EVALUANDO LAS SUPUESTAS CONTRADICCIONES DE LA TRINIDAD III

EVALUANDO LAS SUPUESTAS CONTRADICCIONES DE LA TRINIDAD III

por Carlos Leandro Ramírez.

David K. Bernard en su libro La Unicidad de Dios explica en una sección llamada contradicciones (de la doctrina de la trinidad), que la doctrina de la Trinidad es antibíblica: “…una lista de otras contradicciones y de los problemas asociados con el el trinitarismo. Esta no es una lista completa pero sí da una idea de cuánto aquella doctrina se ha apartado de la Biblia.” [1]

En los artículos anteriores iniciamos con una serie de puntos que Bernard expone como contradicciones de la Trinidad. A continuación seguimos enumerando una por una, tal cual como aparecen en su libro. Las cuales resaltamos en verde, dándole nuestra respectiva explicación:

3. Si el Padre y el Hijo son personas coiguales, ¿por qué oró Jesús al Padre? (Mateo 11:25). ¿Puede Dios orar a Dios ? [1]

Primero que todo, que es orar? Orar es simplemente pedir a Dios, los humanos piden a Dios. Jesús tenía que ser humano y tenía que ser idéntico en todo a nosotros para poder cumplir su propósito (Hebreos 2:14-17). Para cumplir con la promesa de Dios a la mujer (Génesis 3:15), a Abraham (Génesis 22:18) y a David (2 Samuel 7:12-14). Para mostrar el amor de Dios hacia nosotros (Romanos 5:8).

Cristo (ungido de Dios) dice la  Biblia: “el cual, siendo en forma de Dios, no estimó el ser igual a Dios como cosa a que aferrarse, sino que se despojó a sí mismo, tomando forma de siervo, hecho semejante a los hombres; y estando en la condición de hombre, se humilló a sí mismo, haciéndose obediente hasta la muerte, y muerte de cruz”. (Filipenses 2:6-8)

Dice la palabra TEXTUALMENTE que alguien llamado ungido (de Dios), era igual a Dios y que se humilló y tomó forma de carne.

Por lo tanto Bernard, la respuesta a su pregunta es sí! Dios puede orar a Dios, porque este que es Dios, estaba humillado para poder cumplir con la misión que describí arriba.

Si la Biblia dijera: “… no estimó el ser Dios como cosa a que aferrarse…” Yo sería unicitario. Pero afortunadamente dice “ser igual a Dios”. Quiero saber donde Bernard o los unicitarios estudian gramática para no mandar a mi hija a estudiar allí, porque la palabra “igual” es una preposición que indica “comparación”. Uno se puede comparar consigo mismo, pero el artículo “a” indica tercera persona. O sea una persona comparada con otra persona.

Gramática, señores, gramática! Y el Espíritu Santo decidió hablar en nuestra lengua para que no tengamos excusa que no entendimos la “revelación” (2 tesalonicenses 2:11,12)

Para el unicitario el hijo NO ES DIOS, no es eterno, no es todopoderoso. Esto es delicadísimo, porque encaja perfectamente con el texto en 1 Juan 1:21,22, donde habla acerca de negar el hijo. Que es negar al hijo? Lo contrario de creer en el hijo. Que  es creer en el hijo?

Los testigos de Jehová creen en el hijo, los católicos creen en el hijo, los mormones, los ateos, hasta Satanás cree en el hijo (Lucas 4:41). Significa que todos los anteriores serán salvos (Juan 3:16)?

¿Qué es creer en el hijo? Creer que existió? A eso se refería Jesús cuando le dijo al ciego sanado que si creía en el hijo del hombre (o de Dios, depende de la Biblia)? Se referiría a que si creía en su existencia, se cual sea: un superángel, un dios menor, un velo de carne (unicitarios)? O se refería a su autoridad?

Bueno veamos que dice el mismo Jesús sobre el hijo. Ni siquiera habla de él mismo (Cristo o Jesús) para que no vengan con la interpretación que “hablada desde su divinidad”. Jesús habla del hijo con respecto al Padre, en el siguiente texto:

Juan 5:19- 26:Respondió entonces Jesús,  y les dijo: De cierto,  de cierto os digo: No puede el Hijo hacer nada por sí mismo,  sino lo que ve hacer al Padre;  porque todo lo que el Padre hace, también lo hace el Hijo igualmente.

Bernard me tiene que convencer, que significará esto dentro de la teología unicitaria: Que la humanidad (carne) de Cristo puede hacer lo mismo que su deidad (Dios Padre). No lo creo.

Porque el Padre ama al Hijo, y le muestra todas las cosas que él hace;  y mayores obras que estas le mostrará,  de modo que vosotros os maravilléis.

Porque como el Padre levanta a los muertos, y les da vida, así también el Hijo a los que quiere da vida.

Si el texto dijera: Como el Padre levanta a los muertos y les da vida, como hijo también a los que quiere da vida. Yo sería unicitario, porque entendería que Juan (el autor de este evangelio) o Cristo mas bien, está diciendo que Dios como Padre (un título) y como hijo (otro título) hace lo mismo, pero la gramática es clara que son dos personas diferentes. Tiene pronombres personales y en tercera persona.

Porque el Padre a nadie juzga, sino que todo el juicio dio al Hijo, para que todos honren al Hijo como honran al Padre. El que no honra al Hijo, no honra al Padre que le envió.

Hombre, si Jesús creyera en la unicidad y su enseñanza estuviera basada en las enseñanzas unicitarias (o viceversa) porque Jesús entonces no dijo: Porque como Padre a nadie juzga, si no que todo juicio lo tiene como hijo, para que todos lo honren como hijo, así como lo honran como Padre. El que no lo honra como hijo, no lo honra como Padre.

De cierto, de cierto os digo:  El que oye mi palabra, y cree al que me envió, tiene vida eterna;  y no vendrá a condenación,  mas ha pasado de muerte a vida.

menos mal los Pentecostales unicitarios no hacer como los testigos, que sacan su propia versión de la escritura con una traducción que adultere la gramática en función de sus creencias, que finalmente apoyan en su propia traducción (razonamiento circular). Pero creo que tendrían problemas muy serios aquí, porque no se como podrían modificar este texto de la Biblia para que encaje con la doctrina unicitaria, así: “El que oye mi palabra y cree que me envié; tiene vida eterna”. Gramaticalmente no concuerda con su teología.

Cristo está diciendo “El que oye mi palabra”, “mi” primera persona (yo) “palabra” (mensaje) y “al que me envió”; “al” (el) segunda persona, “que me envió” es otra persona.

Ambos: “él” y “yo” somos los dueño de tal mensaje pero con dos funciones diferentes: el (al) lo envía y yo (mi) lo transmito. Los dos juntos en armonía cumpliendo un mismo propósito.

De cierto, de cierto os digo: Viene la hora,  y ahora es,  cuando los muertos oirán la voz del Hijo de Dios; y los que la oyeren vivirán.

Cualquiera diría “claro, la voz del hijo de Dios porque es Dios Padre en su papel de carne”. Pero el próximo versículo desmiente eso:

Porque como el Padre tiene vida en sí mismo, así también ha dado al Hijo el tener vida en sí mismo;”

Dice que el Padre tiene vida en si mismo, así también (de igual manera, de la misma forma, imitándolo en todo, etc…) ha dado (ya lo tenía desde tiempo pasado, pretérito imperfecto) tener vida en sí mismo. El hijo tiene vida en si mismo igual que el Padre, atributo sólo de Dios. Entonces el hijo es Dios o no es Dios?

“Si claro que es Dios porque es el Padre manifestado en carne” respondería el oponente, pero esto choca con el resto de los textos bíblicos. Porque entonces los textos deberían haber sido escritos como los mostré para que hubiera una concordara gramatical.

Dejemos claro esto: el texto habla de “el Padre” y de “el hijo”, dos personas o dos títulos? Pues, entre ellos (en este texto) están las preposiciones “también”; “así”; “como” y esas son preposiciones que denotan comparación. Los títulos de una persona no se comparan utilizando tercera persona (el, al) como pronombre personal, se comparan sin el pronombre personal, esto es gramática.

Complicado? Les voy a dar un ejemplo:

Si alguien se refiere a mí que soy policía y ciudadano, no dirá: el policía tiene derechos y deberes así como el ciudadano tiene derechos y deberes. De esta manera da a entender que el ciudadano es una persona diferente al policía.

En cambio si quiere explicar que esos son títulos o naturalezas mías, dirá: el policía tiene derechos y deberes así como ciudadano. Ve? A “ciudadano” le falta el pronombre (el) dando a entender que es sólo otra naturaleza del policía.

Si Cristo hubiera querido describir al hijo como otra naturaleza, título o función del Padre, no le hubiera puesto el pronombre personal (al, el). Cualquiera refutaría esto diciendo que Jesús les hablaba en tercera persona refiriéndose al Padre y al hijo para que los fariseos no entendieran la verdad, no la vieran y fueran salvos. Pero no, ocurre que él (cristo) si se identifico con el hijo (v. 18) y para los fariseos la blasfemia no era que Dios tuviera un hijo igual (v. 19-29) como Cristo les enseñaba en su doctrina, si no que ese Hijo fuera él (Jesús) lea Mateo 26:63.

Gramática señores unicitarios, gramática. Si ellos niegan la gramática, entonces yo también y cualquier otro tiene excusa para interpretar ignorando la gramática el significado de la palabra “uno”, su palabra favorita, así como cualquier otra enseñanza textual bíblica. Por cierto en la Biblia, la gramática (hebrea) me deja a mi la posibilidad de que ese “uno” (Deuteronomio 6:4) sea “absoluto” o en virtud de una “unión, unidad” (palabra hebrea echad). Por lo tanto, no lo tomen como dogma indiscutible que “uno” se refiera absolutamente a singularidad. En Deuteronomio 6:4 hay dos opciones, el unicitario debe demostrar porque la opción “singular”. Los otros textos que hablan de Dios “uno” hacen énfasis en el shemá (Deuteronomio 6:4), así que no cuentan como pruebasPor último: mucho cuidado, la Biblia ya había previsto esto y Jesús sabiendo que esto iba a pasar (la trindad vs. Unicidad) declaró que al hijo se le honra (da el valor, respeto, autoridad) igual que al Padre. Este pasaje de Cristo evita totalmente el jueguito de los unicitarios que si es Divino es Dios como Padre y si es humano o hijo, se refiere a su papel como carne. En este pasaje de Cristo no entra la doctrina de la unicidad diciendo que el hijo es un pedazo de carne (creado, limitado) que Dios uso y luego desechará, si ese es el valor del hijo. Entonces ese es el valor del Padre, cumpliéndose así la palabra en 1 Juan 2:23.

Cuando la Biblia dice que hay que creer (lo contrario de negar) se refiere a creer en su autoridad, en confesar esa autoridad Señorial (Romanos 10:9) y obrar creyendo (Santiago 2:16-17) en esa autoridad divina, la de Jesús (el hijo, en el texto lo contrapone con el Padre), dando Gracias a Dios Padre (colosenses 3:17).

Dio les bendiga.

Carlos Leandro Ramírez.

Notas: Todas las citas son tomadas de la Biblia Reina Valera 1960. A menos que se indique lo contrario.

Publicado por Pastor Damián Ayala.

Este articulo fue tomado del blog amigo El blog del Pastor Daniel



Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s