.

Notas: Todas las definiciones de Palabras en hebreo y griego son tomadas de la concordancia exhaustiva James Strong. Todas las citas son tomadas de la Biblia Reina Valera 1960. A menos que se indique lo contrario.

1. La unicidad de Dios, David K. Bernard Pág. 281. Impreso por WORD AFLAME PRESS Edición del 2000.

Publicado por Pastor Damián Ayala.

Este articulo fue tomado del blog amigo El blog del Pastor Danie


EVALUANDO LAS SUPUESTAS CONTRADICCIONES DE LA TRINIDAD XI

EVALUANDO LAS SUPUESTAS CONTRADICCIONES DE LA TRINIDAD XI

por Carlos Leandro Ramírez

Seguimos analizando una por una, tal cual como aparecen en el libro “La unicidad de Dios”. Las supuestas contradicciones que encuentra David K. Bernard a la doctrina de la trinidad. Las cuales resaltamos en verde:

18. ¿Está Jesús en la Deidad? o ¿está la Deidad en Jesús? Colosenses 2:9 dice que la Deidad está en Jesús. [1]

Colosenses 2:9 “Porque en él habita corporalmente toda la plenitud de la Deidad”.

El texto dice que La deidad está en el cuerpo de Cristo, no dice textualmente que la Deidad está en Jesús, como lo expresa Bernard. Desde acá podemos ya cancelar la respuesta para esta pregunta trucada.

El texto dice que en el cuerpo, el ser humano de Cristo (habla de Cristo v. 6-8) está todo el dseótes (deidad). Mucho cuidado no confundirse aquí, no está diciendo el texto que el cristo es el cuerpo de la Deidad. Dice que en su cuerpo (del Cristo) habita toda la plenitud de la Deidad:

Recuerde que el N.T. fue escrito en dialecto koiné, la palabra Cristo significa ungido (de Dios) y no es un sinónimo de Jesús, de Dios, o del Señor, es un título. En pleno siglo XXI son sinónimos porque sabemos que Jesús es el Cristo, y la misión de los cristianos durante el primer siglo era demostrar respectivamente que Jesús era el Mesías, el Cristo, el enviado para salvar. Aunque Cristo si es identificado como el hijo de Dios. Lo anterior lo he demostrado en otros artículos.

Porque en él habita toda la plenitud de la deidad corporalmente” dice el texto griego. Ya que la palabra “corporalmente” es un adverbio que complementa el verbo “habitar” (de la deidad), entonces “corporalmente” no viene a ser un adjetivo del cristo.

“La deidad” como dice el versículo se refiere al Cristo. Entonces el texto habla de la encarnación de Cristo (1 Juan 4:2; Juan 1:14, “se hizo carne”, Reina Valera 1995). Nada que el Cristo se refiere exclusivamente a la carne (humanidad) de Dios como expresan los unicitarios.

¿Pueden verlo? El estudio unicitario no es objetivo, no tiene en cuenta la gramática ni la morfología de las palabras. Lo importante para ellos, es que el texto se parezca a lo que enseña o quiere enseñar, o dé un aporte a la doctrina, la cual el lector desprevenido ni mucho menos estudiado va a dicernir.

Volviendo al punto de Bernard, igual le voy a contestar su pregunta trucada: A puede estar en B, sin que esto contradiga a B está en A.

Ejemplo:

■ El padre esta en Cristo y Cristo está en el Padre (Juan 1: 18; 3:13; 10:38; 14:10,11)

■ Nosotros estamos en Cristo y Cristo está en nosotros (Juan 14:20;15:5; Romanos 8:10; 2 Corintios 13:5; 1 Juan 5:20)

Entonces como lo demostré, Jesús está en la Deidad y la Deidad está en Jesús (aunque esto no sea lo que dice realmente Col. 2:9).

19. A la luz de Mateo 28:19, ¿por qué siempre bautizaban los apóstoles tanto a los judíos como a los gentiles en el nombre de Jesús, aún cuando los bautizaban de nuevo? (Hechos 2:38; 8:16; 10:48; 19:5; 22:16; I Corintios 1:13). [1]

Volvemos a “la punta de la lanza” de la cruzada que han hechos los unicitarios para “pescar” dentro de las filas trinitarias. Ya hice un estudio detallado de esta cuestión en mi artículo: http:// pastordanielbrito.wordpress.com/2011/02/15/la-importancia-del- nombre-segun-los-pentecostales-unicitarios/

Voy a reforzar esto acá:

Mateo 28:19 “Por tanto, id y haced discípulos a todas las naciones, bautizándolos en el nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo,” Cristo manda a hacer discípulos (esto es estudiantes de una doctrina, Romanos 6:17; 2 Tes. 2:15) y bautizar en el nombre del Padre, del hijo y del Espíritu Santo.

No es un mandato exclusivo sobre el bautismo, ni mucho menos una fórmula palabra por palabra sobre el bautismo, es un mandato sobre el adoctrinamiento. Del cual eventualmente procedería un bautismo.

Si estudian detalladamente en la Biblia, notarán que el bautismo siempre prosigue a una enseñanza doctrinal o de la escritura, en cristo se cumplió la escritura(Lucas 3:3,7; Hechos 2:14-41; 8: 35-39; 10: 34-48; Hechos 19: 4,5; Romanos 6: 2,17).

Si miran es paralelo con el hecho que una persona que cree (y cambia de pensar: se arrepiente) es bautizada posteriormente (Marcos 16:16; Hechos 2:38; 8:36-38).

Para los judíos la palabra (de Dios) y su correspondiente mensaje era simbolizada por el agua, de allí que Jesús le reclamara a

Nicodemo por no saber que significa nacer del agua siendo que él era principal de la ley. El agua para los judíos era símbolo de la palabra de Dios (Isaías 55:10,11; Ezequiel 36:25-27; Efesios 5:25,26).

Cristo mas que hacer énfasis en un bautismo ritualista, hace énfasis en la predicación del evangelio (Marcos 16:15), el cual es por la palabra (Romanos 10:17; 1 Corintios 15:3), el bautismo como les expliqué es un acto simbólico que hace el creyente para confirmar públicamente que cree a la predicación, y por esto el bautismo salva porque representa una buena conciencia (un compromiso) con Dios (1 Pedro 3:21). Porque la fe sin obras es una fe falsa o muerta (Santiago 2:26), una fe sólo de boca para afuera como la de Simón (Hechos 8:13-20).

En Mateo 28:19 Cristo da una orden (v. 18), hay implicación de autoridad, puesto que el v. 19 dice “Por tanto”, Cristo está invocando una autoridad por la cual manda a hacer discípulos y bautizar. La palabra griega ónoma (g3686), significa nombre, pero en un sentido figurado significa autoridad y él la identifica: la del Padre, del hijo y del Espíritu Santo. No está identificando un nombre o apodo literal. Que nos da el significado o la traducción correcta de una palabra en un texto? La gramática y el contexto.

“En el nombre de”, “por el nombre”, “por este nombre”. Histórica y documentalmente se refiere a la autoridad que invoca algo o alguien.

El sectario en su error, pretende imponer que decir como en Filipenses 2:10: “para que en el nombre de Jesús se doble toda 

rodilla de los que están en los cielos, y en la tierra, y debajo de la tierra” es lo mismo que decir “para que en el nombre Jesús se doble…”.

Citar la primera para decir que Jesús es la palabra o el nombre de la autoridad es un engaño de dicción. Jesús es un nombre (Mateo 1:21) que identifica a una persona (o un ser, si lo quiere así el caprichoso modalista), por lo tanto, si este ónoma (apodo, identificación, nombre literal) es de Jesús, entonces tenemos una redundancia: “el nombre de otro nombre (Jesús)”, esto es absurdo.

Para evitar la redundancia gramatical, tendría que escribirse “en el nombre Jesús” ahora ónoma claramente y coincidiendo con la gramática, es un adjetivo del sujeto Jesús, refiriéndose ónoma a un nombre literal, mas no a una autoridad.

De la anterior manera la doctrina modalista encajaría perfectamente con su “doctrina del nombre” en mateo 28:19. Pero desafortunadamente para ellos no es así.

Volviendo a Mateo 28:19, les expliqué que “nombre” (ónoma) aquí se refiere a autoridad, ya que siempre que se refiere a identificación va acompañado por el verbo griego eimi (ser g1510) o kaléo (llamar o poner g2564), o sea en griego no se dice “el nombre Jesús”, si no: “su nombre es Jesús” o “le ponen por nombre Jesús”.

¿Porque les explico esto?

Porque los modalistas alegan que Padre, hijo y Espíritu Santo son antonomasias y que son los nombres apelativos de un solo sujeto, al que se refiere la frase: “en el nombre…” dado que “nombre” (ónoma) está en singular. El argumento de los modalistas es que Jesús es el nombre (ónoma literal) que le pertenece a los tres apelativos Padre, hijo y Espíritu Santo.

Pero esto es un error porque los tres tienen la preposición “de” que indica pertenencia y el pronombre personal “él”, que es tercera persona, o sea dice: de el Padre, de el hijo y de el Espíritu Santo, si no que en gramática existe una figura llamada contracción (no estoy seguro, si así se llama) donde se puede expresar en vez de “de el” como “del”.

Por lo tanto el nombre (ónoma) le pertenece a el Padre, a el hijo y a el Espíritu Santo (acabo de cometer un error gramatical porque se dice “al”, no “a el”, pero es para que observen los elementos morfológicos claramente).

Estas tres personas comparten el mismo ónoma. Porque digo personas y no títulos, porque si fueran títulos no tendrían cada uno la preposición de pertenencia (de) junto con el artículo (el), esto sería una redundancia.

Me explico: si el nombre fuera de uno con tres títulos diferentes se expresaría así: “en el nombre del Padre, el hijo y el Espíritu Santo” como ocurre en Apocalipsis 5:5 “…He aquí que el León de la tribu de Judá, La raíz de David, ha vencido”.

Observe que sólo el primer título tiene la preposición (“que”), ambos tienen el artículo definido (el, la), indicando que ambos son títulos de un único sujeto, ya que hay sólo una preposición.

Pero si dijera “…He aquí que el León de la tribu de Judá, que la raíz de David, ha vencido” daría a entender dos seres distintos, de los cuales del primero no se dice nada, y del segundo se dice que ha vencido.

Gramática señores modalistas, gramática, la palabra se estudia y se enseña con ciencia (Romanos 10:2).

En mateo 28:19, ónoma le pertenece (“de”, preposición que indica pertenencia) a tres sujetos: “del Padre, del hijo y del Espíritu Santo”. Y no puede ser ónoma aquí un nombre literal, porque como mostré antes, el nombre (ónoma) que identifica a un ser, en el griego va con los verbos ser (eimi) o poner (kaleo: tener, llamar, apodar) y este no aparece en este verso, como si aparece en Mateo 1:21 donde al que nacería se le pondría (Kaleo) por nombre (ónoma) Jesús.

El error de los modalista y que aprovechan sus falsos maestros es que obran bajo el pensamiento moderno del siglo XXI, con el idioma castellano, pero se hacen “los de la vista gordita” cuando tienen que revisar la gramática del idioma original en que fue escrito el N.T. En español, claro que nombre (apodo) se puede mezclar textualmente con nombre (autoridad), para formar un trabalenguas (lo que ellos llaman “importancia del nombre” o “doctrina del nombre”). Pero en griego no!

Ahora, ya indiqué que Jesús mando a adoctrinar con la autoridad de tres. Pero entonces que pasa en el libro de los hechos donde todos fueron bautizados en el nombre de Jesús.

Sencillo, ahora que usted entiende que “en el nombre de” no se refiere al apodo literal de alguien si no a su autoridad, entonces cuando la Biblia dice que eran bautizados “en el nombre de Jesús”, fácilmente entenderá que todo lo hacían con la autoridad de Jesucristo (colosenses 3:17), incluyendo el bautismo. No indica que mencionaban la palabra Jesucristo, Jesús, señor Jesús, etc. para todo incluyendo para bautizar, como una fórmula verbal indispensable.

Si vemos el bautismo del etíope que fue descrito detalladamente, sólo se le sumergió y listo. De igual manera Juan, sólo sumergía y punto. No se describen formulas ni palabras.

Otro argumento modalista es que Pablo invocó literalmente el nombre de Jesús para expulsar el demonio (Hechos 16:18) “…Te mando en el nombre de Jesucristo, que salgas de ella. Y salió en aquella misma hora.” Vuelvo a repetir el unicitario piensa que es lo mismo decir “en el nombre de Jesucristo” es lo mismo a decir “en el nombre Jesucristo”. ¿Donde estudian gramática?.

■ Te mando: implica una autoridad

■ En: preposición que indica posición, para efecto practico es soportado o apoyado en…

■ El nombre: un nombre literal no le pertenece (de) a otro nombre, eso es redundancia, por lo tanto, ónoma (autoridad) si le puede pertenecer a otro individuo identificado con un nombre: Jesús (Jesús es un nombre que identifica al que nación de María Mateo 1:23)

■ De: preposición que implica pertenencia por lo tanto un sujeto.

■ Jesucristo: dicho sujeto.

Pudimos ver que Pablo está invocando la autoridad de Jesús el cristo, no el “nombre mágico e indispensable para la salvación: Jesús”. Si el texto dijera: “Te mando en el nombre Jesucristo que salgas de ella”. Entonces ya todo cambia, este último texto dice que el nombre literal Jesucristo tiene el poder, pero desafortunadamente para el modalista hay una preposición entre nombre y Jesucristo en el texto bíblico.

Bueno dirá usted, entonces de igual manera no favorecería esto al modalismo, confirmando que en el bautismo al decir “en el nombre de Jesús”, se está invocando el poder de Jesús, conforme a la Biblia?

Posiblemente al decir “en el nombre de Jesús” se este invocando la autoridad de Dios, pero eso es muy diferente a decir que este nombre literal (Jesús) es el único medio de salvación. Puesto que Pablo también hubiera podido decir: “en el nombre del hijo del hombre” (Lucas 5:24) “en el nombre del hijo de Dios” (Lucas 4:3; Mateo 27:40). Recuerde en estos pasajes se está invocando autoridad para hacer algo con poder.

Los apóstoles y cristianos primitivos citaban el nombre Jesús, para identificar como el ungido, el Mesías a aquel que nació de María, fue crucificado por los romanos, resucitó y apareció. Mejor dicho el salvador. Estaban dándole fama o reconocimiento al verdadero y se sigue haciendo actualmente. Difundiendo el evangelio.

Pero es muy diferente decir que en el nombre de Jesús (autoridad que le pertenece a Jesús) es que somos salvos y hacemos todas las cosas. A decir que el nombre Jesús (apodo, palabra literal Jesús) es lo que ostenta todo el poder y toda la autoridad y que si no es ese nombre, no es válido.

No es el nombre, es la autoridad (recibida por cierto no en su nacimiento) del sujeto al que le pertenece el nombre Jesús (recibido en su nacimiento).

El no invocó el nombre (Jesús), invocó la autoridad que le pertenece (de) a este sujeto identificado como Jesús.

Romanos 10:13 “Porque todo aquel que invocare el nombre del señor será salvo”

Esto no significa que el nombre literal Jesús (que recibió al nacer) es indispensable para la salvación, en el sentido de la palabra literal “Jesús”. Significa que debemos creer en su autoridad para perdonar pecados.

Una vez un Testigo de Jehová me dijo que los cristianos cometíamos blasfemia al orar diciendo Padre santo, porque el nombre verdadero de Dios es Yhavé, y por lo tanto era un pecado. El señor se quedó pasmado y estrellado cuando le dije: “eso no importa, porque cuando le digo Padre Santo, en mi corazón pienso en aquel que creó los cielos y la tierra. Y él sabe que me refiero a él, no estoy pecando”.

De igual manera usted invoca a Dios, cuando pone su fé en aquel nacido de la virgen, que murió en la cruz por sus pecados y resucitó con poder venciendo al pecado y la muerte; independientemente como lo llamé: señor, señor Jesús, Jesucristo, Jehová, Dios, amado mío, Señor mío, Jesús de nazareth, maestro de galilea, hijo de Dios, hijo de David. Lo importante es su disposición con respecto a él. De resto él que escudriña los corazones sabe que se refiere a él.

A el no le interesan las fórmulas, si no que se haga en Espíritu (sólo nuestro pensamiento) y en verdad (conforme a la palabra).

Un error engendra otro error, y los modalistas en tal de no reconocer sus errores tienen que “tapar un hueco” abriendo otro más grande. Por eso con tal de justificar sus enseñanzas erróneas tuvieron que modificar otras enseñanzas como el bautismo, el camino de la salvación, inventando fórmulas, etc.

Yo entre tantas sectas que veo, antes me preguntaba por que Dios permitía tanto engaño? Pero ahora entiendo que él es un señor de paciencia y misericordia (2 Pedro 3:9) y que por su gracia estamos vivos tanto justos como injustos (Mateo 5:44,45).

Pero ay de aquellos que se mantienen en el error (2 Pedro 2:17), y mantienen a otros en el error (Mateo 18:6).

Usted puede sentirse bien en su iglesia, creer que usted tiene una buena conciencia hacia Dios, llevar 10, 15, 20 años en su doctrina y creerse justo y santo. Pero ninguno se justificará delante de Dios (Salmo 143:2), sólo somos justos por Cristo, pero conforme a las

escrituras (Juan 7:38). Sepa usted que su pecado lo alcanzará (Números 32:23)

Que Dios les bendiga y los llene de su Gracia y su paz.

Carlos Leandro Ramírez.

Notas: Todas las definiciones de Palabras en hebreo y griego son tomadas de la concordancia exhaustiva James Strong. Los textos que se toman del griego pertenecen al Interlineal Griego-Español del Texto Maestro WESTCOTT Y HORT. Todas las citas son tomadas de la Biblia Reina Valera 1960. A menos que se indique lo contrario.

1. La unicidad de Dios, David K. Bernard Pág. 281. Impreso por WORD AFLAME PRESS Edición del 2000.

Publicado por Pastor Damián Ayala.

Este articulo es tomado del blog amigo  El blog del Pastor Daniel


EVALUANDO LAS SUPUESTAS CONTRADICCIONES DE LA TRINIDAD X

EVALUANDO LAS SUPUESTAS CONTRADICCIONES DE LA TRINIDAD X

por Carlos Leandro Ramírez

Seguimos analizando una por una, tal cual como aparecen en el libro “La unicidad de Dios”. Las supuestas contradicciones que encuentra David K. Bernard a la doctrina de la trinidad. Las cuales resaltamos en verde:

16. Hay un solo trono en el cielo (Apocalipsis 4:2). ¿Quién se sienta en ello? Sabemos que Jesús se sienta allí (Apocalipsis 1:8, 18; 4:8). ¿Dónde se sientan el Padre y el Espíritu Santo? [1]

Apocalipsis 4:2 “Y al instante yo estaba en el Espíritu; y he aquí, un trono establecido en el cielo, y en el trono, uno sentado”.

Es gracioso como los sectarios manejan la “evidencia” tal como les convenga, menos mal no son fiscales. Cuando la Biblia habla de dos tronos como los que vio, ojo, dice la Biblia vio Esteban (hechos 7:55; 56), el modalista inicia interpretación argumentando que es simbólico, a pesar que Esteban vio literalmente (lo dice la Biblia textualmente) al hijo del hombre (carne, 2 Timoteo 2:5) a la diestra del poder de Dios.

Lo mismo pasa con el Apocalipsis en los pasajes donde se menciona a dos seres recibiendo adoración (esto es con atributo de Dios), argumentan que es sólo un pasaje simbólico, donde se muestran los dos papeles de Jesús: como Padre y como hijo.

Pero cuando se trata de la palabra uno, aplicada al trono de Dios, irónicamente en el mismo libro de Apocalipsis, simbólico según lo que les conviene a los modalistas. Entonces para el sectario ya no es simbólico, ni mucho menos. Que más puedo decir con respecto a esto…

Quiero que tenga en cuenta esto: usted puede tener una posición escatológica definida, es probable que tome el Apocalipsis como simbólico absolutamente, o tome sólo los personajes como símbolos y literalmente los hechos.

Pero debe ser sincero en su posición, no hacer como el modalista, que cuando le conviene se interpreta el Apocalipsis de manera literal en cuanto a los hechos y personajes, pero cuando no le conviene los hechos se transforman en simbólicos a pesar de estar en un mismo pasaje: el capítulo cuatro define un trono y un personaje, el cinco define un suceso y dos personajes divinos.

A pesar de que el cinco es la continuación del capítulo cuatro. El unicitario deshonestamente califica el primero como literal: un solo trono, un solo Dios absoluto; pero la continuación es simbólica: ya no es uno en el trono y el cordero que hizo la hazaña de tomar el libro de aquel, dos seres que recibiendo ambos adoración, si no que ahora es un símbolo de los papeles de Dios.

Usted tiene aquí dos opciones: o el capítulo cuatro y cinco que de ahora en adelante identificaremos como “el pasaje”, es simbólico en cuanto a la obra que hizo Dios (sin distinguir unicidad o trinidad) o es literal en cuanto a los hechos y personajes que sucedieron en el mismo. Pero no puede ser literal cuando conviene a la unicidad y

simbólico cuando la refuta. Esto es ser deshonesto con usted mismo. Y si usted no es honesto, usted no ama la verdad.

Así que independientemente de mi interpretación personal del Apocalipsis, vamos a mirar las dos opciones:

Si el pasaje es simbólico en cuanto a la obra de Dios tenemos que:

Hay un trono (posición de rey en los cielos)(4:2) en el cual sólo se sienta Dios (la deidad, sin distinción entre el Dios “trino” o “único”, recuerde el pasaje es simbólico). El resto del capítulo cuatro establece todos los atributos de Dios.

Luego en el capítulo cinco, Dios tiene el libro de la vida y nadie puede tomarlo (5:3), pero el cordero nos reconcilia con Dios (5:9), a través de su muerte (inmolado 5:6).

Por lo cual Dios (sea el “trino” o sea el “único”), recibe toda la adoración (5:12-14).

Recuerde este es la interpretación simbólica, que no le dice que Dios es uno absoluto o tres en uno, sólo le habla de la posición de Dios (como rey, el trono, es símbolo de majestad), la condición en la que nos encontrábamos y la obra que él, sea en sus papeles (la unicidad) o sea a través de sus personas (la trinidad), hizo para reconciliarnos consigo mismo y se hizo galardonar con la adoración de toda la creación.

Pero si el pasaje (cap. 4 y 5) usted lo va a tomar literal en cuanto a la ontología de los personajes y los hechos, entonces una interpretación honesta sería:

En el capítulo 1 del Apocalipsis el apóstol Juan dice que Jesucristo le dio de parte de Dios una revelación por medio de un ángel. Juan a través de este mensaje recibe una exhortación a siete iglesias.

Luego mirando en el cielo, ve una puerta abierta, donde recibe un llamamiento para recibir otra revelación (Apoc. 4:1).

Dice el griego original: “Después [de] estas (cosas) inmediatamente llegué a ser en espíritu, mira trono esta yaciendo en el cielo, y sobre el trono (uno) sentado”

Para que lo entiendan “después de estas cosas, inmediatamente llegué a estar en el espíritu, mira el trono establecido en el cielo, y sobre el trono uno sentado”

Juan esta diciendo que fue transportado en espíritu (como Pablo 2 Cor. 12:2-4) al cielo, donde vio a uno en el trono sentado. ¿Quien es este que está en el trono?

Pues el siguiente capítulo nos dice que quien es este que está en el trono:

Dice que este tiene un libro en su mano derecha (5:1); el cordero toma el libro (5:7), por lo tanto no es el cordero (Jesús, Juan 1:29), luego dice que el cordero nos redimió para Dios (5:9) haciéndonos reyes y sacerdotes (5:10), del cual nadie podía tomar el libro (5:3),

pero Juan dice que Jesús nos hizo reyes y sacerdotes para Dios su Padre (Apoc. 1:6).

Por lo tanto el que está en el trono es Dios Padre. Ya que el capítulo cinco aparece el cordero reconciliándonos (1 Juan 2:1; Apocalipsis 1:6; 5:9,10) con él, del cual todos estábamos destituidos (Romanos 3:23), y con quien nadie había estado en contacto jamás (Juan 1:18)

De igual manera en el capítulo 1 de Juan, el mismo apóstol Juan hace contraste entre Dios el Padre y la obra de su hijo Jesucristo. Conciliándolo con el pasaje en estudio aquí.

Por esto tenga en cuenta esto si usted es sincero: si el pasaje (cap. 4 y 5) es literal en su interpretación. Entonces el que está en el trono (4:2) es el Padre como lo mostré en la interpretación literal; pero si el pasaje es simbólico en su interpretación personal, entonces el que está en el trono sólo representa a Dios en su papel como rey del universo, esto no choca con la trinidad, porque un gobierno (reinado) puede ser formado por tres, siendo uno sólo.

Ejemplo de esto: tenemos actualmente el Estado (uno, singular) conformado por el legislativo, el ejecutivo y el judicial (tres, plural). No son tres estados, si no un estado, pero tres ramas. Cada rama es distinta y autoconsciente de las otras dos, pero no actúan separadas. Esa sería analógicamente la posición del Dios trino en el trono como rey (símbolo de gobierno).

Si usted va a hacer una interpretación literal de los personajes y los hechos en el pasaje: entonces tenemos a Dios Padre en el trono,

en su función de rey del universo y tenemos al cordero como redentor, y los siete espíritus (el espíritu santo, como expliqué en un artículo anterior) en la majestad (4:5) en el cordero y en la tierra (5:6). El espíritu es la comunión de Dios con todo.

Bernard es juntos con sus colegas teólogos, como ya he mostrado antes un deshonesto, pues para los modalistas, la primera parte del pasaje (cap. 4) es literal: “Uno”, les da lo que quieren. Pero la segunda parte del pasaje (cap. 5) “tiene” que ser simbólica, porque les pone algo que no les gusta: dos (Dios y el cordero, conjunción) que reciben adoración (atributo divino) y demuestra pluralidad dentro de la deidad.

Prefiero ahorrarme los textos que cita Bernard para referirse a Jesucristo, porque estos textos sólo hablan de su naturaleza (eterno, divino, recibe adoración), ni siquiera mencionan un trono, o a Jesús sentado en este.

Y en otros artículos les he explicado que Jesús (el hijo) tiene el mismo valor que el Padre (Juan 5:19-29)

Con respecto a su pregunta ¿Dónde se sientan el Padre y el Espíritu Santo?

Bernard piensa que el cielo es una copia exacta de la tierra, si yo entro en la casa de Bernard y lo encuentro a él sentado en un gran sillón, supongo que también debo encontrar a su esposa y a su hijo sentados en sillones, para deducir que también ellos hacen parte de la familia Bernard, si encuentro a su señora en la cocina y a su

hijo limpiando algo, entonces pensaré que son sirvientes o empleados, y no miembros de la familia según su interpretación.

Él propone que el capítulo cuatro es literal y Jesús (que no es así, ya lo mostré) está en el trono, entonces el Padre y el Espíritu también deben estar cada uno en su respectivo trono, como los otros dos “dioses que conforman la Trinidad”, si es que son co- iguales, ese es su argumento.

Porque el argumento unicitario parte de la base que los Trinitarios somos politeístas, para poder darle crédito a su apología, o mas bien desacreditar nuestra doctrina más fácilmente.

El trono señores, es una forma de Dios decirnos que él es el rey de todo, y a pesar que las otras personas de la deidad estén alrededor o en el medio del trono (cap. 5) y no en el mismo; reciben adoración, gloria y honor (identidad divina).

17. Si Jesús se sienta en el trono, ¿cómo puede sentarse a la diestra de Dios? (Marcos 16:19). ¿Se sienta o se para a la diestra de Dios? (Hechos 7:55), o ¿está El en el seno del Padre? (Juan 1:18). [1]

En la versión inglesa King James (recuerde que Bernard escribió en inglés), aparece así como en el griego original a Jesucristo de Pie a la diestra de Dios. Cosa que no aparece en la RVR60 por lo cual es válida la observación de Bernard.

Pero la observación de Bernard es semejante a yo decir: “como puede ser David el rey de israel” si es un simple niño pastor (1

Samuel 16:11), era sólo el paje amado por el rey (1 Samuel 16:21) era un prófugo del rey (1 Samuel 19:1-4)”.

Usted dirá que estoy loco, porque esas fueron situaciones en tiempos distintos y en circunstancias distintas. Entonces usted también puede deducir que Bernard usa un argumento falso.

Ya que estar a la diestra de un rey (independientemente de ser literal o simbólico), significa ocupar una posición privilegiada, exaltada ante los ojos del rey (1 Reyes 2:19). Los unicitarios alegan que la diestra puede significar muchas cosas, y están en lo cierto. Pero sentarse a la diestra de un rey, sólo significa una cosa. Así que su argumento es deficiente.

Como yo decir que Pata puede significar muchas cosas: madera, hembra de un ave, pierna del hombre o de los animales, etc. Pero la expresión “la pata puso un huevo” sólo significa una cosa. Pero si usted piensa como el unicitario, puede deducir que de mi pierna salió un huevo. Todo con tal de no aceptar el error.

Estar sentado, significa que no hay nada que hacer, todo esta ya hecho (Juan 19:30; colosenses 2:15), Los sacerdotes del antiguo pacto, tenían que estar constantemente ofreciendo sacrificios, pero cristo ahora esta sentado porque hizo uno sólo y definitivo, no hay que hacer mas sacrificios (Hebreos 7:27,28) solo hay que esperar el momento adecuado (Tito 2:13, Salmo 110:1; 1 Corintios 15: 25,26) y siendo rey, significa que todo está bajo su control (Hechos 2:36).

Estar de pie o levantarse implica dejar la posición pasiva y para iniciar una acción como en Génesis 27:19, donde Jacob le dice a Isaac que se levanté y se siente, y coma de su caza, para que lo bendiga. Es absurdo pensar que lo está mandando a levantar literalmente para sentarse. Levantarse en sentido figurado es iniciar una acción:

■ Génesis 18:8, “levanta descendencia a tu hermano”= “inicia descendencia a tu hermano”

■ Números 10:35

■ Josué 6:26

■ Jueces 2:18; 8:20, 21

■ 1 Samuel 9:3, 16:12;17:35; 18:52

Y podríamos seguir con numerosos versículos donde levantarse es figuradamente iniciar una acción o actuar. Pasar de una posición pasiva a activa. Claro literalmente levantarse también es pasar de estar en una posición diferente a estar de pie. Pero el contexto da el significado.

En el caso de Cristo en Hechos 7:55, ahora está de pie, porque esta respondiendo a una situación que se viene: la muerte de Esteban, y tiene que responder a la petición de Esteban: Señor Jesús, recibe mi espíritu (v. 59). El cielo tiene que obrar cada que un santo muere: Lázaro fue escoltado por ángeles (Lucas 16:22).

Hasta el mismo Cristo tuvo que encomendar su espíritu (Lucas 23:46). Dice la escritura: Levántate, Jehová; sálvame, Dios mío (Salmo 3:7). Por esto es que está Jesús en la visión de Esteban de Pie, porque ahora él tiene el dominio sobre todo y sobre sus

santos, ya que fue exaltado por la obra que hizo. Ahora Cristo es el salvador directo por decreto sobre todos nosotros (Hechos 4:12).

Juan 1:18. Estar en el seno del Padre significa comunión y consuelo o afecto grande, esto no debo explicarlo.

Sin contar que los anteriores son hechos simbólicos pero significativos, que ocurrieron en tres tiempos distintos Juan 1:18: cristo estaba humillado. Y luego de su exaltación pasó a sentarse a la diestra de Dios (Marcos 16:19).

Los textos expuestos por Bernard en vez de representar una dificultad para la Trinidad, representan un problema para el unicitarismo, porque si Jesús es el mismo Padre, como es que está exaltado por él.

Ah! porque eso representa su papel en carne, podría argumentar Bernard. Pero las interpretaciones que les acabé de dar sobre estos símbolos las acabé de apoyar en textos bíblicos.

¿Puede Bernard argumentar con textos bíblicos que el hijo de Dios, como Deidad (recuerden sólo Dios salva) se refiere a Dios en su papel de carne y el Padre como el rey del cual se sienta a su diestra es otro papel, el divino? ¿Y cuando estás dos “naturalezas” interactúan se refiere a Dios Padre y a Jesucristo, la carne? Hay versos bíblicos que explícitamente expliquen eso

Claro que no. 1 Timoteo 3:16 y Juan 1:18 y otros versos que citan. Suponiendo que dijeran que Dios el Padre por ser espíritu se encarnó en el hijo. No explica nada, de que Dios interactúe con su

“traje de trabajo” como otra deidad, pero que no debemos entender que son dos deidades, si no el “trabajador y su traje”.

Por lógica el traje de un obrero es una extensión de si mismo, mas no se puede considerar al traje como otro sujeto con que se relaciona. Recuerden el rey exalta a otro, es como si el rey tomara su vestido real y lo sentara a su diestra y dijera: adórenle todos mis súbditos (Hebreos 1:6). Absurdo totalmente.

La explicación unicitaria sobre esto, además de ser absurda, es antibíblica. No hay apoyo bíblico explicito que confirme esto, así como ellos reclaman textos explícitos donde aparezca la doctrina de la Trinidad. Antes de refutar nuestra doctrina, tienen una deuda bien grande con el alumno, para sustentar sus enseñanzas.

Una vez mas he mostrado que la doctrina de la unicidad es una estratagema de errores, en la que caen (no los culpo) las personas con poco o nada de estudio bíblico. Pero si una persona sinceramente ama a Dios y lo conoció en una iglesia trinitaria, unicitaria o de cualquier secta. Va a estudiar con sinceridad y tomar a conciencia la decisión correcta basado en el amor a Dios, mas que a cualquier cosa.

Porque hay personas que aman más su iglesia (congregación, el grupo cristiano-social), y la identidad que tienen como profesores de una enseñanza, mas que de la verdad (Juan 12.42-43)

Cuando me topé con esta doctrina y viendo los textos bíblicos (Isaías 9:6; 1 Timoteo 3:16; Deuteronomio 6:4; Mateo 28:19; Hechos 2:38; etc.) a primera vista contundentes, me iba a convertir

a esta denominación, pero hubo cosas que no voy a explicar aquí, que me instaron a estudiar a fondo todo estos textos y esta doctrina, antes de dejar mi comunión con el señor en la forma que lo venía haciendo.

Y mi trabajo actualmente consiste en compartirlo con mis amados hermanos en cristo.

Carlos Leandro Ramírez.

Notas: Todas las definiciones de Palabras en hebreo y griego son tomadas de la concordancia exhaustiva James Strong. Los textos que se toman del griego pertenecen al Interlineal Griego-Español del Texto Maestro WESTCOTT Y HORT. Todas las citas son tomadas de la Biblia Reina Valera 1960. A menos que se indique lo contrario.

1. La unicidad de Dios, David K. Bernard Pág. 281. Impreso por WORD AFLAME PRESS Edición del 2000.

Publicado por Pastor Damián Ayala.

Este articulo fue tomado del blog amigo El blog del Pastor Daniel


EVALUANDO LAS SUPUESTAS CONTRADICCIONES DE LA TRINIDAD IX

EVALUANDO LAS SUPUESTAS CONTRADICCIONES DE LA TRINIDAD IX

por Carlos Leandro Ramírez

Seguimos analizando una por una, tal cual como aparecen en el libro “La unicidad de Dios”. Las supuestas contradicciones que encuentra David K. Bernard a la doctrina de la trinidad. Las cuales resaltamos en verde:

14. ¿Puede haber más de tres personas en la Deidad? Ciertamente el Antiguo Testamento no enseña tres sino enfatiza la Unicidad. Si el Nuevo Testamento agrega al mensaje del Antiguo Testamento y enseña tres personas, entonces ¿qué hay para evitar unas revelaciones subsiguientes de personas adicionales? De igual modo podríamos interpretar algunos versículos de Escritura para significar seis personas adicionales (Apocalipsis 3:1; 5:6). [1]

Aplausos Bernard, te los mereces. Primero por reconocer que es posible que el nuevo Testamento agregue el mensaje de tres personas a la única Deidad. Y segundo porque le pegaste por fin a algo en tu libro: “La unicidad del Espíritu Santo”.

Los textos mencionados por Bernard son:

Apocalipsis 3:1 “Escribe al ángel de la iglesia en Sardis: El que tiene los siete espíritus de Dios, y las siete estrellas, dice esto: Yo

conozco tus obras, que tienes nombre de que vives, y estás muerto.”

Apocalipsis 5:6 “Y miré, y vi que en medio del trono y de los cuatro seres vivientes, y en medio de los ancianos, estaba en pie un Cordero como inmolado, que tenía siete cuernos, y siete ojos, los cuales son los siete espíritus de Dios enviados por toda la tierra”

Antes quiero repasar la diferencia fundamental entre la doctrina de la unicidad y la doctrina de la Trinidad.

La doctrina de la unicidad expone que El Padre, el hijo y el espíritu santo no son personas, si no títulos, papeles o funciones del único Dios.

Mientras que la doctrina de la Trinidad expone que El Padre, el hijo y el espíritu Santo son personas concientes entre si que forman el único Dios.

Siendo la primera de las dos doctrinas la que mas fácil encajaría en el concepto de un solo Dios, pero desafortunadamente para nosotros la Biblia nos da evidencia textual y gramatical que apoya que son personas, y no títulos, porque estos tres se relacionan e interactúan entre sí.

Conduciéndonos a una verdad, que Jesús aunque es Dios, no es el Padre, ni es el espíritu. Mas sin embargo hay un solo Dios y no tres dioses. Esta es la doctrina de la Trinidad la cual a su vez es en un dilema racional.

Personalmente me gustaría que fuera fácil y decir: “los tres son títulos del único Dios” pero no puedo negar la evidencia que implica a los tres como concientes de la existencia entre ellos, por lo tanto personas o seres individuales que se relacionan entre sí. O me gustaría decir: “los tres son tres dioses, que forman una sola ontología, de unidad y armonía perfecta”, pero no puedo ignorar la palabra que me dice que solo hay un Dios.

La Biblia me expresa esto: hay un Dios, pero son tres personas las identificadas con deidad. Esto aunque no lo pueda entender, es lo que dice los textos bíblicos. Hay un solo Dios y el Padre no es el hijo, el hijo no es el espíritu, ni el padre es el espíritu Santo, pero los tres son Dios.

El problema con la unicidad es que la Biblia muestra la existencia de estas tres personas aún antes de la encarnación de Cristo. Por lo tanto no son títulos, son personas (persona no se limita sólo al ser humano).

Bernard por lo tanto, para atacar la cuestión de estos, como personas de Dios y no

Títulos de Dios, introduce seis “personas” adicionales (con el Espíritu Santo, serían siete) para desacreditar la Trinidad.

Pero para sorpresa de Bernard en ninguna parte de la Biblia encontramos a los siete espíritus interactuando entre ellos, cosa que si sucede entre el Padre, el hijo y el Espíritu Santo.

Es mas la Biblia nos muestra que estos siete espíritus con los cuales se llenó al “ungido” (Isaías 11:2) en realidad fue uno: el espíritu Santo (Juan 1:32,33), ya que por otro lado la Biblia no nos muestra donde recibió los otros seis espíritus el ungido (cristo). Le pegaste Bernard, aplausos. Estas en lo correcto con respecto a la unicidad del espíritu Santo.

Si tuviéramos textos que indicaran que estos siete espíritus (Apocalipsis 1:4; 3:5; 5:6) interactuaran entre sí, entonces tendríamos que formular la doctrina de la septuplicidad del Espíritu Santo: “Un Espíritu en el que existen siete espíritus, pero sólo hay un espíritu” (algo analógico a la Trinidad, por esto lo argumenta Bernard).

Pero como no tenemos textos que nos afirmen esto, si no por el contrario estos siete espíritus fueron recibidos por el Mesías cuando recibió según la escritura solo uno. Entonces yo no tendría problemas en afirmar la unicidad del Espíritu Santo. Siete Espíritus como títulos o manifestaciones de un solo Espíritu.

En otras palabras el modalista propone que la Trinidad considera las manifestaciones de Dios como personas por manifestarse pluralmente en el mismo tiempo y espacio. Por lo cual la Trinidad debería considerar los siete espíritus de Dios como seis personas adicionales a la deidad.

Pero esto es falso, es una falsa analogía, porque la Trinidad considera al Padre, al hijo y al Espíritu Santo personas no solo por su conjunción gramatical en los textos en los que aparecen, si no también por su interacción interpersonal entre los mismos. La

doctrina de la trinidad no podría considerar a los siete espíritus (seis mas el Espíritu Santo) como otras personas de la Deidad, porque no aparecen en interacción entre ellos (entre los mismos espíritus).

Más bien parecen ser manifestaciones, funciones, o papeles de un mismo Espíritu. Isaías 11:2 dice que el Mesías recibiría siete y en el NT. El Mesías recibió sólo uno. Por lo tanto declaro oficial la doctrina de la unicidad del Espíritu Santo: “un Espíritu que se muestra en siete funciones, modos o papeles”.

Bravo Bernard. Aplausos, aplausos. Le diste con algo en la Biblia.

15. ¿Hay tres Espíritus en el corazón de un cristiano? El Padre, Jesús, y el Espíritu todos moran dentro de un Cristiano (Juan 14:17, 23; Romanos 8:9; Efesios 3:14- 17). Pero hay un solo Espíritu (I Corintios 12:13; Efesios 4:4). [1]

Esta película me parece haberla visto antes. Vamos a ver si esos textos que cita Bernard concuerdan con lo que dice: El Padre, Jesús y el Espíritu Santo moran dentro de un cristiano.

Juan 14:17 el Espíritu de verdad, al cual el mundo no puede recibir, porque no le ve, ni le conoce; pero vosotros le conocéis, porque mora con vosotros, y estará en vosotros”.

Bernard “identifica” aquí al Padre: “el Espíritu de verdad,…porque no le ve”; al Cristo: “pero vosotros le conocéis, porque mora con vosotros”; y al espíritu Santo que actualmente mora en el cristiano (1 Corintios 6:19): “y estará en vosotros”.

Se supone que estos textos dentro la doctrina de la Trinidad forman una contradicción. Entonces porque Bernard asume presuposiciones unicitarias cuando esta estudiando la doctrina contraria? La doctrina Trinitaria en ese versículo asume que se identifica al Espíritu Santo, si Bernard va a buscar una contradicción allí debe trabajar con esa asunción Trinitaria para demostrar que la doctrina es incorrecta.

Es como si yo quisiera demostrar que la teoría de la relatividad de Einstein es falsa, introduciendo en la exposición de la misma, elementos de la Ley de la gravitación universal de Isaac Newton.

Si Bernard va a encontrar contradicciones en la Trinidad, debe hacerlo basado en los fundamentos de la Trinidad. De lo contrario claro que va encontrar contradicciones. Como yo voy a encontrar contradicciones en la ley de la relatividad introduciéndole conceptos de la Ley de la gravitación general.

Bernard no es más que un deshonesto, o un confundido.

Volviendo al tema, el Espíritu de Verdad no puede ser el Padre porque la gramática lo niega tajantemente en el versículo anterior (v 16): “Y yo rogaré al Padre, y os dará otro Consolador, para que esté con vosotros para siempre” Para el unicitario la gramática no cuenta, si no sólo cuando dice “Dios es uno”, allí la gramática es explícita, de resto no. El Padre no es el Espíritu de verdad, porque si fuera esto cierto, la Biblia diría: “se dará a si mismo” y esta expresión existe en la Biblia: “se entrego así mismo por mi” (Galatas 2:20).

La identidad del Padre como el Espíritu de Verdad también lo niega el v. 26: “yo os enviaré del Padre, el Espíritu de verdad, el cual procede del Padre, él dará testimonio acerca de mi” La gramática es tajantemente clara en que Jesús envía de parte del Padre, al (el) espíritu de verdad y que es una persona distinta (él) segunda persona de un ser que habla en primera persona (yo), no se donde estudian gramática los unicitarios.

Porque cuando uno habla con los unicitarios recitan e interpretan esto como una locomotora a cien por hora, identificando al Padre, a Jesús con el Espíritu que va a ser enviado, arrollando por delante toda regla y norma gramatical.

Seguimos con las identificaciones fraudulentas: Jesús no es el Espíritu de Verdad.

Por razones de espacio no voy a profundizar en esto, pero el espíritu santo es el medio por el cual Dios obra en los hombres (2 Crónicas 20:14) pero no es el mismo Jehová Dios (Jesús en el A.T.), porque David le pedía a Jehová que no lo quitará de su presencia y que no apartara de él su Santo Espíritu (Salmo 52:11).

Observen, David haciendo una conjunción (y) entre Jehová (su presencia) y su santo espíritu, diferenciando entre la presencia (personal) de Jehová y su Santo Espíritu. Podemos ver como el Espíritu Santo estaba sujeto a la voluntad de Jehová, Dios era quien decidía si el espíritu se iba o se quedaba como sucedió con Saúl, implica por lo tanto dos personalidades y dos voluntades, teniendo el Espíritu Santo personalidad propia como lo muestra el N.T.

Los judíos sabían que aparte de Jehová, existía como otro ser el Espíritu Santo, cosa que negaban los saduceos, pero afirmaban los fariseos (Hechos 23:8).

Este Espíritu lo recibió Cristo en su bautizo y por este Espíritu Jesús inició su ministerio. Recuerde Jesús era Dios (el ungido, el hijo), pero todo lo hizo como un hombre normal (Hebreos 2:17). Por esto necesitaba al Espíritu Santo para poder hacer sus milagros y prodigios.

Cuando Cristo decía que el Padre hacía las obras, se refería a que el Espíritu Santo obraba de parte del Padre, porque el Espíritu es el medio para Dios obrar en los humanos, porque no podemos estar en contacto directo con él (Romanos 3:23), cristo no había pecado, pero al representarnos asumía la misma posición que nosotros. En el antiguo testamento todos los profetas hicieron prodigios y señales por el Espíritu Santo.

Cuando Cristo dice: “pero vosotros le conocéis, porque mora con vosotros” establece que el espíritu que está en él, como representante del Padre, por lo cual el Padre, a través de su enviado (el espíritu de verdad). Estando cristo con los discípulos, el Espíritu de Verdad también estaba con ellos por transitividad.

El espíritu Santo morando en Cristo (Hechos 10:38) representa también una compañía (con ellos) para los discípulos, que luego moraría en (dentro) ellos. Por eso Cristo expresa que el Espíritu de Verdad moraba con (compañía) ellos y luego moraría en (dentro) ellos.

La única opción aquí no es que Jesús sea el espíritu que moraría luego (dentro) en ellos. Hay otra opción para interpretar este pasaje como lo mostré y no choca, como si lo hace la interpretación unicitaria, con los otros textos donde la gramática niega que Jesús sea el Espíritu de Verdad.

Si el espíritu de verdad del que habla Jesús fuera el Padre, la divinidad de Jesús, entonces porque dice la Biblia que Dios ungió a Jesús con el espíritu Santo en el momento de su bautizo? Si este según los unicitarios que es el mismo Padre, la deidad en Cristo, se “encarnó” cuando María concibió del Espíritu Santo?

Los unicitarios para resolver este dilema, explican que el Bautismo de Jesús no fue más que una obra de teatro para demostrarle al pueblo que ese hombre, esa carne, era la manifestación en carne del “Dios único”. De nuevo las “interpretaciones” que no tienen fundamento bíblico. ¿En que parte de la Biblia, está expuesta la doctrina de que Dios usa obras teatrales?

Así que Bernard, en este versículo (Juan 14:17) la Trinidad (recuerde que él está evaluando la Trinidad) no se identifica al Padre ni a Jesús con el Espíritu, mucho menos la Biblia lo hace, como expliqué.

Juan 14:23 “Respondió Jesús y le dijo: El que me ama, mi palabra guardará; y mi Padre le amará, y vendremos a él, y haremos morada con él”. El unicitario no estudia la Biblia, solo le importa que lo que diga se parezca a lo que él propone y punto. ¿Porque subraye esto?

¿Recuerdan lo que Dijo Jesús acerca del Espíritu de verdad? Juan 14:17 Que moraría en los discípulos (por lo tanto en los cristianos), ¿ahora porque no dice el Señor “morada en él” en cambio dice “con él”?

Por esto: no es lo mismo morar en a morar con. Cuando Jesús dice que el Espíritu de verdad va a morar en ellos (los apóstoles) se refiere a una habitación que el Espíritu va a hacer en su cuerpo (1 Corintios 6:19); el espíritu santo moraría en (v. 17), griego en (g 1722) denota posición. O sea dentro de los apóstoles (revisar mejor el texto en griego si puede).

Pero cuando Jesús dice que El padre y él van a hacer una morada con el creyente (aplica igual a los apóstoles, eran creyentes), significa que estarán en compañía del creyente, pero no en el interior.

La función del Espíritu Santo es glorificar al hijo (Juan 15:26; Juan 16:14), que a la vez glorifica al Padre (Juan 13:31,32). El Espíritu Santo viene en función del Padre y del hijo (Lucas 11:13; Juan 14:26; 1 Juan 3:24; Juan 14:16; 15:26; 16:7). El Padre y el hijo no vienen a morar dentro del cristiano directamente, si no que nos acompañan (como lo vimos en el griego) a través del Espíritu Santo.

Y esto lo complementa Cristo cuando dice: “os digo la verdad: Os conviene que yo me vaya; porque si no me fuera, el Consolador no vendría a vosotros; mas si me fuere, os lo enviaré.” (Juan 16:7).

¿Por qué era necesario que se fuera el cristo para enviarnos el Espíritu Santo? No apoyaría esto lo que dicen los unicitarios sobre que Jesús estaba en carne ahora con los discípulos y luego vendría en espíritu sobre los mismos?

Repasemos algo: Cristo era un hombre común (en forma) y todo lo tenía que hacer por el poder del Padre (a través del Espíritu Santo) como todo los humanos, para poder cumplir su misión: representar la humanidad en la muerte bajo la maldición del Pecado (Galatas 3:13). Cuando es glorificado de nuevo (Juan 17:5; Hechos 2:32,36) ya no necesita del Espíritu para obrar, porque todas las cosas le han sido sujetadas (1 Corintios 15:24-28) aún siendo hombre (1 Timoteo 2:5), ahora tiene toda la autoridad para ordenar (enviar) (Filipenses 2:9) al Espíritu santo (en su nombre, Juan 14:26; esto es por su autoridad).

Cuando Cristo estaba en la tierra, estaba en humillación (filipenses 2:8), aprendiendo obediencia (Hebreos 5:8); todo lo hacía en nombre (con la autoridad) del Padre (Juan 5:43). Por eso no podía venir el Espíritu mientras que Cristo estuviera acá en la tierra, porque Cristo estaba humillado, sujeto al Padre y esto lo confirma Juan 7:39, que explica porque no había venido el Espíritu Santo. Cuando Cristo muere y finaliza su misión, ahora tiene el poder y la autoridad para enviar al Espíritu Santo de parte del Padre (Juan 14:26), procede del Padre (Juan 15:26).

Por esto Cristo expresa que debe irse (para recibir su gloria, su autoridad), para que venga el Espíritu Santo (para poder enviarlo ya con su autoridad).

Romanos 8:9 “Mas vosotros no vivís según la carne, sino según el Espíritu, si es que el Espíritu de Dios mora en vosotros. Y si alguno no tiene el Espíritu de Cristo, no es de él”. ¿No concuerda este texto en que El espíritu Santo es el Espíritu de Dios, otro título para Cristo (Espíritu de Cristo) o viceversa?

Pues había explicado que el Espíritu de Santo viene de Parte del Padre por el poder o la autoridad de Cristo. Por lo tanto la Biblia lo llama sin ningún problema el Espíritu de Dios, y también lo llama el Espíritu de Cristo.

No es Dios Padre quien viene en espíritu, porque estamos destituidos de su gloria (Romanos 3:23), y solo estaremos en su presencia cuando seamos glorificados con Cristo en el aire (1 Corintios 15:52,53; 1 Tes. 4:17; Apocalipsis 7:9).Ni es Cristo, porque aún es hombre glorificado (2 Timoteo 2:5) y no volverá si no en una nube (Hechos 1:11). El que esta en el cielo ahora, Jesús es hombre (Hechos 7:56; Marcos 14:62) y todo ojo le verá (Apocalipsis 1:7), al que traspasaron, esto es al hombre (el jueguito de los unicitarios no entra aquí: “en su papel como Dios, o su papel como hombre” [2], pues como ellos mismos dicen, el que murió en la cruz fue el hijo).

Por lo cual como expliqué antes, el Espíritu viene en nombre de Jesús y del Padre, por lo tanto cuando Pablo dice: el espíritu de Dios propone que este proviene de Dios como vimos antes, y cuando dice el Espíritu de Cristo, propone que este viene por el poder de Cristo. Ya que viene a dar testimonio del Señor.

Efesios 3:14- 17 “Por esta causa doblo mis rodillas ante el Padre de nuestro Señor Jesucristo, de quien toma nombre toda familia en los cielos y en la tierra, para que os dé, conforme a las riquezas de su gloria, el ser fortalecidos con poder en el hombre interior por su Espíritu; para que habite Cristo por la fe en vuestros corazones, a fin de que, arraigados y cimentados en amor”.

Ya lo he explicado antes: el Espíritu viene de parte del Padre, por eso dice “por su Espíritu” y viene a dar testimonio de Cristo a través de la fe, que sabemos es por la palabra (Romanos 10:17). Les mostré que El padre y el Cristo moran con nosotros pero no en el mismo sentido que lo hace el Espíritu Santo y viceversa.

Pero hay un solo Espíritu: I Corintios 12:13 “Porque por un solo Espíritu fuimos todos bautizados en un cuerpo, sean judíos o griegos, sean esclavos o libres; y a todos se nos dio a beber de un mismo Espíritu.” Este texto ya lo habíamos analizado antes, no dice que hay un solo Espíritu, dice que por un solo espíritu fuimos bautizados.

No es lo mismo decir: “solo hay un policía” a “sólo un policía me ayudó”. Vemos pues el tipo de argumentos tan flácidos que usan los modalistas.

Efesios 4:4 “un cuerpo, y un Espíritu, como fuisteis también llamados en una misma esperanza de vuestra vocación”

Esto también lo explique en otro artículo. El texto dice que los cristianos debemos estar en un solo cuerpo y en un solo pneúma esto es disposición mental. El espíritu aquí está en conjunción con

el cuerpo que somos los cristianos, así que todo cuerpo que este unido y obre, esta vivo, porque tiene un pneúma (Santiago 2:26). Por eso Pablo pide que sean un cuerpo, una mente, como fueron llamados para la misma esperanza. Nótese que el espíritu tiene el artículo definido singular “un”, lo que lo excluye de ser el Espíritu Santo.

Así que Bernard me debe todavía demostrarme con la Biblia, que hay tres Espíritus en el corazón de un cristiano. Para argumentar una contradicción en la doctrina de la Trinidad.

Veo como se cumple la palabra: “Un abismo llama a otro a la voz de tus cascadas” un error engendra otro error. Y algo que empezó como una discusión acerca de la fórmula bautismal, terminó en una doctrina de mentiras que se fuerzan para justificar otra y otra. Muchos cuidados con los grandes “líderes” y sus nuevas “revelaciones”.

Carlos Leandro Ramírez.

Notas: Todas las definiciones de Palabras en hebreo y griego son tomadas de la concordancia exhaustiva James Strong. Todas las citas son tomadas de la Biblia Reina Valera 1960. A menos que se indique lo contrario.

1. La unicidad de Dios, David K. Bernard Pág. 280. Impreso por WORD AFLAME PRESS Edición del 2000.

2. La unicidad de Dios, David K. Bernard Pág. 168, ayuda No. 2.

Este articulo fue tomado del blog amigo  El blog del Pastor Daniel

Publicado por Pastor Damián Ayala


Consolados para consolar

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Pastor: José Mendoza

Publicado por Pastor Damián Ayala