De la Controversia a la Crisis: El Movimiento Palabra de Fe en América Latina

De la Controversia a la Crisis: El Movimiento Palabra de Fe en América Latina

primera parte

Por César Orellana

A finales de la década de 1970, algunos protagonistas de la moderna revolución antisectaria advirtieron la aparición de un fenómeno que se convertiría en el caso más controvertido y problemático en la historia del cristianismo contemporáneo. Confundidos con el movimiento carismático independiente, una serie de predicadores norteamericanos comenzaron a exponer un conjunto de doctrinas que enfatizaban la prosperidad económica como una promesa del evangelio de Cristo, al tiempo que se convertían en los líderes de un fenómeno que se ha dado en llamar el Movimiento Palabra de Fe.

Conocido también como Evangelio de la Prosperidad o Confesión Positiva, el Movimiento Palabra de Fe mostró un crecimiento extraordinario desde un comienzo. Los medios masivos de comunicación serían la clave. A través de programas de radio y televisión, los maestros Palabra de Fe recibieron la atención de millones de personas en Estados Unidos. Pero pronto los apologistas cristianos pondrían al descubierto la base teológica que sustentaba las aseveraciones del movimiento.

Mientras el fenómeno crecía, también lo hacía la controversia que generaba. Documentos oficiales, trabajos de investigadores independientes y de organizaciones paraeclesiásticas dieron cuenta de la importancia del caso, al tiempo que monitorearon y analizaron su evolución con rigor.[1] Algunos académicos realizaron un importante trabajo para reconstruir el origen histórico y el trasfondo religioso que subyace al movimiento, identificando a un pastor evangélico de finales del siglo XIX y principios del XX, de nombre Essek William Kenyon, como el precursor más preclaro del movimiento.[2]

No obstante, el asunto más pro-blemático se concentró desde un principio sobre las enseñanzas del movimiento, especialmente en torno a las figuras de Kenneth E. Hagin y Kenneth Copeland. Algunos apologistas estaban llegando a contundentes conclusiones. 1987, el Dr. Walter Martin, fundador y entonces presidente del Christian Research Institute, decía lo siguiente: “Por diez años yo he señalado – y esto está grabado y escrito – que estamos llegando al reino de los cultos con las enseñanzas de los maestros de la Fe. ¡Y la verdad, no es que vayan para allá, es que ya están allá!”.[3] Su sucesor en la organización, Hank Hanegraaff, publicará en 1993 la crítica más documentada y trascendental del Movimiento Palabra de Fe. Cristianismo En Crisis[4] fundamentó las conclusiones de Martin seis años antes, reuniendo más de diez años de investigaciones dentro y fuera del Christian Research Institute. Debido al compromiso de la doctrina histórica y ortodoxa en el seno del movimiento y su exponencial crecimiento, “el cristianismo está hundiéndose en una crisis de proporciones sin paralelo”.[5] El diagnóstico fue categórico.

El fenómeno Palabra de Fe se proyectaría en unos pocos años a nivel global, y los predicadores de la prosperidad aparecerían en Europa, África, Rusia y Australia. Y América Latina no fue la excepción. El presente artículo presenta un estudio sobre el caso latinoamericano de este movimiento, el tratamiento y reacción de la comunidad evangélica y protestante ante su avance, y un diagnóstico sobre el estado actual. Dividido en dos partes, en esta primera entrega se evaluarán la controversia que el movimiento generó y se examinarán dos de los máximos exponentes latinoamericanos del movimiento.

En 1990, en el prólogo a la edición castellana que realizara para la reconocida obra de Donald W. Dayton, Raíces Teológicas del Pentecostalismo, el Dr. Norberto Saracco, entonces pastor y Director para América Latina de la Facultad Latinoamericana de Estudios Teo-lógicos (FLET), advertía la presencia y expansión del Movimiento Palabra de Fe en el pentecostalismo latinoamericano, señalando que la adhesión masiva al Evangelio de la Prosperidad “no responde a una mera cuestión de imagen, sino a una radicalmente nueva concepción de la fe y su eficacia… Las implicaciones son eclesiológicas, teológicas y misionológicas”[6]

Tres años después Paulo Romeiro, entonces director ejecutivo del Instituto Cristão de Pesquisas, publica Supercrentes, documentando la presencia de la Teología Palabra de Fe en Brasil. El autor reeditó una nueva versión del libro recientemente, en 2007, señalando a R. R. Soares, líder de la Igreja Internacional da Graça de Deus; Jorge Tadeu, hoy pastor de las iglesias Maná en Portugal; y Valnice Milhomens, líder de la Igreja Nacional do Senhor Jesus Cristo como algunos de los más prominentes expositores del Movimiento Palabra de Fe en territorio brasileño.[7]

En 1994, el Dr. Fernando Saraví, doctor en Medicina, biofísico y uno de los apologistas cristianos más importantes en América Latina, publica Control Mental: Una Perpectiva Cristiana. Saraví aseguraba entonces: “No hay que extrañarse que esta doctrina se haya arraigado en círculos cristianos estadounidenses. Lo que sí llama la atención es que tenga eco entre muchos evangélicos latinoamericanos, que viven en condiciones sociales y económicas muy diferentes de las de sus hermanos del Norte … este evangelio de la prosperidad puede, fácilmente, volverse en contra de la causa del evangelio.”[8]

En el mismo año, Pablo A. Deiros y Carlos Mraida, ambos argentinos y ministros evangélicos, publican Latinoamérica En Llamas, un soberbio análisis histórico y doctrinal de los movimientos carismáticos en América Latina. Si bien su campo de estudio es muy amplio y variado, el texto reconoce la importancia y expansión del Evangelio de la Prosperidad, al tiempo que advierte algunas críticas que se le han hecho y los peligros que enfrenta una categoría más amplia que denominan “protestantismo popular”. Pero el tono general de la obra asume un ingenuo optimismo, señalando que “desde los días de los apóstoles, la historia humana no registra un despertar espiritual tan generalizado como el que se desarrolla en nuestros días, especialmente en América Latina”[9] Semejante perspectiva hizo que Deiros y Mraida hayan considerado que estaban ante el “movimiento religioso más impresionante de todos los tiempos”[10]

En 1996, Luisa Jeter de Walker, misionera de las Asambleas de Dios en Perú y autora de libros para programas educativos, reedita y amplia su clásico estudio de sectas ¿Cuál Camino? de 1968, en el que incluye un capítulo especial sobre el Movimiento Palabra de Fe bajo el título “La Confesión Positiva”. Walker realiza un útil resumen de las enseñanzas del movimiento, asumiendo una actitud conciliadora, y entiende que los seguidores del movimiento “son nuestros hermanos en Cristo y debemos tratarlos con respeto en el amor cristiano”[11]

El siglo terminaría con un trabajo conjunto, fruto de una consulta convocada por una editorial cristiana de Bolivia, en 1999, que reunió los ensayos de varios autores en un libro llamado Fe y Prosperidad: Reflexiones sobre la Teología de la Prosperidad[12]. Se destaca el trabajo de Marcelo Vargas, co-fundador de la Comunidad Cristiana Universitaria en Bolivia, que bajo el título “Teología de la Prosperidad: Sus raíces y postulados”, reconoce correctamente el origen y desarrollo histórico del movimiento a través de la línea Kenyon-Hagin-Copeland.

El Centro de Investigaciones Religiosas (CIR) también se ha encargado del caso, publicando numerosos artículos e informes sobre algunas doctrinas asociadas a la Teología Palabra de Fe. Entre los trabajos de su boletín oficial, Apología Cristiana, se destaca el de Ricardo Becerra sobre el predicador César Castellanos[13], al cual dedicaré un apartado en este artículo.

La crítica más importante al Movimiento Palabra de Fe en América Latina se publicaría en 2002. Escrito por Martín Ocaña Flores, peruano, pastor bautista y profesor en el Recinto de Lima de la Universidad Bíblica Latinoamericana, Los Banqueros de Dios[14] constituye el esfuerzo académico más logrado y mejor documentado sobre la Teología de la Prosperidad por parte de un autor protestante latinoamericano. El autor entiende que “la Teología de la Prosperidad es una teoría, una ideología, una cosmovisión … que manipula la Biblia para enseñar que la voluntad de Dios es que todos los cristianos sean ricos … Esta articulación teológica en realidad no sólo nos parece poco bíblica, sino, sobre todo, antibíblica y anticristiana”[15].

Sin embargo, el sesgo ideológico anticapitalista de la obra, su énfasis en el análisis de las propuestas económicas del mismo, relegando en segundo lugar las más preocupantes doctrinas cristológicas y antropológicas del movimiento, al tiempo que en términos generales al parecer confunde la Teología de la Prosperidad con el Movimiento de la Guerra Espiritual (movimiento que tiene un origen y trayectoria histórica distinto), hacen que Ocaña Flores haya perdido la oportunidad de hacer de Los Banqueros de Dios el trabajo definitivo sobre el caso.[16]

Por su parte, el Dr. Arturo Piedra, costarricense y profesor en la Universidad Bíblica Latinoamericana, en San José, Costa Rica, también se ha expresado respecto de la Teología de la Prosperidad. En un pequeño texto publicado en 2003 bajo el título ¿Hacia dónde va el Protestantismo? Herencia y Prospectivas en América Latina[17], que además reúne trabajos de otros autores, Arturo Piedra dice: “En la actualidad se destaca un tipo de reduccionismo económico … donde calzan las teologías de prosperidad y los razonamientos que presentan la fe cristiana básicamente como la vía apropiada para alcanzar riqueza material y salud física … es también copia de los patrones que gobiernan el mundo actual, donde toda la vida social, incluyendo la religión, gira alrededor de la adquisición de bienes materiales”.[18]

Al igual que en EE.UU., la defensa más importante y académica del Movimiento Palabra de Fe que trascendió en América Latina fue la versión en español del libro de William DeArteaga, Apagando el Espíritu[19] con una peculiar interpretación del rol de los fariseos que se opusieron a Jesús durante su ministerio. DeArteaga advierte que la oposición actual al Movimiento Palabra de Fe constituye una manifestación moderna del fariseísmo, una especia de herejía perenne. Asegura que las reconstrucciones que se han hecho sobre la Teología Palabra de Fe son, en realidad, una “caricatura”, y no su verdadera representación. Irónicamente, DeArteaga explica las doctrinas más problemáticas del movimiento como aceptables dentro de la ortodoxia histórica o recurriendo a una hermenéutica alternativa del texto bíblico. Calificar una reconstrucción teórica como caricaturesca, para luego defenderla, constituye una contradicción mayor en el trabajo de DeArteaga.

La controversia Palabra de Fe parece haber tenido un mayor desarrollo en Estados Unidos, a diferencia de lo que ocurrió en América Latina. Por su parte, la polémica latinoamericana al parecer estuvo dominada mayormente por la crítica al movimiento. No obstante, se encuentra una doble contradicción en el caso latinoamericano. A pesar de haber surgido en un contexto muy diferente, el Movimiento Palabra de Fe experimenta una mayor extensión en América Latina debido precisamente a las problemáticas de pobreza y escasez propias de sus países. A pesar de las fuertes críticas que recibió en la región, desafortunadamente el movimiento en su conjunto no ha mostrado signos de cambios importantes ni se ha retractado suficientemente. Es este estado de situación el que ha desplazado el estado de controversia, y está ahora hundiendo al cristianismo en América Latina en una crisis de proporciones sin paralelo.[20]

Aunque la constelación de predicadores Palabra de Fe es ciertamente innumerable, me concentraré en seis de los más importantes representantes en América Latina: César Castellanos, Guillermo Maldonado, Cash Luna, Jonás González Jr. y Adiel Barquero. Con unas palabras que recuerdan al llamamiento de Abraham, el padre de la fe, César Castellanos asegura haber iniciado en 1983 la Misión Carismática Internacional en Colombia, una iglesia que reúne hoy a 120.000 personas en la ciudad de Bogotá, y 50.000 en el resto del país.[21] Con sedes y representantes en Brasil, Chile, Bolivia, Argentina, México, Ecuador, Estados Unidos, y Suecia, entre otros, el ministerio de Castellanos ciertamente es un fenómeno internacional que da razón a su misión carismática.[22]

Así como el cristianismo históricamente vio en la muerte física de Jesús en el cruz, la expiación de nuestros pecados, los predicadores de la prosperidad no se conforman con esto, y van más allá. Para ellos, Jesús murió en la cruz para rescatar al hombre de su pobreza.[23] Y César Castellanos está convencido de esto:

JESÚS NOS DIO VICTORIA SOBRE LAS FINANZAS … en la Cruz del Calvario, Jesús llevó sobre sus sienes toda la ruina y la miseria que había flagelado por siglos a la humanidad. La bendición completa de Dios fue reservada para la simiente de Abraham, mas Jesús adquirió ese derecho legal y vino a ser el poseedor de esa gran herencia. Hoy, la comparte con aquellos que han decidido rendir sus vidas plenamente a Él. Debemos saber que nosotros, por medio de la fe en Jesús, también podemos adquirir el derecho legal de participar de esa misma herencia.[24]

Castellanos cita 2 Corintios 8.9 para fundamentar sus palabras, pero el texto bíblico hace uso de un evidente sentido figurado para aludir a la encarnación y humillación del Hijo de Dios para la salvación del hombre, no es una explicación de cómo Jesús se hizo pobre para darnos riquezas financieras.

Esto no es todo, para César Castellanos, Jesús también murió para garantizarnos salud física. Para probarlo, recurre a una experiencia personal, un recurso muy recurrente entre los predicadores Palabra de Fe. Según

relata, su madre se deprimía y entristecía con cada visita al médico. Hasta que Castellanos decide inter-venir, diciéndole: “Madre, mi Médico divino dice que no estás mal, que toda enfermedad y dolencia, Él la llevó sobre su cuerpo en la Cruz del Calvario, y que por su llaga tú has sido curada”. Luego de una oración, el “malestar” de su madre desapareció “inmediatamente”. De este modo, asevera: “Usted, como hijo del Altísimo, no puede aceptar la enfermedad, ni en su cuerpo ni el cuerpo de ninguno de sus familiares”.[25]

Castellanos cita Mateo 8.17, un pasaje que aplica la profecía mesiá-nica de Isaías 53.4, no a la muerte de Jesús en la cruz, sino a su ministerio terrenal. Cuando fundamenta su experiencia personal sobre Isaías 53.5, hubiera sido útil que Castellanos considerara la interpretación que hace el apóstol Pedro del texto mesiánico, en 1 P. 2.24. El apóstol Pedro no vio la sanidad de nuestras enfermedades en la cruz, sino el perdón de nuestros pecados. La interpretación apostólica indica que el texto del Profeta Mayor tiene un sentido moral y espiritual.

Las revelaciones de la cruz de Castellanos llegan a una profundidad inusitada cuando, con una descripción escalofriante, explica una lucha de Jesús con el diablo en la cruz, y el posterior descenso de Cristo al infierno: La muerte del Señor Jesús fue una dura batalla que libró a favor de la humanidad. Mientras estuvo en su cuerpo, tuvo que enfrentarse con el diablo … el Señor tenía que bajar a las partes más oscuras, o sea, a lo profundo de las tinieblas … Cuando el Señor Jesús murió, el diablo estaba con todos sus poderes celebrando su triunfo en el averno. Su temible enemigo, Jesús, estaba colgando de una cruz … En medio de su reunión había licor, derroche de placer y de maldad; como que le había dicho a su séquito: Les doy libertad de recrearse como quieran! … De repente, estando en plena celebración, alguien interrumpe llamando a las puertas del infierno, y el adversario dice: “¿Pero quién podrá venir a interrumpirnos en esta hora cuando celebramos el triunfo?” … Entonces Satanás se levantó … con su espíritu altivo y soberbio abrió la puerta y quedó mudo, delante de él estaba el ser más santo, puro y perfecto: Jesús de Nazaret. En ese momento el diablo se escurrió, le faltaron las fuerzas, el Señor se inclinó y le quitó las llaves del infierno y de la muerte y subió… [26] César Castellanos no está sólo con la doctrina del descenso de Jesús al infierno.

Líder del Ministerio Internacional El Rey Jesús, en Miami, Estados Unidos, el “apóstol” Guillermo Maldonado congrega hoy a más de 8.000 personas cada semana, según los informes del sitio web del ministerio.[27] Según los mismos informes, Maldonado, además, es líder de una “red apostólica” que ampara a ministros y congregaciones en Estados Unidos, España, México, Bolivia, Perú, Chile, Argentina, Venezuela, Colombia, Costa Rica, e incluso Japón, entre otros.[28] Indudablemente, Guillermo Maldonado se ha convertido en una figura con un ascenso sorprendente en América Latina y más allá.

La Teología Palabra de Fe, Jesús no acabó su obra de salvación en la cruz, sino que debió lidiar con el diablo en el mismo infierno para completar la expiación. Esto es precisamente lo que enseña Guillermo Maldonado:

Jesús tenía que ir al infierno por nuestros pecados a sufrir a causa de que Satanás tenía la llave del infierno y de la muerte … él tenía que ir al infierno a pagar por nuestros pecados … Mientras estaba Jesús en el infierno, había un juicio. Estaba el Padre y el Espíritu Santo. Estaban en la Mesa de la Corte Celestial, diciendo: “Uno de nosotros está en el infierno” … Y dijeron: “Vivió 33 años y medio. Murió con todos los millones de pecados de la humanidad” … Y en el cielo estaba un juicio. De repente, se escucha un martillo que golpea en la Corte. Ya saben lo que voy a decir, ¿no? Dice: “¿Qué culpa tiene este hombre? Con toda la suciedad humana permanece en el infierno”… Ahora, Jesús muere, no con los pecados de él, porque nunca pecó, sino con todos los pecados de la basura humana, suya y mía … Y dice el Padre: “Pagado está, pagado está, pagado está. No hay falta en él. No puede quedarse en el infierno. Tengo que resucitarlo” … Y el Demonio y sus demonios, el diablo, celebrando. Celebraba la victoria. “Lo matamos, lo matamos! La esperanza de la humanidad. Lo matamos! Sí, nos hizo daño 33 años y medio, pero acabamos con él” … Y dice la Biblia que como el Hijo del Hombre, como estuvo Jonás en el vientre del pez tres días y tres noches, así estará el Hijo del Hombre en las profundidades de la tierra. ¿Dónde es el infierno? En las profundidades de la tierra, ahí está el infierno. Físicamente está ahí. [29]

La atrocidad de esta doctrina contrasta fuertemente con la clara enseñanza de las Escrituras acerca de la obra expiatoria de Cristo. El mismo Señor declaró las inolvidables palabras: “Consumado es” antes de morir en la cruz (Juan 19:30), indicando que ya estaba completa su obra a favor de nosotros. Quién puede olvidar también la hermosa promesa de Jesús al ladrón en la cruz: “De cierto te digo que hoy estarás conmigo en el paraíso” (Lucas 23:43). Esto indica que Cristo, lejos de ir al infierno, su destino fue ir al paraíso. Además, el resto del Nuevo Testamento, de varias maneras, ubica la obra sustitutoria de Cristo por nuestros pecados en su muerte física en la cruz, y no en algún lugar perdido en el infierno (Hechos 20:28; Romanos 3:25; 5:9; Efesios 1:7; Colosenses 1:20 –22; 2:13–15; Hebreos 2:14; 9:14; 10:10, 19–20; 12:2; 1 Pedro 1:19; 2:24; 1 Juan 1.7; Apocalipsis 1:5; 5:9).

Ciertamente, la Biblia contiene algunos textos que parecen fundamentar esta extraña doctrina. Pero, estos versículos se refieren ya sea al tiempo que Jesús pasaría en la tumba (Mateo 12:40), a la realidad de su muerte física en contraste con su resurrección (Hechos 2:31) o bien aluden a su encarnación (Efesios 4:8–10). Los problemáticos pasajes de 1 Pedro 4:6, especialmente 3:18 – 20, parecen referirse a un descenso de Jesús al Hades, precisamente para proclamar su victoria ya obtenida en la cruz, no para completarla en el infierno.[30]

Guillermo Maldonado considera que “cuando una persona carece, constantemente, de bendición material, es señal de que no está buscando el reino de Dios y su justicia”.[31] “No hay duda”, dice Maldonado, “de que Jesús, en el Calvario, 6pagó por nuestra pobreza. Fuimos redimidos de ella. ¡Eso es buena noticia! ¡Gloria a Dios!.”[32]

El “apóstol” Maldonado no sólo distorsiona la expiación de Cristo, una doctrina central del cristianismo. También compromete la naturaleza misma de Dios al enseñar que “Dios es un Dios de fe, y la manera en que el Señor desata su fe es a través de la confesión”.[33] Postular que Dios tiene que ejercer fe y que “cada vez que Dios creaba algo, primero lo hablaba con su boca”[34], citando Génesis 1:3 y 6, constituye un elocuente ejemplo, no sólo de la fallida exégesis de los maestros Palabra de Fe interpretando literalmente el lenguaje figurado y los antropomorfismo de las Escrituras para indicar la creación ex nihilo, sino también una sorprendente incomprensión de la naturaleza misma de la fe. Dios no es un sujeto que ejerce fe. Él es el objeto de la fe. La fe bíblica supone la confianza en alguien más allá de uno mismo, ya sea para acceder a algún conocimiento especial o para realizar algún acto. Ciertamente, Dios no actúa ni conoce de esta manera.

En la segunda parte de este artículo, se examinarán las enseñanzas de los maestros Cash Luna, Jonás González y Adiel Barquero, y comprobaré que la controversia generada por el Movimiento Palabra de Fe en América Latina, ha dado lugar a una crisis de proporciones sin paralelo en el seno del cristianismo.

1 Para una recontrucción de la controversia entorno al movimiento en el mundo de habla inglesa, ver Robert M. Bowman Jr., The Word-Faith Controversy. Grand Rapids, Baker Books, 2001, especialmente pp. 8 – 10, 14 – 20. También D. R. McConnell, A Different Gospel. Updated Edition. Foreword by Hank Hanegraaff. Peabody, Massachusetts, Hendrickson Publishers, 1995, pp. 77 – 87; Andrew Perriman (ed.) Faith, Health and Prosperity. A Report on “Word of Faith” and “Positive Confession” Theologies. U.K., Paternoster, 2003.

2 Especialmente D. R. McConnell en A Different Gospel, 1988 y 1995.

3 Citado en Hank Hanegraaff, Cristianismo En Crisis. Trad. Rev. Martín Añorga. Eugene, Oregon/Miami, Florida, Harvest House Publishers/Unilit, 1993,

p. 385.

4 Hanegraaff, op. cit.

5 Ibid., 11.

6 Norberto Saracco. “Prólogo a la edición castellana” (agosto, 1990). En: Donald W. Dayton. Raíces Teológicas del Pentecostalismo. 2da. reimp. Trad. Elsa R. de Powell. Buenos Aires/Grand Rapids, Nueva Creación/Eerdmans Publishing Co., 1991, p. xi.

7 Paulo Romeiro. Supercrentes. 2da. ed. rev. Pref. Russell Shedd. São Paulo, Mundo Cristão, 2007 [1ra. ed. 1993].

8 Fernando Saraví. Control Mental: Una Perspectiva Cristiana. Buenos Aires, Certeza ABUA, 1994, p. 114.

9 Pablo A. Deiros y Carlos Mraida. Latinoamérica En Llamas. Miami, Caribe, 1994, p. 161.

10 Según aparece en el subtítulo de la obra, en la portada del libro.

11 Luisa Jeter de Walker. ¿Cuál Camino? Ed. ampliada y rev. Miami, Vida, 1996, p. 194.

12 Gregorio Venables y otros. Fe y Prosperidad: Reflexiones sobre la Teología de la Prosperidad. La Paz – Bolivia, Lámpara, 1999.

13 “Un ‘Encuentro’ con los Encuentros del G12: Analizando la ‘Visión Celular’ de César Castellanos. Primera Parte”.

Vol. 10, Nº 3, ene-mar 2007.

14 Martín Ocaña Flores. Los Banqueros de Dios. Lima-Perú, Puma, 2002.

15 Ibid., 206. (cursivas del autor)

16 Una excelente reseña bibliográfica de Los Banqueros de Dios, realizada por Kim Pettit, fue publicada en Apología Cristiana, vol. 8, N° 1, ene-mar 2004, pp. 5 – 6. También disponible online enhttp://www.defensadelafe.org/recursos.aspx?id=27&type=Articles (acceso obtenido 9 diciembre, 2009).

17 Arturo Piedra y otros. ¿Hacia dónde va el Protestantismo? Herencia y Prospectivas en América Latina. Buenos Aires, Kairós, 2003.

18 Ibid.,17 – 18.

19 William DeArteaga. Apagando el Espíritu. Trad. Leonardo González. Colombia, Desafío, 1997. (Se trata de la segunda edición en inglés de 1996. El libro había conocido una primera versión en 1992)

20 Mi diagnóstico concuerda con el realizado por Hank Hanegraaff en Cristianismo En Crisis. Y en esta última frase del párrafo, tomo literalmente las palabras de Hanegraaff en un intento de identificarme plenamente con su diagnóstico (ver p. 11), como también en otras partes de este artículo. No obstante, oportunamente señalaré una importante diferencia que mantengo con Hanegraaff.

21 Misión Carismática Internacional, “Quiénes somos” (http://www.mci12.com.co/index.php?option=com_content&task=view&id=61&Itemid=82),

acceso obtenido 21 noviembre, 2009.

22 Misión Carismática Internacional, “Nuestra Historia” (http://www.mci12.com.co/index.php?option=com_content&task=view&id=62&Itemid=81).

También, “Sedes Internacionales”, (http://www.mci12.com.co/index.php?option=com_content&task=view&id=271&Itemid=154). Ambos accedidos 21 noviembre, 2009.

23 Un ejemplo característico de esta enseñanza lo encontramos en Redimido de la Pobreza, Enfermedad y Muerte Espiritual, de Kenneth E. Hagin. 2da. ed., 8va. imp. Tulsa-OK, Faith Library Publications, 1998.

24 César Castellanos. La Revelación de la Cruz. Bogotá-Colombia, G12 Editores, 2003, pp. 131 – 132. (énfasis en el original)

25 Ibid., 128.

26 César Castellanos. Vivificados Por Su Poder. Santa Fe de Bogotá-Colombia, Vilit, 1999, pp. 61 – 63.

27 Ministerio Internacional El Rey Jesús, “Construcción del Templo en Tamiami”, (http://www.elreyjesus.org/Acercade/Historia/tabid/58/Default.aspx#) acceso obtenido 30 noviembre, 2009.

28 Ibid., “Coberturas. Red Apostólica Vino Nuevo”, Directorio, (http://www.elreyjesus.org/coberturas/Directorio/tabid/429/language/en-US/Default.aspx), acceso obtenido 30 noviembre, 2009.

29 Guillermo Maldonado, “El Poder de la Resurrección”, parte 3, (http://elreyjesus.org/Default.aspx?tabid=516&Vid=94&&Cat=23), acceso obtenido 24 junio 2009.

30 Millard Erickson resume brillantemente las distintas interpretaciones que se adoptan sobre el descenso de Jesús al Hades en Apología Cristiana,

vol. 8, N° 3, sep-dic, 2004, pp. 4 y 8. Pero ninguna de las posiciones admite el descenso de Cristo a infierno para completar sus padecimientos.

31 Maldonado. El Reino de Dios y Su Justicia. Miami, ERJ Publicaciones, 2007, p. 72.

32 Ibid., 189.

33 Guillermo Maldonado. La Doctrina de Cristo. 4ta. ed. Miami, ERJ Publicaciones, 2006, p. 105. Negritas en el original.

34 Ibid.

*Este escrito fue publicado en la revista APOLOGÍA CRISTIANA, volumen 13, 2010, y es publicada en este blog con el permiso del apologista Pablo Santomauro, subdirector del CIR.

*Este Artículo ha sido tomado del blog amigo: El Blog del Pastor Daniel: http://pastordanielbrito.wordpress.com/ *

Publicado por Pastor: Damián Ayala.




3 comentarios on “De la Controversia a la Crisis: El Movimiento Palabra de Fe en América Latina”

  1. sebastian soto dice:

    Que tristeza que se tome al Señor Jesucristo casi como un partido político, cuya campaña es prosperidad, sanidad y solucion a todos tus problemas, y se olvide que la victoria de Jesus en ti está en la libertad que nos dio para dejar de pecar y poder presentarnos delante de Él en el día de su juicio, justificados ante Dios limpios del pecado y en imagen y semejanza, en santidad al que nos dio esa libertad, y se olvide la gran humildad de nuestro Señor Jesucristo que nos dejó como ejemplo, hay que orar para que los hermanos en Cristo recapaciten y dejen sus intereses personales y se aboquen sólo a los propósitos de Dios, Amén.

  2. juan dice:

    pensar que cristo nos izo libre de la codicia y estos vivos se vuelven a esclavizar…

  3. Katy Hair dice:

    Comentario suprimido por ser agresivo y no aportar nada al tema.


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