La Doctrina de Dios Por Paul Washer


NUESTRA VERDADERA IDENTIDAD EN CRISTO

NUESTRA VERDADERA IDENTIDAD EN CRISTO

Por Damián Ayala



Las cosas que no son como si fuesen.

Las cosas que no son como si fuesen.

Por Héctor Reséndiz

Dentro de las enseñanzas del movimiento de fe y teología del dominio hay una muy particular que ha tomado un importante lugar en la comunidad evangélica en general: “Decláralo y será hecho”. Para esto citan y basan su doctrina principalmente en Romanos 4.17. Para comentar sobre el tema será importante ver el contexto de Romanos 4 y así interpretar esta declaración.

13 Porque no por la ley fue dada a Abraham o a su descendencia la promesa de que sería heredero del mundo, sino por la justicia de la fe.

14 Porque si los que son de la ley son los herederos, vana resulta la fe, y anulada la promesa.

15 Pues la ley produce ira; pero donde no hay ley, tampoco hay transgresión.

16 Por tanto, es por fe, para que sea por gracia, a fin de que la promesa sea firme para toda su descendencia; no solamente para la que es de la ley, sino también para la que es de la fe de Abraham, el cual es padre de todos nosotros

17 (como está escrito: Te he puesto por padre de muchas gentes) delante de Dios, a quien creyó, el cual da vida a los muertos, y llama las cosas que no son, como si fuesen.

18 El creyó en esperanza contra esperanza, para llegar a ser padre de muchas gentes, conforme a lo que se le había dicho: Así será tu descendencia.

19 Y no se debilitó en la fe al considerar su cuerpo, que estaba ya como muerto (siendo de casi cien años), o la esterilidad de la matriz de Sara.

20 Tampoco dudó, por incredulidad, de la promesa de Dios, sino que se fortaleció en fe, dando gloria a Dios,

21 plenamente convencido de que era también poderoso para hacer todo lo que había prometido;

22 por lo cual también su fe le fue contada por justicia.

Romanos 4.13-22 (énfasis agregado)

Note, estimado lector, que el autor de la carta a los Romanos está explicando y sistematizando cómo la fe y sólo la fe es la que justifica al pueblo de Israel e igualmente a los gentiles. Abraham creyó la promesa de Dios (de que sería padre de muchas gentes) y el versículo menciona dos cosas muy importantes: (1) Dios da vida a los muertos y (2) Dios llama las cosas que no son como si fuesen. Estas declaraciones son majestuosas y propias de la naturaleza de Dios. Sólo Él puede dar vida y salvar a millones de pecadores a través de la propiciación de su Hijo, y tal exorbitante y sobrenatural hazaña acompaña en el enunciado como atributo único de Deidad “llamar las cosas que nos son como si fuesen”. Son dos verdades de dimensiones eternas para la historia de la redención del Hombre por la grandiosa Gracia de Dios y la otra la vemos desde el principio de los tiempos que con el poder de su palabra creó todo lo que vemos hoy. Lo que no existía llegó a existir, por lo tanto llamar las cosas que no son como si fuesen implica tener condiciones y atributos únicos de Dios como Creador, como Omnisciente (sabe lo que será y ha de venir), como Todopoderoso (sabe que Él lo va a hacer) y como Omnipresente (Él estará ahí para hacerlo).

De vuelta con Abraham, el contexto en los versículos siguientes deja bien claro como fue que él creyó la verdad de la promesa. Curiosamente no se la pasó declarando que iba a ser padre o que iba a tener suficiente potencia sexual cuando era imposible por su edad (casi 100 años), o declaraba fértil la matriz de su esposa Sara. Nada de eso. Abraham creyó fielmente que el que le dio la promesa es Dios y que Dios es capaz de cumplir lo que dice. Abraham sí usó su boca para declarar, pero declaraba la Gloria del Todopoderoso (vv. 20-21).

A la luz del Nuevo Testamento, cuando la Biblia nos enseña acerca del poder de nuestras declaraciones cuando hablamos, lo hace siempre en el sentido de transmitir la verdad de Dios y del Evangelio, de exaltar con nuestros labios el amor de Dios en Cristo Jesús hacia las demás personas y de no llevar, en cambio, palabras de destrucción que de nada aprovechan, más bien nos llevan a una vida o mejor dicho a una muerte llena de pecado (e.g. Proverbios 18.21, Salmos 19.14, Santiago 3.9).

El poder de las palabras e incluso de los pensamientos no es un juego de mecanismos (si digo lo bueno, me sucede lo bueno, si declaro que no existe mi enfermedad, ésta desaparece). Eso no enseña Dios en la Sagrada Escritura, Dios no enseña a que declaremos lo contrario. Si la facultad para que se logre un milagro está en lo que declaramos o no, dejamos completamente fuera la superabundante gracia de Dios para con sus hijos, Dios es una ser personal, Él piensa y decide mejor que nosotros (crea esto por favor). Él quiere que reposemos en su paz que sobrepasa todo entendimiento y que declaremos a los cuatro vientos todas las bondades y verdades que provienen de Él, que clamemos por nuestra salvación y que demanda honra y gloria de nosotros. Si queremos vivir conforme a la voluntad de Dios, entonces dejemos a Dios hacer las cosas y no a nuestras fabulosas declaraciones o decretos.

Cuando vemos en la Escritura casos de necesidad de un milagro, el Espíritu Santo inspirando a los autores nunca les manda a practicar tal cosa de declarar como ahora se enseña, por el contrario nos invita a orar, a rogar y a clamar a Dios dando gracias, incluso Pablo en una ocasión le recomendó un poco de vino a Timoteo (las declaraciones brillaron por su ausencia).

Esta terrible mancha en el Evangelio de ahora no es más que doctrinas falsas que se han ido infiltrando de cuestiones metafísicas, visualización, mantras…

Enseñar que los Cristianos podemos declarar las cosas que no son como si fuesen no sólo es falso, sino es pretender ser Dios o ser como Dios. ¿Génesis 3.5 les recuerda algo?

Por nada estéis afanosos, sino sean conocidas vuestras peticiones delante de Dios en toda oración y ruego, con acción de gracias. Filipenses 4.6


La cultura del “líder exaltado”

La cultura del “líder exaltado”

Por: Jim Adams

El Dr. Massee sabía de qué hablaba.  Predicó cada domingo a más de 2.600 personas y sus sermones aparecían cada semana en los periódicos principales de la ciudad de Boston. A pesar de la fama de su ministerio, el Dr. Massee se mantuvo firme en resistir el engaño de los aplausos del público, siempre citando Juan 5:44: “¿Cómo podéis vosotros creer, pues recibís gloria los unos de los otros y no buscáis la gloria que viene del Dios único?”

Lastimosamente la enfermedad diagnosticada por el Dr. Massey sigue contagiando los modelos de liderazgo que se encuentran hoy en la iglesia de Jesucristo.  La cultura del “líder exaltado” ha hecho menguar el modelo bíblico del líder como seguidor de Cristo y servidor de los demás.

En el capítulo 12 del evangelio de Juan, el Señor Jesús se encuentra en el apogeo de su fama como el Mesías.  Grandes multitudes salen a recibirlo y colocan ramas de palmeras en el camino para que ni una partícula de polvo lo moleste.  Levantan su voz para clamar “¡Hosana! ¡Bendito el que viene en el nombre del Señor, el Rey de Israel” (vv. 12-13).  Como si fueran poco los aplausos del pueblo judío, se presentan también los gentiles en la persona de los griegos quienes le suplican a Felipe, “Quisiéramos ver a Jesús” (v. 21).

Pareciera que por fin había llegado la hora tanto esperada en que Jesús tomaría su lugar merecido como el líder exaltado de Israel.  El mismo Jesús dijo, “Ha llegado la hora para que el Hijo de Dios sea glorificado” (v. 23).  Pero las palabras de Jesús que siguen eran nada menos que un escándalo al oído de los discípulos y de los demás que procuraban coronarlo como rey.   “De cierto, de cierto os digo” dijo Jesús, “que si el grano de trigo no cae en la tierra y muere queda sólo, pero si muere lleva mucho fruto.”

Usando la figura sencilla del grano de trigo, Jesús pone delante de toda persona que aspira al liderazgo la disyuntiva que determinará la calidad y la autenticidad de su ministerio: ¿estás tú dispuesto a morir para producir la vida de Dios en otros?   Según las mismas palabras de Jesús, la gran cosecha que cada líder desea comienza con la muerte del mismo líder.

Jorge Müeller era un siervo destacado de Cristo quien llevó mucho fruto en su trabajo como evangelista y director de orfanatos en Inglaterra.  En cierta ocasión alguien le preguntó: “¿Cuál ha sido el secreto de su servicio para Dios?” Müeller respondió, “Hubo un día cuando morí.  Morí por completo. Hice morír a Jorge Müeller, a sus opiniones, a sus preferencias, a sus gustos y a su voluntad.  Morí al mundo,  a sus aplausos y a sus censuras. Morí también a los hermanos y los amigos, a su aprobación y a su rechazo.  Desde aquel día, he procurado con diligencia sólo

presentarme a Dios como obrero aprobado.”

Estimado lector, no se deje engañar por los aplausos de la gente.  Recuerde que la gran cosecha de reproducir la vida de Cristo en muchos otros comienza con su propia muerte. “Pero si muere . . . lleva mucho fruto.

¿Está buscando los aplausos y la aprobación de la gente o prefiere la gloria de Dios?

Publicado por Pastor Damián Ayala


Razones para llevar las buenas nuevas al pueblo judío

Razones para llevar las buenas nuevas al pueblo judío

Por: Shema

He estado compartiendo mi fe en el Mesías Yeshua con mi pueblo judío durante veintiséis años y he condensado el fruto de mi conocimiento en este artículo. He encontrado asimismo que si uno aprende cómo llevar el Mesías al pueblo judío, uno puede hacerlo con casi cualquier otro. Oro para que este artículo equipe mejor a los que lo lean para ser más efectivos al compartir las únicas buenas nuevas que pueden salvar a judíos y a gentiles.

Razones para llevar las buenas nuevas al pueblo judío

•  Los cristianos gentiles (“Gentiles” son los de cualquier nación que no sea Israel) son exhortados a llevar las buenas nuevas al pueblo judío como su primera prioridad evangelística. Aunque Pablo era el apóstol de los gentiles, ¡él instruyó a los cristianos en el corazón del imperio romano a llegar primero al pueblo judío! “No me avergüenzo de las buenas nuevas, porque es poder de Dios para salvación de aquel que cree, al judío primero y también al griego” (Romanos 1:16). El apóstol a los gentiles practicaba lo que predicaba. Cuando iba a una nueva ciudad, iba primero a la comunidad judía con el mensaje acerca del Mesías.

•  El evangelismo a judíos es ciertamente desafiante, pero es también posible. Dios prometió que habría un remanente fiel de judíos en cada lugar que se volverían al Mesías, especialmente cuando nos acercamos a los últimos días, cuando eventualmente “todo Israel será salvado” (ver Romanos 11:5, 26). De hecho, el movimiento judío mesiánico está creciendo. ¡Actualmente hay más de 200 sinagogas mesiánicas en los Estados Unidos y 80 en Israel! Los cristianos le deben al pueblo judío (ver Romanos 15:27). Las promesas y pactos se dieron por medio de Israel. La Biblia nos llegó por medio del pueblo judío (tanto Antiguo como Nuevo Testamentos). El Mesías llegó por medio del pueblo judío, Quien es el salvador del mundo. Fue por medio de apóstoles judíos que fueron inicialmente las buenas nuevas a los gentiles (ver Romanos 9:4-5). ¡Esta deuda puede ser muy bien resuelta amándonos lo suficiente como para traernos las buenas nuevas! Dios promete bendecir a los que comparten las buenas nuevas con el pueblo judío. Los que bendicen al pueblo judío serán bendecidos, y los que maldicen a Israel serán maldecidos (ver Génesis 12:1-3). ¡Traer las buenas noticias es la mayor bendición que se nos puede dar!

Cómo traer las buenas noticias al pueblo judío

Una de las mayores barreras que evita que los judíos crean en Yeshua es la errada idea de que si creen en Yeshua, ya no serán más judíos. ¡La verdad es que los judíos mesiánicos son más judíos que nunca! Pero, con el fin de superar esta barrera, enfatice lo judío del Mesías. ¡Yeshua es el más judío de los judíos! Es descendiente del rey David. Fue circuncidado al octavo día, hablaba nuestra lengua, vivía en nuestra tierra, asistía regularmente a la sinagoga, observaba nuestras costumbres, celebraba nuestras fiestas y guardaba todas las leyes de nuestra Torá. ¡Él es el rabino jefe de Israel, nuestro último profeta, nuestro sumo sacerdote, el Mesías y el rey de los judíos!

Dígale a su amigo que los discípulos de Yeshua fueron igualmente judíos que continuaban viviendo sus vidas judías. ¡De hecho, la historia nos dice que hubo un movimiento judío mesiánico en Israel por cerca de 600 años después de la venida de Yeshua!

Enfatice lo judío del Nuevo testamento, que fue escrito por judíos, acerca del judío más grande de todos. Haga que su amigo sepa acerca de la posibilidad de unirse a alguna de las muchas sinagogas mesiánicas que se pueden encontrar en la mayoría de los centros con población judía en donde él o ella puede unirse a otros para vivir y criar a sus familias como judíos.

Haga que sepa que no solo no tiene que abandonar su identidad judía que Dios le dio al seguir a Yeshua, sino que puede enfatizarla. ¡Necesitamos enfatizar vez tras vez que Jesús es judío, los apóstoles eran judíos, el Nuevo testamento es judío y que creer en el Mesías es la cosa más judía que uno puede hacer!

Comparta su historia, de cómo Dios respondió a sus oraciones, cómo ha cambiado su vida y cómo es real para usted. Al hacerlo, cumplirá la Escritura, “La salvación ha llegado a los gentiles para hacer sentir celos a Israel” (Romanos 11:11). La mayor parte de judíos no creen en el cielo o el infierno, ni tienen una relación personal cercana con Dios. Los cristianos pueden hacer que los judíos se sientan celosos de su intimidad con Dios, su paz y alegría y su confianza de que vivirán para siempre.

Trate de corregir el malentendido común de que el cristianismo es hostil al pueblo judío. Los verdaderos cristianos amarán a todos, especialmente a los judíos. Si es posible, sea un verdadero amigo y muestre a su amigo un amor genuino. Puede querer comunicarle que los cristianos le deben una al pueblo judío: por la Biblia, tanto Antiguo como Nuevo Testamentos, por el Mesías, por los apóstoles y por la iglesia. Cuando sea posible, póngase del lado de Israel y apoye las causas judías lo más posible. Cuando estén listos, recomiéndele a su amigo judío que se ponga en contacto con una buena sinagoga mesiánica.

Use terminología judía mesiánica

“La lengua del sabio hace aceptable al conocimiento” (Proverbios 15:2). Cuando traemos las buenas nuevas al pueblo judío, los términos, expresiones, títulos y etiquetas que usamos pueden significar bastante. Escoja palabras que se presten más a lo judío del evangelio, como: Yeshua: ¡Yeshua nunca oyó el nombre “Jesús” en toda su vida en la tierra! Yeshua es su nombre en el hebreo. “Jesús” es la forma helenizada/castellanizada de “Yeshua,” que significa “salvación” (ver Mateo 1:21). Está bien usar “Jesús” juntamente con “Yeshua” ya que la mayoría de los judíos conocen a Yeshua solamente como Jesús.

Mesías: Algunos creen equivocadamente que “Cristo” es el apellido de Yeshua, como cualquiera de nosotros tiene un apellido. Mas bien, “Cristo” es un título y se usa mucho de la misma medida que usamos “presidente” o “rey”. “Mesías” significa “el ungido”, el líder judío especial enviado por Dios para reinar sobre nosotros y para ayudarnos. “Mesías” fue posteriormente traducido al griego “Christos” y castellanizado finalmente como “Cristo.”

Judío mesiánico: El término “cristiano” significaba originalmente “seguidor de Cristo” o “seguidor del Mesías”. En sí mismo, “cristiano” es un buen término. Desafortunadamente con el tiempo el término “cristiano” llegó a significar más que “seguidor del Mesías”. Para muchos judíos el término “cristiano” se ha vuelto en sinónimo de “no judío” o “gentil”. Consecuentemente, cuando un judío “se hace cristiano”, es percibido como que “se hace gentil”, ¡lo cual por supuesto no es verdad! Nosotros creemos que cuando un judío se compromete con Yeshua, el rey de los judíos, ¡se hace aún más judío! Así que, más que “cristiano”, use el término “judío mesiánico”, que nos identifica como judíos que siguen al Mesías Yeshua.

Judaísmo mesiánico: El judaísmo mesiánico es la fe de los judíos mesiánicos. Comunica que no nos hemos “convertido” a un sistema de creencias foráneo, sino que más bien hemos abrazado la verdad, el judaísmo bíblico por medio del Mesías Yeshua.

Sinagoga mesiánica: Una sinagoga mesiánica es un lugar en donde podemos expresar colectivamente nuestra fe en Yeshua, vivir un estilo de vida judío, criar a nuestros hijos para que sean judíos y adoren al Dios de Israel de manera judía. Es interesante hacer notar que ni el judaísmo mesiánico es una cosa nueva ni las sinagogas mesiánicas son un fenómeno reciente. De los registros bíblicos e históricos sabemos que habían sinagogas mesiánicas en todo el imperio romano y más allá tan atrás como el año 50 d.C. (ver Santiago 2:2, en donde se usa la palabra sinagoga para la asamblea de creyentes).

Rabino mesiánico: El término “Rabino” se define para nosotros en Juan 1:38 como “maestro”. Según el Nuevo Testamento, el oficio de maestro es parte específica del liderazgo de la comunidad del nuevo pacto (ver Efesios 4:11). Ya’akov (Santiago) reconoce también el oficio de maestro (Santiago 3:1).

Dado que la mayoría de los judíos no están familiarizados con las profecías mesiánicas, conozca las básicas y cómo apuntan al Mesías Yeshua

•  Puntualice que tendría que haber un nuevo pacto, diferente del hecho en el Sinaí. De hecho “nuevo pacto” significa “nuevo testamento” (Jeremías 31:31-33). Vea Hebreo 8:6-13, 9:12-22, 10:4-24, Lucas 22:15-20.

•  El Mesías iba a nacer en Belén y sin embargo, su origen es en la eternidad (Miqueas 5:1-2). Ver Mateo 2:1-6, Lucas 2:1-20.

•  El Mesías iba a entrar en Jerusalén de manera triunfal y sin embargo humilde sobre un burro, (Zacarías 9:9). Vea Mateo 21:1-9, Juan 12:12-16.

•  El Mesías iba a ser rechazado por al mayoría de Israel, especialmente por los líderes (Isaías 53:1-3, Salmo 118:22). Vea Juan 1:11, 12:37-43, Hechos 4:1-12.

•  El Mesías iba a ser juzgado y condenado aunque era inocente (Isaías 53:8). Vea Mateo 27:1-2, Lucas 23:1-25.

•  El Mesías iba a permanecer callado delante de sus acusadores (Isaías 53:7). Vea Mateo 27:12-14, Marcos 15:3-4, Lucas 23:8-10.

•  El Mesías iba a ser golpeado y escupido (Miqueas 5:1-2, Isaías 50:6). Vea Mateo 26:67, Marcos 27:30, Marcos 14:65.

•  El Mesías iba a ser objeto de burla y menosprecio (Salmo 22:7-8). Vea Mateo 27:39-43, Lucas 23:11, 35-36.

•  El Mesías iba a ser herido (Zacarías 12:10). Vea Juan 19:18, 34-37.

•  El Mesías iba a morir crucificado (Salmo 22:14-17). Vea Mateo 27:31, Marcos 15:20, 25.

•  Sus ropas iban a ser echadas a la suerte (Salmo 22:18). Vea Mateo 27:35, Marcos 15:24.

•  El Mesías iba a sufrir injustamente con los transgresores y sin embargo oraría por sus enemigos (Isaías 53:12). Vea Mateo 27:38, Marcos 15:27.

•  El Mesías iba a morir como una ofrenda por el pecado (Isaías 53:5-6, 8, 10-12, Daniel 9:24-27, Zacarías 9:9, 12:10, Salmo 16:10, 22). Ver Juan 1:29, 11:49-52, 1 Corintios 15:53.

•  El Mesías iba a ser levantado de entre los muertos (Isaías 53:12, Salmo 16:10). Vea Mateo 28:1-10, Hechos 2:22-32.

•  El Mesías iba a ser Dios nacido en forma humana (Isaías 9:6-7, Jeremías 23:5-6, Salmos 110:1, Proverbios 30:4). Vea Juan 1:1, 20:28, Hebreos 1:8.

•  El Mesías iba a venir antes del año 70 d.C. (Daniel 9:24-27). Ver Lucas 1:5, 2:1-7.

•  Si surge la oportunidad, lea Isaías 52:13-53:12 con su amigo judío, verso por verso, y analice cómo los eventos se han cumplido sorprendentemente en la vida de Yeshua.

Enfatice la resurrección de Yeshua

La resurrección de Yeshua valida su mensaje y ministerio. Es el sello de aprobación de Dios sobre todo lo que Yeshua hizo y enseñó. Esto lo hace absolutamente único en la historia del mundo y lo pone en un nivel mucho más alto que a cualquiera de los profetas de Israel o de cualquier otra religión. Le da más autoridad que a cualquier otro pensador, filósofo o científico. Le da asimismo el poder de ayudarnos a vivir una vida victoriosa y a vencer al mayor enemigo del hombre: la muerte. Considere: El sello romano roto: El temible poder de Roma fue ignorado por quienquiera que rompió el sello oficial de la tumba.

La enorme piedra fue removida: Una piedra pesadísima fue movida de alguna manera lejos de la boca de la tumba mientras que estaba custodiada por los romanos. La guardia romana huyó: Una disciplinada guardia romana huyó de su custodia y tuvo que ser sobornada por las autoridades judías para mentir acerca de lo que había pasado, una mentira tan deleznable que no pudieron habérsela inventado los propios soldados. Habrían sido ejecutados por haberse dormido en el servicio y por haber permitido que los discípulos robaran el cuerpo. Los lienzos en la tumba: Estaban intactos, pero ya no contenían un cuerpo.

La tumba vacía: Tanto judíos como romanos admitieron que la tumba estaba vacía (Mateo 27:11-15). Todo lo que las autoridades hostiles tenían que hacer para aplastar al movimiento mesiánico era presentar el cuerpo de Yeshua y sin embargo, nunca lo hicieron.

La naturaleza de sus apariciones posteriores a la resurrección: Yeshua apareció a una gran variedad de testigos, en diversas condiciones, en diversas cantidades, bajo circunstancias que eliminan la acusación de alucinación masiva. Apareció primero a Miriam (Juan 20:11-18), luego a las otras mujeres (Mateo 28:8-10), a Pedro (Lucas 24:34), a los dos en el camino a Emaús (Lucas 24:13-35), a los diez (Lucas 24:36-43), a los once ocho días después (Juan 20:24-29), a siete en el Kinneret – el mar de Galilea (Juan 21:1-23), a quinientos al mismo tiempo (1 Cor. 15:6), a su hermano Ya’akov – Santiago (1 Corintios 15:7), y finalmente a Saulo de Tarso (Hechos 9:1-16).

Los discípulos de Yeshua no estaban en un estado anímico como para fabricar su resurrección: De hecho, ellos rehusaron creer al inicio. Una resurrección inmediata no era parte del pensamiento judaico del primer siglo. Solo la resurrección de Yeshua pudo haberlos transformado de un grupo asustado y desalentado en una banda que dio sus vidas y transformaron el mundo.

Sugerencias prácticas

•  Ore para que el Señor le de más valor, coraje y sabiduría.

•  Pídale al Señor que le de oportunidades para compartir al Mesías Yeshua con personas judías.

•  Desafíe a su amigo judío a leer la Biblia, especialmente el Nuevo Testamento, con una mente abierta. Anímelo/a a orar a Dios, usando sus propias palabras, ¡que Dios les muestre la verdad! La Palabra de Dios es tan poderosa y auto certificable que si alguien simplemente comienza a leerla con corazón y mente abierta y ora a Dios que le revele la verdad, ¡ya han recorrido el 90% del camino hacia ella!

•  Atraiga a su amigo hacia una conversación orientada espiritualmente preguntándole acerca del judaísmo, Israel, fiestas y costumbres judías. ¡Asegúrese de escuchar y aprender de su amigo también!

•  Envíe tarjetas de saludo judías en épocas apropiadas del año, como en Chanukkah, Pascua y Rosh HaShana.

•  Apoye tanto como pueda a Israel y las causas judías. Asista a eventos auspiciados por judíos que estén abiertos al público.

•  Sería bueno hacer un estudio personal de los orígenes judíos del Nuevo Testamento en alguna sinagoga mesiánica local y tal vez enrolarse en una clase de hebreo para principiantes.

•  Invite a su amigo a asistir a la sinagoga mesiánica con usted.

Consejo final

•  Sea honesto y advierta a su amigo que siempre hay un costo al hacerse judío mesiánico, incluyendo el posible rechazo de su familia, amigos y líderes de la comunidad, pero que es un costo que vale la pena pagar.

•  Finalmente, ¡sea paciente! Las semillas que se siembran con frecuencia toman años para dar fruto. Tenga la actitud de estar sembrando semillas y que puede tomar tiempo y diferentes circunstancias antes que llegue la cosecha.

Publicado por Pastor Damián Ayala


¡¡Sermones cuernos-largos!!

¡¡Sermones cuernos-largos!!

Existen diferentes tipos de sermones: sermones temáticos, sermones biográficos, sermones expositivos, y sermones cuernos-largos, un punto por aquí, y un punto por allá, ¡y mucho de nada en medio!  Es muy fácil predicar ese tipo de sermones ¿verdad?

Un amigo mío me contó acerca del tiempo que trabajó para un pastor anciano quien llegaba al púlpito sin prepararse.  Entonces intentaba prepararse durante los cantos.  “Señor, dame algo” oraba.  “Dame tu mensaje.” Después de otro canto pedía de nuevo, “Señor, dame tu mensaje.” Cada domingo pasaba lo mismo. “Un día,” dijo el pastor, “el Señor finalmente me dio su mensaje.  Dios me dijo: ‘Rafael, tú eres un flojo. Ese es mi mensaje.’” Francamente, el asunto de pereza pastoral es algo con lo que debemos luchar como pastores.  La pereza pastoral engendra sermones cuernos-largos.

Cuando me encuentro sentado un domingo por la mañana durante el himno número 275 y estoy tratando de recordar el segundo punto de mi mensaje, hay un sudor silencioso que ocurre en ese momento.  Porque, siendo completamente honesto, me siento infiel. Pienso, estas personas necesitan ser alimentados, y yo me siento como sí el Espíritu Santo me dice: “No te has preparado lo suficientemente para este momento”

Así que, esto es lo que me ha ayudado a mí para presentarme a mí mismo “a Dios aprobado, como obrero que no tiene de qué avergonzarse y que usa bien la palabra de verdad” (2 Timoteo 2:15).

En primer lugar, se honesto contigo mismo. Si estás fingiendo, lo estás fingiendo. (La mayoría de la gente lo sabe, ya sea que lo admitamos o no.) Después, siéntate con tu calendario y agenda.  A no ser por circunstancias de vida o muerte, deja que tu asistente u otro hermano te cubra.  O que tu esposa te cubra en el hogar, pero tienes que ser celoso con tu tiempo de estudio.

Luego, cuando tengas tiempo a solas, ¡quédate allí! Es increíble cómo uno puede pasar las horas, desempolvando libros, yendo a tomar agua, yendo al baño, leyendo un artículo en una revista.  ¡No te lo permitas!  Ponte en tu lugar, prende la luz, y haz mover tu lapicero (o teclado), y empieza a poner algo en la hoja.  Hazlo a fuerzas al principio. Yo  lo hago a fuerzas a veces al principio. Dile al Señor que necesitas hacerlo. Dile que te ponga los pensamientos. Cuando lo hagas, estarás muy emocionado al ver cómo todo fluye y se concreta. Yo siempre me quedo asombrado de cómo Dios multiplica los “peces y panes” cuando oro.

Finalmente, después de formar el hábito, explícales a los líderes de la iglesia o a otros hermanos el valor que pones sobre esos tiempos de estudio.  No es que no quieras estar con ellos, pero cuando estás con ellos los domingos, quieres estar con ellos con una mente preparada y un corazón preparado.  Muy pocas veces los líderes de la iglesia dirán: “No creemos en eso.”  En lugar de eso te dirán: “Gracias por preocuparte lo suficiente.”

Publicado por Pastor Damián Ayala.

Este articulo fue tomado de http://www.obrerofiel.com


 


El Islam Parte 6

El Islam PARTE  6

3.     ¿Es Allah otro nombre para Dios?

Primero que nada veamos el significado de la palabra Allah. La palabra, y digo la palabra porque no es un nombre propio, es una palabra arábiga compuesta, “al – ilah”.

“al” es el artículo – significa “el”.
“ilah” (sustantivo) – es la palabra árabe para “dios”.

Cuando ustedes forman la contracción o combinan las dos palabras juntas van a tener “Allah”(literalmente, “el dios”) – por eso es que si ustedes hablan con sus amigos musulmanes de Medio Oriente, cuando mencionan a Dios en su conversación, inadvertidamente se les escapa (en inglés y español) y dicen “the God” o “el Dios”. Inmediatamente se dan cuenta y se corrigen, cambian y dicen “God” o “Dios”.

¿Porque la Biblia en idioma árabe usa Allah en lugar de Dios o Jehová?

Simplemente porque los misioneros británicos (la Sociedad Británica de Misiones) para evitar ser asesinados por los musulmanes, les enseñaron a estos que Allah era la palabra genérica para Dios. En realidad no les hicieron ningún favor a los convertidos al cristianismo. Hasta el día de hoy, los cristianos palestinos y árabes usan el nombre Allah y lo insertan en sus oraciones, como en el “Padre Nuestro”, por ejemplo. También cuando expresan que Jesús es Dios, dicen “Jesús es Allah”.

La Biblia fue traducida por primera vez al árabe en 1853 – siglo 19.  Fue entonces cuando pusieron Allah en todos los lugares donde debió decir Dios o Señor. Pero en en los tiempos de Mahoma, ningún cristiano o judío conocía a Dios con el nombre de Allah. Para ellos usar el nombre Allah como sustituto del nombre de Dios era como sustituir el nombre de Dios con el nombre de un dios pagano. ¿Por qué? Porque sabían muy bien de donde venía Allah, del panteón de dioses paganos. Para ellos era como si en el día de hoy nosotros dijeramos, bendito sea Zeus, Júpiter, Rama, o Krishna.

No, Allah no es un nombre genérico para Dios. En Malasia recientemente prohibieron a los cristianos usar el nombre de Allah. La razón: los clérigos dicen que Allah es el nombre del Dios del islam, no el de la Biblia. En fin, una confusión lamentable.

Ahora, como estamos viviendo en el mundo de las contradicciones y de la irracionalidad, algunos musulmanes argumentan que el nombre Allah está en la Biblia ya desde antes de 1853, aunen los manuscritos del primer siglo.

¿Está Allah en la Biblia?

Argumentos de los apologistas musulmanes para demostrar que el nombre Allah está en la Biblia:

1.     Aleluya -”Al”, las primeras 2 letras significan Allah.

Refutación: “Aleluya” es una palabra hebrea que significa “alabado sea Dios”. No es una palabra compuesta, no está formada por la combinació de 2 palabras. En hebreo es un solo vocablo en el cual las últimas letras “ya” son una referencia a Yahvé (cualquier enciclopedia bíblica puede ser consultada al respecto).

2.     Cuando Jesucristo en la cruz exclama Elí, Elí, ¿Lama Sabactani? (Mt. 27:46)  realmente estaba diciendo Alá, Alá.

Refutación: Esto es simplemente erróneo. Es sólo un deseo de convencer a la mente que no está entrenada en estas cosas. El Nuevo Testamento, escrito en griego, cuando llega a este pasaje, lo que nos da es la traducción aramea de la primera parte del Salmo 22:1. Jesús estaba diciendo “Dios mío, Dios mío, ¿por qué me has desamparado?”.

No hay forma, es imposible, es absurdo, no se puede saltar de “Elí, Elí” a “Alá, Alá”. Simplemente no se puede hacer.

3.     La Palabra “allah” está en el Nuevo Testamento y se halla en los manuscritos griegos como “alla”.

Refutación: El problema para ellos es que “alla” en griego significa: “sin embargo”, “por lo tanto”, “por el contrario”, “salvo”, “por supuesto”, “todavía”, “aun”, “pero” o “mas”. Un ejemplo con la última acepción (“mas”) es: “La paga del pecado es muerte, mas (alla) la dádiva de Dios es vida eterna en Cristo Jesús Señor nuestro”. (Ro. 6:23)

Definitivamente, el Dios de la Biblia no es el Allah del Corán, ni está su nombre mencionado en la Biblia.

Algunos hasta han tratado de ir desde “amén” a “Ahmed”, y a “Muhammed”.

Todas estas son falacias de “fonética” – falacias de sonido – donde las palabras suenan parecidas o se pronuncian en forma similar, y los apologistas islámicos toman ventaja de los cristianos que no están preparados para defender la fe.

(Continuará …)

Obras de consulta:

Invasión Islámica, Robert Morey.
Ganando la Guerra Contra el Islam Radical, Robert Morey
El desafío del Islam, Valentín Gonzalez
Jesucristo o Muhammad, Fernando D. Saraví
Esperanza para los Musulmanes, McCurry
Enciclopedia Británica
Tahrike Tarsile Qur’an, traducido al español por Julio Cortés
Tahrike Tarsile Qur’an, traducido al inglés por M.H. Shakir
Tahrike Tarsile Qur’an, traducido al inglés por M.M. Pickthall
The Holy Koran, Translation of Yusef Ali